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¡Alerta en casa de Enhypen!

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Summary

Tamara, una niña de 6 años, visita la casa de ENHYPEN y pasa una tarde junto a sus siete tíos. Después de almorzar, todos terminan demasiado llenos y comienzan a quejarse de lo mucho que comieron. Tamara, que observa atentamente a cada uno, empieza a sospechar que sus tíos necesitan una revisión. Después de mirar sus barrigas durante unos minutos, anuncia muy seria que realizará una inspección.

Genre
Fantasy
Author
Zoe
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

¡Alerta en casa de Enhypen!

Era una tarde tranquila en la casa de ENHYPEN. Después de un largo día, los siete chicos se habían reunido en la sala para descansar.

Ese día tenían una invitada muy especial: Tamara, la sobrina de Ni-ki, de 6 años.

Tamara estaba sentada en la alfombra jugando con su muñeca, mientras los chicos conversaban después de haber terminado de almorzar.

Jay: Estoy demasiado lleno...

Jake: Yo también. Creo que comí demasiado.

Sunoo: ¿Solo ahora te das cuenta?

Sunghoon: No quiero moverme del sofá.

Ni-ki estaba sentado cerca de Tamara, mirando su teléfono.

Ni-ki: ¿Qué haces, Tamara?

La pequeña levantó la mirada.

Tamara: Estoy jugando.

Ni-ki: ¿Te estás divirtiendo?

Tamara: Sí, tío.

Tamara volvió a jugar, pero unos segundos después dejó la muñeca a un lado.

Se quedó mirando a los chicos.

Primero observó a Jay.

Después a Jake.

Luego a Sunghoon, Sunoo y Jungwon.

Finalmente miró a Ni-ki.

Los siete comenzaron a notar su mirada.

Jungwon: ¿Tamara?

La niña no respondió.

Sunoo: ¿Por qué nos está mirando así?

Jake: No sé...

Ni-ki dejó el teléfono sobre la mesa.

Ni-ki: Tamara, ¿pasa algo?

La pequeña se puso de pie y caminó lentamente hacia ellos.

Tamara: Tíos...

Todos guardaron silencio.

Jay: ¿Sí?

Tamara señaló sus barrigas.

Tamara: ¿Están llenos?

Los chicos se miraron entre ellos.

Jake: Sí... bastante.

Tamara frunció el ceño y comenzó a observarlos con mucha atención.

Sunghoon: ¿Qué estás pensando?

La pequeña cruzó los brazos.

Tamara: Tengo que revisar algo.

Ni-ki: ¿Revisar qué?

Tamara sonrió.

Tamara: Sus barrigas.

Los siete se quedaron completamente sorprendidos.

Sunoo: ¿Nuestras barrigas?

Tamara asintió muy seria.

Tamara: Sí.

Ni-ki inmediatamente supo que algo divertido estaba a punto de comenzar.

Ni-ki: ¿Y por qué quieres revisar nuestras barrigas?

Tamara levantó un dedo.

Tamara: Porque dijeron que están demasiado llenos.

Hubo unos segundos de silencio.

Entonces Tamara anunció:

Tamara: ¡Voy a hacer una inspección!

Jay: Oh, no...

Jake: Aquí vamos otra vez.

Ni-ki comenzó a reír.

Ni-ki: Tamara, ¿quién te enseñó a hacer inspecciones?

La pequeña señaló a todos los chicos.

Tamara: Ustedes.

Jungwon: Eso no tiene sentido.

Tamara sonrió.

Tamara: Sí tiene sentido.

Tamara se quedó de pie frente a los siete chicos, con los brazos cruzados y una expresión completamente seria.

Ni-ki: Bueno, sobrina... ¿y cómo funciona exactamente esa inspección?

Tamara levantó un dedo.

Tamara: Primero tengo que revisar a todos.

Sunoo: ¿A todos?

Tamara: Sí, tío Sunoo. A todos.

Jake soltó una pequeña risa.

Jake: Esto se está poniendo interesante.

Tamara señaló a Jay.

Tamara: Tío Jay, tú primero.

Jay abrió los ojos sorprendido.

Jay: ¿¡Yo!?

Tamara: Sí.

Jay se levantó lentamente del sofá mientras los demás observaban.

Tamara se acercó y miró su barriga con mucha atención.

Tamara: ¿Te duele?

Jay: No.

Tamara: ¿Estás lleno?

Jay: Muchísimo.

Tamara asintió como si estuviera tomando notas imaginarias.

Tamara: Está bien.

Jay: ¿Eso es todo?

Tamara: Por ahora.

Los chicos comenzaron a reír.

Sunghoon: Jay, creo que aprobaste.

Jay: ¿Aprobé qué?

Tamara entonces señaló a Jake.

Tamara: Ahora tú, tío Jake.

Jake: ¿También tengo que pasar por esto?

Tamara asintió.

Tamara: Sí.

Jake se levantó resignado.

Jake: Está bien, inspectora Tamara.

La pequeña sonrió orgullosa.

Tamara: Así me gusta.

Ni-ki no podía dejar de reír.

Ni-ki: Creo que has encontrado tu nueva profesión.

Tamara lo miró.

Tamara: Todavía me faltan seis.

Ni-ki dejó de reír inmediatamente.

Ni-ki: Espera... ¿seis?

Tamara contó con los dedos.

Tamara: Jay, Jake, Sunghoon, Sunoo, Jungwon...

Hizo una pausa y señaló a Ni-ki.

Tamara: Y tú.

Ni-ki se señaló a sí mismo.

Ni-ki: ¿Yo también?

Tamara respondió con total seriedad:

Tamara: Especialmente tú, tío Ni-ki.

Los demás comenzaron a reírse.

Sunoo: ¡Ni-ki, estás en problemas!

Ni-ki: ¿Por qué especialmente yo?

Tamara simplemente sonrió.

Tamara: Porque eres mi tío.

Tamara volvió a contar a los chicos con los dedos. Después miró alrededor de la sala y frunció el ceño.

Tamara: Creo que falta alguien...

Heeseung, que estaba tranquilamente sentado en el sofá, levantó la mirada.

Heeseung: No... creo que no.

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: Sí, tío Heeseung.

Heeseung señaló su pecho, sorprendido.

Heeseung: ¿Yo?

Tamara: Sí, tú.

Los demás comenzaron a reírse.

Jake: ¡Te encontró!

Sunoo: No puedes escapar, Heeseung.

Heeseung: Pero yo no dije que estaba lleno...

Tamara se acercó y lo miró muy seriamente.

Tamara: Tampoco dijiste que no estabas lleno.

Heeseung se quedó en silencio unos segundos.

Jungwon: Tiene un punto.

Sunghoon: Definitivamente tiene un punto.

Ni-ki se cruzó de brazos, divertido.

Ni-ki: Tío Heeseung, será mejor que cooperes.

Heeseung suspiró y se levantó del sofá.

Heeseung: Está bien, inspectora Tamara. ¿Qué tengo que hacer?

Tamara sonrió satisfecha.

Tamara: Primero, dime la verdad.

Heeseung: ¿Sobre qué?

Tamara señaló su barriga.

Tamara: ¿Estás lleno?

Heeseung miró a los demás y después volvió a mirar a Tamara.

Heeseung: Bueno... un poquito.

Tamara entrecerró los ojos.

Tamara: ¿Un poquito?

Heeseung comenzó a reír.

Heeseung: Está bien, está bien... mucho.

Tamara asintió lentamente.

Tamara: Lo sabía.

Heeseung: ¿Y ahora qué?

Tamara se quedó pensativa durante unos segundos.

Tamara: Ahora empieza la verdadera inspección.

Todos dejaron de reír.

Jay: ¿¡Verdadera inspección!?

Sunoo: Oh, no...

Tamara se puso muy seria, como si estuviera a punto de comenzar una misión importantísima.

Los siete chicos se acomodaron en el sofá, mirándola con curiosidad.

Tamara: Primero necesito saber quién está más lleno.

Sunoo: ¿Y cómo vas a saber eso?

Tamara levantó su pequeña mano.

Tamara: Preguntando.

Jake: Ah... pensé que ibas a traer un aparato especial.

Tamara: No tengo.

Jake soltó una carcajada.

Tamara comenzó con Jay.

Tamara: Tío Jay, ¿cuánto comiste?

Jay: Mucho.

Tamara: ¿Muchísimo?

Jay: Bueno... sí.

Tamara hizo como si estuviera escribiendo en una libreta imaginaria.

Tamara: Tío Jay: muy lleno.

Jay: ¿Eso es todo?

Tamara: Por ahora.

Después se acercó a Jake.

Tamara: Tío Jake.

Jake: Sí, inspectora.

Tamara: ¿Tienes hambre?

Jake pensó un momento.

Jake: Ahora mismo no.

Tamara asintió.

Tamara: Entonces estás lleno.

Jake: Supongo.

Tamara: Anotado.

Sunghoon comenzó a reírse.

Sunghoon: Esto parece un interrogatorio.

Tamara lo señaló inmediatamente.

Tamara: Ahora tú.

Sunghoon: ¿Yo?

Tamara: Sí.

Sunghoon se levantó.

Tamara: ¿Estás lleno?

Sunghoon: Sí.

Tamara: ¿Mucho?

Sunghoon: Bastante.

Tamara volvió a hacer su anotación imaginaria.

Tamara: Otro más.

Sunoo levantó ambas manos.

Sunoo: ¡Yo también estoy lleno!

Tamara lo miró sorprendida.

Tamara: ¿Sin que te preguntara?

Sunoo: Quiero terminar rápido.

Todos comenzaron a reír.

Entonces Tamara miró a Jungwon.

Tamara: Tío Jungwon, te toca.

Jungwon: Está bien.

Tamara se acercó y preguntó:

Tamara: ¿Estás lleno?

Jungwon: Sí.

Tamara sonrió.

Tamara: Todos están llenos.

Ni-ki levantó la mano.

Ni-ki: ¡Yo también!

Tamara lo miró fijamente.

Tamara: Todavía no te toca.

Ni-ki bajó la mano lentamente.

Ni-ki: Perdón...

Heeseung soltó una carcajada.

Heeseung: Te estás tomando muy en serio tu trabajo, Tamara.

La pequeña se cruzó de brazos.

Tamara: Claro. Soy inspectora.

Después miró a Ni-ki.

Tamara: Y ahora sí... tío Ni-ki.

Ni-ki tragó saliva exageradamente.

Ni-ki: Llegó mi momento.

Tamara se acercó a él.

Tamara: ¿Estás lleno?

Ni-ki: Muchísimo.

Tamara abrió los ojos.

Tamara: Entonces necesito revisar algo más.

Los siete se miraron.

Jay: ¿Qué cosa?

Tamara sonrió.

Tamara: Ahora quiero saber quién puede caminar hasta la cocina sin decir que está lleno.

Todos comenzaron a reírse.

Jake: ¡Eso es imposible!

Tamara: Entonces... tendremos una prueba.

Tamara los miró uno por uno, esperando una respuesta.

Tamara: ¿Imposible? ¿Tan llenos están?

