Customize readability
Aa

El cantar del fuego y la luna

Summary

En un universo alterno, dos miembros de familias importantes de la Hoja: Un Uchiha y un Hyuuga son separados por una asignacion ordenada por el alto mando de la nacion de fuego perdiendo el contacto por varios años. El apasioando Uchiha no quiere renunciar al mejor y unico amigo que ha tenido. Un joven Hyuuga no ha olvidado al amigo que lo acompaño en el momento más dificil de su vida. Las circunstancias los separaron y estas mismas los unirán de nuevo donde ambos tendrán que reconocer que hay algo más que amistad o bien, seguir con sus vidas solo como buenos amigos.

Status
5h ago
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capítulo 1. Uchiha

El cantar del fuego y la luna

1

Uchiha

Cementerio del templo Nakano

un buen día a finales del verano

Sasuke coloco cuidadosamente las ofrendas en las tres lápidas que se alzaban tristes frente a él y su hijo mayor. La luz diáfana brillaba sobre sus cabezas iluminando claramente la información grabada en cada lápida. En una se leían los nombres “Mikoto y Fugaku Uchiha”, en otra se leía “Itachi Uchiha” y en esas dos se apreciaba claramente las marcas visibles del paso de los años.

Su ofrenda personal consistía en un pequeño ramo de flores dispuesto frente a ambas dedicando una oración breve.

El shinobi de cuarenta y siete años, giro la mirada hacia la tercera tumba, una que no tendría por qué estar ahi. En ella, estaban los recuerdos de alguien que se fue demasiado rápido, alguien que pensó caminaría a su lado por siempre, “Daisuke Uchiha”, su primogénito, fallecido poco antes de cumplir sus dos primeros años de vida. Hacían ya dos décadas de eso y la herida se rehusaba a cerrar del todo.

Sasuke no pudo ocultar su dolor, ninguna técnica shinobi le ayudo, y aunque las preguntas sobre su fallecimiento fueron respondidas desde el punto de vista medico, no era suficiente.

No ofrecieron consuelo al dolor de los padres, en especial de Sasuke a quien le tomo demasiado tiempo encontrar algún sentido a la repentina muerte de Daisuke. Pasaba largas noches en vela sentado en el engawa de su casa, analizando su tragedia cuadro por cuadro, debía haber una razón lógica por la que la vida le quito a su hijo.

¿Acaso el niño cometería el mismo pecado que su tío llegado el momento? Quizás Daisuke estaría condenado a repetir los hechos de hacia tanto tiempo y fuera a matarlos a todos. Para Sasuke era la única respuesta convincente, nadie podría hacerle creer que su hijo había fallecido de un simple paro respiratorio.

Era imposible de creer y aceptar en ese punto de su vida.

—Quizás era la única forma en que la vida nos previno de vivir la historia nuevamente… —se dijo pensativo.

—¿Qué historia, padre?

Sasuke dio un respingo, había olvidado que Kazuya, su segundo hijo, estaba a su lado observando su actitud con extrañeza. Se giro por un momento mirando a su hijo de frente alcanzando a ver su reflejo en los ojos alargados, oscuros y profundos de Kazuya quien no entendía a que venía dicho comentario.

—No es nada —respondió con calma—, no le des importancia. Me refería a que mi hermano mayor murió así como ustedes perdieron al suyo.

Kazuya lo observó por unos breves instantes antes de decir nada. Su padre siempre actuaba así cuando visitaban las tumbas familiares, decía frases crípticas que nadie entendía o, hablaba para sí mismo, sobre eventos del pasado que solo él conocía.

El joven de casi dieciocho años, deslizo la mirada hacia la tumba de su hermano mayor quien falleció dos años antes de que él naciera.

—Al menos conociste a tu hermano mayor, padre. Daisuke ya había muerto cuando nací —respondió un tanto molesto y deseoso por marcharse de ahi.

—Si, es verdad —Sasuke dibujo una sonrisa triste, no debió decir eso en voz alta, pero ya estaba hecho.

A veces no se percataba cuando expresaba sus pensamientos en voz alta delante de sus dos hijos o la madre de ambos.

El pequeño cementerio Uchiha se encontraba a pocos pasos del templo Nakano, el cual llevaba cerrado un buen tiempo y nadie lo visitaba. En el parque memorial solo había tres tumbas, el resto de las tumbas Uchiha, fueron removidas y llevadas a criptas ocultas bajo este, donde solia estar la sala de reuniones del clan.

