Customize readability
Aa

Feel Like Sun On My Skin (Off The Track)

All Rights Reserved ©

Summary

Finn Bakker y Sienna Wolff nacieron en extremos opuestos de una misma estructura. Él creció en una familia histórica que siempre ha estado profundamente conectada con el automovilismo, pilotos, ingenieros, mecánicos, diseñadores. Ella es la heredera única de uno de los accionistas mayoritarios de Mercedes, ama las carreras, su padre le ha diseñado una estructura que la perfila para competir y en un futuro dirigir. Por los azares del destino —y un par de malas decisiones que demandan a April Morgenthau y Patrick De Beer fuera del sindicato de pilotos—ambos acaban trabajando hombro a hombro en la mesa de directores. Eso no solo los hará descubrir que las dinámicas del paddock no son algo que se discute en papel, sino que los puede hacer arder.

Status
Ongoing
Chapters
2
Rating
n/a
Age Rating
18+

Piloto de reserva (Prólogo, parte 1)


No era la primera vez que Cordelia corría en el Red Bull Ring, pero había algo distinto en la brisa que respiraba —justo en la forma en que sentía el aire llenarse en sus pulmones al inhalar— porque la novata, que apenas cumplía 19 años, ya había corrido media temporada de Fórmula 1 con Williams y milagrosamente había logrado volar. Aún recordaba lo que les dijo a Sienna y Zack, que no sabía si todos esperaban que se estrellara y volara al momento de dar el salto. Muy pocos rookies han logrado alcanzar el sueño, y de esos, son menos los capaces de dar el ancho para cumplir las expectativas que la meca del automovilismo demanda. Era un milagro que una mujer como April Morgenthau pudiera durar tanto en la máxima categoría y hacer historia. Era un logro que otra mujer —Cordelia Hyland— pudiera patear esa puerta entreabierta que la alemana dejó hace años, y era demoledor saber que ambas chicas fueron reclutadas y formadas con Mercedes.

Faltaban 10 rondas para acabar el campeonato de ese año. Ferrari, Red Bull y Mercedes estaban peleando con uñas y dientes. Satoru Suzuki de Mercedes le pisaba los talones a Patrick De Beer; Connor Ferhmann, con 21 años y la promesa de Mercedes, estaba empatado con Dante Ferrara, de 22 años, considerado el hijo pródigo de Scuderia Ferrari; y Finn Bakker, el consentido de Red Bull Racing, luchaba un tercer lugar sin saber que podrían aspirar al subcampeonato, porque imprudentemente Suzuki se había ido de fiesta durante el parón y se había quebrado ambos brazos. Cordelia tampoco sabía nada al respecto; ella tenía su propia batalla, intentando pelear por puntos con los demás equipos de media tabla —básicamente, el logro para las mujeres del motorsport era hacer milagros cada semana montada sobre una licuadora con ruedas con chasis de fibra de carbono valuada en algunos miles de dólares—. Hyland se enteró un poco después que los demás que Sienna Wolff sería la controvertida decisión de Mercedes para cubrir el asiento que dejaría vacante Satoru Suzuki el resto de las carreras de la temporada. El atleta no quería, pero era una penalización ejemplar del equipo por mandar al demonio todo y decidir lesionarse cuando se suponía que estaba compitiendo por el campeonato.

