πPRΓLOGOπ

Te vi y supe que eras pecado. No el pecado dulce de la carne,sino el pecado cruel de la salvaciΓ³n.
Yo, que tengo las manos manchadas de sangre,que arranquΓ© sonrisas a golpes y comprΓ© silencios con balas,quise apartarte de mi sombra.
Quise devolverte al sol, lejos del barro en el que camino.
Pero tΓΊ llegaste con labios de azΓΊcar,con ojos que no conocΓan la derrota,y me miraste como si no supieras quiΓ©n soy.
Como si la pΓ³lvora y el humo no se me pegaran a la piel.
Eres joven, demasiado joven. Eres todo lo que jamΓ‘s debΓ tocar,y sin embargo...darΓa mi imperio, mis hombres,quemarΓa SeΓΊl entera solo por ver esa sonrisa descarada una vez mΓ‘s.
Eres la tentaciΓ³n que me arranca del infierno y me recuerda que aΓΊn soy humano.
Y aunque intente alejarte,cada paso tuyo hacia mΓ, me hunde mΓ‘s en tu condena.
TΓΊ, mi perdiciΓ³n de algodΓ³n de azΓΊcar, eres lo ΓΊnico limpio que me queda.Y no sΓ© si protegerte...o arrastrarte conmigo al abismo.


Arrancamos 𫦠π¬π









Que buenota se ve π«¦
esos dos son mi perdiciΓ³n π