Silencio Mutuo
Mucho antes de que los hombres aprendieran a llamar hogar a una tierra, el mar ya había elegido sus propias fronteras,Ítaca era una de ellas,no era la isla más grande ni la más poderosa de las tierras griegas,sus montañas no alcanzaban las alturas de otras regiones y sus costas no poseían la extensión de los grandes reinos sin embargo, tenía algo que ningún mapa podía explicar
tenía algo de memoria,permanecía en sus senderos de piedra, en los troncos envejecidos de sus olivos y en las pequeñas casas construidas sobre las laderas,permanecía en las redes de los pescadores, en las embarcaciones que regresaban al amanecer y en las historias que los ancianos repetían junto al fuego
Y sobre todo permanecía en el palacio de Ítaca
la residencia del rey Odiseo se levantaba sobre una elevación desde la cual podía contemplarse una parte del mar
desde lejos el palacio parecía casi blanco cuando el sol golpeaba sus muros de piedra,las columnas que sostenían los pórticos estaban desgastadas por los años,pero todavía conservaban la elegancia de una construcción destinada a recordar el poder de una familia real
Los patios interiores estaban rodeados de habitaciones
Había almacenes donde se guardaban ánforas de aceite, grandes recipientes de barro utilizados para conservar vino, cereales y otros alimentos,había establos para los animales, habitaciones para los sirvientes, patios donde se trabajaba la lana y espacios reservados para los huéspedes
Todo tenía un propósito que cumplirse, todo lo que había pertenecido a una familia
y durante muchos años, todo había funcionado bajo las órdenes de un solo hombre
Odiseo
Pero Odiseo llevaba demasiado tiempo lejos
aquella tarde el cielo comenzó a adquirir un tono anaranjado
el sol descendía lentamente detrás de las montañas,y las últimas luces del día cubrían las paredes del palacio con una tonalidad dorada
en el patio exterior, algunos sirvientes terminaban sus tareas
uno de ellos transportaba una cesta llena de telas,otro regresaba de los establos,dos sirvientas conversaban mientras recogían los recipientes utilizados durante la jornada,nadie hablaba demasiado alto,no porque estuviera prohibido,sino porque todos habían aprendido que, dentro de aquel palacio,era mejor no llamar demasiado la atención
Los pretendientes habían convertido la casa de Odiseo en su lugar de reunión ellos llegaban por la mañana,comian durante el día bebían durante la tarde y permanecían hasta bien entrada la noche,no eran invitados comunes, habían llegado con una intención concreta,querían casarse con penélope
la esposa del rey odiseo
aquella mujer fiel que llevaba años esperando el regreso de su marido,cada uno de ellos deseaba ocupar el lugar que algún día, si odiseo no regresaba, quedaría vacío,y mientras discutían quién sería elegido,consumían las riquezas de la casa
los animales eran sacrificados para sus banquetes,el vino almacenado durante años desaparecía en sus copas, los sirvientes trabajaban para alimentarlos y las riquezas que habían pertenecido al rey comenzaban a disminuir
Sin embargo,nadie parecía capaz de de tenerlos todavía
Cuando cayó la noche,las primeras antorchas fueron encendidas,las llamas aparecieron una detrás de otra a lo largo de los corredores y alrededor del gran salón
las antorchas estaban sujetas mediante soportes metálicos fijados a las paredes,la madera ardía lentamente, y el aceite utilizado para mantener el fuego producía un olor tenue que se mezclaba con el aroma de la comida, el gran salón estaba preparado para otro banquete
en el centro había varias mesas de madera,sobre ellas descansaban platos, fuentes de carne, pan, frutas y recipientes llenos de vino, las copas eran de diferentes tamaños,algunas estaban hechas de cerámica
otras tenían detalles metálicos,las ánforas descansaban cerca de las mesas, esperando ser vaciada,todo parecía preparado para una celebración,pero no había nada que celebrar,aquellos hombres simplemente habían decidido apropiarse de otra noche,las conversaciones se mezclaban unas con otras algunos pretendientes hablaban de sus familias
otros discutían sobre tierras,algunos presumían de sus riquezas,otros hablaban de penélope,de cuánto tiempo había pasado de cuánto tiempo más podría continuar rechazándolos e ignoralos,entre todos ellos, uno parecía escuchar más de lo que hablaba
Antínoo
Se encontraba sentado entre los pretendientes, ligeramente apartado del centro de la mesa,l a luz de una antorcha iluminaba parte de su rostro y dejaba la otra mitad bajo una sombra tenue, su postura era relajada,no parecía sentirse un intruso,aquel palacio no le pertenecía, pero actuaba como si estuviera convencido de que algún día sería suyo,tenía una copa entre los dedos.
la hizo girar lentamente,observaba el vino moverse dentro de ella
—¿Cuánto tiempo más piensa esperar? —preguntó uno de los pretendientes
Antínoo levantó los ojos
—¿La reina?
