Único
Suo Hayato era conocido por jamás alterarse por absolutamente nada.
Estaban en una pelea, él tranquilamente se encargaba de una gran cantidad de rivales sin sudar.
Estaban en alguna situación incómoda, el tranquilamente salia de ella sin apenas hacer notar sus intenciones.
Le querían jugar una broma, buena suerte con eso. Primero Sakura deja de ser tan credulo antes de que le puedan hacer una broma a Suo.
Suo Hayato era simplemente imposible de atrapar con la guardia baja. Jamas lo ibas a ver con un mechon de cabello fuera de su sitio.
Jamas lo ibas a ver tenso, jamás lo ibas a ver sudar en ninguna situación.
Suo Hayato era algo así como alguien inalcanzable.
Lo único que podian usar en su contra era su odio inmenso por el natto, fuera de ahí, no había nada que pudieran usar.
Sakura ni siquiera lo cuestionaba mucho.
Le desesperaba, si, su personalidad era lo que Sakura llamaba un asco, pero por lo demas honestamente no le importaba mucho.
Pero las cosas cambiaron cuando empezaron a salir en su tercer año de preparatoria.
Aunque nadie se sorprendio por la noticia cuando lo anunciaron. Todos solo dijeron que en realidad era evidente.
Incluso tenian una apuesta de cuanto tiempo tardarian en empezar a salir desde inicios de su segundo año.
Los que mas fe les tenian le dieron hasta medidados de segundo, los mas pesimistas le dieron hasta que se graduaran de la universidad.
Solo unos cuantos apostaron a tercero.
A ver dicho sobre esa apuesta a Sakura fue un error de Anzai que pagaron todos pues Sakura, ahora líder de Furin, no dejo a uno solo intancto en cuanto supo que todos habían participado.
Ahora, que cuando supo que hasta los ex miembros de Furin, incluida hasta Kotoha, habían echo su apuesta, no pudo mas que indignarse.
¿Con que derecho apostaban a sus espaldas sobre eso precisamente?
Esa pregunta tuvo multiples respuestas y excusas.
Lo que nadie imagino fue; como se dio la confesión.
Y es que preguntarse eso resultaba casi tonto.
Todos sabían que no había forma en que Sakura lo hubiera dicho primero.
Pero cuando Anzai, en un intento de escapar de la ira de Sakura y sus compañeros por bocazas, pregunto quien se había confesado primero, la respuesta dejo a todos mudos.
—Oh, fue Sakura-kun.
La respuesta tan normal de Suo dejo a todos mirándolos incrédulos.
—No. Ya encerio, Suo-chan — Kiryu había dejado su intento de huida en cuanto escuchó eso.
Sakura ya estaba tan rojo como un tomate y no podia lograr formar palabras.
—Lo dijo encerio, Kiryu-kun. Fue Sakura-kun quien lo dijo primero.
Todos miraron a Sakura que ya había llegado a un tono de rojo imposible, y luego a Suo completamente tranquilo.
"Imposible". Fue lo único que pensaron todos.
Pero por increible que pareciera, efectivamente había sido Sakura el que reconocio primero que Suo le gustaba. O bueno, que lo reconoció en voz alta. A Suo.
No fue escandaloso ni planeado ni tampoco romántico. Simplemente iban caminando por la calle solo ellos en silencio y Sakura simplemente lo dijo.
—Me gustas.
Suo había detenido sus pasos al instante, por primera vez no tuvo control de sus actos y dejó ver grietas obvias en su semblante siempre tranquilo.
Sakura lo noto, claro que lo hizo, noto su sorpresa, su vacilación, su duda.
Y temio que eso ahí terminara.
Estuvo a nada de retirar ese "Me gustas" que salio sin querer, pero que fue mas sincero que cualquier otra cosa.
Sin embargo, Suo no se lo permitió.
Le impidió retroceder en lo que dijo, y, para la gran vergüenza de Sakura, lo hizo repetirlo.
Suo por un momento no había estado seguro de que Sakura lo dijera en el sentido romántico, pero tras la repetida confección avergonzada de Sakura y la aclaración de que claramente sabía la diferencia entre una cosa y otra, Suo no pudo ser mas feliz.
Esa tarde empezaron a salir oficialmente.
—Nunca pensé que Sakura-chan-
—¡Una maldita palabra mas y todos dan diez vueltas corriendo a la escuela completa, maldita sea!
