ONE SHOT
Jimin plantoΜ cuidadosamente la uΜltima de las semillas de zanahoria en el aΜrea detraΜs de la cabanΜa irlandesa donde viviΜa. Se limpioΜ las manos en los vaqueros y estaba a punto de
levantarse cuando un destello de metal le llamoΜ la atencioΜn. RecogieΜndolo, se sorprendioΜ ante lo que pareciΜa ser una moneda de metal pequenΜa, aunque no la habiΜa visto antes. RegresoΜ a casa con la cabeza baja, su atencioΜn volviΓ³ hacia el pequenΜo tesoro.
El objeto dorado brillaba mientras Jimin se inclinaba sobre el pequenΜo lavabo del banΜo y comenzaba a trabajar la tierra suelta con los dedos. Como era el uΜnico de sus companΜeros de cuarto que utilizaba el jardiΜn, era casi como si la moneda estuviera esperaΜndolo. Le gustaba pensar que asiΜ era, al menos.
βOye companΜero, ΒΏtendraΜs un minuto? βsu companΜero le preguntoΜ asomando la cabeza al interior del banΜoβ. Ahβ¦ ΒΏqueΜ tienes ahiΜ?
Jimin se sonrojoΜ y bajoΜ la cabeza. De sus cuatro companΜeros de cuarto, Hoseok era obviamente el maΜs irlandeΜs del grupo. Y su acento siempre hacΓa cosas en eΜl. CambioΜ de posicioΜn contra el lavabo, tratando de ocultar su evidencia cuando el otro hombre entroΜ totalmente al estrecho banΜo.
βAlgo que me encontreΜ en el jardiΜn βdijo Jimin, sosteniΓ©ndola contra la luz para que el otro la viera. Era un extranΜo tipo de moneda desgastada, pero sin ninguna indicacioΜn de queΜ paiΜs procediΜa.
βDuende βdijo Hoseok, dando un paso atraΜs, a fin de no tocar el objetoβ. Es mejor ponerlo donde estaba de nuevo. Ellos pueden ser realmente malvados cuando sus tesoros faltan.
Jimin se echoΜ a reiΜr y sacudioΜ la cabeza.
βSiΜ, claro. ΒΏOtro de tus pequenΜos trucos tontos para estadounidenses?
Pero Hoseok no se reiΜa mientras saliΜa del banΜo.
βNo, companΜero. Ahora estaΜs en Irlanda. No nos reiΜmos de la gente pequenΜa. Mejor devolverlo antes de que se den cuenta.
Jimin lo vio salir con un suspiro entrecortado. Drogas. TeniΜa que mantener esa cosa controlada si iba a seguir viviendo en lo que equivaliΜa a una casa de fraternidad irlandesa.
TerminoΜ de lavar la moneda en el agua friΜa hasta que brilloΜ. HabiΜa suciedad bajo sus unΜas que necesitaban un buen lavado, pero no habiΜa mucho que pudiera hacer al respecto cuando un companΜero le gritoΜ que era el momento de apagar las luces. EΜl se habriΜa reiΜdo y burlado del chico, pero todos ellos teniΜan clases por la manΜana aunque no estaba presto a dormirse de nuevo. AprendioΜ de la manera difiΜcil que los profesores irlandeses realmente toleraban miΜnimamente a los estudiantes que interrumpiΜan su clase por llegar tarde, a diferencia de sus profesores en Montana.
EntroΜ en su pequenΜa habitacioΜn, un lujo, ya que era privada, y dejoΜ caer la moneda en la mesita de noche junto a su cama. Se deslizoΜ fuera de sus vaqueros, prefiriendo dormir desnudo, mientras se arrastraba entre las saΜbanas y empujaba el edredoΜn hasta taparse los oiΜdos.
No estaba cansado, pero tratoΜ de hacer un esfuerzo para dormir. IntentoΜ contar ovejas ya que habiΜa muchas por los alrededores de la cabanΜa. Era Irlanda despueΜs de todo, pero ellas habiΜan sido movidas bajando la colina por el agricultor que poseiΜa la tierra. DespueΜs de maΜs tiempo dando vueltas, pudo deslizarse en un suenΜo inquieto.
Jungkook pisoΜ el plano llamado Tierra en medio de un trueno y un poco de lluvia. Su kilt se empapoΜ al pisar terreno irregular mientras se proyectaba en torno a los afloramientos de roca en direccioΜn de la casa en la colina.
Su moneda habiΜa sido encontrada, la uΜltima de su tesoro que habiΜa perdido por el campo verde, maΜs de un siglo atraΜs. Su sangre palpitaba con la necesidad de recuperarla. SabiΜa sin duda cuΓ‘l era la habitacioΜn oscura que conteniΜa su moneda y se movioΜ desbloqueando la ventana que era solo un miΜnimo obstaΜculo para sus muΜsculos voluminosos. PodriΜa haber pasado faΜcilmente entre los muros de piedra, pero la moneda lo llamaba de tal forma que no podiΜa pensar en otra cosa, y no queriΜa correr el riesgo de quedarse atascado en la pared si perdiΜa la concentracioΜn.
El suelo crujioΜ cuando cruzoΜ la habitacioΜn y fue hacia su tesoro. ExtendioΜ la mano hacia ella, pero el oro se deslizoΜ entre sus dedos como el agua por lo que sΓ³lo rozoΜ la pequenΜa mesa debajo. Muy bien, entonces, Jungkook pensoΜ con un apretoΜn mental. IntentariΜa de otra forma, si la moneda se negaba a acompanΜarlo de buenas maneras. TiroΜ de su fina camisa blanca. No la necesitaba para mantener el calor, ya estaba empapado de todos modos, y tratoΜ de atraparla con el material en su lugar. Una vez maΜs el objeto se negoΜ.
βOyeβ¦ βUna voz sonΜolienta llamoΜ desde la camaβ. Esa es mi monedaβ¦
Jungkook soltoΜ un suspiro irritado. AsiΜ que era eso. El joven habiΜa reclamado el tesoro y ahora teniΜa que convencer al pequenΜo humano para que se la devolviera. Un montoΜn de reglas estuΜpidas si se lo preguntaban.