Dicha solicitud fue hecha por Sasuke apenas supo que sería padre, pues no quería que sus hijos vieran otras que no fueran de la familia inmediata. Le era menos complicado responder qué habían muerto por accidente, o algo, a tener que dar explicaciones largas de lo que ocurrió realmente.

Tomo ventaja del hecho de que ya nadie hablaba del extinto clan Uchiha, a nadie parecía importarle ya que los pobladores estaban acostumbrados a ver a Sasuke ir y venir por las calles de la aldea. Solo él recordaba el brillo del extinto clan.

La gente se sorprendió al verlo casado y con hijos, sin embargo jamás hacían grandes observaciones al respecto. Así Sasuke logró dejar un poco del trágico pasado atrás; al menos, hasta que Daisuke falleció abriendo viejas heridas y borrando su sonrisa un largo tiempo quebrando algo dentro de él.

—Debemos irnos o se hará tarde —Sasuke se puso de pie seguido de su hijo.

El segundo hijo también dejó un pequeño ramo de flores en la tumba del primero yendo detrás de su padre sin añadir mas.

El área del cementerio estaba poblada por bonitos jardines y una reducida zona boscosa qué rodeaba el complejo del templo, ahora convertido en un parque memorial. La clara luz del sol se filtraba por entre las copas de los árboles que los acompañaron por el solitario camino de vuelta a casa.

Kazuya iba a pocos pasos detrás de su padre mirándole de reojo. Le era un poco incomodo compartir esas salidas luego de no saber de él por un largo tiempo, ya que este se hallaba en una misión permanente fuera de la aldea desde hacía algunos años; y rara vez pasaba algún tiempo en casa. Sentía como si fueran dos desconocidos en vez de padre e hijo. Las conversaciones también eran breves y poco importantes.

El joven jounin iba en silencio sin pensar en nada concreto, solo deseaba llegar pronto a casa y ocuparse de sus asuntos.

—Vamos —indicó Sasuke de pronto girandose hacia su hijo—, sabes que no me gusta que camines detrás de mi —añadió sonriente.

El segundo acelero el paso dándole alcance, entonces Sasuke se dio cuenta de que su hijo ya era tan alto como él, su cuerpo era delgado de largas extremidades, sus cabellos negros, largos y lacios estaban sujetos en una sencilla coleta qué caía en cascada por su espalda. En su frente se veía el característico flequillo familiar qué cubría su rostro de facciones afiladas, nariz recta y ojos alargados.

Kazuya era una mezcla entre las facciones de Sasuke, las de la abuela Mikoto, y la madre del chico. Solo había una cosa que no le agradaba mucho: su mirada, a veces fría y a veces penetrante, lo inquietaba. Sasuke trataba de no mirarlo a los ojos por mucho tiempo. Por momentos, le parecía ver cierto parecido entre las miradas de su hijo e Itachi.

—Y bien —dijo Sasuke sonriente tratando de hacer conversación pues su acompañante estaba más silencioso que de costumbre.

—¿Y bien que?

—Hace tiempo que no salimos juntos, Kazuya, me gustaría saber que has hecho estos meses, si has tenido alguna misión o eres parte de algún proyecto interesante o promocion.

—Pues, las misiones no han sido nada fuera de lo común y… no he hecho otras actividades —respondió Kazuya con su voz grave y pausada.

Y se hizo el silencio nuevamente entre ambos conforme volvían al interior de la aldea dejando atrás algunas casas acomodadas en fila, niños corriendo de un lado al otro, personas que les pasaban a la derecha e izquierda saludando cortesmente.

Sasuke pensó que su hijo tendría mucho más que decir, sin embargo Kazuya iba silencioso a su lado mirando lo que sea que le saliera al paso. No llevaba el uniforme shinobi sino una sencilla camisa oscura de mangas largas qué ostentaba el emblema de la familia en la espalda y pantalones claros.

—¿Estas molesto por algo, Kazuya? —insistió Sasuke tratando de no perder la calma.

—No…

—Creía que tendrías más temas de conversación —continuo.

—Lo dices porque no me conoces —Kazuya alzó la voz tajante sin mirar a su padre.

—Allá va… —se dijo Sasuke lanzando un suspiro.

No quería que una sencilla salida entre padre e hijo terminara en pleito, como había ocurrido en otras tantas ocasiones varios meses atrás.

No vas a sacarme de mis casillas, pensó Sasuke molesto acomodando su cabello. ¡Hoy no!, se dijo resuelto.