Por el bien de su integridad, cerraron la boca y se tragaron su incredulidad.
Sakura salio de la azotea tan rojo que un tomate maduro se quedaría un tono por debajo.
Suo lo siguio, sonriendo alegremente.
—Vamos, tranquilo. Ellos solo tenian curiosidad — le dijo a Sakura en cuanto lo alcanzo y manteniendo su paso sin dificultad.
—¿Cual curiosidad? Solo son unos metiches — respondio Sakura bajando el paso — ¡Y encima apostaron!
Suo solo se rio de las quejas de Sakura.
De echo, el ya sabia de esa apuesta, los escucho cuando la hicieron. Solo nunca dijo nada.
Y por su bien, tampoco dira que ya lo sabía.
Pasaron unos meses, a nadie le sorprendia que Suo y Sakura llevarán su relación tan bien que prácticamente parecia que no tenían problemas.
Después de todo, siendo lógicos, una persona que no sabe de tener paciencia y no saber leer a las personas, difícilmente podria llevar una relación con Sakura.
No es que nadie piense mal de Sakura en algun sentido, pero todos sabían que tiene el defecto de callase la mayor parte de las cosas hasta el punto de que para cualquiera resultaría extremadamente complicado poder sobrellevar una relacion con él en el sentido romántico.
Pero eh ahi el detalle, Suo no es cualquiera.
Probablemente no había persona mejor para estar con Sakura que el.
E igualmente no podia haber mejor persona para estar con Suo que Sakura.
La forma en que Suo y Sakura se entendían era una forma en que simplemente nadie podría llegar a igualar nunca.
Sus silencios jamas eran confusos, sus acciones jamas malintepretadas.
Ambos se entendían tan bien que hasta daba algo de envidia.
Por eso a nadie le sorprendia que pasan meses y meses y no hubiera problemas graves en su relación.
Por fuera era como el ideal de una pareja perfecta.
Aunque ellos mismos dijeran lo contrario alegando que no existía pareja sin problemas, y en su caso, era sólo que a ninguno le apetecía hacer particepes a terceros en sus problemas de pareja.
Pero si que había detalles que hacian que surgieran malos entendidos, como cuando una chica empezo a seguir a Suo después de que este la salvara de unos matones diciendo algo sobre el destino y encuentros predestinados de un futuro amor.
Por mas que prácticamente todo mundo, hasta sus propias amigas, le explicaron que Suo tenia pareja e incluso le señalaron quien era, ella seguia en su ensoñasion de un primer encuentro predestinado de un intenso amor futuro.
Sakura descubrió entonces que era mas celoso de lo que el mismo sabía.
Al mismo tiempo descubrió que de verdad existen personas con una mente así de mal.
Por suerte, la familia de la chica se iria de la ciudad para estar en la misma ciudad que su hijo mayor que asistía a la universidad.
Cosa que hizo que ella estuviera mas metida en su ensoñasion de una separación necesaria y no se fuera sin antes dicirle a Suo que definitivamente el destino los volveria a unir y algo de esperar.
Sakura jamas admitirá que le alegró demasiado que se hayan ido.
O cuando Suo empezo a perder la razón cuando Sakura empezó a evitar contacto con él sin explicación después de empezar a pasar demasiado tiempo con una amiga de Kotoha que había llegado de visita a la ciudad.
A diferencia de Sakura que se limitaba a pucheros al ver a aquella chica seguir a Hayato y hacía que la mayoría sintiera mas ternura por sus celos que otra cosa, Suo era un caso muy diferente.
Dejémoslo en que fue una epoca obscura.
Sobre todo para los que buscaban pelear con Suo.
Que aquella chica hubiera adquirido cierta fascinación por Sakura al punto de pedirle a Kotoha le ayudara a conquistarlo, no fue para nada de ayuda.
Por suerte Kotoha, sabia mujer, le explico a su amiga que Sakura tenía pareja y lo mala idea que seria intentar nada. Después de todo, ella había captado muy bien las reacciones de Suo, y quería mucho a su amiga como para tirarla a su suerte.
No es que Kotoha desconfie de Suo, pero no es tonta y sabe que a diferencia de los demas la barra de moralidad de Suo era bastante agustable dependiendo de la situación.
Al final la chica se quedó el tiempo que tenia fijo y se fue aceptando que no tenia nada que hacer si alguen habia llegado antes.
—Si esta con un chico, pensar que tengo oportunidad es tonto. Después de todo no es la primera vez que esto me pasa.
