Café ✦ KookMin [OS]

Summary

Jungkook amaba ir a la misma cafetería todos los días. - ONE SHOT; Capítulo Único. - Fluff - KOOKMIN 국민 - Historia 100% mia. - No copias, Ni adaptaciones sin mi permiso.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

Único.

– ¿Lo mismo de siempre? – Preguntó Jimin, mientras tenía una agenda en la mano, y miraba a Jungkook sentado en una de las mesas mientras le sonreía. Esa sonrisa que Jimin tanto amaba.


– Si.– Jungkook miraba embobado a Jimin. Hace 7 meses había comenzado a frecuentar el lugar, solo para verlo.


Un día normal como cualquier otro, mientras se dirigía a la universidad, decidió tomar un café.


¿Qué mejor lugar que la nueva cafetería que habían abierto cerca de su casa?


Justo ese día, lo conoció. Algo dentro suyo le pidió frecuentar más el lugar, para llenarse de la presencia del contrario, y ya se había hecho una costumbre.


Al mes de ir al lugar, Jungkook había decidido hablarle más personalmente. Quitando el pedido que deseaba, añadiendo preguntas de: Como se llamaba y cuantos años tenía.


De lejos se notaba la química que ambos tenían. Pero ninguno de los dos se declaraba todavía. A pesar de sentirse a gusto con la compañía del contrario.


No pasaba más de sutiles coqueteos, y bellas sonrisas que remobian algo en sus cuerpos.


Jungkook estaba cien por ciento seguro. Se había enamorado de Park Jimin. Y pensaba invitarlo a una cita, pero estaba nervioso y aún no encontraba el momento perfecto para mencionarlo.


Observo como Jimin desapareció, para buscar su pedido, no sin antes darle una bella sonrisa que hizo sus ojos achinarse.


Jungkook suspiro como colegiala enamorada. No estaba lejos de la realidad, exceptuando que era un universitario.


Espero por cinco minutos, los cuales le parecieron horas, hasta que Jimin le trajo su café.


– Aquí tienes Jungkookie.– Algo que Jungkook amaba, era que Jimin le llamara así. Le hacía sentir miles de mariposas en su estómago, y pensaba seriamente en que Jimin lo tenía muy mal.


– Gracias Jimin-ssi.– Jungkook sonrió al ver un sonrojo expandirse por la cara del peli plateado. Era tan tierno, lo quería comer a besos.


– Disfrútalo, y cualquier cosa, me avisas.– Jungkook asintió y Jimin se alejó para seguir con los pedidos.


Jungkook en ningún momento separo su mirada de él. Parecía un verdadero acosador.


Pero es que no podía evitarlo. Era tan hermoso, tan perfecto, era como un Ángel caído del cielo. Y se sentía ridículo, pensando todo eso, ya que lo consideraba demasiado cliché. Pero eran sus reales sentimientos.


Al parecer las películas románticas no exageraban.


Miraba a Jimin con una sonrisa, mientras que aveces se llevaba la taza de café a su boca, para beberla. En una estuvo apunto de mancharse por concentrarse tanto en el peli plateado.


Pero toda sonrisa desapareció al ver un tipo empujar a Jimin, y que a este se le cayera una orden al suelo. Causando un gran desastre.


– Lo siento mucho.– Dijo el chico, pero de nada sirvió, porque salió del local sin ayudar por el desastre que el mismo había provocado.


– ¿Que mierda es todo esto? – Dijo el jefe de Jimin saliendo de su oficina, casi soltando humo por las orejas.


– Un chico chocó conmigo jefe, y voto todo esto al suelo.– Jimin comenzó a recoger todo el desastre. Luciendo apenado, y como no, si la mirada de su jefe, lo ponía inquieto.


– ¿Y tu acaso no te fijas por donde vas? Yo no te pago para que causes desastre niñito.– Jimin mordió su labio apenado, pero antes de contestar, una tercera voz se añadió a la conversación.


– Disculpe, pero Jimin no tiene la culpa aquí. El chico realmente salió corriendo del lugar, y al chocar con el, solamente se disculpó y se fue. Ni siquiera se dignó a arreglar el desastre que el mismo ocasionó.– Jungkook lo miraba desafiante. Dándole una mirada seria al señor, no se dejaba intimidar por él. Realmente no dejaría que tratara así a su Jimin.


– Pero...– El señor no supo que decir, la mirada de Jungkook transmitía seriedad y le intimidaba, simplemente no pudo decir palabra alguna.


