Capítulo único: Every Breath You Take

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Esta idea surgió de un meme de chat que encontré en un grupo de FB de los bitis, con un ship de Hoseok, que modifiqué en versión MaHae y luego me inspiró para hacer esta cosa je je je. Aquí dejo el meme que hice:

También está inspirado en la canción “Every breath you take”, de The Police. No doy más detalles de eso porque es parte importante del plot twist.
Aclaraciones:
Se supone que esta cosa solo sería un one shot nopor sin trama, pero siempre termino extendiéndome demasiado (alrededor de 13k palabras), rayos. Además de que la parte inicial siento que está MUY manchada por el tipo de temática que implica.
El escándalo por el que pasa Haechan es una versión más o menos light y está inspirado en algo que si pasó en la vida real, con una cantante/actriz de voz japonesa llamada Aya Hirano.
Los papás de Haechan aquí son Kai y D.O. de EXO, pero le voy a cambiar el apellido a Jongin, sorry. También pasará algo parecido con los papás de Mark, que serán Henry de Super Junior-M y Amber de f(x). Henry también será Lee, pero no hay parentesco entre esas dos familias (pero si entre la de Haechan y Jeno).
Advertencias: Dark romance, lenguaje vulgar, humor de doble sentido, smut de mal gusto, parodia de los comentarios horribles de internautas coreanos, actitudes tóxicas y obsesivas de ambos, humillación, sumisión, kinks cuestionables, etc. No están tan extremos (creo) pero si hay de todo.
Disfruten su lectura 🐯🐻💚
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[Intro: Slowdive – When the sun hits]

https://www.youtube.com/watch?v=qBI3qRlqYps
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🎵💙❤️🎵
Sweet thing, I watch you
Burn so fast it scares me
Mind games, don’t leave me
I’ve come so far, don’t lose me
It matters where you are
🎵💙❤️🎵
Haechan se preparaba para salir al escenario. En el camerino se miró al espejo mientras retocaba algunas partes de su rostro con polvo translúcido hasta que el resultado lo convenció. Soltó un suspiro al tiempo que observaba con atención su reflejo y sonreía de forma vanidosa.
—¿Qué haría el público sin mí? —se humedeció los labios con la lengua, saboreando su brillo labial de frutos rojos, y después fue interrumpido por alguien que tocaba la puerta.
—¿Quién? —el moreno se levantó con gracia de su silla y volteó hacia la entrada, esperando una respuesta, aunque suponía de quien se trataba.
—Soy Jaemin, voy a entrar. —La puerta se abrió y entró un joven atractivo con una musculatura que ocultaba con prendas ligeramente holgadas. Sonrió de forma pícara y le dio un puñetazo en el hombro al cantante, que soltó un quejido y lo fulminó con la mirada.
—¿Ya listo para el concierto de hoy?
—Siempre estoy listo, Nana. Ya deberías saberlo.
—Esa es la actitud, por eso eres mi favorito.
Na Jaemin era el representante de Haechan desde el inicio de su carrera. Se conocieron en una reunión organizada por sus tíos Eunhyuk y Donghae, que eran idols de KPop igual que sus padres. En esa ocasión, su primo Jeno Lee, quien era un famoso piloto de F1 e hijo de Eunhyuk y Donghae, había llevado a Jaemin como acompañante, aunque sólo era un amigo. El cantante y Na conectaron inmediatamente y se convirtieron en mejores amigos. Tiempo después, Haechan y Jaemin fingieron ser pareja, pues el moreno se dio cuenta que a su primo le gustaba su mejor amigo, pero no quería admitirlo, además que Jaemin llevaba mucho tiempo queriendo a Jeno en secreto. Los celos funcionaron y entonces esos dos iniciaron un noviazgo que llevaba un par de años.
Jaemin se acercó con cautela y acomodó el cabello del cantante, al tiempo que le daba unas cuantas palmadas en la espalda.
—Bien, ahora si eres la perfección encarnada. Ve a ese escenario y haz lo que mejor sabes hacer. Es el cierre de la gira, así que esperan que sea el mejor concierto de todos.
Haechan respiró profundamente y se dirigió al escenario, donde dio todo de sí y recibía ovaciones del público que lo adoraba con fervor. Definitivamente era la vida con la que siempre soñó.
***
[HAECHAN 해찬 ‘Talented’ Dance Clip (Exclusive Ver.)]

https://www.youtube.com/watch?v=7g3XBBDR-AU
***
Al día siguiente, Donghyuck despertó en su casa con una resaca terrible, como consecuencia de la celebración del cierre de la gira que tuvo con su equipo y un after party muy salvaje. Su teléfono móvil no dejaba de sonar y cuando vio la pantalla, sólo pudo quejarse al ver que era su manager.
—Nana, ¿Qué quieres? Estoy crudísimo y me despertaste.
—Al fin contestas, imbécil. —El tono de voz de Jaemin era bastante hostil, lo cual le extrañó al moreno y empezó a poner más atención a lo que le decía. —¿Recuerdas lo que habíamos dicho acerca de ser cuidadosos respecto a la vida privada?
—Si, ya sé. La vida privada no debe ser pública. ¿Pero y eso que tiene que ver?
Haechan escuchó un suspiro al otro lado del teléfono y Jaemin continuó, con un tono que denotaba un gran pesar.
—Tu carrera artística terminó, los medios obtuvieron información que no deberían y tu reputación está por los suelos. Te mandaré las noticias por mensaje. Lo lamento mucho, hablamos luego.
El cantante abrió las notificaciones después de que Jaemin colgó y se horrorizó al ver los titulares junto con las fotografías que acompañaban las notas. Esa noche después de la fiesta, se había involucrado con tres de sus compañeros de la banda que lo acompañaban en la gira: Jaehyun, Sungchan y Jisung. Se les hizo fácil irse a una habitación de un hotel de lujo y dar rienda suelta a sus perversiones, pero no contaron con la falta de ética del hotel, que tenía cámaras que grabaron lo sucedido y lo vendieron a los medios. Además, los paparazzi habían tomado fotografías durante la fiesta, donde se estaba besando lascivamente con los tres músicos.
Y para empeorar las cosas, ver los comentarios de los internautas terminó mermando aún más su estado de ánimo.
🖥💬📱
[1] Wow, nunca hubiera imaginado que Haechan tenía otros tipos de “Talento”…
[2] Tremendo pervertido ¿Alguien quiere pensar en los niños?
[Respuesta a 2] No mame, doña. Las letras de las canciones de Haechan siempre fueron explícitas, ni que fuera Pinkfong con Baby Shark o Dino ABC ㅋㅋㅋㅋ
[3] Que bien come el perro. Que envidia, Jaehyun está guapísimo y muy bien dotado.
[4] Oppa me ha decepcionado, tiraré toda su mercancía.
[Respuesta a 4] Si, tírala toda y me dices donde 😉
[5] A algunos los funan por la ropa que usan y a ellos cuatro por no usarla ㅋㅋㅋㅋㅋ
[6] ¿Vieron el tamaño de las armas de Jaehyun, Sungchan y Jisung? Haechan el guerrero más fuerte.
[7] Si los cancelan en la industria de entretenimiento coreano, tal vez los acepten en la de los videos japoneses pixelados. Tienen potencial 👉🏻👌🏻🍆💦 ㅋㅋㅋㅋㅋㅋ
[8] Ni en el YouTube naranja se encuentra material de este calibre 🙈
🖥💬📱
Cerró la app con coraje y de inmediato contactó a los otros involucrados. Todos estuvieron de acuerdo en denunciar, pues la filtración no daba lugar a dudas de que fueran ellos. Se levantó de la cama y bajó a la sala donde sus padres, Kai y D.O., ya lo estaban esperando con una expresión de enojo y decepción. También estaba su hermano mayor, Johnny, que lo recibió con una expresión comprensiva.
—Buenos días… —Haechan trató de sonreír al tiempo que Kyungsoo negó con la cabeza y Jongin lo observaba con atención.
—No tienen nada de buenos, Donghyuck… —Kyungsoo no pudo evitar hablar de forma agresiva, elevando el volumen de sus palabras hasta terminar gritando su cuestionamiento. —¡¿En qué demonios estabas pensando?!
—No lo sé, estábamos ebrios y nos dejamos llevar…
—En el medio artístico hay cosas que no se perdonan y errores que cuestan caros. Y tuviste que caer en uno de ellos… —el tono de voz de Kai era más calmado, pero se llevó las manos a la cabeza, tratando de asimilar lo sucedido. —Te vamos a apoyar si decides denunciar al hotel y a los medios hasta llegar a las últimas consecuencias, pero no cuentes con nosotros para limpiar tu imagen. No vamos a arriesgar nuestra carrera por la tuya.
Fue entonces que el moreno cayó en cuenta de todo lo que implicaba el error de esa noche. Empezó a sentir una gran presión en el pecho y sus ojos se humedecían cada vez más. Se llevó las manos al rostro y se dejó caer de rodillas. Lloró hasta quedarse sin lágrimas y cuando se incorporó, vio que el semblante de sus padres ya era más calmado.
—Los cuatro estamos solteros y no le hicimos daño a nadie… —replicó Haechan con una voz débil, Johnny ayudó a su hermano a levantarse y después lo abrazó, siendo seguido por sus padres.
***
Meses después, al finalizar un accidentado proceso legal, los cuatro demandantes lograron ganar y obtener una compensación económica y una disculpa pública. Sin embargo, los tres músicos estuvieron de acuerdo en que el mayor porcentaje lo obtuviera Haechan, pues su carrera artística probablemente no tendría remedio.
El cantante llamó a los medios para dar una conferencia de prensa, donde no admitiría preguntas y sólo se limitaría a informar acerca del veredicto obtenido y su decisión acerca de su carrera.
En esa ocasión su atuendo era bastante simple pero elegante, utilizando un traje negro de tres piezas con camisa blanca y una corbata gris oscuro. En la habitación donde se preparó, estaba acompañado de Jeno y Jaemin.
—Suerte con esto, primo. Sabes que cuentas conmigo y mi familia de ahora en adelante.
