📖 Capítulo 1 🕶️🛡️✨
📖 Capítulo 1 🕶️🛡️✨
El aire en el gran salón del ayuntamiento estaba cargado, denso y caliente, mezclando el olor a flores frescas, perfume caro y el leve aroma a nervios que flotaba entre la multitud. Era un acto oficial, importante: el alcalde presentaba nuevos proyectos para la ciudad, había periodistas, autoridades, gente influyente… y por supuesto, seguridad reforzada hasta el último rincón. 📜🏛️👥
En una de las esquinas, cerca de la gran ventana que daba a la plaza, estaba Erika Vance. 🕶️⚫
De pie, inmóvil como una estatua, vestida con un traje oscuro y elegante que se ajustaba perfectamente a su cuerpo esbelto y fuerte, mantenía la cabeza alta y la mirada fija, recorriendo cada rostro, cada movimiento, cada sombra. Sus ojos, de un gris oscuro y penetrante, lo veían todo. Nada se le escapaba. Nada pasaba desapercibido.
Ella era agente de la CIA. Llevaba años en el servicio, misiones en todo el mundo, situaciones peligrosas, secretos que nadie conocía. Y por eso, su mayor virtud —y su mayor defensa— era la desconfianza. 🛡️❄️
No confiaba en nadie. Ni en los compañeros, ni en los jefes, ni en las personas que parecían más buenas o más leales. Sabía que todos podían ocultar algo. Sabía que cualquiera podía ser una amenaza. Había aprendido eso a costa de mucho dolor, de muchas decepciones, de muchas veces en las que creyó tener a alguien cerca y se encontró sola.
Cerrada, fría, impasible. Así la describían todos. Y ella lo prefería así. Mientras nadie se acercara, nadie podría lastimarla. Mientras nadie supiera quién era realmente, nadie podría tener poder sobre ella. 🧱🖤
De pronto, vio movimiento a su derecha. Alguien se acercaba con paso firme y ágil, cortando entre el grupo de guardaespaldas que se repartían por el salón.
Era Sofía. ✨
Joven, alta, con el cabello castaño recogido con precisión, vestida también con el uniforme de seguridad, pero con una energía que parecía diferente. No caminaba con rigidez ni con miedo: lo hacía con seguridad, con elegancia, con una calma que llamaba la atención. Tenía unos ojos grandes, expresivos, de color avellana, y una expresión que, aunque seria y profesional, tenía algo cálido, algo vivo. 👀🌻
Se detuvo justo a su lado, a la distancia reglamentaria, y giró la cabeza hacia ella.
—Agente Vance —dijo Sofía con voz clara, suave pero firme, y le hizo un gesto breve y respetuoso con la cabeza—. Todo está bajo control en la zona este. Ninguna anomalía. 🗣️✅
Erika la miró de arriba abajo, sin cambiar su expresión, sin sonreír, sin mostrar absolutamente nada. Sus ojos grises la recorrieron como si estuviera analizando un mapa, buscando errores, buscando mentiras, buscando cualquier cosa que pudiera ser una trampa.
—¿Estás segura? —preguntó Erika, y su voz era baja, metálica, fría como el hielo—. ¿Revisaste los accesos secundarios? ¿Las salidas de emergencia? ¿Las personas que se quedan más de cinco minutos en el mismo lugar? 🗣️🔍⚠️
Sofía no se inmutó. No se sintió atacada ni ofendida. Sabía que esa era su forma de ser: todos ya lo sabían. La agente de la CIA que no confiaba ni en su propia sombra. Y sin embargo, al verla, Sofía sentía algo distinto: curiosidad. Y algo más… algo que todavía no quería nombrar. 😳✨
—Revisé todo, agente —respondió Sofía con tranquilidad, y una pequeña sonrisa se le dibujó apenas en los labios, rápida y discreta—. Hice el recorrido dos veces. Todo está bien. Pero estaré vigilando. 🗣️😌👁️
Erika no respondió nada. Solo asintió levemente, giró la cabeza hacia adelante y volvió a poner esa mirada fija y vigilante, como si Sofía hubiera dejado de existir en ese instante.
Pero no era así.
Porque en realidad, Erika no dejaba de verla. 🤔👀💭
Mientras seguía observando el salón, mientras analizaba cada detalle, en el fondo de su mente se quedaba esa imagen: la mirada de Sofía, su voz, esa calma que parecía no afectarse por nada… ni siquiera por ella, que trataba siempre de alejar a todos con su frialdad.
¿Qué tiene esta chica? se preguntó Erika para sí misma, con una leve molestia. ¿Por qué no se aparta cuando la trato así? ¿Por qué me mira como si supiera algo que yo no sé? 🤨❓🌀
Y lo peor… lo que más le inquietaba, lo que más le hacía poner la guardia aún más alta, era que cuando Sofía la miraba, ella sentía que sus muros se volvían más delgados. Que por un segundo, solo un segundo, alguien estaba viendo detrás de la máscara. Y eso… eso le aterraba. 😨🧱💥
El alcalde comenzó su discurso. Las luces se enfocaron en él. Todos guardaron silencio.
Erika se puso tensa, alerta, lista para cualquier cosa. Pero cada vez que movía la vista, sin querer, sin darse cuenta… sus ojos terminaban buscando a Sofía entre la gente. 🫣💘✨
Y Sofía, que lo notaba, sonreía bajito para sí misma, y con una mirada suave y decidida, pensaba: Ya te vi, agente Vance. Y no te vas a esconder de mí para siempre. 😉❤️🔓