La prensa en Spielberg estaba preparando sus preguntas mordaces al respecto apenas se publicó el anuncio, mientras Cordelia acompañaba a Dante Ferrara, April Morgenthau, que en ese momento corría para Alpine, y Jean Castelotti de McLaren, durante la Conferencia Oficial de Pilotos previa al Gran Premio de Austria. Cordelia estaba sentada en ese sofá entre April Morgenthau y Jean Castelotti. Dante respondía algunas cosas en un inglés impecable —tanto que podría hacer un acento británico si se lo proponía— y miraba directo a los periodistas, metódico, frío, serio, imponiendo presencia. A su lado, Jean intentaba hacer reír a la canadiense entre susurros, importándole muy poco lo que Dante tenía que decir. April intentaba mantenerse concentrada, pero alcanzaba a escuchar lo que decían los otros dos, y una leve curvatura en sus labios delataba que lo que hablaban la rookie de Williams y la apuesta de McLaren era lo más chistoso que había escuchado en la semana. Era un contraste interesante de ver: la calidez y la frialdad en una misma habitación. Ajenos. Sin saber que los periodistas ya tenían preguntas escritas en caliente sobre el anuncio de Sienna Wolff —una apuesta audaz por ser mujer, por no tener tanta experiencia en Fórmula 1, por no saber si era estratégico porque la Wolff ya había manejado antes de forma impecable el monoplaza de Suzuki en una FP1, para presumir que hasta Mercedes puede convertir a la hija de un accionista en una máquina cosechadora de puntos o para darle a Ferhmann la oportunidad de dirigir la dupla ante la ausencia de su teammate (aunque nadie de la prensa supiera que el veinteañero desde que nació estaba destinado a básicamente dirigir y solo manejaba por capricho y talento)—.

—Gracias, Dante. Cordelia, luces muy feliz hoy. ¿Ya te enteraste?... ¿ya viste el anuncio?—. Cuestionó un reportero de ESPN, con una mirada expectante que la menor no supo cómo interpretar al fijar la mirada sobre él. Castelotti no se veía tan sorprendido; Dante, sin prestar mucha atención a la cara de Cordelia, le extendió el micrófono que él previamente usó. Ella ni se dio cuenta de que el piloto de Ferrari se lo extendía, solo se quedó callada un momento y entrecerró discretamente los ojos. April le picó a Cordelia en el hombro para que reaccionara y no dejara a Dante con el brazo extendido. La rubia bajó la mirada tranquilamente y, al ver una mano masculina ofreciendo el micrófono, lo sostuvo, rozando sin querer con la punta de sus dedos los dedos del opuesto. —¿Qué anuncio?—. Fue lo único que preguntó. Claramente estaba desinformada. Eso era oro para los periodistas.

—Satoru Suzuki no correrá más esta temporada por una lesión. Se fracturó. Mercedes acaba de anunciar su reemplazo.—. Lo lógico era que, si hubiera una mujer para reemplazar a Suzuki, esa fuera Morgenthau por experiencia, pero ella rompió lazos con Mercedes hacía mucho; la siguiente opción era Hyland, que desde hacía tanto estaba bajo las alas de Maxwell Wolff, y no era raro que Williams y Mercedes se transfirieran y prestaran talentos entre sí. Cordelia no hizo nada, solo miró extrañada porque desconocía la razón por la que precisamente ella tendría que saber eso. Esa explicación no se dice, pero es lo que el paddock comenta entre subtextos, comentarios en doble sentido ocultos en palabras diplomáticas y momentos como este que, en lugar de ser un momento compartido, son oportunidades para migajear conflictos para la prensa. Cultivar rivalidades. —Conoces muy bien al reemplazo y quisiéramos saber tu opinión como mujer, como alguien que ha competido como rival y compañera. Acaban de anunciar que es Sienna Wolff. Suben a Sienna desde F2. Es oficial.

Se quedó congelada, en shock, silencio total, micrófono sostenido con su mano derecha, y solo podía verse que parpadeaba un par de veces incrédulamente como si el golpe de la noticia hubiera sido tan abrupto y en seco que necesitaba tiempo para procesarlo —por la forma en que tenía sus facciones, se podía apostar que replicaba una genuina confusión, casi parecía que le hubieran hecho la pregunta en chino—. Tardó unos largos e incómodos cinco segundos en silencio en asimilar lo que le dijeron.

Finalmente, reaccionó. Los cuerpos hambrientos de los periodistas, aún en sus asientos, parecían inclinarse hacia adelante a la espera de ese comentario explosivo que tanto esperaban: una crítica, desdén, un comentario que se pudiera tergiversar para volver ese anuncio en un baño de sangre entre dos mujeres que compartieron pista en F2, que fueron compañeras en la driver academy de Mercedes, que hubiera conflicto porque el padre de Sienna Wolff era el representante de ambas... pero ese momento nunca llegó. Al contrario de las expectativas, la reacción de la Hyland dejó a todos —incluyendo a los moderadores de la FIA— desconcertados, mucho más que a los pilotos que la acompañaban en la conferencia, al verla pararse con una emoción demasiado irreal para este deporte. Casi de un brinco ya estaba de pie.

