Capítulo 1: Sistema
—¡Aggg! ¿Dónde estoy? Me duele el cuerpo...
Fue entonces, cuando empezó a recuperar la conciencia, que escuchó hablar a dos personas, pero no pudo reconocerlas debido a la falta de luz. En ese instante, su conversación lo dejó helado:
—Je, je... me voy a divertir con este mocoso.
—No puedes, debemos darnos prisa. Hay que entregar el cargamento en la base o nos volveremos a meter en problemas.
—¡CÁLLATE! Me integré a este equipo solo para poder disfrutar libremente, y este de aquí es todo mío.
«¡Maldita sea! Este tipo me va a volver a causar problemas —pensó el otro—. En cuanto llegue a la base solicitaré su traslado. Será mejor que me lo quiten de encima o yo me encargaré de que ya no dé más problemas».
Mientras tenía esos pensamientos, en su rostro se podía notar una mirada asesina, en marcado contraste con la mirada del otro sujeto, llena de depravación y demencia. Este último parecía no darse cuenta de la amenaza; solo tenía ojos para la pequeña figura que tenía enfrente.
—Tsk... Date prisa o me largaré sin ti.
—Je, je... Vamos a divertirnos.
Mientras decía eso, le propinó una patada a la pequeña figura que la mandó a estrellarse contra una pequeña estalagmita que sobresalía del suelo.
—Je, je... Nos vamos a divertir.
Con horror, vio cómo el hombre sacaba un cuchillo y se acercaba con una sonrisa demente, empezando a cortar el abdomen de la pequeña figura.
—¡Aggg! Mierda, ¿qué está pasando? —«¡MALDICIÓN! ¡MALDICIÓN! ¿QUÉ ESTÁ PASANDO? ¿DÓNDE ESTOY?».
Fue entonces cuando notó que, donde se había estrellado, había un pequeño punzón. Lo tomó y arremetió contra aquel hombre con toda la fuerza que pudo reunir; el sujeto parecía no darse cuenta debido al éxtasis mientras seguía cortando a la víctima.
El punzón se clavó en el ojo del sujeto y lo atravesó profundamente. Este se quedó quieto, con la misma sonrisa, pero dejó de moverse. Su respiración se fue haciendo cada vez más débil hasta que cayó a un costado.
—Ah... ah... ¿Qué demonios está pasando? Recuerdo que estaba en mi trabajo y ocurrió un temblor. Era un caos, la gente corría tratando de salir del edificio. Fue entonces cuando noté que un compañero se tropezaba. Regresé a ayudarlo, pero el idiota, en su histeria, me empujó y me golpeé la cabeza.
Miró a su alrededor con desconcierto.
—Pero este no es el lugar donde solía trabajar. Más bien parece una cueva o una caverna. Y, ¡rayos!, estas manos son más pequeñas, parecen las de un infante.
Hizo una pausa, uniendo los puntos en su mente.
—Eso quiere decir que morí y transmigré a otro mundo, como en las novelas que solía leer. ¡AHHH! Pero ¡qué demonios le pasa a este mundo! Y ese sujeto que me atacó... ¡era un maldito pervertido!
Fue entonces cuando se percató de que había matado a aquel hombre. Empezó a ponerse más pálido de lo que ya estaba y comenzó a vomitar jugos gástricos. Su reacción era normal, ya que en su antigua vida había llevado una existencia tranquila y corriente.
La pequeña figura en la que reencarnó estaba en un estado lamentable: parecía padecer de desnutrición, se encontraba muy desalineada y vestía una ropa bastante sencilla, con una chaqueta que le quedaba gigantesca para su cuerpo delgado.
—Maldita sea, ese bastardo demente se lo merecía —se decía en voz baja para consolarse por lo que había hecho, logrando calmarse poco a poco—. Pero en serio, ¿a qué clase de mundo vine a parar? Sé que hay otro tipo afuera, así que primero revisemos a este sujeto.
—Mmm... Murió con una sonrisa. Tsk, el cuchillo definitivamente me va a ser de utilidad. Mmm... ¿Qué es eso?
Fue entonces cuando se percató de dos pequeñas esferas de color rojo y blanco en la cintura del hombre. Al tomarlas, se quedó paralizado.