Antes de entrar a la conferencia, su representante lo abrazó y empezó a llorar, sabiendo que en ese momento todo acabaría definitivamente.
—Fue un gran honor haber sido tu manager. Te quiero mucho y siempre estaremos contigo.
Al entrar a la sala, Donghyuck fue cegado por los flashes de las cámaras, pero se sobrepuso y se sentó a la mesa donde había varios micrófonos. El encargado hizo una seña para que los reporteros se quedaran en silencio y entonces el idol empezó a hablar.
—Buenas tardes a todos. El motivo por el que estoy realizando esta conferencia de prensa es para informar que la cadena hotelera involucrada en el escándalo donde fui partícipe junto con mis compañeros músicos, así como los medios que difundieron imágenes de carácter privado sin consentimiento, fueron declarados culpables y procederán a la reparación del daño.
Se empezaron a escuchar murmullos entre los reporteros y de nuevo el encargado les dio una indicación para que se callaran. Haechan respiró profundamente y sintió un nudo en la garganta, pues lo que diría en ese momento terminaría para siempre con esa vida que extrañaría, pero que ya no había manera de recuperar.
—Quiero agradecer a quienes fueron mis fans y a los que apoyaron mi carrera artística durante estos años. También quiero disculparme por no haberme comportado a la altura. —El moreno se levantó e hizo una reverencia completa, con su rostro quedando cerca de los micrófonos y pronunciando sus últimas palabras como idol.
—Les anuncio mi decisión de retirarme de los escenarios. Gracias por todo.
***
Haechan se había esfumado desde el momento en el que hizo el anuncio de su retiro, quedando únicamente el civil Lee Donghyuck. Sus padres avalaron su decisión, dejando que descansara un tiempo en lo que asimilaba los cambios que tendría y tomaba terapia para lidiar con la depresión que desencadenó su decisión. Su actitud vanidosa y soberbia quedó atrás después de todo y se dispuso a trabajar duro para rehacer su vida.
Los otros involucrados continuaron en el entretenimiento, pero con distintas circunstancias. Jisung se mudó a China y se convirtió en el pianista de un chico prodigio de la música, llamado Chenle Zhong, uno de los herederos de una de las familias más poderosas de ese país.
Por otro lado, Sungchan se fue a Japón y audicionó en una agencia, debutando en un boy group multicultural donde conoció a Shotaro, un cantante y bailarín japonés con quien se casó años más tarde.
Jaehyun fue el menos afectado por el escándalo e incursionó como modelo, siendo la musa de Doyoung, un conocido diseñador de ropa para caballero.
En el caso de Donghyuck, para su fortuna, a la par de su trayectoria como idol, sus padres lo habían obligado a estudiar una carrera en administración, así que tomó un perfil más bajo y se empleó en una gran compañía de electrónicos y muebles llamada UpperRoom, que era dirigida por un empresario canadiense llamado Henry Lee. Los padres de Jeno: Donghae y Eunhyuk, eran amigos del dueño y le explicaron la situación, y entonces decidió darle una oportunidad. El ex idol dio su mejor esfuerzo y se convirtió en el asistente personal de Henry, el CEO de la compañía.
***
[Tres años después]
Donghyuck fue muy diligente desde el principio de su carrera en UpperRoom. Henry era un jefe muy amable y desde el principio se mostró como un excelente mentor, explicándole desde cero lo que tendría que hacer y corrigiéndolo con empatía las pocas veces que era necesario. Donghyuck era bastante listo y eficiente en sus funciones, lo que le valió el reconocimiento de todos en la compañía.
Respecto a su apariencia, cuando era idol sus atuendos eran bastante llamativos y reveladores, además de un maquillaje glamoroso. Ahora que se desempeñaba como ejecutivo, sus outfit consistían en trajes de diseñador, pero sobrios y acordes al ambiente en que se desenvolvía. Dejó de usar lentes de contacto y traía de armazón, además de dejar su cabello castaño, mucho menos llamativo que los colores de fantasía que utilizaba en los escenarios. El maquillaje que usaba era discreto, sólo para dar un poco de luz a su piel cuando era necesario. Sin embargo, aún tenía un porte elegante y seguía viéndose atractivo según la opinión de sus compañeros de trabajo, que luego escuchaba cuando iba por los pasillos.
Afortunadamente para él, difícilmente lo reconocían debido al aura tan distinta que tenía ahora que era un civil más. En algún momento en su adolescencia, le pareció ridícula la premisa de que en los comics de Superman nadie relacionara a Clark Kent con el superhéroe, pero al vivir algo parecido, le parecía cómico y trágico a la vez. Recordar glorias pasadas era doloroso, pero cuando extrañaba algo de ese mundo, se desempeñaba como coreógrafo en sus ratos libres, apoyando a Ten, un idol tailandés que se había hecho novio de su hermano Johnny, que era un DJ famoso.
Donghyuck consideraba que su vida era estable y tranquila ahora, hasta que un día su jefe llegó con noticias que lo cambiarían todo. Le dijo a su asistente que programara una reunión urgente en la sala de juntas donde se reunirían los encargados de todas las áreas de la compañía y los inversionistas, dando como única pista que daría un anuncio importante.
El asistente Lee preparó todo para la reunión en la sala de juntas principal y una vez que ya estaban todos reunidos, se disponía a salir, pero Henry lo detuvo.
—No te vayas, hijo. El anuncio también es relevante para ti, siéntate a mi lado —mencionó el CEO de forma amable, señalando una silla vacía a su derecha. En esos años le había tomado cariño a su aprendiz y Haechan también. Además, el ex idol se había hecho cercano a Amber, la esposa de Henry. Incluso a veces el matrimonio decía que era como un hijo más.
—Claro, señor Lee.
El castaño obedeció y tímidamente se colocó junto a su jefe, dejando una silla vacía del lado izquierdo del CEO, que unos minutos después se levantó y tomó la palabra.
—Buenos días a todos. El motivo de nuestra reunión el día de hoy es porque tengo un anuncio importante por hacer. Como sabrán, UpperRoom es una empresa internacional que inició en mi natal Canadá, en Toronto. Después se extendió a más lugares, como Vancouver, Nueva York, Ciudad de México, São Paulo, Londres, París, Madrid, Tokio y esta sucursal, en Seúl.
Los inversionistas y jefes de área lo observaron con atención, pero a la expectativa de lo que estaba por suceder, y entonces el canadiense continuó.
—A mis 50 años siento que he logrado mucho más de lo que habría soñado. Mis hijos son mi más grande orgullo y han sabido tomar las riendas de la empresa. Mi hijo mayor, Taeyong, es el encargado de la matriz en Toronto, mientras que mis otros dos hijos han ido capacitando a los CEOs de las otras sucursales. Jungwoo ya se estableció en la de Vancouver y mi hijo menor ya cumplió su ciclo en el entrenamiento del CEO de Tokio, así que he tomado la decisión de retirarme y él vendrá a hacerse cargo de la de Seúl.
Los jefes de área y los inversionistas se quedaron perplejos ante la noticia, mientras que Donghyuck empezó a sentirse nervioso. Obviamente entendió que la noticia era relevante para él porque eso significaba que tendría un nuevo jefe.
El Lee mayor alzó la voz para llamar a alguien, que después entró por la puerta de la sala de juntas.
—Adelante hijo, ya puedes pasar.
La puerta se abrió y entonces todos voltearon a ver al recién llegado. Era un joven con porte elegante, cabello ondulado peinado perfectamente, facciones angulares y cejas delgadas, piel clara con un par de lunares adornando su rostro y cuello, enfundado en un traje a rayas color azul de marca Polo Ralph Lauren, además de una camisa azul cielo con franjas blancas y corbata a juego.
Donghyuck quedó impresionado por el menor de los Lee, pero en cuanto pudo desvió la mirada para no demostrar interés y verse lo más profesional posible. El hijo de Henry se acercó a la silla del lado izquierdo y entonces el mayor procedió a presentarlo.
—Bien, les presento a mi hijo: Mark Lee. Que a partir de la próxima semana será el CEO de esta sucursal.
Los jefes de área empezaron un aplauso, que fue seguido por los inversores y al último por Donghyuck. Mark les dedicó una sonrisa cálida e hizo una reverencia como agradecimiento.
—Muchas gracias por la bienvenida, espero que trabajemos bien juntos y que logremos muchos más éxitos en la gestión de esta sucursal.
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Al finalizar la reunión, Henry, Mark y Donghyuck se dirigieron a la oficina principal. Padre e hijo iban platicando animadamente mientras que el castaño los seguía. Llegaron a su destino y los tres entraron, Donghyuck cerró la puerta y procedió a dejar las carpetas de la reunión sobre el escritorio del empresario.
—Bueno, me retiro, señor Lee. Estaré en mi oficina.
—Espera, aun no te vayas —replicó el CEO actual. —Permítanme presentarlos propiamente. Hijo, él es Lee Donghyuck, mi asistente personal. Donghyuck, él es Mark Lee, mi hijo menor. O Minhyung, si prefieres usar su nombre coreano.
—Es un gusto, señor Mark Lee. —El castaño estiró su mano, ofreciéndola al contrario a modo de saludo, quien la tomó con firmeza.
—Igualmente, señor Donghyuck Lee. —respondió el joven con una media sonrisa, pero su mirada era fría y lejana.
—Tal vez te parezca muy joven, pero es apenas un año menor que tú, y es realmente todo un profesional. Estoy seguro de que serán una excelente dupla —agregó el Lee mayor.
—Lo sé, padre. Has hablado muy bien de él, mi hermano postizo, ¿no? —Mark arqueó la ceja izquierda y miró fugazmente al castaño.
—Exactamente, incluso el apellido ya lo tiene. —Henry empezó a reír, seguido por Mark y siendo observados por Donghyuck de forma incómoda, y sintiéndose intranquilo con su próximo jefe.
