Arcoiris
Rojo:
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Taehyung recuerda la vez en la que Jungkook lo hizo sonrojarse por primera vez, ya que, ¿Cómo olvidarla cuando fue también el momento en el que se dio cuenta de que el castaño no le era indiferente para nada?
Fue en la escuela durante la hora del almuerzo, cuando entre su pequeño grupo de amigos estaban debatiendo cuál de las chicas más populares de la escuela era más bonita; si Ryujin o Yeji. Era una conversación en la que él no participaba, ya que en lo personal para él, Chaeryeong era más bonita que ambas. Pero claro, para gustos colores y eso no quitaba el hecho de que ambas chicas en cuestión eran muy bonitas.
—¿Y tú, Jungkook? —preguntó Jimin, llamando la atención del castaño que se encontraba sentado al lado de Taehyung, muy atento a no perder en su juego como para prestar demasiada atención a lo que sus amigos debatían.
—¿Mmnh? —preguntó sin despegar la mirada de la pantalla.
—¿Quién crees que es más bonita, Ryujin o Yeji? —preguntó esta vez Hoseok, quien estaba frente a él.
Taehyung por alguna razón que no comprendía, no le agradaba mucho el escuchar la respuesta de éste, ya que había escuchado el rumor de que a Ryujin le gustaba Jungkook, lo cual al recordarlo le ocasionaba que su corazón se oprimiera de forma dolorosa.
¿Por qué sería?
—Umm, ambas son lindas…Pero creo que si debo de elegir, diría que Yeji —respondió encogiéndose de hombros.
Sintió un poco de alivio al escuchar su respuesta, pero solo por un momento, porque rápidamente otro sentimiento de molestia en su pecho se instaló al pensar en que quizás ella le gustaba, era su tipo.
Él no se parecía en nada a Yeji.
Soltó un suspiro inconsciente, que llamó la atención del castaño a su lado, el cual apartó la mirada de su juego por primera vez solo para observarlo a él.
—Aunque, sabes… —habló Jungkook susurrando cerca de su oreja, como si estuviera contándole un secreto—. Si me preguntaran quien es la persona más bonita de la escuela, diría que mi Taetae es el más bonito.
Taehyung se tensó por completo al escucharlo, y sabía que se puso rojo a más no poder cuando sintió sus mejillas arder, junto con esos golpes acelerados en su pecho que no supo que causa darle. Sentía que iba a desmayarse en cualquier momento, mientras que Jungkook volvió a acomodarse en su lugar y seguir con su juego shooter, como si no fuera el culpable de que el pobre pelinegro ahora se encontrara teniendo una crisis interna.
Podría decir que el color rojo le recuerda a su primer sonrojo causado por él, pero la verdad es que le recuerda más a la vez en la que vio al menor sonrojarse por primera vez a causa suya.
Fue un momento bastante gracioso, porque Taehyung solo lo había dicho en broma, pero el castaño se lo había tomado en serio y no pudo evitar mostrar cuánto le afectaron sus palabras.
—Tae…
—Nop.
—¿Por qué no?
—Porque no quiero.
—¿Por qué no puedo aceptar sacarme una foto con ella? —preguntó fingiendo ofensa.
—Porque eres demasiado lindo, y no quiero que otras personas tengan una foto con mi Jungkookie —respondió cruzándose de brazos, abultando sus labios con el ceño fruncido—. Podrían ponerte de fondo de pantalla, y no quiero que ellas también tengan un fondo de pantalla de una foto en la que sales con ellas…Si lo hacen, voy a borrar la mía, no te comparto —dijo intentando sonar serio, pero solo estaba bromeando.
El castaño lo miró atónito por unos segundos, y luego cambió su expresión a una avergonzada, dejando ver sus mejillas sonrosadas, sin saber que responder a eso en el momento, porque lo tomó totalmente desprevenido.
Y no solo él se llevó una sorpresa, sino que Taehyung volvió a sentir su corazón acelerado cuando notó lo lindo que se veía avergonzado, más por algo que él le dijo. Aunque el gozo duró poco, ya que unos segundos después, Jungkook pareció volver a recomponerse y su expresión pasó a ser una contenta y sin vergüenza alguna.
—Bueno, si lo dices de ese modo, supongo que no puedo contradecirte —dijo con un aire de seguridad a su alrededor, y luego pasó uno de sus brazos por los hombros ajenos, atrayendo al mayor a él—. Ven, vamos a sacarnos una foto para que podamos cambiar nuestros fondos de pantalla.
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Naranja:
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
El naranja no era uno de sus colores favoritos, pero extrañamente, se convirtió en uno de ellos un día de otoño como cualquiera, con la excepción de que ese día Taehyung estaba molesto con Jungkook porque quedaron de encontrarse para ir a comprar algunas cosas Juntos, pero el menor jamás llegó.
Luego supo por éste que se había quedado dormido, y aún así eso no hizo que el pelinegro dejara de estar molesto, de hecho parecía que lograba todo lo contrario.
—Tae, por favor, no te enojes conmigo —dijo Jungkook caminando detrás de un molesto Taehyung, que lo ignoraba por completo, como si no estuviera rogándole desde hace unas cuatro cuadras—. Lo siento, me había amanecido jugando Overwatch, pero realmente también me sienta mal que no hayamos tenido esa cita.