—Kazuya, solo te pregunte si habías hecho algo interesante en el tiempo en que no nos hemos visto.

—Y ya te respondí —finalizó tajante.

El silencio se hizo nuevamente entre ambos y asi continuó hasta que llegaron a su hogar ubicado en una zona muy tranquila de la aldea. La casa era de estilo clásico rodeada por una barda alta y amplios jardines, fue elegida por Sasuke pues la encontró muy parecida a la casa de sus padres. El grueso de las paredes eran paneles corredizos con marcos anchos de madera, techos de largos alerones, un amplio engawa y bonitos acabados.

El emblema familiar colgaba de algunas paredes en el interior, así como las fotos familiares, y otras decoraciones de temporada.

—Kazuya —Sasuke hizo un último intento ya que su hijo estaba más arisco que de costumbre; además que, desde hacía algún tiempo, la relación entre ambos se venía deteriorando conforme pasaban los meses.

El mayor problema era que Sasuke no tenía mucha idea de lo que pasaba por la mente de su hijo. Con cada mes que transcurría sentía que lo conocía menos, que se iba apartando cada vez más sin saber por que. ¿Que había ocurrido con Kazuya qué termino por retirar su confianza de él?

—Dime —respondió el joven mirándole de frente.

—Te noto más distante que de costumbre, ¿esta todo bien? —pregunto con calma tratando de mantener los estribos— ¿Te ocurre algo?

—No, creo que no —su voz grave era apenas audible.

Sasuke se percató qué hacía mucho que no lo veía sonreír o, al menos, su hijo no le sonreía.

—Ya…

Kazuya no se espero a otra pregunta de su padre adelantadose al interior de la casa.

—Bien, debo darme prisa. Tengo que irme en un momento más —anuncio Sasuke yendo detrás de su hijo.

—¿No te quedaras otro dia? —pregunto Kazuya molesto— Siempre tienes prisa por marcharte.

—Ahora si parece que volvió a la vida —pensó Sasuke preparándose para la interminable ola de reclamos qué se avecinaba—. Como sabes, el Hokage me asigno un trabajo hace algunos años, es una misión permanente hasta nuevo aviso.

Tras quitarse los zapatos en el recibidor y acomodarlos en el sitio adecuado, ambos fueron al piso superior.

—Se lo de tu trabajo —continuo Kazuya sin moderar su voz o sus modos—, lo repites todo el tiempo. Parece que es lo único que realmente te importa —sus ojos perforantes atravesaron a su padre de lado a lado.

—No vas a sacarme de mis casillas, hoy no —se repitió Sasuke molesto—, no te daré el gusto. —se dijo nuevamente—. Sabes que no es cierto, las cosas que hago son para el beneficio de la aldea y de ustedes. Siempre me mantengo en contacto, pero parece que no lees mis cartas.

—¿Ahora es mi culpa que no seamos cercanos ni nos llevemos bien? —la mirada de Kazuya cambió de frialdad a enfado en cosa de segundos.

—No dije eso, no me estas escuchando.

No obstante, no alcanzo a decir más ya que su hijo se adelantó hacia su habitación cerrando la puerta sin escuchar otra palabra. Sasuke lanzó un largo suspiro yendo a su alcoba a buscar sus pertenencias, agradecia que no hubieran terminado en medio de gritos.

Su hijo era más temperamental e impredecible de lo que recordaba.

—No lo entiendo —pensó acomodando con violencia las camisas y pantalones limpios en su pequeña valija—, pero eso no quita que a veces tenga ganas de molerlo a golpes.

Le dolía reconocer que el ambiente en su hogar era cada vez más y más ajeno a él. La madre de los chicos salió desde temprano ya que la abuela no se encontraba bien y volvería hasta muy entrada la noche. Sasuke no tenía tiempo de esperarla y tampoco muchos deseos de verla.

La enorme alcoba de ambos tenía camas separadas desde que el tercero nació, catorce años atrás, sin juntarlas nuevamente. Eran una familia cordial y tenían un ambiente familiar pacífico y estable, dentro de lo que cabía, pero el amor de pareja ya era inexistente para esos momentos.

Sasuke tuvo que reconocer que se sentía sofocado y deseoso por marcharse cuanto antes, además la mala disposición de su segundo hijo no lo hacía más fácil.

—De verdad que no entiendo su actitud… —continuo empacando con más calma a la espera de que este saliera de su habitación— No lo llamaré, él tendrá que salir en algún momento.

