Lust And Sex (Chaelisa Oneshots +18) by A! at Inkitt
Customize readability
Aa

Lust and sex (Chaelisa oneshots +18)

Summary

30 days of smut challenge donde Lisa y Rosé exploran su lujuria de distintas maneras. -- 30 oneshots, solo smut -- Lisa G!P

Genre
Lgbtq
Author
A!
Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

O1 - i'm horny, please fuck me

—¿Cuándo llegamos...?— Suspiró Rosé, estirando las piernas.

Park al principio no quería viajar en auto, pero al ver la carita de cachorro apaleado que le hizo Lisa, no pudo negarse. Amaba mucho a su novia y lo único que quería era verla feliz.

—Quedan tres horas todavía, cariño. Intenta dormir. — Respondió Lisa, sin dejar de mirar el camino.

El día estaba soleado, perfecto. Por la ventana se veía un paisaje verde y un poco más atrás montañas. De fondo, en la radio, se escuchaba una canción de Taylor Swift que ni Lisa ni Rosé estaban prestando atención.

La rubia se había quedado dormida por lo menos dos veces y había sido despertada por su novia para comer. El viaje en si era largo y para eso, había preparado una playlist con sus artistas favoritos: Ariana Grande, Sabrina Carpenter, Olivia Rodrigo, entre otros. Lisa no compartía el gusto por la música, pero sabía perfectamente que su novia no estaba muy acostumbrada a los viajes largos en auto, así que no se quejó, nunca lo hacía cuando se trataba de ella.

De un momento a otro, la mano de la tailandesa se posó en el muslo de Rosé. Y la rubia no pudo evitar sentir un escalofrío recorrer su columna. Realmente amaba las manos de Lisa. Las venas, el largo de sus dedos, todo. Y, a decir verdad, en ese momento necesitaba algo de su novia dentro suyo, ya sean sus dedos o su polla.

—Mierda.— Susurró, estaba completamente excitada y apenas Lisa la había tocado, verdaderamente estaba necesitada.

—¿Pasa algo, Rosie?

—No, no solo... necesito tu atención, Lili.

Lisa frunció el ceño, se estaba empezando a preocupar por su novia. Quizá, después de todo, no fue tan buena idea ir de vacaciones en auto.

—¿estás enferma? ¿necesitas que paremos?

Rosé sonrió a pesar de todo, sabía que su Lili no era tan buena captando indirectas. Pero creía que era muy pronto para decirle “necesito tu polla dentro de mí“.

—No, cariño. Solo no estoy acostumbrada a viajes tan largos.— Respondió con la voz más convincente que pudo.

Las piernas de la rubia estaban completamente acalambradas y sus ojos comenzaban a pesar, pero no se iba a rendir tan fácil, necesitaba a aquella tailandesa dentro de ella.

Intentó moverse en su asiento, pero no tuvo éxito alguno y lo único que pudo hacer es soltar un leve gemido. Lisa giró su rostro, la preocupación que comenzaba a sentir por Rosé se hacía cada vez más grande, y lo que menos quería era hacerla pasar un mal momento.

—Rosie, me estás preocupando, sabes que puedes decirme cualquier cosa y más si te encuentras mal. Sabes perfectamente que odio cuando la pasas mal por mi culpa.

“Si, necesito algo y es que me folles”

—Que estoy bien, Lisa. No te preocupes por mí. — Insistió, aunque claramente SI necesitaba algo de ella.

Bajó un poco la mirada y notó un bulto que sobresalía de entre las piernas de la pelinegra. Sonrió levemente ante eso, había causado el efecto que quería.

Rosé estaba resistiéndose a bajar los pantalones de Lisa y montarla. Claramente no podía hacerlo, no antes de que su novia no entendiera que era lo que ella quería.

Mientras tanto, Manobal se removió en su asiento, incómoda, sintiendo como sus pantalones me quedaban cada vez más ajustados. Se estaba sintiendo culpable por tener una erección debido a un gemido de dolor de su novia, pero su cuerpo no parecía entender.

Intentó mantener la compostura, hasta que no pudo más, pues tuvo que parar unos metros después en una gasolinera.

Joder... necesitaba calmar esa erección.

Rosé pensó que, al parecer, ya había entendido lo que quería. Pero luego la vio bajar sola y supo que no. Ni siquiera dijo una palabra.

Lisa fue al baño y comenzó a acariciar su polla de manera rápida, gimiendo despacio para que no la escuchen. No quería hacer esperar mucho a su novia.

—Mmm... Rosie...

—

Mientras tanto, Rosé estaba igual de excitada. Sus dedos no eran de mucha ayuda, necesitaba algo más grande y grueso dentro de ella.

Por más que intento, no pudo llegar. No era que no sentía placer, pero la necesidad de tener a Lisa dentro de ella crecía cada vez más.