La palabra “cita” hizo que el rostro de Taehyung se coloreara, y para su suerte no fue visto por el menor, ya que estaba un poco más adelante que él y con la mirada baja. Él jamás dijo que sería una cita, solo le pidió que le acompañara ese día.
El clima ese día no era caluroso, pero tampoco lo suficientemente frío como para evadir el mismo con una simple chaqueta. Las hojas se color amarillo y naranja tenían las calles y jardines, siendo éste último color, el que predominaba por sobre el otro en los paisajes de las calles.
—Tae, enserio que prefiero mil veces que me insultes a que me hagas la ley de hielo —comentó el castaño, luego se atrevió a colocarse frente a él con los brazos abiertos, impidiendo que continúe avanzando—. No me ignores, o me veré obligado a tomar medidas drásticas —habló con un tono amenazador que no iba al caso de su leve puchero y expresión de perro regañado.
El pelinegro no dijo nada, solo apartó la mirada de la suya y re volteó para comenzar a caminar en el sentido contrario.
—Bien, tomemos medidas drásticas —dijo Jungkook, y unos segundos después se encontraba cargando a Taehyung como si fuera un costal de papas, caminando hacia uno de los parques.
—¡Jungkook, bájame! —exigió Taehyung golpeando sin mucha fuerza la espalda del menor, intentando removerse para hacer que lo soltara—. ¡Jungkook!
—Ahora quien va a ignorarte soy yo —declaró, y luego no volvió a responder a sus llamados.
El mayor estaba muriendo de vergüenza porque la gente los miraba raro y murmuraba cosas. Caminaron hasta el parque, donde Jungkook habló con uno de los trabajadores de mantener la limpieza en el lugar, y luego Taehyung fue dejado caer sobre una montaña de hojas secas.
—¡Jungkook! —se quejó mientras intentaba levantarse, pero no pudiendo hacerlo. Se hundía un poco más con cada movimiento—. ¡Jungkook ayúdame, no puedo levantarme!
Entre risas, el castaño busco su mano y lo sacó de allí de un tirón atrayéndolo hasta que sostuvo su cintura y justó sus cuerpos, ganándose una mirada de reprimenda de parte de mayor, que sentía que tenía el cabello lleno de hojas.
—Lindo —dijo Jungkook refiriéndose a su aspecto algo alborotado, haciendo que el mayor se sonrojara violentamente.
—Estoy molesto, no me halagues —regañó aún con el color en sus mejillas.
—Tae, perdón —insistió tomando su rostro entre sus manos—. No es que no haya querido ir, sabes que adoro pasar tiempo contigo, solo que olvidé poner la alarma, ¿No puedes darme una segunda oportunidad?
—Quería que me ayudaras a comprar un regalo para Namjoon porque lo conoces mejor que yo… —dijo el mayor con cara de gato con botas cute, solo para hacerlo sentir un poquito peor—. Que te hayas quedado dormido solo muestra que no te importo…
Jungkook arrugó en ceño y negó varias veces con la cabeza, luego besó ambas de sus mejillas.
—Esas son blasfemias. Me importas muchísimo, Tae, ¿Qué tengo que hacer para que me creas? —preguntó mucho más serio de lo que el mayor creyó que estaría.
—Pues…
Con una sonrisa traviesa, Taehyung lo empujó haciendo que cayera de espaldas a la montaña de hojas secas, luego comenzó a reír por el grito de susto que el menor soltó cuando cayó.
—¡Tae! —se quejó como un niño pequeño—. Ayúdame a salir, no puedo…
—A ver, dame tu mano —pidió extendiendo la suya en su dirección—. ¿Ya ves que- ¡Aahh!
Jungkook había tirado de él para que cayera a su lado, y comenzó a reír aún sin levantarse. Ambos siendo rodeados por las hojas naranjas, marrones y amarillas, sin poder evitar comenzar a reír juntos. La montana de hojas ahora era más pequeña, y podían verse estando sentados sobre algunas hojas.
—¿Ya me perdonas? —preguntó el castaño mientras quitaba pedazos de hoja del cabello oscuro contrario—. Yo te quiero mucho, debes de perdonarme.
—Podría hacerlo…Pero antes de eso me debes una salida —exigió ignorando el calor en sus mejillas.
Jungkook sonrió más en grande y volvió a tirar de él para atraerlo a su pecho, dándole un abrazo fuerte junto con un beso sobre sus cabellos.
—Yo encantado.
—Solo intenta no quedarte dormido, ¿Sabes?
—Lo prometo —aseguró—. Si vuelvo a perder otra cita contigo, me castro yo mismo.
Y Taehyung iba a corregirlo diciendo que no era una cita, pero prefirió callar, porque una cita era lo que más deseaba tener con él.
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Amarillo:
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El amarillo no era de sus colores favoritos, más que nada porque era un color que, según él, no le quedaba bien debido a su piel acanelada. Creía que era un color que más bien era para alguien con una piel blanquecina como la de Yoongi.