—¡¿SIENNA!? ¡¿EN MERCEDES?! ¡¿AQUÍ?! —La sonrisa que mostraba en su cara era genuina, cargada de una euforia demasiado auténtica para que nadie fuera capaz de atreverse entre los reporteros a asumir que Cordelia Hyland solo estaba actuando o que fue sarcástica. Ella hizo exactamente lo contrario a lo que era típico en ese deporte. No emitió opinión o crítica. Solo felicidad total porque su mejor amiga de la infancia había cumplido su sueño, el sueño que ambas compartían y ahora compartían pista juntas en equipos distintos —sin presunción alguna de nepotismo ni comentario alguno que dijera que otro era mejor para ese puesto—. Que no se volviera a sentar invitaba a todos a asumir lo obvio: estaba a punto de salirse corriendo, dejando todo a la mitad, a buscar a su amiga. —¿Dónde está? ¿Ya la vieron? ¡Está aquí! ¡Tengo que verla!—. Se giró de inmediato para agarrar su celular y su botella de agua que dejó debajo en el sofá, ignorando el protocolo y todo lo demás.

Hasta Jean Castelotti se recorrió para no estorbarle con los pies a Cordelia en el momento que ella se agachó por su botella. April miró todo con una mirada inescrutable; nadie sabía si juzgaba, respetaba, analizaba o estaba sorprendida, pero no detuvo a la rookie de estrenar su primera sanción con la FIA. Por otro lado, Dante se levantó a medias y con su mano firme la detuvo, sosteniéndola del brazo cuando vio que ella estaba a nada de correr fuera de cámara. El piloto de McLaren vio todo pasar tan rápido que no captó bien lo que pasaba, pero la piloto de Alpine miró eso con curiosidad. La rubia no dijo nada, pero se giró por reflejo a verle primero la mano a Dante rodeándole su brazo, luego se fijó en los ojos celestes del italiano, expresión impenetrable. Solo la detuvo sin explicarle razones más allá de una advertencia que esperaría de su media manager:

—Si te sales ahora, pueden sancionarte. Reglamento de la FIA.

Miró a Ferrara detenidamente. Los ojos verdes de ella sobre los de él se separaron casi de inmediato. Esa era para la Hyland su segunda sorpresa del día, no solo porque le habló, sino porque... ¿Quién demonios sabía eso? ¿A quién le importaba si una rookie hacía decisiones idiotas como esa?

Él la soltó luego de eso y se volvió a sentar, como si le hubiera hecho su buena acción del día —su servicio social— al explicarle a la rookie nociones del reglamento durante la interacción con medios en conferencias oficiales, y se volvió a sentar como si no hubiera ocurrido, prácticamente lo dejó nada más como si fuera un mecanismo más del paddock. Aunque nadie, jamás, nunca, y en especial en ese deporte hace esa clase de favores. No si no les conviene.

—Gracias... —Murmuró extrañada, volviéndose a sentar, más tranquila. Pero la prensa no le tomó mucha importancia a ese gesto de Dante; les importaba más que Cordelia no dijera nada sobre favoritismos. No dijo que Sienna no merecía el asiento. No se quejó de que Sienna fuera hija de un accionista. Todo lo que hizo fue... ser feliz por ella. Demasiado feliz.

—¿De verdad son amigas?—. Murmuró el periodista que le lanzó la bomba a Cordelia. Otros respondieron entre susurros: “No sabíamos que tanto...”

