ONE
En la habitaciΓ³n resonaba un suave burbujeo constante. Los frascos alineados en las estanterΓas contenΓan lΓquidos de tonos vibrantes -azules elΓ©ctricos, verdes esmeralda, violetas profundos- que serpenteaban a travΓ©s de un intrincado sistema de tubos de vidrio, pasando de un recipiente a otro en un baile quΓmico silencioso. Era un laboratorio amplio, iluminado por la luz frΓa de lΓ‘mparas LED y el resplandor multicolor de las reacciones en curso.
AllΓ, en medio del caos ordenado, caminaba de un lado a otro Han Jisung. El joven de veinticuatro aΓ±os sostenΓa una libreta de tapas negras en una mano y un lΓ‘piz en la otra, mientras sus ojos recorrΓan atentamente cada detalle. Estudiante destacado de una de las universidades mΓ‘s prestigiosas en ciencias avanzadas de su Γ©poca, Jisung poseΓa rasgos delicados y casi perfectos: pΓ³mulos marcados, labios finos y rosados, y una melena castaΓ±a rizada que le caΓa en mechones desordenados sobre la frente y las orejas, dΓ‘ndole un aire entre bohemio y genio distraΓdo. DetrΓ‘s de sus gafas de montura fina, sus ojos oscuros brillaban con concentraciΓ³n.
Se detuvo frente a uno de los frascos principales, donde el lΓquido Γ‘mbar burbujeaba con mΓ‘s intensidad. AjustΓ³ las gafas con el dedo Γndice y, al comprobar el resultado, una pequeΓ±a sonrisa satisfecha curvΓ³ sus labios. RΓ‘pidamente abriΓ³ la libreta y anotΓ³ los datos en una tabla ya repleta de nΓΊmeros y observaciones, su letra pequeΓ±a y precisa llenando las casillas.
Jisung era reservado por naturaleza. Detestaba las multitudes y apenas salΓa de casa salvo para asistir a clases o regresar a su refugio: aquel laboratorio improvisado en el sΓ³tano de su vivienda. No era de los que frecuentaban fiestas, bares ni reuniones sociales. Su verdadera diversiΓ³n consistΓa en permanecer allΓ, entre probetas y reactivos, investigando fenΓ³menos extraΓ±os, formulaciones imposibles o cualquier idea que lograra captar su curiosidad insaciable.
DejΓ³ la libreta sobre la mesa de trabajo con un movimiento cuidadoso y tomΓ³ un frasco de vidrio con un lΓquido rosa intenso y ligeramente fosforescente. Lo inclinΓ³ despacio sobre otro recipiente que contenΓa un lΓquido transparente e inodoro. En cuanto las dos sustancias entraron en contacto, una explosiΓ³n de espuma blanca brotΓ³ violentamente hacia arriba, creciendo como una nube algodonosa que amenazΓ³ con salpicar el techo.
-Β‘Aaaah! -Jisung dio un salto hacia atrΓ‘s y soltΓ³ un chillido agudo, mΓ‘s de sorpresa que de miedo, mientras agitaba las manos para protegerse del rebote de la espuma.
-ΒΏVeo que vas mejorando, pequeΓ±o? -dijo una voz ronca y seductora desde la puerta, acompaΓ±ada de una risa baja y una sonrisa claramente socarrona.
Jisung girΓ³ la cabeza de inmediato. AllΓ, apoyado con negligencia contra el marco, estaba Lee Minho.
-Ah... hola, Minho -respondiΓ³ Jisung, quitΓ‘ndose los guantes de lΓ‘tex con dedos algo temblorosos y dejΓ‘ndolos sobre la mesa-. SΓ, creo que voy mejorando... poco a poco.
Lee Minho era imposible de ignorar. Coqueto, descarado y con un magnetismo natural que parecΓa desafiar las leyes de la gravedad social. Su cabello, de un morado intenso con reflejos azulados bajo la luz del laboratorio, un poco despeinado pero se veΓa rebelde. Sus ojos, de un violeta profundo que a veces se oscurecΓa hasta parecer casi negro, observaban el mundo con una mezcla de diversiΓ³n y curiosidad eterna. MedΓa 1.78 m, lo suficientemente alto como para que Jisung tuviera que alzar ligeramente la barbilla cuando hablaban de cerca. Pero lo mΓ‘s extraordinario de Minho no era su apariencia: era su origen.
Minho no era humano.
HabΓa llegado a la Tierra por accidente exactamente una semana antes, cuando su pequeΓ±a nave de exploraciΓ³n -un modelo de reconocimiento de largo alcance- sufriΓ³ una falla catastrΓ³fica en el motor de salto hiperespacial. En lugar de aparecer en el sector asignado de su galaxia natal, se estrellΓ³ (mΓ‘s bien aterrizΓ³ de emergencia) en un campo abierto a las afueras de la ciudad. Jisung, que esa tarde habΓa salido a recolectar algunas plantas silvestres raras para uno de sus experimentos botΓ‘nicos, fue quien lo encontrΓ³: un joven desorientado, con ropa extraΓ±a de tejido metΓ‘lico brillante y una expresiΓ³n de absoluta confusiΓ³n, sentado junto a los restos humeantes de lo que parecΓa una esfera plateada medio incrustada en la tierra.
Sin dudarlo demasiado -quizΓ‘ por curiosidad cientΓfica mΓ‘s que por bondad-, Jisung lo ayudΓ³ a levantarse, lo llevΓ³ a su casa y lo escondiΓ³ en el laboratorio. Durante los dΓas siguientes, entre mediciones, anΓ‘lisis de sangre y conversaciones a medias (porque el traductor universal de Minho tardΓ³ dos dΓas en adaptarse al coreano), descubriΓ³ que provenΓa de un sistema estelar distante llamado Lirien-7. Su especie, los Elyrios, tenΓa una fisiologΓa similar a la humana en apariencia, pero con diferencias sutiles: mayor resistencia tΓ©rmica, ojos que cambiaban de tonalidad segΓΊn las emociones y una longevidad que superaba con creces la humana.
Desde entonces, Minho se habΓa quedado. Oficialmente, "para no levantar sospechas". Extraoficialmente, porque parecΓa disfrutar demasiado molestando y coqueteando con el tΓmido cientΓfico que lo habΓa rescatado.
Minho se apartΓ³ del marco de la puerta con esa gracia felina que parecΓa desafiar la gravedad terrestre, como si su cuerpo aΓΊn recordara instintivamente un mundo con menor densidad gravitacional. CruzΓ³ los brazos sobre el pecho y ladeΓ³ la cabeza, dejando que un mechΓ³n morado le cayera sobre un ojo. La luz del laboratorio se reflejaba en sus pupilas, haciendo que el violeta pareciera lΓquido, casi hipnΓ³tico.
-No sΓ© si "mejorando" es la palabra correcta -comentΓ³ con esa voz ronca que siempre parecΓa acariciar las palabras antes de soltarlas-. Lo que acabo de ver fue una erupciΓ³n volcΓ‘nica en miniatura. En mi planeta eso se considerarΓa un arma quΓmica de nivel bΓ‘sico. -Hizo una pausa teatral y sonriΓ³ de lado, mostrando apenas un atisbo de colmillos ligeramente mΓ‘s afilados de lo normal-. Aunque admito que verte chillar y saltar como gatito asustado ha sido... entretenido.
Jisung sintiΓ³ cΓ³mo el calor le subΓa por el cuello hasta las orejas. Se cruzΓ³ de brazos tambiΓ©n, imitando inconscientemente la postura de Minho, aunque en Γ©l el gesto parecΓa mΓ‘s defensivo que desafiante.
-No fue un chillido -replicΓ³, aunque su voz saliΓ³ mΓ‘s aguda de lo que pretendΓa-. Fue... una exclamaciΓ³n de sorpresa controlada. Y no soy un gatito. -BajΓ³ la mirada hacia el desastre espumoso que ya empezaba a deslizarse lentamente por el borde de la mesa-. Solo... no esperaba que la reacciΓ³n fuera tan... efusiva esta vez.
Minho soltΓ³ una risa baja, casi un ronroneo, y se acercΓ³ sin pedir permiso. RodeΓ³ la mesa de trabajo con pasos lentos, deliberados, como si estuviera midiendo cada centΓmetro del espacio que los separaba. Se detuvo justo al lado de Jisung, lo suficientemente cerca como para que el humano pudiera percibir el leve aroma metΓ‘lico y fresco que siempre lo acompaΓ±aba -algo entre ozono despuΓ©s de una tormenta y el interior de una nave reciΓ©n aterrizada-. InclinΓ³ la cabeza para observar la espuma que aΓΊn crecΓa perezosamente.
-Interesante -murmurΓ³, mΓ‘s para sΓ mismo que para Jisung-. La velocidad de expansiΓ³n es mayor que la ΓΊltima vez. ΒΏModificaste la concentraciΓ³n del catalizador?
Jisung parpadeΓ³, sorprendido de que Minho hubiera notado el detalle.
-Eh... sΓ. AumentΓ© un 0.3% la proporciΓ³n de perΓ³xido y reduje el estabilizante. QuerΓa ver si podΓa controlar mejor el tiempo de latencia antes de la nucleaciΓ³n. -Se ajustΓ³ las gafas de nuevo, un tic nervioso que ya empezaba a ser evidente cada vez que Minho se ponΓa demasiado cerca-. Pero claramente subestimΓ© la liberaciΓ³n de gas.