Sin embargo, el color adquiría un significado especial que era brindado por dos cosas; Los dulces de miel que Jungkook le ofrecía cada día, y éste día en específico, también ingresaba en la lista de cosas especiales: flores.
—Tae, toma —dijo Jungkook ofreciéndole un pequeño ramo de flores de color amarillo, que se notaba que era hecho a mano.
Los ojos del pelinegro brillaron al ver el regalo, y sonrió en grande mientras lo tomaba con cuidado entre sus torpes manos, con miedo de arruinarlo.
—Gracias, Jungkookie —dijo con un lindo color rosado en sus mejillas—. ¿Por qué el detalle?
El menor se encogió de brazos y le sonrió.
—¿Por qué no? Las vi en el jardín de mi vecina y me recordaron a ti —respondió simple—. Además, valió totalmente la pena porque me regalaste una de tus hermosas sonrisas.
—Tonto —dijo intentando que la vergüenza no se apodere de él—. Debió de costarte hacerlo…¿Por qué amarillas? El amarillo no es un color que me favorezca mucho —preguntó curioso.
—¿Cómo que no? —preguntó casi ofendido por sus palabras—. Todos los colores existentes te favorecen, eres precioso, Tae.
—Y-Yo no lo digo por eso, solo… —bajo la mirada a el ramo de flores e hizo una mueca extraña—. El amarillo no me sienta mucho, el tono de mi piel no es el adecuado.
Jungkook posó sus manos en su hombro, haciendo que el mayor lo vuelva a ver a los ojos. No dijo nada y solo le mantuvo la mirada durante unos segundos, causando muchos sentimientos fuertes en el pobre de Taehyung, que sentía su rostro arder pero aún así no aparto la mirada porque el castaño lo miraba de una forma en la que se sentía especial.
El menor eligió una de las flores más pequeñas y la colocó sobre su oreja izquierda, luego sacó su teléfono y le tomó una foto.
—Pues, yo creo que el amarillo te queda perfecto —dijo mientras le mostraba la foto que le había tomado, sonriéndole de forma tan encantadora—. Lindo, lindo.
Taehyung bajó la mirada completamente avergonzado, sintiendo que pronto iba a tener un ataque cardiaco porque no era normal la forma en la que golpeaba su caja torácica de esa forma. Tomó una de las flores y repitió la acción del menor, adornando su cabello castaño con una de las flores.
—A ti también te queda…Bonito —halagó sonriéndole de la misma manera.
—…Definitivamente valdrá la pena el regaño que me darán mis padres por robar las flores de la vecina.
El pelinegro rió y negó con la cabeza.
—Pobre mujer.
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Verde:
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El verde si era uno de sus colores favoritos, pero jamás le hacían recordar un hecho en específico, hasta el momento que hizo que las aterradores noches de tormenta ya no fueran tan aterradoras.
Fue a comienzos del invierno, aún faltaban unos minutos para que anochezca por completo, y Taehyung estaba caminando a su casa mientras hablaba por teléfono con Jungkook.
—Enserio que espero que no llueva —dijo Taehyung mirando en cielo que estaba nublado por completo—. Si la tormenta es muy fuerte entonces la luz se ira y los truenos…Mis padres no están hoy y voy a estar solo…
—¿Le tienes miedo a las tormentas, Tae? —preguntó Jungkook desde la otra línea.
—Les tengo terror. Cada vez que la luz se va no sé que hacer —admitió algo apenado—. Seguro pensarás que es algo tonto, pero-
—¿Por qué pensaría que es tonto? Tonto es mi miedo, yo temo que el microondas explote mientras lo uso —admitió riendo divertido.
Taehyung no pudo evitar reír alto por eso al imaginarse al castaño con miedo de utilizar el microondas por aquel miedo.
—Oye, Tae, ¿Qué te parece si adelanto tu regalo de cumpleaños para hoy? —preguntó con una emoción extraña en su voz.
—¿Mi regalo? Pero faltan meses para eso, ¿Acaso ya lo tienes? —preguntó sorprendido.
—Si, aunque, pensándolo mejor…Será un presente por ser tan lindo, ya luego pensaré en que regalarte para tu cumpleaños —dijo con seguridad, sin esperar una respuesta.
—Jungkook, no tienes que-
—Estaré en tu casa en unos diez minutos, quince como máximo, espérame —dijo, y colgó la llamada.
—Pero yo…¿Jungkook? ¿Hola? —apartó el teléfono de su oreja para verificar si la llamada había sido finalizada, y así fue.
Taehyung solo suspiró y aceleró el paso para terminar de cruzar la última cuadra y llegar a su casa. No sabía que era lo que pasaba por la cabeza del menor, siempre solía salir con cosas extrañas o raras, aunque nunca era algo malo, por lo que no estaba preocupado, sino curioso.
Casi quince minutos después, escuchó el timbre de su casa y se apresuró a dejar lo que estaba haciendo en la cocina para abrir la puerta.
—Hola, lindo —saludó Jungkook, y beso su frente antes de adentrarse a su casa.
—¿Qué traes allí? —preguntó ignorando la vergüenza por el apodo, apuntando la caja que traía el menor.
—Es sorpresa —respondió guiñándole un ojo—. Necesito hacer algo en tu habitación, ¿Me dejas?