Su ropa interior estaba completamente húmeda, sus pezones se encontraban erectos y sus piernas temblaban, y no por el viaje.

—

Lisa llegó al auto exactamente diez minutos después, más tarde de lo que quería.

—Lili ¿dónde estabas? — preguntó una curiosa Rosé a su novia. Aunque sabía perfectamente lo que había hecho, prefirió hacerse la inocente para no ir demasiado rápido.

—No es nada Rosie, duerme ¿quieres? — Contestó Lisa, con una voz agitada apenas disimulada y el rostro sonrojado.

Lisa se sentía avergonzada por lo que acababa de hacer. Si bien quería follar, no quería “aprovecharse” de su novia en ese momento.

No sabía que Rosé quería lo mismo.

—Lisa.— Insistió Rosé, con una voz más seria. —Dime que hiciste, puedo ayudarte.

El rostro de la tailandesa se tiñó de un rojo intenso y sus manos al volante comenzaron a temblar. No estaba conduciendo, y menos mal porque no se sentía en condiciones para hacerlo.

La vergüenza se extendía por todo su cuerpo y lo único que pudo hacer es tartamudear:

—Y-yo... es embarazoso... — Su miembro estaba volviendo a endurecer. —Mierda.

—Lili, ¿no quieres que te ayude? Te ves muy necesitada

—Insisto Rosé, no es nada. —Ni siquiera la miró a los ojos, estaba muerta de la timidez y estaba segura que si la veía directamente podía eyacular de solo eso.

La rubia suspiró, frustrada. Al parecer no sería tan fácil hacerla entender lo que quería.

—

No sabe cuánto tiempo pasó. Después de ese “incómodo” encuentro, Lisa encendió el auto y siguió conduciendo.

Ahora, de fondo sonaba 34 + 35 de Ariana Grande. La letra no ayudaba para nada a la pelinegra, quien sentía que en cualquier momento sus pantalones se iban a romper de tener la polla tan dura.

Rosé se había cansado de esperar y decidió que ya era hora que su novia entendiera. Se desabrochó el cinturón de seguridad y tomó la mano de Lisa.

—Lili, cariño. No sé si te diste cuenta que llevo pidiéndote todo el camino que dejes de conducir de una puta vez y me folles.

Lisa frenó en seco.

—Ah...— Fue lo único que pudo decir. Por fin había entendido. Ella, estúpida se había estado conteniendo sin saber que su novia lo único que quería era un buen sexo.

Su rostro volvió a teñirse de un rojo intenso y su nuez se movió al tragar saliva.

“Joder, soy horrible captando indirectas” se dijo internamente.

Rosé aprovechó que Lisa se quedó prácticamente estática y se inclinó para darle un leve beso en los labios. La tailandesa la miró, con los ojos abiertos como plato, claramente sorprendida por la acción de su novia y tocando sus labios dónde anteriormente habían estado los de Rosé.

La rubia sonrió divertida y volvió a besar a Lisa. No fue el beso apurado de hace unos minutos atrás. Ahora era uno largo, lento y con mucha más pasión. La extranjera poco a poco comenzó a sentir más confianza y tomó a Rosé de la cintura, atrayendo su cuerpo al de ella.

Los besos comenzaron a tomar otro ritmo. Eran húmedos, cargados de todo lo que no podían decir con palabras. La lengua de Lisa pidió permiso y Rosé se lo entregó. Sus labios se movían al mismo ritmo en el que sus lenguas danzaban.

La tailandesa cargó a su novia fácilmente y la sentó en su regazo, sin siquiera separarse de ella. La espalda de Rosé chocaba contra el volante pero ahora no importaba, lo único que importaba eran los valientes labios de Lisa contra los suyos.

Cuando finalmente se separaron, ambas estaban jadeando.

—Joder, eres adictiva. — Dijo Lisa con una voz ronca que hizo humedecer a Rosé aún más de lo que ya estaba.

La rubia no respondió con palabras. Se inclinó y mordió el lóbulo de su oreja, provocando un gemido de la contraria. En esa posición Rosé podía sentir el bulto de Lisa contra su humedad, y mierda, le encantaba.

Comenzó a frotarse contra la pelinegra mientras volvía a besarla, provocando gemidos de parte de la contraria.

Las manos de Lisa sujetaron fuerte la cintura de Rosé mientras sus besos volvían a tomar el tono intenso de antes. La presión de los labios de la extranjera con los suyos se sentía tan jodidamente bien. Pero aún no se sentía satisfecha.

Quería más.

Mucho más

Se separó lentamente. Sus ojos estaban oscurecidos por el deseo y la lujuria y sus labios estaban hinchados por los calientes besos de antes.

—Hazme tuya, Lili. — Susurró.

Lisa bajó la mirada a los labios de su novia. Luego volvió a sus ojos.