Minho girΓ³ el rostro hacia Γ©l. Sus ojos se oscurecieron un instante -un cambio sutil que Jisung ya habΓa aprendido a asociar con curiosidad genuina o... algo mΓ‘s difΓcil de nombrar.
-Subestimar es humano -dijo suavemente, casi con ternura-. En Lirien-7 nos enseΓ±an que subestimar una reacciΓ³n equivale a invitar al desastre. Pero tΓΊ... -ExtendiΓ³ una mano tomΓ³ la muΓ±eca del humano, recogiΓ³ una pequeΓ±a gota de espuma que habΓa salpicado el borde de la manga de la bata blanca de Jisung. La acercΓ³ a sus labios y la probΓ³ con la punta de la lengua-. ...tΓΊ pareces disfrutar invitΓ‘ndolo.
Jisung se quedΓ³ congelado. El roce -aunque fuera solo de tela y espuma- habΓa sido tan fugaz que casi parecΓa imaginario, pero el calor que le quedΓ³ en la piel era innegable.
-ΒΏAcabas de... lamer mi manga? -preguntΓ³ con voz estrangulada.
Minho se encogiΓ³ de hombros con una inocencia fingida que no engaΓ±aba a nadie.
-AnΓ‘lisis quΓmico preliminar. No tiene sabor a veneno letal. EstΓ‘s a salvo, pequeΓ±o cientΓfico. -Le guiΓ±Γ³ un ojo y se apartΓ³ un paso, dΓ‘ndole espacio de nuevo-. Aunque si sigues haciendo experimentos que terminan explotando en tu cara, voy a tener que empezar a traerte un casco. O mejor... quedarme mΓ‘s cerca para protegerte.
Jisung carraspeΓ³, intentando recuperar algo de dignidad.
-No necesito protecciΓ³n. Llevo aΓ±os trabajando solo aquΓ abajo y sigo vivo.
-Precisamente por eso -replicΓ³ Minho, y esta vez su tono bajΓ³ un poco mΓ‘s, perdiendo parte del tono burlΓ³n-. Llevas aΓ±os trabajando solo. Eso no es vivir, Han Jisung. Eso es... existir con probetas.
El silencio que siguiΓ³ fue mΓ‘s pesado de lo que Jisung esperaba. MirΓ³ a Minho fijamente, buscando alguna seΓ±al de que solo estaba bromeando otra vez, pero los ojos violetas lo sostenΓan con una intensidad tranquila, casi seria. Por primera vez desde que lo habΓa encontrado en aquel campo, Jisung sintiΓ³ que el alienΓgena no estaba jugando del todo.
TragΓ³ saliva.
-ΒΏY tΓΊ quΓ©? -preguntΓ³ en voz baja-. ΒΏTΓΊ no estΓ‘s solo aquΓ? Lejos de tu planeta, de tu gente... escondido en un sΓ³tano con un humano que apenas sabe quΓ© hacer contigo.
Minho tardΓ³ unos segundos en responder. Cuando lo hizo, su sonrisa volviΓ³, pero era mΓ‘s suave, menos afilada.
-Digamos que estoy... recolectando datos. Observando una especie fascinante. -Se acercΓ³ de nuevo, esta vez sin tocarlo, solo inclinΓ‘ndose hasta que sus rostros quedaron a escasos centΓmetros-. Y creo que el espΓ©cimen mΓ‘s interesante de todos estΓ‘ justo delante de mΓ.
Jisung sintiΓ³ que el aire se volvΓa mΓ‘s denso, como si el laboratorio entero hubiera decidido contener la respiraciΓ³n junto con Γ©l.
Antes de que pudiera responder -o huir, que era la otra opciΓ³n que su cerebro gritaba-, un pitido agudo rompiΓ³ el momento. El monitor en la esquina del laboratorio mostrΓ³ una alerta: la temperatura de uno de los reactores secundarios acababa de subir peligrosamente.
Jisung dio un respingo y corriΓ³ hacia el equipo.
-Β‘Mierda, el reflujo! - exclamΓ³ mientras giraba vΓ‘lvulas y ajustaba diales con dedos veloces.
Minho, en cambio, se limitΓ³ a cruzarse de brazos otra vez y observarlo con esa media sonrisa suya.
-Ves -dijo por encima del pitido-. Siempre salvando el mundo... o al menos tu laboratorio. AlgΓΊn dΓa vas a tener que dejar que alguien mΓ‘s te salve a ti.
Jisung, sin girarse, murmurΓ³ entre dientes:
-Cuando ese dΓa llegue, te avisarΓ©.
Y aunque no lo vio, supo que Minho estaba sonriendo mΓ‘s ampliamente que nunca.
Jisung carraspeΓ³ una vez mΓ‘s, intentando disipar la espesura que aΓΊn flotaba en el aire entre ellos despuΓ©s de aquella mirada demasiado prolongada. Se girΓ³ hacia uno de los armarios metΓ‘licos del laboratorio, abriΓ³ la puerta con un clic seco y sacΓ³ una bandeja esterilizada que contenΓa varios instrumentos: una jeringa de calibre fino, electrodos adhesivos con cables delgados, un monitor portΓ‘til de signos vitales y un pequeΓ±o dispositivo de escaneo cutΓ‘neo que Γ©l mismo habΓa modificado semanas atrΓ‘s.
-Ven -dijo, seΓ±alando con la cabeza una silla reclinable que habΓa improvisado en una esquina del laboratorio, acolchada con una sΓ‘bana limpia y rodeada de luces LED ajustables-. SiΓ©ntate ahΓ. Necesito tomar muestras mΓ‘s precisas de tu fisiologΓa antes de que tu cuerpo se adapte demasiado al entorno terrestre. Las lecturas preliminares que tomΓ© ayer ya no son fiables.
Minho arqueΓ³ una ceja, pero obedeciΓ³ sin protestar. Se acercΓ³ con esa calma deliberada que siempre lo caracterizaba y se sentΓ³ en la silla, dejando que su espalda se recostara contra el respaldo. Jisung se colocΓ³ frente a Γ©l, todavΓa con la bata blanca puesta, aunque ahora tenΓa las mangas subidas hasta los codos y los primeros botones desabrochados por el calor que empezaba a acumularse en el sΓ³tano.
-QuΓtate la camisa -indicΓ³ Jisung con voz neutra, profesional, aunque sus dedos apretaron un poco mΓ‘s fuerte el borde de la bandeja-. Necesito acceso completo al torso para colocar los sensores y... ver cΓ³mo responden tus tatuajes bajo estimulaciΓ³n lumΓnica controlada.
Minho no dijo nada al principio. Solo sonriΓ³ de esa forma lenta y peligrosa que hacΓa que el estΓ³mago de Jisung se contrajera sin motivo aparente. Con movimientos pausados, agarrΓ³ el borde de la prenda negra ajustada que llevaba -una especie de tejido inteligente que parecΓa absorber la luz en lugar de reflejarla- y se la quitΓ³ por la cabeza en un solo gesto fluido.
El torso de Minho quedΓ³ a la vista bajo la iluminaciΓ³n frΓa del laboratorio, su piel entre pΓ‘lida y grisΓ‘ceo.
No era solo piel. Era un mapa vivo del cosmos.
Tatuajes -o lo que Jisung suponΓa que eran tatuajes- cubrΓan casi cada centΓmetro visible: constelaciones que parecΓan girar sutilmente cuando la luz las rozaba, nebulosas en tonos Γndigo y plata que se expandΓan y contraΓan con cada respiraciΓ³n profunda, lΓneas de energΓa que imitaban circuitos neuronales pero que fluΓan como rΓos de luz violeta tenue. En el centro del pecho, justo sobre el corazΓ³n, habΓa un sΓmbolo circular complejo, como un sol negro rodeado de anillos concΓ©ntricos que pulsaban muy despacio, al ritmo de su pulso. Los brazos, los costados, incluso la parte baja del abdomen... todo estaba marcado con patrones que parecΓan contar una historia que Jisung aΓΊn no sabΓa leer.
Jisung tragΓ³ saliva. IntentΓ³ mantener la compostura cientΓfica, pero sus ojos traicionaron el esfuerzo: se detuvieron mΓ‘s tiempo del necesario en las lΓneas que descendΓan desde las clavΓculas hasta la cintura estrecha, en cΓ³mo los mΓΊsculos se tensaban ligeramente bajo la piel cuando Minho respiraba.
-Son... impresionantes -murmurΓ³, casi sin querer.
Minho inclinΓ³ la cabeza, observΓ‘ndolo con atenciΓ³n.
-ΒΏLos tatuajes? -preguntΓ³ en voz baja-. O ΒΏyo?
Jisung sintiΓ³ el rubor subirle otra vez por el cuello. Se obligΓ³ a apartar la mirada y se acercΓ³ con la jeringa en la mano.
-Los tatuajes -respondiΓ³ con firmeza fingida-. Parecen responder a estΓmulos biolΓ³gicos. Quiero saber si cambian con la inyecciΓ³n que preparΓ©. Es un marcador isotΓ³pico inofensivo... para humanos. Para ti no estoy tan seguro, pero necesitamos datos.