βVoy a darte un trueque por ella βsusurroΜ Jungkook, en cuclillas junto a la cabeza del hombre, para no despertar a los demaΜs de quienes podiΜa oiΜr los ronquidos en las habitaciones vecinas.
Los ojos del hombre, de color marroΜn oscuro como una cerveza, se abrieron lentamente y bostezoΜ.
βGuao. SuenΜo viΜvido.
PareciΜa estar maΜs despierto, mientras luchaba por sentarse en la estrecha cama. Las sΓ‘banas caiΜan alrededor de sus caderas y la mirada de Jungkook se pegoΜ a una parte de la anatomiΜa del hombre que estaba contento de ver despertar tambieΜn.
El hombre era maΜs delgado de lo que normalmente le gustaban sus amantes y teniΜa un acento extranΜo que nunca habiΜa oiΜdo antes en estas tierras. Pero sus labios estaban bien formados y su paΜlida piel pareciΜa suave. Y habiΜa pasado una buena quincena desde que habiΜa tomado a un hombre en su cama.
Jungkook rozoΜ sus dedos sobre la extensioΜn paΜlida del estoΜmago del hombre, y vio fascinado como los muΜsculos ondulaban a raiΜz de su contacto.
βΒΏQueΜ vas a pedir? βpreguntoΜ Jungkook.
βΒΏA cambio de mi dinero? βEl hombre negoΜ con la cabeza lentamente, como si no pudiera entender lo que estaba pasando. ExtendioΜ la mano hacia la laΜmpara junto a la cama, pero Jungkook lo detuvo con una mano firme en su munΜeca. EΜl podiΜa ver bien en la oscuridad y el hombre no necesitaba estremecerse con el brillo esmeralda de sus ojos o los tatuajes de runas que cubriΜan su piel.
βΒΏEs un suenΜo?
Jungkook asintioΜ y se arriesgoΜ a correr la punta de su dedo pulgar sobre el pezoΜn del hombre, sacaΜndole un suspiro.
βSiΜ, esto es un suenΜo.
Cuanto maΜs pudiera convencerlo de que estaba teniendo un suenΜo, mejor para los dos. No eran muchos los seres humanos que tomaban a bien que un extranΜo lo visitara en la noche.
βPero es mi dinero. βAunque el hombre estaba claramente afectado por los leves toques de Jungkook, su cabeza auΜn pareciΜa bastante clara. Un desafortunado problema. Hubiera sido mucho maΜs faΜcil si el hombre se hubiera derretido al instante, al igual que la mayoriΜa de los amantes que Jungkook elegiΜa.
Jungkook apretoΜ los dientes. La moneda se debiΜa dar voluntariamente. EΜl no podiΜa simplemente golpear al hombre y llevaΜrsela a su antojo.
βUn trueque, entonces.
β‘¿Lo que yo quiera?!
La voz del hombre sonaba esperanzada. Jungkook asintioΜ, antes de darse cuenta de que el hombre probablemente no podiΜa ver mucho detalle con el fino haz de luz de luna que entraba por la ventana abierta.
βSiΜ. Cualquier cosa. βHabiΜa limitaciones, por supuesto. Siempre las habiΜa. Pero Jungkook de alguna manera dudaba de que este chico quisiera a alguien muerto o ser traiΜdo de la tumbaβ. Y luego me das el dinero.
El hombre sonrioΜ y se recostoΜ coΜmodamente bajo las pesadas mantas mientras cerraba los ojos.
βHazme el amor.
El calor sorprendioΜ a Jungkook, aunque no del todo. Claro, eΜl queriΜa que el hombre dijera algo por el estilo. Pero generalmente; cuando los seres humanos negociaban con sexo, eran groseros en sus peticiones. Esteβ¦ sus palabras habiΜan sido susurradas, como si no pudiera creer que las hubiera dicho.
βYoβ¦ lo sientoβ¦ βdijo el hombre a su lado, la preocupacioΜn tinΜendo sus pensamientos, incluso en su suenΜo. Jungkook le hizo callar con un beso. PodiΜa hacerlo de buena gana y alegremente. HabiΜa pasado mucho tiempo desde que habiΜa hecho el amor con alguien, en vez de los encuentros raΜpidos que habiΜa tomado uΜltimamente.
La boca del hombre se movioΜ faΜcilmente bajo la suya, entonces Jungkook alcanzoΜ entre ellos y se desabrochoΜ el kilt. Se quitoΜ los zapatos antes de que la falda escocesa incluso llegara al suelo.
βJiminβ¦ mi nombre es Jimin βsusurroΜ el hombre, mientras Jungkook moviΜa los labios en el cuello del joven; y comenzaba a chupar suavemente la piel suave, conforme los brazos de Jimin llegaban alrededor de sus anchos hombros.
Jungkook dudoΜ un momento antes de susurrar:
βY yo soy Jungkook. βNo sabiΜa porque le habiΜa dado su nombre. Nunca habiΜa hecho esto en el pasado. Pero de alguna forma con este joven pareciΜa correcto. Jungkook se trasladoΜ lentamente por el cuerpo del joven, tocando y acariciando mientras lamiΜa su piel paΜlida.
βTu pelo es ondulado βdijo Jimin mientras sus dedos se enredaban en el grueso pelo del hombre.
βTambieΜn es rojo βdijo Jungkook, mientras pasaba el calor de su boca por la cadera de Jimin.
Jimin se echoΜ a reiΜr.
βUn pelirrojo. Siempre tuve algo con los chicos de pelo rojo. Y tu acentoβ¦ βTragoΜ saliva.
Jungkook se encogioΜ de hombros. Su acento era el mismo que cualquier persona en el reino Fae, por lo menos aquellos que veniΜan del viejo paiΜs.
La risa de Jimin se detuvo abruptamente cuando Jungkook movioΜ sus labios sobre la cabeza de su hinchado pene.
βUn suenΜo maravilloso βsuspiroΜ Jimin.
Jungkook vio como Jimin cerraba los ojos y una amplia sonrisa se dibujoΜ en su rostro. AmoΜ lo receptivo que era su amante humano mientras este suspiraba cada vez que la lengua del duende se moviΜa sobre su pene.
Jimin se quejoΜ en voz alta.
