PeG.
Durante una tarde de cielo dorado claro sin sol por alguna extraña razón
Se hallaba bajo un puente de autopista frente a un lago de desechos tóxicos la pequeña Peg
La niña se veía muy concentrada con los ojos muy abiertos mas la lengua apuntando hacia arriba mientras escribía con un lápiz de dudosa calidad encima de un pedazo viejo de cartón
"QuIeReS sEr Mi AmIgO???"
Con palabra temblorosa, una letra más grande que la anterior y analfabetismo
Pero la pequeña se veía muy determinada en su gran misión personal
Encontrar un amigo...
Segundos después Peg vio su cartel con una mirada orgullosa y satisfecha por su trabajo
Se levanto de un salto sin antes guardar el lápiz en su bolsillo de la sudadera
Tomo en sus manos enguantadas con guantes negros algo descosidos y se puso en marcha dando bronquitos de alegría y entusiasmo
Más tarde ese mismo día, la pequeña niña llegó después de tanto caminar con su cabello verde golpeando la capucha de su sudadera roja
Se paro frente a un edificio con un parque al otro lado de la acera
La niña forzó su mejor sonrisa amigable
Aunque sus pequeños dientes se veían algo intimidantes
Las personas pasaban caminando a paso lento, moderado y rápido frente a ella, desde un señor elegante de pronunciada nariz
Hasta un sujeto que no media más que la propia Peg, vestido de militar pero con maquillaje de payaso en el rostro aunque tenía unos brazos tan marcados y fuertes que casi parecían de acero llevando una lata de pintura en aerosol
Sin embargo nadie volteaba a verla
La sonrisa de Peg empezó a desvanecerse lentamente mientras las personas continuaban pasando
Cuando ella estuvo por hablar, un sujeto de la absoluta nada le arrojo un tómate en su rostro antes de irse con normalidad al igual que la multitud
La pobre Peg quedó completamente sola con tristeza y desilusión escritas en sus jóvenes rasgos
La triste niña tomó el cartel entre sus manos lista para irse, hasta que un niño corrió y se oculto en el bote de basura al lado de Peg
Un oficial de policía se detuvo frente a la niña preguntando con cansancio e ira
-¿¡Oye, tu, mocosa, no has visto al sinvergüenza por aquí?!
Peg negó con la cabeza gacha y el oficial se marchó corriendo hacia la izquierda
El niño asomó la cabeza por fuera del bote de basura, sus ojos se encontraron con los de Peg, este sonrió en agradecimiento y salio del bote
Sin embargo antes de irse movió el brazo
En señal de que Peg lo siguiera para divertirse
La niña acepto y ambos niños salieron dando brincos por pasos
El dúo planeo hacer un par de bromas para poder divertirse un poco
Mientras una señora caminaba con normalidad
de la absoluta nada le cayó agua del cielo, la mujer observo a todos lado con confusión e incredulidad
Soltó una quejido mientras seguía su camino con ira escrita en su rostro
Desde arriba, en el edificio, el dúo de niños yacían riéndose por la travesura tan descarada que habían cometido
Más tarde ese mismo día
El mismo oficial de policía yacía en su coche disfrutando un café frío con sorbos lentos y pausados casi como para dormir a un escritor
Cuando abrio la puerta de su vehículo, sus pies resbalaron en el pavimento debido a un montón de canicas esparcidas bajo sus pies
El oficial rojo de la ira se levantó
Pero sus ojos se clavaron ferozmente en el señor payaso-militar (?) Quién estaba grafiteando una pared de ladrillos viejos
El oficial exclamo señalandolo con dedo acusador
-¡¡¡TU!!!
El señor payaso-militar inmediatamente se echo a correr entre risas siendo sorprendentemente veloz para su baja estatura mientras el oficial lo perseguía gritando
-¡¡¡VEN AQUI BANDIDO, TE HAS GANADO UN BOLETO DIRECTO A LA CÁRCEL!!!
Nuestro dúo se reían en voz alta estando bajo de la patrulla policial
Más tarde, el señor alcalde estaba dando un discurso frente a una multitud curiosa
Entre sus discursos vacíos y sin ganas de repente un huevo le cayó en el rostro al señor alcalde
Todos empezaron a reír con satisfacción incluidos el dúo de niños
Luego ambos, estando bajo el puente donde Peg jugaba, se mojaban los pies en el río de color verde oscuro de forma tranquila
Hasta que Peg le lanzó una pequeña piedra a otro niño, este último respondió lanzando un resorte, el cual la niña esquivó con facilidad, ambos niños empezaron a corretear entre sí para atraparse mutuamente, su conexión era palpable, la amistad era fuerte
Finalmente ambos se dejaron caer en el suelo de concreto observando el cielo con curiosidad
Las nubes con rostro parecían formar cosas graciosas, gatos, caballos, pollos y ovejas, una otra queja o tal vez una moraleja
El sol empezaba a ponerse, tiñendo el firmamento de color naranja
Arriba en la autopista vacía yacían ambos niños observando la puesta del sol con una sonrisa torcida
Finalmente ambos se observaron de frente, el niño extendió su mano para despedirse, Peg la acepto con una sonrisa genuina en su joven rostro, el niño se dio media vuelta marchándose con rumbo a su hogar
Peg lo observo irse
Suspiro con alegría
Se dio la vuelta y comenzó a caminar con rumbo a su propio hogar
Y la promesa de más aventuras juntos quedó en el aire cálido del atardecer de aquel día.
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