Introduccion
El invierno del año 2012 no solo trajo consigo el frío habitual de la época, sino el crujido helado de un destino que cambió para siempre la historia de mi propia juventud. Fue esa estación impía la que terminó por forjarme, a golpes de dolor y sangre, para convertirme en el hombre que soy ahora. Esta es la crónica de cómo Neechan y yo logramos sobrevivir al mismísimo Inframundo de las Muñecas, ese infierno conocido como Xibalba; una odisea tan basta y desgarradora que jamás tendría el tiempo suficiente para detallarla en su totalidad. Sin embargo, hay un capítulo que jamás se borrará de mi memoria ni de mis cicatrices: la forma en que Rossweisse, aquella implacable valquiria que cruzó por azar en mi camino, terminó por convertirse en mi mayor rival y en el motor que encendió mi motivación para encarar los desafíos más sangrientos que hoy en día enfrentamos juntos.
Aquellos primeros días en que Neechan y yo nos adentramos en el submundo de la lucha libre extrema no fueron más que el prólogo de un martirio voluntario. Entre lona rota, alambre de púas y el hedor a sudor y metal, aprendimos que cada enfrentamiento era una prueba de supervivencia. Mis jornadas se transformaron en un vórtice salvaje marcado por el choque violento contra oponentes cada vez más poderosos, una espiral desenfrenada donde la lujuria por la victoria y las batallas encarnizadas terminaron por moldear los años más caóticos de mi juventud. Esta no es solo una historia de combates; es el testimonio directo de las heridas, los golpes y la gloria de una vida que aún hoy sigue escribiéndose sobre el cuadrilátero.
—Palabras de Issei Himejima.