—Si. Pero, ¿Qué-
—No te preocupes, no voy a romper nada…O eso espero —dijo mientras caminaba hacia la habitación del mayor.
Taehyung solo suspiró y volvió a la cocina para terminar de ordenar las compras que hizo, también comenzó a preparar algo para él y Jungkook, porque ya que estaba lo invitaría a cenar con él. Mientras tanto, pensaba en que era lo que estaría haciendo el menor en su habitación.
—Solo espero que no haga tanto desastre o lo haré limpiar —dijo en un murmuro para él mismo.
No midió el tiempo, pero para cuando estaba terminando de hacer algo no muy elaborado, el sonido de la lluvia caer lo hizo caminar hacia la ventana para revisar si se trataba de una tormenta muy fuerte o no. Notó que llovía fuerte, e intentó no pensar en eso y a rezar por que la luz no se fuera.
Mientras estaba caminando de regreso a la cocina, un fuerte estruendo se escuchó por todo el lugar y Taehyung pegó un grito que alarmó al chico que su habitación. Se arrodilló en el suelo llevando ambas manos sus orejas para cubrirlas, intentando no comenzar a temblar y llorar como cada vez que había una tormenta fuerte.
—¡Tae! —la voz de Jungkook lo hizo levantar la vista, y antes de que se diera cuenta éste ya se encontraba rodeando su cuerpo—. Está bien, no les prestes atención, ya pasó…Estoy aquí —tranquilizó mientras acariciaba su cabello.
Taehyung no dijo nada, solo se aferró a él con fuerza y hundió su rostro en la curvatura de su cuello, respirando hondo para intentar tranquilizarse.
—L-Lo siento…
—¿Por qué te disculpas? Está bien tener miedo.
—…¿Incluso si es de un microondas? —preguntó soltando una leve risa, queriendo distraerse.
—Voy a dejar pasar que te burles de mi solo por este día —dijo, y se alejó un poco para mirarlo a los ojos—. ¿Quieres ver cuál es mi sorpresa?
Taehyung asintió emocionado, y se dejó llevar por el menor hacia su habitación.
—Cierra los ojos y no los abras hasta que yo te diga, ¿De acuerdo?
—De acuerdo.
Taehyung cerró los ojos, y se dejó guiar por el menor hasta dentro de su habitación. Inconscientemente buscó el cuerpo ajeno cuando otro fuerte estruendo volvió a escucharse.
—Tranquilo, vas a olvidarte de todo cuando veas cómo es tu habitación ahora —respondió seguro, dándole suaves caricias en su espalda—. Puedes abrir los ojos.
El mayor abrió los ojos y se extrañó cuando vio que todo estaba a oscuras, pero luego miró a su alrededor y todo el aire se le escapó de sus pulmones.
—E-Esto…
En las paredes y sobre todo en el techo, habían estrellas pegadas, de esas que brillan en la oscuridad de un color verde brillante, y alumbraban bastante la habitación a pesar de que la luz estaba apagada y la ventana completamente cubierta. Era hermoso.
—Ahora no importa si la luz se va, no vas a estar completamente a oscuras —dijo el menor a sus espaldas.
Taehyung no pudo evitar soltar algunas lágrimas de felicidad, y se volteó para abrazarlo con fuerza, y buscó sus mejillas para dejar varios besos en ellas.
—Gracias, Jungkookie…Te quiero mucho.
—Yo también te quiero…No tienes una idea de cuánto —aseguró correspondiéndole el abrazo.
A partir de esa noche, las estrellas verdes en su habitación le recordaban a Jungkook.
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Azul:
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
El azul le recordaba a la primera vez que sintió celos por Jungkook. Fue en la playa, con el cielo completamente libre de nubes y el agua del mar de un color azul más oscuro.
Un grupo de 3 personas; dos chicas y un chico, estaban jugando al vóley en la arena, y al verlos a Jimin, Jungkook y Tae, los invitaron a jugar con ellos, y no tuvieron problema en aceptar porque no sabían que hacer y les justaba el deporte.
Lo malo comenzó cuando, una de las chicas con la que formamos grupos, comenzó a hablar y a reír mucho con Jungkook, y éste parecía muy a gusto con la presencia de la chica. Tanto, que por un momento Taehyung le hizo una pregunta y fue ignorando olímpicamente por estar hablando con ella de un juego el cual el pelinegro no conocía para nada.
En ese momento, Taehyung sintió una presión dolorosa en su cuello y una especie de calambre se instaló en sus hombros y estómago, casi que sintió náuseas. La forma en la que el castaño le sonreía tan a gusto, no le gustaba para nada, y el hecho de que lo haya ignorado solo lo hacía sentirse peor.
A pesar de que nunca antes se había sentido de esa forma con respecto al menor, sabía que se trataban de celos, y eso solo lo hizo sentirse peor, porque sabía que no tenia el derecho de reclamarle absolutamente nada. En algún punto, cuando la chica se apoyó en su hombro mientras reía, Taehyung sintió que llego a su límite y quiso alejarse lo más posible de aquella escena.
—Me dio algo de sed —le avisó a Jimin—. Iré a comprar algo para beber.
—¿Quieres que te acompañe? —preguntó el de pelo naranja, y Taehyung negó con la cabeza.
