Prólogo.
Nunca creyó en los destinados.
Para él era solo una leyenda sin importancia, no creía posible que un alfa y un omega estén predestinados a estar juntos. No tenía sentido para él.
Sí cree en el amor, pero el amor se construye con el tiempo, te enamoras de esa persona porque la conoces. No como en esa tontería de que ves a tu destinado por primera vez y se aman automáticamente.
Su hermana era otra historia. Ella soñaba con encontrar a su pareja destinada y no podía esperar. Trataba de convencerlo de buscar a su destinado también, pero él prefería quedarse en su cuarto leyendo algo.
-Vamos Dipper- lo llamó otra vez- ¿piensas pasar todo el verano encerrado?- preguntó mientras lo miraba desde la puerta.
-No entiendo cual es tu problema con queyome quede encerrado- contestó sin mirarla, su libro estaba siendo mucho más interesante que esa conversación.
-Tenemos 17 años, tienes que vivir- rodó los ojos.
-Tenemos 17 años, tengo mucho tiempo para vivir- la imitó.
-¡Oh por el amor de..!- una tercera voz la interrumpió.
-Tu hermana tiene razón- dijo su madre colocándose al lado de su hija.
-Mamá- se quejó el castaño volteando a mirarla con una mueca. Doblo la esquina de la hoja que estaba leyendo y cerró el libro.
-Tengo una solución para ustedes- le sonrió a su hija y le acarició la cabeza.
-¿Cuál?- la castaña la veía con curiosidad.
-Irán de vacaciones con los tíos Stan’s- anunció divertida.
-¿Quiénes?- la chica hizo una mueca de confusión.
-¿No son los tíos que nos mandan estos obsequios raros?- Dipper señaló el mueble a los pies de su cama, el cual estaba lleno de pequeños recuerdos de un pueblo llamado “Gravity Falls”- todavía no sé de donde sacaron todas esas criaturas extrañas- murmuró observando una figura de lo que parecía ser una sirena... pero tenía más aspecto de mono con cola de pez.
-Aaah, son los tíos que tienen esa trampa de turistas- dijo su hermana con una sonrisa.
-Ajá- concordó su madre- Mabel y tu pasarán el verano en Gravity Falls- miró a su hijo quien puso una expresión de espanto.
-¡¿Qué?!- exclamó mientras se enderezaba en su cama.
-¡Genial!- dijo su Mabel al mismo tiempo.
-Salen el fin de semana, así que empiecen a empacar- ordenó antes de irse por el pasillo.
-Esto no puede estar pasando- el castaño se pasó una mano por la cara.
-Tranquilo, hermanito- se sentó a su lado.
-No estoy tranquilo, y no me digas hermanito- volteó a verla serio.
-Pues yo ya me presenté y tú aún no, así que hasta que eso pase, sigues siendo un cachorro, lo cual te convierte en mi hermanito- puso su dedo índice en la nariz de su hermano, quien la fulminó con la mirada.
-A veces en serio te detesto.
-Lo sé- exclamó feliz y se fue a su habitación a empacar.
El castaño suspiró rendido. Él planeaba pasar su verano estudiando e investigando para poder entrar a una buena universidad. Pero no, su madre tenía otros planes.
Se levantó y sacó su maleta de abajo de la cama. No podía hacer nada al respecto, a demás nunca dejaría que su gemela vaya sola, y trató de convencerse de que tal vez sea divertido.
Lo que lo tenía inquieto era el hecho de que todavía no se había presentado.
¿Seré alfa? ¿Seré beta? Espero no ser omega.
Su madre le dijo que era lo más probable, pero él quería ser beta. Podría ir por ahí sin sentir los olores de los omegas constantemente, no sería esclavo de sus instintos como los alfas y no pasaría celos dolorosos como los omegas.
-¿De nuevo estás pensando en qué vas a ser?- murmuró Mabel sentándose en el suelo al lado de él.
-¿Cómo lo sabes?- preguntó en voz baja.
-Rascas tu nuca cuando piensas en eso- señaló y automáticamente él dejó de hacerlo- sé que no quieres ser marcado, y que esa es una de las razones por las que no quieres ser omega.
-La marca es una cosa horrible- puso una mueca- te ata a una persona por toda la eternidad, y si te abandona el que la pasa peor eres tu.
-La cosa es que si esa persona te marca es porque quiere pasar el resto de su vida contigo, porque están destin- su hermano la interrumpió.
-Esa tontería no existe, y aún si existiera, la marca no debería ser una muestra de amor o algo por el estilo- la miró tranquilo.- Si quieres pasar el resto de tu vida con alguien, solo lo haces y ya.
-Sí, en eso tienes razón- se encogió de hombros- pero estoy segura de que alguien te hará cambiar de opinión- sonrió.
Rió sin ganas- ¿Quién? ¿Mi “destinado”?- dijo en tono burlón haciendo comillas con sus dedos.
-Ajá, estoy segura- y antes de que su gemelo pueda responder, tomó la linterna que vino a buscar y volvió a su habitación.
Dipper la miró irse pensando en sus palabras. ¿De verdad alguien querría pasar toda su vida con él? ¿Él amaría tanto a esa persona como para querer hacerlo también?
Sacudió su cabeza alejando esos pensamientos y se dispuso a empacar.
Definitivamente no sabía lo que lo esperaba en aquel pueblo.
O mejor dicho, quien lo esperaba en ese bosque.
Hola gente! Es mi primer novela omegaverse, espero que me salga bien >.<
Tengo muchas ideas pero me gusta que la gente tenga lo que quiere así que si tienen sugerencias pueden comentarlas :3
Espero lo disfruten y nos vemos en el primer cap :)








