﹙𝓡﹚𝗎𝗅𝖾𝗌 𝖻𝗋𝗈𝗄𝖾𝗇
────Yo romperé todas las reglas por ti ❜

[⠀¿Quieres salir conmigo?⠀]⠀

ㅤㅤㅤㅤㅤUN NUEVO FUTURO les esperaba a todos después de aquella gran pelea que tuvo lugar en la escuela Honnōji, Ryuko junto a los demás estudiantes pelearon contra la madre de la chica, Ragyo Kiryuin, unos cuantos intentos tuvo que tener para lograr vencerla. Su batalla se produjo en el espacio por lo que comenzó a caer en dirección a la tierra al término de la pelea, durante el trayecto el mejor amigo y única prenda que tenía, Senketsu, desapareció diciendo sus últimas palabras.
“Ryuko... Usa la ropa que más te guste, mucho mas bonita que yo"
Con esas palabras inicio el futuro que les esperaba a todos, la chica con aquel mechón rojizo cumplió una promesa que le había hecho hacía tiempo a su amiga, Mako Mankanshoku, de ir a una cita con ella junto a su hermana, Satsuki Kiryuin. Una sonrisa se dibujó en sus labios al recordar a Senketsu, posó su mano en su pecho para apretarlo levemente, esa prenda come sangre siempre se mantendrá en su corazón.
﹙ ... ﹚
La cita continuaba y las chicas lo disfrutaban con bastante energía, entre las oscuridades la ex-élite las perseguían, ¿Para qué?, esta pregunta tiene una simple respuesta. Para que Ira Gamagōri confesara sus sentimientos escondidos hacia Mako, en su mente rondaba una preguntaba, ¿Cómo era posible que alguien que seguía las reglas al pie de la letra se enamorara de alguien que no lo hace?... Esas dudas no lo dejaban dormir.
Tantas veces pensándolo se decidió a aceptar sus sentimientos que tanto había negado, su corazón le decía que debía hacerlo y claramente lo hizo por seguir las reglas... Su rareza no tiene límites. Lo podías ver sentado en una esquina leyendo un manual con el título, “¿Cómo confesarte a la chica que te gusta?”, la única mujer del grupo le gritaba que no leyera esas estupideces que no le servirían para nada.
—Gamagōri, Dudo que ese estúpido manual te ayude a algo —le volvió a replicar la peli-rosada.
—¡Jajaja! —se escuchó una risa bastante burlona—. Has caído bastante bajo para leer esa cosa.
—Apoyo al mono por primera vez —Nonon se cruzó de brazos.
—¡Solo ve y dile tus sentimientos como un verdadero hombre! —exclamo feliz el mono con una sonrisa.
—Si mis cálculos no fallan... Ella te aceptara —comento Inumuta de pronto, no se sabía si se estaba burlando o lo estaba apoyando.
—¡Sí me siguen diciendo diversas cosas no me podré concentrar! —grito alterado sorprendiendo a los contrarios—. Jakuzure, si existe un manual para esto entonces debo seguirlo al pie de la letra, Sanageyama soy un hombre verdadero e Inumuta... ¿Gracias?
Los tres chicos se miraron entre sí volviendo a dirigir su mirada al ex-presidente del comité disciplinario que mantenía toda su atención en aquel manual, no quería cometer ningún error a la hora de cumplir esa misión suicida.
—Eres un tonto —finalmente dijo Nonon sentándose a su lado y verlo—. Solo ve y dile tus sentimientos a Mankanshoku.
—Es la primera vez que la llamas por su apellido —contesto sorprendido a la peli-rosada—. Veo que te has vuelto más blanda que antes.
—¡Sí dices eso de nuevo dejare de llamarla por su apellido y volverá a ser “LA DIOTA”! —lo miro entrecerrando sus ojos y señalándolo con su dedo enojada—. Uno ya no puede ser amable porque se aprovechan —suspiro cansada para luego deja una sonrisa en su rostro.
