CAPÍTULO 1: ZUKI Y MELODY
Los pasos de cierto rubio se podían escuchar por el campus de la universidad, su fuerte perfume de fresas hacía que pareciera como si una niña estuviera paseando por ahí, y sus sonaros accesorios se escuchaban chocar entre si, conforme este avanzaba.
Las personas murmuraban con solo verlo, aún no se podían creer lo que pasaba.
—¿En verdad está en el equipo de fútbol?— preguntó alguien en murmullos.
—Si, también escuché que estaba saliendo con el nerd de la clase de matemáticas— respondió otra persona.
—¿Entonces es gay?— preguntó otro— ¿Pero no creen que es exagerado venir vestido de esa forma? ¿Acaso no es hombre?
—Escuché que empezó con un prendedor en el cabello y luego cambió otras cosas, incluso su actitud es distinta, creo que fue su novio quien hizo esto con él— los murmullos continuaban — Y pensar que hace poco las chicas iban tras él, que decepción, ahora parece ser una de ellas— dijo casi aguantándose la risa.
—No me sorprendería que ahora sea él quien abre las piernas para ser cogido por su querido novio el nerd— comentó algo divertido.
Los pasos del rubio se detuvieron en frente de ese grupo de personas, y con un tono de voz algo distinto al que suele usar dijo algunas palabras.
—Si ya terminaron de murmurar, quitense del camino pedazos de mierda, estorban —dijo de una forma tan delicada y elegante que los otros no dudaron en moverse— Gracias, mi novio el que me coge cada noche me está esperando, bye — dijo dandoles la espalda mientras les sacaba el dedo medio.
Ni siquiera Katsuki se creía como había cambiado tanto, hace unos meses ni siquiera se hubiera imaginado venir a la universidad vestido de esa forma y ahora estaba actuando como lo que él solía llamar "un marica" aunque, eso ya no le desagradaba, Deku había logrado que se mostrara tal cual era en realidad.
(...)
MESES ATRÁS.
Las pestañas postizas, los labiales, las sombras de ojos, base, corrector, algunas pegatinas brillantes y otras cosas más, se encontraban sobre la mesa.
Frente a esta, estaba una cámara y un aro de luz transmitiendo en directo lo que pasaba, y la persona encargada de eso era Katsuki Bakugo, un influencer muy conocido en Insta y Nyatube.
—Y así es como se pegan las pestañas— dijo mientras terminaba de acomodar lo mencionado— ¿Saben? Las pegatinas brillantes tambien hacen que el maquillaje se vea lindo y adorable.
"Zuki hace que todo se vea tan facil, que envidia \(;´□`)/"
Los comentarios de sus seguidores era lo que mas le gustaba a Katsuki.
—Gracias, es solo cuestión de practica— respondió el rubio— Si siguen practicando seguro les será facil.
"Zuki es tan amable (●♡∀♡)"
"Si, Zuki es una diosa, se ve bien con todo lo que se ponga y su maquillaje es tan lindo, ¿Que nos espera a nosotros los mortales? Yo tengo cara de papa
(* ̄(エ) ̄*)"
Katsuki no pudo evitar soltar una pequeña risa al leer ese último comentario.
—Estoy seguro que todos son lindos a su manera— dijo Katsuki.
"Esperen ¿Diosa? ¿Acaso él no es hombre?"
"Callate ヽ(#'Д´)ノ┌┛〃"
"Eso no te importa (ー̀дー́)"
"Zuki puede ser lo que quiera ser
(;`O´)o"
Katsuki suspiró, estaba acostumbrado a leer ese tipo de comentarios.
—Sea hombre o mujer, de todas formas todo me queda bien ¿No es así?— preguntó mostrando una sonrisa— ¿No creen que me veo adorable con todo?— puso una expresión dulce.
"¡Si! ¡Eres hermosa Zuki! (●♡∀♡)"
"¡Zuki Te amo! (´∀`)♡"
"Zuki eres tan linda ~(^з^)-♡"
"Zuki pisame por favor ♡´・ᴗ・'♡"
"¿Ah? (^_^;)"
"¿Ah? X2"
"¿Ah? X3"
Le encantaba, a Katsuki le encantaba hacer eso, sus transmisiones y sus seguidores, en verdad lo hacían sentir bien.
