LO QUE FUIMOS
Cuando pienso en nosotras, siempre vuelvo a aquel verano de 2012.
Entonces éramos un grupo enorme y estábamos convencidas de que seguiríamos juntas para siempre.
No sabíamos que los años se encargarían de demostrarnos lo contrario.
Maritza volvió a su país natal y terminó su relación con Luis.
Nerea dejó de formar parte de nuestras vidas después de aquella noche en la que se llevó todas nuestras pertenencias del coche.
Rodri comenzó a alejarse cuando empezó a salir con gente del pueblo con la que nosotras no teníamos demasiada relación.
Elena convirtió en un problema que a Marta le gustara un chico y empezó a hablar de ella a sus espaldas.
Y poco a poco, sin darnos cuenta, el grupo comenzó a hacerse más pequeño.
Lidia se marchó a Galicia con su novio. Después sufrió un aborto y cayó en una depresión tan fuerte que terminó desapareciendo de nuestras vidas.
Yaiza se casó con Pat y tuvieron dos niños. María también empezó a formar su propia familia y, con el tiempo, ambas fueron alejándose del grupo. No porque hubiéramos dejado de querernos, sino porque sus vidas habían cambiado.
Tenían hijos, responsabilidades y un mundo completamente distinto al nuestro.
Hasta que perdimos a Pat.
Y entonces entendimos que algunas personas no se alejaban porque quisieran.
Simplemente la vida decidía por ellas.
Iván también se había distanciado de nosotras. Su relación hizo que habláramos cada vez menos, pero en Halloween de 2016 volvimos a coincidir.
Aquella noche hablamos como antes.
No sabíamos que sería la última vez.
Unos meses después, en 2017, Lidia nos llamó para decirnos que Iván había muerto.
Su mejor amigo nos contó que, antes de caer en coma después del accidente, todavía había podido hablar.
Y que había pedido que nos dijeran que lo sentía.
Que nos pidieran perdón de su parte por haberse alejado.
Algunos se habían marchado.
Otros habían cambiado.
Otros ya no estaban.
Y así habíamos llegado Sonia y yo 2018.








