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Summary

-Saga FD Libro 2 Yoongi Min es un detective de homicidios de Seattle, que nunca ha llevado su trabajo a casa con รฉl, hasta ahora. El caso de asesinato de una adolescente, se ha metido bajo su piel y aunque "metido" no es suficiente para Min, la carga emocional lo ha dejado vulnerable y atado al moribundo padre de la vรญctima. Mientras tanto, Hollywood viene pidiendo una historia caliente, y el guionista Taehyung Kim considera el trรกgico caso como su boleto a reconocimientos mรกs serios que a sus superproducciones de acciรณn habitual. Pero para conseguir la historia completa tendrรก que ganarse al estoico y protector Detective Min. Ninguno de los dos ha tenido mucha suerte cuando se trata de romance o una relaciรณn a largo plazo y no estรกn particularmente buscรกndolo, pero hubo una atracciรณn desde su primer encuentro que no se puede negar. Su primera cita improvisada parece no tener final a la vista, y se convierte rรกpidamente en un tren de carga lleno de romance. Problemas que aparecen desde fuera, amenazan su relaciรณn. La muerte, los secretos y la confianza rota, y ambos tienen que aprender que la lealtad es importante para salvar y preservar ese nuevo amor.

Status
Complete
Chapters
28
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

PRร“LOGO

Yoongi Min โ”€sรณlo Min, para casi todo el mundoโ”€ se deslizรณ rรกpidamente a travรฉs de la multitud de reporteros y curiosos que acampaban en la escalinata del palacio de justicia de Seattle. Siguiendo rรกpidamente los pasos de su compaรฑero, Seokjin Kim, que corrรญa por delante, apartando los micrรณfonos y las cรกmaras de sus caras con un lacรณnico ยซsin comentariosยป.

El sin comentarios de los detectives que habรญan perseguido a Tripp Ingersoll durante dos aรฑos, corriendo tras cada pista que encontraban para relacionar al estudiante universitario de cara redonda, con el asesinato de una prostituta de Seattle llamada Carmen Kelly. El sin comentarios, despuรฉs de un juicio de seis semanas que le habรญa pasado factura a todos los implicados.

Seokjin llegรณ hasta las puertas de entrada y le mostrรณ al policรญa uniformado la insignia. No habรญa necesidad de enseรฑar la placa y Min no se molestรณ siquiera en echar mano a su bolsillo. Habรญan estado en el juicio todos los dรญas que pudieron, y estaban tan seguros como el infierno, de que hoy se esperaba que fuese leรญdo el veredicto.

โ”€Vamos โ”€dijo Seokjin, instando a Min delante de รฉl. Yoongi sintiรณ una mezcla de gratitud y malestar ante la mano que sujetaba su brazo, no le gustaba que le tocaran, pero era capaz de aceptar un poco de ayuda sin reaccionar.

La gran cobertura y el tono sensacionalista que la TV habรญa dado al caso lo sacaban de quicio. Su alto porcentaje de casos resueltos no significaba nada para Min, si la parte culpable no recibรญa su merecido. Y este tipo necesitaba tener su adinerado y privilegiado culo encerrado en prisiรณn por el resto de su vida. Honestamente, Yoongi no sabรญa lo que iba a hacer si el veredicto era inocente.

Sabรญa que eso estaba mal. ร‰l lo sabรญa. Despuรฉs de casi veinte aรฑos en la policรญa, habรญa oรญdo todo tipo de discursos una y otra vez. ร‰l se los habรญa dado a los nuevos reclutas, nuevos detectives; infierno, incluso Seokjin los habรญa recibido unos pocos meses despuรฉs de unirse al departamento de homicidios. ยซUstedes persiguen a los sospechosos, reรบnen las pruebas, le entregan al fiscal el mejor caso posible, y eso es todoยป. Eso era todo lo que podรญan hacer dentro de los lรญmites de su trabajo.