Cuando avanzó unos metros, Jungkook se dio cuenta de que ya no estaba junto a él y la chica con la que estaba charlando, por lo que se acercó.
—Tae, ¿Dónde vas? —preguntó manteniendo una leve sonrisa.
—…Comprar —respondió sin detenerse ni voltear a verlo.
—Te acompaño-
—No —negó de inmediato sin detenerse.
—¿Por qué no? —preguntó divertido, e intentó pasar un brazo por sobre sus hombros, pero Taehyung lo apartó sin cuidado.
—Quiero ir solo —dijo con un tono de voz un poco más duro, volteando a verlo por un momento—. Te ves muy a gusto allá, mejor regresa.
Jungkook abrió los ojos sorprendido por la forma en que le habló, e intentó volver a decir algo, pero el mayor había vuelto a retomar su camino hacia el puesto de bebidas y licuados que estaba cerca, ignorando los llamados del menor. Cuando llego al puesto, soltó todo el aire que no sabía que estaba reteniendo, y se apoyó sobre el pequeño mostrador.
—¿Por qué esa cara tan larga, precioso? —escuchó una voz frente a él, y al levantar la vista se encontró con un joven muy apuesto apoyado sobre la misma madera, bastante cerca de su rostro—. Es un día muy lindo, no deberías de tener esa expresión, seguro que sonriendo te ves más bonito.
Taehyung se avergonzó por la cercanía y palabras, y se echó hacia atrás un poco.
—No es nada importante, realmente… —respondió sonriéndole leve.
—En ese caso, ¿En que puedo servirte? —preguntó apuntando las bebidas detrás suyo.
—Pues…La verdad es que vine sin saber que pedir, solo quería alejarme un momento —admitió algo apenado—. Pero, ya que estoy aquí supongo que podría pedir algo…
—¿No sabes que pedir? Entonces déjame prepararte un buen licuado de frutas, ¿Qué te parece? —preguntó el chico sonriéndole coqueto.
—Está bien.
—¿Qué frutas te gustan? No es por presumir pero hago los mejores licuados de frutas de toda la costa —dijo con un tono egocéntrico muy exagerado, queriendo hacerlo reír, cosa que logró.
—Bueno, entonces, sorpréndeme. Me gustan todas —respondió Taehyung volviendo a apoyarse sobre el mostrador.
El también iba a charlar con alguien a gusto, no tenía que estar sintiéndose mal por Jungkook. No quiso voltear a ver que era lo que estaban haciendo, por lo que mantuvo su atención en el chico que cortaba frutas de forma ágil, y manejaba la licuadora como si fuera lo más fácil del mundo.
—Por cierto, precioso, ¿Cuál es tu nombre? —preguntó el chico.
—Soy Taehyung, ¿Y tú? —pregunto amable.
Pareciera que estaba intentando coquetear, pero no era su intención en lo absoluto, solo era muy amable.
—Hyunsik. Es realmente un placer preparar una de mis delicias para alguien tan lindo —dijo dándole un guiño.
Taehyung bajó la mirada avergonzado y no respondió, porque realmente no sabía como responder a eso sin sonar cortante o maleducado. Unos segundos más tarde, un gran vaso de plástico con licuado se posó frente a él, y a Taehyung se le hizo agua la boca.
—Es de durazno, banana y frutilla —dijo Hyunsik, y se apoyó en el mostrado frente a él—. Dime que te parece.
El pelinegro asintió y llevó la pajilla a su boca, para luego probar un sorbo, y abrió los ojos en grande.
—¡Esto está buenísimo! —dijo sonriéndole sincero, y volvió a probarlo—. Realmente no probé demasiados, pero creo que de verdad hacer los mejores licuados.
—Lo mejor para ti, precioso.
—Taehyung —escuchó a sus espaldas.
Al voltear se encontró con Jungkook, el cual observaba a Hyunsik con el ceño fruncido, luego se acercó más a él.
—Te estamos esperando —dijo posando su mirada en él.
Taehyung recordó lo ocurrido hace unos minutos, y su malestar volvió a invadirlo.
—¿Enserio? Dile a Jimin que termino mi batido y voy —dijo, y posó su mirada en su batido.
—Tae, ¿Estás molesto conmigo? —preguntó el castaño sosteniendo su brazo para intentar hacer que volteara a verlo.
—¿Por qué debería estarlo? —preguntó sin mirarlo—. Dile que en unos minutos voy, estoy teniendo una agradable conversación con Hyunsik, él no me ignora —dijo lo último con un tono un poco más bajo.
—Tae, tenemos que hablar —dictó el menor—. No sé por qué estás molesto pero vamos a hablarlo.
—¿Ahora quieres hablar, Jungkook? —preguntó volteando a verlo con el ceño fruncido—. No parecía que quisieras hacerlo hace un momento, estabas tan ocupado hablando con esa chica, que para que te dieras cuenta de que te estaba hablando habría tenido que empujarte.
—Lo siento si no te escuché, es solo que me emocioné hablando de un juego que me encanta pero muy poca gente conoce —intentó explicar—. Anda, no te enfades por eso.