Los siete intercambiaron miradas.

Tamara se puso las manos en la cintura.

Tamara: Entonces todos están demasiado llenos.

Sunoo: Bueno... un poquito.

Tamara levantó una ceja.

Tamara: ¿Un poquito?

Sunoo se corrigió rápidamente.

Sunoo: Bueno... bastante.

Todos rieron.

Tamara señaló hacia la cocina.

Tamara: Entonces vamos a comprobarlo.

Jake: ¿Comprobar qué?

Tamara: Si pueden caminar hasta la cocina sin quejarse.

Jay: Tamara, eso no es una inspección.

La pequeña negó con la cabeza.

Tamara: Sí lo es.

Jungwon: ¿Y qué pasa si alguien se queja?

Tamara sonrió.

Tamara: Tiene que admitir que está muy lleno.

Los chicos volvieron a mirarse.

Heeseung: Creo que ninguno podrá pasar la prueba.

Tamara: Entonces... ¡comienza la prueba!

Ni-ki suspiró mientras se levantaba.

Ni-ki: Mi propia sobrina me está haciendo trabajar después de comer...

Tamara: Vamos, tío Ni-ki. Tú primero.

Ni-ki miró a Tamara con una mezcla de sorpresa y resignación.

Ni-ki: ¿Por qué yo primero?

Tamara respondió como si fuera la explicación más obvia del mundo.

Tamara: Porque eres mi tío.

Ni-ki se quedó callado unos segundos.

Después soltó un suspiro de derrota.

Ni-ki: Está bien...

Tamara sonrió satisfecha.

Tamara: Muy bien, tío Ni-ki. Camina hasta la cocina.

Ni-ki se levantó lentamente del sofá.

Ni-ki: Pero estoy demasiado lleno...

Tamara inmediatamente levantó un dedo.

Tamara: ¡Eso cuenta como queja!

Los demás comenzaron a reír.

Sunoo: ¡Ya perdió!

Jake: Ni siquiera empezó la prueba.

Ni-ki: ¡No vale! Solo estaba diciendo la verdad.

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: Tienes que caminar sin quejarte.

Ni-ki respiró profundamente.

Ni-ki: Está bien. No voy a quejarme.

Dio el primer paso.

Luego otro.

Tamara lo siguió atentamente, observándolo como una verdadera inspectora.

Ni-ki: —...

Dio unos pasos más y llegó hasta la entrada de la cocina.

Tamara levantó los brazos emocionada.

Tamara: ¡Lo lograste!

Ni-ki sonrió orgulloso.

Ni-ki: ¿Viste? Puedo hacerlo.

Pero justo cuando iba a regresar a la sala, se llevó una mano al abdomen.

Ni-ki: Aunque sigo estando muy lleno...

Tamara abrió los ojos.

Tamara: ¡Tío Ni-ki!

Los demás estallaron en carcajadas.

Ni-ki: ¡Perdón! Se me escapó.

Tamara cruzó los brazos.

Tamara: Entonces la prueba continúa. ¡Ahora le toca a tío Heeseung!

Heeseung abrió los ojos.

Heeseung: ¿¡Yo!?

Tamara asintió.

Tamara: Sí. Tú eres el siguiente.

Heeseung levantó las manos rápidamente, intentando convencer a Tamara de que lo dejara para después.

Heeseung: ¿Por qué yo, princesa? Mejor después... ¿sí?

Tamara se quedó pensativa unos segundos.

Tamara: Hmm... de acuerdo, tío.

Heeseung sonrió aliviado y volvió a sentarse.

Pero Jake abrió los ojos sorprendido.

Jake: ¿¡Qué!? P-pero ¿por qué?

Tamara lo miró con toda tranquilidad.

Tamara: Tío Heeseung está cansado, tío Jake.

Jake señaló a Heeseung, confundido.

Jake: ¿Cansado? ¡Pero si estaba sentado!

Los demás soltaron algunas risas.

Jake: Oye, yo también estoy cansado, princesa.

Tamara lo observó de arriba abajo.

Tamara: No te noto cansado, tío.

Jake abrió la boca, indignado.

Jake: ¡Oye!

Sunoo no pudo contener la risa.

Sunoo: Lo siento, Jake, pero Tamara tiene razón.

Jake: ¡¿Tú de qué lado estás?!

Tamara señaló a Jake.

Tamara: Tío Jake, tú eres el siguiente.

Jake suspiró y miró a los demás buscando ayuda.

Jake: ¿Nadie va a defenderme?

Jungwon negó con la cabeza.

Jungwon: Me temo que no.

Jay: Es mejor que cooperes.

Jake volvió a mirar a Tamara.

Jake: Está bien, princesa... pero esto es injusto.

Tamara sonrió.

Tamara: La inspección no es injusta.

Jake: ¿Ah, no?

Tamara: No. Yo soy la inspectora.

Los chicos volvieron a reírse.

Jake: Eso lo explica todo...

Jake miró a Tamara con una expresión de súplica y se llevó una mano al abdomen.

Jake: Tamy, mi amor... no creo que pueda.

Tamara inclinó la cabeza, confundida.

Tamara: ¿Ah? ¿Por qué no?

Jake suspiró y miró hacia los demás, buscando alguna manera de escapar de la prueba.

Jake: Es que...

Hizo una pequeña pausa.

Jake: Estoy demasiado lleno, princesa.

Tamara abrió los ojos y luego miró a los demás.

Tamara: ¿Otra vez?

Sunoo: Te dije que todos estaban llenos.

Jake: ¡Pero es que de verdad comí muchísimo!

Tamara se acercó y lo observó seriamente.

Tamara: Entonces camina despacito.

Jake: ¿Despacio?

Tamara: Sí. Yo voy contigo.

Jake sonrió al escuchar eso.

Jake: Bueno... si vienes conmigo, creo que puedo intentarlo.

Tamara tomó su mano.

Tamara: Vamos, tío Jake.

Jake se levantó lentamente del sofá.

Jake: Ay...

Tamara lo miró inmediatamente.

Tamara: ¿Qué pasó?

Jake se quedó quieto.

Jake: Nada.

Tamara: Dijiste "ay".

Jake negó rápidamente con la cabeza.

Jake: No dije nada.

Jungwon, que había estado observando la escena, decidió intervenir.

Jungwon: Sí, no dijiste nada.

Jake lo miró agradecido.

Jake: Exactamente. No dije nada.

Tamara miró a Jungwon y después volvió a mirar a Jake.

Tamara: ¿Seguro?

Jake: En serio, no dije nada.

Jungwon asintió muy serio.

Jungwon: Confirmo. No dijo nada.

Tamara se quedó pensativa unos segundos.

Tamara: Hmm... está bien.

Tamara se acercó a Jungwon, que seguía sentado en el sofá.

Tamara: Tío Jungwon...

Jungwon levantó las manos inmediatamente.

Jungwon: No, yo no...

Jay, que estaba sentado cerca, los miró confundido.

Jay: ¿Qué pasa?

Jungwon suspiró y miró a Tamara.

Jungwon: No creo que pueda... levantarme.

Tamara abrió mucho los ojos.

Tamara: ¿De verdad?

Jungwon: Sí, princesa. Estoy demasiado lleno.

Jake, que todavía estaba de pie junto a Tamara, soltó una pequeña risa.

Jake: Te entiendo perfectamente.

Jungwon lo señaló.

Jungwon: Tú no te rías. Hace un momento tampoco querías levantarte.

Jake: ¡Pero yo sí pude!

Tamara miró a Jungwon con atención.

Tamara: ¿Te duele la barriga?

Jungwon negó con la cabeza.

Jungwon: No, no me duele. Solo estoy muy lleno.

Tamara miró a los tres que todavía estaban sentados. Después señaló a Sunghoon.

Tamara: Tío Sunghoon.

Sunghoon levantó la mirada y negó lentamente con la cabeza.

Sunghoon: Tamy... mejor no.

Tamara se quedó pensativa por un momento.

Tamara: Oh... de acuerdo, tío.

Sunghoon sonrió aliviado y volvió a acomodarse en el sofá.

Pero Tamara inmediatamente giró hacia el siguiente.

Tamara: Tío Jay...

Jay abrió los ojos y se señaló a sí mismo.

Jay: ¿Yo?

Tamara asintió.

Tamara: Sí, tú.

Jay miró a Sunghoon.

Jay: ¿Y él se puede quedar sentado?

Tamara: Sí.

Jay volvió a mirar a Tamara, sorprendido.

Jay: ¿Y por qué yo sí tengo que levantarme?

Tamara respondió con total naturalidad:

Tamara: Porque tú eres el siguiente.

Jake comenzó a reírse.

Jake: No hay escapatoria, Jay.

Jay: ¡Pero yo también estoy lleno!

Tamara se acercó y le extendió la mano.

Tamara: Puedes hacerlo despacito, tío.

Jay miró la pequeña mano de Tamara y luego suspiró.

Jay: Está bien, princesa... lo intentaré.

Tamara sonrió.

Tamara: ¡Muy bien! Ahora solo faltamos tú y yo, tío Sunoo.

Sunoo abrió los ojos y señaló su propia barriga.

Sunoo: Ah, ¿por qué? También estoy lleno, Tamy, en serio.

Tamara lo miró con atención.

Tamara: ¿Como tío Sunghoon?

Sunoo miró de reojo a Sunghoon, que seguía cómodamente sentado en el sofá.

Sunoo: Tal vez sí...

Tamara asintió lentamente.

Tamara: Entonces puedes quedarte sentado.

Sunoo sonrió aliviado.

Sunoo: ¡Gracias, Tamy!

Sunghoon soltó una pequeña risa.

Sunghoon: ¿Ves? No soy el único.

Tamara los observó a ambos con los brazos cruzados.

Tamara: Pero ustedes dos son los únicos que no hicieron la prueba.

Sunoo dejó de sonreír.

Sunoo: ¿La prueba?

Tamara: Sí.

Sunoo: Pero dijiste que podía quedarme sentado...

Tamara pensó unos segundos.

Tamara: Sí. Porque estás lleno.

Sunoo sonrió nuevamente.

Sunoo: Exacto.

Tamara: Pero todavía falta una cosa.

Sunoo la miró con curiosidad.

Sunoo: ¿Qué cosa?

Tamara señaló a Sunghoon.

Tamara: Tío Sunghoon tiene que decir cuánto está lleno.

Sunghoon levantó las cejas.

Sunghoon: ¿Ahora yo?

Tamara asintió.

Tamara: Sí.

Sunghoon suspiró.

Sunghoon: Está bien... estoy muy lleno.

Tamara sonrió satisfecha.

Tamara: ¡Inspección terminada!

Los chicos se miraron entre ellos.

Ni-ki: ¿Eso es todo?

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: No.

Sunghoon se acomodó mejor en el sofá y miró a Tamara con una pequeña sonrisa.

Sunghoon: Tamy, ¿podemos descansar aquí un rato?

Tamara los observó a todos. Después de la gran inspección, algunos estaban todavía sentados y otros habían regresado al sofá.

La pequeña asintió.

Tamara: De acuerdo, tío.