βTu boca se siente increiΜble βdijo mientras empunΜaba una mano sobre la saΜbana al lado de su cadera y otra en el hombro de Jungkook. Este se sorprendioΜ de que el joven no hubiera tratado de poner sus manos sobre su cabeza para tomar el control, como haciΜa la mayoriΜa. Ellos no lo habiΜan conseguido ya que Jungkook nunca cedioΜ voluntariamente el control, pero fue bueno que este joven ni siquiera lo hubiera intentado.
βQuiero probarte a ti tambieΜn βconfesoΜ Jimin en voz baja. Jungkook miroΜ hacia arriba, sorprendido y un tanto encantado con su audacia. DeslizoΜ la boca fuera del pene, y sonrioΜ por el chasquido que hizo al caer de sus labios para aterrizar suavemente en el vientre de Jimin.
Jimin dejoΜ escapar un aullido de decepcioΜn, pero pronto se detuvo cuando Jungkook se trasladoΜ a su lado. Tuvo un momento de indecisioΜn e incertidumbre, al tratar de descubrir la mejor manera de alinear el cuerpo con el de Jimin, antes de que eΜl moviera sus manos hacia sus caderas y se empujara hacia abajo por la cama.
Jungkook le dio espacio suficiente para moverse encima de eΜl, colocando un musculoso muslo a cada lado de la cabeza de Jimin. El duende le sonrioΜ cuando este empezoΜ a lamer la cara inferior del pene, ansiosamente tratando de conseguirlo en su boca.
βPaciencia, Jimin βlo provocoΜ, mientras se meciΜa contra los labios del joven. Gimiendo en voz alta, los sacoΜ a los dos de su miseria mientras deslizaba su pene en la boca de Jimin que le esperaba. Al instante los suaves labios se sellaron alrededor de su eje, tomaΜndolo ansiosamente tan profundo como pudo. Jungkook dejoΜ caer la cabeza hacia atraΜs, gimiendo suavemente conforme cediΜa a la sensacioΜn de la boca del hombre caliente sobre eΜl. Este humano se sentiΜa tan bien, mejor que cualquier Fae que eΜl tuviera en la memoria reciente, y eso era un nuΜmero considerable de anΜos.
Jimin vaciloΜ y Jungkook miroΜ hacia abajo para ver las manos del hombre deslizaΜndose lentamente en su propio pene. Jungkook fruncioΜ el cenΜo, eso simplemente no pasariΜa. EligioΜ el ritmo, dejando que Jimin se relajara, luego abofeteando sus manos lentamente tomoΜ la dura longitud del hombre contra su lengua. Los gemidos del joven aumentaron cuando Jungkook volvioΜ a saborear el pene de Jimin.
El duende sΓ³lo habiΜa visto a los seres humanos participar en este acto algunas veces, pero nunca habiΜa pensado en hacerlo Γ©l mismo. Ahora se preguntoΜ por queΜ habiΜa esperado tanto tiempo al sentir la boca caliente de Jimin encerrar su duro pene, chupando con un impulso raΜpido. El muchacho se retorciΜa debajo de eΜl con necesidad, mientras Jungkook lamiΜa y chupaba la longitud; acariciando la cabeza con su lengua, mientras sus dedos envolviΜan la base del pene del joven.
No durariΜa mucho maΜs y Jungkook queriΜa estar alliΜ con eΜl cuando llegara al cliΜmax. No conociΜa mayor placer que compartir ese momento con su amante. TendriΜa que correr para alcanzarlo. Afortunadamente; a pesar de no tener experiencia, Jimin teniΜa una buena boca y los suaves gemidos de placer estaban empujaΜndolo raΜpidamente maΜs cerca del borde. EΜl se aseguroΜ por un momento, presionando los dedos en la cintura de Jimin para afirmarse y mientras manteniΜa su boca en la cabeza del pene del muchacho, sintioΜ la primera oleada de placer golpearlo.
EmpujoΜ descontroladamente en la boca de Jimin, mientras empujaba y chupaba su pene, cronometrados perfectamente, hasta que sintioΜ a Jimin quedarse riΜgido contra eΜl y el calor inundoΜ su boca exactamente al mismo tiempo que su propio cliΜmax golpeoΜ y cayoΜ contra la lengua de Jimin.
Jungkook se quedoΜ alliΜ por un momento, limpiando con su lengua al otro hombre y dejando a Jimin hacer lo mismo, hasta que sintioΜ que este le soltaba y descansaba su cabeza contra la cama con un suspiro de satisfaccioΜn.
Se movioΜ lentamente, su fuerza ida mientras se estiraba laΜnguidamente al lado de su amante humano.
βEl mejor suenΜo que tuve nunca βsusurroΜ Jimin en la oscuridad. Jungkook se echoΜ a reiΜr. Estaba de acuerdo.
βΒΏQueΜ pasa con mi moneda?
Casi deseaba que el hombre quisiera anΜadir alguΜn otro requisito; maΜs de una vez, otra noche, cualquier cosa. Mientras que pudieran estar juntos un poco maΜs. Pero oyoΜ el estruendo del oro contra el colchoΜn junto a eΜl y supo que el hombre habiΜa cumplido su palabra.
βFeliz diΜa de San Patricio βdijo Jimin con una sonrisa. Jungkook se obligoΜ a ponerse en pie y tuvo que contener la risa. El joven habiΜa tomado un duende en su cama en el diΜa de fiesta irlandeΜs maΜs famoso. LaΜstima que pensara que era sΓ³lo un suenΜo. Sin embargo, era lo mejor para ellos. Los seres humanos a menudo no se llevaban bien con el conocimiento de los duendes. AuΜn asiΜ, no pudo resistir depositar un suave beso en los labios del hombrecillo, antes de vestirse.
βDuerme bien, Jimin βsusurroΜβ. Y gracias por mi moneda.
Hubo un pequenΜo ruido en acuerdo mientras Jimin caiΜa en un suenΜo profundo. Jungkook vaciloΜ en la ventana de nuevo antes de sacudir la cabeza ante su estupidez y volar a traveΜs del aire de la noche. No era maΜs que un ser humano. SeriΜa una locura venir a verlo de nuevo. EΜl no tendriΜa ninguna razoΜn para visitar esta casa en el futuro. O cualquier casa; en cualquier lugar, para el caso. No ahora que habiΜa encontrado la uΜltima de sus monedas.
