Capitulo 1: Reencuentro
Dicen que el final vendrá cuando un lobo parta el cielo en dos, cuando una serpiente devoré a las tormentas y cuando los muertos caminen en la tierra
Está es la historia de como una aparente misión común terminaría por revolucionar todo Yggdrasill hasta la raíz
Era un día común como cualquier otro en Midgard
Velkan un mercenario de cabello blanco, usando su característica gabardina negra estaba frente a una aprendiz de valkyria
Está era una chica de cabellos rubios y ojos azules que vestía con una armadura brillante
—¡No voy a permitir que mancilles el buen nombre de Asgard con tus falacias!
Velkan suspiro con cansancio mientras la chica desenfundaba su arma
—Greit como prefieras, aunque eso no quita el hecho de que en Asgard son un montón idiotas que solo se preocupan por ellos mismos
Esas palabras llenaron de ira a la aprendiz, sus dientes se apretaron junto con sus puños, entonces respiro profundo y miro fijamente a Velkan
—¡Mi nombre es Astrid, aprendiz de valkyria bajo la supervisión de la señora Brunilda y hoy conocerás mi filo!
Dijo presentándose mientras lo apuntaba con la punta de su estoque como era costumbre según la tradición Asgardiana
Velkan parecía casi aburrido
En ese momento la valkyria empezó con una serie de estocadas rápidas, las cuales Velkan esquivo con facilidad, notándose aburrido
Viendo que sus ataques eran inútiles se alejo un momento
—Mejor acabo esto de una vez
Susurró la chica mientras la hoja de su espada empezaba a extenderse a lo largo y ancho
Levantándola sobre su cabeza concentro una gran cantidad de éter en el filo haciéndola enorme, era la técnica Bolge
Sin previo aviso bajo la espada en un tajo vertical a lo que Velkan solo desenfundó su espada, la cual era de cristal rojo y al impactar con la técnica la deshizo sin dejar rastro de ella
«¿Cómo hizo eso?»
Impactada por lo ocurrido Astrid no se dio cuenta que Velkan se había movido atrás de ella y la derribo de un golpe en la nuca
—Esperaba más de ti Laerling…
Sin más Velkan enfundó su espalda mientras la gente a su alrededor murmuraba
Frustrada Astrid golpeó el suelo mientras veía como aquel mercenario insolente regresaba junto a la multitud volvían al interior del gremio de dónde habían salido
«Maldición… porque soy tan débil»
Sintiéndose humillada lágrimas empezaron a salir de sus ojos empapando el suelo, cuando desde atrás sintió una mano en su hombro
—Tuviste mucha suerte, el último que peleó con Velkan termino mal herido
Astrid miro por encima de su hombro un momento notando como un hombre joven estaba atrás de ella con una sonrisa intentando consolarla a lo que haciendo un puchero bajo la cabeza aún frustrada
El joven tenía una sonrisa incómoda, no sabía cómo consolar a la chica frente a él
—Emm… deja me presento mi nombre es Vanling, mucho gusto
Hubo un silencio sepulcral durante unos segundos
—Hace un momento pude oír que tú nombre es Astrid
Hubo un silencio incómodo por parte de ambos, Astrid estaba hundida en su frustración y por su parte Vanling parecía ansioso
—¡Discúlpame por mi atrevimiento pero ¿podrías ayudar a mi grupo en una misión?!
Esa petición tomo por sorpresa la chica, ¿Cómo después de una derrota tan humillante alguien podría pedirle ayuda?; sus ojos se abrieron de par en par junto con su boca
—¿Eh? Pe-pero acabo de perder… y de una manera muy humillante…
Solo con sus palabras se deprimía más a lo que Vanling solo sonreía avergonzado de si mismo
—Es que pude ver tu técnica y la verdad me sorprendió mucho, en mi grupo solo tenemos a un Veiviser de curación y uno de fuego, nos faltaría un Kriger, pero si te nos unes sería un gran honor
Ante esos halagos Astrid se sonrojo recuperando la confianza en ella, además recordó que le habían asignado la misión de buscar gente fuerte y esa era una buena oportunidad
Tras aceptar se reunió con el grupo de Vanling, era un humano más y dos elfas
—Muy bien deja te presento al grupo
Vanling sonreía emocionado
—Esta hermosa y elegante elfa de cabellos dorados es nuestra Veiviser de curación, la preciosa, la inigualable, una dama entre las demás, ¡la gran Nei!
