MUCHAS PERSONAS NO ESTAN DE ACUERDO CON ÉSTO PERO.
¿Realmente necesitamos de otras personas para vivir?
Desde pequeños nos enseñan, que el ser humano es un animal social, que sin amigos, sin familia, sin amor, estamos incompletos.
Nos hacen creer que la soledad es un castigo y que la compañía es una recompensa.
Pero es una visión muy conveniente. Una idea creada para que nadie se atreva a estar solo.
Piénsalo. ¿Qué es una amistad sino un intercambio de beneficios disfrazado de afecto? ¿Qué es el amor sino una necesidad de validación? Las personas se utilizan unas a otras y lo llaman vínculo. Y lo aceptan porque es más fácil seguir la corriente que admitir la verdad.
La mayoría no busca la compañía de otros por felicidad. La busca por miedo. Miedo al silencio. Miedo a quedarse a solas con sus propios pensamientos.
Por eso se complican la vida solas. Crean problemas donde no los hay, se atan a gente que no necesitan, solo para no enfrentarse a sí mismas.
Es un ciclo absurdo. Y sin embargo, muy pocos logran salir de él.
Pero, ¿qué pasa con aquellos que se juntan no por necesidad, sino por voluntad?
PROLOGO: LA PERSONA LLAMADA SHIROGANE NOZOMU
Las personas suelen complicarse la vida solas.
Buscan amigos para no sentirse solos, luego se sienten solos porque sus amigos no los entienden. Buscan amor para sentirse completos, luego se sienten vacíos porque el amor se acabó. Es un ciclo estúpido e ineficiente.
Yo decidí no participar en eso.
Mi rutina es simple. Despierto a las 6:00, tomo el mismo tren, me siento en el mismo asiento del fondo donde nadie me habla, escucho la misma conversación sin sentido de mis compañeros, regreso a casa y duermo. Despertar, ir a la escuela, regresar, dormir. Así ha sido desde que tengo memoria y así seguirá siendo.
No es que no pueda hacer amigos. Es que no vale la pena el esfuerzo. Tener que recordar sus gustos, reírme de sus chistes, preocuparme por si les caí bien o mal. Es demasiado trabajo para una recompensa que no necesito.
No me siento solo. No me siento triste. Tampoco es por alguna traición o un pasado oscuro como en esas novelas baratas. Simplemente es más fácil así. Más tranquilo. Más lógico.
No me gustan las cosas de moda. No me gustan los grupos. No me gusta la gente que necesita del ruido de otros para sentirse viva. Yo estoy bien con el silencio.
Quiero seguir siendo así hasta el día que me muera. Sin expectativas, sin decepciones, sin nadie que me estorbe.
Eso era lo que pensaba.
Mientras me dirigía a la preparatoria esta mañana, pensaba que hoy también sería un día idéntico a todos los demás.
No tenía idea de que hoy me pedirían hacer algo tan molesto como ser intermediario.
CAPÍTULO 1
UNA ACEPTACIÓN INUSUAL.
Me encontraba reflexionando sobre lo que estaba pensando, cuando me dirigía a la preparatoria. Mientras estaba tranquilo observando el exterior por la ventana, sentí un poco de hambre. - Creo que iré a la cafetería -murmure..
Mientras planeaba comer en la cafetería, alguien me habló por la espalda y me preguntó:
- Oye, Shirogane, ¿quieres comer con nosotros?
Al voltear, observé que se trataban de dos chicos de otro salón. La verdad nunca había hablado con ellos, así que su invitación parecía un poco extraña.
- Lo siento, ya tenía planeado comer con alguien - dije, aunque era mentira.
No esperaba insistencia. Esperaba algo tipo "Oh, ya veo, luego vayamos juntos" o algo por el estilo, pero ellos dijeron:
- Entonces, ¿nos podrías dar algo de tu tiempo?
- Sí -respondí secamente, esperando que no me quitara mucho tiempo.
- Es que nos preguntábamos si nos podías ayudar siendo intermediario con una chica de tu salón.
- Ya veo. ¿Y qué tipo de mensaje sería?
- Oye, ¿en serio lo vas a hacer? Es en serio, pensábamos que te negarías.
- La verdad, mientras no sea algo que moleste a la persona, les ayudaré siendo intermediario solo por esta vez - dije, quitando la posibilidad de que me lo pidieran otra vez.
- perfecto, solo tienes que dar este sobre con el mensaje y decirle que se lo manda Haru Minase. No necesitas esperar una respuesta ni nada por el estilo, solo sería eso.
- Está bien, yo me encargo, pero lo más importante, ¿para quién va a ser el mensaje?
- Este mensaje es para Himeno Akira.
- Ya veo.
- ¿Entonces sí lo harás, verdad?
- Sí, yo me encargo. ¿A qué hora le entrego el mensaje?
- Si puedes, después de clases.
- Muchas gracias - dijo el chico que hasta ahora solo había escuchado.
Supongo que el es, Haru Minase
No respondí, solamente me fui a la cafetería.