—No te pedí explicación alguna, Jungkook —dijo volviendo a apartar la mirada—. Y está bien, no pasa nada, pero no voy a regresar ahora, estoy ocupado.
—¿Ocupado con él? —preguntó apuntando al chico de los licuados.
—Sí, ¿Algún problema? —preguntó Hyunsik con una ceja alzada.
—No estoy hablando contigo, no te metas —respondió el castaño dándole una mirada filosa.
—Me meto porque está hablando conmigo y no lo quiere hacer contigo, ¿Por qué no solo nos dejas en paz?
—Y si no quiero hacerlo, ¿Qué vas a hacerme? ¿Un licuado? —preguntó burlón.
Notando que el ambiente comenzaba a ponerse tenso, Taehyung suspiró y tomó el vaso en sus manos y se alejó un poco de la encimera.
—Lamento esto, Hyunsik, ¿Cuánto te debo? —preguntó mientras buscaba dinero en uno de sus bolsillos.
—Te lo doy gratis si me das tu número —respondió él dándole una sonrisa coqueta.
Antes de que Taehyung pudiera responder algo, Jungkook sacó dinero de su bolsillo y se lo dejó sobre la mesada, para luego tomar una de las manos del pelinegro y lanzarle una mirada amenazante al chico.
—No te dará su maldito número, sigue soñando.
—¿Y tú quien demonios eres para decidir eso por él? ¿Su novio? —respondió Hyunsik amenazante.
—Aún no —respondió firme, y luego le sonrió burlón—. Pero pronto.
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Morado:
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
El morado también era de sus colores favoritos, pero se volvió aún más especial luego de uno de los días que comenzó terrible pero terminó de forma inolvidable, en el buen sentido de la palabra.
Fue un día antes del 24 de diciembre, cuando a la noche se festejaba un festival que era costumbre en su ciudad, donde se llevaba a cabo una feria y a media noche se lanzaban fuegos artificiales sobre un lago a un lado del lugar donde ponían la feria.
Taehyung esperó ese día con ansias, estaba muy emocionado por los fuegos artificiales, porque era un evento que le gustaba muchísimo. Se compró ropa nueva para estrenarla esa noche, ya que iban a ir con su familia y allí se encontraría con sus amigos, y obviamente con Jungkook.
Tenía pensado jugar a todos los juegos posibles con él, y quizás, animarse a declararse mientras los fuegos artificiales estaban mostrándose en el cielo nocturno. Tenía todo planeado desde el vestuario hasta las palabras que iba a decirle, pero…
—Treinta y ocho coma cinco grados, Tae —avisó su madre luego de ver el termómetro—. Lo siento, cariño. No puedes ir con nosotros en este estado.
Y el pelinegro rompió a llorar cubriendo su rostro con las sábanas. Su madre intentó calmarlo con palabras de aliento, pero nada parecía calmarlo.
—Te traeré un paño mojado y te prepararé algo para comer, cariño —aviso la mujer, y luego salió de la habitación.
Taehyung maldijo al cambio drástico de temperatura por haber hecho que se enfermara, por haberle arruinado una de las que tendría que ser la mejor de las noches de ese año, junto a su familia, amigos, y Jungkook.
Pensando en el castaño, estiró su mano hacia su mesa de luz, y buscó en contacto del menor para llamarlo y avisarle que no podría ir esa noche.
—L-Lo siento, no quería enfermarme… —lamentó entre hipidos.
—¿Por qué que disculpas por eso? No es tu culpa, yo sé cuánto querías ir… —respondió Jungkook desde el otro lado.
—E-Enserio quería pasar esa n-noche contigo, yo…C-Compré ropa nueva… —dijo sin pensar demasiado en sus palabras, no era del todo consciente debido a la fiebre—. Q-Quería estar lindo p-para ti y que veamos los fuegos artificiales j-juntos…
—…Tú siempre estás lindo ante mis ojos, Tae —respondió luego de unos segundos en silencio—. También quería pasar la noche contigo y tomarte fotos con los fuegos artificiales de fondo, tenía planeado hacer un cuadro de esa foto, pero también quería caminar por toda la feria tomando tu mano, ¿Qué puedo hacer ahora? Todos mis planes se trataban de hacerlos contigo.
—…Lo siento —volvió a disculparse—. Se escucha lindo…M-Me hubiera gustado mucho hacer eso…
La línea quedó en silencio unos segundos, hasta que Jungkook le dijo que no se preocupara, que vería qué podía hacer para igualmente darle una noche linda y digna de recordar. Aquello lo confundió bastante, y pasó toda la tarde esperando a que el menor le contestara los mensajes, pero no había rastro del castaño al menos en sus redes.
La noche estaba cayendo, y su madre ingresó a su habitación para cambiarle el paño mojado, y avisarle que ya de iban.
—¿Quieres que te traiga algo, hijo? —preguntó la mujer antes de cerrar la puerta.
—No…
—De acuerdo. Si algo sucede, solo llámame, ¿Está bien?
—Bueno…
Su madre no estaba segura de ir, pero su hija pequeña estaba emocionada por ir y Taehyung le dijo que estaba bien, que vayan y no se preocupen por él, por lo que se marcharon con algo de malestar en su pecho. Reteniendo el llanto, se dispuso a intentar dormir esperando a que cuando despierte ya no tenga fiebre, esperando tener un mensaje de Jungkook contándole que tal la pasó.