Vanling aplaudía solo, su presentación era vergonzosa para cualquiera que lo observará
—Es como un perro faldero detrás de ella, solo que no le dice que está enamorado de ella
Le susurra la otra elfa a Astrid con cierto aire de desprecio y celos en su voz
Por su parte Nei sonreía de manera elegante
—Muchas gracias Vanling, eres un amor
Mientras le decía eso este sonreía satisfecho mientras Nei le acariciaba el rostro a lo que los demás incluida Astrid los veían incómodos, tras aclararse la garganta continuo
—Bueno, está linda y adorable elfa es la pequeña Verdi
Vanling acaricio el cabello de está elfa como si fuera una niña chiquita pues parecía una
—¡Que mi nombre es Verdilos Idiota! ¡Y no me trates como una niña pequeña! ¡Soy más vieja que tus abuelos!
Verdilos hacia un puchero molesta
—Si si como digas verdi, es nuestra Veiviser, usa éter de fuego
Después de mencionar eso se movió atrás del otro humano y lo abrazos desde atrás de manera fraternal
—Este fortachón de aquí es el gran Fyll, no sabe usar éter pero se encarga de protegernos con su gran escudo
—Por su puesto, es una reliquia familiar hecha por los mejores artesanos enanos de Svartalheim para proteger a los indefensos
Vanling le dio unas palmadas en la espada
—Y por último yo, soy el espadachín del grupo
Desenfundó su espada y la levanto al cielo
—Y un día seré el mejor espadachín del mundo
Astrid sonrió ante las interacciones del grupo, parecían buenas personas
—¿Entonces cuál es la misión?
Parecía alegre a diferencia de hace unos momentos cuando fue derrotada con Velkan
—Vamos a escoltar a una pareja de ancianos y algunos huérfanos , su destino esta a un día de viaje, es que han recibido amenazas y no están tranquilos por su seguridad
Astrid asentía, no era la primera misión de escolta que tenía, en Asgard hizo varias que transcurrieron sin incidencias, de seguro sería lo mismo
—Oye niña ¿si vas a poder ayudarnos? Velkan no suele dejar muy bien a sus… víctimas
Mientras hablaba Nei apago un cigarro en la mesa
—Estoy en perfectas condiciones…
Astrid sonreía incomoda
—Aunque no entiendo que tiene de especial ese tal Velkan que todos hablan de él
—¿Así que quieres saber sobre La Bestia Blanca de Midgard?
Fyll sonreía emocionado
—Fyll es un chismoso de primera, le encanta contar las hazañas de los demás, si no fuera un guerrero sería un narrador
Le susurró Verdilos a Astrid riéndose un poco
—Velkan es el mercenario más despreciable y vil que existe, un día solo aprecio y desde entonces nadie ha podido derrotarlo, dicen que ha matado hombres, mujeres y niños, además de dragones y que incluso el acabado solo con El culto de Nidhogg desde entonces se ganó su apodo de La Bestia Blanca de Midgard…
Fyll estaba absorto en su relato, se veía que le apasionaba contar historias, pero fue interrumpido por Vanling
—Vamos amigo no es para tanto, no creo que haya acabado con el culto de Nidhogg eso es imposible
—Pues no han ocurrido más ataques de Draugrs en aldeas desde que surgió el rumor de Velkan así que es muy probable
—No creo, a fin de cuentas Velkan no es la gran cosa, un día lo superaré
Vanling sonreía confiado mientras sus compañeros se reían de su sueño mientras Astrid observaba como del otro lado del gremio Velkan estaba sentado en una mesa con gente sospechosa
«Vaya ser despreciable… un día la justicia se encargará se él…»
—¡Bien entonces mañana a primera hora nos vemos en la entrada de pueblo!
Astrid fue sacada de sus pensamientos por la voz de Vanling
—Si
Exclamaron todos al unísono
Durante la noche cenaron, bromearon y convivieron hasta que se fueron a dormir
A la mañana siguiente los cinco estaban frente a las puertas de la ciudad, atrás de ellos había una carreta donde iban sus clientes
—¡Bien chicos! ¡Allá vamos!
Grito con emoción Vanling por la aventura que tenían por delante, quizás no eran el grupo más experimentado ni el más preparado, pero tenían esperanzas y sueños, además de una gran voluntad
Lamentablemente pronto descubrirían que todo eso no es suficiente para sobrevivir en este mundo