—Es momento de acabar con la transmisión, chicos.
"¿Que? Noooo o(╥﹏╥)o"
"No te vayas todavía Zuki (T⌓T)"
"Quedate Zuki, porfis ⊙︿⊙"
—Lo siento, tengo clases en la uni— mencionó.
"¿En la uni? ¿A cual vas?"
"Si, cuentanos ( ̄^ ̄)"
—Lo siento chicos, eso es un se-cre-to, nos vemos en otro momento, bye— con esa despedida la transmisión terminó.
Katsuki soltó un suspiro y luego tomó su celular, tenía que sacar una foto del maquillaje que se acababa de hacer, posando con una expresión linda sacó la foto.
—Luego lo subiré a Insta, ahora tengo que quitarme todo esto— dijo poniéndose de pie.
Era lo de siempre, terminar de grabar o transmitir y luego quitarse todo de encima, el maquillaje, la peluca, y la ropa, para después verse al espejo y notar una persona completamente distinta, una persona que no mostraba nada de lo que le gustaba.
Su lindo top rosa fue remplazado por una camiseta y una chaqueta de cuero, sus shorts rojos carmín fueron cambiados por unos jeans negros con una cadena colgando de su cinturón a su bolsillo, su pulsera y collar ahora eran un reloj y una cadena de plata, y sus Lindos zapatos blancos decorados con perlas, ahora eran unas simples zapatillas deportivas.
—Bien, es momento de ser normal— tomó el bolso deportivo que estaba en su cama y se dispuso a salir de su habitación.
Eso era lo diario, por lo menos en su habitación podía ser él mismo, fuera de ella era una persona totalmente distinta, estaba seguro que si se llegaba a mostrar de esa forma en la universidad, la gente se burlaría de él o en casos extremos tratarían de hacer otras cosas con él, además sería tildado como el "Marica de la uni" No podría vivir tranquilo si eso pasaba, leer las ofensas de las personas a través de una pantalla era distinto a escucharlo en directo, de algún modo sentía miedo.
—Katsuki, llegó un paquete para ti— avisó su madre— Está encima de la mesa.
Al escuchar eso, Katsuki fue hasta donde le dijeron, y sus ojos brillaron al ver el pequeño paquete que estaba frente a él, sin esperar mucho, dejó su bolso en el suelo y tomó el paquete entre sus manos, sin decir nada, regresó corriendo a su habitación.
Esa semana solo estaba esperando algo en especifico y por fin estaba ahí, Katsuki empezó a abrirlo y fue ahí cuando vio lo mas lindo de todo el universo, era un llavero apeluchado de My Melody.

Katsuki quería gritar de la emoción, pero su madre estaba en casa así que se debía controlar.
Katsuki Bakugo a sus 19 años era el fan número uno de My Melody.
Sin esperar más, sacó de su bolsillo sus llaves y colocó el llavero en ellas, le encantaba lo linda y hermosa que se veía Melody.
—(Luego pondré las llaves en mi bolso)— pensó mientras volvía a ponerlas en su bolsillo, si las mantenía junto a él todo el día, corría el riesgo de perderlas o peor aún que alguien las viera.
(...)
Era la hora de su entrenamiento en el equipo de fútbol, había terminado sus clases con éxito y ahora solo le quedaba terminar con el partido de parctica para volver a casa.
Debía hacer un video mostrando lo nuevo que le había llegado, mejor dicho, quería presumir su nuevo llavero.
—Katsubro, ¿Listo para entrenar?— un pelirrojo alegre se acercó a él dandole una palmada en la espalda.
—No vuelvas a tocarme, Kirishima — advirtió Katsuki, no le agradaba el contacto fisico, a menos que fuera él mismo quien lo iniciara, cosa que era casi imposible que sucediera— Deja que me cambie— pidió mirándolo con mala cara.
Kirishima decidió alejarse de su amigo por seguridad, al parecer hoy no estaba de humor para conversar.
El mismo pelirrojo se acercó a sus demás compañeros quienes estaban rodeando a alguien.
—Midoriya, ¿Tienes mi tarea?— preguntó uno de los chicos presentes.
Un chico de pecas, cabello rizado y gafas se encontraba entre toda esa multitud, Por su apariencia era claro que no pertenecía al equipo de fútbol, así que era evidente que se trataba de alguien externo.