Sunghoon sonrió aliviado.

Sunghoon: Gracias, Tamy.

Sunoo: Entonces podemos descansar tranquilos.

Jay: Por fin.

Jake se dejó caer nuevamente en el sofá.

Jake: Creo que necesito unos minutos.

Ni-ki miró a Tamara con curiosidad.

Ni-ki: ¿Y tú qué vas a hacer mientras descansamos?

Tamara tomó su muñeca del suelo.

Tamara: Voy a jugar.

Jungwon permaneció sentado en el sofá, mirando a los demás con una expresión incómoda.

Jungwon: Oigan, chicos...

Ni-ki, que estaba jugando con Tamara, levantó la mirada.

Ni-ki: ¿Qué sucede?

Jay se incorporó un poco.

Jay: ¿Pasa algo?

Jungwon suspiró y miró hacia sus piernas.

Jungwon: Quiero levantarme pero... no puedo.

Jake frunció el ceño.

Jake: ¿Cómo que no puedes?

Jungwon: No sé... estoy demasiado lleno todavía.

Sunoo se llevó una mano a la boca para contener la risa.

Sunoo: ¿En serio?

Jungwon: Sí. Intenté levantarme, pero sentí que era mejor quedarme sentado.

Jay se levantó y se acercó.

Jay: ¿Quieres que te ayude?

Jungwon asintió.

Jungwon: Sí, por favor.

Jake también se acercó.

Jake: Vamos, Jungwon. Entre los dos te ayudamos.

Ni-ki miró a Tamara.

Ni-ki: Creo que tu inspección funcionó demasiado bien.

Tamara abrió los ojos.

Tamara: ¿Tío Jungwon todavía está lleno?

Jungwon respondió desde el sofá:

Jungwon: Muchísimo...

Tamara se acercó rápidamente.

Tamara: ¡Tío Jungwon! ¡Tienes que descansar!

Jungwon sonrió.

Jungwon: Eso intento, princesa.

Tamara le acomodó un cojín detrás de la espalda.

Tamara: Entonces quédate aquí.

Jake soltó una carcajada.

Jake: Parece que ahora Tamara es nuestra jefa.

Jay: Definitivamente.

Tamara levantó el dedo.

Tamara: Y nadie se levanta hasta que yo diga.

Los siete se quedaron mirándola.

Sunoo: Oh, no...

Heeseung: Creo que acabamos de perder el control de la casa.

Tamara sonrió orgullosa.

Tamara: ¡Exactamente!

Al caer la noche, todos estaban reunidos en el patio de la casa. El aire estaba fresco y Tamara jugaba tranquilamente con su muñeca mientras los chicos conversaban.

Ni-ki miró la hora y se acercó a su sobrina.

Ni-ki: Bien, Tamy, es hora de bañarse.

Tamara dejó de jugar y lo miró.

Tamara: No.

Ni-ki parpadeó.

Ni-ki: ¿No?

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: No.

Ni-ki: ¿No te irás a bañar?

Tamara: No.

Los demás comenzaron a mirar la escena.

Jay: Creo que tenemos un problema.

Jake: Buena suerte, Ni-ki.

Ni-ki se agachó frente a Tamara.

Ni-ki: Tamy, ya es de noche. Necesitas bañarte antes de dormir.

Tamara cruzó los brazos.

Tamara: Pero no quiero.

Ni-ki: ¿Por qué?

Tamara pensó unos segundos.

Tamara: Porque estoy jugando.

Ni-ki: Puedes seguir jugando después del baño.

Tamara negó nuevamente.

Tamara: No.

Sunoo se acercó con una sonrisa.

Sunoo: Tamy, ¿y si yo te acompaño hasta el baño?

Tamara lo miró.

Tamara: No.

Sunoo volvió con los demás.

Sunoo: No funcionó.

Heeseung soltó una pequeña risa.

Heeseung: Ni-ki, parece que la inspectora de esta tarde ahora está en huelga.

Ni-ki: Muy gracioso, hyung.

Tamara se levantó y abrazó su muñeca.

Tamara: No quiero bañarme.

Ni-ki suspiró.

Ni-ki: Está bien, princesa. No voy a obligarte. Pero tenemos que encontrar una manera de convencerte.

Tamara levantó la mirada.

Tamara: ¿Cómo?

Ni-ki sonrió.

Ni-ki: Eso todavía no lo sé.

Jake se acercó.

Jake: Tal vez necesitamos una estrategia.

Jungwon asintió.

Jungwon: Operación: convencer a Tamara.

Tamara los escuchó y sonrió.

Tamara: No van a convencerme.

Los siete se miraron.

Jay: Esto va a ser difícil.

Sunghoon: Muy difícil.

Ni-ki se cruzó de brazos.

Ni-ki: Acepto el desafío.

Tamara soltó una risita.

Tamara: No voy a bañarme.

Ni-ki se acercó nuevamente a Tamara y le extendió la mano.

Ni-ki: Vamos, Tamy. Es hora del baño.

Tamara negó rápidamente con la cabeza.

Tamara: No, tío.

Ni-ki suspiró.

Ni-ki: Tamy...

Pero antes de que pudiera decir algo más, Tamara salió corriendo por el patio con su muñeca en brazos.

Ni-ki: ¡Tamara, regresa aquí!

Sunoo de repente se quedó enfrente de Tamara y, antes de que pudiera escapar, la tomó suavemente en brazos.

Sunoo: ¡Te tengo! Vámonos.

Tamara: ¡No, tío Sunoo! ¡Nooo!

Tamara comenzó a mover las piernas, intentando convencerlo de que la bajara.

Sunoo: Jajaja, Tamy, ya no puedes escapar.

Tamara: ¡Quiero quedarme a jugar!

Sunoo: Primero el baño, después puedes jugar un ratito.

Tamara: ¡Pero no quiero bañarme!

Ni-ki se acercó riéndose.

Ni-ki: Te lo dije, Tamy. El baño no se puede escapar.

Tamara: ¡Tío Ni-ki, ayúdame!

Ni-ki: Esta vez estoy del lado de Sunoo.

Tamara: ¡Traidores!

Jay, Jake y Jungwon comenzaron a reírse desde el patio.

Jake: ¡Vamos, Tamy! Solo será un baño rápido.

Jungwon: Y después todos jugamos contigo.

Tamara dejó de patalear por un momento y miró a Sunoo con sospecha.

Tamara: ¿De verdad puedo jugar después?

Sunoo: Te lo prometo.

Tamara: ¿Con todos?

Jay: Con todos.

Heeseung se acercó a Ni-ki mientras Sunoo todavía llevaba a Tamara en brazos.

Heeseung: Ni-ki, ¿necesitarás ayuda?

Ni-ki: Creo que sí voy a necesitar ayuda.

Tamara abrió los ojos sorprendida.

Tamara: ¿Ayuda para qué, tío?

Ni-ki: Para convencerte de entrar al baño.

Tamara: ¡Pero yo ya dije que sí!

Sunoo: Sí, pero todavía no hemos llegado al baño.

Tamara: Ah...

Heeseung: ¿Quieres que te ayude a preparar tu pijama mientras Ni-ki se encarga del baño?

Tamara: ¿Después puedo jugar?

Heeseung: Si terminas rápido, sí.

Tamara: ¡Entonces acepto!

Sunoo: ¿Escuchaste eso, Ni-ki? Tenemos un acuerdo.

Ni-ki: Sí. Aunque siento que todavía nos espera una sorpresa.

Tamara sonrió traviesamente.

Tamara: ¡Tal vez!

Ni-ki: Ay, Tamy...

Heeseung: Buena suerte, Ni-ki.

Ni-ki: Gracias, hyung. La voy a necesitar.

Los siete llevaron a Tamara hasta el baño. La pequeña miraba a todos con una mezcla de resignación y diversión.

Ni-ki: De acuerdo... ¿quién me ayudará para bañarla un momento?

Sunoo: Yo me encargo, Ni-ki.

Ni-ki: Gracias, Sunoo.

Heeseung se acercó a Ni-ki mientras los demás esperaban cerca de la puerta.

Heeseung: ¿En qué podemos ayudarte, Ni-ki?

Ni-ki: Bueno, necesito que alguien prepare su ropa y, en fin... casi todo.

Jungwon: Está bien, Ni-ki. Estás en buenas manos.

Heeseung: Yo prepararé su pijama y una toalla limpia.

Jake: ¿Y yo en qué puedo ayudar?

Ni-ki: Puedes traer su crema para el cuerpo.

Jake: De acuerdo.

Jake salió rápidamente hacia la habitación de Tamara.

Sunghoon: ¿Y yo, Ni-ki?

Ni-ki: Puedes revisar que tenga su pijama, ropa interior y calcetines listos.

Sunghoon: De acuerdo, yo me encargo.

Jungwon: ¿Necesita Tamara algo más?

Ni-ki: Mmm... creo que necesitamos su cepillo para el cabello y su osito.

Tamara: ¡Mi osito!

Jake: ¡Yo ya voy por él!

Tamara: ¡Gracias, tío Jake!

Jungwon: Entonces yo puedo traer el cepillo.

Ni-ki: Perfecto. Gracias, chicos.

Sunoo: ¿Y yo qué hago mientras tanto?

Ni-ki: Quédate con Tamara para que no vuelva a escaparse.

Sunoo: ¡Entendido!

Tamara: ¡Yo no me voy a escapar!

Sunoo: Eso dijiste antes de correr por todo el patio.

Tamara: ...Bueno, pero ahora sí.

Sunoo: Te estaré vigilando.

Tamara: ¡Tío Sunoo!

Todos comenzaron a reír mientras se organizaban para tener todo preparado.

Ni-ki: Gracias, chicos. Con tanta ayuda, esto debería ser fácil.

Heeseung: Eso esperamos.

Desde el pasillo se escuchó la voz de Jake.

Jake: ¡Encontré el osito!

Tamara: ¡Siiii!

Ni-ki: Perfecto. Ahora sí tenemos todo listo.

Sunoo: Muy bien, a bañarse, Tamara.

Tamara: Está bien, tío Sunoo...

Ni-ki y Sunoo ayudaron a Tamara con su baño. La pequeña finalmente dejó de protestar y se dejó ayudar tranquilamente.

Unos minutos después, salieron del baño. Tamara ya estaba con su pijama puesta, su cabello húmedo y su osito abrazado contra el pecho.

Ni-ki: Gracias, Sunoo.

Sunoo: De nada. Estaré abajo con los demás. Si necesita algo, me avisas.

Ni-ki llevó a Tamara hasta su habitación. La pequeña caminaba lentamente, abrazando su osito contra el pecho. Después de todo lo que había corrido y jugado durante el día, apenas podía mantener los ojos abiertos.

Ni-ki: Bien, Tamy, ahora a vestirte.

Tamara: No, tío...

Ni-ki: ¿Se puede saber por qué?

Tamara no respondió. Simplemente negó lentamente con la cabeza y soltó un pequeño bostezo.

Ni-ki: ¿Estás muy cansada?

Tamara asintió con los ojos medio cerrados.

Tamara: Mucho...