Minho extendiΓ³ el brazo izquierdo sin que se lo pidiera, dejando que la piel expuesta quedara bajo la luz directa. Jisung se inclinΓ³ sobre Γ©l para limpiar la zona con alcohol, y el roce de sus dedos contra el antebrazo de Minho fue elΓ©ctrico.
Literalmente. Una pequeΓ±a chispa azulada saltΓ³ entre ambos, haciendo que Jisung diera un respingo y Minho soltara una risa ronca.
-Tranquilo, pequeΓ±o. Mi campo bioelΓ©ctrico estΓ‘ un poco... sensible cuando estoy asΓ de expuesto.
Jisung no respondiΓ³. Solo presionΓ³ la aguja con cuidado en la vena que destacaba bajo uno de los patrones estelares. Minho no se inmutΓ³; ni siquiera parpadeΓ³. Cuando el lΓquido claro entrΓ³ en su torrente sanguΓneo, los tatuajes del brazo parecieron brillar un instante mΓ‘s fuerte, como si absorbieran la sustancia y la distribuyeran por todo su cuerpo en ondas luminosas.
Jisung colocΓ³ entonces los electrodos: uno en cada pectoral, otro en el centro del abdomen, dos mΓ‘s en los costados. Cada vez que sus dedos rozaban la piel cΓ‘lida -demasiado cΓ‘lida para ser humana-, sentΓa un cosquilleo que subΓa por su brazo hasta el pecho. Minho no apartaba la vista de Γ©l ni un segundo. Sus ojos violetas se habΓan oscurecido hasta casi negro, y su respiraciΓ³n era mΓ‘s lenta, mΓ‘s profunda.
-EstΓ‘s muy callado de repente -comentΓ³ Minho, voz baja y aterciopelada-. ΒΏTe intimida verme asΓ?
Jisung ajustΓ³ el ΓΊltimo electrodo con dedos temblorosos.
-No me intimidas -mintiΓ³-. Solo... estoy concentrado.
-AjΓ‘.
El silencio se estirΓ³, cargado. Jisung se inclinΓ³ un poco mΓ‘s para conectar el ΓΊltimo cable al monitor, y sus rostros quedaron a escasos centΓmetros. PodΓa sentir el aliento de Minho rozΓ‘ndole la mejilla, fresco y con ese leve matiz metΓ‘lico que ya empezaba a asociar con Γ©l. Los tatuajes del pecho de Minho pulsaban mΓ‘s rΓ‘pido ahora, como si respondieran no solo al marcador, sino a la proximidad.
Justo cuando Jisung iba a apartarse, el telΓ©fono mΓ³vil que habΓa dejado sobre la mesa vibrΓ³ con insistencia. La pantalla se iluminΓ³ con el nombre: Hyunjin
Jisung suspirΓ³ y se enderezΓ³ de golpe, rompiendo el contacto visual. ContestΓ³ la llamada con un toque rΓ‘pido.
-ΒΏSΓ, Hyunjin?
La voz al otro lado sonΓ³ animada, un poco apresurada.
-Β‘Jisung! ΒΏYa estΓ‘s listo? Quedamos en encontrarnos en el campus en cuarenta minutos. La expediciΓ³n al laboratorio abandonado de las afueras empieza hoy, ΒΏrecuerdas? El profesor dijo que era obligatoria para el crΓ©dito extra. Vamos a pasar la noche allΓ recolectando muestras de hongos bioluminiscentes y... oye, ΒΏestΓ‘s bien? Suenas raro.
Jisung se pasΓ³ una mano por el cabello rizado, desordenΓ‘ndolo aΓΊn mΓ‘s.
-SΓ, sΓ... estoy bien. Solo... estoy en medio de un experimento. Llego en un rato, ΒΏvale? No empiecen sin mΓ.
-Perfecto. Te esperamos. Β‘No tardes, genio!
La llamada se cortΓ³.
Minho, que habΓa escuchado cada palabra sin mover un mΓΊsculo, entrecerrΓ³ los ojos ligeramente. No dijo nada, pero algo en su expresiΓ³n cambiΓ³: la sonrisa juguetona desapareciΓ³, reemplazada por una tensiΓ³n sutil en la mandΓbula. Sus tatuajes dejaron de pulsar con tanta intensidad, como si se replegaran.
Jisung colgΓ³ el telΓ©fono y lo dejΓ³ boca abajo sobre la mesa. VolviΓ³ a mirar a Minho, notando el cambio de inmediato.
-ΒΏTodo bien? -preguntΓ³ con cautela.
Minho tardΓ³ un segundo en responder. Cuando lo hizo, su voz era mΓ‘s baja, casi neutra.
-Hyunjin -repitiΓ³ el nombre como si lo estuviera probando-. Tu compaΓ±ero de universidad. El que siempre te arrastra a esas... expediciones.
Jisung frunciΓ³ el ceΓ±o, confundido por el matiz extraΓ±o en la voz de Minho.
-Es solo un amigo. Y sΓ, vamos a una salida de campo esta noche. Nada importante.
Minho no contestΓ³ de inmediato. Solo lo observΓ³ fijamente, con esos ojos que ahora parecΓan mΓ‘s oscuros que nunca. Luego, lentamente, se incorporΓ³ un poco en la silla, haciendo que los cables se tensaran.
-Nada importante -repitiΓ³ en voz muy baja-. Entiendo.
Jisung sintiΓ³ un nudo inexplicable en el estΓ³mago. No sabΓa por quΓ©, pero la forma en que Minho lo dijo le hizo sentir que habΓa algo que no estaba entendiendo del todo. Algo que tenΓa que ver con celos, o posesiΓ³n, o simplemente con el hecho de que Minho -un ser de otro mundo- no estaba acostumbrado a compartir la atenciΓ³n del ΓΊnico humano que lo habΓa aceptado tal como era.
Se aclarΓ³ la garganta y volviΓ³ a la mesa de trabajo, fingiendo revisar los datos que empezaban a llegar al monitor.
-Voy a terminar de calibrar esto -dijo, dΓ‘ndole la espalda a Minho por un momento-. Luego... te ayudo a ponerte la camisa otra vez.
Minho no respondiΓ³. Solo se quedΓ³ allΓ sentado, semidesnudo, con los tatuajes galΓ‘cticos brillando tenuemente en la penumbra, observando cada movimiento de Jisung como si estuviera grabando cada detalle en su memoria alienΓgena.
El laboratorio, de repente, parecΓa mΓ‘s pequeΓ±o. MΓ‘s silencioso. MΓ‘s cargado de cosas que ninguno de los dos se atrevΓa a nombrar todavΓa.
Jisung comenzΓ³ a recoger los instrumentos dispersos por la mesa con movimientos apresurados pero meticulosos, como siempre hacΓa cuando necesitaba recuperar el control de una situaciΓ³n que se le estaba escapando de las manos. ApilΓ³ los frascos vacΓos en una bandeja, limpiΓ³ los restos de espuma seca con un trapo impregnado de alcohol isopropΓlico y guardΓ³ los electrodos en su estuche correspondiente. SabΓa que tenΓa poco tiempo: debΓa ducharse, cambiarse y llegar al punto de encuentro antes de que Hyunjin empezara a llamarlo cada cinco minutos. El laboratorio, que hasta hacΓa unos instantes habΓa sido su refugio, ahora se sentΓa demasiado pequeΓ±o, demasiado cargado de presencia.
Minho seguΓa sentado en la silla reclinable, inmΓ³vil, observΓ‘ndolo. Sus ojos violetas -ahora con ese matiz oscuro que Jisung ya reconocΓa como seΓ±al de alerta- seguΓan cada gesto del humano con una intensidad casi palpable. Cuando Jisung se inclinΓ³ para guardar una probeta en el gabinete inferior, Minho se levantΓ³ sin hacer ruido. El movimiento fue tan fluido que parecΓa que el aire mismo se apartaba para dejarlo pasar.
-DΓ©jame ayudarte, pequeΓ±o -dijo con esa voz que siempre parecΓa vibrar un tono mΓ‘s grave de lo necesario.
Antes de que Jisung pudiera protestar, Minho extendiΓ³ una mano. No la tocΓ³; simplemente la mantuvo abierta en el aire. Una fuerza invisible, suave pero innegable, levantΓ³ varios frascos limpios del fregadero. Flotaron en perfecta alineaciΓ³n, girando lentamente sobre su eje antes de deslizarse hacia los gabinetes abiertos y colocarse en su lugar exacto, como si obedecieran un orden invisible que solo Minho comprendΓa.
Jisung se enderezΓ³, parpadeando sorprendido.
-Gracias, Min... -murmurΓ³, girΓ‘ndose hacia Γ©l..- Sin tu ayuda, no se que harΓa en este momento
Error.
Minho ya estaba allΓ. Demasiado cerca. En un parpadeo habΓa acortado la distancia y ahora lo tenΓa acorralado contra el borde de la mesa de trabajo. El cuerpo del alienΓgena no lo tocaba aΓΊn, pero la proximidad era abrumadora: el calor que emanaba de su piel, ese aroma metΓ‘lico-fresco que se intensificaba cuando sus niveles hormonales subΓan, la forma en que su pecho subΓa y bajaba con respiraciones mΓ‘s lentas y profundas.