Se detuvo, volvieΜndose para escudrinΜar el cuarto oscuro. La moneda no teniΜa por quΓ© ser encontrada.
Con una sonrisa y una risa empujoΜ la ventana abrieΜndola apenas una rendija y la moneda se deslizoΜ a traveΜs de ella. AterrizoΜ en una gran bolsa llena de libros. AlliΜ, Jimin la encontrariΜa en la manΜana y Jungkook podiΜa solicitar la devolucioΜn de su dinero otra noche. Con este pequenΜo pensamiento alegre, bailoΜ su camino de regreso a la colina al lugar donde el velo entre los mundos era maΜs delgado.
βAdioΜs por esta noche, pequenΜo Jimin. Nos vemos de nuevo pronto βsusurroΜ su promesa en el aire de la noche limpia antes de arrepentirse de su plan, sintieΜndose maΜs ligero de lo que habiΜa estado en los uΜltimos anΜos.
Bastones pesados se estableciΜan delante de eΜl, bloqueando su camino en el alejado tuΜnel al momento en que entroΜ en el reino Fae.
βDΓ©jenme pasar. βSe volvioΜ hacia los dos guardias. Ellos eran simples marionetas, seres creados con vinΜas retorcidas y vueltos a la vida a traveΜs de la magia. La artificialidad de ellos puso su piel de gallina.
βBuena voluntad, Jungkook βdijo un joven mientras se acercaba desde un tuΜnel estrecho que daba hacia el sur. El Consejero de la Reina saludoΜ a las dos creaciones, enviaΜndolas de vuelta a sus esquinas a la espera de su siguiente tarea.
βΒΏPor queΜ tienes que atacarme? βgrunΜoΜ Jungkook. El consejero de su madre le dio un pequenΜo encogimiento de hombros.
βLa Reina reunioΜ un tribunal. βEΜl movioΜ sus dedos hacia Jungkook, instaΜndolo a seguirlo mientras guiaba el camino a traveΜs de los estrechos pasajes subterraΜneos. Jungkook suprimioΜ un grunΜido enojado por haber sido ordenado por el hombre mucho maΜs pequenΜo, pero fue de todos modos, curioso de ver lo que su madre habiΜa preparando.
El tuΜnel desembocaba en una gran caverna. Por encima de su cabeza, vides entrelazadas se estiraban sobre el techo y luces Fae brillaban a lo largo de las paredes, iluminando el jardiΜn zooloΜgico lleno de invitados.
βJungkook, hijo miΜo βllamoΜ la Reina desde su trono cargado de floresβ. Tienes que regresar del reino de los humanos.
βSiΜ, tengo que hacerlo βdijo Jungkook, daΜndose la vuelta y alejaΜndose del pequenΜo hombre mientras caminaba a traveΜs de la multitud para llegar hasta la paΜlida mujer. Como de costumbre, ella estaba vestida con capas de gasa de seda que brillaban como telaranΜas espolvoreadas con el rociΜo de la manΜana. Era casi demasiado hermosa para la vista, pero se obligoΜ a mantener la mirada de todos modos.
βHas vuelto a miΜ diferente de lo que eras cuando saliste de mi reino βacusoΜ ellaβ. No lo niegues.
Jungkook se encogioΜ de hombros. EΜl no sabiΜa si su madre se habiΜa enterado de su noche con Jimin. Pero en realidad, no importaba.
βYo no estaba planeando esto. EncontreΜ el amor en la cama de un varoΜn humano. βHizo una pausa, frunciendo el cenΜo a juego con sus labios. EΜl no habiΜa pensado en el amor antes, ni una sola vez en todos los siglos que habiΜa vivido. Pero sΓ³lo habiΜa caiΜdo y de alguna manera se sentiΜa justo.
Hubo gritos de asombro de las personas maΜs cercanas a eΜl. Ellos no se sorprendiΜan ante la idea de que se acostara con un ser humano, ya que a menudo eran las criaturas de eleccioΜn para muchos Fae, cuando se trataba de parejas sexuales. Pero el amor era una idea completamente diferente.
βEsto no puede ser βsusurroΜ ella, una sombra de su peligrosa belleza se mostroΜ por un momento, antes de aplanar la maΜscara nuevamente a su lugarβ. Tienes que tomar una decisioΜn. Quedarte aquiΜ y nunca volver a la tierra de nuevo o ser exiliado por toda la eternidad.
Los murmullos surgieron a su alrededor. HabiΜa habido rumores de que habiΜa estado recibiendo trato preferencial durante anΜos y; como el hijo de la Reina, no podiΜa negar la realidad de ellos. Pero ahora pareciΜa que su relacioΜn con la mujer le iba a costar muy caro. RespiroΜ a fondo, mientras consideraba las palabras de su madre.
βTambieΜn puedes usar la piscina de la clarividencia para ver a tu amante humano βle recordoΜ su madre. La forma en que ella habloΜ sobre Jimin hizo que sus labios se enrollaran sobre sus dientes. Hablaba de los seres humanos como si estuvieran muy por debajo de alguien como ella. EΜl suponiΜa que lo estaban cuando alguien habiΜa visto tantas criaturas que iban y veniΜan como su madre haciΜa.
βNo seriΜa lo mismo madre βdijo con calmaβ. He vivido lo suficiente de mi inmortalidad sin amor y elijo no vivir maΜs asiΜ.
βEl amor del que hablas es delirante, equivocado, ignoranteβ¦
Jungkook grunΜoΜ, parando inmediatamente el discurso de su madre. No estaba seguro de lo que era el amor, pero en ese momento, no iba a negar lo que sentiΜa por Jimin. SabiΜa que era mucho maΜs que deseo y pasaba bastante tiempo observando a los seres humanos para saber coΜmo ellos describiΜan al amor. No era delirante o cualquier otra cosa que su madre quisiera llamarlo.
βMadre, lo siento, pero no puedo ser como era βsusurroΜ Jungkook, su voz casi rompieΜndose mientras las laΜgrimas se reuniΜan en sus ojos.
