I: Ikar, mis alas y tu traición
Te di mi fe, mis alas y mi devoción,fui el viento que sostuvo tu vuelo,pero buscaste conquistar el cieloy me pagaste con la traición.
¡Oh, Ikar! ¿De qué sirvió amarte,si por tocar el sol te consumiste?Yo te apoyé... y aun así elegistequemar mis alas antes de salvarte.
Y cuando el silencio devoró tu voz,comprendí, con lágrimas y dolor:a veces, quien más sostiene tu vueloes quien termina cayendo con vos. Maldito seas...








