Unico
La casa de los Jeon olรญa a madera reciรฉn encerada y a las flores blancas que Sora, la hermana mayor de Jimin, habรญa colocado en el jarrรณn del recibidor esa misma maรฑana. Era una casa grande, limpia, perfectamente ordenada. El tipo de hogar que la gente admiraba desde fuera y que, por dentro, a veces se sentรญa demasiado silenciosa.
Jungkook cerrรณ la puerta del garaje con mรกs fuerza de la necesaria. Habรญa llegado tarde otra vez. El reloj de la cocina marcaba las once y media de la noche. Sora ya debรญa de estar dormida. O al menos fingiendo que lo estaba.
Dejรณ las llaves sobre la mesa de mรกrmol y se quedรณ un momento quieto, escuchando. Solo el leve zumbido del refrigerador. Nada mรกs.
Subiรณ las escaleras sin prisa. En el pasillo, la puerta de la habitaciรณn principal estaba entreabierta. La luz de la lรกmpara de noche dibujaba un rectรกngulo amarillo en el suelo. Jungkook se asomรณ.
Sora dormรญa de lado, con el cabello largo y oscuro esparcido sobre la almohada. Tenรญa una mano bajo la mejilla y la otra descansando sobre la sรกbana. Parecรญa tranquila. Siempre lo parecรญa. Desde el dรญa de la boda, hace tres aรฑos, Sora habรญa sido la esposa perfecta: paciente, elegante, comprensiva. Nunca levantaba la voz. Nunca preguntaba demasiado. Nunca exigรญa mรกs de lo que Jungkook estaba dispuesto a dar.
รl se quedรณ mirรกndola un segundo mรกs de lo necesario. Luego se apartรณ y siguiรณ hasta el baรฑo del fondo.
Se quitรณ la camisa frente al espejo. El agua caliente del lavabo le quemรณ las manos. Se mirรณ a sรญ mismo: el cabello negro un poco desordenado, la mandรญbula tensa, los ojos oscuros que รบltimamente evitaban reflejarse demasiado tiempo. Habรญa algo en su expresiรณn que no le gustaba. Algo que se parecรญa demasiado a culpa.
O a hambre.
Se secรณ la cara y bajรณ de nuevo. No tenรญa sueรฑo. Sabรญa que, si se metรญa en la cama al lado de Sora, terminarรญa mirando el techo durante horas, pensando en lo mismo de siempre.
En la sala, la luz del pasillo alcanzaba apenas el sofรก grande. Jungkook se dejรณ caer allรญ, con los codos sobre las rodillas, y sacรณ el telรฉfono. No tenรญa notificaciones importantes. Solo un mensaje de hace dos horas de su manager recordรกndole la reuniรณn de la maรฑana siguiente. Lo ignorรณ.
En su galerรญa habรญa cientos de fotos de eventos, de ensayos, de momentos con Sora. Sonrisas perfectas. Manos entrelazadas frente a cรกmaras. El anillo de compromiso brillando bajo los flashes.
Y, mรกs abajo, escondidas en una carpeta bloqueada que nadie mรกs conocรญa, habรญa otras imรกgenes.
No las abriรณ esa noche. No hacรญa falta. Las tenรญa memorizadas.
Jimin.
La hermana menor de Sora. Tres aรฑos mรกs joven. Cabello castaรฑo claro que a veces se recogรญa en una coleta alta, dejando la nuca al descubierto. Ojos afilados que se suavizaban solo cuando reรญa de verdad. Una boca que sabรญa sonreรญr de forma educada frente a la familia y de forma peligrosa cuando creรญa que nadie la estaba mirando.
Jungkook la habรญa conocido mucho antes de casarse con Sora. De hecho, la habรญa conocido primero.