-ΒΏAh... Minho? -La voz de Jisung saliΓ³ mΓ‘s aguda de lo que pretendΓa-. Debo irme. Se me harΓ‘ tarde.
Minho ladeΓ³ la cabeza. Sus ojos se oscurecieron por completo, pasando de violeta a un negro absoluto, sin reflejos, como pozos sin fondo.
-ΒΏDe verdad quieres ir a esa expediciΓ³n? -preguntΓ³ en voz muy baja, casi un susurro ronco-. AllΓ‘ afuera solo hay hongos, tierra hΓΊmeda y humanos gritΓ‘ndose instrucciones. AquΓ... -se inclinΓ³ un poco mΓ‘s, hasta que sus labios casi rozaron la oreja de Jisung- tienes una expediciΓ³n mucho mΓ‘s interesante. Una que podrΓa entretenerte toda la tarde.
Jisung sintiΓ³ que el pulso se le aceleraba en la garganta.
-Y-yo... en serio tengo que irme, Minho.
Pero entonces vio la sonrisa. Esa sonrisa lenta, peligrosa, que se enganchaba en las comisuras de los labios de Minho como si supiera exactamente lo que estaba haciendo. Los ojos negros brillaron con destellos violetas intermitentes, y los tatuajes galΓ‘cticos que cubrΓan su torso comenzaron a encenderse con pulsos lentos y rΓtmicos, como constelaciones cobrando vida bajo la piel.
Jisung entendiΓ³ al instante lo que estaba pasando. No era la primera vez.
Los cambios hormonales de Minho no se parecΓan en nada a los de un humano. Eran mΓ‘s intensos, mΓ‘s rΓ‘pidos y -segΓΊn las lecturas que Jisung habΓa tomado las dos veces anteriores- podΓan escalar hasta niveles que ponΓan en riesgo tanto al Elyrio como a cualquiera que estuviera demasiado cerca. La voz de Minho ya habΓa bajado varios tonos, volviΓ©ndose grave, inhumana, con un timbre que reverberaba en el pecho de Jisung como si hablara dentro de Γ©l.
Sin pensarlo dos veces, Jisung se girΓ³ hacia el gabinete superior, abriΓ³ la puerta de golpe y sacΓ³ una jeringa precargada con el antΓdoto especial que habΓa sintetizado especΓficamente para Minho: un compuesto que neutralizaba el pico de feromonas y reducΓa la hiperactividad sinΓ‘ptica que acompaΓ±aba esos episodios. Sus manos temblaban ligeramente mientras quitaba el tapΓ³n protector.
-Minho... debes calmarte. Tus hormonas se activaron otra vez -dijo con voz temblorosa, intentando sonar profesional-. Recuerda lo que pasa si llegas al lΓmite. Tienes que detenerte.
La respiraciΓ³n de Minho rozΓ³ su nuca. Estaba justo detrΓ‘s de Γ©l ahora, tan cerca que Jisung podΓa sentir el calor irradiando de su pecho desnudo contra su espalda.
-ΒΏPor quΓ© deberΓa hacerlo? -preguntΓ³ Minho, y su voz sonΓ³ como un ronroneo grave que hizo que las piernas de Jisung temblaran.
-Minho... -Jisung intentΓ³ girarse, pero el alienΓgena ya lo tenΓa atrapado entre su cuerpo y el gabinete-. Debo ponerte el antΓdoto...
-No.
La palabra fue firme, tajante. En un movimiento demasiado rΓ‘pido para ser humano, Minho le arrebatΓ³ la jeringa de los dedos y la lanzΓ³ al suelo. El vidrio se hizo aΓ±icos contra las baldosas con un sonido seco y definitivo.
Jisung jadeΓ³.
Minho lo girΓ³ con suavidad pero sin posibilidad de resistencia, hasta que quedaron frente a frente otra vez. Sus manos -cΓ‘lidas, firmes- se posaron en la cintura de Jisung, sujetΓ‘ndolo contra la mesa.
-Siempre me he preguntado... -murmurΓ³ Minho, inclinΓ‘ndose hasta que sus labios quedaron a milΓmetros de los del humano- cΓ³mo serΓa complacer a un humano como tΓΊ.
Jisung sintiΓ³ que el aire se le escapaba de los pulmones.
-Minho... no. Es una locura. No intentes usar tus hormonas en un humano como yo... es un error. PodrΓas lastimarme. O lastimarte a ti.
-Eso no me importa -respondiΓ³ Minho, y su voz bajΓ³ aΓΊn mΓ‘s, hasta convertirse en algo casi inaudible, pero que resonΓ³ directamente en la mente de Jisung gracias al traductor implantado que aΓΊn llevaba en el oΓdo-. Kael'veth nira, shal'eth vadis... (Solo quiero probarte, pequeΓ±o humano)
Las palabras en liriano antiguo salieron como un susurro ronco, cargadas de una cadencia melΓ³dica y peligrosa que Jisung no entendiΓ³ del todo, pero cuyo significado visceral le recorriΓ³ la columna vertebral como electricidad pura.
Antes de que pudiera reaccionar, Minho lo levantΓ³ con una facilidad insultante -como si Jisung no pesara nada- y lo sentΓ³ en la mesa de trabajo. Los frascos y tubos de ensayo que quedaban rodaron a un lado; algunos cayeron al suelo y se rompieron con pequeΓ±os estallidos de vidrio y lΓquido. Ninguno de los dos les prestΓ³ atenciΓ³n.
Minho se colocΓ³ entre las piernas abiertas de Jisung, apoyando las manos a ambos lados de sus caderas, encerrΓ‘ndolo por completo. Sus tatuajes brillaban con mΓ‘s intensidad ahora, pulsando al ritmo acelerado de su corazΓ³n alienΓgena. El aire entre ellos parecΓa cargado de estΓ‘tica; pequeΓ±as chispas azuladas saltaban ocasionalmente de la piel de Minho a la bata de Jisung.
-MΓrame -ordenΓ³ Minho en voz baja.
Jisung obedeciΓ³ sin querer. Los ojos negros con destellos violetas lo atraparon, y por un segundo sintiΓ³ que caΓa en ellos, como si el universo entero estuviera contenido en esas pupilas.
-Dime que pare -susurrΓ³ Minho, acercando los labios hasta rozar apenas la comisura de la boca de Jisung-. Dime que pare... y lo harΓ©.
Pero Jisung no dijo nada.
Su respiraciΓ³n era entrecortada, sus manos se aferraban al borde de la mesa con tanta fuerza que los nudillos se le pusieron blancos. El laboratorio entero parecΓa haberse reducido a ese espacio minΓΊsculo entre sus cuerpos: el calor, el aroma metΓ‘lico, el brillo de los tatuajes, la promesa peligrosa que flotaba en cada palabra no pronunciada.
Y entonces, muy despacio, Minho inclinΓ³ la cabeza y rozΓ³ sus labios contra los de Jisung.
No fue un beso todavΓa. Solo un roce. Una pregunta silenciosa.
Pero fue suficiente para que todo el autocontrol que Jisung habΓa estado manteniendo se resquebrajara como vidrio fino.
Minho se mantuvo inmΓ³vil, esperando, con las manos aΓΊn apoyadas a ambos lados de las caderas de Jisung sobre la mesa. Sus tatuajes galΓ‘cticos brillaban con un pulso lento y profundo, como si respiraran al mismo ritmo que el pecho del alienΓgena subΓa y bajaba. El calor que emanaba de su torso desnudo envolvΓa al humano como una manta invisible, y el aroma metΓ‘lico-fresco se habΓa intensificado hasta volverse embriagador, casi adictivo.
Jisung tenΓa los ojos muy abiertos, la respiraciΓ³n entrecortada rozando los labios de Minho. Sus manos seguΓan aferradas al borde de la mesa con tanta fuerza que los nudillos estaban blancos, pero poco a poco, casi sin que Γ©l lo decidiera conscientemente, sus dedos se relajaron. Uno de ellos se deslizΓ³ tΓmidamente hasta posarse sobre el antebrazo de Minho, justo donde una constelaciΓ³n de lΓneas plateadas y violetas parecΓa latir bajo la piel.
Minho dejΓ³ escapar un sonido bajo, casi un ronroneo inhumano que vibrΓ³ en su pecho y se transmitiΓ³ directamente al cuerpo de Jisung.
-Tan tΓmido... -susurrΓ³ contra su boca, sin apartarse ni un milΓmetro-. Y sin embargo tu pulso estΓ‘ cantando para mΓ, pequeΓ±o. Puedo sentirlo aquΓ... -DeslizΓ³ una mano con lentitud exasperante desde la cadera hasta la parte baja de la espalda de Jisung, presionando apenas lo suficiente para arquearlo un poco mΓ‘s hacia Γ©l-. ...y aquΓ.
Jisung soltΓ³ un jadeo ahogado cuando los dedos de Minho encontraron la curva de su columna y trazaron una lΓnea ascendente por debajo de la bata blanca, rozando la tela de la camiseta que llevaba debajo. El contacto fue elΓ©ctrico; pequeΓ±as chispas azuladas saltaron de nuevo entre sus pieles, haciendo que Jisung se estremeciera violentamente.