Esta vez; por alguna razรณn, los Kelly, โ”€o la engreรญda negativa del sospechoso a tomarlos a ellos o a los cargos en serioโ”€ este caso lo tenรญa emocionalmente dominado. Podรญa echarle la culpa a una crisis de la mediana edad, al agotamiento, o a alguna otra caracterรญstica de los hombres gay de mediana edad que se describirรญa en algรบn libro, pero las razones no importaban en este momento. Yoongi estaba quemado, y su รบltimo fragmento de cordura estaba vinculado al veredicto que recayera sobre cinco mujeres y siete hombres y lo que fuera que estuviera escrito en esa hoja de papel.

Seokjin los guio a la sala del tribunal sin problemas; intercambiaron gestos y breves abrazos con los padres de Carmen, Ed y Della Kelly. Su frรกgil compostura y las lรญneas de pena y dolor carcomiendo los planos de sus rostros, parecรญan el eco de lo que estaba sucediendo en el estรณmago de Min.

Se sentรณ y tratรณ de respirar.

Seokjin se sentรณ junto a รฉl, dรกndole vueltas a su anillo de bodas todo el tiempo. Este era su primer gran juicio, su primera experiencia en un caso que se metรญa bajo la piel y exprimรญa el espรญritu, hasta que pensabas que te quebrarรญas por la necesidad de resolverlo. El reciรฉn casado no estaba teniendo mucha suerte explicรกndole esto a su esposa, una situaciรณn que estaba lejos de pesar en la mente de Min. Divorcios y separaciones eran tan comunes en la sala de la brigada, que ya nadie se molestaba en escribir una tarjeta o asistir a una despedida de soltero. Parecรญa deshonesto. Era deprimente, y prรกcticamente se podรญa adivinar el resultado.

Era la excusa que daba cuando la gente le preguntaba por quรฉ no salรญa con nadie.

La sala del tribunal se llenรณ; espectadores curiosos, familiares por ambas partes... A continuaciรณn los fiscales y los abogados de la defensa. Despuรฉs, el momento en el que todos contuvieron la respiraciรณn; la entrada de Tripp Ingersoll. Sus padres y su novia se inclinaron hacia delante para acariciarle el brazo y mostrarle simpatรญa; Min intentรณ con todas sus fuerzas no odiarles y recordar que quizรกs, sรณlo quizรกs, ellos realmente pensaban que el tipo era inocente.

Porque si se imaginaba que simplemente no les importaba, o que pensaban que por una prostituta adolescente muerta, estrangulada y abandonada en un estacionamiento vacรญo, no valรญa la pena pasar por todo esto, รฉl podรญa explotar.

El caso comenzรณ rรกpidamente, y el Juez Crenshaw saliรณ de la cรกmara anexa a la sala de juicio. Min permaneciรณ con las manos fuertemente apretadas, escuchando a Seokjin enfurruรฑado murmurar a su lado, oyendo los murmullos de la audiencia.

Trajeron al jurado. Todos parecรญan inclinarse hacia delante.

Min examinรณ las dos filas de miembros del jurado, intentando leer sus expresiones lo mejor que podรญa, con una creciente sensaciรณn de pรกnico en su estรณmago. Ellos no estaban mirando hacia el lado de la galerรญa donde estaban sentados los detectives y los Kelly. Ni siquiera estaban mirando hacia la mesa de la defensa, donde Tripp se pasรณ las manos a travรฉs de sus rizos varoniles y se enderezรณ el cuello de su camisa de seda de 150 dรณlares.

Estaban mirando al seรฑor y la seรฑora Ingersoll y a Tracey, la fiel novia. Y parecieron aliviados.

Min tragรณ duro y presionรณ su codo contra el lado de Seokjin, como para advertirle sobre lo que iba a suceder. ร‰l frenรณ todo: la furia, la desesperaciรณn, la confusiรณn y contuvo el aliento.

โ”€Inocente.

La sala se volviรณ loca, incluso cuando el Juez Crenshaw golpeรณ con el martillo y los ayudantes en la sala se volvieron tensos hacia la multitud. Los gritos de alegrรญa y el llanto de la seรฑora Ingersoll encabezaron la ola de ruido, mientras los Kelly se derrumbaban sobre sรญ mismos.