Habรญa sido en una de esas cenas familiares que su padre organizaba cuando aรบn intentaba aparentar que la familia Jeon y la familia Park eran algo mรกs que socios de negocios. Jimin tenรญa diecinueve aรฑos entonces. Jungkook, veintidรณs. Ella llegรณ tarde, con una chaqueta oversized y los auriculares colgando del cuello. Saludรณ a todo el mundo con una inclinaciรณn de cabeza educada y luego se sentรณ al otro extremo de la mesa, como si el resto del mundo le importara muy poco.
Jungkook no pudo dejar de mirarla.
Habรญa algo en la forma en que sostenรญa los palillos, en cรณmo inclinaba la cabeza cuando alguien hablaba, en la pequeรฑa cicatriz casi invisible sobre su ceja izquierda. Algo que no se parecรญa a nada de lo que รฉl habรญa visto antes. Sora, en cambio, era la hermana mayor perfecta: sonrisa impecable, conversaciรณn fluida, el tipo de mujer que cualquier familia querrรญa como nuera.
Y eso fue exactamente lo que ocurriรณ.
Cuando su padre le dijo, meses despuรฉs, que un matrimonio entre las dos familias reforzarรญa los lazos, Jungkook no se negรณ. No porque quisiera a Sora de esa forma. Sino porque, en aquel momento, todavรญa creรญa que el deseo podรญa controlarse. Que el fuego que sentรญa cada vez que Jimin entraba en una habitaciรณn podรญa apagarse si รฉl simplemente elegรญa mirar hacia otro lado.
Se equivocรณ.
El dรญa de la boda, Jimin llevaba un vestido color crema y el cabello recogido. Estaba de pie detrรกs de Sora, sosteniendo el ramo. Cuando Jungkook levantรณ la vista despuรฉs de decir el โsรญโ, sus ojos se encontraron con los de ella por un segundo. Solo un segundo. Pero fue suficiente para que el anillo que acababa de ponerle a Sora se sintiera demasiado pesado en su mano.
Desde entonces, cada visita de Jimin a la casa se habรญa convertido en un ejercicio de autocontrol.
Ella venรญa a menudo. A veces a comer. A veces a quedarse el fin de semana cuando Sora insistรญa en que no deberรญa vivir sola en ese apartamento tan pequeรฑo del centro. Jungkook aprendiรณ a estar ocupado cuando ella llegaba. Aprendiรณ a salir a correr, a encerrarse en el estudio, a hablar con Sora de temas banales mientras Jimin estaba en la habitaciรณn de invitados, a solo unos metros de distancia.
Pero el cuerpo no olvida lo que la mente intenta enterrar.
Habรญa noches en las que soรฑaba con ella. Con la forma en que se mordรญa el labio inferior cuando estaba concentrada. Con la risa baja y ronca que soltaba cuando alguien decรญa algo realmente gracioso. Con la manera en que se cruzaba de brazos y lo miraba de reojo cuando pensaba que รฉl no se daba cuenta.
Y habรญa maรฑanas en las que despertaba al lado de Sora con el corazรณn acelerado y la culpa atrapada en la garganta.
Esa noche, el telรฉfono vibrรณ de nuevo en su mano.
Un mensaje.
Jimin:
ยฟSora estรก despierta?
Jungkook se quedรณ mirando la pantalla. El nombre. Las letras negras sobre el fondo oscuro. El reloj marcaba las 11:47.
No deberรญa responder. No a esa hora. No cuando Sora dormรญa arriba y รฉl estaba solo en la sala, con la casa en silencio y la tentaciรณn demasiado cerca.
Pero sus dedos ya se movรญan.
Jungkook:
No. Estรก dormida. ยฟTodo bien?
Tres puntos aparecieron casi de inmediato.
Jimin:
Sรญ. Soloโฆ no podรญa dormir. Estaba pensando en pasar maรฑana a dejarle unas cosas que me pidiรณ. ยฟTe molesta?
Jungkook:
No. Claro que no.
Hubo una pausa mรกs larga esta vez. Luego:
Jimin:
Gracias. Entoncesโฆ nos vemos maรฑana.