Kazuya, por su lado, estaba recostado boca abajo en su cama pensando en varias cosas a la vez. Se giro levemente hacía su lado derecho deslizando la mirada hacía el escritorio frente a la amplia ventana, un par de papeles se alcanzaban a ver desde su posicion, era una carta que no lograba terminar.

—Qué caso tiene que la termine y la envié —pensó fastidiado—, jamás recibo respuesta. He enviado cartas, una tras otra estos últimos cuatro años, que terminan en nada.

Eso, sumado a la visita de su padre, no hacían más que complicar su mente. Le parecía algo raro ver a su padre en casa y más porque, él y su madre, parecían un par de compañeros de piso más que un matrimonio. Kazuya no recordaba cuando fue la última vez que se sonrieron o salieron juntos los cuatro. Padre y madre parecían vivir en su propio mundo.

El chico frunció el ceño, tratando de no pensar en su situación familiar, cuando los pasos de su padre por las escaleras lo sacaron de sus pensamientos.

—Se marcha así sin más, como siempre —se dijo molesto levantándose de la cama para ir con paso lento hacía la ventana.

Metió las manos en los bolsillos del pantalón recargandose en el marco, esperaría a que su padre saliera de la casa para verlo marcharse. Por un lado le tranquilizaba verlo en casa, su presencia le daba una agradable sensación de paz; no obstante, entre él y los demás habitantes de la casa, había una grieta que se abría más y más.

Solo había una persona que no se percataba de esto ya que lo pasaba en misiones constantemente y su mente estaba puesta en otro sitio: su hermano menor. Saburo era tan alegre y despreocupado, que parecía vivir en una realidad alterna. Kazuya lo envidiaba ya que, a diferencia de su hermano menor, él no podía simplemente ignorar lo que ocurría a su alrededor no importaba cuanto trabajo pendiente tuviera.

Kazuya permaneció en su posición esperando pacientemente a que su padre volviera a marcharse, ni siquiera esperaría a que mamá volviera de visitar a la abuela. La puerta de la casa se cerro con un suave golpe y la figura de Sasuke se dejó ver por el camino mientras el segundo hijo lo observaba desde la ventana de su habitacion.

Sasuke se volvió hacia la ventana encontrándose con que su hijo lo miraba desde lo alto, de nuevo se percató de esa mirada penetrante y fría. Visto desde abajo, Kazuya le recordaba un poco a Itachi ya que sus facciones estaban ahí también, sus ojos negros como la noche, lo miraban desde lo alto.

Tratando de ignorar esos ojos, Sasuke levantó la mano agitandola en despedida sin recibir el mismo gesto de vuelta. Se giro nuevamente para empezar la marcha sintiendose triste y un poco frustrado ya que esa visita familiar no resultó como esperaba.

—De verdad quisiera molerlo a golpes para hacerlo reaccionar —se dijo ahora si molesto frunciendo el ceño.

Avanzó un poco más sobre el silencioso camino dejando atrás algunas filas de árboles ya que no tenía vecinos en la cercanía. Su hogar se encontraba en un área silenciosa de aquella zona rodeada por pequeñas áreas de bosque y jardines, no había querido tener gente molesta y ruidosa alrededor optando por establecer su residencia en ese lugar en los límites de la aldea.

—¡Padre!

Sasuke alzó la mirada reconociendo la voz alegre que se aproximada frente a él, la figura del adolescente que se acercaba a toda velocidad lo hizo sonreir.

—Saburo.

Su tercer hijo venía a toda prisa sonriendo. La gente decía que Saburo Uchiha era la viva imagen de Sasuke y eso lo hacía sentir orgulloso. Su hijo menor le recordaba aquellos días en los que era feliz, así como él.

Saburo era la razón principal por la que volvía a casa cada tanto. Le devolvía el anhelo por volver al hogar y escuchar todas sus aventuras y logros. No pensó encontrarlo ese día ya que estaba en el entendido que volvería después.

—No esperaba verte hoy, me alegra que tu misión haya terminado.

—¡Si, mamá me dijo que vendrías y me apuré lo más que pude en terminar la misión y volver cuanto antes! —comento sonriente y agitado debido a las prisas— ¡Tengo muchas cosas que contarte! Pero, ¿te vas tan pronto?

—Aún no, puedo quedarme más tiempo. Es más, ¿qué te parece si vamos a cenar y me lo cuentas todo?

—¡Si!