No supo cuánto tiempo pasó, pero el sonido de su teléfono sonar lo hizo despertarse y con algo de dificultad se estiró para tomar su teléfono y contestó sin mirar de quién se trataba.
—¿Hola? —pronunció con algo de dificultad debido a su garganta seca.
—Tae, mira por tu ventana —dijo Jungkook del otro lado, y colgó la llamada.
—…¿Jungkook? —preguntó aún sabiendo que la llamada había finalizado.
Tardó unos minutos pero finalmente se levantó de la cama, se colocó un abrigo y abrió las ventanas de par en par. Al hacerlo e intentar asomarse, se asustó y casi retrocede al escuchar una pequeña explosión, y alzó la cabeza para observar como unas pequeñas luces de color morado explotaban en el aire. Luego, otros explosivos del mismo color explotaron se forma continua, haciendo que una mini exposición de pequeños fuegos artificiales estuviera frente a él.
—¡No es lo mismo…! —escuchó la voz de Jungkook, y bajó la mirada al suelo, viendo como el castaño mantenía distintos fuegos artificiales en sus manos, mientras intentaba al mismo tiempo encender otros—. ¡Pero definitivamente vas a ver unos fuegos artificiales esta noche!
Taehyung de quedó con la boca abierta, sin poder asimilar lo que el menor estaba haciendo por él. Volvió a observar los fuegos artificiales, y sonrió en grande dejando salir unas cuantas lágrimas silenciosas, que no eran nada más que una pura muestra de lo feliz que era en ese momento.
Lo feliz que estaba al tener a Jungkook en su vida.
—No tienes idea de cuánto te amo… —murmuró, y luego bajó la vista para conectar sus ojos con los suyos—. ¡Gracias, Jungkookie!
El castaño hizo un corazón con sus brazos y sonrió en grande.
—¡Traje muchos, prepárate porque voy a darte un espectáculo largo! —dijo, y tomó otros fuegos artificiales.
Taehyung sonrió en grande y se apoyó por completo en el marco de la ventana, admirando desde el castaño intentando encender la mayor cantidad al mismo tiempo, desde el cielo estrellado siendo levemente iluminado por el color morado de éstos al explotar.
Si, el color morado significaba Jeon Jungkook en su mayoría, y por eso le gustaba tanto.
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Arcoiris:
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙
Como el plan de confesarse la noche de los fuegos artificiales no funcionó, Taehyung tenía que planear otra oportunidad para declararse, una que fuera especial. Aunque, nada especial se le ocurría, no era bueno para éste tipo de cosas.
—¿Tú cómo lo harías, Jimin? —preguntó Taehyung mientras terminaba de copiar lo de la pizarra.
—Pues, ve y grítaselo mientras está en medio de una partida, a ver si pierde —se burló.
—Ya, esto es enserio —se quejó, y le dio un leve golpe detrás de la cabeza—. Tengo que pensar en una forma de hacerlo sin salir corriendo por la vergüenza.
—Imposible —bromeó.
—¡Ya, tómame en serio! —se quejó haciendo un mini berrinche.
—Lo hago, por eso sé que, que lo hagas de la forma que sea, no vas a poder evitar salir corriendo —respondió sin más.
—Gracias, eres un gran amigo, en serio —dijo sarcástico.
—Siempre, para eso estoy.
—¡Tae! —escuchó la voz de Jungkook desde la ventana, y volteó a ver ya que la tenía justo a su lado.
—Jungkookie, ¿No tienes gimnasia ahora? —preguntó sonriéndole tímido.
—Si, ya empezó, pero vi el clima y vine rápido para decirte algo —respondió apresurado, y llevó una mano al cabello contrario, acomodando algunos mechones detrás de su oreja—. Hoy quiero que vengas a mi casa, eso de las dos, ya que ambos salimos temprano hoy, ¿Puedes?
—S-Si, si puedo…Pero, ¿Para qué? —preguntó curioso.
—Sorpresa —respondió, y le sonrió—. Nos vemos, entonces.
Se apartó unos metros, pero de repente se regresó rápidamente solo para subirse un poco a la ventana, y acercarse lo suficiente al pelinegro para lograr besar su mejilla. Dejó al pobre de Taehyung con las mejillas completamente rojas y el corazón acelerado mientras regresaba a su clase como si nada.
—La verdad, conociendo a Jungkook, y lo sinvergüenza que es, me sorprende que no haya sido él quien te haya hecho la propuesta hasta ahora —comentó Jimin luego de reírse de su vergüenza.
—Yo…¿Estás muy seguro de que también le gusto? —preguntó algo inseguro.
—¿Eres estúpido o te llamas Marinette? —preguntó ofendido por la pregunta.
—Ya, nunca se está lo suficientemente seguro… —intentó excusarse.
—Ya todos en la escuela creen que están saliendo, y el muy tonto literalmente se desvive haciendo cualquier cosa por ti, solo por ti, ¿Qué otra señal necesitas?