La Reina asintioΜ, su velo brilloΜ cuando bajoΜ la cabeza para ocultar sus propias laΜgrimas.
βSi realmente no puedes, entonces renaceraΜs como otro. Debes hacer tu propio camino en esta nueva vida. Estos seres humanos son finitos, criaturas fraΜgiles. Debes cuidarte de ellos y de ti mismo. Me temo que no vas a disfrutarlo. Eres demasiado viejo para recordar como era ser un ninΜo. Y aunque me gusta llamarte mi hijo, esos anΜos no son los maΜs agradables.
βΒΏUn ninΜo? No puedes decirβ¦
La pequenΜa boca de su madre se convirtioΜ en una sonrisa.
βOh siΜ, tu espiΜritu seraΜ colocado en el cuerpo de un ninΜo. Hay mucha muerte en el mundo de los seres humanos, especialmente aquellos tan pequenΜos como los bebeΜs recieΜn nacidos, y ya he seleccionado a uno perfectoβ¦ Una familia amorosa, una madre que no tendraΜ que llorar cuando esteΜ sobre la tumba de su hijo muerto. Su hijo murioΜ, pero eΜl puede vivir a traveΜs de ti.
Jungkook balanceoΜ la cabeza. Eso no estaba bien.
βPero voy a ser un ninΜo mientras mi amante envejece. Y nunca lo conocereΜ.
Su madre se levantoΜ del trono de hiedra y se acercoΜ a eΜl.
βNo Jungkook, tΓΊ siempre vas a recordar todo. Y esa es tu maldicioΜn, me temo. Vas a ser un adulto en el cuerpo de un ninΜo. A los cinco anΜos sabraΜs maΜs acerca del universo que cualquiera de lo que tus amigos puedan entender. Pero aquiΜ estaΜ la parte que te gustaraΜ, encontraraΜs a tu amante humano nuevamente a los treinta anΜos, cuando eΜl venga a la tierra que llaman Irlanda. Te voy a enviar de vuelta en el tiempo hasta el momento exacto de la muerte del recieΜn nacido. Y creo que tendraΜs una forma totalmente diferente en los anΜos setenta, como un ninΜo pequenΜo, de lo que fuiste como duende.
βΒΏNo puedes simplemente dejarme caer en la Tierra? ΒΏTal como soy? βrogoΜ Jungkookβ. Nunca me reconoceraΜ como ser humano. EΜl me debe conocer o todo esto seraΜ en vano.
Su madre lo miroΜ con laΜstima.
βLos seres humanos de este siglo son especiales, no como los de cuatrocientos anΜos atraΜs, donde yo podriΜa faΜcilmente haberte dejado caer de vuelta en el reino humano, dicieΜndote que hagas lo mejor de todo esto. Ahora los seres humanos tienen nuΜmeros y piezas de plaΜstico con imaΜgenes en ellos, como si su mundo no fuera lo suficientemente complicado sin estos sistemas. No puedo simplemente crear esos conocimientos para ti, como bien sabes. Debes experimentarlos por ti mismo. Y como ser humano ya lo sabes, tendraΜs que hacerlo. TendraΜs tus recuerdos. UΜsalos para mostrar lo que realmente eres. Asiste a una pequenΜa universidad fuera de la ciudad, la llaman DubliΜn. EncueΜntralo alliΜ despueΜs del DiΜa de San Patricio, 32 anΜos a partir de ahora. EΜl estaraΜ alliΜ donde lo visitaste la noche anterior. El tiempo es un jardiΜn fluidoβ¦ ya sabes esto. UtiliΜzalo para tu beneficio y ve a conquistarlo.
Hizo una pausa, respirando.
βΒΏTodaviΜa quieres hacerlo? TodaviΜa estΓ‘s a tiempo para volver y pasar la eternidad aquiΜ, entre tus amigos. Conmigo.
Jungkook tragoΜ en seco. HabiΜa tanta esperanza expresada en la peticioΜn de su madre. No queriΜa hacerle danΜo. Pero no podiΜa darle la espalda al amor con Jimin, ahora que lo habiΜa encontrado. Para los humanos, el amor significa algo diferente que para un Fae. No estaba seguro de si el hombre le aceptariΜa una vez que se encontraran nuevamente. Pero teniΜa que intentarlo.
βTengo que estar con eΜl, madre. Lo siento.
Ella asintioΜ y puso una mano eternamente paΜlida en su mejilla. Jungkook se inclinoΜ profundamente en su calor y aspiroΜ el olor de su madre por uΜltima vez. Ella siempre oliΜa a lilas ondeando en el sol del verano. CerroΜ los ojos.
βTe amo, hijo miΜo βle susurroΜ. Jungkook advirtioΜ la calidez de sus labios en su frente cuando le besoΜ por uΜltima vez antes de que su mundo estallara en una ola de luz blanca y ruido ensordecedor.
Jimin se estiroΜ laΜnguidamente ante la brillante luz solar. Unos embutidos estaban siendo fritos en la estufa y podiΜa oiΜr voces que veniΜan de la cocina. LuchoΜ por deslizarse dentro de sus vaqueros y salir de la cama. Estaba tan cansado, incluso despueΜs de tener una buena noche de descanso, y un gran suenΜo. Pensar en Jungkook le trajo una sonrisa inmediata a sus labios. ConfiΜa en eΜl para sonΜar con alguΜn dios del sexo hecho hombre, en su primer mes en Irlanda.
EntroΜ en la cocina y miroΜ hacia arriba, asustado, cuando la risa parecΓa cesar en torno a eΜl.
βUhβ¦ ΒΏHola? βdijo, vacilante, mientras tomaba un pedazo de pan tostado y extendiΜa algunos granos en el mismo.
Namjoon; el mayor de ellos, le dio una mirada extranΜa.
βHola a ti. No oiΜ que se abriera la puerta del frente. ΒΏTuvimos un invitado durante la noche?
Jimin fruncioΜ el cenΜo hacia el hombre y balanceoΜ la cabeza.
βNo. No lo seΜ. ΒΏDe queΜ estaΜs hablando?