Ni-ki: Ya veo. Ven, siéntate en la cama.

Tamara se sentó y dejó caer suavemente la cabeza sobre el osito.

Tamara: Tengo sueño...

Ni-ki: Lo sé, pequeña. Hoy jugaste muchísimo.

Tamara: Y corrí...

Ni-ki: Sí, corriste por todo el patio.

Tamara soltó otro bostezo y se frotó los ojitos.

Tamara: Ya no quiero hacer nada...

Ni-ki: Está bien. Yo te ayudaré a vestirte para que no tengas que esforzarte.

Tamara apenas asintió.

Ni-ki: Primero la camiseta.

Tamara levantó los brazos lentamente.

Ni-ki: Eso es... muy bien.

Tamara: Tío...

Ni-ki: ¿Sí?

Tamara: ¿Después puedo dormir?

Ni-ki: Claro que sí. En cuanto terminemos, directo a la cama.

Tamara apoyó la cabeza en el hombro de Ni-ki.

Tamara: No quiero ni caminar...

Ni-ki: Entonces yo te llevaré.

Tamara: Gracias...

Ni-ki sonrió y continuó ayudándola con su pijama mientras ella cada vez tenía más sueño.

Ni-ki: Ya casi terminamos, Tamy.

Tamara: Mmm...

Ni-ki: ¿Tamy?

Tamara, medio dormida: Aquí estoy...

Ni-ki: Jajaja. Definitivamente estás agotada.

Tamara: Mucho...

Ni-ki: Bueno, pequeña. Terminamos y a dormir.

Después de vestirla, Ni-ki tomó a Tamara de la mano. La pequeña seguía abrazando su osito y caminaba despacio, todavía bastante cansada.

Ni-ki: ¿Quieres ir caminando o quieres que te cargue?

Tamara: Cárgame...

Ni-ki: Claro, Tamy.

Ni-ki la cargó con cuidado y ambos bajaron las escaleras. Tamara apoyó la cabeza en su hombro, casi quedándose dormida.

Al llegar abajo, se dirigieron a la cocina, donde los demás estaban reunidos.

Heeseung: ¿Ya están aquí?

Ni-ki: Sí. Tamy está completamente agotada.

Tamara: No estoy... agotada...

Sunoo: ¿Ah, no?

Tamara: No...

Tamara bostezó justo después de decirlo.

Jake: Eso fue un bostezo bastante grande.

Tamara: Tengo... un poquito de sueño.

Jungwon: ¿Un poquito?

Sunghoon: Yo diría que muchísimo.

Tamara escondió la cara en el hombro de Ni-ki.

Ni-ki: Déjenla, chicos. Hoy tuvo un día bastante movido.

Jay: ¿Quieres tomar un poco de agua, Tamy?

Tamara levantó lentamente la cabeza.

Tamara: Sí, tío Jay...

Jay le acercó un vaso de agua y Tamara bebió unos pequeños sorbos.

Sunoo: Ahora sí, después del baño y con ese sueño, creo que nuestra pequeña necesita descansar.

Tamara: Pero quería estar con ustedes...

Heeseung: Puedes quedarte un ratito, princesa.

Jungwon: Chicos, la cena estará lista en un momento.

Sunghoon: ¿De verdad?

Jungwon: Sí, ya casi está.

Jake: ¡Perfecto! Después de todo lo que pasó hoy, tengo bastante hambre.

Jay: Yo también.

Sunoo: Tamy, ¿tú quieres cenar con nosotros?

Tamara, todavía en brazos de Ni-ki, levantó un poquito la cabeza.

Tamara: Tengo... un poquito de hambre.

Ni-ki: ¿Un poquito?

Tamara: Sí...

Heeseung: Entonces cuando esté lista la cena, comes algo.

Tamara asintió lentamente y volvió a acomodarse contra el hombro de Ni-ki.

Todos comenzaron a cenar juntos en la cocina. Tamara estaba sentada junto a Ni-ki, todavía abrazando su osito con un brazo mientras comía tranquilamente.

De repente, miró a Sunghoon.

Tamara: Tío Sunghoon...

Sunghoon: ¿Sí, mi amor?

Tamara: Tengo mucha hambre...

Los demás dejaron de comer por un momento y levantaron la mirada hacia ella.

Heeseung: ¿Mucha hambre, Tamy?

Tamara asintió con la cabeza.

Jungwon: ¿De verdad tienes tanta hambre?

Tamara: Sí...

Jake: Pero hace un rato dijiste que tenías solo un poquito.

Tamara: Ahora tengo mucha.

Sunoo: Entonces come tranquila, Tamy.

Ni-ki acercó un poco el plato hacia ella.

Ni-ki: Aquí tienes. Come despacito, ¿sí?

Tamara: Sí, tío.

Tamara comenzó a comer con más ganas.

Jay: Parece que el baño y toda esa carrera por el patio le dieron bastante hambre.

Sunghoon: Eso parece.

Después de cenar, todos fueron dejando sus platos sobre la mesa. Tamara terminó su comida y se quedó sentada tranquilamente, abrazando a su osito.

Ni-ki: ¿Ya terminaste, Tamy?

Tamara: Sí, tío...

Sunghoon: ¿Y todavía tienes hambre?

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: No... ahora estoy llena.

Jake: Entonces la cena funcionó.

Tamara soltó una pequeña risita.

Jungwon: ¿Cómo te sientes?

Tamara: Muy cansada...

Heeseung: Me lo imaginaba. Hoy tuviste un día bastante largo.

Tamara apoyó los brazos sobre la mesa y bostezó.

Sunoo: Ese bostezo lo dice todo.

Jay: Creo que alguien está lista para irse a dormir.

Tamara: Pero quiero estar un poquito más con ustedes...

Ni-ki: Puedes quedarte unos minutos, pero después vamos a tu habitación.

Tamara se quedó un momento en la cocina junto a Jungwon, Heeseung y Sunghoon, mientras los demás se habían ido a cambiarse de ropa para dormir.

Tamara estaba sentada tranquilamente, abrazando su osito. De repente, Ni-ki entró en la cocina.

Ni-ki: Chicos, ¿han visto mi celular?

Heeseung: No.

Jungwon: Yo tampoco.

Sunghoon: No lo he visto, Ni-ki.

Ni-ki: Qué raro... estoy seguro de que lo he dejado por aquí.

Ni-ki comenzó a buscar sobre la mesa y alrededor de las sillas.

Ni-ki: No está...

Entonces se acercó a los demás y vio algo que le llamó la atención.

Tamara estaba muy concentrada mirando la pantalla de un celular que sostenía entre sus pequeñas manos.

Ni-ki se quedó mirándola unos segundos.

Ni-ki: Tamy...

Tamara levantó lentamente la mirada.

Tamara: ¿Sí, tío?

Ni-ki: ¿Qué estás haciendo con mi celular?

Tamara: Llama a mami...

Ni-ki: ¿A mami? ¿Por qué?

Tamara bajó la mirada y abrazó con más fuerza su osito.

Ni-ki: Tamy, ¿pasó algo?

Tamara asintió lentamente.

Jungwon y Heeseung dejaron de hablar al notar el cambio en su expresión.

Ni-ki se acercó y se agachó hasta quedar a su altura.

Ni-ki: Vas a contarle a tío lo que pasa, ¿sí?

Ni-ki se quedó junto a Tamara y habló con mucha suavidad.

Ni-ki: A ver, mi amor... ¿por qué quieres que llame a mami?

Tamara bajó la mirada y respondió casi en un susurro.

Tamara: Mi barriga...

Ni-ki: Oh... ¿te duele la barriga? ¿Sí?

Tamara asintió lentamente.

Ni-ki: ¿Desde cuándo te duele?

Tamara se quedó pensando unos segundos.

Tamara: Desde hace un ratito...

Heeseung se acercó preocupado.

Heeseung: ¿Te empezó después de cenar?

Tamara asintió.

Jungwon: ¿Te duele mucho, Tamy?

Tamara: Un poquito...

Ni-ki: Ven, mi amor. No te preocupes. Estamos contigo.

Tamara se acercó más a Ni-ki y apoyó la cabeza en su hombro.

Ni-ki: ¿Quieres que llame a mami porque quieres contarle que te duele la barriga?

Tamara: Sí...

Ni-ki: Está bien. La llamaremos.

Ni-ki tomó su celular y llamó a la mamá de Tamara. Esperaron unos segundos, pero la llamada pasó al buzón de voz.

Ni-ki: No contesta... debe estar trabajando.

Tamara se quedó mirando el suelo, todavía abrazando su osito.

De repente, levantó la mirada hacia Jungwon.

Tamara: Tío Jungwon...

Jungwon: ¿Sí, Tamy?

Tamara llevó lentamente una de sus pequeñas manos hacia su barriga.

Tamara: Quiero ir al baño...

Jungwon se levantó de inmediato.

Jungwon: Claro, mi amor. Vamos.

Tamara se puso de pie despacio, pero permaneció quieta unos segundos.

Ni-ki: ¿Te sientes bien?

Tamara asintió, aunque su expresión seguía siendo extraña.

Tamara: Sí...

Jungwon: Ven, yo te acompaño.

Jungwon tomó suavemente su mano.

Tamara: Pero... no quiero ir sola.

Jungwon: No vas a ir sola. Estoy contigo.

Ni-ki: Yo también estaré cerca.

Tamara asintió y caminó junto a Jungwon hacia el baño.

Heeseung observó cómo se alejaban.

Heeseung: Algo me dice que esa molestia de la barriga tiene que ver con esto...

Sunghoon: Puede ser. Pero ella tampoco parece saber exactamente qué siente.

Ni-ki miró su teléfono, esperando que la mamá de Tamara devolviera la llamada.

Ni-ki: Esperemos que mami pueda devolvernos la llamada pronto.

Mientras tanto, Jungwon acompañó a Tamara por el pasillo.

Jungwon: Tranquila, Tamy. Si necesitas algo, me dices.

Tamara: Sí, tío...

Jungwon acompañó a Tamara hasta el baño y se quedó cerca de la puerta.

Jungwon: Muy bien, Tamy. Entra tranquila. Yo voy a esperar aquí.

Tamara: ¿Te quedas?

Jungwon: Sí, mi amor. No me voy a ir.

Tamara entró al baño con su osito y cerró la puerta.

Pasaron unos minutos.

Jungwon: ¿Tamy? ¿Todo bien?

No hubo respuesta inmediata.

Jungwon: Tamy...

Tamara: Sí, tío...

Su voz sonaba bajita.

Jungwon: ¿Necesitas ayuda?

Tamara: No... espera.

Jungwon frunció ligeramente el ceño, preocupado.

Mientras tanto, en la cocina, Ni-ki seguía mirando su celular.

Ni-ki: Todavía no devuelve la llamada.

Heeseung: Seguramente está ocupada trabajando.

Sunghoon: Pero cuando pueda, seguramente llamará.

De repente, Jungwon apareció nuevamente en la cocina.

Jungwon: Ni-ki...

Ni-ki: ¿Qué pasó?

Jungwon: Tamara sigue en el baño.

Ni-ki: ¿Todavía?