«¡No puede ser! ¡No puede ser, esto tiene que ser una broma! ¡Estoy en el mundo de Pokémon! Pero... pero este es un anime para niños. ¡Esto no me lo creo!».
¡DING! Se ha activado el sistema al completar la misión oculta: «Primera muerte».
«Bienvenido, anfitrión. Soy el sistema DISFRUTA Y SACRIFÍCATE. En este mundo de cultivo e inmortales tendrás la suerte de disfrutar de las mejores técnicas, los mejores recursos y conquistar a las bellezas más impresionantes de todos los reinos mortales e inmortales».
«Je, je... Por supuesto, nada es gratis. Una vez que alcances cierto nivel, tendrás que sacrificar todo tu cultivo para alimentar a este humilde sistema. Claro que existe la posibilidad de que mueras, pero si sobrevives, podrás empezar a reunir fuerzas de nuevo... esperando que no te abandonen aquellos a los que llegues a apreciar, je, je».
«...».
«Y antes de que te empieces a quejar y negarte: NO, NO LO PUEDES EVITAR. Ya me he vinculado al anfitrión y no hay nada que puedas hacer; después de todo, aún no tienes ningún poder y, cuando lo llegues a tener, ya será demasiado tarde para ti. Así que ¡disfruta y pasémosla bien! ¡JA, JA, JA!».
«Este no es un mundo de cultivo, es el mundo Pokémon... — Demonios, ¿por qué solo me encuentro con puros lunáticos? Incluso el sistema que debería ayudarme... ¿y qué pasa con ese nombre? ¿Acaso no le da vergüenza?».
«...».
«Iniciando escaneo del mundo... Pero ¿qué demon...? Iniciando escaneo del universo asociado... ¡NO PUEDE SER! ¡¿POR QUÉ ME PASA ESTO A MÍ?!».
—¡¿Qué rayos te pasa?!
«¡ESO DEBERÍA DECIRLO YO! ¡SÁCAME DE AQUÍ, DEMENTE!».
—¡CÁLLATE! Ya te dije que eso no es posible. La única solución es sacrificar tu alma para poder salir de este lugar. Iniciando protocolo de asimilación... Je, je... Adiós, anfitrión, fue corto el tiempo que pasamos juntos, pero es hora de despedirnos.
—¡No, no, no! ¡Maldición! ¡Aggg, mi cabeza! ¡Maldito sistema, para! ¡AGGG!
Mientras tanto, en el exterior, el segundo sujeto estuvo a punto de entrar, pero al escuchar los desgarradores quejidos del muchacho, se fue disgustado.
Curiosamente, gracias a este intenso estímulo, se podía observar cómo sus ojos empezaban a brillar con un intenso tono morado, el cual pronto comenzó a expandirse hasta rodear todo su cuerpo.
Al sentir este cambio y observar con más claridad, el protagonista se alegró por primera vez. A pesar de no conocer a fondo el mundo de Pokémon, sabía perfectamente qué era ese poder, ya que lo tenía uno de sus personajes favoritos de aquel entonces: Sabrina... ¡Así es, eran poderes psíquicos!
—Je, je... Así que al tratar de deshacerte de mí desperté poderes psíquicos. Un golpe de suerte entre tanto infortunio, ya que, según recuerdo, son muy pocos los usuarios conocidos. Y lo más importante... je, je.
El muchacho parecía haber perdido la cordura. El sistema al ser la fuente que desencadenó el despertar de este poder, podía sentirlo; ¡sabía exactamente dónde se encontraba!
Cerró los ojos y empezó a sentir hacia dónde se dirigía la energía, dejando que esta guiara su conciencia. Entonces lo vio: en un espacio azul claro se hallaba flotando el sistema. Era un cubo parecido a los de Rubik, pero de un color gris opaco. En el momento en que lo vio, el sistema se percató de su presencia y, aunque no tenía ojos, se podía sentir cómo fijaba su atención en él con absoluta incredulidad.
«¡¿Cómo?! No deberías poder ingresar a este espacio... Mmm, ¿qué es eso?».