βEstabas gimiendo en voz muy alta βexplicoΜ Namjoon, lo que hizo que la cara de Jimin estallara en llamas. SabiΜa que probablemente hizo mucho ruido. Pero ahora sΓ³lo queriΜa ir a esconderse debajo de las saΜbanas y ocultarse por un tiempo. TratoΜ de escabullirse de vuelta a su habitacioΜn, pero la mano de Hoseok en su hombro lo detuvo.
βProbablemente sΓ³lo fue un suenΜo. Todos los hemos tenido. SieΜntate βle dijo, tratando de tranquilizarlo de la mejor manera posible.
βPero hay moretones en sus caderas βsenΜaloΜ Namjoon, agitando una cuchara de madera hacia Jimin.
βNo los hay βprotestoΜ Jimin en voz alta mientras miraba hacia abajoβ. Oh.
Hoseok le mostroΜ una silla y lo ayudoΜ a sentarse mientras Jimin apoyaba la cabeza en sus manos.
βAsiΜ que ayer por la nocheβ¦ eΜlβ¦ y entonces yoβ¦ peroβ¦ Oh.
Namjoon le entregoΜ un vaso de leche.
βSe ve muy complicado.
Hoseok chasqueoΜ la lengua mientras Jimin recibiΜa un plato y comenzaba a apilar alimentos.
βLo fue. EΜl no me atendioΜ cuando le dije que no se quedara con la moneda de oro. Un duende llegoΜ por ella.
La cabeza de Jimin se disparoΜ y corrioΜ a su habitacioΜn. ComproboΜ la mesita de luz en silencio, sabiendo que habiΜa puesto la moneda alliΜ, justo al lado de su teleΜfono y su cartera, pero cuando no la vio comenzoΜ a temblar, hasta que la vio en su mochila. La tomoΜ, pero casi pegoΜ un grito cuando sus dedos lo sintieron caliente en lugar del friΜo metal que estaba esperando.
βTodaviΜa tienes la moneda, ya veo βdijo Namjoon desde la puerta. Jimin se volvioΜ para ver tambieΜn a Hoseok con eΜl.
Hoseok se adelantoΜ y tomoΜ la moneda entre sus dedos antes de que pudiera detenerlo.
βDevueΜlvemela, es miΜa.
El hombre resoploΜ ante eΜl.
βEs una moneda de duende. Estas marcas en tus caderas prueban eso. Has sido visitado por un elfo anoche. Y ahora que ya te visitoΜ no me haraΜ ninguΜn danΜo a miΜ.
βAh, ΒΏsiΜ? βrespondioΜ Jiminβ. ΒΏAsiΜ que eΜl no consiguioΜ su dinero de vuelta?
Hoseok se detuvo y volvioΜ la moneda sobre la palma de su mano.
βHuh. Han escrito sobre ella. Yo no lo vi ayer.
Se lo entregoΜ a Namjoon, el experto en el hogar de todas las cosas viejas.
βRunas, ahiΜ mismo βdijo Hoseok, senΜalando. Jimin estiroΜ el cuello para ver de lo que estaban hablando, pero todo lo que vio fueron algunos rasgunΜos a lo largo del borde. Namjoon lo empujoΜ de nuevo en su mano y retrocedioΜ raΜpidamente.
βEs tuya. GuaΜrdala.
Jimin fruncioΜ el cenΜo.
βΒΏPor queΜ? ΒΏQueΜ es esta runa?
Namjoon negoΜ con la cabeza y empujoΜ hacia atraΜs a Hoseok.
βWynn. Es la marca de los deseos. Has sido reclamado por un duende.
(N/A: El nombre de la runa, Η·enne o Wenne, significa βalegriΜa, dichaβ).
Jimin estaba a punto de reiΜrse cuando vio las caras serias de los otros dos.
βOh, mierda.
βEso lo resume todo, amigo βdijo Hoseok con una sonrisa descaradaβ. Por otro lado, la noche de sexo debe haber sido muy buena para eΜl si quiere mantenerte a su alrededor.
Jimin se echoΜ a reiΜr y puso la moneda en su bolsillo trasero. Ser reclamado por Jungkook no pareciΜa tan malo.
Se comieron el desayuno a toda prisa, a continuacioΜn, se apresuraron a sus clases con Hoseok conduciendo el viejo sedaΜn. Jimin todaviΜa no habiΜa conseguido acostumbrarse a conducir por el lado equivocado del camino. Con apenas el tiempo suficiente, Jimin corrioΜ hacia su primera clase cuando estacionaron en un pequenΜo aparcamiento, a pocas cuadras del pequenΜo campus.
Se deslizoΜ en su asiento; sudoroso y jadeante, poco antes de que su profesor de historia entrara.
βΒΏJimin Park? βllamoΜ, blandiendo un trozo de papel en la mano.
βΒΏSiΜ, senΜor? βrespondioΜ Jimin, mientras se escabulliΜa en su asiento. Nunca habiΜa sido llamado para nada. Y no habiΜa violado ninguna regla de la escuela. Su mente empezoΜ a correr, preguntaΜndose queΜ podriΜa ser ese pequenΜo pedazo de papel, mientras que su maestro se acercaba a eΜl.
βEl profesor Trendlehoot solicitoΜ su presencia inmediata βdijo el hombre, colocando el papel gastado sobre la mesa delante de Jimin.
El extranΜo nombre tiroΜ de sus pensamientos.
βΒΏQuieΜn? βNunca habiΜa oiΜdo hablar de ese profesor y ciertamente no estaba en su clase.
βTrend-le-hoot. βSu maestro le habloΜ como si no hubiera oiΜdoβ. Ve fuera del edificio, hacia la derecha, baja por tres edificios y lo encontrarΓ‘s.
Jimin asintioΜ y dobloΜ la citacioΜn. Se la guardoΜ en el bolsillo cuando el profesor se aclaroΜ la garganta.
βΒΏQueΜ estaΜs esperando? Ve ahora. El profesor dijo que era urgente en su nota.
Su boca se abrioΜ.
βΒΏPero no puede esperar hasta el final de la clase? βpreguntoΜ. Los otros estudiantes estaban empezando a inquietarse a su alrededor, y se sintioΜ un poco extranΜo siendo el centro de atencioΜn para su diversioΜn.