Jungwon: Sí. Y no quiere salir.

Heeseung: ¿Te dijo por qué?

Jungwon negó con la cabeza.

Jungwon: Solo dijo que le sigue molestando la barriga.

Ni-ki se levantó inmediatamente.

Ni-ki: Voy a verla.

Cuando llegaron al baño, Ni-ki se agachó junto a la puerta.

Ni-ki: Tamy, soy yo.

Tamara: Sí...

Ni-ki: ¿Puedo entrar?

Hubo unos segundos de silencio.

Tamara: Sí...

Ni-ki entró y se acercó a ella con calma.

Ni-ki: ¿Cómo te sientes ahora?

Tamara volvió a llevar una mano hacia su barriga.

Tamara: Sigue raro...

Ni-ki: ¿Te duele más?

Tamara: Un poquito...

Jungwon: ¿Quieres que llamemos otra vez a mami?

Tamara asintió.

Tamara: Sí...

Desde la cocina, el celular de Ni-ki comenzó a sonar.

Los tres se quedaron quietos.

Ni-ki miró la pantalla.

Era la mamá de Tamara.

Ni-ki: Es mami.

Tamara levantó inmediatamente la mirada.

Ni-ki contestó la llamada y activó el altavoz.

Mamá: ¿Hola? Perdón por no contestar antes, estaba trabajando. ¿Qué pasó?

Ni-ki: Hola. Tamy quería hablar contigo. Dice que le duele la barriga y que se siente rara.

Mamá: ¿Le duele la barriga?

Ni-ki: Sí. Empezó después de cenar y hace un momento me dijo que quería ir al baño.

Mamá: Ah... entiendo.

Tamara: Mami...

Mamá: ¿Sí, mi amor? Estoy aquí.

Tamara: Me duele...

Mamá: ¿Te duele como cuando necesitas ir al baño?

Tamara se quedó callada unos segundos.

Tamara: No sé...

Mamá: Está bien. No te preocupes. Puede que simplemente necesites hacer del baño. Quédate tranquila y no te esfuerces.

Ni-ki: De acuerdo.

Mamá: Y, por favor, estén pendientes de cómo se siente. Si el dolor aumenta, si se siente muy mal o aparece algún otro síntoma, avísenme inmediatamente.

Ni-ki: Sí, claro.

Jungwon: Nosotros nos quedaremos con ella.

Mamá: Gracias. Y Tamy...

Tamara: ¿Sí?

Mamá: No tengas miedo, mi amor. Los tíos están contigo.

Tamara abrazó su osito.

Tamara: Sí, mami...

Mamá: Te quiero mucho. Cuando termine de trabajar, volveré a llamarte.

Tamara: Yo también te quiero.

Ni-ki volvió a acercar el celular a su oído antes de terminar la llamada.

Ni-ki: Gracias, hermana. Te aviso cualquier cosa.

Hermana de Ni-ki: Sí, tranquilo. Cualquier cosa que necesites, me llamas.

Ni-ki: De acuerdo. Cuídate.

Hermana de Ni-ki: Ustedes también. Y cuiden mucho a Tamy.

Ni-ki: Lo haremos.

La llamada terminó.

Ni-ki guardó el celular y miró hacia Tamara, que seguía junto a Jungwon abrazando su osito.

Ni-ki: Bueno, Tamy. Mami ya sabe cómo te sientes.

Tamara: ¿Va a volver después?

Ni-ki: Sí, cuando termine de trabajar.

Tamara asintió, aunque todavía parecía preocupada.

Jungwon: ¿Cómo está tu barriga ahora?

Tamara llevó lentamente una mano hacia ella.

Tamara: Un poquito mejor...

Ni-ki: Me alegra.

Heeseung apareció en la puerta del baño.

Heeseung: ¿Todo bien?

Ni-ki: Sí. Hablamos con su mamá.

Heeseung: ¿Qué dijo?

Ni-ki: Que estemos pendientes de cómo se siente y que le avisemos si cambia algo.

Heeseung asintió.

Heeseung: Entonces estaremos atentos.

Mientras Ni-ki, Jungwon y Heeseung permanecían con Tamara, Jay, Jake y Sunghoon se acercaron a la habitación de Ni-ki, buscando saber qué estaba pasando.

Sunghoon: Aquí estás... ¿qué pasa con Tamy?

Jake: Tamy, ¿todo bien?

Tamara levantó la mirada desde donde estaba sentada, abrazando su osito.

Tamara: Sí...

Jake: ¿Segura, pequeña?

Tamara asintió, aunque su expresión seguía un poco seria.

Sunghoon: Nos preocupamos porque te vimos diferente hace un rato.

Ni-ki: Le duele un poquito la barriga.

Jay: ¿Le duele todavía?

Ni-ki: Sí, aunque dice que está un poco mejor.

Jake: ¿Y su mamá ya sabe?

Ni-ki: Sí. Hablé con ella hace un momento.

Sunghoon: ¿Qué dijo?

Ni-ki: Que estemos pendientes de cómo se siente y que la llamemos si empeora o aparece algo más.

Jay asintió.

Jay: Entonces nos quedamos atentos.

Jake se acercó un poco a Tamara.

Jake: Tamy, si necesitas cualquier cosa, nos dices, ¿sí?

Tamara: Sí, tío Jake.

Sunoo se acercó tranquilamente a Tamara, que seguía sentada junto a Ni-ki y abrazando su osito.

Sunoo: Tamy, ¿no quieres ir al baño?

Tamara: No, tío Sunoo...

Sunoo: ¿Segura?

Tamara asintió.

Tamara: Sí...

Sunoo: Está bien, mi amor. Solo quería asegurarme.

Tamara bajó la mirada y volvió a abrazar su osito.

Sunoo: ¿Tu barriga sigue molestándote?

Tamara: Un poquito...

Ni-ki: Si necesitas ir al baño después, nos avisas, ¿sí?

Tamara: Sí, tío.

Sunoo: Y si quieres que te acompañemos, tampoco pasa nada.

Tamara: De acuerdo...

Heeseung se acercó discretamente a Ni-ki, procurando que Tamara no los escuchara.

Heeseung: ¿No se habrá estreñido?

Ni-ki: No lo sé...

Heeseung miró de reojo a Tamara, que seguía abrazando su osito.

Heeseung: Es que dice que la molestia va y viene, y también dijo que quería ir al baño.

Ni-ki: Sí... pero cuando Sunoo le preguntó hace un momento, dijo que no quería ir.

Heeseung: Tal vez todavía no sabe exactamente qué siente.

Ni-ki: Puede ser.

Jungwon, que estaba cerca, notó que ambos hablaban en voz baja.

Jungwon: ¿Pasa algo?

Ni-ki: Estamos intentando entender qué puede estar sintiendo Tamy.

Heeseung: Pero no queremos preguntarle demasiado y ponerla nerviosa.

Ni-ki: Exactamente.

Tamara levantó la mirada.

Tamara: ¿Qué están hablando?

Ni-ki sonrió tranquilamente.

Ni-ki: Nada de qué preocuparse, Tamy. Solo estamos pendientes de ti.

Tamara: Ah...

Volvió a abrazar su osito.

De repente, Tamara hizo una pequeña mueca y llevó una mano hacia su barriga.

Ni-ki: ¿Volvió?

Tamara asintió lentamente.

Tamara: Un poquito...

Heeseung y Ni-ki volvieron a mirarse.

Heeseung: Quizás deberíamos preguntarle cuándo fue la última vez que fue al baño.

Ni-ki: Sí... pero con calma.

Ni-ki se agachó frente a Tamara.

Ni-ki: Tamy, mi amor... ¿recuerdas cuándo fue la última vez que hiciste del baño?

Tamara se quedó pensando, abrazando su osito. Ni-ki esperó pacientemente sin presionarla.

Ni-ki: ¿Qué recuerdas, Tamy?

Tamara: Creo que... fue ayer.

Heeseung: ¿Ayer?

Tamara asintió lentamente.

Tamara: Sí...

Ni-ki: ¿Y desde entonces no has podido ir al baño?

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: No...

Jungwon se acercó un poco.

Jungwon: ¿Has intentado ir hoy?

Tamara: Sí... pero no pude.

Ni-ki: Ah, entiendo.

Tamara: Por eso quería ir hace un rato...

Heeseung: Entonces quizá por eso sientes esa molestia en la barriga.

Tamara volvió a llevar una mano a su abdomen.

Tamara: Se siente apretadita...

Ni-ki: Gracias por contárnoslo, mi amor.

Tamara: ¿Están enojados?

Ni-ki: No, para nada. No hiciste nada malo.

Jungwon: Al contrario, hiciste muy bien en decirnos cómo te sientes.

Tamara: Mmm...

Ni-ki: Vamos a estar pendientes de ti y, si sigues sintiéndote mal, se lo contaremos a mami.

Tamara asintió y volvió a abrazar su osito.

Tamara: Está bien, tío.

Tamara permaneció unos minutos tranquila junto a Ni-ki, abrazando su osito. Los demás seguían conversando en voz baja para no ponerla nerviosa.

De repente, Tamara se movió un poco en el sofá.

Ni-ki: ¿Tamy?

Tamara: Tío...

Ni-ki: ¿Qué pasó?

Tamara volvió a llevarse una mano a la barriga.

Tamara: Creo que otra vez...

Ni-ki: ¿La molestia?

Tamara asintió.

Heeseung se acercó.

Heeseung: ¿Está igual que antes?

Tamara: No sé... ahora siento ganas de ir al baño.

Ni-ki: Está bien. Vamos despacito.

Tamara: ¿Me acompañas?

Ni-ki: Claro.

Jungwon: Yo puedo quedarme aquí preparando agua por si después quieres.

Tamara asintió.

Ni-ki tomó suavemente la mano de Tamara y caminaron hacia el baño.

Tamara: Tío...

Ni-ki: ¿Sí?

Tamara: ¿Y si no puedo?

Ni-ki: No pasa nada. No tienes que esforzarte. Solo vamos a intentarlo tranquilamente.

Tamara: Está bien...

Al llegar al baño, Ni-ki se quedó cerca de la puerta.

Ni-ki: Entra cuando estés lista. Yo voy a estar aquí.

Tamara entró lentamente.

Pasaron unos minutos.

Ni-ki: ¿Tamy?

Tamara: Todavía no...

Ni-ki: Está bien. Tómate tu tiempo.

Tamara permaneció en silencio unos segundos.

Tamara: Tío...

Ni-ki: ¿Sí?

Tamara: Mi barriga hace ruiditos.

Ni-ki sonrió suavemente.

Ni-ki: Puede pasar. No te preocupes.

Tamara: ¿Seguro?

Ni-ki: Sí. Lo importante es que estés tranquila.

Mientras tanto, en la sala, Heeseung miró a Jungwon.

Heeseung: Espero que pueda sentirse mejor pronto.

Jungwon: Sí. Al menos ahora sabemos un poco más de lo que le pasa.

Heeseung: Y si sigue con molestias, hablaremos nuevamente con su mamá.

Jungwon: Claro.