La verdad va a ser más difícil de lo que creí. Sobre todo por el tipo de persona que es Himeno Akira. Una persona que según todos los de la preparatoria, es muy popular e inteligente, es como si fuera la representación de la preparatoria. Algo muy diferente a mí, pero bueno, solo haré lo que dije y me iré, eso es todo.
Terminando las clases fui a buscarla para darle el mensaje. La verdad no tardé mucho en encontrarla, ya que estaba en la entrada de la preparatoria, tal vez ya se estaba preparando para marcharse, así que me apresuré a darle el sobre con el mensaje.
Cómo no queria tocarla o decirle buenos días o algo por el estilo, Se me ocurrió hacer más ruido de lo normal para hacer que ella volteara, sin aún haber llegado a dónde ella se encuentra.
Cuando escucho mis pasos más cerca ella volteo y entonces le dije:
- Este sobre que al parecer tiene un mensaje me lo dio Haru Minase para ti, Himeno Akira.
La verdad solo tenía planeado irme después de que lo recibiera, pero esto no pasó.
- Oh, yá veo dijo ella... - Pero no lo aceptaré, no me interesa alguien que no tuviera la valentía de decírmelo de frente.
- Ya veo - dije y me empecé a retirar del lugar.
Antes de que me fuera, ella me habló y me dijo:
- Pero... se me hace raro que aceptaras algo como eso. De todos modos no es algo que tú harías.
- ¿Qué yo haría?
- Sí, es raro. Ni siquiera le hablas a alguien del salón y de repente haces de intermediario. Es muy extraño. ¿No será que tú eres el que hizo ese mensaje?
Esa es una manera curiosa de llegar a una conclusion.
- La verdad a mí también se me hace raro, pero como solo era dar un mensaje no me pareció importante -dije y me puse en marcha otra vez.
- Ya veo. ¿Así que tú no lo hiciste, verdad?
Me di la vuelta y dije:
-...Así es. Yo no escribí ese mensaje.
- Okey, entonces ya te puedes marchar.
No dije nada, solo me retiré del lugar.
Bueno, supongo que no esperaba que no lo aceptaría. La verdad eso será un problema, ya que notará que no se lo entregué, pero bueno, no es algo que me importe pero... entonces, ¿por qué acepté en primer lugar? No me interesan esas cosas, pero por alguna razón acepté dar ese sobre. Bueno, no importa.
2. UNA RECOMENDACIÓN
Me desperté más temprano de lo habitual así que para matar el tiempo fui a la biblioteca. Nunca había ido pero era una buena oportunidad para conocer por primera vez una biblioteca escolar.
- Buenos días, disculpe la molestia pero se tiene que registrar en esta lista. - dijo la encargada.
- Buenos días, está bien me registrare ahora.- le conteste.
Bueno buscaré un libro para poderle leerlo más tarde.
Cuando me adentré más a la biblioteca entendí que era grande. Buscando libros me topé con una persona, pero no me sorprendió, ni tampoco es que no lo esperaba ya que en el registro estaba su nombre.
- Buenos días.... Así que también te gusta leer, ¿eh? - dijo Himeno Akira.
- Buenos días... , la verdad es que me desperté temprano y quise conocer un poco más sobre las instalaciones.
-Ya veo - dijo -. Pensé que estabas siguiéndome y como viste que estaba sola me quisiste acorralar.
- Sacas conclusiones muy rápido - dije.
- Entonces quieres llevarte un libro, ¿no?
- Solo quería ver si uno me llamaba la atención para venir más tarde y poder leerlo - dije y agregué -, Pero ya que parece que has estado viniendo mucho a este lugar, podrías recomendar uno.
-Ya veo, no sé qué género te guste pero te recomiendo el que se llama: "El mito de Sísifo de Albert Camus", es interesante, tal vez podría gustarte - dijo y agregó -. Espero que nadie te lo gane ya que es un libro interesante.
Cuando dijo que esperaba que nadie me lo ganara lo dijo con un tono de reto, como si me dijera que ella me lo ganaría y quería ver si yo podía evitarlo.
- Ya veo, si es así vendré por él más tarde. Aunque si alguien me lo llegara a ganar sería una pena, pero bueno, ya me voy si no llegaré tarde a la clase. - Por cierto, tú también lo harás, ¿no?
Diciendo esto, me retiré sin darle oportunidad de contestarme.
Cuando llegué al salón, 8 minutos después llegó también Himeno Akira.
Parece que estuvo ocupada, ¿habrá escondido el libro para que no lo encontrara rápido? ya que, como yo no estoy rodeado de amigos como ella , me iría a la biblioteca en cuanto terminaran las clases y por eso llegaría más rápido que ella, por eso lo escondió para tardar más y así poder alcanzarme...
Bueno, realmente no puedo decir nada todavía, solo es una suposición. Al fin y al cabo aún no sé nada de Himeno Akira, pero... Si eso paso, parece que podría llegar a ser interesante.