Resulto que otros chicos que le llamaron la atención antes también solían estar en relaciones o gustar de algun otro chico.
—En otra vida espero ser chico — había dicho antes de irse.
Cuando Kotoha le comentó eso como un simple comentario en medio de una charla tribial, Suo terminó sintiendo algo de pena por la amiga de Kotoha, cuyo nombre ni siquiera se molesto en recordar.
Pero vindo que incluso cuando las visitas se fueron Sakura seguía evitando a Suo en ciertos momentos, llevó a Hayato a decidir que debia tomar el asunto en sus manos directamente.
—Sakura-kun ¿hay algún motivo por el cual me estes evitando últimamente? — le pregunto directamente un dia.
—¿Evitarte? No estoy haciendo eso — respondió Sakura rápidamente.
—Si lo estas haciendo. Desde que la amiga de Kotoha estuvo aqui.
—C-claro que no.
Pero Suo pudo notar perfectamente su nerviosismo.
—Sakura, ¿estas seguro de que no te pasa nada?
Quizas por el tono, pero Sakura por un momento se detuvo y abrió la boca una vez sin que saliera nada.
Hasta que finalmente desvío la mirada y respondió.
—No pasa nada.
Si pasaba algo.
Y Suo podia tener una idea principal de que.
Suo sabe perfectamente bien que Sakura incluso ahora se deja llevar por las malas pasadas que le juega la mente, lo sabe muy bien.
Lo que significa que a menudo pasa que Sakura empieza a cuestionar su decisión de estar con él.
Suo sabe como sobrellevar eso.
Le dio unos dias antes de preguntar de nuevo que era con lo que su mente le estaba atormentado ahora.
Pero la respuesta dejo sorprendido a Suo por completo.
Estaban en el departamento de Sakura solo ellos dos luego de una reunión improvisada entre su grupo. Los demas se habían ido al empezar a anochecer.
—No es algo malo. Bueno si. Bueno no. Bueno es que no se y ese es el problema — había respondido Sakura finalmente a la nueva pregunta de Suo al ya no tener opcion.
Suo pacientemente analizaba todo en Sakura, sus acciones inconscientes, sus gestos, sus palabras, el tono de las mismas. Todo.
—Bueno, ¿puedes tratar de decirme que es? — pregunto analizando cada una de las micoexpresiones de Sakura.
Pero lo primero que empezo a desarmar a Suo fue el rojo que se extendió por el rostro y cuello de Sakura.
—Eso...es que...
La forma en que Sakura estaba claramente avergonzado deshizo cualquiera de las armas que Suo tenia preparadas.
El venia preparado para cualquier debate mental que Sakura estuviera atravesando, pero verlo ya en un tono de rojo imposible dejo fuera de juego por un momento a Suo.
Empezo a hacer otra vez un repaso en su cabeza, pero desde otro enfoque.
¿Cuando Sakura empezo a evitar el contacto con él? Haciendo un repaso mental, un par de dias antes de que llegara a la ciudad la amiga de Kotoha.
Desde que en ese mismo departamento, mientras estaban empapados por una tormenta que se desató sin aviso, subieron otro escalón en la escalera de la intimidad.
No llegaron a hacer nada mas que besos demasiado apasionados. Pero claramente fue ese paso que marca un antes y un después.
A partir de ese dia Sakura empezó a evitar contacto muy directo con suo.
Suo no lo había pensado por ese lado porque, después de todo, era Sakura del que estaban hablando.
El mismo Sakura que pasa por cuatro tonos de rojo por un beso u abrazo o cualquier muestra de cariño.
Ese mismo Sakura que tardo dos meses en atreverse a robar un beso de Suo sin arrepentirse antes de intentarlo.
El mismo Sakura que tartamudeaba para decir algo cariñoso.
Ese Sakura Haruka.
No es que el tema fuera algo impensable, pero no era algo que Suo hubiera considerado como primera opción.
Mentiria si dijera que darse cuenta de lo que tenia Sakura no lo tomo con la guardia baja.
Sin embargo, no es como que le encuentre algún problema, si no todo lo contrario.
Mientras Sakura aun tenía problemas para poder formular palabras, Suo ya se había recuperado y ya estaba formado un nuevo movimiento.
Antes de que Sakura siguiera intentando lograr formar una frase, Suo se levanto y se acercó a él con una intención clara.
Sakura se callo cuando Suo se acerco a él.