Desde el pasillo se escuchó la voz de Tamara.

Tamara: ¡Tío Ni-ki!

Ni-ki: ¿Qué pasó, Tamy?

Tamara: Creo que...

La pequeña se quedó callada.

Ni-ki: ¿Qué ocurre?

Tamara: Creo que ahora sí puedo...

Ni-ki: Está bien, mi amor. Tranquila.

Ni-ki permaneció cerca, asegurándose de que Tamara no se sintiera sola.

Desde el pasillo, Jake se acercó a la puerta del baño al escuchar que Ni-ki hablaba con Tamara.

Jake: ¿Está todo bien ahí?

Ni-ki miró hacia la puerta y respondió en voz baja.

Ni-ki: Creo que Tamy está...

Sunghoon, que estaba junto a Jake, completó la frase.

Sunghoon: ¿...estreñida?

Ni-ki: Creo que sí.

Jake: Ah... con razón decía que le molestaba la barriga.

Ni-ki: Sí. Ella misma nos dijo que no había podido ir al baño desde ayer.

Sunghoon: ¿Y ahora?

Ni-ki: Está intentando, pero le cuesta.

Jake: ¿Quieres que traigamos algo?

Ni-ki: Por ahora no. Lo mejor es dejarla tranquila y no presionarla.

Sunghoon: De acuerdo.

Desde dentro del baño se escuchó la pequeña voz de Tamara.

Tamara: Tío Ni-ki...

Ni-ki: ¿Sí, Tamy?

Tamara: ¿Sigues ahí?

Ni-ki: Sí, mi amor. Aquí estoy.

Tamara: Bueno...

Ni-ki: Tómate tu tiempo. No tienes que apresurarte.

Jake sonrió aliviado.

Jake: Al menos sabe que no está sola.

Sunghoon: Sí.

Ni-ki: Chicos, vayan con los demás. Yo me quedo aquí con ella.

Jake: De acuerdo.

Sunghoon: Si necesitas algo, nos avisas.

Ni-ki: Gracias.

Jake y Sunghoon regresaron hacia la sala mientras Ni-ki permanecía cerca de Tamara.

Ni-ki: Tamy, ¿cómo estás?

Tamara: Un poquito incómoda...

Ni-ki: De acuerdo, mi amor. Recuerda lo que dijo mami; no te esfuerces, ¿sí?

Tamara asintió despacito.

Tamara: Sí, tío...

Ni-ki se quedó cerca de la puerta, sin apresurarla. Sabía que lo importante era que Tamara estuviera tranquila.

Ni-ki: Tómate tu tiempo, Tamy. Tío está aquí.

Tamara respiró profundamente y permaneció tranquila unos momentos.

Tamara: Tío...

Ni-ki: ¿Sí, mi amor?

Tamara: Creo que mi barriga sigue haciendo ruiditos.

Ni-ki sonrió con ternura.

Ni-ki: Entonces parece que tu pancita está trabajando. No te preocupes.

Tamara: ¿Y si no puedo?

Ni-ki: No pasa nada. No tienes que hacerlo a la fuerza. Esperamos un poquito y, si sigues sintiéndote mal, le avisamos a mami.

Tamara asintió nuevamente.

Tamara: Gracias, tío...

Ni-ki: Ahora sí, a dormir.

Jungwon: Sí, vamos chicos.

Tamara bostezó y se frotó los ojitos.

Tamara: Tengo sueñito...

Ni-ki: Lo sé, mi amor. Vamos a acostarnos.

En ese momento, se escuchó un golpe suave en la puerta.

Toc, toc.

Todos se quedaron quietos.

Sunoo: Qué raro... ¿quién será a esta hora?

Jungwon: Vamos a ver.

Jungwon caminó hacia la puerta mientras los demás se miraban entre ellos.

Jake: ¿Esperamos a alguien?

Heeseung: Que yo recuerde, no.

Sunghoon: Entonces sí es extraño.

Ni-ki tomó a Tamara de la mano.

Ni-ki: Quédate conmigo, Tamy.

Tamara asintió y se escondió un poquito detrás de él.

Toc, toc.

Jungwon abrió lentamente la puerta.

Jungwon: ¿Quién es?

Del otro lado se escuchó una voz conocida.

Voz: ¿Jungwon? Soy yo...

Jungwon abrió los ojos sorprendido.

Jungwon: ¿Mami?

Tamara salió de detrás de Ni-ki.

Tamara: ¿¡Mami!?

Ni-ki: ¿Qué hace aquí a estas horas?

La puerta terminó de abrirse y la mamá de Tamara apareció frente a ellos.

Mamá: Hola, chicos. Perdón por venir tan tarde.

Tamara corrió hacia ella.

Tamara: ¡Mami!

Mamá: ¡Mi amor!

La abrazó con fuerza y luego miró a Ni-ki.

Mamá: Quería verla después de la llamada. Me quedé preocupada. ¿Ya estás mejor, mi amor?

Tamara negó despacito con la cabeza.

Mamá: ¿Aún no?

Tamara bajó la mirada y se aferró un poquito más a su mamá.

Tamara: No, mami...

Mamá se agachó frente a ella y le acarició suavemente el cabello.

Mamá: Está bien. No tienes que tener miedo. Explícame cómo se siente tu barriga.

Tamara pensó unos segundos.

Tamara: Es como... cuando tengo muchas ganas de ir al baño.

Mamá: ¿Como si tuvieras que hacer del baño otra vez?

Tamara asintió.

Tamara: Sí... pero voy y no puedo.

Ni-ki: ¿Y después de intentarlo sigue la molestia?

Tamara: Sí.

Mamá: ¿Dónde exactamente te molesta?

Tamara se señaló la parte baja del abdomen.

Tamara: Aquí... abajo.

Mamá: ¿Es un dolor fuerte?

Tamara: No. Es más como una presión... como si mi barriga estuviera apretada.

Jungwon: ¿Y va y viene?

Tamara: Sí, tío. A veces se me pasa y después vuelve.

Mamá: ¿Te dan ganas de ir al baño cuando vuelve?

Tamara: Sí...

Ni-ki: Entonces probablemente tu pancita todavía está intentando funcionar.

Tamara: También hace muchos ruiditos.

Mamá: Bueno, mi amor. Gracias por explicármelo. Ya entiendo mejor lo que estás sintiendo.

Tamara: ¿No es malo?

Mamá: No necesariamente, pero vamos a vigilar cómo sigues. Y recuerda: nada de hacer fuerza.

Tamara: Sí, mami.

Ni-ki: Y si vuelve a molestarte o te duele más, nos lo dices inmediatamente.

Tamara: Lo prometo.

Mamá: Ni-ki, compré este medicamento para Tamy.

Ni-ki: ¿Medicamento?

Mamá: Sí. A lo mejor puede estar un poco estreñida, pero antes de dárselo quiero revisar bien las indicaciones y asegurarme de que sea adecuado para ella.

Ni-ki miró el envase con atención.

Ni-ki: Ah... entiendo.

Mamá: No quiero darle nada sin estar segura, especialmente porque es pequeña.

Ni-ki: Claro. Mejor comprobamos la dosis y, si tenemos alguna duda, consultamos con un médico o farmacéutico.

Tamara, que estaba abrazada a su mamá, levantó la mirada.

Tamara: ¿Tengo que tomarlo?

Mamá: No necesariamente, mi amor. Primero vamos a ver qué dice el medicamento y cómo sigues. No quiero que te preocupes.

Tamara: Ah...

Ni-ki: Y mientras tanto, nada de esforzarte, Tamy.

Tamara: Sí, tío.

Mamá: Bueno, si es apto para que pueda beberlo Tamy, se lo daré.

Sunghoon: ¿Qué es?

Heeseung: ¿Es un medicamento?

Mamá asintió mientras sostenía el envase.

Mamá: Sí. Es un medicamento para ayudar con el estreñimiento, pero primero revisé que fuera adecuado para su edad y la dosis indicada.

Sunghoon: Ahh... con razón.

Heeseung: ¿Y se lo tiene que tomar ahora?

Mamá: Solo si corresponde según las indicaciones. No quiero apresurarme.

Ni-ki: Mejor así. Lo importante es que Tamy esté bien.

Tamara miró el envase con curiosidad.

Tamara: ¿Sabe feo?

Mamá sonrió.

Mamá: No lo sé, mi amor. Primero vamos a leer las instrucciones.

Tamara: ¿Y si no me gusta?

Sunghoon: Podemos ayudarte a tomarlo, Tamy.

Heeseung: Pero nadie te va a obligar a beber algo sin saber antes si es adecuado.

Tamara asintió.

Tamara: Está bien, mami.

Mamá: Muy bien. Primero lo comprobamos y después decidimos qué hacer.

Ni-ki: Y mientras tanto, nuestra pequeña inspectora descansa.

Tamara: ¿También tengo que descansar?

Ni-ki: Sí.

Tamara: Está bien...

Tamara apoyó la cabeza en el hombro de su mamá mientras todos permanecían cerca de ella.

Sunoo: ¿Es adecuado para ella?

Mamá: Sí. Revisé las indicaciones y es adecuado para su edad, siguiendo la dosis que corresponde.

Sunoo: Ah, entonces está bien.

Ni-ki: ¿Se lo damos ahora?

Mamá: Sí, pero primero quiero que Tamy esté tranquila. No quiero que piense que tiene que tomarlo rápidamente.

Tamara miró a su mamá con un poquito de preocupación.

Tamara: ¿Tengo que beberlo todo?

Mamá: Solo la cantidad indicada, mi amor. Yo te voy a ayudar.

Tamara: ¿Y después mi barriga estará mejor?

Mamá: Puede ayudar a que tu pancita funcione con más facilidad, pero tenemos que esperar y ver cómo te sientes.

Heeseung: Y si sigue sintiéndose mal, avisamos enseguida.

Tamara asintió.

Mamá: Ni-ki, ayúdame un rato.

Ni-ki: Sí, ya voy.

La mamá de Tamara y Ni-ki bajaron juntos a la cocina para preparar todo con calma.

Mientras tanto, los demás se quedaron en la sala con Tamara.

Jay: Espero que funcione el medicamento.

Heeseung: Yo también. Lo importante es que Tamy se sienta mejor.

Sunghoon: Al menos ahora sabemos qué le estaba molestando.

Sunoo: Sí... aunque me preocupaba verla tan incómoda.

Jungwon se acercó a Tamara y se sentó a su lado.

Jungwon: ¿Cómo te sientes ahora, Tamy?

Tamara: Un poquito mejor.

Jungwon: Eso es bueno.

Tamara apoyó la cabeza en el hombro de Sunghoon.

Tamara: ¿Mami va a volver?

Sunghoon: Sí, seguramente está preparando todo con Ni-ki.

Tamara: Ah...

Jake: Mientras tanto puedes descansar.

Tamara: Pero no tengo sueño.

Heeseung: No tienes que dormir inmediatamente. Solo quédate tranquila.

Tamara asintió y abrazó su osito.

Tamara: Mi barriga todavía hace ruiditos.

Sunoo: Bueno, parece que tu pancita sigue trabajando.

