La gran nación de Sacramentum
Reino de Sacramentum, frontera occidental del Sacro Imperio. Año 1159 d.C.
-Porque este es el pueblo de dios y nosotros servimos para el!
Exclamaba el Gran Maestre Aurelius Sanctemort a su pueblo, eran una nación muy unida y prospera que ya se habia consolidado como una de las mas fuertes, no por su terreno ni sus riquezas, si no por su gran habilidad estrategica y excelentes fuerzas militares, contando con paladines invictos que se contaba tenian poderes divinos concedidos por el mismo dios.
Y asi se contaban los dias, los meses y años, prosperidad y excelencia, más dominio geografico y aumento de población.
En el trono principal del gran castillo se encontraba el Gran Maestre Aurelius Sanctemort, y a su lado derecho el mariscal y paladín primero Godefroy de Valcroix, quien era su mayor estratega y amigo cercano.
Parado en la puerta haciendo guardia se encontraba Jeremías Invictum, hijo de gigantes segun contaban muchos por su apariencia corpulenta, grande y fuerte, era uno de los campeones de mayor rendimiento del Gran Maestre, esta vez no seria la excepción que seria enviado a escoltar cargamento comercial grande, con su ayuda todo debería de estar seguro.
Y así fue, el cargamento fue entregado exitosamente en un pueblo cercano que lo necesitaba, porque ademas de ser un reino grande, eran generosos.
Jeremías decidió que seria bueno convivir con los pueblerinos, entonces los jinetes de las carrozas y el decidieron quedarse un par de dias a descansar.
Por la noche Jeremías fue a la taberna de el pueblo, al entrar, muchos se asustaron al ver que apenas cabia por el marco de la puerta.
-Que te puedo ofrecer muchachote?!
Le dijo el tabernero a Jeremías como si se conocieran desde hace años y con una alegria unica
-Lo que sea que pueda curar mi hambre...
-Marchando!
Le sirvió un tazón de estofado de cerdo acompañado de pan con queso y un vaso enorme de cerveza, parecia que lo habia guardado para cuando alguien asi de grandulón viniera.
Jeremias observaba a un hombrecillo gordo que bailaba y cantaba arriba de una mesa cercana para deleite de los presentes, incluso algunos borrachos parloteaban cerca de el carcajeandose, Jeremías solo soltó una risa seca y corta.
Del lado contrario, un misterioso encapuchado lo observaba fijamente, se veia como una figura joven y delgada, que no quitaba la vista de encima de Jeremías.
Jeremías terminó su cena y se quedó un rato charlando con el tabernero, al poco tiempo ya tenia conocimiento de los alrededores, cuales cuevas eran peligrosas, con que personas valia la pena hablar, y datos generales de el pueblo.
-La casa invita, despues de todo ser un paladín es cansado, no amigote?
La calidez de el tabernero solo hizo que Jeremías apreciara este pueblo.
-Que dios te lo pague, te bendiga y te de abundancia.
-Amen
Contestó con respeto el tabernero, Jeremías se levantó y caminó sin dudarlo a la mesa donde estaba sentada la figura extraña para cuestionarla.
-Sabia que vendrías, tengo algo muy especial solo para ti, invictum...
Se bajó la capucha y era una mujer joven de unos 20 años, solo miró a Jeremías directo a los ojos, haciendole entender algo.
Jeremías solo se dió la vuelta y no volvió a hablar hasta que volvió al reino de Sacramentum.
Que habia pasado que lo hizo reaccionar de manera tan extraña? Acaso era una virgen? Una deidad que le habia dado una revelación?
Lo desconoce, pero afectó en su actitud, se volvió mas serio, mas reservado y mas eficiente en combate, pudiendo blandir su espada sin siquiera pestañear ni temblar.
Aunque el comportamiento extraño no paraba ahi, de vez en cuando iba a un corral de animales durante la noche y mataba uno, primero empezó con un pollo al mes, pensaron que era culpa de los lobos, despues una vaca a la semana, esto ya no pasaba desapercibido y levantaba alertas y sospechas entre pueblerinos, porque algo en comun que tenian los cuerpos muertos, era que estaban cortados precisamente a la mitad y no presentaban rasguños ni signos de muerte natural, solo un tajo perfecto.
Despues siguió un niño, despues un adulto, despues un adulto con dinero, parecia que quien mataba escalaba por rangos... Quien seria el siguiente en morir? El paladin?... No lo creo...