Jungkook dejรณ el telรฉfono sobre el sofรก. Se pasรณ una mano por la cara. Maรฑana. Ella estarรญa aquรญ maรฑana. En su casa. Con Sora. Con รฉl.
Se levantรณ y caminรณ hasta la ventana que daba al jardรญn trasero. La noche estaba clara. Las luces de la ciudad brillaban a lo lejos, mรกs allรก de los รกrboles altos que rodeaban la propiedad. Pensรณ en lo fรกcil que habrรญa sido, hace tres aรฑos, decir que no. Negarse al matrimonio. Decirle a su padre que no querรญa a Sora de esa forma. Que el problema no era ella, sino la hermana menor que lo miraba de una manera que todavรญa no sabรญa interpretar.
Pero no lo hizo.
Y ahora estaba aquรญ. Casado. Con una esposa que lo querรญa de verdad. Y con un deseo que no habรญa disminuido ni un solo dรญa.
Se dio la vuelta y subiรณ las escaleras de nuevo. Esta vez entrรณ en la habitaciรณn. Se quitรณ los pantalones en silencio y se metiรณ bajo las sรกbanas. Sora se removiรณ un poco cuando sintiรณ el peso del colchรณn, pero no despertรณ del todo. Jungkook se quedรณ de espaldas, mirando el techo oscuro.
Cerrรณ los ojos.
Y, como casi todas las noches, la imagen que llegรณ no fue la de su esposa.
Fue la de Jimin, de pie en la puerta de la cocina, con una taza de cafรฉ entre las manos, mirรกndolo como si tambiรฉn ella guardara un secreto demasiado pesado para decirlo en voz alta.
Al dรญa siguiente, la casa se llenรณ de movimiento temprano.
Sora ya estaba despierta cuando Jungkook bajรณ. Llevaba un pijama de seda gris y el cabello suelto. Le ofreciรณ un cafรฉ con esa sonrisa tranquila que siempre le dedicaba.
โLlegaste tarde anoche โdijo, sin reproche.
โHubo trรกfico โmintiรณ รฉl.
Sora asintiรณ y volviรณ a su taza. No preguntรณ mรกs. Nunca lo hacรญa.
A media maรฑana, el timbre sonรณ.
Jungkook estaba en el estudio, revisando unos documentos que su manager le habรญa enviado. Escuchรณ la voz de Sora desde el recibidor, alegre, cรกlida. Luego otra voz. Mรกs baja. Mรกs familiar.
Jimin.
Dejรณ el bolรญgrafo sobre la mesa y se quedรณ quieto. El corazรณn le dio un golpe seco contra las costillas. Se obligรณ a respirar. Luego se levantรณ y saliรณ al pasillo.
Las dos hermanas estaban en la entrada. Sora abrazaba a Jimin con fuerza, como siempre hacรญa. Jimin correspondรญa el abrazo, pero su mirada se desviรณ un segundo hacia el pasillo. Cuando vio a Jungkook, su expresiรณn cambiรณ apenas. Un parpadeo mรกs lento. Una ligera tensiรณn en la mandรญbula.
โHola โdijo ella.
La voz le saliรณ neutral. Educada. Exactamente como debรญa sonar frente a la hermana casada.
โHola โrespondiรณ Jungkook.
Sora se separรณ del abrazo y le restregรณ el brazo a Jimin con cariรฑo.
โTrajo las cosas que le pedรญ para la cena del viernes. Y tambiรฉn trajo ese vino que te gusta, Jungkook. ยฟVerdad?
Jimin levantรณ una bolsa de papel y asintiรณ.
โSรญ. El que mencionaste la รบltima vez.
Jungkook sintiรณ que algo se le apretaba en el pecho. No recordaba haber mencionado ningรบn vino. O tal vez sรญ. Tal vez en alguna de esas conversaciones banales que tenรญan cuando Sora estaba cerca y ambos fingรญan que no habรญa nada mรกs debajo.
โGracias โdijo.