El profesor negoΜ y senΜaloΜ la puerta. Jimin no tratoΜ de argumentar por segunda vez, recogioΜ sus cosas y se dirigioΜ fuera de la clase, sus mejillas rojas en llamas cuando salioΜ al pasillo. RespiroΜ hondo, haciendo caso omiso de la voz en su cabeza que se preguntaba queΜ habiΜa hecho mal para atraer atencioΜn por parte de un profesor desconocido y siguioΜ las instrucciones hasta un edificio que nunca habiΜa notado antes.
βBienβ¦ bienβ¦ mejor simplemente lo hago βmurmuroΜ para siΜ mismo mientras caminaba.
La primera puerta a la izquierda teniΜa una gran placa de bronce en ella, proclamando que era la oficina del Profesor Justin Trendlehoot. Jimin respiroΜ hondo y llamoΜ a la puerta.
βEntre. βUna voz profunda resonoΜ maΜs allaΜ. Jimin subioΜ su mochila maΜs alto en su hombro y entroΜ. Se sorprendioΜ al ver a un atractivo hombre apenas unos anΜos mayor que eΜl sentado detraΜs del gran escritorio caoba. La puerta se cerroΜ ruidosamente y Jimin se estremecioΜ al oiΜr el sonido.
βΒΏProfesor Trendlehoot? Soy Jimin. Usted envioΜ una nota para que yo viniera a verlo, senΜor βdijo Jimin.
El hombre se levantoΜ lentamente de su escritorio. EΜl no habiΜa parado de observarlo y comenzoΜ a caminar lentamente en su direccioΜn. Jimin estaba comenzando a sentirse incoΜmodo y se apoyoΜ contra la puerta. Sus dedos encontraron el pomo de la puerta friΜa y empezoΜ a abrirla, mientras los labios del profesor se posaban contra eΜl.
βSenΜor, yoβ¦ βJimin tartamudeoΜ, cuando el profesor lo dejoΜ tomar aire. Su corazoΜn le latiΜa violentamente y estaba empezando a temblar.
βEres tuΜ βsusurroΜ el hombre, cuando comenzoΜ a pasar los dedos por la mejilla de Jimin y por la longitud de su cuelloβ. He estado esperando anΜos, casi una vida para los seres humanos, pero finalmente estΓ‘s aquiΜ.
Jimin se apretoΜ contra la puerta tanto como pudo.
βSenΜor, no seΜ a queΜ se refiere. No soy quien cree que soy. Soy Jiminβ¦
βJimin Park. Estudiante transferido desde los Estados Unidos. Has vivido en una pequenΜa ciudad la mayor parte de tu vida. Vives con un grupo de joΜvenes en una pequenΜa casa de piedra en la colina βofrecioΜ el profesor.
Jimin asintioΜ y siguioΜ miraΜndolo fijamente en silencio.
Los labios del profesor se convirtieron en una sonrisa.
βDuermes de lado y prefieres dormir desnudo. Y ayer por la noche tuviste a un hombre en tu cama, y pensaste que era un suenΜo. Pero luego te despertaste y la moneda habiΜa sido movida.
βΒΏP-p...profesor? βtartamudeoΜ Jimin, mientras sentiΜa que la sangre desapareciΜa de su rostro.
βMi moneda estaΜ en tu bolsillo izquierdo, Jimin. Y todaviΜa recuerdo 33 anΜos maΜs tarde para miΜ, un par de horas para ti, lo bien que se sentiΜa tu boca en mi pene, mientras gemiΜas debajo miΜo βsusurroΜ el profesor y luego tomoΜ la boca del joven de nuevo.
Jimin se empujoΜ hacia atraΜs, necesitaba espacio para respirar mientras observaba los extranΜos ojos marrones y una cara que nunca habiΜa visto antes. Pero lo que este hombre sabiΜaβ¦ Lo que eΜl dijoβ¦ Jimin negoΜ con la cabeza. Esto no estaba sucediendo. Estaba atrapado en una oficina con un profesor loco:
βΒ‘Ayuda! βgritoΜ mientras se giraba y golpeaba la puerta con los dos punΜosβ. Β‘Que alguien me ayude! Β‘EΜl estaΜ loco!
La mano del hombre se colocoΜ sobre su boca, silenciaΜndolo instantaΜneamente, mientras usaba su otra mano para sostener las munΜecas de Jimin contra la puerta, por encima de su cabeza. Su estructura era mucho maΜs grande y empujoΜ a Jimin contra la puerta, mantenieΜndolo en su lugar.
βSilencio, Jimin. Escucha mientras te cuento una historia.
Jimin se detuvo debajo de eΜl. ΒΏTodos los locos hacen monoΜlogos, antes de asesinar a sus viΜctimas indefensas? Oh Dios, iba a morir en esta oficina y nadie lo sabriΜa jamaΜs.
βMi nombre con el que fui criado, es Justin Trendlehoot βle dijo el profesor al oiΜdoβ. Es un nombre ridiΜculo que no quiero volver a oiΜr caer de tus labios. Si esto no le doliera tanto a mi madre humana lo habriΜa cambiado hace mucho tiempo por el que teniΜa hace siglos, antes de que mi madre; mi madre bioloΜgica, tomara mi espiΜritu y lo pusiera dentro de un muchacho hace maΜs de treinta anΜos. Mi nombre; por nacimiento, es la forma en que me conoces. Yo soy y siempre fui, Jungkook. Aunque ya no puedo ser un duende o ser capaz de ver a las hadas. Pero durante siglos, mis amigos y yo hicimos trueques con los seres humanos y apuestas entre nosotros sobre quieΜn podiΜa encontrar su oro maΜs raΜpido una vez perdido. Durante siglos, eviteΜ jugar ese juego. Hasta que una noche, hace unos cien anΜos atraΜs, estando borracho en una noche de depravacioΜn y alcohol, mi olla de oro se perdioΜ para miΜ por toda Irlanda. BusqueΜ las monedas por anΜos, hasta que encontreΜ la uΜltima de las piezas en tu jardiΜn ayer. Por cierto, todaviΜa tienes suciedad bajo las unΜas, un cepillo las limpiariΜa bien. Tuve que hacer un trato contigo para obtener la moneda de vuelta. TuΜ queriΜas hacer el amor y yo felizmente tomeΜ tu oferta. Me hiciste sentir mejor de lo que me sentiΜ en anΜos, y entonces dejeΜ la moneda, con ganas de volver de nuevo bajo el pretexto de recuperarla.