Min no podรญa moverse. Seokjin saliรณ de un atรณnito estupor y comenzรณ a maldecir en voz baja. Otros detectives familiarizados con el caso gruรฑeron detrรกs de ellos. Algunos amigos de la infancia de Carmen, que habรญan venido desde Tacoma para el juicio, lloraban.

La tranquilidad se restableciรณ rรกpidamente. Todos se sentaron, y Min consiguiรณ una vista perfecta de la sonrisa insolente de Tripp Ingersoll, su cara llena de alegrรญa mientras se inclinaba sobre la silla para sostener la mano de Tracey. Lo hizo; รฉl ganรณ. Se habรญa salido con la suya. Min empujรณ dentro de sรญ, la voz que le decรญa que su carrera valdrรญa la pena, si se levantaba y en unos cuantos pasos, se ponรญa al lado de Tripp y lo golpeaba hasta sacarle toda la mierda...

Pero no lo hizo. Se quedรณ allรญ mientras el Juez Crenshaw con el ceรฑo fruncido escupรญa el resto de las palabras necesarias; claramente el juez no estaba mรกs contento con el veredicto que el resto de los partidarios de Carmen.

Entonces, todo habรญa terminado.

โ”€Ven, vamos a hablar con los Kelly โ”€murmurรณ Seokjin en su oรญdo. Min asintiรณ con la cabeza automรกticamente, luego se levantรณ y se dirigiรณ hacia donde los fiscales, Nick Nathan y Heather Gรณmez, trataban de consolar a la pareja devastada.

โ”€Yo... โ”€Min intentรณ disculparse, pero el seรฑor Kelly ya estaba negando con la cabeza. El hombre sรณlo era diez aรฑos mayor que รฉl, pero el nรบmero podrรญa haber sido cien en este momento.

โ”€No es culpa tuya โ”€jadeรณ รฉl, tomando la mano de su llorosa esposa y estrechรณ primero la mano de Yoongi, luego la de Seokjinโ”€. Gracias por intentarlo.

Intentar. Intentar. Min sintiรณ una oleada de rabia burbujear hasta hacerle sentir mareado. No lo habรญa intentado, lo habรญa logrado. Habรญa encontrado a Tripp Ingersoll, habรญa puesto toda la evidencia en las manos de Nick y Heather, habรญa testificado impecablemente, sus notas tenรญan tanta mierda como el libro, eran mejores que el libro. Todo, lo habรญa hecho todo bien, y ahora a este pequeรฑo cรญrculo de gente pรกlida e impresionada lo dejaron sin nada.

Carmen Kelly estaba muerta, y Tripp Ingersoll se iba al mejor restaurante de Seattle a celebrar el veredicto.

La vida no era justa, Min lo sabรญa. Pero esto, esto estaba mal en todos los sentidos.

Se quedaron en silencio, hasta que Nick murmurรณ algo a Heather.

โ”€Sรญ, buena idea โ”€dijo Heatherโ”€. Voy a traer el coche hacia la parte de atrรกs, y los sacaremos de aquรญ, lejos de los reporteros.

Y lejos de la conferencia de prensa que sin duda estaba aconteciendo, con Tripp, su familia, y los abogados hablando pomposamente sobre la probada inocencia de su cliente en los escalones de entrada.

Seokjin y Yoongi ayudaron a los Kelly a salir y los llevaron hasta la puerta lateral con los ayudantes flanqueรกndolos. Pequeรฑa como un pajarillo, Della Kelly parecรญa estar en las รบltimas, se apoyaba en su marido hasta tal punto que parecรญa que รฉl casi la arrastraba.

Fue un segundo antes de que cayera, que Min empezรณ a decir:

โ”€Consigan un mรฉdico. โ”€Y entonces ella cayรณ en el suelo, pรกlida y luchando por respirar.




Min entrรณ en su vacรญo loft a las cuatro y media de la maรฑana. Habรญa estado fuera treinta y seis horas en total, casi un nuevo record.

Casi.

Se quitรณ su traje sudado en la cocina, se desvistiรณ hasta sentir su piel desnuda, y arrojรณ todo en la cesta de la basura debajo del fregadero, incluso los zapatos. No querรญa recordatorios de este dรญa; ya tenรญa material suficiente para una dรฉcada de pesadillas.

