Princesa Salvaje Zelda Botw by Brasilera at Inkitt
Customize readability
Aa

Princesa Salvaje - Zelda BOTW

Summary

Sin recuerdos, sin reino, y sin una guía, solo impulsos salvajes que guían. Esta vez es Zelda quien despierta en la camara de resurrección, y tendrá que descubrir qué es lo que le depara.

Genre
Erotica
Author
Brasilera
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Despertar

Pude jurar que escuché una voz. Era la de un hombre, y por alguna razón, sentía que me era familiar. Estaba en completa oscuridad, sin movimiento, ni pensamiento; un sueño profundo, así es como lo llamé. El sueño más largo que he tenido en toda mi vida. Y él me despertó. Un rayo de luz se abrió sobre mi cuerpo desnudo, bajo el agua, como una caricia lenta, mientras escuchaba unas claras palabras: “abre los ojos”.

Sentí que comenzó a bajar el agua alrededor de mi cuerpo desnudo, dejándome expuesta y vulnerable al ambiente. Y en cuanto pude respirar, sentí un poco de agua aún en mi nariz, por lo que involuntariamente tosí con violencia, mientras me sentaba de lado; escupiendo restos de agua.

Sentía frío, mi pecho subía y bajaba con cada respiración, mis pezones se pusieron duros, y se me erizó la piel de mis nalgas al sentir la helada cama metálica. El agua se había ido por completo, y ahora estaba sobre una cama llena de luces, y con ramas metálicas luminosas en el techo. No recordaba quién era, no tenía nombre, o sabía por qué estaba allí, pero no me importaba.

Todo era nuevo, cada roce, cada sensación, pero también sentí miedo; por lo que agaché mi cabeza, tratando de esconderme. Era un lugar oscuro, extraño, repleto de luces tenues que venían del suelo y techo; y solo una idea llegó a mi cabeza, no quería estar ahí, quería volver a dormir, regresar a esa hermosa calma de mi sueño eterno.

Pero por más que intenté cerrar los ojos, y recostarme en la cama metálica, no sucedió. Tenía demasiada energía. Llegó un punto en dónde me sequé de manera natural. Mi cabello rubio se secó, mis axilas, mi ingle, el vello sobre mi vagina también se secó, incluso mis pezones dejaron de estar duros; lo interpreté como que estaba un poco más relajada.

Fue ahí que comencé a pensar en lo raro que era todo. Tenía un cuerpo, brazos, piernas, cinco dedos en cada extremidad, dos senos algo grandes en mi pecho, un par de cavidades entre mis piernas.

Me exploré. Sentada en la cama luminosa, recorrí la piel de mis piernas con mis manos, desde mis pies, hasta mis suaves muslos, hasta mi trasero, que era realmente blando; de las secciones con más carne. Cuando toqué mi vagina, no sabía lo que era, pero era una cavidad por la que se sentía extrañamente bien tocar; era punzante, eléctrico, y provocaba que mi cuerpo se moviera solo, era placer.

Toqué mis propias manos, pensando que quizá el placer provenía de ellas, pero luego mi vista cayó sobre mis dos grandes senos; otras masas de carne grande. Cuando los tomé con mis manos, abriendo bien mis palmas, sentí una sensación curiosa; era agradable, pero no tanto como mi vagina.

Cuando mis dedos rozaron mis pezones, todo cambió; una pequeña sensación de placer me recorrió, similar a cuando toqué mi vagina. Se volvieron a poner duros al contacto, era raro, yo no controlaba que se pusieran así, actuaban por cuenta propia, y cuando los tomé entre el índice y el pulgar, otro latigazo de placer que me hizo poner la espalda recta sobre la cama.

Entonces otra idea llegó a mi mente. Quizá era eso por lo que desperté. Abandoné la calma, el silencio y paz del sueño para experimentar estas sensaciones. Para tocar este cuerpo con gran trasero, piernas largas y suaves, senos llenos de placer y una vagina que me pedía que la tocara.

Comencé a masturbarme; aunque no sabía lo que significaba esa palabra, y ni siquiera la conocía. Con mi mano izquierda agarré mi teta en su totalidad, masajeándolo lentamente, y ocasionalmente pellizcando mi pezón; mientras que con mi otra mano, comencé a sobar la entrada de mi vagina, haciendo pequeños círculos, sintiendo como el placer hacía que mi cuerpo me desobedeciera.