—¿Eh? Oye que-
Pero su intento de queja se vio acallado por completo cuando Suo estuvo a centímetros de su rostro. Sintio como su cara se calentó de inmediato.
—Eh-o-oye-
La sonrisa en la cara de Suo cuando puso sus brazos al rededor del cuello de Sakura, le hizo saber que Suo no tenia nada bueno planeado.
—Haruka — la forma en que dijo su nombre, hizo que un escalofrio lo recorriera — De casualidad, lo que te pasa, es que, quizas, ¿quieres llegar mas lejos que la ultima vez?
Sakura se puso aun mas nervioso.
—E-eso...
Si, era eso.
Pero la vergüenza que le da intentar admitirlo era demasiada que en es momento ya estaba completamente avergonzado como para ni siquiera saber que hacer con sus manos que en ese momento estaban suspendidas en el aire a medio camino de colocarse de forma inconsciente en la cintura de Suo.
Detalle que hace conciente a Sakura, como por centedecima vez, de lo delgada que es la cintura de Suo.
Cosa que noto tiempo atras y que no se ha podido sacar de la cabeza y que le ha llevado a tener diferentes pensamientos que de solo recordarlos le averguenza demasiado.
Suo sonríe aun mas. Como si supiera exactamente cada cosa que pasa por la cabeza de Sakura.
Cosa que muy probablemente asi sea. Siempre es asi. Sakura lo sabe. No puede ocultarle nada a Suo.
Y por eso sabe también que la sonrisa que esta en el rostro contrario en ese momento no significa nada bueno.
Suo se acerco hasta estar aun mas cerca, y Sakura por un momento se le olvida por completo la vergüenza remplazada por la sorpresa.
—Haruka, ¿no es eso?
—...No....no eh dicho nada — su voz apenas sale.
Suo sonríe con esa sonrisa engreída que de repente Sakura tiene muchas ganas de quitarle.
—Entoces, ¿si quieres?
—...Si...
Como logró responder con sinceridad, es una incógnita.
Culpa por completo a Suo de eso.
Esta seguro de que algo hace, ¿que es? Quien sabe. Pero cada que trata de ocultarle algo, fracasa. Suo siempre termina haciendo que diga lo que esconde.
Lo peor, es que ni siquiera parece que le resulte complicado.
O quizas lo peor es que cada vez que Suo esta cerca sus reacciones dejan de hacerse a su voluntad para obedecer lo que dija Suo.
Asi sea decir una verdad o hacer algo.
Pero esa noche por primera vez Sakura tuvo el placer de ser él quien controlara las reacciones de Suo, incuido lo que decia.
Suo Hayato, ese chico que jamas se le mueve un solo cabello de lugar, que jamas se veia ni un poco desalineado, que siempre tenia una expresión calmada y una respuesta para todo, que era alguen prácticamente imperturbable, esa noche era alguien completamente diferente.
En pocas palabras, era un desastre.
Y Sakura tuvo la satisfacción de saber que fue por el que termino así. Con una apariencia que definitivamente nadie mas había visto.
Y que nadie mas vera jamas tampoco, porque bajo ninguna circunstancia Sakura lo permitiría.
Si, eso iba para aquella chica que esperaba un reencuentro de novela con Suo.
Ese lado de Suo Hayato completamente desconocido para todo mundo, era un lado que solo una persona podia ver.
Y esa persona era Sakura Haruka.
Suo tiene que admitir que el conocimiento teórico no se compara con el práctico.
Algo que ya de sobra sabe.
Pero que confirmó sin lugar a dudas esa noche.
Lo que había empezado con calma y bajo la guia de Suo, termino en todo menos calma y Suo olvidando completamente hasta donde estaba.
Quizas, siendo sinceros, la culpa de que haya perdido el control sobre si mismo era suya.
El fue quien provoco de mas a Sakura pensado que seria mas difícil conseguir la reacción exacta que queria.
Resulto que no necesitaba de tanto esfuerzo, y también descubrió que no es buena idea provocar de mas en ese sentido a Sakura.
Aunque no es como que se arrepienta.
Claro, agradece que el dia siguiente era un dia libre, porque de ninguna manera va admitir que no podia hacer actividad física normalmente.
Ni por bien que lo disimulara.
Al volver a Furin esa semana, sin querer escucharon una conversación entre sus compañeros.
—Entre Suo y Sakura, ¿quien creen que es quien lleva las riendas?