Al acabar el turno de conferencia, Cordelia salió disparada por el paddock hacia el hospitality de Mercedes. La zona estaba llena de personal, cámaras secundarias, mecánicos, algún piloto entrando o saliendo. El anuncio de Sienna Wolff como piloto oficial de Mercedes se acababa de hacer público hacía menos de una hora. La marea mediática aún no bajaba. Hyland, sin importarle que no debería entrar sin invitación al hospitality de un equipo contrario, menos con su playera de Williams, llegó y entró como si nada. La seguridad no la retuvo, nadie le dijo nada, no se interpusieron o replicaron. Quizá por el nombre. Quizá por el aura de puro entusiasmo que traía encima. La realidad era que ya tenían previsto que precisamente la rubia entraría como un relámpago apenas se enterara de que Sienna estaría en el paddock como titular —y no se equivocaron— de hecho, hasta se tardó. Maxwell le apostó a todos los ingenieros que Cordelia Hyland lo haría apenas lo subieran a redes; el Team Principal opinó que probablemente la penalizarían si la prensa se lo revelaba en medio de la conferencia —y gracias a Dante Ferrara perdió—; y el Director Técnico del equipo atinó al decir que apenas acabara su conferencia llegaría como una tormenta.

—¡¿SIENNAAAAAAA?!—. Fue un grito muy dulce. Los murmullos de todos se interrumpieron al ver a la canadiense con su cabello suelto y alborotado contrastando con su playera de Williams, botella en mano, buscándola para ver si era real. Sienna Wolff, que estaba en un rincón con el ingeniero de Satoru Suzuki platicando, giró hacia la puerta ya usando la playera blanca estampada con el logo de Mercedes-AMG, diseñada por Tommy Hilfiger con el ribete tricolor en el cuello.

—¡CORDIE!— Respondió la Wolff igual de fuerte. Ambas corrieron una hacia la otra como si no estuvieran rodeadas de cámaras, ingenieros, pilotos, periodistas o gente de la FIA. Se abrazaron, muy fuerte, muy largo, imposible de tergiversar y que desprendía un aire de alivio, como si se reencontrará con su otra mitad después de meses separadas. Giraron un poco en el sitio. Cordelia la levantó y Sienna gritó de emoción en reacción.

—¡No puedo creerlo! ¿Mercedes? ¡¿TÚ?! ¡¿AQUÍ?!

—¡Quería decirte antes! ¡Te juro que quería! ¡Pero me mandaban a la tumba si rompía el NDA!

—¡Estoy tan orgullosa de ti!

—¡Te amo, idiota!

—¡Y yo a ti más! ¡MIRA TU ACCESO AL PADDOCK COMO PILOTO! ¡ES EN SERIO!

Las cámaras que estaban cubriendo a Mercedes pertenecientes del programa Drive To Survive se giraron hacia ellas de inmediato, olvidando por completo a Connor Ferhmann y a Mercedes, desviaron su atención hacia ellas. Los celulares también. El clip se capturó desde cinco ángulos distintos. Uno de los operadores de F1 TV ya estaba mandando el corte directo para redes.

Chapters
1. Piloto de reserva (Prólogo, parte 1)
Let amethystjellybean know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

The Contract Wife

Lynne: Beautiful story very enjoyable.well done.

Read Now
The Rewrite

Fiona Walker: What a wonderfully brilliant story. As always, really well written and edited with a great storyline, it seems there’s no genre this really talented author can’t write! All the characters are really likeable even poor wet Cameron lol and the sub story is one I’d really like to read *hint hint*I hav...

Read Now
Fated to My Ex- Best Friend

Victoria: I liked how you described everything so clearly. It made the story very immersive. Do you plan to continue this story further?

Read Now
Broken Halos MC

Lynn Hamilton: Author does an amazing job of creating a story that will make you feel like you’re there and part of the story. Very descriptive and well written. The book has a great plot that makes it interesting and coming back for more.

Read Now
The Grumpy Next Door

Jane: A lovely story with good characters.

Read Now
The Alpha's Exiled Mate

Mokatoka: Say what????? God! Is it over???

Read Now
Going For The Goalie

Lillipad0234: Teenagers making silly mistakes and then realising what they’ve lost. There are a few dramas along the way, but the characters feel realistic and the storyline is believable. I really enjoyed watching their second chance unfold and ended up reading the whole book within 48 hours! 😂❤️A lovely second...

Read Now
The Full Moon Breeding Club

Bargara4670: This was a refreshingly different love story. Both Hadleigh and Grant were strong and likeable characters. It was satisfying to see their relationship develop. I wonder if this story will be the first in a series. I would be interested to find out if Marina is bonded.

Read Now
SECRET BILLIONAIRE

Afeline Curmi: Love the story❤️❤️❤️

Read Now