De mi boca empecé a gemir en voz alta. Era hermoso. Cómo si cada respiración ahora fuera fruto de mi placer. Cada oleada de placer me impulsaba a gritar más fuerte, que el eco de mis gemidos rebotara en esas paredes de metal entre la oscuridad. Sin querer, un dedo se metió dentro de mi vagina, y eso me produjo una explosión de placer, que me hizo arquear la espalda; apoyando todo sobre mi enorme trasero y dejando escapar un gemido gutural.

Abrí por completo los ojos. Era eso. Tenía la certeza de eso. Quizá solo así volvería a dormir, si saciaba esta necesidad, esta hambre, este deseo de sentir placer, solo así volvería a mi sueño profundo.

¿Qué otra razón podría haber? Esa voz me despertó, lo hizo para que sintiera este placer, el placer de estar viva, de respirar a través de mis gemidos, y de disfrutar cada centímetro de mi cuerpo. Sea quien sea que entró a perturbar mi sueño, te lo agradezco, sin ti, no habría podido sentir así de rico.

Abrí más las piernas. Empecé a meter y sacar el dedo dentro mi vagina, eso elevaba más y más mi placer. Y por alguna razón, sentí húmedo dentro de mí. No me pareció raro, pues desperté rodeada de agua, pensé que seguramente aún tenía un poco dentro. Cuando los sonidos de mi dedeo se hicieron acuosos, fue cuando más rico sentí. Ya no quería parar. Subí la velocidad.

Con mi otra mano, recorrí mi cuerpo, buscando otro punto de placer; el que sea, mi rostro, mi cuello, mi ombligo, incluso mi gran trasero, que tanta carne tenía. Al final solo volví a mi pezón, y me lo pellizqué con fuerza. Tanto así que comencé a sentir espasmos.

Mis ojos no dejaban de ver hacia arriba, mi cuerpo tenía agitaciones a modo de espasmos. Mi corazón estaba demasiado acelerado, como si estuviera al límite de mis sentidos.

Cuando menos me di cuenta, una explosión de placer me inundó todo el cuerpo al completo. Dos fuertes espasmos sacudieron mi cuerpo. Cerré las piernas de golpe, pero aún así un chorro de líquido salió disparado a gran velocidad. Mi mano se llenó de mis fluidos pegajosos.

Caí rendida sobre la cama, mientras mi mente volvió a quedarse completamente en blanco, sin ideas, ni pensamientos; justo como deseaba. Pensé que había tenido éxito, pero aún sentía. Sentía placer. Tanto que me imaginé ahí, flotando en ese bello vacío, solo consumida por el placer de la vida, con tu voz llamándome.

Te agradecí. Agradecí por dentro a aquella voz que me despertó, tan generoso como para darme este regalo, y lentamente volvía a mi sueño, quedándome completamente dormida plácidamente, desnuda, con la mano pegajosa, y con una sonrisa que denotaba lo satisfecha que estaba.

O al menos eso creí. Cuando volví a despertar, luego de un largo rato, seguía ahí mismo. En aquella cama. Ya no sentía miedo por aquel lugar, pero aún estaba confundida.

Otra sensación me invadió, pero no era placer, era mi estómago. A pesar de que no recordaba haber visto alguna vez comida, supe que sentía hambre, supe que mi cuerpo me pedía satisfacer otro tipo de necesidad.

Me senté en la cama, y traté de buscar algo que sirviera de comida, pero no había nada más ahí, más que la cama luminosa. O eso creí, hasta que ví un objeto extraño cerca del muro. Sentí curiosidad por él, pero tendría que abandonar la seguridad de mi cama.

Me armé de valor, y comencé a bajar. Mis manos tocaron el suelo, luego mis rodillas, y finalmente mis pies. Con la cabeza alzada, y mi trasero al aire, comencé a gatear hasta el objeto en la pared. Completamente desnuda y con mis tetas colgando, yendo de un lado a otro.