Aquello había detenido a ambos mencionados a un paso de abrir la puerta del salón.
—Creo que eso es bastante obvio.
—Si, debe de ser Suo. Sakura es demasiado tímido para eso.
—La pregunta aqui es, ¿alguien duda de que es Suo?
—No...
—No tiene chiste si es tan facil averiguarlo.
—¿Y si les preguntamos?
—¿Eres suicida?
El contexto de la conversación resulto muy facil de entender.
Suo miro como Sakura levanto una ceja en cuanto entendió, penso que estallaría en rojo como siempre, pero para su sorpresa miro de reojo a Suo y sonrió de una forma que por primera vez Suo no supo interpretar bien.
Menos cuando en lugar de entrar al salon Sakura se dio la media vuelta y camino de regreso al inicio del pasillo para caminar de nuevo hacia el salon desde ahí y abrir de golpe alcanzado a escuchar solo una cosa mas:
—Si nos escuchan que estamos hablamos de esto-
—¿Escuchar que hablan de que?
El golpe al abrirse la puerta mas la voz de Sakura hizo que todos dentro pegaran un salto y unas papitas volaran por los aires junto con un ruido de sillas moverse.
—¡S-s-Sakura! ¡Suo!
—¡No es lo que parece!
Suo desde la puerta casi pudo ver las almas de sus compañeros salir de sus cuerpos.
El unico que no tuvo mas reaccion que apenas despertarse fue Sugishita que estaba dormido recargado en Nirei y se movio cuando el rubio también saltó. En ese momento se acomodaba de nuevo para seguir durmiendo sin importarle nada de su alrededor.
Pero mas que eso, Suo miraba atentamente como Sakura no parecía para nada alguien que escucho esa clase de conversación.
—¿De que hablan? — preguntó con el mismo tono de alguien que realmente no entiende el porque de sus reacciones.
Todos se miraron entre ellos y luego a Sakura.
—¿No escuchaste?
—¿Escuchar que?
Al recibir esa respuesta el color regreso a sus rostros.
—No. Nada.
—Jaja.
—Ya sabes. Hablábamos de...de...
—¡De tu proximo cumpleaños!
El silencio fue inmediato.
Hasta ellos se dieron cuenta de inmediato de lo tonto que sono eso.
Faltaban meses para el cumpleaños de Sakura.
—¿Mi cumpleaños? — pregunto Sakura luego de unos segundos.
—Aja.
—Faltan meses para eso.
—....
—Lo sabemos.
—Pero es necesario prepararlo con tiempo.
—Excato. Sera tu ultimo cumpleaños en Furin.
Sakura levanto una ceja.
—Para mi próximo cumpleaños ya estaremos graduados.
—......
—¡Tu que sabes!
Sakura abrió la boca y la cerro. Nego con la cabeza y se fue a sentar como si se hubiera resignado a los delirios de sus amigos y ya simplemente los dejara con sus locuras.
Al ver que Sakura no preguntaba mas, todo supusieron que habian salido bien librados.
Si Suo no estuviera tan impresionado con Sakura se abría reído.
Pero por el momento duda de que pueda decir nada.
Cuando estaban en la sotea esa tarde, finalmente Suo pudo hacer un comentario al respecto.
—No sabia que Sakura-kun hubiera aprendido a disimular tan bien.
Soltó el comentario mirando a Sakura con diversión.
—.....Tampoco es como si hubiera preferido tener que enfrentar esa situación de otra manera.
Suo sonrió mas al ver que ahora si lucía avergonzado.
—¿Ah si? ¿Y no tienes intención de aclarar la idea que tienen?
Sakura lo miro ahora sin rastro de vergüenza.
Estando apunto de hablar, Nirei llego.
—Ah. Perdón por interrumpirlo, pero Sakura-san, te necesitan abajo.
—Ya voy.
Nirei regreso y Sakura se levanto, al pasar por el lado de Suo se inclino tomando entre sus dedos uno de los pendientes de Suo.
—No tengo la intencion de aclara nada. Mejor si lo creen así. Porque ese lado tuyo, es un lado que solo yo puedo ver.
Solto el arete y se fue. Cuando se escucho el cerrar de la puerta Suo tuvo que cubrir su rostro con las manos.
Empieza a creer que ha sido una influencia no tan buena para Sakura.
Ahora era él quien le hacia competencia a los tomates que aun seguían plantados en la azotea.








