Capitulo 1
Érase una vez un reino brillante, protegido por puertas doradas, llamado el Cielo, y gobernado por seres de luz.
Ellos hacían el bien y protegían a cada ser del mal.
Lucifer era uno de ellos. Era un soñador, con ideas fantásticas para la creación, pero fue visto como un alborotador por los ancianos del Cielo, ya que sentían que su forma de pensar era peligrosa para su mundo perfecto.
Lucifer observó cómo los ángeles creaban la Tierra. Del polvo de la tierra nacieron Adán y Lilith, ambos con igualdad de condiciones para el mundo.
Pero, a pesar de esto, Adán exigió el control, y Lilith se negó a ceder a su voluntad. Ella huyó del Jardín.
Atraído por su independencia, Lucifer se acercó a ella, y ambos, dos soñadores, se enamoraron.
Juntos quisieron otorgar el libre albedrío a los humanos. Se lo entregaron a Eva, y ella aceptó.
Pero este acto de desobediencia hizo que el mal se abriera paso en la Tierra.
Todo lo que los ángeles habían querido construir quedó destruido.
Por su traición, Lucifer y Lilith fueron arrojados al oscuro abismo que ellos mismos habían creado.
Lucifer solo vio el mal... y eso apagó su brillo.
Lilith, en cambio, con su hermosa voz, hizo que el Infierno se hiciera más fuerte.
Y cada vez que llegaba un pecador, el Infierno crecía aún más.
El Cielo sintió miedo y tomó una decisión justa:
Cada año enviarían un ejército para realizar un Exterminio, con el fin de que el Infierno no obtuviera más poder.
Pero Lilith entregó todas sus creencias y esperanzas a su hija...
La princesa del Infierno.
Pero hay más historia...
El Cielo vio que Adán necesitaba ayuda.
Y en vez de usar polvo de la tierra para crear otro ser humano, tomaron polvo del Cielo...
Y así nació Thiago.
Thiago caminaba al lado de Adán, junto a Lute.
Adán iba a tener una reunión con la hija de Lucifer.
Siempre le llenó de curiosidad Lucifer; se le hacía muy interesante.
Pero cuando lo mencionó una vez frente a Adán, este le gritó que nunca lo nombrara, así que, desde entonces, nunca dijo el nombre de Lucifer frente a él.
Al llegar a un edificio más alejado de la ciudad del Cielo, entraron, y Adán activó una máquina.
Luego, con un solo chasquido, hizo aparecer comida.
Lute y Thiago estaban uno a cada lado de él.
Fue entonces cuando apareció la princesa del Infierno.
La verdad, Thiago pensó que sería más imponente... pero era una mujer cualquiera.
Ah, y no lo dice de mala forma, claro. Solo se le hacía... común.
Adán le hizo unas bromas y otras cosas sin importancia; Thiago solo miraba el suelo.
Narración - Charlie:
"Adán es un maldito patán...
Pero me llama la atención uno de sus soldados...
Es alto, de cabello blanco, lleva el mismo uniforme común de los exorcistas...
Pero su cara está tapada por una máscara..."
Adán:
-Y así fue como me la cogí, ¡ja! ¿Verdad? Y luego Thiago me sacó y se acabó la diversión -dijo lo último con pereza.
Thiago:
-Lo hacía porque no quería que se dañe... -dijo mientras se rascaba la nuca-. Y no es apropiado ese lenguaje, mi señor.
Charlie (pensando):
"Esa voz... por el infierno... casi caigo.
Esa voz es como una melodía...
¡Agh! Deja de pensar en eso, Charlie, debo hacer que mi plan funcione."
Siguió hablando Adán, ahora sobre una cita.
Adán:
-Quería que sea igualdad de condiciones... ¡Puaj! ¿Qué es eso? -dijo con voz chillona.
Charlie:
-¡No! ¡Yo hablo por la sobrepoblación del Infierno! -dijo molesta.
Adán:
-Oh... eso no es un problema, lo tenemos solucionado. ¡Oye, Lute, Thiago! ¿Cuántos demonios mataron este año? -dijo con emoción.
Lute:
-275, señor -dijo firme.
Thiago:
-1034, mi señor -dijo también firme.
Adán:
-¡Guau! 275 y 1034... ¡qué malotes! Choquen los puños.
Ambos tocaron el puño de Adán.
Charlie:
-¡No! No es impresionante, esa es mi gente... lo sabes, ¿no? -dijo preocupada.
Adán:
-Oh, claro que sí... Qué cagada para ustedes. ¡JAJAJAJA! -dijo con burla.
Charlie:
-Pero... son almas. Almas humanas, iguales a las que viven en el Cielo con ustedes...
Lute y Thiago fruncieron el ceño.
Lute:
-No son iguales. Tuvieron su oportunidad y ganaron su castigo -dijo seria.
Charlie:
-Te equivocas. Los pecadores cometieron errores, pero todos nos equivocamos a veces...
Lute:
-Los ángeles no cometemos errores -dijo ya molesta.
Charlie:
-¿De verdad piensas eso? -dijo también molesta.
Lute:
-Por supuesto.
Adán:
-Tiene razón. Yo nunca me equivoqué en mi puta vida.
Charlie:
-Los demonios necesitan ayuda...
Thiago:
-Estás muy equivocada, princesa. Escuche: los pecadores cometieron actos que los llevaron al Infierno.
¿Para usted es normal que una persona se coma a otra persona? Claro, porque vive en el Infierno.
Pero en el Cielo eso está prohibido.
Matar también es "normal" para usted, pero eso le quita oportunidades a alguien inocente.
Y otros seres humanos, con actos tan atroces... sus víctimas están con nosotros.
¿Y ahora usted quiere que los aceptemos con un simple perdón?
No sea ridícula, princesa.
Charlie quedó sorprendida, pero Lute sonrió tras su máscara.
Lute:
-Tú solo estás aquí porque tu papi y los de tu clase tuvieron el perdón al filo de un exorcista.
¿Qué se siente saber lo poco que importas?
Adán:
-Ups... casi se acaba el tiempo. Vamos al grano.
....
(Aca empieza la canción de Hazbin hotel de hazbin hotel :b)
Adán:
-¡No puedo esperar para matar a esos putos! Y en seis meses más, ¡vuelvo, y no lo discuto!
Thiago agarró a Charlie y la empujó hacia afuera de la habitación, tirándola al suelo y botando sus papeles.
Thiago:
-Perdón... -susurro
Se cerró la puerta..
Thiago:
-¿No crees que fuiste un poco mala con ella? -dijo quitándose la máscara.
Lute:
-Para nada. ¿No escuchas lo que dice? ¿Perdonar a un pecador? ¡Tonterías! -dijo molesta.
Thiago asintió.
Adán:
-Debemos ir un rato al Infierno... Agh, cómo odio el puto trabajo.
Con un móvil del Cielo bajaron hasta el Infierno y escanearon el cuerpo de un exorcista ya muerto.
Thiago:
-Es... María... -dijo mientras una lágrima caía de su ojo-. Esos malditos... -dijo apretando los puños.
Lute:
-Nunca nos había pasado esto, señor. Deberíamos bajar y matarlos a todos -dijo molesta.
Adán:
-Tranquila, ja... Cuando pasen los seis meses, ¡no dejaremos a ningún pecador para que esto vuelva a pasar! -dijo con una sonrisa.
Thiago notó que la cabeza de su amiga no estaba, y eso lo molestó aún más.
Un pecador se la llevó...








