Chapter 1
Tete camina por los pasillos de la escuela para ir a su primera clase del día cuando siente una mano en su cintura que la jala con fuerza hacia el cuarto de limpieza. No le dio tiempo de reaccionar al ver al hombre frente a ella.
—Te estaba esperando— le dice el conserje de la escuela pegando su cuerpo al vientre de tete y manoseando su estrecha cintura. Cada mañana desde hace unos meses el conserje espera a tete para follarsela en la bodega, en los salones o en los baños después de clase, aveces tete llega tarde y por eso hoy decidió ir antes y el ya la estaba esperando.
Mete sus manos bajo la corta falda de tete y agarra sus nalgas apretujandolas con ambas manos.
—Mmgh — gime tete mientras el lame su cuello esparciendo su saliva por su piel. Sus manos están por todas partes toqueteando su culo y tetas con brusquedad.
—Shh silencio, no quiero que te escuchen.— gruñó y la puso de espaldas contra la pared restregando su polla en el cuerpo de tete, ella se sostiene del almacén para no caerse y el se inclina y besa sus labios, es un beso tosco y lleno de saliva que tete no puede seguir el ritmo y solo abre la boca y se deja que el conserje le mete la lengua.
Le quita la ropa interior dejandole la falda puesta porque le gustaba follarla con ella y le abre las piernas para lamer su coño lampiño. Tete ahoga un gemido cuando mete su lengua entre sus labios hinchados chupando su suave coño y luego escupe sobre la zona manchandola de su saliva.
Le abre las piernas poniendo una casi encima de su hombro y guía su sucia polla a su coño metiendolo de golpe.
Tete voltea los ojos y suelta gemidos ante las penetraciones del conserje, su saliva cae por sus labios mientras el la estampa contra la pared golpeando su punto sensible una y otra vez.
—Te gusta que te folle, zorrita— Tete asiente y el conserje se inclina y le lame la barbilla— Te gusta que te rompa el coño todos los días.
Se la saca solo para escupir sobre su coño hinchado y esparce la saliva con su polla para que resbale fácilmente y después vuelve a meterla y a penetrarla violentamente contra la pared.
Tete mantiene las piernas abiertas para el y se corre con fuerza. La respiración del conserje golpea su cuello en cada empuje, no se detiene y la sigue follando hasta que sin avisar se viene dentro de su coño. Gruñe mientras se corre en su agujero y le apreta las tetas con sus duras manos.
Tete gime con los labios mordidos para evitar gritar y alguien los escuche. El hombre se la saca y su semen se desliza por sus muslos. Su polla ya no está erecta pero aún así la mete de nuevo y la embiste.
—¡Agh!— gime tete por la polla flácida es su interior.
—No uses nada debajo de tu falda para que cuando te vea pueda meter mi polla fácilmente en tu coño —dice agarrándole la cara y lame sus labios. Tete asiente obediente y el se aleja metiendo su polla en sus pantalones.
Después que el conserje se marcha, Tete se acomoda la falda alzada y sin ropa interior sale de la bodega con el semen resbalando por sus piernas.
Un día más siendo follada por el conserje. Y todavía faltaba que la follara en los baños a la salida.








