Cuidando a Denki Kaminari

Summary

Donde Eijiro Kirishima debe cuidar a un omega en celo sin morir en el intento. Eijiro Kirishima = Alfa. Denki Kaminari = Omega. Todos los personajes de esta historia son mayores de edad tienen entre 19 y 20 años. Me leído muchas historias de este tipo, así que, intentaré hacer como una adaptación a mi propio estilo. Pero nunca lei una con my hero academia, así decidí hacer mi versión con mi pareja favorita KIRIKAMI. Espero que les guste. Esta es mi primera historia Omegaverse. Esta historia también esta publicada en Wattpad por si a alguien le interesa también puede apoyarme por allí.

Status
3h ago
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Prólogo

Nota: Estas comillas ' ' las usaré para las intervenciones del Omega interior de Denki en cursiva y el alfa interior de Kirishima en negrita cuando sea necesario y en esta historia al igual que un alfa debe marcar a un omega, el omega también debe marcar al alfa para formar un lazo.

Denki observaba el calendario que tenía en su habitación, con ganas de tirarse por la ventana de un décimo piso.

En dos días comenzaría su celo y lo había olvidado completamente debido a sus tareas, exámenes y proyectos de la universidad, Dios, solo faltaban dos días para su celo y ahora nadie podría ayudarlo por no avisar con anticipación, además de tampoco avisar a la UA.

Sus padres estaban fuera de la ciudad.

Izuku fue marcado recitemente por Bakugo, y Midoriya también lo había marcado a él, formando por fin un lazo completo, así que lógicamente querían estar juntos y a solas.

Ochako estaría cuidando a Toga ya que la Alfa también había entrado en celo.

Jiro y Momo estaban estudiando para sus exámenes y prefería no molestar.

La única opción le quedaba era su mejor amigo, Eijiro Kirishima, el alfa del que estaba enamorado y que era su destinado —lo había descubierto por la forma en que su lobo interior siempre reaccionaba a él, ya que propio aroma a diente de león y tormenta eléctrica, se volvía más dulce, más envolvente e incluso se intestificaba para que fuera el único aroma que el Alfa precibiera cuando estaba cerca, como si quisiera impregnarlo de él. Además, con él, su lobo interior sentía unas intensas ganas de estar cerca suyo, de llamar su atención, de permanecer siempre a su lado, de pertenecerle a él o incluso protegerlo. También experimentaba una paz que jamás había sentido con nadie, una calma que hacía que se sintiera seguro, como si él pudiera ser el mismo si parecer tonto. A veces, sin motivo aparente, su corazón latía con más fuerza al escuchar su voz o al precibir su presencia al verlo, como si su lobo siempre supiera cuando Kirishima estaba cerca. Su aroma a granito caliente y cedro rojo era el único capaz de tranquilizarlo por completo cuando estaba nervioso, alterado o triste, y la sola idea de que otro Omega pudiera acercarse demasiado a él despertaba un ligero sentimiento de inquietud que su lobo apenas podía ocultar. Sentía una felicidad pura cuando estaba con el pelirrojo, una felicidad que no experimentaba con nadie más, como si de verdad fuera suyo y él perteneciera su lado.— Sin embargo, no podía dejar que Kirishima lo cuidará. Sabía que él no correspodía sus sentimientos y, además, el propio Alfa ni siquiera se daban cuenta de que eran destinados. Pero tampoco podía pasar su celo solo; ya lo intentó una vez, pero no le fue muy bien. Acabó llamando a Jiro, llorando diciéndo que nadie lo quería y que se sentía solo...

Además se la habían terminado todos sus chocolates.

Su celo duraba una semana entera, no iba a poder cuidarse solo ya que terminaría en desastre, dos crisis existenciales y posiblemente mucha caída del cabello.

Se sentó en su nido, abrazandose las rodillas, llorando a mares, sin saber que hacer.

- Oye, bro ¿por casualidad no...- Kirishima había entrado en su habitación sin llamar y vio a Denki en su nido, hecho una bolita llorando. Rápidamente se acercó a él -. ¿Denki? ¿Estás bien? ¿Qué pasa? ¿Por qué estas llorando?

El nombrado levanto la vista para ver al Alfa preocupado y pego un salto, alejándose de él. No quería que notará su aroma.

- No te acerques...- estiró el brazo con la mano abierta, como si quisiera hacer una señal de stop.

- ¿Qué? ¿Por qué no quieres que me acerqué? - El pelirrojo se movió aún más cerca, pero sin entrar al nido, ya que nunca se debe entrar al nido de un omega sin su permiso -. ¿Estas enfadado conmigo? ¿Hice algo malo?

El Omega evitaba mirarlo a los ojos alejándose aún más.

- No es eso...- volvió a abrazarse las piernas, enterrando si rostro en ellas.

- ¿Entonces? - preguntó, apretando los puños -. Por favor dime que pasa.