—Si, ya la tengo, justo vine a entregar lo que ya terminé —dijo el muchacho.
Katsuki solo observó desde lejos, le incomodaba que hubiera tanto alboroto, sobre todo dentro del vestuario del equipo, sus compañeros eran unos inútiles que necesitaban que alguien mas hiciera sus tareas y por esa razón, tres veces por semana se armaba ese tipo de alboroto.
—Tengo programado las tareas de Kirishima y Kaminari para mañana, estaré aquí cerca de esta hora— volvió a hablar el chico de pecas.
—¿Enserio? Gracias Midoriya — dijo el pelirrojo rodeando su brazo por detras del cuello del pecoso— Me estás salvando.
Katsuki tenía ganas de mandar a la mierda a todos los presentes, hacían mucho ruido, aunque trataba de controlarse, no quería malograr su humor, aún estaba internamente emocionado por su nuevo llavero.
—(Es verdad, tengo que guardarlo)— pensó metiendo la mano en su bolsillo, aprovecharía que nadie lo estaba viendo para hacerlo, aunque, de todas formas no lo logró sacar.
—¡Bakugo, te buscan!— gritó uno de sus compañeros, en la puerta del vestuario había una chica observándolo.
Katsuki suspiró al notar a esa muchacha, conocía esa rutina, estaba acostumbrado a lo que pasaría en unos minutos.
—(Mejor terminemos con esto rápido)— pensó el rubio.
A pasó rápido empezó a caminar hacia la entrada, y pasando por esa multitud de gente sin importarle chocar con todos ellos, fue hasta aquella chica.
Lo que Katsuki no notó era que algo cayó de su bolsillo y fue solo una persona quien se dio cuenta de ello.
—Hablemos en el pasillo— dijo el rubio tomando a la chica del brazo y jalandola hacia afuera.
Todos los muchachos del equipo fueron tras él y se asomaron por la puerta, querían ver lo que pasaría.
Por otra parte, Midoriya tenía en su mano unas llaves que claramente vio a quien se le cayó, estas llaves resaltaban mucho, eso se debía al lindo llavero que llevaban puesto.
—(Esto es inusual...)— pensó, además del llavero, este tenía una cinta naranja con el nombre del dueño— (Katsuki Bakugo... ¿Le gustan estas cosas?)
Por obvia razón volteó la mirada hacia la puerta, todos los chicos del equipo parecían entretenidos.
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Katsuki se quedó observando a la chica que tenía en frente, esta parecía querer decir algo.
—¿De que quieres hablar?— preguntó el rubio.
—¿Por qué no me has llamado?— preguntó la chica.
—¿Por qué lo haría?
—¿Como qué, por qué? Pasamos la noche juntos— Katsuki suspiró al escuchar eso— Se supone que estamos saliendo.
—¿Que?— preguntó el rubio, estaba confundido— Pensé que había quedado claro que solo era sexo, ¿Por qué saldría contigo?
—¿Por qué dices eso?— preguntó — Pensé que te gustaba...
—¿Gustarme? Solo cogí contigo por que insistías demasiado, de otra forma, ¿Por qué pasaría la noche a tu lado?
En ese momento Katsuki recibió una cachetada, eso lo tomó por sorpresa aunque no fue tanto, no era la primera vez que una mujer lo golpeaba por comportarse como un patán.
—¡Espero que te vaya muy mal Katsuki Bakugo! ¡Y tambien espero que todo lo que has hecho se te regrese!— gritó la muchacha y después de eso se marchó, se veía molesta y muy ofendida.
—(No es mi culpa que se den otras ideas)— pensó el rubio tocándose la mejilla.
Katsuki regresó la mirada a la entrada del vestuario y pudo ver a los chismosos de sus compañeros asomando su cabeza, no dudaba que estos hubieran visto todo, aunque al notar que regresaba se metieron dentro lo más rápido que pudieron.
Al momento de ingresar el rubio vio como todos estaban agarrando sus cosas listos para marcharse.
—Nos vemos en la cancha Katsubro— dijo el pelirrojo saliendo del lugar a toda prisa, detrás de él iban sus demás compañeros.