-Minho... -su voz saliΓ³ rota, entre sΓΊplica y rendiciΓ³n-. Esto... no deberΓamos...
-ΒΏNo deberΓamos? -Minho ladeΓ³ la cabeza, rozando ahora la nariz contra la mejilla de Jisung en una caricia felina-. Dime exactamente quΓ© parte no deberΓamos, shal'eth... ΒΏesto? -Sus labios descendieron hasta la mandΓbula, depositando un beso lento, abierto, hΓΊmedo en el punto donde el pulso latΓa desbocado-. ΒΏO esto? -BajΓ³ un poco mΓ‘s, rozando con la lengua la piel sensible justo debajo de la oreja.
Jisung cerrΓ³ los ojos con fuerza, la cabeza cayendo hacia atrΓ‘s de forma involuntaria. Un gemido suave se le escapΓ³ sin permiso.
-E-eso... -logrΓ³ articular, aunque sonΓ³ mΓ‘s como un suspiro que como una protesta.
Minho sonriΓ³ contra su cuello, dejando que sus dientes rozaran apenas la piel sin llegar a morder.
-Mentiroso -murmurΓ³, voz ronca y cargada de diversiΓ³n oscura-. Tu cuerpo dice otra cosa. Mira cΓ³mo tiemblas... -Sus manos subieron por los costados de Jisung, levantando lentamente la bata y la camiseta al mismo tiempo, exponiendo la piel pΓ‘lida del abdomen-. Tan suave... tan cΓ‘lido... tan humano. -Los pulgares trazaron cΓrculos lentos justo debajo de las costillas, presionando lo suficiente para que Jisung se arqueara hacia adelante, pegando su pecho al de Minho.
Los tatuajes del alienΓgena respondieron al contacto: las lΓneas de luz se intensificaron, extendiΓ©ndose como raΓces luminosas hacia los puntos donde sus cuerpos se tocaban, como si intentaran mapear cada centΓmetro de Jisung, reclamarlo.
-Minho... por favor... -Jisung ya no sabΓa si estaba pidiendo que parara o que continuara. Sus manos subieron por instinto hasta los hombros desnudos del Elyrio, clavando los dedos en la piel caliente, sintiendo cΓ³mo los mΓΊsculos se tensaban bajo su toque.
-ΒΏPor favor quΓ©, pequeΓ±o? -Minho levantΓ³ la cabeza para mirarlo directamente a los ojos. Los suyos seguΓan negros con destellos violetas, pero ahora habΓa algo mΓ‘s vulnerable en ellos, algo hambriento y casi desesperado-. Dilo. Dime exactamente quΓ© quieres que haga... o que no haga. Porque si no me detienes ahora... -se inclinΓ³ hasta que sus frentes se tocaron, nariz contra nariz- voy a devorarte entero.
Jisung tragΓ³ saliva con dificultad. Su mirada bajΓ³ un instante a los labios entreabiertos de Minho, luego volviΓ³ a subir a esos ojos que parecΓan contener galaxias enteras.
-No... no pares -susurrΓ³ al fin, voz apenas audible.
Fue como si hubiera accionado un interruptor.
Minho soltΓ³ un gruΓ±ido bajo, animal, y capturΓ³ la boca de Jisung en un beso profundo, posesivo, sin preliminares ni dulzura fingida. Sus labios se movieron con hambre contenida durante demasiado tiempo; la lengua se deslizΓ³ dentro sin pedir permiso, explorando, reclamando, saboreando cada rincΓ³n como si quisiera memorizar el sabor del humano para siempre. Jisung gimiΓ³ contra su boca, las manos subiendo hasta enredarse en el cabello morado, tirando ligeramente sin darse cuenta.
Minho respondiΓ³ apretΓ‘ndolo mΓ‘s contra sΓ, una mano en la nuca para mantenerlo en su lugar mientras la otra bajaba por la espalda hasta colarse bajo la cintura del pantalΓ³n, solo lo suficiente para rozar la piel sensible de la parte baja de la espalda y hacer que Jisung se arqueara con un jadeo ahogado.
-AsΓ... -ronroneΓ³ Minho contra sus labios entre beso y beso-. AsΓ es como quiero que te entregues... sin pensar, sin medir, solo sintiendo. -MordiΓ³ suavemente el labio inferior de Jisung, tirando de Γ©l antes de soltarlo-. Eres tan dulce cuando te rindes, pequeΓ±o cientΓfico... tan jodidamente adictivo.
Jisung ya no podΓa responder con palabras coherentes. Solo gemidos entrecortados, respiraciones rΓ‘pidas, dedos temblorosos que recorrΓan los tatuajes brillantes como si quisiera aprenderse su mapa de memoria. Cada caricia hacΓa que las luces bajo la piel de Minho se intensificaran, que su respiraciΓ³n se volviera mΓ‘s pesada, que su agarre se hiciera mΓ‘s firme, mΓ‘s desesperado.
Minho lo levantΓ³ un poco mΓ‘s sobre la mesa, haciendo que Jisung tuviera que abrir mΓ‘s las piernas para dejarlo acomodarse entre ellas. Sus caderas se alinearon perfectamente y el roce -aΓΊn con capas de tela de por medio- fue suficiente para arrancarles un gemido simultΓ‘neo.
-Siente eso... -susurrΓ³ Minho, moviendo las caderas en un vaivΓ©n lento, deliberado, torturador-. Siente cuΓ‘nto te deseo... cuΓ‘nto tiempo llevo conteniΓ©ndome. -Sus labios bajaron por el cuello de nuevo, dejando un rastro de besos abiertos, succiones suaves que dejarΓan marcas rosadas-. Y ahora... ahora que por fin me dices que no pare... no pienso contenerme mΓ‘s.
Jisung echΓ³ la cabeza hacia atrΓ‘s, exponiendo mΓ‘s cuello, mΓ‘s piel, entregΓ‘ndose por completo al torbellino de sensaciones. Sus manos bajaron por la espalda de Minho, clavando las uΓ±as ligeramente cuando otro movimiento de cadera lo hizo jadear.
-Minho... -logrΓ³ decir entre gemidos-. No... no pares... por favor...
Minho levantΓ³ la cabeza solo lo suficiente para mirarlo a los ojos una vez mΓ‘s, sonrisa peligrosa y tierna al mismo tiempo.
-Nunca, pequeΓ±o -prometiΓ³ contra su boca antes de volver a besarlo, esta vez mΓ‘s lento, mΓ‘s profundo, mΓ‘s devastador-. Nunca voy a parar.
El alienΓgena capturΓ³ de nuevo la boca de Jisung en un beso mΓ‘s crudo, mΓ‘s urgente, como si el simple roce anterior hubiera sido solo el preludio y ahora ya no hubiera vuelta atrΓ‘s. Sus labios se movΓan con hambre abierta, la lengua invadiendo sin pedir permiso, enredΓ‘ndose con la de Jisung en un baile hΓΊmedo y profundo que arrancaba gemidos ahogados del humano. Jisung respondiΓ³ con torpeza al principio, inseguro, pero pronto sus manos subieron hasta el cuello de Minho, aferrΓ‘ndose a la nuca mientras se dejaba devorar.
Las manos del alienΓgena no se quedaron quietas.
Con un movimiento lento pero decidido, Minho deslizΓ³ los dedos por el cuello de la bata blanca que aΓΊn cubrΓa a Jisung. Los botones superiores ya estaban desabrochados desde antes, asΓ que solo tuvo que tirar suavemente de las solapas hacia abajo. La tela pesada se abriΓ³ como alas rotas, revelando primero los hombros delgados, luego el pecho cubierto por una camiseta fina de algodΓ³n gris que se adherΓa ligeramente a la piel por el calor acumulado en el laboratorio.
-QuΓtatela -murmurΓ³ Minho contra sus labios, voz ronca y autoritaria, aunque sonaba mΓ‘s como una sΓΊplica disfrazada-. Quiero verte... todo.
Jisung temblΓ³ entero. Sus manos bajaron temblorosas hasta el ΓΊltimo botΓ³n de la bata, pero Minho fue mΓ‘s rΓ‘pido: enganchΓ³ los pulgares en el borde y tirΓ³ hacia abajo con firmeza controlada. La bata cayΓ³ por los hombros de Jisung y se deslizΓ³ hasta quedar atrapada en sus codos, dejando sus brazos semiatrapados mientras el torso quedaba expuesto bajo la camiseta ajustada.
Minho retrocediΓ³ apenas lo suficiente para mirarlo.
La luz frΓa de los LED del laboratorio caΓa sobre la piel pΓ‘lida de Jisung, resaltando el leve rubor que le cubrΓa el pecho y subΓa hasta las mejillas. Los pezones se marcaban bajo la tela fina, endurecidos por el contraste del aire fresco y la excitaciΓ³n. Minho dejΓ³ escapar un sonido bajo, casi un gruΓ±ido de aprobaciΓ³n.
-Hermoso... -susurrΓ³, y la palabra sonΓ³ reverente y obscena al mismo tiempo-. Tan jodidamente hermoso.