Sora se llevรณ la bolsa a la cocina, hablando de la cena y de los invitados y de lo bien que quedarรญa todo. Jimin se quedรณ un momento en el recibidor, con las manos dentro de los bolsillos de su chaqueta negra. Llevaba vaqueros oscuros y una camiseta simple. El cabello suelto le caรญa sobre los hombros. Parecรญa cansada. O tal vez solo cuidadosa.
Jungkook dio un paso hacia ella.
โยฟDormiste algo al final? โpreguntรณ en voz baja.
Jimin levantรณ la vista. Por un segundo, sus ojos se encontraron de verdad. Sin la mรกscara familiar. Sin la distancia educada.
โUn poco โrespondiรณ. โLo suficiente.
Habรญa algo en su tono. Algo que no decรญa.
Sora volviรณ a asomarse desde la cocina.
โJimin, ยฟte quedas a comer? Preparรฉ suficiente.
Jimin dudรณ. Jungkook lo notรณ. La forma en que su mirada bajรณ un segundo hacia el suelo, como si estuviera calculando riesgos.
โSolo un rato โdijo al final. โTengo que volver al apartamento despuรฉs.
Sora sonriรณ, satisfecha, y desapareciรณ de nuevo.
Jungkook y Jimin se quedaron solos en el pasillo. El silencio se estirรณ entre ellos, denso, cargado. รl podรญa oler el perfume que ella usaba. Algo fresco, con un toque de cรญtricos. El mismo que habรญa olido la รบltima vez que ella se quedรณ a dormir en la habitaciรณn de invitados, hace casi dos meses.
โNo tenรญas que venir solo por las cosas โdijo รฉl, mรกs bajo todavรญa.
Jimin lo mirรณ de reojo.
โSรญ tenรญa. Sora me las pidiรณ. Yโฆ querรญa verla.
Hizo una pausa. Luego aรฑadiรณ, casi en un susurro:
โY a ti.
Las palabras quedaron flotando en el aire. Jungkook sintiรณ que el suelo se movรญa un poco bajo sus pies. No dijo nada. No podรญa. Porque si abrรญa la boca en ese momento, no sabรญa quรฉ iba a salir.
Desde la cocina, Sora llamรณ:
โยกVengan! La comida estรก lista.
Jimin se apartรณ primero. Dio media vuelta y caminรณ hacia la luz de la cocina como si nada hubiera pasado. Jungkook se quedรณ unos segundos mรกs en el pasillo, con la mandรญbula apretada y las manos cerradas en puรฑos dentro de los bolsillos.
Luego la siguiรณ.
La mesa estaba puesta con cuidado. Platos blancos, cubiertos brillantes, un jarrรณn pequeรฑo con flores. Sora servรญa la comida con esa eficiencia tranquila que la caracterizaba. Jimin se sentรณ frente a Jungkook. รl se sentรณ al lado de Sora.
Durante el almuerzo, la conversaciรณn fluyรณ como siempre. Sora hablaba de la cena del viernes, de los invitados, de un vestido nuevo que habรญa visto. Jimin respondรญa con cortesรญa, sonreรญa en los momentos correctos, hacรญa preguntas educadas. Jungkook comรญa en silencio la mayor parte del tiempo, consciente de cada movimiento de la mujer que tenรญa enfrente.
Cuando Jimin se llevรณ el vaso de agua a los labios, รฉl mirรณ el movimiento de su garganta. Cuando ella se inclinรณ ligeramente hacia adelante para alcanzar el pan, รฉl notรณ la curva de su cuello. Cuando sus ojos se encontraron por un segundo demasiado largo, ambos miraron hacia otro lado al mismo tiempo.
Sora no pareciรณ notarlo. O tal vez sรญ, y simplemente eligiรณ no decir nada.
Despuรฉs de comer, Sora insistiรณ en que Jimin se quedara un rato mรกs. Jimin aceptรณ. Se fueron juntas al sofรก de la sala a mirar unas fotos antiguas que Sora habรญa encontrado. Jungkook se quedรณ en la cocina, limpiando los platos, escuchando las risas suaves de las dos hermanas desde la otra habitaciรณn.