Al ver que todos se habían ido, soltó un suspiro y se encaminó hacia su bolso, luego metió la mano en su bolsillo, debía sacar sus llaves para guardarlas, pero, no las encontró, con pánico miró el suelo a su alrededor pero no había nada.
—(No, no puede ser, ¿Donde están?)— se preguntó, mientras miraba por otros lados— (¿En donde cayeron?) —estaba entrando en pánico.
—¿Buscabas esto?— Midoriya apareció detrás de él, el rubio se sobresaltó al ver y escuchar al pecoso— Ah, lo siento no quise asustarte, te hablé porque no parecías haber notado que aún estaba aquí.
Los ojos del rubio se dirigieron a lo que Midoriya mostraba en su mano, Melody estaba secuestrada por ese nerd.
—¿Esto es tuyo verdad? — preguntó, Katsuki quizo negarse para mantener su reputación intacta, pero Izuku siguió hablando— Se te cayó cuando chocaste con nosotros en el momento que fuiste hablar con esa chica.
Estaba acabado, ese nerd vio cuando el llavero cayó de su bolsillo, no podía librarse de esto. No, aún podía negarse, podía inventar una excusa sobre porque tenía ese llavero.
—Es, eso es, esas son las llaves de mi hermana, ella es fanática de esas cosas rositas y todo lo demás — maldición, quería que la tierra lo tragara, él ni siquiera tenía una hermana.
—¿Enserio? Pero las llaves tienen tu nombre— mencionó mostrando la cinta naranja con su nombre puesto en el.
Katsuki palideció, se había olvidado totalmente de esa cinta y además acababa de decir una mentira poco creíble, no era posible que ese nerd le creyera.
—Eso no es de tu incumbencia, ella me quiere mucho así que por eso tiene mi nombre ahí — ya no sabía como más excusarse, si ese nerd abría la boca todo lo que había mantenido en secreto sería revelado y no solo eso, sería tratado como un marica por los gustos que tenía, o peor aún, ese nerd trataría de manipularlo y utilizarlo como cualquier cosa.
Katsuki se acababa de armar una historia en la cabeza, en donde Midoriya lo obligaba a ser su esclavo.
Un silencio incómodo se formó en el ambiente, era claro que todo era mentira, el rubio parecía muy preocupado y un tanto asustado.
Izuku miró las llaves por un segundo y luego regresó la mirada a Bakugo, este en verdad parecía inquieto.
—¿Entonces son de tu hermana?— preguntó mostrando una sonrisa— Es mejor que no las pierdas, puede ponerse triste si eso pasa— entregó las llaves— A mi hermana también le gustan estas cosas, seguramente le gustara saber que hay mas personas con sus gustos.
—¿Ah, sí?— dijo un tanto nervioso, no lo podía creer, ¿Ese nerd le había creído todo?
—Si, a ella también le gusta este tipo de cosas, ¿Como dijo que se llamaba? ¿Moe? Ah, el maquillaje también le gusta, si las dos se conocieran seguro se llevarían bien —mencionó manteniendo una sonrisa amable, Katsuki se veía aliviado— Bueno, ya tengo que irme— dijo tomando sus cosas.
Katsuki ya no sabía que mas decir, se había salvado de una grande, su reputación se mantendría intacta, agradecia internamente.
—Nos vemos Bakugo— dijo el pecoso.
Katsuki solo había visto a aquel nerd cuando venía a entregar las tareas de sus compañeros, nunca había cruzado palabra con él, aunque, estaba feliz de que hubiera sido él quien encontró las llaves, si hubiera sido otro, seguramente no habría podido engañarlo.
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Izuku Midoriya, aquel chico iba caminando de regreso a casa, se sentía algo agotado. Por las mañanas solía trabajar y por las tardes iba a la universidad, durante la noche se dedicaba a hacer las tareas "extras" que tenía.
Al ingresar a su casa pudo ver a su hermana, esta estaba sentada frente a la laptop viendo algunos videos, al recorrer la mirada por la sala, pudo ver la mochila que esta solía llevar a la escuela, en ella habían varios llaveros y pines que a su hermana le gustaba.
Inevitablemente pensó en "Katsuki Bakugo" y sus curiosas llaves, aunque de inmediato sacudió su cabeza para quitárselo de la mente.