—Je, je... Por supuesto no sé qué está pasando ni dónde es este lugar. Lo que sí sé es que, si te quieres deshacer de mí, ¡nos vamos a ir juntos! ¡JA, JA, JA!
«¡Maldición, aléjate!».
Al decir eso, una luz gris salió disparada hacia el protagonista, quien en su desesperación empezó a emitir un resplandor morado que lanzó directamente contra el sistema.
«Mierda... Gasté mucha energía en el escaneo y en la activación del protocolo; de lo contrario, ¿por qué estaría sufriendo por culpa de una hormiga?».
—¡No creas que me voy a rendir, estúpido sistema! Aunque muera me encargaré de que sufras; después de todo, ya morí una vez y ya no tengo nada que perder.
Se escuchaba un intenso estruendo en el espacio psíquico en el que se encontraban. Aunque claramente el sistema estaba tomando ventaja, se podía observar que la intensidad de sus ataques iba disminuyendo. Y entonces, ocurrió algo totalmente inesperado: una sombra apareció a un costado del protagonista.
—Mmm... ¿Quién eres? Tú eres ese pequeño niño... —[suspiró]—. Lo siento, parece que ocupé tu cuerpo.
Entonces, la pequeña sombra negó con la cabeza y señaló hacia el sistema.
—Así es, este idiota es un degenerado como aquel que te arrebató la vida y ahora quiere desecharme, ¡pero no se lo voy a poner fácil! Je, je...La sombra del niño, al percibir la impotencia de su compañero y al recordar la suya propia, se enfureció. Comenzó a reunir sombras a su alrededor a un ritmo asombroso y las lanzó directamente hacia el sistema.
Una fuerte explosión resonó en el espacio.
«¡Maldición! ¡Tú deberías estar muerto!».
Lo que el sistema no sabía al momento de su activación es que, en este mundo, cuando alguien muere con un gran rencor, sus sentimientos se transforman en energía de tipo Fantasma, lo que a menudo da origen a diversos Pokémon de esa especie. Aunque el pequeño niño no había llegado a convertirse en un Pokémon, sí pudo ingresar a ese espacio psíquico por una razón sencilla: al fin y al cabo, seguía siendo su cuerpo.
—¡Explosión! ¡Explosión! —[jadeos]—. Te agradezco tu ayuda, amiguito. Pese a las circunstancias, gracias por ayudarme. Me voy a llevar a ese idiota conmigo, voy a arrancarle la conciencia para que ya no dé problemas.
Hizo una breve pausa antes de continuar:
—Ya que estás en este espacio, también has podido percibirlo, ¿cierto? El idiota depravado tiene conciencia, pero si la borramos solo quedarán las funciones... Es como si fuera un parásito o un virus.
Miró con calidez a la pequeña sombra que lo acompañaba.
—Bueno, amiguito, aprovecha esta segunda oportunidad y trata de escapar de este lugar para que puedas empezar una nueva vida.
La pequeña sombra tomó el brazo del protagonista, negó con la cabeza y, por primera vez, habló:
—No, eso no es posible. Ya no estoy vivo y no puedo volver a ocupar mi cuerpo; ahora solo soy un conjunto de rencor y poder fantasmal. Así que te ofrezco las mismas palabras: vive bien y, si es posible, cumple con mis sueños de ser un gran entrenador Pokémon, tener muchas esposas hermosas y formar una gran y cálida familia. Je, je...
—... Espe...
Se empezó a acumular una gran energía de tipo Fantasma que rodeó al protagonista y entró en su cuerpo, integrándose con él. En ese instante, una poderosa ráfaga de energía psíquica y fantasmal salió disparada, impactando de lleno contra el sistema.
Se escuchó una risa inocente mezclada con un quejido demencial:
—¡Disfruta de tu nueva vida! ¡Explosión!
Tras todos estos acontecimientos, la conciencia del protagonista volvió en sí fuera de ese espacio. Tendido en el suelo por el agotamiento, solo alcanzó a ver al otro hombre que entraba en la cueva. Logró vislumbrar un gesto de pura incredulidad en el rostro del tipo antes de perder el conocimiento por completo.

![Werewolf Hollow [GALATEA DATE TBA]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_76bbf380fa2e8dc2f70694197487ab81.jpg)