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[Una semana después]
Conforme fueron pasando los días, el nuevo CEO fue integrándose en la dinámica de trabajo, asesorado por su padre y seguidos de cerca por el asistente personal. Poco a poco fueron haciendo la transición y afinando detalles, hasta que el viernes ya estaba todo listo. El asistente organizó de nuevo una reunión, pero esta vez sería en el auditorio del edificio, para que todos los empleados estuvieran presentes. Técnicamente era una fiesta para despedir a quien fuera el CEO los últimos años.
Las luces se apagaron y entonces se empezó a proyectar un video, donde estaban algunos momentos valiosos y significativos para todos. En el final, salió una fotografía de Henry, acompañado de un texto que decía “Gracias por todo, UpperRoom”, siendo una forma de preparar a todos los presentes para lo que sucedería.
Una vez restaurada la iluminación, un reflector se posó en el patriarca de la familia Lee, que tenía una sonrisa en el rostro y el micrófono en la mano.
—Buenas tardes a todos, me complace informarles que el día de hoy estamos reunidos con motivo de mi despedida. Voy a retirarme de UpperRoom, pero quien quedará a cargo será mi hijo menor, Mark Lee. Por favor recíbanlo con cariño y esperando que todo sea aún mejor a partir de ahora.
Todos los presentes aplaudieron e incluso algunos empleados, sobre todo los que llevaban más tiempo, lloraron por la partida de Henry, pues se había ganado el cariño de la gente con sus acciones y buen trato que lo caracterizaba.
Y, sin poder hacer nada para evitarlo, Donghyuck sintió un gran vacío en el pecho y tuvo que soportar las ganas de llorar. Realmente iba a extrañar a su jefe, de quien había aprendido tanto, y quien le dio una oportunidad a pesar de su reputación destruida y de que conocía su historia a la perfección.
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A pesar de que ya no tenían una relación de trabajo, Jaemin y Donghyuck seguían siendo mejores amigos, aunque ya no podían verse tan seguido como antes. A veces se reunían los fines de semana para platicar y ponerse al tanto de todo. En esa ocasión, Donghyuck invitó a Jaemin a su casa y este se quedaría a dormir. Una vez que el castaño se lavó la cara y ya no tenía maquillaje, Jaemin lo observó con detenimiento y luego hizo una mueca.
—¿Esas son ojeras?
—Si, esta semana fue demasiado pesada. Mi jefe Henry se fue y tuvimos que preparar la transición para que ahora su hijo menor se haga cargo. —Donghyuck le mostró una fotografía del joven que le había tomado a escondidas durante la presentación en la reunión.
—Un momento, ¿Ese es Mark Lee?
—Si, ¿lo conoces?
—Por supuesto, es un tipo guapísimo con pinta de modelo, pero en realidad es empresario. Ha tenido varias parejas del mundo del espectáculo y por eso es relativamente famoso. Aunque en realidad dicen que no dura mucho en sus relaciones. Sinceramente yo no sé qué le ven, es la persona más odiosa que he conocido en mi vida. Tampoco sé por qué Jeno es su amigo.
—No me digas eso… —Donghyuck tomó una almohada donde clavó su rostro y empezó a soltar quejidos que se ahogaban en la tela.
—¿Y por qué te quejas?
—Porque él será mi nuevo jefe, con razón me dio mala espina.
—No, pues entonces estás jodido. Seguro te explotará y te hará trabajar el doble o a quedarte horas extras sin paga.
Donghyuck se sintió miserable y trató de pensar en que las cosas no podrían ser tan malas.
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El lunes llegó y Donghyuck iba con una actitud optimista a pesar de lo que Jaemin le había dicho. Llevaba un café americano para sí mismo y había pedido un folleto de la cafetería para dárselo a su nuevo jefe y después pedirle algo, tal como lo hacía con Henry. Subió al elevador desde el lobby, siendo el único ahí. Presionó el botón que lo llevaría al último piso y, cuando las puertas estaban empezando a cerrarse, una figura conocida las detuvo y lo saludó, pero con un semblante serio.
—Buenos días, asistente Lee. Me alegra ver que llega puntualmente a la empresa.
—Buenos días, señor Lee. Siempre trato de llegar a tiempo. Bienvenido a UpperRoom.
Las puertas del elevador se cerraron y sólo se encontraban ambos al interior. Un silencio incómodo se apoderó del ambiente, al tiempo que el castaño tomaba el papel donde estaba el menú de la cafetería en la que compró su bebida y se lo dio a su jefe.
—A su padre le gustaba mucho el café de este local, le dejo el menú para que elija algo y yo lo pida a la brevedad.
Mark tomó el papel, pero no hizo contacto visual con su acompañante. Observó con detenimiento las opciones y entonces habló.
—Soy una persona de rutinas, así que sólo pide dos bebidas. Un latte de cookies and cream por la mañana y un smothie de sandía en la tarde, por favor. —El canadiense hizo la seña de devolverle el papel, pero Donghyuck lo rechazó.
—Es para usted, por si en algún momento quiere salir de la rutina.
Mark encogió los hombros y el silencio incómodo permaneció el resto del camino, hasta que llegaron a sus respectivas oficinas y entonces Donghyuck pidió el latte para su nuevo jefe.
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Los días fueron pasando y Donghyuck se dio cuenta que su exjefe tenía razón, Mark y él formaban una buena dupla. A pesar de su actitud fría, su jefe era bastante conciso en sus órdenes y sus peticiones, lo que le permitía realizar su trabajo de la mejor manera. Muchas veces se comunicaban por mensajes de texto, donde le daba las indicaciones y Donghyuck obedecía, a diferencia de la forma de trabajo de Henry, que lo iba a buscar personalmente o lo llamaba por teléfono.
También se sorprendió para bien al ver que la actitud de Mark con los empleados era bastante amable y empática, a diferencia de la impresión que tenía Jaemin de él. De vez en cuando se ponía a platicar con algunos e incluso sonreía, pero había sólo una persona con la que el CEO tenía una actitud fría y distante: Lee Donghyuck.
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De forma inconsciente, el castaño trataba de agradarle a su jefe. A veces complementaba su latte con algunas galletas que le gustaran, lo cual había investigado previamente con Amber, la madre de Mark. También trataba de hacer su trabajo lo mejor posible e incluso sugería cosas que, en palabras de su jefe, eran buenas ideas e incluso llegaron a materializarse, pero, además de darle el crédito correspondiente, sólo obtenía una sonrisa forzada y un “Excelente trabajo, como siempre, Donghyuck.” de parte de Minhyung. Y en esas ocasiones, nunca había contacto visual.
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Pasaron un par de meses y la situación no había mejorado demasiado, Mark seguía siendo distante, pero como dupla de trabajo funcionaban muy bien. El único cambio es que repentinamente Mark empezó a tratarlo con menos formalidad y dejó de hablarle de usted. Donghyuck estaba frustrado y una vez que le contó a Jeno y Jaemin lo que sucedía durante una reunión familiar en la mansión de Eunhyuk y Donghae, su primo soltó una risita discreta.
—¿De qué te ríes, imbécil?
—Uy, que mal genio. Sólo me parece tierno que quieras llamar la atención de tu jefe. Ya intentaste todo, ¿verdad?
—Si, y no entiendo por qué tiene esa actitud solamente conmigo.
Jeno se llevó la mano a la barbilla y volvió a sonreír.
—Mark es muy transparente y sólo toma esa actitud en dos casos: realmente te odia o tal vez le gustas.
Donghyuck hizo una cara de incredulidad y después se empezó a reír.
—Ay, por favor. Teniendo al alcance gente hermosa de la farándula es obvio que yo no le gustaría. Aunque ahora debo investigar por qué me odia.
Jaemin negó con la cabeza y volteó a ver a Jeno, que encogió los hombros y le sonrió con cariño. Los tres continuaron bebiendo hasta que terminó la reunión y el castaño se fue a casa, llevado por su chofer.
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Después de darse una ducha y prepararse para dormir, bajo los efectos del alcohol que aún tenía en su sistema, empezó a sobrepensar las cosas y lo que le dijo Jeno se arraigaba cada vez más en su mente.
—Que yo le guste a Mark, vaya tontería… —cerró los ojos y la imagen de su jefe invadió sus pensamientos, provocando una sensación de calor en su cara. Estaba seguro de que, si se miraba al espejo, notaría el sonrojo en su propio rostro.
Se acomodó bajo las sábanas y un ligero roce de la camisa de dormir sobre sus pezones provocó que soltara un gemido muy bajo.
—Maldición, ahora estoy muy sensible… —Llevó ambas manos a su pecho y empezó a acariciarse con fuerza. Desde la experiencia del gang bang que acabó con su carrera, Donghyuck había sido más recatado al respecto, con encuentros casuales muy espaciados entre sí y nunca con la misma persona ni en hoteles, siempre en un departamento alquilado con esos fines, pero que no lo dejaban satisfecho. Lo único que le daba un poco de alivio era darse placer a sí mismo, pero de forma bastante brusca.
Su miembro empezó a hincharse mientras más fuertes eran los pellizcos en sus pezones. Continuó con la acción con una mano y la otra la llevó directamente a su pene debajo del pantalón de pijama. Inició con un toque suave en la base de los testículos, dando caricias en el escroto con su mano cálida. El líquido preseminal escurría abundantemente y entonces rodeó su longitud con la mano, acariciando el glande con el pulgar, para después empezar con un movimiento de arriba hacia abajo, sintiendo al tacto la textura con detalle. Donghyuck cerró los ojos y su mente le jugó en contra, pues empezó a imaginar cómo se vería su jefe acompañándolo en la cama en ese momento, profanándolo con su enorme miembro y haciéndolo gritar como nunca nadie lo ha hecho. El moreno no dejaba de gemir, al tiempo que aceleraba la estimulación en su pene. Unos momentos después, se corrió en su mano y después se levantó para limpiarse y pensar en lo que había sucedido.
Al regresar a su cama, se hizo consciente de algo que no le agradó en absoluto.
—Ay no, creo que me gusta Mark Lee… —Donghyuck se tapó la cara con su brazo y empezó a llorar, porque sabía que estaría perdido a partir de ese momento.