—Tranquila niña —Sanageyama comento atrayendo su atención—. No te debes alterar por un cumplido.
—¿Qué dijiste estúpido mono? —se levantó en dirección a él preparada para empezar a pelear... Verbalmente.
—Ustedes dos nunca dejaran de pelear... Deberían aprender de mi —susurro Inumuta siendo percibido de todas formas por los contrarios que lo metieron a la pelea también.
Gamagōri se levantó dejando el manual en el suelo para pararlos como si fuera la madre de ellos, los discursos no tardaron en llegar provocando que todos se calmaran de alguna forma.
Mako se encontraba hablando de tontería como de costumbre oyendo la voz de los compañeros de la pelinegra, dirigió su mirada hacia atrás viendo la espalda del más alto de todos mientras discutía con sus compañeros. Corrió como si no fuera un mañana en dirección a este gritando su nombre con gran fuerza, Ryuko y Satsuki se habían dado cuenta de la presencia de ellos desde que inicio la cita, sus voces eran demasiadas altas al igual que sabían del porque se encontraba ahí Gamagōri.
—¡¡GAMAGŌRI-SEMPAI!! —grito con una gran sonrisa en su rostro siendo para suavemente por el contrario.
—Ma-Mankanshoku... —tartamudeo su apellido mientras un color carmín inundaba sus mejillas.
Sanageyama, Jakuzure e Inumuta pararon de pelear al ver a ambos juntos, se alejaron guiñándole un ojo al mayor yéndose en dirección hacia donde se encontraban las hermanas.
—¿Qué hace Gamagōri-Sempai en este lugar? —cuestiono mientras se movía de un lado a otro.
—Yo estoy... —las palabras no salían como el esperaba, de pronto un recuerdo fugaz del manual le llego a la memoria—. Yo vine a verte Ma-Ma... Mako —le llamo por su nombre con dificultad, la castaña se detuvo en seco al oírlo.
—Gamagōri-Sempai —su vista estaba fija en el provocando que su sonrojo se intensificará aún más—. ¡Me ha llamado por mi nombre! —empezó a celebrar como si hubiera sido un logro—. Si quieres ver a Satsuki-sama esta por haya... Espere...¿Vino a verme a mí?
—Sí, vine a verte a ti Mako —sentía arder todo su rostro como si tuviera fiebre—. Toma... —le dijo entregándole un ramo de rosas rojas.
—¡Que hermosas rosas! —exclamo oliendo las flores—. Pero, ¿A qué ha venido a verme? —pregunto la oji-café ladeando su cabeza confundida.
—Pues vine a decirte algo... Muy importante —era ahora o nunca, se lo diría.
—¿Qué cosa Gamagōri-Sempai? —volvió a cuestionar—. ¡Soy toda oídos! —sonrió cálidamente mientras ponía toda su atención en el mayor.
—Yo... A ti... Te... —la lengua se le comenzó a trabar provocando de nuevo su tartamudeo siendo imposible poder decir una palabra razonable.
—No entiendo lo que quiere decir —dijo aún más confundida—. Si quiere le ayudo a poder hablar bien de nuevo —intento ayudar inocentemente.
—No es que no pueda hablar... —tomo aire para poder volver a decirlo pero sus nervios aumentaba cada vez más ya que la castaña se le acercaba más.
—¿Gamagōri-Sempai? —lo intento llamar cerca de su rostro, Ryuko veía la escena sin poder creerse como es que le costaba tanto decirlo y a Mako quien aún no entendía la referencia.
—Ma-Mako... —las palabras por fin salían al tenerla tan cerca de su rostro—.¡Mankanshoku me gustas!—grito finalmente viendo a la menor quedándose en blanco por repentina declaración.
El ex-presidente se quedó sin palabras al igual que Mako parecía no querer decir nada, se quedaron viendo algunos segundos sin decir nada, la castaña fue la primera en hablar.