—(No sirve de nada burlarse de gustos ajenos)— pensó al recordar la expresión preocupada que puso el rubio cuando descubrieron su secreto —(Aunque, no debería ocultarlo, no tiene nada de malo que algo te guste)
Con ese pensamiento empezó a caminar a su habitación, debía terminar las tareas de ese día.
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Izuku salió de la ducha, después de terminar con sus deberes, hizo un poco de ejercicio y luego tomó un baño, ahora se sentía lo suficientemente relajado como para ir a dormir.
Pero antes, salió de su habitación en busca de un vaso de leche, esa era la receta perfecta para poder dormir bien.
Aunque en el momento que cruzó por la sala pudo notar a su hermana aún viendo videos en la laptop, era cerca de la media noche y ella no debería estar despierta.
—Izumi, ve a dormir, mañana tienes escuela— dijo Izuku acercándose hasta donde se encontraba su hermana —¿Que estas viendo?
—Un momento hermano, Zuki a subido un vídeo nuevo, necesito verlo— respondió la chica manteniendo la mirada fija en la pantalla.
—¿Zuki?— preguntó sin entender, el pecoso pegó la vista en el video que su hermana estaba viendo.
—No te preocupes hermano, estoy segura que en tu mundo nerd no hay otras cosas que no sean de nerd— mencionó— No te culpo por no conocer a la hermosa Zuki.
Izuku observó atentamente lo que a su hermana al parecer la estaba emocionando y pudo notar algo que llamó su atención.
—¿Pueden ver los detalles del llavero?— preguntó la voz del video.
En la pantalla se podía ver el mismo llavero que Izuku vio esa tarde, aunque esta vez estaban en unas manos llenas de uñas postizas muy lindas y llamativas.
—¿Es hombre?— preguntó Izuku, por mas que esas manos tuvieran esas uñas, estas eran demasiado grandes como para ser las de una chica, además la voz que se escuchaba no parecía ser femenina, aunque si se notaba que trataba de imitar a la de una— (Aunque, por alguna razón esa voz se me hace conocida)
—¡Hermano! ¡Zuki puede ser lo que quiera ser! ¡¿Okay?!— dijo Izumi un poco molesta— ¡No importa si es hombre o mujer!
Izuku se sorprendió, no se esperaba que su hermana reaccionara así.
—Ah, lo siento— se disculpó, solo preguntó por que se le hizo curioso ver esas manos con las uñas postizas puestas.
—Me gustan los videos de Zuki, incluso tenemos gustos parecidos —mencionó una suspirante Izumi— Sus tutoriales de maquillaje también son muy buenos.
—¿Enserio?— Preguntó el pecoso mientras seguía viendo la pantalla— (No creo que ese llavero sea el mismo, ¿Verdad?)— una duda empezó a surgir en él, había muchas coincidencias con ese llavero y las manos de un hombre mostrándolo.
—Muy bien, eso es todo por este video...
Los ojos de Izuku se abrieron sorprendidos al ver a la persona que se acababa de mostrar dentro del video.
En la pantalla apareció un chico, muy llamativo, su maquillaje era muy lindo tanto así que lo hacía lucir tan adorable como una muñeca, su peluca corta hasta los hombros y rubia hacuan resaltar mas su facciones del rostro y sus accesorios lo complementaban totalmente, de hecho eso mismo era lo que lograba completar su look tan lindo y adorable.
Pero lo que mas sorprendió a Izuku era que a pesar de que aquel chico estuviera totalmente vestido y maquillado de esa forma, es que pudo reconocerlo en un instante.
—(Katsuki Bakugo...)— sin querer Izuku acababa de descubrir otro de los secretos del rubio.
—Hermano, ¿Puedes verlo? ¿Ves la belleza de Zuki?— preguntó la chica aventandose en los brazos de su hermano, había notado que a este le brillaron los ojos al ver a la linda Zuki.
Izuku volvió a mirar la pantalla y solo podía ver a una persona, una linda persona que se veía muy feliz por mostrar, vestir y hacer las cosas que le gustaban.
—Si, puedo verlo... Es muy lindo— sonrió, una extraña curiosidad empezó a aparecer en él.
—Si hermano, ella es muy linda...
—Si...— dijo en un suspiro, no podía quitar la sonrisa de sus labios— (Las personas brillan mucho más cuando se muestran tal cual son...)