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Los siguientes días fueron el escenario perfecto para el descenso a la locura de Donghyuck y su reciente obsesión con Mark. Para su desgracia, parecía que había más trabajo, lo cual lo obligaba a pasar muchas horas en la oficina del CEO, y en algunos momentos, mientras Mark estaba concentrado en su computadora, la mente de Donghyuck divagaba, pensando en cómo sería si se deslizara hasta quedar de rodillas entre las piernas del mayor y le hiciera una felación mientras trabaja, si su jefe lo tomara de repente y lo follara violentamente en el escritorio que los separaba, o si se encerraran en el baño de la oficina y tuvieran sexo hasta saciarse…
—¡Lee Donghyuck, te estoy hablando!
La voz fuerte del mayor lo sacó de sus pensamientos y entonces cayó en cuenta de lo que había sucedido. Por error había tirado su vaso de café mientras acomodaba unos papeles y el líquido tibio se había derramado en las piernas de ambos.
—Ay no, lo lamento mucho. En un momento le doy un pantalón limpio, señor.
Donghyuck se dirigió con premura al baño y jaló a Mark con él. Por inercia, lo sentó en la tapa de la taza, le quitó el pantalón y lo colgó en un gancho que estaba ahí. Se dirigió al clóset vestidor de la oficina donde guardaba algunos cambios de ropa de emergencia y tomó un pantalón gris, del mismo tono del saco que traía puesto su jefe en ese momento. Al regresar al baño, Mark lo miró con una expresión burlona.
—Ya me desvestiste, ¿vas a vestirme o me permites hacerlo solo?
Donghyuck cayó en cuenta de lo que había pasado y se sonrojó a niveles que parecerían anatómicamente imposibles, no supo que decir y se fue corriendo a su oficina, para cambiarse sus propios pantalones.
***
Después de ese día, Donghyuck ya no se atrevía a mirar a Mark a los ojos. Tenía que esforzarse en demasía para sobreponerse y no volver a actuar de forma estúpida. De vez en cuando le escribía a Jaemin cuando tenía algo de tiempo libre, enviándole capturas de las conversaciones con Mark o fotografías que le tomaba a escondidas.
Poco a poco la dinámica entre el jefe y su asistente iba volviendo a la normalidad. Donghyuck controlaba totalmente sus acciones y sus palabras, hasta que llegó el fatídico día en el que cometería un grave error.
Su jefe, como solía suceder, le envió un mensaje de texto para solicitar los informes de los datos de producción y ventas de una gama de productos que habían lanzado al mercado hace apenas dos semanas.
[Mark:] Necesito esos informes en mi oficina ahora mismo, Lee
[Donghyuck:] Si, señor
Si había algo que le llamaba mucho la atención a Donghyuck, era el tono imperativo que a veces usaba Mark, incluso podía imaginarlo cuando recibía los mensajes por escrito. Tomó captura a los últimos dos elementos de la conversación y procedió a enviarlos, supuestamente a Jaemin, pero no se había percatado de que no había cambiado de chat.
[Donghyuck:] Foto 📷
[Donghyuck:] Nana, cuando mi jefe me pide cosas así me dan unas ganitas de obedecerlo en todo
[Mark:] ¿Qué?
[Donghyuck:] Tú sabes, me dan ganas de hacer todo lo que pida
[Donghyuck:] Me lo imagino a él con su voz ronca diciéndome que me quite la ropa y le baile sobre su escritorio 👄
[Donghyuck:] Y yo le digo “Si, señor” 🥵
El castaño rio ligeramente, pero de inmediato se le borró la sonrisa al notar que la foto del contacto de su conversación activa no era la de Jaemin, sino la de Mark. Y para empeorar las cosas, los mensajes ya tenían la confirmación de lectura, así que borrarlos no era una opción. Entró en pánico y entonces envió otro mensaje.
[Donghyuck:] AYYY NO ERA PARA USTED 🥺
[Mark:] Lee Donghyuck
[Donghyuck:] DISCÚLPEME, DE VERDAD NO ES LO QUE PARECE, SEÑOR MINHYUNG 😭
[Mark:] Haechan...
Y como si no fuera suficiente, Mark lo había llamado por su nombre artístico. El castaño se lamentó aún más, pues se hizo consciente de lo que eso significaba. Mark Lee sabía su secreto y todo lo que había pasado, pues el escándalo que arruinó todo era de conocimiento público. Ahora estaba completamente seguro de que Jeno tenía razón y que la opción válida era que Mark lo odiaba, pues alguien con una reputación como la suya evidentemente no podía esperar ser respetado por los demás. Con lágrimas en los ojos, tomó rápidamente una decisión y escribió un mensaje más.
[Donghyuck:] RENUNCIO
Se maldijo a sí mismo por arruinar las cosas de nuevo, y la razón volvía a estar relacionada a no poder tener control sobre sus instintos. Soltó un suspiro y siguió sollozando en silencio, para después sentir como se le iba el alma del cuerpo al leer la respuesta de su jefe. ¿Cuáles eran sus intenciones?
[Mark:] Trae tus muslos a mi oficina ahora mismo...
Haechan secó sus lágrimas y respiró profundamente, tratando de calmarse. Se puso de pie y se acomodó el traje, para dirigirse de inmediato a la oficina principal. Tocó la puerta y, después de escuchar a Mark indicándole que pasara, la abrió lentamente para encontrarse de frente con su jefe, quien estaba de pie, recargado sobre su escritorio con los brazos cruzados y portando un traje gris muy similar a aquel con el que lo había visto por primera vez.
—Cierra la puerta con seguro, no quiero interrupciones —expresó el CEO con voz firme.
Donghyuck obedeció y puso el pestillo a la puerta, para después tratar de ver a su jefe, pero terminó bajando la mirada debido a la vergüenza que sentía.
Mark se acercó a Donghyuck hasta quedar frente a él y entonces lo siguiente se lo dijo con una voz suave y comprensiva, que nunca le había escuchado cuando se dirigía a él.
—¿De verdad quieres renunciar?
Donghyuck asintió con la cabeza al tiempo que evitaba la mirada del mayor.
—¿Hay alguna forma de convencerte para que te quedes? Mi familia te aprecia y realmente eres un gran asistente, aunque no te lo haya dicho antes.
Las lágrimas empezaban a acumularse en los ojos de Donghyuck y entonces Mark lo tomó delicadamente de la barbilla, haciendo que sus rostros quedaran uno frente a otro.
—Cometí un error, y la situación con usted ahora es incómoda —espetó Donghyuck con voz aireada, pues estaba aguantando los sollozos que amenazaban con salir.
—Para mí no lo es, y creo que hay una buena manera de resolver esto… —los ojos del mayor cambiaron en su expresión, que pasó de ser amable a peligrosa, como un felino acechando a su presa. La respiración de Donghyuck empezó a acelerarse y sentía cómo su cuerpo empezaba a temblar al darse cuenta de cómo se reducía cada vez más la distancia entre ambos. El CEO tomó rápidamente las muñecas de Donghyuck y las colocó por encima de su cabeza, sobre la puerta. La mirada de Mark se desvió hacia los labios brillantes de su asistente y, después de sonreír coquetamente, el mayor se acercó hasta unir sus labios con los del contrario, besándolo con brusquedad. Donghyuck cerró los ojos y solo se dejó llevar, definitivamente no comprendía cómo terminó en esa situación.
Mark soltó lentamente el agarre en las manos de Donghyuck. El asistente de inmediato lo abrazó para aferrarse más a su cuerpo y continuar con los besos, que se habían vuelto intensos y húmedos, explorando la boca del contrario sin decoro ni pudor. Cuando tuvieron que separarse, el menor estaba completamente sonrojado, a lo que Mark reaccionó llevando una mano al rostro del castaño y acariciando su mejilla con suavidad. Donghyuck salió del trance y entonces cuestionó directamente al CEO.
—¿Qué rayos fue eso? —la expresión de Donghyuck reflejaba la frustración que sentía al no entender que es lo que estaba pasando. Mark sonrió y volvió a besarlo, pero el castaño lo empujó bruscamente.
—Responda, por favor.
Mark soltó un suspiro e inclinó ligeramente la cabeza hacia un lado. Sonrió con malicia y entonces se dispuso a probar la paciencia del contrario.
—Un beso en los labios, ¿No los conoces? —soltó con sorna mientras que Donghyuck fruncía el ceño. —Y deja de hablarme de usted, no son necesarias las formalidades.
—Deje de burlarse de mí…
—Háblame de tú, dices que te gusta obedecerme, así que hazlo. —El tono de voz ronco de Mark se volvió imperativo y Haechan se quedó inmóvil. Empezó a sentirse completamente vulnerable una vez que Mark volvió a reducir la distancia entre ellos y continuó besándolo con desesperación, mientras que Donghyuck solo correspondía al contacto.
Delicadamente, el CEO colocó sus manos en la cintura de su asistente y empezó a encaminarlo hacia el otro lado de la oficina hasta aprisionarlo contra el escritorio, sin separarse del beso que cada vez se volvía más pasional. Haechan soltaba algunos gemidos involuntariamente, al tiempo que se percataba del sabor de la boca del contrario, que era el más delicioso que había probado en su vida.
Mark subió a Donghyuck a su escritorio, sin romper el beso. Se colocó en medio de sus piernas y empezó a apretar los muslos del menor, provocando que ambos gimieran sin poderlo evitar.
—Si tus piernas se ven así de bien con la ropa puesta, me imagino lo gloriosas que serían sin esa tela estorbosa. —La voz de Mark hacía notar el deseo que sentía y que desbordaba en la forma en que tocaba desesperadamente a Donghyuck y cómo se desvió para empezar a besarlo en el cuello. Suspiró y entonces se alejó un poco hasta poder admirar a su asistente sentado en su escritorio.
—Dios mío, eres tan hermoso… Creo que cumpliré tu deseo. Quítate la ropa y baila para mí. Ahora. —Mark se dirigió a su silla ejecutiva y dejó a Donghyuck de pie del otro lado del escritorio. El castaño estaba petrificado y no sabía que hacer, escuchar la voz grave de Mark era demasiado.
—Pero… yo…
—Esa no es la respuesta que espero, Lee Donghyuck.
