1-Mi cumpleaños
— ¿Otra vez esa pesadilla? — la mano de Nicolás me trajo de vuelta de mis pensamientos.
— Sí… lo lamento, siempre me quedo pensando en eso — traté de sonreírle mientras terminaba de comer
— ¿Aún no soy digno de saber qué es? — trató de hacerme reír.
— No es nada importante, así que no — me sacó la lengua.
— Eres la persona más infantil que conozco — él sonrió orgulloso mientras se robaba un pepperoni de mi pizza.
— Gracias, mi lady, así me amas — sonreí porque mentira no era.
Mi nombre es Anyi Campbell, pero todos me llaman: Ann. Cuando hablo de todos me refiero a mi mejor amigo Nicolás. Hoy es mi cumpleaños número 18, aunque para algunos es un día esperado, para mí es solo otro día del año. La única persona que se emociona por ello es Nicolás, así que aquí me tenía comiendo pizza porque es una “tradición del cumpleaños de Anyi”.
— Lo único que sé es que alguien se está poniendo vieja —bromeó y yo solo sonreí rodando los ojos, había aceptado salir a dar un paseo con él solo porque me gusta mucho su compañía tanto como me gusta él.
— Claro que no, bobo, además ya sabes lo que pienso sobre mi cumpleaños — me sacó la lengua ante mi respuesta — Infantil— sonreí y él también.
— Claro, pero los míos sí son especiales y quieres llenarme de regalos — me encogí de hombros.
— Eso es otra cosa — le sonreí — aprovechemos y vamos a casa de mi abuela, estamos de paso — señalé la calle donde vivía.
— ¿Podemos ir mañana? — me pidió — este cuerpo quiere nadar un rato, así que vamos a tu casa, te dejé un regalo allá — dijo muy orgulloso.
— Nico — entrecerré mis ojos.
— Sí, lo sé, pero sigue siendo tu cumpleaños, no puedo dejar que la fecha pase como si nada — me tomó de los hombros mientras caminábamos y yo solo pude agachar mi cabeza porque mis tontas mejillas decidieron teñirse de rojo. No le había dicho lo que sentía, así que por ahora es un secreto que mantendrán conmigo.
El camino no fue tan largo, vivía en una zona costera, así que era normal que pasáramos más tiempo en el agua que en tierra.
— Eres la persona más lenta del planeta — Nico se quejó parándose en la entrada de mi casa — ya abre — pidió mientras yo apenas llegaba a él.
— Y tú eres demasiado impaciente — abrí la puerta dejando pasar al tontito para luego entrar yo.
— Dejaste las luces apagadas otra vez — se quejó Nicolás encendiéndolas.
— ¡Sorpresa! — los gritos de personas dentro de casa me asustaron.
— ¡Dios! — coloqué una de mis manos en mi pecho debido al susto. Cuando pude recuperarme miré y todo estaba hermosamente decorado.
— Ho… hola — sonreí al ver a mi abuela y algunos compañeros de clase.
— ¡Feliz cumpleaños, mi niña! — abuela no dudó en acercarse y los demás también a felicitarme, extrañamente no se sentía tan incómodo como creí, era la primera vez que esto ocurría en mi vida, así que no estaba segura de cómo reaccionar.
— Te mereces esto y más — dijo Nicolás a mi lado una vez todos me habían felicitado y la fiesta iniciado con muchos juegos divertidos.
— Nicolás — le sonreí — gracias.
— No hay de qué, sabes que por ti lo que sea — sentí mis mejillas sonrojarse otra vez.
— Es eso o que te mate — traté de disimular — admito que no se siente tan mal tener un poco de atención.
— Te lo dije, nada es tu culpa, así que ya empieza a creértelo — las lágrimas llegaron a mí. Intenté no pensar en eso durante el día, pero era inevitable cada cumpleaños — Ann — me tomó por los hombros.
— Estoy bien, sabes que soy fuerte — pestañeé rápido para que las lágrimas se fueran, ahora no era momento de llorar, debía disfrutar lo que tenía delante, ya luego tendría tiempo para lamentarme.
Wolisss, esta historia es muy especial ya que fue mi primera historia compartida con personitas fuera de mi círculo ✨ los capítulos serán algunos más largos que otros ya que es un historia corta








