Chapter 1
Rasco con fuerza el suelo, pero la sangre no se va, parece haber impregnado cada rincón del sótano. El olor a lejía empieza a marearme y mis manos están rojas por la sangre y el esfuerzo de rascar con la esponja. Muevo el cuerpo un poco para poder seguir trabajando mientras él me devuelve una mirada fría e inerte. Aún tiene las gafas puestas, lo cual me sorprende después de toda la acción.
Continuo a lo mío, quejándome porque la sangre me ha manchado la ropa y las uñas.
—Gilipollas.— Le murmuro y le saco la lengua al cadáver.