—S-sí, señor…
Donghyuck encontró esa situación humillante, pero empezó a contonearse con gracia al tiempo que se deshacía de sus prendas. Empezó con la corbata y cuando la quitó por completo, se la lanzó a Mark, que la atrapó hábilmente. El saco simplemente lo deslizó por sus brazos hasta que cayó al suelo. Tomó su cinturón y lo desabrochó, para después hacer lo mismo con el botón y el cierre, provocando que los pantalones se deslizaran sobre sus piernas y la hebilla hiciera un sonido metálico cuando la prenda terminó sobre el piso. Una vez que se disponía a desabrochar la camisa, Mark volvió a hablar.
—No te la quites, sólo desabrocha todos los botones.
El castaño obedeció sin rechistar, pero se sonrojó al recordar que ese día no se había puesto camiseta abajo porque el clima era caluroso. Mark hizo una mueca de satisfacción al ver a Donghyuck de cuerpo completo y completamente vulnerable, con unos coquetos pezones en color café claro que alcanzaban a asomarse por la abertura de la camisa. Donghyuck se quitó los zapatos y los calcetines, quedando pendiente sólo el bóxer ajustado que utilizaba. Miró a los ojos a Mark al tiempo que acercó su mano al resorte e hizo un movimiento que indicaba que se los empezaría a quitar.
—Espera, déjatelos puestos.
Donghyuck asintió y puso sus manos unidas tímidamente al frente, esperando la siguiente indicación. Mark puso su dedo índice sobre sus labios, haciendo una expresión que daba a entender que estaba reflexionando y después habló con entusiasmo.
—¿Aún recuerdas la coreografía de Love Beyond?
El asistente se quedó impactado, esa afirmación sólo confirmaba lo que suponía desde que su jefe lo llamó por su nombre artístico en el mensaje. Un leve tono rojo adornó de nuevo sus mejillas y trató de responder, continuando con la misma dinámica de poder. Para su desgracia, o fortuna, las coreografías que había aprendido durante su etapa de idol se habían grabado profundamente en su mente.
—Si, señor.
Mark se veía muy contento al escuchar eso, se levantó rápidamente y luego se desplazó frente al escritorio junto con su silla, para volver a sentarse frente a Donghyuck, pero sin tener el escritorio de por medio.
—Báilala para mí.
Haechan suspiró y se colocó en posición para empezar. Hacía varios años que no cantaba y bailaba en serio, sólo como coreógrafo, así que se sentía nervioso. Sin embargo, al ver la mirada de admiración de Mark se dijo a sí mismo que no lo decepcionaría. Cerró los ojos y en su mente podía escuchar a la perfección la pista de la canción. Se sintió nostálgico de aquellos tiempos perdidos y entonces empezó a bailar y cantar.
***
[HAECHAN 해찬 ‘Love Beyond’ Dance Practice]

https://www.youtube.com/watch?v=m5yrw5O-YMo
***
🎵 🐻 🎵
Girl, I’ve known you for a long time, ha-ha
When you gonna give me what I want? Come on
🎵 🐻 🎵
En la primera parte, la canción le salió con la voz muy inestable a pesar de que los movimientos de baile aún no eran intensos. Se sintió frustrado y entonces empezó a respirar correctamente, dejando firme el diafragma para proyectar la voz con mayor facilidad. Su mirada cambió y mostró una iniciativa que a Mark le hizo recordar aquellas presentaciones donde lo había conocido y se había vuelto su fan, donde la pasión que desbordaba Haechan en el escenario era mágica.
Conforme avanzó en la canción, totalmente a capella, la voz fue mejorando hasta que en la parte donde prácticamente todo eran adlibs, le costaron menos trabajo de lo que esperaba. Al llegar a la última parte del coro, ya había recuperado su confianza y entonces concluyó satisfactoriamente.
Haechan se inclinó ante Mark después de que este empezara a aplaudirle con mucho entusiasmo y cuando se incorporó vinieron a su mente todas aquellas memorias cuando llenaba enormes recintos donde sus fans gritaban su nombre y se sintió demasiado triste. Se sentó en el suelo con las piernas flexionadas pegadas a su pecho y las abrazó, luego hundió su rostro para llorar amargamente.
De repente, sintió que alguien lo abrazaba por la espalda. No necesitó verlo, pues reconocía el aroma de su perfume y casi de inmediato empezó a hablarle al oído.
—Lo siento, no quería hacerte llorar. —La voz de Mark se escuchaba completamente diferente a su tono serio de siempre. Donghyuck buscó las manos del mayor y las entrelazó con las suyas, para después concentrarse en la calidez del toque de su jefe, que era más reconfortante de lo que esperaba.
Mark soltó las manos de Donghyuck y se incorporó con lentitud. El castaño empezaba a echar de menos el contacto, pero sintió las manos de Mark sobre sus rodillas. El pelinegro sólo se había cambiado de lugar, quedando en cuclillas frente a él, con una sonrisa que le provocaba ternura. Con cuidado, llevó la mano izquierda a la mejilla del contrario y limpió sus lágrimas con delicadeza.
—No debí dejarme llevar así, no fue nada profesional y lo lamento mucho. —Haechan aceptó el toque y entonces no pudo apartar la mirada del contrario.
Mark empezó a incorporarse con lentitud, para después ayudar a Donghyuck a levantarse. Se quedaron con las manos unidas durante unos segundos, hasta que se dieron cuenta de lo incómodo de la situación. El asistente tomó con premura sus prendas y se dirigió al baño para vestirse de nuevo. El CEO tomó su silla y la regresó a su lugar, para después recargarse sobre su escritorio y esperar a que su acompañante regresara.
Pasaron unos minutos y Donghyuck apareció con su atuendo y peinado impecable. Mark lo observó y trató de seguir serio, pero ver a su asistente después de haberlo besado lo hacía sentirse más feliz de lo que esperaba. El castaño no podía ver a los ojos a su jefe porque aún se sentía avergonzado por lo que había sucedido y entonces se dirigió a la puerta con premura.
—Bueno, regresaré a mi oficina, señor. Si necesita algo puede escribirme como siempre.
Mark corrió hacia Donghyuck y lo tomó de la mano antes de que se fuera.
—Lo de que me hablaras de tú sigue siendo válido, hazlo por favor —expresó el mayor con un tono suave. Luego recordó que Donghyuck había renunciado por mensaje y entonces se preocupó —Ya no vas a renunciar ¿verdad?
Donghyuck levantó la mirada y se encontró con la expresión triste del pelinegro. Por alguna razón, la situación le parecía familiar y sintió una gran presión en el pecho al verlo así. El castaño desvió la mirada, al tiempo que respondió con una sonrisa.
—No, ya no. Si necesitas algo no dudes en escribirme.
Mark soltó el agarre y dejó que Donghyuck se fuera, pero se sintió más tranquilo. Las cosas habían cambiado, pero necesitaba aclarar todo. Hizo una reservación en un restaurante llamado Latitude32 para esa misma noche, esperando que su asistente le aceptara la invitación sorpresa al salir del trabajo. Sin embargo, de inmediato se aseguró de dejar constancia por escrito de que la renuncia debería ser olvidada.
[Mark:] Señor Donghyuck Lee: Por este medio, le informo que su renuncia ha sido rechazada de forma irrevocable y sin posibilidad de impugnación. Excelente tarde. –Mark Lee
Al escuchar la notificación de mensaje, el asistente desbloqueó su teléfono y sonrió al leer lo que le había escrito su jefe. Siguiéndole el juego, respondió a la brevedad.
[Donghyuck:] Confirmo de enterado, señor Lee. Excelente tarde para usted también.
***
Al dar las 6 de la tarde, Donghyuck ya estaba listo para salir, pero al abrir la puerta se encontró con su jefe, quien al parecer lo estaba esperando.
—Hola Donghyuck.
—Ehm… Hola, Mark… —Haechan se sonrojó de inmediato y no pudo mantenerle la mirada. Apretó el tirante de la bolsa que traía y continuó. —¿Necesitas algo?
—No exactamente, pero quería invitarte a salir. ¿Tienes tiempo ahora?
Donghyuck se llevó las manos al rostro, intentando tapar el hecho de que estaba sonrojado y abrumado por la atención, pero muy emocionado. Trató de sobreponerse y entonces observó con atención a Mark.
—No tengo otro compromiso, así que con gusto te acepto la invitación.
—Genial, entonces vamos a mi auto para irnos pronto.
Donghyuck le envió un mensaje a su chofer para avisarle que no tenía que ir por él y después los dos ejecutivos empezaron a caminar. Mark dudó y tuvo el impulso de querer tomar de la mano a su asistente, pero decidió no hacerlo. Si se empezaba a ver muy intenso igual y terminaba ahuyentando al menor. Caminaron uno junto al otro hasta llegar al auto del jefe y se dirigieron al complejo deportivo de Jamsil, pues el restaurante se encontraba cerca de ahí. Donghyuck le envió un mensaje a su hermano Johnny, avisando que estaría con su jefe, pero no le dijo la razón real de la salida.
***
Al llegar al lugar, fueron recibidos de inmediato y el host le asignó una mesa junto a la ventana. Les proporcionó la carta y también les mencionó que esa noche habría un show de jazz. Donghyuck se veía emocionado con la noticia y tomó impulsivamente la mano de Mark por encima de la mesa, para después expresar con una voz tierna y cálida.
—Me gusta mucho esa música. Gracias por traerme aquí.
Platicaron un poco acerca del trabajo mientras comían un platillo que descubrieron que les gustaba a ambos: kimchi jjigae, y disfrutaron el espectáculo musical de esa noche. Al terminar, se dirigieron al estacionamiento para irse a casa. Estando en el elevador, envalentonado gracias al escaso alcohol que había bebido, Donghyuck tuvo la osadía de tomar al mayor del brazo y recargar su cabeza en el hombro de Mark, sintiéndose cómodo con el contacto. El corazón de Mark empezó a latir con fuerza y entonces llevó su mano libre al cabello del castaño, acariciándolo con suavidad, tratando de transmitirle un poco de sus sentimientos a través de ese gesto.