Sin esperar respuesta, Minho agarrΓ³ el bajo de la camiseta y la levantΓ³ despacio, torturadoramente despacio, dejando que sus nudillos rozaran la piel del abdomen de Jisung mientras subΓa la tela. Cada centΓmetro revelado era acompaΓ±ado de un beso: primero en el ombligo, luego en la lΓnea media del estΓ³mago, despuΓ©s justo debajo de las costillas. Cuando la camiseta llegΓ³ al pecho, Minho la pasΓ³ por encima de la cabeza de Jisung de un tirΓ³n suave pero firme, dejΓ‘ndolo con el torso completamente desnudo.
Jisung jadeΓ³, el aire frΓo golpeando su piel caliente. IntentΓ³ cubrirse instintivamente con los brazos, pero Minho no se lo permitiΓ³: atrapΓ³ sus muΓ±ecas con una sola mano y las levantΓ³ por encima de su cabeza, obligΓ‘ndolo a arquear la espalda contra la superficie frΓa de la mesa.
-No te escondas de mΓ -ordenΓ³ en voz baja, labios rozando la clavΓcula-. Nunca mΓ‘s.
Entonces comenzΓ³ la exploraciΓ³n.
Minho soltΓ³ las muΓ±ecas solo para bajar las manos por los brazos de Jisung, trazando cada mΓΊsculo, cada vena, cada peca diminuta con las yemas de los dedos. BajΓ³ hasta los costados, donde los dedos se hundieron ligeramente en la carne suave de la cintura antes de ascender de nuevo por el torso. Cuando llegΓ³ al pecho, los pulgares rozaron los pezones endurecidos en cΓrculos lentos, deliberados.
Jisung soltΓ³ un gemido agudo, la cabeza cayendo hacia atrΓ‘s.
-Minho... -suplicΓ³, voz quebrada.
-ΒΏSΓ, pequeΓ±o? -Minho inclinΓ³ la cabeza y cerrΓ³ los labios alrededor de uno de los pezones, succionando con fuerza mientras la lengua trazaba cΓrculos rΓ‘pidos-. ΒΏTe gusta asΓ?
Jisung solo pudo asentir, las caderas moviΓ©ndose involuntariamente hacia adelante, buscando fricciΓ³n contra el cuerpo de Minho.
El alienΓgena sonriΓ³ contra su piel y cambiΓ³ al otro pezΓ³n, mordisqueando suavemente antes de lamer para calmar el escozor. Mientras tanto, una de sus manos bajΓ³ por el abdomen de Jisung, dedos extendidos, explorando la suave lΓnea de vello que descendΓa hacia el ombligo y mΓ‘s abajo, hasta el borde del pantalΓ³n.
-Quiero tocarte aquΓ tambiΓ©n -murmurΓ³ Minho, voz oscura y cargada-. Quiero sentir cuΓ‘nto me deseas... cuΓ‘nto estΓ‘s mojado por mΓ.
Jisung gimiΓ³, las caderas alzΓ‘ndose en busca de esa mano que aΓΊn no llegaba.
Minho obedeciΓ³, pero no del todo. Primero deslizΓ³ la palma abierta por encima de la tela del pantalΓ³n, presionando justo donde la erecciΓ³n de Jisung se marcaba dura y caliente. El roce fue suficiente para que Jisung soltara un grito ahogado y se arqueara violentamente.
-Tan duro... -ronroneΓ³ Minho, frotando con movimientos lentos y firmes-. Todo esto por mΓ... solo por mΓ.
Jisung ya no podΓa hablar. Solo jadeaba, las manos aferradas al cabello morado de Minho, tirando sin control mientras el alienΓgena seguΓa frotando, apretando, delineando cada centΓmetro de su longitud a travΓ©s de la tela.
Pero Jisung no era el ΓΊnico que querΓa tocar.
Con dedos temblorosos, bajΓ³ una mano por el pecho de Minho, siguiendo el mapa brillante de tatuajes que pulsaban mΓ‘s rΓ‘pido ahora. BajΓ³ por los abdominales definidos, hasta el borde de los pantalones oscuros que Minho aΓΊn llevaba puestos. DudΓ³ un segundo, pero Minho lo animΓ³ con un mordisco suave en el cuello.
-TΓ³came -ordenΓ³, voz ronca-. Quiero sentir tus manos en mΓ... quiero que sepas cuΓ‘nto te deseo.
Jisung tragΓ³ saliva y deslizΓ³ la palma por encima de la evidente erecciΓ³n de Minho. Incluso a travΓ©s de la tela pudo sentir el calor, el grosor, la dureza imposible. Minho soltΓ³ un gruΓ±ido profundo, las caderas empujando hacia adelante contra su mano.
-AsΓ... joder, asΓ... -Minho cerrΓ³ los ojos un instante, la cabeza cayendo hacia adelante hasta que su frente quedΓ³ apoyada en el hombro de Jisung-. MΓ‘s fuerte. No tengas miedo de romperme.
Jisung obedeciΓ³, apretando con mΓ‘s decisiΓ³n, frotando arriba y abajo mientras Minho seguΓa moviΓ©ndose contra su palma. Al mismo tiempo, la mano de Minho por fin se colΓ³ dentro del pantalΓ³n de Jisung, rodeando su erecciΓ³n desnuda con dedos cΓ‘lidos y firmes.
Ambos jadearon al unΓsono.
La piel de Minho era mΓ‘s caliente que la humana, casi febril, y sus dedos se sentΓan ligeramente texturizados, como si hubiera sutiles crestas que aumentaban cada sensaciΓ³n. EmpezΓ³ a masturbarlo con movimientos lentos pero profundos, el pulgar rozando la cabeza sensible en cada subida, recogiendo la humedad que ya goteaba copiosamente.
-EstΓ‘s empapado... -susurrΓ³ Minho contra su oΓdo, mordiendo el lΓ³bulo-. Escuchas eso, ΒΏverdad? CΓ³mo resbalas entre mis dedos... cΓ³mo te abres para mΓ.
Jisung solo pudo gemir, las caderas moviΓ©ndose al ritmo de esa mano experta mientras la suya seguΓa trabajando en Minho, sintiendo cΓ³mo la erecciΓ³n del alienΓgena latΓa y crecΓa aΓΊn mΓ‘s bajo su toque.
Los tatuajes de Minho brillaban con intensidad cegadora ahora, extendiΓ©ndose por los brazos y el torso como circuitos sobrecargados. Cada vez que Jisung apretaba o aceleraba, las luces pulsaban mΓ‘s rΓ‘pido, sincronizΓ‘ndose con sus respiraciones entrecortadas.
Minho capturΓ³ de nuevo el labio inferior de Jisung entre sus dientes, tirando suavemente antes de soltarlo con un chasquido hΓΊmedo. Sus ojos negros con destellos violetas brillaban con una mezcla de diversiΓ³n oscura y hambre cruda.
-ΒΏAsΓ que quieres que tenga toda mi atenciΓ³n solo para ti, pequeΓ±o humano? -murmurΓ³ contra su boca, la voz ronca y cargada de promesas peligrosas.
Jisung solo pudo asentir, los pΓ‘rpados pesados, el aliento entrecortado rozando los labios del alienΓgena. Ese gesto tΓmido y desesperado hizo que la sonrisa de Minho se ensanchara, lenta, picara, casi cruel de tan seductora.
-Si tΓΊ lo dices... -susurrΓ³, rozando la nariz contra la mejilla sonrojada de Jisung-. Pero no prometo cuidarte mientras me complazco, pequeΓ±o. Vas a tener que aguantar todo lo que te dΓ©... y pedir mΓ‘s.
Con un movimiento fluido, Minho se separΓ³ lo justo para arrastrar la silla reclinable hacia atrΓ‘s. La misma en la que habΓa estado sentado cuando Jisung le colocΓ³ los electrodos y midiΓ³ sus signos vitales. Se dejΓ³ caer en ella con la arrogancia natural de quien sabe que controla cada centΓmetro del espacio a su alrededor. AbriΓ³ las piernas con deliberada lentitud, el pantalΓ³n oscuro ya tenso en la entrepierna, y apoyΓ³ los antebrazos en los reposabrazos, observΓ‘ndolo como un depredador que espera que su presa se acerque por voluntad propia.
-Ven aquΓ... -ordenΓ³ en voz baja, casi un ronroneo-. Veamos quΓ© hace esa boquita chiquita tuya.
Sus dedos largos fueron al cinturΓ³n. Lo desabrochΓ³ con un sonido metΓ‘lico seco que resonΓ³ en el laboratorio silencioso. Luego el botΓ³n del pantalΓ³n, la cremallera bajando con una lentitud tortuosa. No se molestΓ³ en quitΓ‘rselo del todo; solo lo abriΓ³ lo suficiente para liberar su erecciΓ³n.
Jisung se bajΓ³ de la mesa con piernas temblorosas. El rubor le cubrΓa desde las orejas hasta el pecho desnudo. Se ajustΓ³ las gafas con dedos nerviosos -un gesto automΓ‘tico, casi infantil en medio de tanta intensidad- y se arrodillΓ³ lentamente entre las piernas abiertas de Minho.
El alienΓgena lo mirΓ³ desde arriba, dominante, pero con un brillo de algo mΓ‘s suave en el fondo de esos ojos inhumanos. ExtendiΓ³ una mano y la posΓ³ en la nuca de Jisung, no para empujar, sino para acariciar los rizos castaΓ±os con la yema de los dedos.
-SΓ‘camela, pequeΓ±o -susurrΓ³-. Quiero ver tu cara cuando la veas por primera vez.
