Capítulo 1: Preludio de una tormenta.
[El mundo ha llegado a su fin.]
El cielo sobre su cabeza se teñía de rojo. Las miles de estrellas descendían desde lo más alto en figuras tan abstractas que una mente humana no podría comprender. Los gritos de terror de las personas eran fácilmente ahogados por los rugidos de las bestias que descendían a su mundo.
“Es una imagen aterradoramente hermosa” se había atrevido a pensar, mientras la ciudad, no, los restos de la ciudad se deshacían en cenizas bajo las llamas abismales.
[Hace 8 años atrás, la humanidad experimento un suceso que cambiaría el mundo...]
No se quedaría parado en un sitio mirando a esas aberraciones destruir y masacrar gente. Quizás no era el más fuerte, pero debía de al menos hacer algo.
Su cuerpo se movió antes de que acabará de pensar un pensamiento coherente. Su espada brillo mientras el maná se conducía por el filo, encendiéndose en una profunda llama negra.
[... A aquello, se le llamo como “El Cataclismo”.]
Apenas pudo hacer mucho, cortando el brazo de una de las criaturas terrestres, un Goblin, que se estaba agrupando con su manada. El problema con esas criaturas pequeñas no era su fuerza, sino su número.
El fuego bailo por su espada hasta llegar a los cuerpos de los Goblin, quemando sus cuerpos hasta volverlos cenizas. No podía perder el tiempo con criaturas tan insignificantes.
[Aquel día en el que portales extraños aparecieron en el cielo, y de este, descendieron miles de bestias..]
[Fue durante ese periodo de tiempo que la humanidad casi llega a su fin; hasta que apareció una esperanza: Cazadores]Gruño cuando una de las bestias de tamaño mediano logro acertar un tajo en su pecho, antes de lograr cortar su cabeza. Otro menos.
Giro su cuerpo lo suficientemente rápido como para esquivar un pisotón de un [Gigante], debía de al menos poder llevarse a uno. Solo a una de esas malditas bestias.
Dragones.
[Cazadores: Humanos que consiguieron poder mediante una entidad desconocida. Su poder se obtenía a través de una ]
[Gracias al sistema, muchos consiguieron un poder inigualable. Aquellos que estaban en lo más alto, eran conocidos como , aquellos que superaron su 10° despertar. ]
Uno de los dragones más grandes, [Beelsebu], rugió con fuerza, haciendo colapsar varios edificios. Por el rabillo del ojo, observó como otro grupo de atacaban a los demás monstruos.
Este era el día en que se decidía si el mundo terminaría. O si las bestias se irían.
[Sin embargo, por más poder que desarrollaran, por más habilidades e items especiales que consiguieran....]
<[El dragón del abismo, Beelsebu, ha activado ]>
¿Qué?
Era extraño que un Dragón pudiera ejecutar un . Puesto que era una habilidad que encerraba a cierto número de individuos en una cúpula. Donde el lanzador tenia un ataque mortal asegurado. A eso se le podía añadir <Técnicas>.
Apenas vio la notificación, sintió que caía al suelo. Confundido, trato de levantarse nuevamente, pero...¿Donde estaban sus piernas? Miro hacia abajo, con la mirada temblorosa. Sangre oscura se extendía por el suelo mientras una sustancia viscosa negra cubría todo a su alrededor, levantándose hasta formar una gigantesca cúpula.
Rocas sobresalieron del suelo. Todo cubierto de un profundo fuego violeta y una oscuridad aterradora. Detrás del Dragón, Beelsebu, podía distinguir la silueta de un castillo.
<[El Dragón, “Rey del Abismo, Beelsebu” te esta observando]>
—Ustedes los humanos son criaturas...interesantes.— La voz apenas podía ser distinguida por su cerebro adolorido. Levanto la mirada, mirando al imponente dragón negro, porqué, ¿Qué más se podía hacer cuando uno ya estaba moribundo?
—Pero, por más que lo fueran...Son solo una plaga.— La voz de Beelsebu era burlona, con un tono condescendiente en esta. Alzo una de sus garras, formando una pequeña esfera que brillaba en el mismo tono que el lugar.—[Inferno] —
[...Nunca sería suficiente para derrotarlos a ellos...]
[...Los verdugos de la humanidad..]
Dragones.
<[Has Muerto]>
[___]
Durante un instante no hubo nada. No dolor, no sonido, no sensación alguna. Solo un vacío absoluto que lo envolvió por completo. Era extraño. Siempre había imaginado que la muerte sería caótica o aterradora, pero aquello era… silencioso. Demasiado silencioso.
Entonces, una nueva notificación apareció.
<¡Felicidades!>
La pantalla brilló con un tono pálido en medio de la oscuridad infinita. Aquello lo confundió inmediatamente. Si estaba muerto, ¿por qué el sistema seguía activo? ¿No debería haberse desvanecido junto con su conciencia? La idea de que incluso después de morir la ventana del sistema siguiera persiguiéndolo era, cuanto menos, irritante.
Otra línea de texto apareció.
<[Tú, jugador, que has alcanzado el primer puesto entre los Rankers, recibirás una ]>
El mensaje lo dejó pensativo. Primer puesto. Era cierto que había alcanzado la cima del sistema, pero eso ya no significaba nada. No cuando el mundo estaba destruido y la humanidad había perdido la batalla. Había llegado demasiado tarde. Ser el más fuerte no tenía valor cuando no quedaba nada que proteger.
Por un momento pensó en dejar que la rabia lo invadiera. La frustración, la impotencia… todo aquello que había acumulado durante años de lucha contra aquellas criaturas. Pero la idea se desvaneció casi de inmediato. ¿De qué servía enojarse ahora? Estaba muerto. No podía cambiar nada.
Su mente vagó por un momento hacia recuerdos lejanos. Pensó en sus dos amigos, en las pocas ocasiones en las que lograban reunirse y olvidarse del mundo por un rato. Esperaba que Don—
El pensamiento se interrumpió cuando otro mensaje apareció frente a él.
<[Tus habilidades actuales se mantendrán, pero se ajustarán al nivel del mundo.]>
Frunció el ceño.
¿Qué significaba eso exactamente?
Antes de que pudiera reflexionar demasiado sobre ello, una nueva sensación apareció. No fue brusca ni violenta. Al contrario, fue lenta y extrañamente cálida, como si algo tirara suavemente de su conciencia desde algún lugar distante. Era una sensación parecida a quedarse dormido… o a ser arrastrado por una corriente tranquila.
Aquella calma lo inquietó.
Era demasiado agradable.
Y eso era precisamente lo que no le gustaba.
El sistema volvió a cambiar.
<[A ti, jugador, que nunca se ha rendido, se te ha concedido una ]>
La pantalla brilló una última vez antes de mostrar el mensaje final.
<[Transferencia de alma completada.]>
Durante un breve instante, el vacío pareció estremecerse.
Luego aparecieron las últimas palabras.
<[Tu alma fue enviada a Pokémon World.]>