—¿Quién más?
Algunos rieron a carcajadas tomandolo a broma cualquier palabra que se dijera de la reina
Antínoo no lo hizo,solo puedo guardarse el sentimiento y las palabras obcenas que se dijeran
—Mientras pueda seguir esperando,pero tarde temprano no le quedara otra opción
—en eso tienes razón,presiento que juega con nosotros de una manera o u otra
— ustedes son muy estúpidos como para darse cuenta del sabotaje
sus ojos se movieron al par mientras sostenía entre sus manos una copa de vino,el pretendiente lo conocia
odiseo no había regresado,no había enviado noticias,no había aparecido ningún barco anunciando su llegada, para muchos, la ausencia se había convertido en una certeza,era algo posible que el rey estuviera muerto pero penélope se negaba a aceptarlo y mientras ella siguiera negándose, ninguno de los pretendientes podría seguir esperando y hacerles una jugada limpia o eso creia
al otro lado del salón, sentado lejos de las mesas principales, se encontraba Telémaco
había escuchado la conversación, siempre escuchaba aunque fingiera no hacerlo telémaco había crecido rodeado de historias sobre su padre historias que nunca había podido comprobar le habían contado que Odiseo era inteligente que era un guerrero extraordinario qué había luchado en troya qué había sobrevivido a peligros que habrían acabado con hombres más fuertes qué era capaz de engañar incluso a sus enemigos más astutos
pero para telémaco aquellas historias tenían un problema el no recordaba a ese hombre
cuando odiseo partió hacia troya telémaco era demasiado pequeño en ese entonces,su recuerdo de su padre era fragmentario,algo pequeño que quisiera saber pero al no haberlo conocido era un dolor de cabeza para el,no tenía aún padre asu lado asique no podía interpretarlo,¿como se supone que seguiría sin el apoyo?,¿como podría contarle todas sus experiencias?
y ahora todos esperaban que el hijo del gran odiseo supiera qué hacer
telémaco todavía no sabía cómo
tenía la edad suficiente para comprender lo que estaba ocurriendo, pero había pasado demasiado tiempo viviendo bajo la sombra de un hombre que no estaba allí,no sabía si debía comportarse como un príncipe,no sabía si debía actuar como un guerrero,no sabía si debía continuar esperando,pero sí sabía una cosa
odiaba ver a aquellos hombres dentro de su casa,invadiendo y aprovechandose de la hospitalidad como si fuera su hogar,para el príncipe era un infierno tener que soportarlos a todos
una carcajada recorrió el salón
telémaco levantó lentamente la mirada antínoo había vuelto a hablar y esta vez sus ojos se dirigían hacia él no había sido una casualidad
telémaco lo supo inmediatamente
antínoo lo estaba observando
durante unos segundos, ninguno apartó la mirada,ldistancia entre ambos era considerable,había mesas y los demás, sin embargo, telémaco tuvo la extraña sensación de que el resto del salón había desaparecido
no sabía qué buscaba Antíno,quizás esperaba que bajara la mirada, quizás quería provocarlo,quizás simplemente estaba aburrido,el príncipe fue quien finalmente apartó los ojos,se levantó no dijo nada caminó hacia una de las puertas que conducían al patio,nesesitaba algo de aire
el patio estaba mucho más tranquiloel ruido del salón quedaba detrás de las puertas,allí afuera solo podía escucharse el viento,las hojas de los olivos se movían lentamente,la luna comenzaba a aparecer sobre las montañas caminó hasta el borde del patio,desde allí podía observar el mar
la oscuridad había cubierto casi toda la costa,solo algunas pequeñas luces podían distinguirse a lo lejos,simplemente imaginaba cosas, elémaco apoyó las manos sobre la piedra
estaba fría
cerró los ojos
por un momento quiso imaginar cómo sería recibir noticias de su padre
un barco entrando en la bahía, marineros corriendo hacia el palacio,una voz anunciando que el rey había regresado,la imaginación no duró demasiado,porque incluso en su fantasía había una pregunta que no podía responder
¿Qué ocurriría cuando Odiseo regresara?,¿Seguiría siendo el mismo hombre?,¿Lo reconocería?,¿Y él seguiría siendo el mismo hijo?