—Es que eres tan hermosa, Rosie... no quiero lastimarte.

Rosé casi muere de ternura por la preocupación de la tailandesa. Casi, porque luego recordó en la situación que se encontraban, que no era nada tierna.

—Vamos Lili, no seas así. Sabes que te necesito tanto como tu me necesitas a mí.

Rosé se inclinó y comenzó a besar el cuello de Lisa. Si todavía esta no estaba segura de si follarla o no, la rubia le iba a dar razones para que si lo haga de una maldita vez.

Lenta y provocativamente, Rosé tomó la mano de Lisa y la guió hacía su entrepierna. Un gruñido salió de lo más profundo de la tailandesa.

—¿lo sientes, cariño? — Preguntó, con la voz entrecortada por el placer.

—Joder nena... Estás tan empapada, ¿todo esto es por mí?

—Todo por y para ti, bebé.

Lisa empezó a explorar el cuerpo de su novia, desabrochando cada prenda hasta dejarla solo en ropa interior. Bajó a su cuello para marcarlo y pellizcó los pezones de Rosé por encima del brasier, provocando gemidos de la rubia.

La tailandesa sonrió contra su cuello por los gemidos de la rubia. Le encantaba escucharla así, y sobretodo le encantaba saber que ella era la que provocaba esos sonidos.

Desabrochó el sostén de su novia para luego alejarse y apreciarla. Su rostro estaba sonrojado, sus ojos estaban cerrados y sus labios estaban entreabiertos.

Se acercó otra vez para darle atención a sus pechos. Con su boca mordía y chupaba uno mientras que su mano le daba la misma atención al otro.

—Ah. Mierda. — Gimió Rosé, ebria de placer.

—Eso es nena. Gime, gime para mí. Te voy a hacer sentir tan bien. Te haré gemir hasta que olvides tu nombre.

La mano de Lisa se metió por debajo de las bragas de Rosé, las cuales estaban mojadas, casi inservibles. Acarició en círculos si clítoris para luego meter dos dedos dentro suyo, en una sola embestida.

—¡Lisa! Ahg, mierda...

Comenzó a aumentar la velocidad de sus dedos dentro de ella. Sabía perfectamente que Rosé amaba como la hacían sentir ESOS dedos.

Cuando la rubia sintió que no podía más, Lisa decidió que era el mejor momento para morder uno de sus pezones, provocando el grito inevitable de su novia.

—Mmm... Li-Lisa me v-voy a correr

—Vamos princesa, córrete para mí como la buena zorra que eres.

Esas palabras bastaron para que Rosé sintiera sus paredes apretándose al rededor de la pelinegra. Le excitaba demasiado que Lisa le hable así.

La rubia se arquea y se agarra del hombro de Lisa mientras esta sigue movimiento sus dedos para aumentar el placer de su contraria.

Rosé no puede decir más que gemir el nombre de Lisa mientras se corría. Está demasiado cegada por el placer. Su rostro era una hermosa pintura y la tailandesa era la artista.

Lisa retira lentamente sus dedos del interior de Park y esta gime por la pérdida.

Rosé abrió un poco los ojos y se encontró con su novia lamiendo sus dedos que poco antes habían estado dentro de ella. El escenario era tan erótico, tan explícito que la rubia no pudo evitar gemir.

—Sabes bien, princesa. — Dijo para luego inclinarse y besar su cuello, dejando marcas que claramente no iban a desaparecer de un día para el otro.

Lisa tiró de las bragas de Rosé, no tuvo que hacer tanta fuerza para que se rompieran. A la rubia ni siquiera le importó, lo único que quería era a la extranjera dentro de ella.

Lisa se alejó lo suficiente para ver a su hermosa novia. La amaba demasiado y a su vez la deseaba demasiado. A veces no podía creer como alguien tan hermosa era suya.

Se sentía orgullosa de decir “esta chica es mía”

—Eres tan hermosa. — Susurró Lisa con una sonrisa en el rostro. Por más que necesitaba estar dentro de ella y calmar de una puta vez esa erección, también quería amar a su novia como merecía.

—Cállate de una vez y fóllame. — Suplicó Rosé.

La polla de Lisa estaba tan dura que dolía, parecía ser que si no era atendida pronto iba a explotar.

Decidió que era momento de porfin calmar esa erección y de satisfacer a su novia como debía. Con una mano desabrochó sus pantalones mientras con la otra acariciaba lenta y deliberadamente el cuerpo de su novia.

Bajó sus pantalones junto a sus bóxers lo suficiente para que el sexo sea cómodo.

—Joder, eres demasiado grande. — Logró decir Rosé con la voz entrecortada por el reciente orgasmo.

Lisa sonrió y ahora esta sonrisa no tenía nada de suavidad. Estaba llena de lujuria, de deseo.

