Capitulo 1 Luna de sangre
La noche cayó de forma repentina y despiadada ante la luna de sangre y nadie apartó la vista. Ya entonces, Lydia, al igual que Carolina, se disponía a enfrentar la misma batalla que libraron en tiempos pasados y otros combates en otra historia vieja.
Los árboles tapaban el cielo.
La maldición antigua quedó suspendida en el aíre y la luz que enfermaba a la luna.
Todo ojo quedó impactado. No era un fenómeno, sino una herida abierta con otro lenguaje, un dolor seco reflejado en todo ser viviente.
Lydia sintió cómo su pulso se aceleraba.
Parecía una tormenta a punto de despertar cualquier metal. Con certeza y manteniendo la mentalidad fría, comprendiendo que la guerra no era el horizonte, sino el destino.
La fuerza dominó el fuego que ardía en sus venas como hoguera e intentó encender el aullido del lobo en la noche, incluso antes de cruzar el manto sombrío que oculta el sol.








