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Felix gimió de forma desesperada, con la espalda arqueada sobre las sábanas revueltas mientras Hyunjin jugaba con su polla entre sus piernas abiertas. La mano grande y áspera de Hyunjin rodeaba todo su falo, apretando justo en la base para que la sangre se acumulara más en el glande hinchado y rojo, luego subía despacio, retorciendo la muñeca al llegar a la cabeza para que el precum le chorreara entre los dedos.
—Mirá cómo te chorrea la verga, princesita —susurró Hyunjin con esa voz ronca y burlona, sin dejar de bombearlo—. Tu verga de niño adinerado está babeando toda mi mano. ¿Tanto te gusta que te toque un pobre como yo?
Felix tenía los dedos enredados en los mechones oscuros de Hyunjin, tirando con fuerza mientras gemía sin poder callarse. Cada caricia era demasiado, demasiado buena. Hyunjin exploraba todo: apretaba el tronco grueso, pasaba el pulgar por el frenillo sensible hasta hacerlo temblar, bajaba a masajearle los huevos pesados y luego volvía a subir para masturbarlo con movimientos largos y sucios.
—Hyunjin… joder… cállate —gimió Felix, pero su cadera se empujaba sola hacia esa mano, traicionándolo.
Hyunjin soltó una risa baja y vulgar, inclinándose más. Su lengua caliente y plana lamió desde la base de la polla de Felix hasta la punta, recogiendo todo el precum con un gemido satisfecho.
—Mmm, sabes delicioso, princesita. —Abrió la boca y chupó solo el glande, metiendo la lengua en la ranura mientras su mano seguía moviéndose abajo—. ¿Te da vergüenza que te esté comiendo la verga un tipo que ni siquiera debería mirarte? Pero mirá cómo te tiemblan las piernas, fresita. Te encanta.
Felix tiró más fuerte del cabello de Hyunjin, empujando las caderas hacia arriba sin control. Otro gemido largo y roto se le escapó cuando Hyunjin la metió más profundo, chupando con fuerza y dejando que la saliva le chorreara por los testículos.
Días antes, Felix había llegado a ese pueblo de mierda con la nariz bien alta, pero toda su altanería de niño rico se fue directo al suelo en cuanto Hwang Hyunjin le puso un dedo encima. El castigo de sus padres por portarse como un engreído se convirtió en una adicción sucia y violenta por el mejor amigo de su primo Jisung. Hyunjin era un salvaje que no sabía de delicadezas, un tipo que olía a tabaco barato y cuya boca solo soltaba obscenidades que terminaban mojándole los pantalones a Felix sin remedio.
Esto no era romance. Era una crónica de obsesión sexual cruda y sin frenos. Lo que empezaba con insultos en los pasillos de la casa y la universidad terminaba con Felix empotrado contra cualquier pared, siendo follado sin piedad mientras intentaba ahogar sus gemidos para que su familia no los pillara. Hyunjin no se conformaba con follarlo; quería someterlo, obligarlo a arrodillarse para que esa boca refinada se ahogara en su polla gruesa, o abrirlo de piernas en cualquier rincón oscuro, incluso en el patio trasero bajo el riesgo de que los descubrieran.
Desde encuentros rápidos y cargados de morbo donde apenas apartaban la ropa, hasta sesiones largas donde Hyunjin usaba sus dedos y su lengua para profanar toda la pulcritud de Felix, la tensión entre ellos era una explosión constante de fluidos y gemidos. Felix descubrió que le encantaba que lo trataran como una puta cualquiera, que necesitaba la tosquedad de Hyunjin llenándolo entero mientras ese tipo peligroso le gruñía al oído lo mucho que disfrutaba rompiendo al chico fresa de la ciudad.
Un contraste explícito que ambos estaban dispuestos a disfrutar hasta el límite, dejando que sus cuerpos y sus orgasmos fueran lo único que importara.
Hyunjin sacó la polla de Felix de su boca con un sonido húmedo y obsceno, lamiéndose los labios brillantes de saliva y precum. Sonrió torcido, esa sonrisa descarada que siempre le torcía las tripas a Felix de rabia y excitación mezcladas.
—Mirá esa cara de asco que pones —se burló, dándole un lametazo largo y lento a toda la longitud—. Pero sigues duro como piedra. Dime, princesita, ¿tu papá millonario sabe que su hijito se está dejando comer la verga por un marginal como yo? ¿Que abre las piernas como una perra en celo cada vez que lo miro?
Felix quiso insultarlo, quiso decirle que se callara la boca, que lo odiaba, que era basura… pero solo salió otro gemido cuando Hyunjin volvió a meterse su pene hasta el fondo de la garganta, tragando alrededor de su polla mientras sus dedos subían a jugar con su entrada ya húmeda y sensible.
Y Felix solo pudo tirar más de ese cabello, arquearse más y dejarse arruinar, porque Felix es solo un pobre diablo envuelto en el éxtasis que le provoca Hyunjin. El imbécil vulgar que juró que jamás se metería entre sus piernas.
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𝐀𝐃𝐕𝐄𝐑𝐓𝐄𝐍𝐂𝐈𝐀↞
⇥ 𝑆𝑚𝑢𝑡 17+
⇥ 𝐻𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 𝑜𝑟𝑖𝑔𝑖𝑛𝑎𝑙.
⇥ 𝐶𝑜𝑛𝑡𝑒𝑛𝑖𝑑𝑜 ℎ𝑜𝑚𝑜𝑠𝑒𝑥𝑢𝑎𝑙.
⇥ 𝐻𝑤𝑎𝑛𝑔 𝐻𝑦𝑢𝑛𝐽𝑖𝑛 ∫ 𝖳𝗈𝗉⇥⍭
⇥ 𝐿𝑒𝑒 𝐹𝑒𝑙𝑖𝑥 ∫ 𝖡𝗈𝗍𝗍𝗈𝗇⇥⍭
⇥ 𝑀𝑒𝑛𝑐𝑖𝑜𝑛 𝑑𝑒 𝑀-𝑃𝑟𝑒𝑔.
⇥ 𝐿𝑒𝑛𝑔𝑢𝑎𝑗𝑒 𝑂𝑏𝑠𝑐𝑒𝑛𝑜.
⇥ 𝐴𝑑𝑎𝑝𝑡𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑚𝑖 𝑝𝑒𝑟𝑚𝑖𝑠𝑜.
No planeo dañar la imagen de ningún Idol mencionado. Si esta historia no es de tu agrado no la leas y evita dejar malos comentarios o denunciarla. ♡
⎷ 𝗘𝗦𝗧𝗔 𝗛𝗜𝗦𝗧𝗢𝗥𝗜𝗔 𝗖𝗨𝗠𝗣𝗟𝗘 𝗖𝗢𝗡 𝗧𝗢𝗗𝗔𝗦 𝗟𝗔𝗦 𝗣𝗔𝗨𝗧𝗔𝗦 𝗜𝗠𝗣𝗟𝗘𝗠𝗘𝗡𝗧𝗔𝗗𝗔𝗦 𝗣𝗢𝗥 𝗪𝗔𝗧𝗧𝗣𝗔𝗗.
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⎱𝑅𝑒𝑐𝑢𝑒𝑟𝑑𝑒𝑛 𝑑𝑒𝑗𝑎𝑟 𝑠𝑢 𝑣𝑜𝑡𝑜 ♡⎰
⎘ xlisa13x