—Pensando en el estúpido de tu padre otra vez?
Telémaco abrió los ojos
No necesitó girarse para saber quién era
—Uhg-,tu no deberías estar aquí—lo mito con asco la pretendiente,teniendole el más mínimo odio que sentía—Antino
el pretendiente se detuvo en seco mirándolo para incomodarlo
—tú tampoco
Telémaco finalmente se volvió hacia el como si intentara esquivarlo
—este es mi hogar
antínoo inclinó ligeramente la cabeza
—crees que me importa si es tu hogar,príncipe?
aquella respuesta en seco para perturbar la paz de telemaco,el príncipe esperaba una provocación hacia su persona pero ya estaba demasiado acostumbrado o que pudiera utilizar para justificar su enojo,antínoo simplemente lo observaba,luz de la luna iluminaba parcialmente su rostro
—Entonces recuerda eso —dijo el príncipe con voz seca y sin interes
—¿qué cosa?
—qué es mi hogar y tu invade esta propiedad al igual que los otros perros
antínoo permaneció callado,después de eso dejó escapar una pequeña risa
—todavía, sigue soñando
la palabra cayó entre ellos,telémaco sintió que algo se tensaba dentro de su pecho
—¿Qué significa eso?
—Nada que te importa
—si no me importara no te estaría sacando información mocoso
—Entonces deberías dejar de preguntar de una maldita vez,que jodes demasiado
se dio la vuelta,el príncipe se alejaba a cada paso,no sabía por qué aquella conversación le había resultado tan extraña,no había ocurrido nada
Pero había algo en la manera en que antíno había dicho aquella palabra como si estuviera esperando algo
esa noche mucho después de que los pretendientes se retiraran a descansar el palacio quedó en silencio
las mesas seguían cubiertas de platos.
las copas vacías permanecían abandonadas.
las antorchas se habían consumido casi por completo.
los sirvientes limpiarían todo al amanecer.
y al día siguiente volvería a suceder lo mismo
pero algo había cambiado.
el príncipe permanecía despierto
sentado junto a una ventana contemplando las estrellas,sobre la mesa había una pequeña lámpara de aceite,la llama se movía suavemente cada vez que entraba una corriente de aire,junto a ella había una pequeña figura tallada en madera
era un objeto antiguo,no tenía gran valor económico,pero había pertenecido a su padre,telemaco lo había conservado durante años,pasó los dedos por la superficie desgastada, pensó en todas las historias que había escuchado y sin quererlo, volvió a pensar en antínoo,en aquella mirada arrogante e hipócrita que mostraba lo hacía confundirse al mimo tiempo, telemaco frunció el ceño,no entendía por qué aquel hombre había conseguido quedarse en sus pensamientos,uno de los pretendientes, aquellos que estaban destruyendo su hogar, uno de los hombres que esperaba ocupar el lugar de su padre,debería odiarlo y quizás lo hacía,pero todavía no sabía que algunas emociones podían comenzar mucho antes de que uno fuera capaz de ponerles un nombre,afuera el viento volvió a atravesar los olivos,hojas produjeron un sonido suave
el mar respondió desde la distancia y sobre Ítaca, bajo una noche llena de estrellas, la casa de los ausentes permaneció despierta
esperando el regreso del rey, sin saber que, antes de que odiseo regresara, otras cosas comenzarían a cambiar
porque el destino rara vez llega anunciándos veces llega en silencio
tiene el rostro de un enemigo,el príncipe se levanto de donde estaba dirigiendose asu cama para relajar sus pensamientos y ahogarse en ese sentir extraño
—¿porque no puedo ser igual que tu?,aveces dudo de pertenecer aquí,oh dioses hechenme una mano...—dijo en voz baja ahogando sus palabras en una almohada y el día acabar en su fin—