Después de que terminaron las clases fui a la biblioteca pero como era de esperar, el libro no estaba. Como sospeché, lo había escondido.
La esperé por 10 minutos sabiendo que ella llegaría. Si no llegaba, yo estaba equivocado con el hecho de que ella lo había escondido.
10 minutos después...
- Así que sí te lo vas a llevar, ¿no? Bueno, supongo que ya lo metiste en tu mochila así que eso eso un sí.
- La verdad cuando llegue, el libro ya no estaba.
- Ya veo, entonces te ganaron el libro. Pensé que ya lo tenías en tu mochila pero bueno, te perdiste de un libro interesante. Es una lástima.
- Supongo que sí, pero tampoco es como si el libro me perteneciera.
La verdad, no quería decirle nada sobre el hecho de que sabía que ella había escondido el libro, pero creo que eso era lo que ella esperaba. Quería comprobar si era alguien interesante.
- Si no está el libro, si quieres puedo recomendarte este otro que es de filosofía moderna.
- Ok, entonces me llevaré este libro, gracias por la recomendación.
Empecé a caminar al mostrador para pedir prestado el libro pero ella me detuvo y dijo:
- Ya veo. Me equivoqué sobre ti - lo dijo con un tono de decepción - pensé que serías una persona interesante, pero ya vi que solo eres una persona solitaria. La verdad es que yo lo había escondido pensando que tú lo sabrías pero...
La verdad no quería decir nada por que sabía que aún estaba actuando, pero....
- Ya sé que estás actuando.
-¿De qué hablas?
-Cuando salimos de la biblioteca está mañana, hemos sido los únicos que estuvimos en la biblioteca hasta este momento, eso lo se por qué al registrarme por segunda vez solo estaban nuestros nombres y eso fue cuando nos registramos por primera vez, por eso nadie puede podria pedir prestado el libro si no se registraba antes, así que eso quiere decir que el libro sigue aquí..
- Como lo escondiste rápido, no puede estar tan lejos. Ya que solo tuviste unos minutos. Lo más fácil es moverlo detrás de otro libro y para no encontrarlo rápido lo déjate en uno más grande, en la misma repisa.
- Por eso llégate tarde a clases porque esconderlo te tomó más tiempo del que pensabas.
- De acuerdo, pero como confirmas que yo escondi el libro y si lo escondi ¿En qué parte estaría en este momento?
Mientras decía eso agarré el libro, que se encontraba puesto hacia atras de otro libro, Éste era a simple vista muy pesado y grande, por lo tanto alguien en su sano juicio intentaría mover ese libro.... Muy bien pensado al esconderlo en ese lugar, Himeno Akira
- Gracias por la recomendación - dije retirándome de la biblioteca -, Por cierto, esto que acaba de pasar que no se vuelva a repetir, la próxima vez no jugaré a tus juegos.
Regresando a casa con el libro pensé que lo que había pasado y creo que me arrepiento por el hecho de simplemente tomar más tiempo de lo que tenía previsto. Pero bueno mínimo el libro si parece interesante.
Me daré un baño, leeré un poco y me iré a dormir. Por qué presiento que mañana será un día largo.
Pero.... hasta hoy nunca había hablado con una chica que no fuera mi madre.
¿Será esto un logro? No es que me emocione, pero hablar con alguien de vez en cuando... ¿no estuvo tan mal? Bueno da.
De todos modos, no volverá a ocurrir este hecho.
PRÓLOGO: EL MONÓLOGO DE HIMENO AKIRA
Desde que entré a esta preparatoria, no, incluso desde antes, siempre me han llamado lo mismo: popular, inteligente, amable, bonita.
No me molesta que me lo digan. Me molesta que lo digan como si fuera algo que me regalaron. Como si hubiera tenido suerte.
No es suerte. Si soy la mejor en exámenes es porque estudio más que nadie. Si soy buena en deportes es porque practico más que nadie. Detesto perder. Detesto esa sensación de que alguien haga algo mejor que yo.
Por eso todos me ven como si fuera inalcanzable. Porque nadie intenta ganarme en serio. Todos se rinden antes y dicen "ah, es Himeno, es normal que gane".
Qué aburrido.
Bueno, casi todos...
Hay uno en mi salón. Shirogane Nozomu.
Es el único que no me presta atención. Nunca me mira cuando entro al salón, nunca se ríe de mis chistes, nunca intenta hablarme como los demás. Siempre está en su propio mundo, mirando por la ventana.
Al principio pensé que era de esos que se hacen los interesantes. Pero no, lo observé bien. Es como si en su vida siguiera una receta que él mismo escribió, y la sigue todos los días sin fallar ni un segundo.
Y eso me irrita.
Porque es la primera vez que siento que hay alguien a quien no le he ganado. No porque sea mejor que yo, sino porque ni siquiera ha querido competir.
Por eso me parece interesante. Porque voy a hacer que por fin me mire. Y cuando lo haga...
Yo lo voy a vencer...