Della Kelly estaba muerta. Un infarto masivo, muriรณ en la ambulancia mientras volaban por las calles hacia el hospital. Min estaba allรญ, la vio morir, vio otra dรฉcada de dolor caer sobre los hombros de Ed.

Sรญ, este fue el peor dรญa o las peores treinta y seis horas de la vida de Yoongi. No podรญa imaginar lo que serรญa para Ed.

Entumecido, agotado, entrรณ al baรฑo y abriรณ la ducha. Caliente. No se preocupรณ por la frรญa. Si pudiera arrojarse al fondo de una olla de langosta de agua hirviendo, lo habrรญa hecho.

El olor de la muerte y la aflicciรณn se le pegaron al cuerpo, rezumaba de sus poros. Dio un paso bajo el agua caliente y se apoyรณ contra la pared de azulejos blancos. Llevaba sin dormir desde que se despertรณ dos dรญas atrรกs listo para la corte. Sin comer, con sรณlo una cantidad impรญa de cafรฉ negro y tres whiskys que Seokjin le hizo beber en el bar del hotel despuรฉs de que dejaron a Ed Kelly instalado en su habitaciรณn.

Iban a recogerlo por la maรฑana para que pudiera volver al hospital y hacer los arreglos para llevar el cuerpo de Della a Tacoma.

Realmente no necesitaba ayuda, habรญa mencionado Ed con una voz apagada y muerta antes de cerrar la puerta, ya lo habรญa hecho antes con el cuerpo de Carmen.

El dolor oprimido en su interior sacudiรณ a Min hasta la mรฉdula. Nunca habรญa llorado por un caso. Nunca. Era un hombre compasivo y de buen corazรณn, pero nunca llorรณ por su propio dolor, por no hablar del de otra persona.

Pero el negro vacรญo que vio en los ojos de Ed Kelly, con menos vida que cualquier cadรกver que hubiera examinado alguna vez, lo perseguรญa, apuรฑalรกndolo como cuchillos mientras veรญa una y otra vez esa puerta cerrada.

Medio esperaba encontrar a Ed Kelly muerto cuando regresara en la maรฑana.

Porque si se detenรญa a pensar en ello, Min nunca podrรญa sobrevivir a tanto dolor. No podรญa imaginarse enterrando a las dos personas que mรกs amaba en el mundo y ser el รบnico superviviente. No podรญa imaginar la sensaciรณn de impotencia.

No se podรญa imaginar amar a alguien tanto.

Era aterrador.

Min luchรณ por respirar cuando su piel finalmente pareciรณ registrar el fuerte calor del agua; agarrรณ a ciegas el jabรณn y empezรณ a limpiarse con precisiรณn militar, cada cรญrculo de espuma era un momento de meditaciรณn. ยซConcรฉntrate, enfรณcate, cierra la puerta al dolor, a la empatรญa. Cierra de golpe la puerta a la ansiedad de la impotencia y a la necesidad de solucionarlo todoยป.

No podรญa traer de vuelta ni a Carmen, ni a Della. No podรญa encerrar en la cรกrcel a Tripp. Incluso no podรญa ir mรกs allรก de los lรญmites de la ley, porque eso serรญa ir en contra de su forma de ser.

Tenรญa que encontrar una manera de lidiar con esto, porque en รบltima instancia, estaba solo. No habรญa nadie a quien llamar, nadie en quien apoyarse. Hoseok, su antiguo compaรฑero de habitaciรณn, el chico de sus sueรฑos, estaba casado y a unos cuantos cientos de kilรณmetros de distancia, satisfecho y durmiendo profundamente junto a la persona que amaba.

Seokjin volviรณ a casa con su esposa.

A su padre no le importaba lo que hacรญa.

Su hermano, probablemente ni siquiera recordaba lo que hizo.

Min estaba solo. Y tan horrible como se sentรญa en ese momento, era casi un alivio.

Porque, si nunca se preocupaba por amar a alguien, no necesitaba preocuparse por su pรฉrdida.