Prólogo
Jenna Somers y su mejor amiga, Alex, quedan atrapadas en medio de un apocalipsis zombi. Sin nadie más en quien confiar, ambas deberán unir fuerzas para sobrevivir en un mundo donde cada día podría ser el último.
Solo hay un pequeñísimo problema...
¿¡Jenna está comenzando a sentir algo por un zombi!?
N, uno de los pocos zombis que aún conserva la conciencia y que jamás ha probado la carne humana, se cruza por primera vez con Jenna y Alex. Fascinado por el irresistible aroma que desprenden ambas, idea un plan para acercarse a ellas: hacerse pasar por un zombi inofensivo, ganarse su confianza y esperar el momento perfecto para atacar.
Sin embargo, todo cambia cuando conoce a Jenna.
Su sonrisa, su bondad y la calidez con la que lo trata despiertan en él emociones que creía imposibles de volver a sentir. Poco a poco, aquello que comenzó como un simple plan termina convirtiéndose en algo mucho más profundo... hasta el punto de hacer que su corazón muerto parezca latir una vez más.
Pero eso no es todo.
Desde el instante en que sus miradas se cruzan, Jenna y N comienzan a experimentar una extraña sensación de familiaridad, como si un hilo invisible uniera sus destinos desde mucho antes del apocalipsis.
Mientras tanto, Alex observa con creciente desconfianza cómo ese misterioso zombi comienza a acercarse cada vez más a la persona más importante de su vida. Convencida de que N oculta algo, hará todo lo que esté en sus manos para mantener a Jenna lejos de él, aunque eso signifique enfrentarse al propio corazón de un monstruo.
Porque, en un mundo donde los muertos caminan entre los vivos...
No todos los monstruos han perdido su humanidad.
Y no todos los humanos conservan intacto su corazón.
¿Podrá N demostrar que sus sentimientos son sinceros antes de que Jenna descubra la verdad sobre las intenciones con las que se acercó a ella?
O...
¿Será demasiado tarde para cambiar un destino que parecía escrito desde mucho antes de que el mundo llegara a su fin?