Jimin gimioΜ, interrumpiendo al hombre. Sus munΜecas estaban doliendo y no podiΜa estar atrapado contra la puerta por maΜs tiempo. El profesor dejoΜ que se apoyara sobre eΜl, lo que le permitioΜ relajarse mientras le daba un poco de espacio. Jimin ansiosamente lo tomoΜ, mientras forzaba profundamente aire a sus pulmones.
βΒΏEstaΜs bien? βpreguntoΜ el hombre en voz baja. Jimin se obligoΜ a asentir.
βProfesorβ¦
βJungkook βdijo el hombre con voz ronca.
βNo seΜ si creo en ti βdijo Jimin, y se volvioΜ para mirar al hombre.
El hombre asintioΜ con la cabeza y tiroΜ de Jimin para sentarse en el sofaΜ delante de su escritorio.
βSieΜntate y escucha. βSe sentoΜ junto a eΜl mientras Jimin intentaba ponerse coΜmodo en la gran pieza de mobiliarioβ. Cuando saliΜ de tu habitacioΜn, me dirigiΜ directamente al reino Fae. Me detuvieron apenas cruceΜ el velo. Mi madre, la Reina Fae, estaba irritada porque yo me habiΜa enamorado de un humano. Me dio la opcioΜn de quedarme y no verte maΜs o vivir como ser humano. ElegiΜ ser humano. Me pusieron en el cuerpo de un ninΜo nacido muerto y fui criado como cualquier ninΜo humano lo hariΜa: fui a la escuela, comiΜ las comidas, veiΜa la televisioΜn como un buen jovencito. He desarrollado un gusto por los dedos de pescado, aunque por queΜ se les llama asiΜ nunca lo sabreΜ, ya que los peces no tienen dedos.
Jimin miroΜ al hombre.
βΒΏAsiΜ que estaΜs diciendo que eres Jungkook, que eras un elfo, y ahora eres un humano que come dedos de pescado?
βY que tuve un delicioso encuentro sexual contigo anoche. Creo que los humanos llaman a esa postura sesenta y nueve, ΒΏno? βdijo el hombre con una sonrisa perversa.
Jimin sintioΜ que se poniΜa muy colorado.
βUh, siΜ. AsiΜ lo llamamos en los Estados Unidos, de todos modos. No seΜ como lo llaman aquiΜ. AsiΜ que eres un elfoβ¦
βYo era un elfo. Ahora soy humano βrecordoΜ el hombre. Jimin negoΜ con la cabeza.
βBienβ¦
El hombre puso los ojos en blanco.
βBien entonces, si no me crees. PregΓΊntame algo que sΓ³lo tuΜ y tu amante elfo sabriΜan. Pregunta lo que quieras.
Jimin fruncioΜ los labios mientras se obligaba a ir a traveΜs de los detalles de la noche anterior, con atencioΜn de la criΜtica a todo lo que se podriΜa haber perdido.
βΒΏCuaΜl era el color de tu pelo?
βEra rojo. Desafortunadamente ahora no soyβ¦ ΒΏCoΜmo fue que me llamaste? Oh siΜ, un pelirrojo βdijo el hombre con una sonrisa mientras la boca de Jimin caiΜa abiertaβ. Mis disculpas. TrateΜ de tenΜirme una vez, pero quedeΜ naranja. Una vista desagradable. ΒΏSiguiente pregunta?
βUhβ¦ ΒΏCoΜmo entraste?
El hombre, quien estaba empezando raΜpidamente a pensar que podiΜa estar diciendo la verdad, miroΜ por la ventana abierta detraΜs de ellos.
βLa ventana estaba abierta. SaliΜ de la misma forma.
Jimin asintioΜ. Lo recordaba bien.
βΒΏQuΓ© escribiste sobre la moneda?
El hombre negoΜ con la cabeza.
βYo no escribiΜ nada sobre ella.
Jimin fruncioΜ el cenΜo.
βAcabas de perder todo el creΜdito y has vuelto a ser un loco.
El hombre soltoΜ un bufido.
βMuy bien, entonces, eres un terco. No escribiΜ nada sobre la moneda en tu bolsillo. Mis sentimientos por ti empezaron en lo fiΜsico que nos ligoΜ. El oro; especialmente para los elfos, es extremadamente importante. Cuando yo era uno, era casi una necesidad fiΜsica tener mis monedas de oro conmigo todo el tiempo. Ellas teniΜan que estar en mi liΜnea de visioΜn, lo que haciΜa que salir de mi habitacioΜn en el palacio Fae fuera un poco un dolor en el culo. Ahora, incluso como ser humano, mi moneda; esa pequenΜa pieza de oro, me llama desde tu bolsillo. No necesito tocarla. Tampoco voy a rogar por ella. Pero soy consciente de que estaΜ aquiΜ. Y en cuanto a lo que estaba inscrito en su superficie, la palabra es Wynn. Eso significa deseos. Al igual que el deseo que quisiste anoche, cuando me pediste hacer el amor contigo y tomeΜ tu pene en mi boca, despueΜs de besar y lamer tu hermoso y magro cuerpo. βSonrioΜ, mientras la boca de Jimin comenzoΜ a vibrar mientras trataba de formar palabras.
βΒΏJungkook? βsusurroΜ Jimin.
βΒΏSiΜ, Jimin? βrespondioΜ, su sonrisa extendieΜndose y haciendo brillar su rostro.
Jimin le devolvioΜ la sonrisa.
βΒΏHariΜas el amor conmigo?
Jungkook se rioΜ y comenzoΜ a quitarse la camisa.
βCiertamente. Ya sabes, los seres humanos han hecho un pequenΜo invento maravilloso que he estado esperando para mostrarte. Lo llaman un anillo para el pene, y vibra. Verdaderamente extraordinario. Me gustariΜa saber como se sentiraΜ en tu contra, mientras mi pene estaΜ enterrado profundamente en tu culo.
Jimin rioΜ y comenzoΜ a trabajar el botoΜn de sus vaqueros. No podiΜa esperar a descubrirlo.
FIN