Tamara soltó una pequeña risita.

Tamara: Sí...

En ese momento, se escucharon pasos acercándose desde la cocina.

Ni-ki: ¡Ya volvimos!

Mamá: Ven, Tamy, a tomar el medicamento.

Tamara: No...

En cuanto vio el medicamento, Tamara se levantó rápidamente y se escondió detrás de Jake.

Tamara: No quiero, mami...

Jake: Oh, Tamy...

La mamá se acercó despacio, sin intentar sacarla de detrás de Jake.

Mamá: Mi amor, no tienes que asustarte. Ven, hablemos un poquito.

Tamara negó con la cabeza.

Tamara: No quiero tomarlo...

Jake: Tranquila, Tamy. Nadie va a obligarte de golpe.

Ni-ki: Podemos hacerlo despacito, ¿sí?

Tamara asomó apenas la cabeza.

Tamara: ¿Va a saber feo?

Mamá: Puede que el sabor no te guste, pero solo tienes que tomar la cantidad indicada.

Tamara volvió a esconderse.

Tamara: No quiero...

Sunoo: ¿Quieres que tío Sunoo se quede contigo?

Tamara: Sí...

Sunoo se acercó y se sentó en el suelo junto a ella.

Sunoo: Entonces me quedo. Pero primero tienes que escuchar a mami.

Tamara miró a su mamá.

Mamá: No voy a apurarte, Tamy. Cuando estés lista, lo intentamos.

Ni-ki: Y si tienes alguna duda, me preguntas.

Tamara permaneció detrás de Jake unos segundos más.

Tamara: ¿Puedo tomarlo con mami?

Mamá: Claro que sí, mi amor.

Tamara finalmente salió un poquito de detrás de Jake, aunque todavía parecía insegura.

Tamara: Pero despacito...

Mamá: Despacito. Te lo prometo.

Jake: Muy bien, Tamy. Tú puedes.

Tamara tomó la mano de su mamá.

Tamara: Está bien... lo voy a intentar.

Tamara tomó la mano de su mamá y respiró profundamente.

Tamara: Está bien... lo voy a intentar.

Mamá: Muy bien, mi amor. Vamos despacito.

Ni-ki se quedó cerca de ellas.

Ni-ki: Aquí estamos, Tamy. No tienes que tener miedo.

Mamá preparó únicamente la cantidad indicada y se la acercó con cuidado.

Mamá: Cuando estés lista.

Tamara miró el medicamento con desconfianza.

Tamara: ¿Ahora?

Mamá: Sí, mi amor. Un poquito y después puedes tomar agua.

Tamara cerró los ojos y lo tomó rápidamente.

Tamara: Sabe raro...

Jake: Ven, toma un poquito de agua.

Mamá: Muy bien, Tamy. Ya pasó.

Tamara bebió agua y se limpió la boca con la mano.

Tamara: Ya no quiero más.

Mamá: No tienes que tomar más de lo indicado. Ya tomaste la cantidad que correspondía.

Tamara: ¿De verdad?

Mamá: Sí, mi amor.

Ni-ki: Lo hiciste muy bien.

Ni-ki llevó a Tamara hasta la sala y se sentó con ella en el sofá.

Tamara permaneció acurrucada contra su pecho, abrazando su osito.

Mamá: Ahora vamos a esperar tranquilamente, ¿sí, mi amor?

Tamara: Sí, mami...

Jake: ¿Todavía te molesta la barriga?

Tamara negó despacito.

Tamara: Un poquito, pero menos.

Heeseung: Eso es bueno.

Sunoo: Entonces parece que ya estás más cómoda.

Tamara asintió.

Pasaron unos minutos y Tamara empezó a sentirse más tranquila. De repente, levantó la cabeza.

Tamara: Mami...

Mamá: ¿Sí?

Tamara: Creo que ya tengo ganas otra vez.

Mamá: Está bien, mi amor. Vamos despacio.

Ni-ki: Yo te acompaño.

Tamara: ¿Puedo ir con tío Ni-ki?

Mamá: Claro.

Ni-ki se levantó y tomó su mano.

Ni-ki: Vamos, Tamy. Sin prisa.

Tamara caminó junto a él mientras los demás permanecían en la sala.

Jungwon: Ojalá ahora sí se sienta mejor.

Jay: Seguro. Lo importante es que está tranquila.

Sunghoon: Y su mamá está aquí.

Después de un rato, Ni-ki y Tamara regresaron.

Ni-ki tenía una sonrisa de alivio.

Ni-ki: Parece que nuestra pequeña está mucho más cómoda.

Mamá: ¿Sí, mi amor?

Tamara asintió con una pequeña sonrisa.

Tamara: Sí, mami. Ya no siento esa presión.

Mamá: Qué alivio...

Tamara se acercó y abrazó a su mamá.

Tamara: Creo que mi barriga ya está mejor.

Ni-ki: Entonces ahora sí podemos descansar.

Tamara: Sí... tengo sueño.

Heeseung: Por fin.

Sunoo: Nuestra aventura de esta noche terminó.

Tamara: ¿Mañana puedo desayunar con todos?

Jake: Por supuesto.

Tamara sonrió, cerró los ojos y se acomodó entre los brazos de su mamá.

Mamá: Buenas noches, mi amor.

Tamara: Buenas noches, mami...

De repente, el celular de la mamá comenzó a sonar.

Riiing, riiing...

Ella miró la pantalla y reconoció el número de su compañera de trabajo del hospital.

Mamá: Ni-ki...

Se acercó a él con Tamara en brazos y habló en voz baja.

Mamá: Ni-ki, cárgala un momento. Tengo que atender esta llamada.

Ni-ki: Sí, tranquila. Yo me encargo.

Ni-ki extendió los brazos y recibió cuidadosamente a Tamara.

Tamara, medio dormida, apoyó la cabeza en su hombro.

Tamara: ¿Mami...?

Mamá: Aquí estoy, mi amor. Solo voy a contestar una llamada. Vuelvo enseguida.

Tamara: Está bien...

La mamá se alejó unos pasos y contestó.

Mamá: ¿Hola?

Mientras tanto, Ni-ki se sentó en el sofá con Tamara acurrucada contra él.

Jake: ¿Se quedó dormida?

Ni-ki: Casi. Está muy cansada.

Sunoo: Pobrecita, tuvo una noche complicada.

Heeseung: Al menos ahora parece estar más tranquila.

Tamara abrió un poquito los ojos.

Tamara: Tío Ni-ki...

Ni-ki: ¿Sí, mi amor?

Tamara: ¿Mami está ahí?

Ni-ki: Sí. Está hablando por teléfono. No te preocupes.

Tamara volvió a cerrar los ojos.

Tamara: Bueno...

Ni-ki le acomodó suavemente el cabello.

Ni-ki: Descansa, Tamy. Tío está aquí.

Al otro lado de la habitación, la mamá seguía hablando por teléfono, pero de vez en cuando miraba hacia Tamara para asegurarse de que estuviera bien.

La mamá de Tamara entró nuevamente a la habitación y guardó su celular.

Sunghoon: ¿Quién era?

Mamá: Mi compañera de trabajo del hospital.

Jungwon: ¿Qué te dijo?

Mamá: Tengo que ir a hacer un reemplazo.

Jay: ¿A esta hora?

Jake: ¿No es muy tarde?

Mamá suspiró y miró hacia Tamara, que seguía acurrucada en los brazos de Ni-ki.

Mamá: Sí, es tarde. Pero necesitan a alguien para cubrir el turno y no puedo dejar a mi compañera sola.

Heeseung: ¿Cuánto tiempo vas a estar fuera?

Mamá: No estoy segura. Depende de cómo avance el turno.

Ni-ki: ¿Y Tamy?

Mamá: Justamente por eso estoy preocupada.

Ni-ki miró a Tamara y luego a su hermana.

Ni-ki: Quédate tranquila. Yo me encargo de ella.

Mamá: ¿Seguro?

Ni-ki: Claro. Puedes ir tranquila. Si pasa cualquier cosa, te llamo inmediatamente.

Jungwon: Nosotros también podemos ayudar.

Sunoo: Sí, Tamy no estará sola.

Mamá sonrió agradecida.

Mamá: Gracias, chicos. Me deja mucho más tranquila saber que está con ustedes.

Tamara abrió un poquito los ojos al escuchar la conversación.

Tamara: ¿Mami se va?

La mamá se acercó inmediatamente.

Mamá: Solo tengo que ir a trabajar un rato, mi amor.

Tamara: ¿Vas a volver?

Mamá: Sí. En cuanto termine, regreso.

Tamara abrazó un poquito más fuerte a Ni-ki.

Tamara: Está bien...

Ni-ki: Tamy se queda conmigo.

Mamá: Exactamente. Y si tu barriga vuelve a molestarte, se lo dices a tío Ni-ki, ¿sí?

Tamara: Sí, mami.

Mamá le dio un beso en la frente.

Mamá: Te quiero muchísimo.

Tamara: Yo también, mami.

La mamá se levantó y tomó sus cosas mientras los chicos se preparaban para quedarse pendientes de Tamara.

Jake: Tranquila. Nosotros cuidamos a la pequeña inspectora.

La mamá de Tamara agarró todas sus cosas y se preparó para ir al hospital.

Mamá: Chicos, cuiden bien de Tamy.

Jay: Tú tranquila, está en buenas manos.

Heeseung: Sí. Si aún sigue con molestias, te llamamos.

Mamá: Gracias. Y recuerden que no debe esforzarse.

Ni-ki: No te preocupes, hermana. Yo estaré pendiente de ella.

Mamá se acercó a Tamara, que seguía en brazos de Ni-ki.

Mamá: Mi amor, mami tiene que irse a trabajar.

Tamara: ¿Vas a volver?

Mamá: Sí, en cuanto termine mi turno. Te lo prometo.

Tamara: Te quiero, mami.

Mamá: Yo también te quiero muchísimo.

Le dio un beso en la frente y después miró nuevamente a Ni-ki.

Mamá: Cualquier cosa, me llamas inmediatamente.

Ni-ki: Sí. Te mantendré informada.

Mamá: De acuerdo. Buenas noches, chicos.

Todos: Buenas noches.

Sunoo: Bueno, hay que ir a descansar.

Jungwon: Sí, ya es tarde.

Heeseung: Vamos, chicos.

Los demás comenzaron a despedirse de Tamara antes de ir a sus habitaciones.

Jake: Buenas noches, Tamy.

Tamara: Buenas noches, tío Jake...

Sunghoon: Descansa mucho, pequeña.

Tamara: Sí, tío.

Jay: Si necesitas algo, nos llamas, ¿de acuerdo?

Tamara: De acuerdo...

Jungwon: Y recuerda, nada de esforzarte.

Tamara: Sí, tío Jungwon.

Sunoo: Buenas noches, Tamy.

Tamara: Buenas noches, tío Sunoo.

Poco a poco, todos fueron subiendo a sus habitaciones.

Ni-ki se quedó en el sofá con Tamara, que seguía acurrucada contra él.

Ni-ki: Bueno, mi amor... ahora sí estamos solos.