—Este... ¿Habla en serio? —le pregunto con un leve color rosa apoderándose de sus mejillas.
—Sí... Hablo en serio —susurro viendo al suelo.
Los pensamientos inundaron la mente del rubio y no precisamente eran pensamientos positivos, todas eran negativas, ¿Si lo rechaza?, ¿Si no le quiere hablar nunca más?, ¿Si se burla de él?...¿Por qué lo hizo?, empezó a marearse de todo lo que su mente le decía, de tantas formas diferentes de rechazo preparándose para lo peor.
—Gracias Gamagōri-Sempai —contesto con una enorme sonrisa—. No sabría cómo responderle pero, acepto sus sentimientos —al decir aquello aquel color rosa se intensifico aún más.
—¿Mankanshoku? —cuestiono sin saber a qué se refería, ¿Lo acepto o lo rechazo?—. ¿Qué quieres decir con eso?
—Mmmm... ¡No lo sé Gamagōri-Sempai! —respondió abrazándolo repentinamente—. Pero ten por seguro que no es ningún rechazo.
El rubio se quedó pensando acerca de eso, no le dio más vueltas al asunto después de todo Mako siempre será la retrasada de quien se enamoró aunque eso significa que él también es un retrasado. Comenzó a reír devolviéndole el abrazo con más fuerza, la castaña igualmente empezó a reír, no sabía porque pero le siguió la acción dejándose abrazar.
Los demás estaban viendo a lo lejitos lo que sucedía entre la chica y el ex-presidente, al ver que se abrazaban de alguna forma intuían que todo había salido bien... De alguna forma.
—Esos idiotas sí que están hechos el uno para el otro —respingo Nonon al ver como se abrazaban y reían como retrasados, aunque eso le provoco una leve sonrisa.
—Vamos Nonon, ellos se entiende —Satsuki le comentó con una sonrisa—. Su amor es fuerte aunque no se note. De seguro ellos ni lo notan —se sentía feliz por su compañero Gamagōri.
—Yo me alegro de que Mako no haya dicho una tontería —la de mechón rojo soltó una risilla alegrándose por ellos dos.
El rubio la dejo de abrazar poniéndola en suelo con sumo cuidado viendo sus grandes ojos que brillaban como si fuera una pequeña luz—. Oye Mankanshoku... —le llamo la atención a la chica.
—¿Qué sucede Gamagōri-Sempai? —dirigió sus ojos a los contrarios con una sonrisa.
—¿Quieres salir conmigo? —le pregunto con un sonrojo en sus mejillas nuevamente.
La oji-café tomo un sonrojo igualmente aún con esa sonrisa en su rostro, se quedó pensando en la respuesta mientras sacaba una croqueta hecha por su madre, comenzando a comerla.
—¡Claro! —acepto gustosa con la comida en la boca—. Pero... Llámame por mi nombre —le pidió dándole una croqueta para que la comiera.
—Está bien, lo intentare Mankansho... Ma-Mako —dijo entre pausas comiendo la croqueta, sintió un peso en su espalda dándose cuenta que era la castaña, ¿Cómo se puede dormir tan rápido?
Se levantó cargándola en su espalada, camino en dirección a donde se encontraban las hermanas junto a los otros tres, las saludo con una sonrisa.
Ryuko le dio un codazo viéndolo con los ojos picaros y alzando sus cejas intentado decirle algo que si fue captado por el mayor quien se avergonzó un poco desviando la mirada, la de mechón rojo comenzó a reír mientras los demás atacaban con sus preguntas. Desde ahora en adelante sería una locura su vida con Mako ahora como su, ¿Pareja?, aún no lo tenía bien en claro, lo que si sabía bien era que sus días pacíficos ya no existirían pero no le importaba en lo más mínimo. Con solo ver a su retrasada, él era feliz.
❪⠀FIN⠀❫