Cuando llegaron al estacionamiento, Mark le abrió la puerta de su auto a Donghyuck, que se sintió halagado ante la atención. Después, el CEO subió del lado del conductor y antes de encender el auto dijo esas palabras que se habían quedado atrapadas desde hace unas horas atrás, después de que había visto llorar a Donghyuck por su culpa.
—Quiero disculparme por lo que pasó en mi oficina, me aproveché de la situación y eso no fue amable de mi parte. —Tomó el volante del auto con algo de fuerza y soltó un suspiro.
—Acepto tus disculpas Mark, pero también quiero pedirte perdón por haberte enviado por error esos mensajes de mal gusto. Y te agradezco que me permitas seguir siendo tu asistente a pesar de eso… —el castaño soltó una pequeña risita, pues estaba nervioso porque aún recordaba la agradable sensación de los labios del pelinegro sobre los suyos.
—¿Te llevo a casa?
—En realidad, me gustaría pasar un poco más de tiempo contigo, pero… no estoy seguro de dónde podríamos ir sin que me sienta temeroso de que las cosas salgan mal. Ya sabes, puede haber cámaras ocultas.
Donghyuck se mordió el labio nerviosamente por haber externado su inquietud, pero también porque sus palabras podrían dar a entender que se trataba de otro tipo de invitación. Y si Mark lo interpretaba así también, en realidad no le molestaría.
—Podríamos ir a mi departamento…
Haechan asintió en silencio y tomó la mano de Mark, soltándola en el momento en que el mayor encendió el auto y se dirigieron hacia su destino.
***
Mark entró al estacionamiento de uno de los edificios de departamentos en una de las zonas más caras de Gangnam. Donghyuck no conocía ese edificio específicamente, aunque cuando fue famoso si había frecuentado la zona por las fiestas que organizaban sus conocidos. Pero el complejo donde se encontraba el departamento del CEO era uno de los más exclusivos.
Llegó a su cajón de estacionamiento asignado y apagó el auto, diciéndole a Donghyuck que esperara y después le ayudó a bajar. El pelinegro puso su mano sobre la cintura del castaño, quien aceptó con gusto el contacto y después abrazó al contrario por la cintura. Se dirigieron en silencio a los elevadores y Mark sacó una tarjeta, correspondiente al elevador independiente del penthouse, el departamento más grande y alto de todo el edificio.
Una vez que las puertas se cerraron, Donghyuck se sentía nervioso, pero tomó de la mano a Mark y recargó tímidamente su cabeza en el hombro del CEO. El pelinegro tomó al menor entre sus brazos y lo besó de inmediato. Se separó por un momento para admirar el rostro de su acompañante, escasamente iluminado por la ligera luz del elevador, al tiempo que su expresión no podía disimular la admiración que sentía.
—Eres tan hermoso, y tus labios son tan adictivos. Me encantas, Donghyuck.
El castaño se sonrojó y acunó el rostro del mayor entre sus manos.
—También me gustas muchísimo, eres el hombre más guapo que he visto en mi vida. —Donghyuck acortó la distancia entre sus labios y continuaron así durante el trayecto.
Los besos y las caricias desesperadas que compartían en el elevador fueron suficientes para ir elevando la temperatura. Cuando las puertas se abrieron, dando paso al elegante penthouse del hijo menor de los Lee, ambos solamente se concentraron en ir más allá en el contacto, empezando a dejar un camino de prendas en el piso del departamento. Cuando se quitaron las corbatas, Mark las tomó y las enredó en su propia muñeca izquierda. La iluminación automática del sensor de movimiento era tenue y cálida, dando una vibra como la de la luz de las velas, que fue suficiente para que ambos pudieran llegar a la sala sin tropezarse. Mark se sentó en el sofá y jaló a Donghyuck hasta que quedó sobre él a horcajadas con las piernas abiertas, teniendo los bóxer de ambos como único obstáculo para poder sentirse totalmente.
—Mark, estoy muy caliente. —Donghyuck tomó la mano del mayor y la llevó a su pene para que lo tocara por encima de la tela, al tiempo que se movía en círculos sobre la entrepierna del mayor, estimulándolo con sus atributos y tratando de calmar el impulso de tocar su propia entrada. Colocó sus manos en la nuca del mayor y se aferró a su cuero cabelludo.
—Eres un provocador, ¿esto es lo que quieres? —el pelinegro hizo algunos movimientos pélvicos simulando estocadas que provocaron un cosquilleo en el área sensible del menor. A pesar de que no era un contacto directo, el moreno empezó a gemir. Mark lo tomó firmemente de las caderas y siguió con el mismo movimiento, al tiempo que empezó a succionar uno de los pezones del chico.
—Ah, eso… se siente… bien… —la respiración de Haechan se entrecortaba y el miembro de Mark se volvía cada vez más rígido. El pelinegro bajó lo suficiente la ropa interior del contrario, provocando que su pene se liberara y se mostrara erecto frente a él. De inmediato, lo envolvió con su mano, lo que provocó que los dedos de Donghyuck se clavaran aún más en su nuca y se enredaban en su cabello, pero la estimulación le era agradable. Pudo sentir perfectamente como el presemen empezaba a salir, siendo de ayuda para realizar de mejor forma el movimiento al masturbarlo de abajo hacia arriba. Con el pulgar, acarició el glande con suavidad, para después llevar el dedo a su boca y probarlo.
—Mmm, al parecer no sólo tus labios son deliciosos. —Mark propició un cambio de posición y dejó a Donghyuck sentado boca arriba sobre el sofá, para después quitar por completo la ropa interior del moreno, colocándose entre sus muslos y empezando a depositar pequeños besos en ellos.
—Mark…
—¿Qué pasa?
—¿Te gustan mis muslos?
—Como no tienes idea…
Lentamente fue formando un camino de besos en ambas piernas hasta llegar a la base de los testículos de Donghyuck. Empezó a dar ligeros toquecitos con la lengua, que provocaban suspiros en el más joven. Después con su saliva trazó un camino lamiendo desde el escroto hasta el glande y se metió el pene del menor a la boca con una lentitud tortuosa, disfrutando cada momento del sabor y la calidez. El menor trataba de no gritar ante la estimulación, pero el Lee mayor se dio cuenta.
—No te contengas, aquí puedes gemir y gritar todo lo que necesites.
Poco a poco se fue relajando y algunos gemidos bajos empezaron a fluir. Mark sonrió y continuó con el movimiento, mientras sentía cómo Donghyuck temblaba cada vez que intensificaba la velocidad del sexo oral.
—Mark, estoy cerca. Pero no quiero terminar aún…
El pelinegro se sacó el miembro de Donghyuck de la boca y se incorporó, para después observar cómo se encontraba totalmente a su disposición, con una expresión de placer y sus mejillas completamente sonrojadas.
—Donghyuck bonito… —el canadiense tomó una de las corbatas que tenía enredadas en su muñeca y entonces hizo un amarre firme en las manos del coreano, que lo observó con curiosidad. —Anda, vamos a mi cama.
Mark iba adelante, jalando el extremo sobrante de la corbata para guiar a Donghyuck a su habitación, que estaba tenuemente iluminada y tenía una enorme cama king size con varias almohadas. El menor se sentó en la orilla del colchón y jaló al mayor usando la corbata que estaba sosteniendo. Con dificultad, uso sus manos amarradas y sus dientes para deshacerse de la prenda restante de Mark, que lo observaba con devoción.
—¿Tan desesperado estás por mí?
Donghyuck asintió en silencio y se colocó frente al miembro de Mark, observándolo con detenimiento. Se sorprendió gratamente al ver que definitivamente sus fantasías no le hacían justicia, pues Mark era aún más grande de lo que había imaginado y que cualquiera de los que había experimentado antes. El Lee mayor soltó el amarre de las muñecas del castaño y este empezó a masturbarlo con rapidez, para después llevar el colosal miembro a su boca, dando unos ligeros toques al glande con sus labios y después devorándolo completamente.
Mark no pudo evitar soltar un gemido, pues quedó embelesado ante la vista de Donghyuck tomándolo sin problema con su boca y escuchando los gemidos que hacía conforme a sus movimientos. El canadiense puso las manos sobre la cabeza de Donghyuck y fue marcando el ritmo, que el coreano siguió obedientemente y sin rechistar durante varios minutos.
Al cabo de un tiempo, cuando el canadiense sintió que la estimulación empezaba a ser demasiada, jaló el cabello de Donghyuck con brusquedad, provocando que hiciera un sonido agudo que fue como música para sus oídos. Lo tomó entre sus brazos y lo cargó como princesa, para después colocarlo en la cama con lentitud, quedando rodeado de algunas almohadas. Abrió el cajón de su buró, sacó un preservativo y una botella de lubricante que abrió hábilmente y empezó a derramar el frío líquido en la entrada del moreno, cuya piel empezó a erizarse por completo por el cambio de temperatura.
—¿Lo quieres, asistente Lee? ¿Quieres que te haga completamente mío? —Mark comenzó a chupar los pezones del contrario al tiempo que empezaba a rodear con sus dedos la parte externa del ano de Donghyuck, provocando un suspiro de parte del menor.
—Si, señor Lee. Estoy completamente a tu servicio y a tus órdenes. —Donghyuck soltó un gritito al momento en que el primer dedo de Mark empezó con la incursión y lentamente hacía movimientos circulares, con la intención de relajar el esfínter del chico. El moreno llevó sus manos a los hombros del mayor y recorrió su espalda con un toque brusco, dejando marcas con sus uñas. El dolor iba menguando conforme el índice de Mark alcanzaba una mayor profundidad.
—Tu interior es tan suave y cálido, todo de ti es tan maravilloso. Tu piel, tus piernas, tu voz… —Mark abrazó a Donghyuck con su brazo libre, al tiempo que continuaba con los movimientos en el interior del castaño.
Una vez que logró que el primer dedo entrara por completo y el reflejo de Haechan de presionarlo se había reducido, procedió a hacer un movimiento de entrada y salida. Eso provocó que Donghyuck gimiera al ritmo de las incursiones de forma escandalosa.