Aquella súplica hizo que levantará la vista una vez más, ver a ese Alfa de ojos rojos tan preocupado por él causaba una sensación de angustia y ansiedad tanto a su lobo como a él mismo. Así que no pudo más y se lanzó a sus brazos, ocultando el rostro en su pecho aspirando ese aroma que tanto le encantaba.

- Shhhh... ya pasó. - Eijiro lo sentó en su regazo sin soltarlo ni un segundo y empezando a acaciar su cabello. Había descubierto que a Kaminari le encantaba que él se lo tocará. Pero entonces... olfateó el cuello Denki. Su aroma estaba más intenso de lo normal; era demasiado dulce, demasiado embriagador, demasiado delicado, demasiado atrayente, demasiado meloso, demasiado envolvente...

- Denki... ¿A caso estás en...- se detuvo abruptamente al notarlo, tomando su rostro entre sus manos.

- Faltan dos días - confesó el omega, bajando la mirada con las mejillas rojas y sorbiendose la nariz -. Acabo de enterarme, y ni siquiera he avisado al director Nezu. - Evitaba mirarlo a los ojos mientras se aferraba a la camiseta del alfa.

- ¿Y no tienes a nadie que pueda cuidarte?

El rubio solo negó con la cabeza.

- Bueno, si no hay nadie... yo podría cuidarte.

Las mejillas del pelirrojo estaban teñidas de un hermoso carmesí, lo que hizo que los ojos amarillos de Kaminari brillarán.

'Alfa es hermoso'

Sacudió la cabeza, saliendo rápidamente de su ensoñación.

- No creo que sea una buena idea - respondió Denki, separándose un poco del alfa.

- Vamos, no haremos nada que tú no quieres... Ni siquiera voy a follar contigo... Aunque tampoco iba a hacerlo tu y yo solo somos....- recibió una bofetada en la mejilla por parte del omega - Ay, ¿por qué fue eso?

- Porque eres idiota, Kirishima - se cruzo de brazos inflando los cachetes -. ¡Cuando un omega esta en celo no piensa solo en follar! Yo tengo otros comportamientos aparte de...eso.- El rubio soltó un suspiro -. Mira si realmente quieres cuidarme por siete días...

- ¿Siete dias? - preguntó, sus ojos abiertos como platos.

- Sí, siete terribles días - respondió Kaminari, viéndolo a los ojos.

- Acepto.

La respuesta salió de sus labios antes de que pudiera detenerla. Denki parpadeo sorprendido.

- Espera, ¿va enserio? ¿De verdad lo harías? - preguntó el omega con los ojos brillantes.

- Por supuesto, no tengo nada mejor que hacer. - Eijiro asintió -. Además, sería muy poco varonil de mi parte no hacerlo.

- ¿De verdad? Oh, ¡Gracias Kiri!

Aunque Kirishima no tenía ni idea de como cuidar a un Omega en celo, o específicamente, a un Omega como Denki. Su mejor amigo era un tanto especial, por más que fuera un Omega su actitud se salía por completo de lo que la mayoría esperaba de él. Era impulsivo, ruidoso y tremendamente expresivo; podía pasar se hacer una broma absurda a llorar porque un perrito se había muerto en una película en cuestión de segundos. Le encabtaba hacer reír a los demás, aunque muchas veces utilizaba el humor para ocultar lo que realmente sentía. Era incapaz de quedarse quieto por mucho tiempo y siempre estaba trasteando con cualquiera cosa que encontrara, incluso cuando sabía que probablemente terminaría rompiendola por accidente. Hablaba sin pensar, soltaba lo primero que se le venía a la cabeza y, más de una vez, acababa metido en problemas por ello.

También era increíblemente terco. Cuando se le metía algo en la cabeza, era casi imposible hacerle cambiar de opinión, incluso si sabía que estaba equivocado. Odiaba que lo trataran como si fuera frágil o incapaz se valerse por si mismo y reaccionaba de inmediato cuando alguien intentaba sobreprotegerlo. No le gustaba mucho el contacto físico cuando se trataba de otros alfas; ni siquiera le agradaba tener cerca a ninguno que no fuera Eijiro, porque era el único con quién aceptaba ese tipo de cercanía, además de Jiro, Toga o Bakugo en algunas ocasiones. Normalmente preferiría mantener la distancias con los demás alfas por la forma en la que lo miraban como si fuera un objeto, le coqueteban descaradamente o lo trataban solo por ser omega y además, algunos le hacían sentir incómodo. De hecho, solía responderles con comentarios sarcásticos, una sonrisa burlona o cara de pocos amigos para dejar claro que no pensaba dejarse intimidar por nadie.

Pero con Eijiro no. Nunca sería así con él, porque a su lado siempre se había sentido a salvo.

Ahh, dentro de dos días empezaría el plan:

"Como cuidar a Denki Kaminari sin morir en el intento"

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