Cuando llegué al objeto, automáticamente se abrió. Me asusté un poco, hasta me aparté. La tapa se retiró, y dejó ver su interior con una luz proveniente de su interior. Aún tenía mis reservas, pero me acerqué para ver lo que había dentro.

Encontré dos piezas de ropa interior, aunque no sabía lo que era en ese momento. Tomé una de las dos con curiosidad, con la punta de mis dedos. Era un triángulo de color negro. La tomé del otro extremo, también con mi índice y pulgar, y estiré un poco, era flexible. La olí con curiosidad, no tenía olor. La llevé a mi boca tontamente, mordiendo la parte inferior, pensando si podría ser comida, pero obviamente no fue el caso.

La dejé de lado un momento para revisar la otra prenda. Era del mismo material, flexible, de tela lisa y de color negro. Eran dos triángulos unidos en hilos delgados. Y ahí fue que algo dentro de mi cabeza hizo clic. Eran tres elementos, y yo también poseía tres elementos en mi cuerpo que eran importantes.

No sabía lo que era la ropa en ese momento, pero comprendí que aquello era para proteger mis dos senos y mi vagina. Y cuando me las puse, supe que había dado en el clavo. Sentí cómo las bragas subían acariciando mis piernas, y se ajustaban a mi gran trasero y vagina, como una segunda piel, incluso sentí la parte que dejé llena de baba en la entrada de mi vagina.

Mis dos grandes tetas estaban fijadas en su lugar y ya no colgaban o rebotaban tanto, y mi vagina estaría cubierta para que no entrara más agua o similares; al menos esa era mi idea inicial.

Más sonidos raros. En cuanto terminé de vestirme. La pared hizo un sonido de golpe fuerte, y comenzó a abrirse; aunque ante lo que yo entendía, se estaba desmoronando. Y una gran luz provino de ahí. Luz natural, que no era igual a la del suelo o techo.

La última vez que ví una luz así, fue cuando desperté, cuando oí aquella voz, la misma que me condujo a sentir el placer de la vida. Por asociación, decidí que la luz era buena entonces, y me llevaría a satisfacer mi nueva necesidad de comer.

Seguí gateando hasta la luz, ya con mis bragas y brasier negros puestos, y lentamente sentí como el calor del sol chocaba contra mi rostro; aliviando el frío que previamente me invadía. Y cuando llegué al final de la luz, quedé completamente boquiabierta.

Salí de la cueva. Era una cueva, ahora lo sabía, y también que la cueva estaba en la cima de un monte. Frente a mí, se alzaba la vista maravillosa de un enorme mundo rodeado de verde y de azul, de lo que ahora sé que eran árboles, el cielo, y las montañas, pero que para mí eran formas, figuras y sensaciones nuevas.

Había despertado en un hermoso mundo salvaje…

Continuará…

Let Brasilera know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Knight Takes Bishop

Diana: Muy buena historia tensión y redacción en la lectura se siente el aura, se transporta y vive uno la historia buenísima 100% recomendable. 🥰

Read Now
LE SALON DES DELICES

Céline: Cette histoire erotique est incroyable. Merci

Read Now
Alpha Company - Xavier Caldwell

Hallo: Schöne Geschichte, habe sie in einem Rutsch durchgelesen. 🍀🥰🔥❤️

Read Now
Sweet Caroline

Doridoo: I really enjoyed this story and had trouble putting it down at 2:00 in the morning but couldn’t read more due to blurry eyes! I even reread the chapter I left on so I could relive it again. The story had me tear up and gasp in parts. I Look forward to more stories from this author. Now I need to ca...

Read Now
Die Rudel-Saga - Buch 1

Bettina: Das Buch hätte auch in galathea erscheinen können. Ich liebe Werwolf Geschichten seit ich galathea entdeckt habe. Will noch mehr von der Autorin lesen.

Read Now
Alpha Zach

Stephany Elworth: I LOVED THIS! Great story. Keep them coming!

Read Now
SLANE | 18+

PunkZicke88: Wann schreibst du weiter?

Read Now
Kaan - Jungfrau gesucht - Gefährtin gefunden

Smull: Wahnsinnig spannend... Ich kann nicht aufhören zu lesen

Read Now
Provoc' & Séduction

Cindy: J'ai adoré en tout point ce livre

Read Now