Una de esas risas era distinta. Mรกs baja. Mรกs familiar. La de Jimin.
Se apoyรณ en el fregadero y cerrรณ los ojos un momento.
Tres aรฑos. Tres aรฑos casado. Tres aรฑos deseando a la hermana de su esposa como si fuera la รบnica persona en el mundo que podรญa llenar el vacรญo que รฉl mismo habรญa creado.
Y ahora ella estaba ahรญ. En su casa. Riendo. Existiendo. Demasiado cerca.
Cuando terminรณ de limpiar, se secรณ las manos y caminรณ hasta la sala. Sora y Jimin estaban sentadas juntas en el sofรก, con un รกlbum abierto entre ellas. Sora seรฑalaba una foto y reรญa. Jimin sonreรญa, pero su mirada se levantรณ en cuanto Jungkook apareciรณ en la puerta.
Hubo un segundo de silencio. Solo un segundo.
Luego Sora dijo:
โMira, Jungkook. Esta es de cuando Jimin tenรญa diecisiete. ยฟTe acuerdas de esa fiesta en la casa de campo?
Jungkook se acercรณ. Mirรณ la foto. Jimin adolescente, con el cabello mรกs corto, sonriendo de lado hacia la cรกmara. Alguien le habรญa puesto un brazo sobre los hombros. รl no aparecรญa en esa imagen. Pero recordaba esa fiesta. Recordaba haberla visto desde lejos, con una cerveza en la mano, pensando que era demasiado joven y demasiado peligrosa al mismo tiempo.
โSรญ โdijo. โMe acuerdo.
Jimin cerrรณ el รกlbum con cuidado.
โDeberรญa irme ya โmurmurรณ.
Sora protestรณ un poco, pero no insistiรณ demasiado. Acompaรฑรณ a su hermana hasta la puerta. Jungkook se quedรณ unos pasos atrรกs, observando cรณmo se abrazaban otra vez. Cรณmo Sora le acariciaba el cabello con cariรฑo. Cรณmo Jimin cerraba los ojos un segundo durante el abrazo, como si necesitara ese contacto mรกs de lo que admitรญa.
Cuando se separaron, Jimin mirรณ hacia รฉl.
โNos vemos el viernes, entonces โdijo.
La cena. Sรญ. Ella vendrรญa a la cena.
โSรญ โrespondiรณ Jungkook. โNos vemos.
Jimin asintiรณ. Abriรณ la puerta. La luz de la tarde entrรณ de golpe. Antes de salir del todo, se girรณ una รบltima vez. Sus ojos se encontraron con los de Jungkook por encima del hombro de Sora.
No dijo nada.
No hacรญa falta.
El mensaje estaba ahรญ, claro y peligroso, en el espacio que habรญa entre ellos.
Jungkook cerrรณ la puerta despuรฉs de que ella se fuera. Sora suspirรณ contenta y hablรณ de lo bien que se veรญa su hermana, de lo mucho que la extraรฑaba cuando no venรญa. Jungkook asintiรณ en los momentos correctos. Luego subiรณ al estudio y cerrรณ la puerta con llave.
Se sentรณ en la silla frente al escritorio. Apoyรณ los codos sobre la madera y se cubriรณ la cara con las manos.
El deseo no se habรญa ido.
Nunca se habรญa ido.
Y cada vez que Jimin cruzaba esa puerta, se sentรญa un poco mรกs cerca de perder el control por completo.
Fuera, en el jardรญn, el viento movรญa las hojas de los รกrboles. Dentro de la casa, Sora canturreaba suavemente mientras ordenaba la sala.
Y Jungkook, solo en el estudio, se preguntรณ cuรกnto tiempo mรกs podrรญa seguir fingiendo que el hombre que era frente a su esposa no era el mismo que, en secreto, habรญa deseado a su hermana desde el primer dรญa.