Jisung tragΓ³ saliva con dificultad. Sus manos temblaban visiblemente cuando se acercaron al borde de la ropa interior negra que aΓΊn cubrΓa parcialmente a Minho. TirΓ³ hacia abajo con cuidado y, cuando la erecciΓ³n saltΓ³ libre, se quedΓ³ congelado.
Era... diferente.
MΓ‘s grande de lo que cualquier estΓ‘ndar humano considerarΓa "normal", sΓ, pero no solo en longitud o grosor. La piel era ligeramente mΓ‘s oscura en la base, fundiΓ©ndose en un tono pΓΊrpura profundo hacia la punta, con sutiles crestas longitudinales que recorrΓan el eje como si fueran venas elevadas, pero mΓ‘s definidas, casi texturizadas. En la cabeza, ligeramente mΓ‘s ancha y roma que la humana, habΓa un leve brillo iridiscente que cambiaba de violeta a azul plateado segΓΊn la luz la rozaba. Y alrededor de la base, casi ocultas hasta ese momento, unas pequeΓ±as protuberancias suaves -como nΓ³dulos carnosos- que palpitaban levemente al ritmo del corazΓ³n acelerado de Minho.
Jisung jadeΓ³, los ojos muy abiertos detrΓ‘s de las gafas.
Minho soltΓ³ una risa baja, ronca, mientras sus dedos se enredaban mΓ‘s en los rizos del humano.
-ΒΏSorprendido? -preguntΓ³ con tono juguetΓ³n, aunque su voz temblaba ligeramente por la contenciΓ³n-. No es exactamente como las de tus libros de anatomΓa humana, ΒΏverdad? En Lirien-7 evolucionamos con... extras. -AcariciΓ³ la mejilla de Jisung con el pulgar-. Esas crestas son para estimular mΓ‘s puntos a la vez. Los nΓ³dulos de la base se hinchan cuando estoy muy excitado... y liberan un lubricante natural que hace todo mΓ‘s fΓ‘cil. MΓ‘s intenso. -Se inclinΓ³ un poco hacia adelante, voz bajando a un susurro conspirador-. Y si te portas bien... quizΓ‘s hasta te hagan sentir cosas que ningΓΊn humano te ha hecho sentir nunca.
Jisung tragΓ³ saliva de nuevo, la boca seca. Sus ojos no se apartaban de la erecciΓ³n que latΓa frente a Γ©l, goteando ya una gota translΓΊcida y ligeramente brillante en la punta.
-Vamos, pequeΓ±o... -Minho tirΓ³ suavemente de su cabello, no con fuerza, solo lo suficiente para guiarlo-. Abre esa boquita bonita. Quiero sentir cΓ³mo tiemblas mientras intentas tragΓ‘rmela toda.
Jisung se acercΓ³ despacio. Primero rozΓ³ los labios contra la punta, tΓmido, probando. El sabor era extraΓ±o: salado, pero con un matiz dulce-metΓ‘lico, casi como el ozono despuΓ©s de una tormenta. Minho soltΓ³ un gruΓ±ido bajo de aprobaciΓ³n.
-AsΓ... justo asΓ... -susurrΓ³, la mano en la nuca manteniΓ©ndolo cerca pero sin forzar-. Usa la lengua primero. Lame despacito... quiero que explores cada centΓmetro.
Jisung obedeciΓ³. SacΓ³ la lengua y trazΓ³ una lΓnea lenta desde la base hasta la punta, siguiendo una de esas crestas elevadas. Minho se tensΓ³ entero, los tatuajes de su abdomen brillando con mΓ‘s fuerza.
-Joder... sΓ... -gimiΓ³, la cabeza cayendo hacia atrΓ‘s contra el respaldo-. Esa lengΓΌita... tan caliente... tan suave... Sigue, pequeΓ±o. No te atrevas a parar ahora.
Jisung abriΓ³ mΓ‘s la boca y envolviΓ³ la cabeza con los labios. El grosor lo obligΓ³ a abrir la mandΓbula al mΓ‘ximo desde el primer momento. IntentΓ³ bajar despacio, pero solo consiguiΓ³ tomar los primeros centΓmetros antes de que su garganta se contrajera por instinto. LΓ‘grimas se acumularon en las comisuras de sus ojos.
Minho lo mirΓ³ con adoraciΓ³n perversa.
-MΓrate... ya estΓ‘s llorando y apenas empiezo -se burlΓ³ con ternura oscura, acariciando la mejilla hΓΊmeda con el pulgar-. Respira por la nariz, pequeΓ±o. RelΓ‘jate la garganta... dΓ©jame entrar mΓ‘s profundo. SΓ© que puedes.
Jisung cerrΓ³ los ojos, respirΓ³ hondo y bajΓ³ otro poco. La textura de las crestas rozaba su lengua y el paladar, enviando escalofrΓos por toda su columna. Minho soltΓ³ un gemido largo, las caderas moviΓ©ndose apenas, empujando con control exquisito.
-Buen chico... -ronroneΓ³, los dedos apretando ligeramente el cabello-. AsΓ... trΓ‘gatela mΓ‘s... quiero sentir cΓ³mo tu garganta se aprieta alrededor de mΓ. Joder, quΓ© boquita tan perfecta tienes...
Jisung gimiΓ³ alrededor de la erecciΓ³n, el sonido vibrando directamente en Minho y haciΓ©ndolo jadear. EmpezΓ³ a mover la cabeza arriba y abajo, torpe al principio, pero ganando ritmo poco a poco. La saliva se escapaba por las comisuras de su boca, resbalando por el eje y facilitando el movimiento. Cada vez que bajaba hasta donde podΓa, las crestas rozaban el fondo de su garganta y Minho gruΓ±Γa, los nΓ³dulos de la base empezando a hincharse visiblemente.
-MΓ‘s rΓ‘pido... -ordenΓ³ Minho, voz quebrada por el placer-. Usa la mano tambiΓ©n... acarΓciame la base... aprieta esos nΓ³dulos... sΓ... justo ahΓ...
Jisung obedeciΓ³. Una mano rodeΓ³ la base, apretando suavemente los nΓ³dulos que ahora estaban mΓ‘s hinchados y resbaladizos por el lubricante natural que empezaba a secretar. El sabor se intensificΓ³, dulce y adictivo. Minho empujΓ³ un poco mΓ‘s profundo, controlando el ritmo, follando la boca de Jisung con movimientos cortos pero precisos.
-MΓrame -exigiΓ³ de repente.
Jisung levantΓ³ la vista, ojos vidriosos, lΓ‘grimas resbalando por las mejillas, labios hinchados y brillantes alrededor de la erecciΓ³n. Minho soltΓ³ un gemido ronco al verlo asΓ.
-Eres... una puta visiΓ³n... -jadeΓ³-. Tan sucio... tan mΓo... Sigue chupando, pequeΓ±o. Quiero correrme en tu boquita... quiero que tragues todo lo que te dΓ©...
Jisung acelerΓ³, la mano moviΓ©ndose en sincronΓa con la boca, apretando y girando en la base mientras succionaba con mΓ‘s fuerza. Minho temblaba, los tatuajes brillando casi cegadores, la respiraciΓ³n entrecortada convirtiΓ©ndose en gruΓ±idos inhumanos.
-Voy a... joder... voy a correrme... -advirtiΓ³, la mano en la nuca apretando mΓ‘s-. No te apartes... trΓ‘gatelo todo... sΓ© buen chico para mΓ...
Y con un ΓΊltimo empujΓ³n profundo, Minho se tensΓ³ entero y se derramΓ³ en la boca de Jisung con un gemido largo y gutural. El lΓquido era caliente, espeso, con ese mismo sabor dulce-metΓ‘lico que inundΓ³ la lengua del humano. Jisung tragΓ³ como pudo, algunas gotas escapando por las comisuras mientras tosΓa ligeramente, pero sin apartarse.
Minho lo mantuvo allΓ unos segundos mΓ‘s, respirando pesadamente, acariciando su cabello con una ternura repentina que contrastaba con la intensidad de momentos antes.
-Buen chico... -susurrΓ³ al fin, voz ronca y satisfecha-. Mi buen chico...
Solo entonces lo soltΓ³ con suavidad, permitiendo que Jisung se apartara. El humano jadeaba, labios rojos e hinchados, barbilla brillante, ojos vidriosos detrΓ‘s de las gafas torcidas.
Minho se inclinΓ³ hacia adelante, limpiΓ³ una lΓ‘grima de su mejilla con el pulgar y luego lo besΓ³ profundamente, saboreΓ‘ndose a sΓ mismo en la boca de Jisung.
-Ahora... -murmurΓ³ contra sus labios, sonrisa peligrosa regresando-. Es mi turno de hacerte gritar, pequeΓ±o.
Minho ayudΓ³ a Jisung a levantarse del suelo con una delicadeza engaΓ±osa, las manos grandes y cΓ‘lidas sosteniΓ©ndolo por los brazos hasta que el humano recuperΓ³ el equilibrio sobre piernas temblorosas. Sin soltarle la cintura, lo girΓ³ con suavidad y comenzΓ³ a desabrochar el botΓ³n y la cremallera del pantalΓ³n que aΓΊn colgaba a medio bajar en las caderas de Jisung. La tela descendiΓ³ lentamente, arrastrando consigo la ropa interior, hasta que quedΓ³ en un charco arrugado alrededor de los tobillos.