Una vez que la ahora flexible entrada de Donghyuck se había expandido un poco, Mark procedió a repetir el proceso con otro dedo, y ambos fueron recibidos gustosamente por el castaño, soltando varios suspiros. Se acostumbró rápidamente al nuevo ingreso y Mark fue un poco más allá, estimulando con maestría el punto dulce de su asistente, que se consumía de placer entre sus brazos.
—Ah… Oh my God… —el chico empezó a derramar algunas lágrimas ante la sensación abrumadora y Mark lo observó con cariño. Al darse cuenta de que las reacciones del moreno se habían vuelto de mero placer, el CEO procedió a introducir un tercer dedo, que provocó un grito más fuerte de parte de Donghyuck, y entonces el Lee mayor se preocupó.
—¿Estás bien?
—Si… —exclamó Haechan con la respiración entrecortada. —Pero se siente mucho… Me iré acostumbrando. —Acunó el rostro del mayor entre sus manos y empezó a morder sus labios, siendo correspondido con la misma brusquedad. Mark repitió el procedimiento y volvió a tocar el punto erógeno del chico, que se retorcía de placer y gritaba aún más fuerte.
—Eres tan ruidoso, que rico… —el mayor sacó sus dedos bruscamente y procedió a tomar las piernas de Donghyuck, abriéndolas y subiéndolas un poco a la altura de sus hombros, con el fin de poder ver a detalle su entrada, que estaba brillante y húmeda por el lubricante. Sopló sobre ella para ver cómo se abría y cerraba, provocando que sonriera de forma lasciva.
—Nunca creí que esto pudiera hacerse realidad… Voy a empezar —el canadiense tomó el preservativo y lo colocó en su miembro, para después derramarle encima suficiente lubricante para que la penetración fuera más sencilla.
—¿Estás listo?
—Si, Mark. Te necesito dentro de mí, por favor.
El Lee mayor colocó la punta de su miembro en la entrada del menor y entonces empujó lentamente, abriéndose paso en el interior de Donghyuck, que se mordía el labio y observaba con gran deseo al contrario.
Mark se acercó a los labios de Donghyuck y los tomó con pasión, al tiempo que continuaba con la incursión. El castaño usó sus piernas para abrazar al mayor con ellas a la altura de la cadera, provocando que acelerara el proceso, hasta que el interior de Donghyuck cubrió por completo el miembro de Mark.
—Voy a empezar a moverme, Hyuckie…
Donghyuck asintió en silencio y sonrió ante el apodo cariñoso que le había puesto Mark. Se aferró fuertemente a la espalda del mayor y también empezó a moverse al mismo ritmo e intensidad. El sonido de los gemidos de ambos resonaba por la habitación, complementado por el ruido húmedo del lubricado ano del castaño.
Para Mark definitivamente estar así era un sueño hecho realidad, pues el chico a quien siempre había admirado, desde incluso antes de su debut, se encontraba gimiendo por él y para él. La forma en que sus cuerpos se complementaban le parecía gloriosa, sintiéndose en total plenitud. De ser posible, permanecería con él durante toda la vida, y si se daba la oportunidad, después de esa noche le demostraría que no sólo era deseo, sino que esperaba tenerlo a su lado en todos los aspectos posibles, aunque temía decirle algo así tan pronto. Además, una vez que le revelara su pasado, tal vez lo rechazaría y cualquier posibilidad de ser algo más se esfumaría.
Por otro lado, Donghyuck se sentía en éxtasis. El placer que experimentaba en ese momento era infinitamente superior a cualquier otro encuentro que había tenido con anterioridad, pues nunca se había acostado con alguien con quien tuviera un vínculo más allá de la atracción física. Sin buscarlo, la convivencia diaria con su jefe, los intercambios intelectuales retadores y sonrisas fugaces terminaron provocando que desarrollara un cariño que no esperaba sentir. Y entonces, en ese momento se convenció que Mark era la persona que estuvo esperando toda la vida. Impulsivamente, dejó salir de su boca aquellas palabras que nunca le había dicho a nadie, pues en el medio artístico las relaciones sentimentales eran efímeras.
—Te quiero, Makku…
Mark se conmovió por la forma tan cariñosa en la que el moreno lo había llamado y, sin decaer en el ritmo del acto sexual, lo abrazó con fuerza, además de besarlo con desesperación y respondió, demostrando que el sentimiento entre ambos era mutuo.
—Te quiero, Hyuckie.
Mark tomó a Donghyuck de la cintura y cambio de posición, de tal forma que el Lee mayor quedó boca arriba y el moreno a horcajadas sobre él, continuando con su pene en el interior. El coreano empezó a saltar sobre el miembro del mayor, provocando que las sensaciones se intensificaran debido a la brusquedad de la acción.
—Makku, estoy cerca otra vez. Te necesito, por favor.
Mark flexionó las piernas para tener un punto de apoyo y tomó de nuevo a Donghyuck de la cintura, clavando los dedos en la piel e intensificando la penetración. El choque de las pieles hacía un sonido sucio y húmedo, que se complementaba a la perfección con los gritos que ambos no podían evitar.
—Me recibes tan bien, como si tu cuerpo estuviera hecho para mí…
—Lo está, no quiero estar nunca con nadie más que no seas tú.
Ambos sincronizaron sus movimientos y las estocadas fueron extremadamente fuertes. Donghyuck entrelazó sus dedos con los de Mark y recargó sus manos sobre la cama, para después derramar su semilla sobre el vientre bajo del mayor, quien terminó al mismo tiempo y provocó que el interior del preservativo quedara lleno de su semen, que estaba completamente cálido. El orgasmo simultáneo los dejó exhaustos y se miraron fijamente.
Los mechones del cabello de Donghyuck caían con gracia al lado de su rostro al tiempo que veía al contrario de forma intensa y entonces Mark lo abrazó para besarlo de nuevo. El asistente hizo lo mismo, aferrándose al contacto, como si quisiera hundirse dentro de la piel del contrario desesperadamente.
***
Cuando el cansancio empezó a hacer estragos en ambos, Mark se levantó y fue al baño por una toalla pequeña, que humedeció con agua caliente del grifo y después regresó a limpiar con dedicación el cuerpo de Donghyuck con ella, que sólo se dejó querer. El mayor le dio una bata de satín en color azul marino que se puso de inmediato. Luego volvió al baño a tomar otra toallita y procedió a hacer lo mismo consigo, limpiándose y poniéndose una bata negra. Al volver, se acostó a un lado de su asistente, que llevó la mano a su rostro y lo acarició con cariño.
—Wow, no puedo creer lo que acabamos de hacer. Pero no es queja, eh…
Mark soltó una risita y llenó el rostro de Donghyuck con muchos besitos que provocaron que ambos rieran. Sin embargo, el semblante del canadiense de forma repentina se tornó serio y soltó un suspiro.
—Hay algo que debo decirte, tal vez debí expresarlo antes de lo que hicimos, pero… quería estar contigo al menos por una vez. Lamento ser egoísta.
Donghyuck lo observó con curiosidad y lo tomó de las manos.
—No puede ser tan malo, ¿o sí?
Mark lo observó con tristeza y empezó a acariciar su mejilla con su mano derecha. Suspiró y entonces empezó a hablar acerca del pasado que lo inquietaba.
—Cuando mi familia llegó a Seúl, yo me sentía solo. Los demás chicos en la escuela no me hablaban porque mi coreano no era muy bueno y me hacían bullying por eso. Me refugiaba en mis pasatiempos, el más importante de todos era la música. En una ocasión que fui a Hongdae, había un evento donde varios solistas emergentes estaban dándose a conocer en predebut. Te acercaste a mí y me diste tu álbum autografiado, diciendo que esperabas que tu música pudiera ayudarme en algo. Y también le agregaste un mensaje. —El mayor se levantó, siendo seguido por Donghyuck, que se sentó en la cama, y observó cómo Mark dejó al descubierto un mueble que estaba oculto con una tela negra. Era una vitrina donde se encontraban muchos álbumes y mercancía de Haechan. Tomó un álbum que se encontraba exhibido en una pequeña cajita transparente, separado del resto, y se lo dejó en las manos al cantante. Donghyuck lo observó y recordó vívidamente ese momento al leer la dedicatoria.
“Para CheetaLee: 🐯
Aunque no lo parezca, las cosas siempre van a mejorar. Fighting!
Haechan 🐻🌻”
Los ojos de Haechan se humedecieron al recordar su primer encuentro con Mark.
—En esa ocasión sólo entregué un álbum autografiado con dedicatoria porque era mi primer evento. Los demás eran solo firmas. Te había visto tan triste que escribirte un mensaje fue lo único que se me ocurrió para tratar de animarte.
—Y de hecho funcionó. Desde ahí, gracias a tu música tomé valor para esforzarme en la escuela y ser más sociable. Y después creo que me obsesioné un poco… —Tomó de la vitrina un álbum de fotografías y se lo dejó en sus manos. El castaño lo abrió y se dio cuenta que había muchas polaroid en las que salían ambos, en distintas firmas de autógrafos a lo largo de la carrera del menor.
—No falté a ningún fansign, hice todo lo posible para verte cada vez que podía durante varios años, incluso viajé varias veces al extranjero para poder asistir… Pero en las fechas que hiciste tu última gira, tuve que ir a Tokio para empezar con la apertura de la sucursal de la empresa. Cuando me enteré de lo que te sucedió, estaba tan furioso y frustrado que dejé todo, volví durante un tiempo a Seúl y me dediqué a buscarte. Mi familia no sabía dónde había ido porque no quería darles explicaciones, pero les escribía diciéndoles que no se preocuparan por mí. Pagué por información a sasaengs y a investigadores privados hasta que logré verte de nuevo a lo lejos el día de tu conferencia de prensa, pero el personal de seguridad no me permitió acercarme. Quería hablarte, saber cómo estabas, a veces pasaba horas fuera de tu casa con la esperanza de verte, pero mis hermanos me encontraron y se dieron cuenta de la situación. Al final, me mandaron a Tokio de nuevo. Papá nunca se enteró de eso, así que cuando volví hace unos meses, para mí fue impactante verte en UpperRoom.