No tenía prisa por marcharse, solo se adelantó ya que la actitud del segundo hijo le molestó de sobremanera; sin embargo, el saber que Saburo hizo todo lo posible por alcanzarlo para contarle todo sobre su misión, le hizo reconsiderar quedarse más tiempo y llevarlo a cenar.

Ambos volvieron a casa para que Saburo dejara sus cosas y descansará por unos momentos.

—¿Mi hermano esta en casa?

—Si, se encerró en su habitacion. Ira con nosotros a cenar si logras hacer que salga de su reclusorio —comento Sasuke riendo un poco en su interior.

Si había alguien que le devolvería la vida a Kazuya, era su hermano menor con quien tenía una excelente relación. Saburo todo el tiempo estaba en comunicación con sus padres y su hermano cuando estaba fuera de casa, en sus cartas comentaba cuanto echaba de menos a su familia y cada cosa que hacía con lujo de detalles.

La madre de sus hijos también hablaba mucho de como ambos se llevaban de maravilla, tenían una complicidad y confianza que incluso ella envidiaba.

—¡Ahora verás como lo saco de ahí y lo obligare a venir con nosotros!

Saburo fue al piso de arriba en dos saltos irrumpiendo en la habitación de Kazuya quien ya se esperaba semejante movimiento apenas escuchó su voz. Saburo no solo tenía una alegría contagiosa tambien era persistente como pocos.

—Ahí viene —pensó Kazuya preparándose para que su hermano entrará abriendo la puerta de golpe.

—¡Kazuya, iremos a cenar! —Saburo abrió la puerta de súbito entrando en la habitación—. Papá nos espera abajo así que date prisa.

—Lo hiciste volver… Vayan ustedes, no tengo hambre.

—¡Deja de ser tan pesado y date prisa! —Saburo lo miro con sus grandes ojos oscuros señalando la puerta.

—No, Saburo. No quiero molestarlos —repitió molesto dándole la espalda.

El chico no acepto esa negativa por respuesta tomando aire para continuar.

—¡Date prisa, Kazuya, quiero ir a cenar con papá, solo eso!

—…

—¡Deja de hacerte del rogar y apúrate! Muero de hambre.

Kazuya abrió mucho los ojos ante aquella petición tan insistente accediendo a ir con ellos a cenar. Se levantó de la cama de golpe para prepararse e ir escaleras abajo.

Sasuke no podía sonreír más sintiendose feliz al escuchar como Saburo obligaba a su hermano a mostrar algo de vitalidad e ir con ellos. Al final, el tercero había hecho que la visita familiar valiera la pena, pensando que también podrían ir a la casa de la abuela a buscar a su mujer.

—Ahora que lo pienso con calma, ella volverá demasiado tarde y será peligroso que camine sola por la calle. Será más seguro si los tres vamos a buscarla.

Un instante después, sus dos hijos llegaron al recibidor uniendose a su padre para salir a cenar al ramen de Ichiraku.


Continuará…

Let Tsuku_yomi82 know what you thought about this chapter!
Love this

0

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

0

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

Further Recommendations

Rebuilding After Betrayal

Adetutu Akinfaderin: I like the plot of the story in general ,though it’s a bit sad it isnt so long as I would have wanted but that’s fine , I’ll definitely recommend it to my friends whose name is actually Shay 😁😁

Read Now
The Grumpy Next Door

Jane: A lovely story with good characters.

Read Now
The Alpha's Exiled Mate

Mokatoka: Say what????? God! Is it over???

Read Now
Silver's Second Chance

Beth Willyoung: This is definitely a great site all the rest make you read and pay this one is the most legitimate site.

Read Now
PARIS IN THE DARK

Sasha: Love this kind of romantic stories, very good one.

Read Now
Alpha’s Claim

Radija: The book has a very clichéd theme, but the author successfully managed to take a fresh approach. Enjoy the read!

Read Now
The Cleanup Girl: A Dark Mafia Romance

Tenile Luttenegger: This is such a good book. The banter is witty and funny. And the emotions feel real. The pace of the book is great. I started and couldn’t put it down!!

Read Now
Bear Shifter Secrets

Emonic Wells : Good book, a bit irritating at the start but love is crazy

Read Now
THE WOMAN HE BOUGHT

Sharda: This reads like if it's the author's first book. There were a lot of missing things to make the story feel real. I appreciated the good grammar and the storyline was good. It just needed some more, the book felt a bit rushed.

Read Now