Tamara: No estoy sola... estás tú.

Ni-ki sonrió.

Ni-ki: Exactamente. Tío está contigo.

Tamara cerró los ojos y abrazó su osito.

Tamara: ¿Me despiertas si llama mami?

Ni-ki: Claro. Pero intenta dormir, ¿sí?

Tamara: Sí...

Ni-ki le acomodó la manta cuidadosamente.

La casa quedó finalmente en silencio, mientras Ni-ki permanecía atento junto a Tamara.

Ni-ki: Buenas noches, Tamy.

Tamara: Buenas noches, tío...

Al caer la madrugada, el reloj marcó las 02:10 a.m.

Tamara se despertó despacito. Miró alrededor y recordó que su mamá estaba en el hospital y que Ni-ki había dicho que podía llamar si necesitaba algo.

Salió de la habitación abrazando su osito y caminó hasta donde estaba Jungwon.

Tamara: Tío...

Jungwon estaba profundamente dormido.

Tamara: ¿Tío...?

Jungwon: Mm... ¿Tamy?

Jungwon abrió lentamente los ojos y la vio parada junto a él.

Jungwon: ¿Qué pasa, pequeña? ¿Por qué estás despierta?

Tamara se acercó un poquito más.

Tamara: No puedo dormir...

Jungwon: ¿Por qué? ¿Pasó algo?

Tamara negó despacito.

Tamara: No sé...

Jungwon se incorporó y encendió una pequeña luz.

Jungwon: Ven, siéntate conmigo. Cuéntame qué sientes.

Tamara se sentó a su lado, abrazando su osito.

Tamara: Mi barriga está haciendo ruiditos otra vez...

Jungwon: ¿Te duele?

Tamara: No mucho... pero siento como si estuviera apretadita.

Jungwon: ¿Igual que antes?

Tamara: Un poquito.

Jungwon: ¿Y tienes ganas de ir al baño?

Tamara pensó unos segundos.

Tamara: Sí... un poquito.

Jungwon asintió y le acarició suavemente la cabeza.

Jungwon: Está bien, Tamy. No te preocupes. Vamos a despertar a Ni-ki para que esté contigo.

Tamara: ¿No está dormido?

Jungwon: Sí, pero seguro que se levantará si te necesita.

Tamara: ¿Puedo quedarme contigo mientras lo llamamos?

Jungwon: Claro que sí.

Tamara se acomodó junto a él.

Jungwon: Tranquila, pequeña. Vamos a resolverlo juntos.

Jungwon cargó a Tamara y ambos caminaron en silencio hasta la habitación de Ni-ki.

Al entrar, vieron que Ni-ki estaba profundamente dormido.

Jungwon: Ni-ki...

Ni-ki no se movió.

Jungwon: Ni-ki...

Nada.

Tamara miró a Jungwon y luego a Ni-ki.

Tamara: Tío Ni-ki está muy dormido...

Jungwon: Sí, ya me di cuenta.

Jungwon se acercó un poco más.

Jungwon: Ni-ki... ¡Ni-ki!

Ni-ki finalmente se movió y abrió los ojos lentamente.

Ni-ki: ¿Q... qué? ¿Desperté...? ¿Hyung?

Jungwon: Sí, soy yo.

Ni-ki parpadeó varias veces, todavía medio dormido.

Ni-ki: ¿Qué pasó? ¿Por qué están aquí?

Jungwon: Tamy se despertó y no podía dormir.

Ni-ki miró a Tamara, que seguía en brazos de Jungwon.

Ni-ki: ¿Tamy?

Tamara: Tío...

Ni-ki se incorporó inmediatamente al escucharla.

Ni-ki: ¿Te pasa algo, mi amor?

Tamara: Mi barriga volvió a sentirse rara...

Ni-ki terminó de despertarse de golpe.

Ni-ki: ¿Te duele?

Tamara: Un poquito... está apretadita otra vez.

Jungwon: Me dijo que también tiene un poco de ganas de ir al baño.

Ni-ki asintió y se levantó de la cama.

Ni-ki: Está bien. Vamos a estar contigo.

Tamara extendió los brazos hacia él.

Tamara: ¿Me cargas?

Ni-ki: Claro, mi amor.

Jungwon le pasó cuidadosamente a Tamara y Ni-ki la recibió entre sus brazos.

Ni-ki: Tranquila, Tamy. Vamos despacito.

Tamara apoyó la cabeza en su hombro.

Tamara: Gracias, tío...

Ni-ki: Siempre.

Mientras Ni-ki sostenía a Tamara, algunos de los demás empezaron a despertarse por el movimiento y las voces en el pasillo.

Sunghoon abrió los ojos de golpe.

Sunghoon: ¿Chicos?

Sunoo, todavía medio dormido, levantó la cabeza.

Sunoo: Mm... ¿qué?

Heeseung apareció desde su habitación, despeinado y con cara de sueño.

Heeseung: ¿Por qué están despiertos?

Sunghoon: No sé... desperté de golpe.

Sunoo: Yo también.

En ese momento, Jay y Jake, que pasaban por el pasillo, escucharon las voces y se acercaron.

Jake: ¿Qué hacen despiertos?

Jay: ¿Pasa algo?

Jungwon: Tamy se despertó y no podía dormir.

Todos miraron hacia Ni-ki, que tenía a Tamara en brazos.

Sunoo: ¿Otra vez le molesta la barriga?

Ni-ki: Un poquito. Dice que la siente apretada otra vez.

Heeseung se acercó preocupado.

Heeseung: ¿Te duele mucho, Tamy?

Tamara negó despacito.

Tamara: No mucho, tío...

Jake: ¿Y necesitas ir al baño?

Tamara asintió.

Tamara: Un poquito.

Jay: Entonces vamos con calma.

Sunghoon: ¿Quieres que llamemos a tu mamá?

Ni-ki: Podemos avisarle si la molestia aumenta. Por ahora, Tamy está tranquila.

Tamara apoyó la cabeza en el hombro de Ni-ki.

Tamara: Solo quiero que alguien se quede conmigo...

Jungwon: Pues aquí estamos todos.

Sunoo: Aunque nos hayas despertado a las dos de la mañana.

Tamara soltó una pequeña risita.

Tamara: Perdón...

Sunoo: No tienes que pedir perdón, Tamy.

Heeseung: Exacto. Si necesitas ayuda, nos despiertas.

Tamara: Tío Heeseung...

Heeseung: Dime, mi amor. ¿Qué pasa?

Tamara bajó un poquito la mirada y habló en voz bajita.

Tamara: Baño...

Heeseung entendió enseguida.

Heeseung: Ah, claro. ¿Quieres que te acompañe?

Tamara asintió.

Tamara: Sí...

Ni-ki: ¿Quieres ir con tío Heeseung?

Tamara: Sí.

Ni-ki la bajó con cuidado y Heeseung tomó su mano.

Heeseung: Vamos despacito. No tienes que apurarte.

Tamara: ¿Te quedas conmigo?

Heeseung: Claro, mi amor. No voy a irme.

Jungwon: Nosotros esperamos aquí.

Sunoo: Tamy, tranquila.

Tamara caminó junto a Heeseung por el pasillo.

Heeseung: ¿Todavía sientes la barriga apretadita?

Tamara: Un poquito.

Heeseung: Está bien. Si vuelve a molestarte, me avisas.

Tamara: Sí, tío.

Heeseung: Muy bien. Vamos tranquilos.

Tamara apretó suavemente la mano de Heeseung y continuó caminando con él.

Minutos después, Heeseung y Tamara volvieron al pasillo.

Jay: ¿Todo bien, Tamy?

Tamara: Sí, tío Jay.

Jungwon: ¿Y tu barriga? ¿Ya no duele?

Tamara negó con una pequeña sonrisa.

Tamara: No, ya no.

Sunoo: ¿Segura, princesa?

Tamara: Sí, tío.

Sunoo: ¿Ya no está apretadita?

Tamara: No. Se siente normal otra vez.

Ni-ki soltó un suspiro de alivio.

Ni-ki: Qué bueno, mi amor.

Heeseung: Parece que ahora sí está mucho más tranquila.

Jake: Entonces podemos volver a dormir.

Sunghoon: Por favor... necesito dormir.

Tamara soltó una risita.

Tamara: Perdón por despertarlos.

Jungwon: No tienes que disculparte, Tamy.

Jay: Exacto. Si necesitas algo durante la noche, nos despiertas.

Tamara: Gracias, tíos.

Heeseung: Ahora vamos a intentar dormir otra vez.

Tamara: Sí...

Ni-ki: ¿Quieres que te lleve a tu habitación?

Tamara asintió.

Tamara: Sí, tío Ni-ki.

Ni-ki la cargó con cuidado.

Tamara apoyó la cabeza en su hombro, mucho más tranquila que antes.

Ni-ki: Buenas noches, pequeña.

Tamara: Buenas noches...

Poco a poco, los demás regresaron a sus habitaciones, esperando que el resto de la madrugada transcurriera con tranquilidad.

Unas horas después, la mamá de Tamara regresó del hospital. Entró en silencio para no despertar a nadie y fue directamente a ver a su hija.

Al verla dormida y tranquila, sonrió aliviada.

Mamá: Mi pequeña...

Ni-ki apareció detrás de ella.

Ni-ki: Todo está bien. Se despertó durante la madrugada, pero después de ir al baño se sintió mucho mejor.

Mamá: Qué alivio.

Ni-ki: Y todos estuvieron pendientes de ella.

Mamá: Gracias por cuidarla.

Ni-ki: No tienes que agradecerme. Es mi sobrina.

La mamá se acercó a Tamara y le acarició suavemente el cabello.

Tamara abrió apenas los ojos.

Tamara: ¿Mami...?

Mamá: Sí, mi amor. Ya regresé.

Tamara sonrió medio dormida.

Tamara: Sabía que volverías...

Mamá: Siempre vuelvo.

Tamara volvió a cerrar los ojos y se quedó dormida junto a su osito.

A la mañana siguiente, los chicos fueron despertando poco a poco. Cuando llegaron a la cocina, encontraron a Tamara sentada junto a su mamá, desayunando tranquilamente.

Sunoo: ¡Tamy!

Tamara: ¡Tío Sunoo!

Sunoo: ¿Cómo está esa pancita?

Tamara: ¡Perfecta!

Jake: ¿Completamente?

Tamara: ¡Sí!

Sunghoon: Entonces parece que nuestra pequeña inspectora está de vuelta.

Tamara levantó su cuchara con una sonrisa.

Tamara: ¡Y hoy toca inspección!

Todos se quedaron en silencio.

Heeseung: ¿Hoy también?

Jay: Pensé que habíamos terminado con eso.

Jungwon: Yo sabía que iba a pasar.

Ni-ki comenzó a reír.

Ni-ki: Bueno, chicos... ya escucharon a la inspectora.

Tamara: ¡Prepárense!

Todos se miraron y comenzaron a reír.

Después de la preocupación de aquella noche, lo más importante era que Tamara estaba nuevamente feliz, rodeada de su mamá y de todos sus tíos.

Fin ♥️

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