—¿Entonces por eso me tratabas diferente a los demás?
—Si, de hecho, lo que te diré ahora no me enorgullece en lo absoluto… —Mark tomó las manos de Donghyuck y empezó a apretarlas nerviosamente, mientras permanecía con el rostro mirando hacia abajo. —Sin querer, poco después del escándalo me llegó el video filtrado y no quería abrirlo, pero la curiosidad pudo más. Verte desnudo y escucharte gemir mientras te hacían sentir bien sólo provocó que no pudiera olvidarte, el deseo de tenerte así para mí empezó a ser demasiado, me moría de celos y deseaba poder tomar el lugar de cualquiera de ellos, que esas expresiones de placer fueran provocadas por mi…
Donghyuck no sabía cómo sentirse ante esa confesión, estaba entre estar impactado o nervioso por lo extraño de la situación, pero dejó que su jefe continuara.
—Me resigné a que no volvería a verte nunca y que solo era una obsesión enfermiza. Y después, al tenerte cerca como mi asistente, no quería hacer algo que te incomodara, pero al final terminó pasando. —Mark podía ver la piel canela del pecho del cantante a través de la abertura de la bata de satín y desvió la mirada. Después rio de forma irónica y tomó sus cosas para guardarlas de nuevo en la vitrina, quedando de espaldas al menor. —Si por mi hubiera sido, creo que en el primer momento en que estuvimos solos en la oficina principal te habría hecho mío en el escritorio. —soltó un suspiro y entonces dejó la decisión en manos de Donghyuck.
—Eso es lo que tenía que decirte, ahora puedes rechazarme si es lo que deseas, pero también quiero que sepas que, aunque no fueras Haechan, el tenerte como mi asistente hizo que me enamorara verdaderamente de ti, Lee Donghyuck…
Haechan se levantó de la cama y se acercó cautelosamente a Mark, abrazándolo por la espalda y hablándole al oído.
—Tal vez en su momento no lo hiciste la primera vez que estuvimos solos, pero puedes tomarme de ahora en adelante todas las veces que quieras. También estoy enamorado de ti, Mark Lee…
Mark se giró bruscamente y devoró los labios de Donghyuck, siendo correspondido con la misma intensidad. Se dejaron caer en el colchón y empezaron a tocarse con la intención de entregarse completamente al otro una vez más. El CEO tomó las corbatas de ambos y las usó para amarrar a Donghyuck de manos y pies, dejándolo completamente a su merced y asegurándose de hacerlo llegar al éxtasis una segunda vez.
***
Al día siguiente, los rayos del sol despertaron al pelinegro, que sonrió ampliamente al ver dormido a su lado a Donghyuck. Acarició su cabello con delicadeza y fue moviendo el toque hasta llegar a las mejillas del menor. Se acercó lentamente y depositó un tierno beso en los labios, que provocó que el castaño despertara. Abrió los ojos con pereza y su semblante se veía feliz.
—¿Desperté con el beso de un guapo príncipe empresario? Wow, sí que soy afortunado.
Mark empezó a reír de forma tierna y continuó acariciando el rostro del moreno.
—El afortunado soy yo, el destino terminó trayéndote a mi lado cuando había perdido todas las esperanzas de verte otra vez.
***
Tal vez empezar las cosas a través de un encuentro casual no era la forma más romántica de iniciar algo serio, pero a ellos les había funcionado. Mark no perdió el tiempo y esa misma semana fue con la familia de Donghyuck a pedirles permiso de tener una relación sentimental con él, a lo cual accedieron sin problema, aunque se les hizo algo repentino. Pero ver a Donghyuck con un aura de felicidad como nunca antes, los convenció de que era lo correcto.
Cuando Donghyuck les dio la noticia a Jeno y Jaemin, ambos sonrieron ampliamente.
—Suponía que eso iba a pasar, mi amiguito Mark siempre ha sido un simp cuando se trata de ti. Pero preferí no decírtelo para que no lo tuviera tan fácil. —espetó Jeno con un tono de burla.
—Gracias Donghyuck, por tu culpa perdí una apuesta con Jeno. Caíste en las garras de tu jefe mucho más rápido de lo que esperaba… pero lo importante es que seas muy feliz. —Jaemin le dio un gran abrazo a su mejor amigo, deseándole lo mejor.
Por otro lado, un día Henry llegó de sorpresa a la oficina principal y encontró a su hijo con su asistente dándose besos tiernos y abrazándose. Los felicitó por estar juntos y les confesó que no era la primera vez que pasaba algo así en su familia, pues irónicamente Amber en algún momento había sido su primera asistente personal, retirándose después de haber quedado embarazada de su primogénito.
En el caso de su hijo mayor, Taeyong, también había encontrado el amor en su subordinado, un japonés llamado Yuta Nakamoto con el que ya llevaba casado un par de años.
Y su segundo hijo, Jungwoo, también estaba enamorado de su asistente, Yukhei Wong, pero aún no se había animado a dar el primer paso.
Mark observó con curiosidad a su padre, temeroso de la respuesta que le diera.
—¿Entonces esperabas que sucediera lo mismo con nosotros?
—No exactamente, pero me alegro de verlos felices a ambos. Donghyuck, eres como un hijo para mí, y eres bienvenido a incorporarte a la familia si es que Mark hace bien las cosas.
***
[Varios años después]
Pasaron algunos años y las cosas entre ambos fueron dándose muy bien. El desempeño de su dupla en el trabajo era aún mejor, pues habían aprendido mucho del otro y eso se reflejó en el crecimiento de la empresa. Por otro lado, el Lee menor había recuperado su ánimo respecto a su parte artística y de vez en cuando le cantaba a su mayor admirador, aunque esas actuaciones eran completamente privadas y para disfrute sólo de ellos dos.
***
Cuando se anunció la boda del CEO de la sucursal de UpperRoom en Seúl, los medios volcaron toda la atención en el hecho de que Donghyuck había sido idol y no habían tenido noticias de él desde su retiro, pero como la prensa que cubría ese tipo de noticias era distinta a la de espectáculos, también hicieron hincapié en que era un ejecutivo muy respetado por su inteligencia y habilidad para los negocios, dejando completamente de lado y en el olvido la razón por la que había tomado esa vida.
Para sorpresa del menor, un día apareció un gran anuncio espectacular frente al edificio de UpperRoom, donde bases de fans de muchos países le deseaban lo mejor, le agradecían por haberles compartido sus mejores años de su juventud deleitándolos con su talento y que esperaban que encontrara la felicidad. Donghyuck no pudo evitar llorar, pues eso sanaba una herida que le había quedado desde su retiro, pues siempre había creído que todos sus fans lo habían odiado a partir de ese momento. De cierto modo, se sentía menos triste al saber que a pesar del error que había cometido, había muchas personas que aún escuchaban su música y apreciaban su talento. Mark pudo ver el anuncio desde su oficina y entonces fue a acompañar a su prometido, que aún seguía con los ojos húmedos. Secó sus lágrimas con delicadeza y sólo lo abrazó en silencio, tomando sus manos con firmeza y comprendiendo que necesitaba tiempo para asimilar las emociones que le provocó el detalle de sus eternos admiradores.
Al final de cuentas, Mark había sido uno de ellos, pero se prometió a si mismo que se encargaría de proteger a su gran amor estando a su lado en cada momento. En cada movimiento, en cada paso, siempre estaría observándolo.
🎵💙❤️🎵
Every smile you fake, every claim you stake
I’ll be watching you
Every move you make, Every step you take
I’ll be watching you
🎵💙❤️🎵
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[Ending: The Police - Every Breath You Take]

https://www.youtube.com/watch?v=OMOGaugKpzs
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💚🐯🌷👔 𝓕 𝓲 𝓷 🎙🌻🐻💚
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Historia finalizada el 29 de julio de 2026
💚🐯👔🎙🐻💚
Notas:
Desde hace mucho quería escribir algo más tóxico con estos dos (Dulce y Amargo no cuenta porque ese es más drama que toxicidad). En la vida real ambos tenían actitudes y dichos bastante cuestionables cuando se trataba del contrario, así que aquí sólo terminó potenciado ja ja ja.
Este final no es como en películas románticas o de Disney donde todo se arregla por el poder del amor, que en este contexto sería con Mark haciendo lo posible para devolverle la fama a su ídolo, pero no me agradó la idea. Donghyuck sabe que jamás podría regresar a su vida como artista y se resignó a ello, pero le es suficiente con actuar para su atractivo y millonario sasaeng número 1 en privado. Turbio, ¿no creen?

No, el hecho de que Mark supiera de él por stalkearlo después de su retiro no es romántico ni bonito. Pero al final Haechan también terminó obsesionándose con Mark, así que están a mano (?).
El comentario [5] es una crítica manchada y una referencia irónica a lo que sucedió con el Mark de la vida real por lo de la maldita camiseta. Tengo esa mala costumbre de hacer referencias así, lo siento.
El atuendo de Mark que describo en su primera aparición corresponde al que utilizó en su “debut” en la Fashion Week de Milán en enero de 2026. Es el mismo que tiene en la fotografía que usé para la portada. Qué bello se ve 🥺

A la canción del cierre “Every breath you take” generalmente se le da una connotación romántica, pero Sting, el compositor, se refiere a ella como una canción de stalker: “creo que es una canción muy, muy siniestra y fea y la gente la ha malinterpretado creyendo que es sólo una pequeña canción de amor, cuando se trata totalmente de lo contrario” y por eso la puse aquí ja ja ja. Mi intención con este final no es que sea feliz, sino inquietante.
De hecho, esta idea de Mark stalker era vieja y terminó combinándose con la del meme del principio. El año pasado hice un reel con esta canción de fondo por todas las veces en que Mark era prácticamente el primero en reaccionar a las publicaciones de Haechan. Aunque apenas lo subí a YouTube para poderlo poner aquí.

https://www.youtube.com/watch?v=8pBbHD8T4HA
Espero que les haya agradado esta historia, aunque sea un poco. Muchas gracias por leer 💚








