PRΓLOGO

Hay historias que comienzan con un beso.Otras con una promesa. La suya empezΓ³ con un contrato.ο»Ώ
Un alfa y un omega, dos mundos opuestos. Uno, tan estructurado como un reloj suizo, educado entre mΓ‘rmol y disciplina. El otro, un huracΓ‘n de lengua filosa y sonrisa descarada, escapando de un pasado que olΓa a abandono y cigarrillos frΓos.
Jungkook no creΓa en los lazos. CreΓa en el control, en la eficiencia, en las cosas que se pueden comprar con dinero. Y cuando el destino, o el capricho de una noche de celo, le cruzΓ³ a ese omega testarudo con ojos de guerra y cintura de escΓ‘ndalo, no pensΓ³ en mariposas, ni en eternidades. PensΓ³ en posesiΓ³n.En necesidad.
Jimin, en cambio, habΓa aprendido a sobrevivir solo. HabΓa enterrado su romanticismo adolescente bajo capas de orgullo, sarcasmo y uΓ±as pintadas de negro. SabΓa que los alfas como Jungkook eran peligrosos: te tomaban como un capricho y te dejaban como un recuerdo. Por eso aceptΓ³ el trato. Cuerpo por dinero. Calor por contrato.
Solo eso. Solo eso... Hasta que no lo fue.
Porque en medio de los celos no dichos, las miradas que se rozaban como cuchillas, y los encuentros que olΓan a pecado y perfume caro, algo se colΓ³ entre los dos: la posibilidad de sentir.Y eso, para un alfa que lo tenΓa todo y un omega que ya no creΓa en nada, era lo mΓ‘s aterrador de todo.
Esta no es una historia de cuento.Ni un romance convencional.Es una guerra de voluntades, deseo, orgullo... y amor, quizΓ‘s.
Una historia donde el lazo no se forma con palabras dulces, sino con actos desesperados.
Donde el amor no se pronuncia, se demuestra.
Y donde dos idiotas, un alfa ridΓculamente millonario y un omega peligrosamente irresistible, tendrΓ‘n que aceptar que, incluso sin decirlo, ya se pertenecen.
Para siempre.


Arrancamos, con otra loca historia. Ahora en omegaverse. Buen provecho mis querid@s piggies.









aquΓ vamos otra vez π
veremos cΓ³mo va la historia
Me gustΓ³ mucho esta introducciΓ³n.