Capítulo 01
Cuando ese tipo gobernó el país todo se acabó.
Los niños que corrían por las calles desaparecieron. Los abuelos fueron apartados de la sociedad.
Tan solo un rango de edad de las personas que sobrevivirían.
Al cumplir los cuarenta años iban por ti y te asesinaban frente a los otros.
Un miembro menos, un chip más libre.
Cada frontera del país esta sellada completamente. Con un gran muro sin salida. Y cientos de tiradores vigilando.
Nuestra gente está muriendo. Esto ya no es vida. La comunidad está siendo explotada y abusada.
Un satélite te cuida cada movimiento, cada gesto y cada aliento. Todo documentado para el presidente.
¿Cuándo lo eligieron? ¿Qué demonios está pasando allá afuera?
El solo hecho de gritarles es una condena. O la prisión o morir.
Todo esto es una basura.
- Once, deja de ver. - dijo el señor Song. El de cabellos rubios cubrió ese orificio - Me llamó Tres. Hay una chica que escapó cerca de aquí. Viene para acá. Alístate y cuidado que no te vean.
Park asintió con la cabeza y colgó una pistola en su hombro, sobre esta puso su chaqueta.
- Recuerda no hablar con nadie. Namjoon te protegerá si algún soldado los encuentra. - agregó la nana. Jimin le sonrió muy leve y besó su frente.
- Iré con cuidado mami. - musitó tocando su mejilla.
El señor Song abrió la puerta y Jimin salió rápido por ahí. Chocó con un hombre de los que iban a trabajar y pidió disculpas.
Vio hacia arriba y como siempre los edificios tenían tiradores vigilando.
Apresuró el paso hasta esa calle donde le indicaron.
Era tan difícil no ser descubierto, pero con ayuda de todo el equipo, tomó ese aprendizaje.
No ver a los ojos a ningún soldado y caminar por orden de sentidos.
Y jamás hablar.
Eran tres pequeñas reglas, con inmensas consecuencias de ellas.
Siguió caminando entre la gente hasta que sus ojos encontraron a el número tres.
Kim Namjoon. Era de los mayores del equipo y de los primeros en integrarse. El siguiente a la nana.
Un tipo serio que aún conservaba su chip.
No lo saludó por respetar las reglas solo fue detrás de él completamente callado. Y vio de reojo a la chica a su lado.
Se veía asustada y descuidada.
Seguro venia de la cárcel.
El transcurso se hizo muy corto perdido entre las personas.
Al llegar a ese edificio entraron lo más pronto posible y Jimin fue el encargado de revisar si algún tirador o soldado los había seguido.
- Esta lib-
Antes de decir más fue atrapado por los brazos del Tres. El alto besó sus labios despacio.
- Te extrañe. - susurró él al apartarse y apoyó sus frentes.
Jimin suspiró y acarició sus cabellos.
Desde que tenían cinco años estaban juntos.
Y eran novios para ese entonces.
- También te extrañe Jonnie.
El rubio devolvió el beso más castamente y tomó su mano.
- Ella es Lee Hayi. Fue de las chicas que escaparon del centro, nueve de ellas fueron asesinadas y ella es la única sobreviviente. La numero cincuenta y dos.
La nana la abrazó contra su pecho y aunque no los conociera rompió en llanto abrazándola.
Jimin trago saliva y bajó la mirada.
- Te traje algo - susurró Namjoon y codeó su brazo. Entonces el rubio volvió a sonreír y le llevó jalando hasta el piso de su habitación.
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- Mgh...espera. - Jimin le alejó suavemente y jadeando, ya estaba a horcajadas del número Tres - No podemos hacerlo aquí. Pueden entrar los niños.
- No lo harán Jiminnie, deben estar viendo la televisión. - Namjoon volvió a besarlo abrazando su cintura.
Y si.
Un pequeño de diez año entró gritando y saltando juguetón.
- Te lo dije. - susurró Jimin en sus labios - ¡Largo de aquí número treinta y dos! ¡O le dire a nana! - el rubio le lanzó un zapato y el niño se fue corriendo, regresó a su novio - ¿Qué me trajiste?
- Lo encontré en la basura. - Namjoon saco de su bolsa un pedazo de cartel y se lo entregó.
- Que asco. - gruñó viendo la imagen - ¡Me encanta! -Volvió a besar a Namjoon tomando su rostro. Se alejó sonriente a ver la imagen.
- Lo destrozaré.
- Tampoco hables así de nuestro presidente. - el azabache le sonrió conmovido por su emoción.
Jimin se estiró hasta tomar un bolígrafo.
- Vaya presidente. - el once viró los ojos y regresó a la fotografía de su presidente, tachó sus ojos con equis, salvajemente - Cuando seamos un poder le sacaré los ojos.
- Lo harás bebé. - Namjoon acarició su mejilla enamorado - Yo sé que saldremos de aquí.
- Y iremos a Florida. - Jimin sonrió y señaló el póster en la pared - Solo faltan dos meses para las nuevas selecciones. Y por fin saldremos de esta miseria juntos.
- Así será Jiminnie.