Jisung estaba completamente desnudo ahora, la piel erizada por el aire frΓo del laboratorio y por la mirada devoradora que Minho paseaba por cada centΓmetro expuesto. El alienΓgena sonriΓ³ con malicia contenida, tomΓ³ la bata blanca que habΓa caΓdo antes y se la colocΓ³ sobre los hombros al humano, pero sin abrocharla. Las solapas se abrieron solas, dejando el pecho, el abdomen y la entrepierna completamente a la vista, como si la prenda fuera solo un accesorio obsceno en lugar de ropa.
-AsΓ estΓ‘s perfecto -murmurΓ³ Minho, voz ronca y oscura-. Mi pequeΓ±o cientΓfico con su bata de laboratorio... pero sin nada debajo. Solo mΓo.
Sin darle tiempo a reaccionar, lo empujΓ³ con firmeza pero sin violencia contra la mesa de trabajo. Jisung apoyΓ³ las palmas abiertas sobre la superficie frΓa, el pecho pegado al metal helado que contrastaba brutalmente con el calor que le subΓa por la espalda. Minho se colocΓ³ detrΓ‘s de Γ©l, terminando de quitarse el pantalΓ³n y la ropa interior en un solo movimiento impaciente. Su erecciΓ³n, aΓΊn hΓΊmeda por la saliva de Jisung y por el lubricante natural que secretaban esos nΓ³dulos hinchados en la base, se presionΓ³ inmediatamente contra la entrada del humano.
-RelΓ‘jate... -susurrΓ³ Minho contra su nuca, una mano acariciando la columna vertebral mientras la otra guiaba la punta roma y ligeramente iridiscente hacia el anillo apretado-. Vas a tomarme entero... y vas a gemir mi nombre mientras lo haces.
EmpujΓ³ despacio al principio, solo la cabeza, y Jisung soltΓ³ un grito ahogado que se transformΓ³ en gemido largo cuando sintiΓ³ cΓ³mo las crestas longitudinales comenzaban a abrirse paso, rozando cada terminaciΓ³n nerviosa interna con una precisiΓ³n devastadora. El grosor era abrumador; la textura diferente, casi alienΓgena, hacΓa que cada centΓmetro se sintiera como una invasiΓ³n nueva y adictiva.
-Joder... estΓ‘s demasiado exquisito... -gruΓ±Γ³ Minho, la voz quebrada por el placer-. Tan apretado... tan caliente... me estΓ‘s exprimiendo como si no quisieras soltarme nunca.
ComenzΓ³ a moverse lentamente, embestidas cortas y profundas que permitΓan a Jisung sentir cada cresta, cada protuberancia hinchada que se deslizaba dentro y fuera. El lubricante natural de Minho facilitaba la penetraciΓ³n, pero no quitaba la sensaciΓ³n de estar siendo estirado al lΓmite. Jisung gemΓa sin control, las uΓ±as araΓ±ando la superficie de la mesa, las gafas torcidas resbalando por la nariz sudorosa.
-Minho... ah... es... es mucho... -jadeΓ³, la voz entrecortada y rota.
Minho se inclinΓ³ sobre su espalda, pecho contra espalda, y mordiΓ³ suavemente el lΓ³bulo de la oreja.
-ΒΏMucho? -susurrΓ³ con tono burlΓ³n y sucio-. Pero mΓrate... estΓ‘s chorreando alrededor de mΓ... tu culo se traga cada centΓmetro como si hubiera nacido para esto.
AcelerΓ³ ligeramente el ritmo, las caderas chocando contra las nalgas de Jisung con un sonido hΓΊmedo y obsceno que resonaba en el laboratorio silencioso. Cada embestida hacΓa que los nΓ³dulos de la base rozaran la entrada, hinchΓ‘ndose mΓ‘s con cada roce, liberando mΓ‘s de ese lubricante cΓ‘lido y ligeramente dulce que goteaba por los muslos del humano.
DespuΓ©s de unos minutos de ese vaivΓ©n torturador, Minho saliΓ³ de golpe, arrancando un gemido frustrado de Jisung. Antes de que el humano pudiera protestar, lo girΓ³ con facilidad sobrehumanas, lo levantΓ³ por las caderas y lo sentΓ³ en el borde de la mesa. Las piernas de Jisung se abrieron instintivamente; la bata colgaba abierta a ambos lados como alas rotas, exponiendo todo: el pecho agitado, el abdomen contraΓdo, la erecciΓ³n goteante y la entrada enrojecida y brillante por el uso.
Minho se colocΓ³ entre sus piernas, alineΓ³ de nuevo y empujΓ³ de un solo movimiento profundo hasta la base.
Jisung gritΓ³, la cabeza cayendo hacia atrΓ‘s, las manos aferrΓ‘ndose a los hombros del alienΓgena.
-Β‘Minho! Β‘Es demasiado! Β‘Te siento... te siento tan adentro...!
Minho gruΓ±Γ³ de placer, sintiendo cΓ³mo las paredes internas se contraΓan alrededor de Γ©l con fuerza desesperada. Los nΓ³dulos en la base se hincharon aΓΊn mΓ‘s dentro del cuerpo de Jisung, expandiΓ©ndose contra las paredes sensibles, creando una presiΓ³n constante y pulsante que hacΓa que cada movimiento fuera una explosiΓ³n de sensaciones.
-Porque es la primera vez que un humano me aprieta asΓ... -jadeΓ³ Minho, embistiendo con mΓ‘s fuerza, las caderas chocando con violencia controlada-. Tus paredes me estΓ‘n ordeΓ±ando... se contraen cada vez que empujo... joder, pequeΓ±o, estΓ‘s hecho para mΓ... tu culo se adapta perfecto a mi polla alienΓgena...
Jisung ya no podΓa formar frases coherentes. Solo gritos, gemidos y sΓΊplicas entrecortadas mientras Minho lo follaba sin piedad, la mesa crujiendo bajo el peso y el movimiento. Cada embestida hacΓa que la erecciΓ³n de Minho pareciera crecer aΓΊn mΓ‘s dentro de Γ©l, las crestas rozando puntos que Jisung ni siquiera sabΓa que tenΓa, los nΓ³dulos hinchados presionando contra la prΓ³stata con cada retirada y entrada.
-Grita mΓ‘s fuerte... -ordenΓ³ Minho, una mano subiendo para apretar la mandΓbula de Jisung y obligarlo a mirarlo-. Quiero oΓr cuΓ‘nto te destrozo... cuΓ‘nto te gusta que te folle como si fueras mΓo... porque lo eres.
Jisung obedeciΓ³ sin poder evitarlo, gritando el nombre de Minho una y otra vez mientras lΓ‘grimas de placer resbalaban por sus mejillas. El placer era tan intenso que rozaba el dolor, pero era un dolor exquisito, adictivo, que lo hacΓa arquearse y empujar hacia atrΓ‘s buscando mΓ‘s.
-Demasiado bueno... -gimiΓ³ Minho, la voz inhumana y ronca-. Demasiado bueno para estar follando a un humano como tΓΊ... pero no puedo parar... no quiero parar... voy a llenarte... voy a marcarte por dentro hasta que huelas a mΓ durante dΓas...
AcelerΓ³ hasta un ritmo brutal, las embestidas profundas y rΓ‘pidas, el sonido de piel contra piel mezclado con los gemidos ahogados y los jadeos desesperados. Los tatuajes de Minho brillaban cegadores, extendiΓ©ndose por los brazos y el torso como circuitos sobrecargados, pulsando al ritmo de sus caderas.
Jisung sintiΓ³ que el orgasmo lo atravesaba como un rayo, sin previo aviso, el cuerpo convulsionando mientras se corrΓa entre sus estΓ³magos pegados, chorros calientes salpicando la piel de ambos. Minho gruΓ±Γ³ al sentir las contracciones internas apretΓ‘ndolo aΓΊn mΓ‘s fuerte y, con un ΓΊltimo empujΓ³n profundo, se derramΓ³ dentro de Γ©l: caliente, espeso, abundante, los nΓ³dulos hinchados liberando oleadas de semen alienΓgena que llenaban a Jisung hasta el punto de que algunas gotas escaparon alrededor de la base, resbalando por sus muslos.
Minho se quedΓ³ enterrado hasta el fondo unos segundos mΓ‘s, respirando pesadamente contra el cuello de Jisung, los brazos rodeΓ‘ndolo con fuerza posesiva.
-Eres mΓo ahora... -susurrΓ³ contra su piel sudorosa-. Completamente mΓo.
Jisung solo pudo asentir dΓ©bilmente, el cuerpo laxo y tembloroso, la mente nublada por el placer abrumador, mientras sentΓa cΓ³mo el calor de Minho seguΓa dentro de Γ©l, marcΓ‘ndolo de una forma que nunca olvidarΓa.
Holiss, nuevamente actualizo por aquΓ pero ahora les traigo un nuevo OS Minsung de tres capΓtulos π€π
Espero que les haya gustado muchoβ€οΈ
Bueno sin mΓ‘s que decir nos leemos en otro OS
Bye<3