—Palabras, necesito que me lo diga —respondió soltando un suspiro largo—. A todo esto, ¿Qué crees que quiera? Dijo algo sobre el clima y me dijo que vaya a su casa a las dos, ¿Será por algo en específico?
—No lo sé, nunca se sabe con que va a salir Jungkook —respondió simple.
En eso todo el que conozca a Jungkook coincidía.
Estuvo con la duda durante horas, y la ansiedad comenzó a atacarlo cuando se encontraba de camino a la casa del menor. Un mensaje le llegó y era de él, diciéndole que cuando llegue a su casa; ingrese sin más aprovechando que la puerta estaría sin llave, que deje sus zapatos, calcetines, y objetos que haya traído como dinero o el teléfono.
—Okay, esto es extraño… —comentó para si mismo, y se detuvo unos segundos frente a la entrada de su casa—. Solo espero que no sea nada raro o que termine mal.
Ingresó a la casa, siguió los pasos dichos por el menor, y luego recibió un mensaje diciendo que vaya hacia el patio trasero. Con tanta duda como curiosidad fue hasta allí, y al cruzar la puerta corrediza de vidrio, pudo observar a lo lejos la figura de Jungkook. Estaba sosteniendo una manguera y lanzando agua en forma de lluvia, demasiado concentrado en intentar lograr algo con eso. Taehyung se acercó un poco pero no lo suficiente como para que el agua le cayera encima, y lo miró extrañado.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó extrañado.
—Ven —dijo extendiéndole su mano, manteniendo la mirada arriba—. Vamos, solo es un poco de agua.
Taehyung negó con la cabeza, y por un momento se perdió en la vista de la camisa del menor pegándose a su cuerpo al estar completamente empapada. Se dio un leve golpe en la mejilla para apartar los pensamientos no puros de su cabeza.
—Vamos, ven. Necesito que estés a mi lado para hacer esto —pidió está vez volteando a verlo—. Por favor, ¿Si?
—Pero…Ahh, está bien —desistió, y se acerco a él de forma rápida, estremeciéndose un poco al sentir el agua fría caer sobre él—. ¿Qué es lo que quieres hacer?
Jungkook lo atrajo más a él mismo rodeando su cintura con un brazo, y le sonrió antes de apuntar hacía arriba con la cabeza. Taehyung levantó la mirada cubriendo un poco su vista de las gotas con una mano, y al aclararla notó que sobre ellos había un pequeño arcoíris hecho gracias a las gotas de agua.
—Un arcoíris… —comentó el mayor, y sonrió en grande.
—Sé que te gustan, y quise obsequiarte uno en un día tan especial como el de hoy —dijo, y lanzó la manguera a un lado.
—¿Especial? ¿Hoy? —preguntó Taehyung sin comprender que era lo que quería decir.
—¿Sabes que representa el arcoíris?
—Umm…¿El oro al final? —respondió no muy seguro, causando la risa del menor.
—En los cuentos sí, pero yo me refería a que representa lo que somos, nuestro amor y relación —respondió, y tomó las manos contrarias para colocarlas en su cuello, luego colocó las suyas sobre las caderas del otro—. Tiene muchos significados, pero quiero que tenga uno en específico, uno que solo tú y yo sepamos y recordemos al ver uno.
—Jungkook…
—Tae, no puedo soportarlo más, no aguanto un día más esto llamado “no soy novio de Kim Taehyung”, y quiero cambiar eso —admitió, y apoyó su frente sobre la contraria—. Tae yo-
—¡Me gustas! —dijo Taehyung de la nada, sorprendiendo al menor—. Quería decirlo primero, perdón…
Jungkook rió y negó con la cabeza restándole importancia. Volvió a mirarlo fijo, y sonrió de forma encantadora, enamorada.
—Yo estoy hasta las manos contigo, creo que ya te has dado cuenta.
—…¿Puedes decirlo? —pidió tímido.
—Me gustas, Kim Taehyung. Me gustas tanto que ni siquiera quise gastar tiempo en preparar algo como una cita o un presente físico, porque sabes que me gusta hacer las cosas de forma que nadie se las esperaría, me gusta sorprenderte y hacerte sonreír…
—Siempre lo logras. Eres extraño y haces cosas extrañas pero lindas, por eso me gustas —admitió sonriendo en grande, sin poder dejar de hacerlo.
—Tu eres perfecto. Siempre estás para mi, sabes exactamente que decir; tienes esos detalles considerados que crees que nadie nota pero que yo noto a la perfección, eres hermoso tanto por dentro como por fuera, eres generoso y amable, sincero y a veces un poco infantil pero eso te hace adorable…Todo de ti me vuelve loco y ya me contuve demasiado en no besarte.
Acto seguido, juntó sus labios con los suyos, comenzando un beso húmedo por sus rostros mojados, iluminado por el sol y ese pequeño arcoíris, que era el único testigo y Se volvió un representante del momento más especial para ambos.
Cada vez que vean un arcoíris, recordaran éste día, esos sentimientos. Cuando les pregunten que significado tienen los colores, pensaran en todas las anécdotas juntos, y cuando le pregunten por el del arcoíris, ambos responderán sin titubeos: Amor.
Fin.
〘 COLOR OF LOVE / Dre4msCometrue〙