Rosé se acomodó en el regazo de la tailandesa. Sintió la punta de la contraria frotándose contra su interior y eso fue suficiente para que comenzara a descender.

Lisa gimió al sentir las apretadas paredes de su novia rodear su polla. Tomó a Rosé por la cintura y realizó una leve embestida que provocó jadeos de parte de ambas.

—Vamos cariño, monta mí polla como te gusta.

La rubia comenzó a moverse lentamente y en círculos en el miembro de su novia. Lisa estaba disfrutando, joder si que lo estaba disfrutando.

Rosé aumentó la velocidad de sus movimientos e inclinó la cabeza para atrás. Su cuello se encontraba vulnerable pero la atención de Lisa no estaba allí.

Estaba en sus pechos, en cómo rebotaban por cada movimiento. Decidió que era momento de no resistirse y tomó —otra vez— uno de ellos en su boca y su mano le dio la misma atención al otro.

—Lisa... ah, mierda. — Logró decir Rosé.

La extranjera gemía contra los pechos de su novia cada vez que sentía sus paredes apretar su miembro. Sentía que en cualquier momento podía correrse.

Ambas sentían mucha excitación. No solo por el momento en sí, que ya de por sí era muy placentero, sino por el hecho de que cualquiera podría verlas. Deberían sentirse asustadas, pero en realidad sentían todo lo contrario.

—M-más, Lili...

—¿quieres más fuerte, nena? ¿más rápido? — Embistió — eres una zorra

—S-soy tuya, Lili

—Eres jodidamente mía ¿entendiste?

Rosé en ese momento lo único que podía sentir era la polla de Lisa dentro suyo y su boca recorriendo cada centímetro de su cuerpo. Amaba cuando Lisa la dominaba durante el sexo. Quizá su novia pueda no captar ninguna indirecta pero una vez que entendía, se convertía en una maldita diosa. La forma en que la follaba no podía describirse con palabras, conocía perfectamente su cuerpo: qué tocar y cuándo.

—M-mierda, Lisa. Me voy a... correr

—Hazlo preciosa, córrete en mi polla.

Esas palabras bastaron para que Rosé sintiera un calor acumularse en su vientre para luego estrangular el miembro de su novia. Lisa no pudo resistirse cuando sintió su polla ser asfixiada y se corrió dentro.

La sensación de ser llenada por su novia no podía compararse con nada en el puto mundo.

—

Rosé se encontraba reposada en el hombro de Lisa, con todavía su novia dentro de ella. Apenas estaba recuperándose del sexo intenso que tuvieron.

Lisa la acomodó para posteriormente salir con un sonido húmedo.

La tailandesa ayudó a vestir a su novia y luego se acomodó la ropa, abrazó una vez más a su princesa y acarició su espalda lentamente.

—Te amo, Rosie.

—También te amo, cariño

Y Lisa supo que, definitivamente, fue el mejor viaje de toda su vida.

Let A! know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

1

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Her Christmas Hookup

Mia Vita: Wow, 'Her Christmas Hookup' was really fun and exciting to read. At first, I thought it was going to be like a sweet, Hallmark-style holiday story with a little spice. But then it turned into something more real and heartfelt, with some nice sexual tension and a bit of spicyness. Every chapter had s...

Read Now
The Offside Arrangement

deea: This is the perfect place for any reader who seeks a story filled with insanely steamy scenes that last several chapters long, narrated with original intrigue and plotted with hilarious episodes and lines. 📚✨️Kaid and Cadence had me cracking up with laughter; they were incredibly amusing. While she...

Read Now
The Mafia's Chef

SpaceKaCe: The only way I could do this was if you had to do the whole process and I had a bunch more to go through so that would help with that I think I’m this was a

Read Now
Butcher Boys (A Reverse Harem, Dark Romance)

NOVELHOLIC: 👌❤️ loved it kept me my toes wanting to know what happens next

Read Now
Craving the Captains

Linda Andersen: This was a great read. Great plot, great Spice, and great character building. Please keep writing.

Read Now
TRINITY BOUND: A Why Choose Romance (MFM)

Succy: Amazinggggggggggggg. The tension. The suspense. The world-building. The erotic senses. The characters (who are hotter than sin, btw.) The humor! My good God, THE HUMOR!!!!!! Hah, I loved every fucking page!!! We will meet again in book two!!

Read Now
Off limits to fate, My Alpha, my sin

Jayne: Loving this book, its comp.usive reading.

Read Now
Sweet Caroline

Yohamnes Alcalde: It is so perfect

Read Now
TEXT BUDDIES

Dee: It is one of the best thing I have ever read in my bl world ,I like how it started and I like the carrectors and the person who wrote this you are so brilliant

Read Now
Lust and sex (Chaelisa oneshots +18)