– Pero nada. Jimin.– Se voltio hacia el chico, que ahora estaba parado mirando todo, con sus ojos expectantes. – Nos vamos.– Tomo su mano y lo empezó a empujar fuera del lugar.


– ¡No puede salir en horas de trabajo! – Grito su jefe, con sus venas apunto de salir por su frente.


– Pues entonces renuncio.– Anuncio Jimin, que se había mantenido al margen. Se sacó su delantal y lo tiró, aumentando la furia de su ahora ex-jefe.


Ambos salieron con sus manos juntas, y ya fuera del local se miraron y estallaron en grandes carcajadas. Estando ambos en su burbuja hasta que lentamente, sus risas bajaron en volumen hasta desaparecer.


Ambos se miraban con grandes sonrisas adornando sus caras.


– Gracias por defenderme allá adentro Jungkook, realmente no sabia que decir con las reprimendas de mi jefe.


– Ex-jefe querrás decir.– Ambos soltaron unas pequeñas risitas.– Y no fue nada, no podía dejar que ese hombre te dijera esas cosas, si tu no tenías la culpa.


Ambos se miraron, sus caras demostrando los sentimientos que aún no decían en voz alta, pero que se notaban a kilómetros de distancia.


– ¿Te gustaría salir conmigo?– Pregunto Jungkook, ya no podía esperar más.


Sonrió entornecido cuando Jimin se sonrojo.


– Me encantaría.– Murmuró Jimin con sus mejillas rojas y una leve sonrisa.


Ambos intercambiaron números y Jungkook quedó con que lo iria a buscar a las cinco de la tarde a su casa.


[🤧☕💖]


Jimin se miró por última vez en el espejo. Le gustaba como se veía, pero no podía evitar ponerse nervioso.


Jungkook por fin le había pedido ir a una cita.


Lo estaba esperando en su casa, ya que al intercambiar números, Jimin le mandó su dirección.


Suspiró y sonrió dándose ánimos.


Se sobresaltó al escuchar el timbre de su casa. Tomo su bolso y sus llaves y salió de su habitación para dirigirse hacia la puerta de entrada y la abrió, dando paso a un Jungkook con un ramo de rosas en las manos.


Jimin llevo una mano a su boca, completamente asombrado.


– ¿Te gustan? – Jimin las tomo asintiendo frenéticamente.


– ¡Están hermosas Jungkook! – Jimin levanto su mirada de las flores, y en automático su cara se volvió tímida.– Muchas gracias.– Susurró. Pero aún así, Jungkook le escucho.


– No fue nada – Jungkook por fin tomo el tiempo de inspeccionar al contrario, viendo lo lindo que se veía con esa sudadera blanca como la nieve.– Te vez hermoso.


Jimin se puso rojo como tomate, hasta las orejas.


– No digas eso.– Dijo tratando de taparse su cara para que el contrario no viera su sonrojo, fallando en el intento por el ramo de flores que aún portaba a mano. Jungkook río.– Tu también te vez muy guapo.


Jungkook vestía una chaqueta de cuero negra, dando el contraste con el blanco que usaba Jimin.


– ¿Tienes algún florero? – Preguntó Jungkook, haciendo referencia a las flores que podían marchitarse si no tenían agua.


– Si, esta encima de la mesa. Ven pasa.– Jimin se hizo a un lado, dándole permiso a Jungkook para que pasara.


Jungkook reviso cada lugar de la casa de Jimin, viendo lo sencilla que era. Eso no quitaba que era bastante bonita para cualquiera.


Jimin dejó las flores en la mesa con mucha delicadeza, y tomo el florero para ponerle agua. Al ya estar listo, dejo las flores encima de la mesa, con el florero en medio de esta.


Luego salieron de la casa del peli plateado, montando en la moto de Jungkook. Para dirigirse a su cita.


[🤧☕💖]


Jimin mira el lugar sorprendido. Era precioso.


No era el típico restaurante, parque o cine. Todo lo contrario.


Jungkook lo había llevado a un parque botánico, donde podían convivir con flores de diferentes tipos y animales que no estaban en jaulas. El lugar está repleto de diferentes animales caminando de un lugar a otro, y habían varias personas caminando y sacándose fotos con estos. Era asombroso. Realmente Jungkook sabía como comportarse en una cita.


– Un pollito.– Dijo Jimin observando al animal. Era muy chiquitito, de color amarillo. Una verdadera ternura.


– Se parece a ti.– Jimin se sonrojo por el comentario y Jungkook río. Lo que decía era cierto.


Luego de unas horas, ambos miraban el atardecer, uno al lado del otro, sentados en una cerca de madera. La cita había sido tranquila y habían comido una que otra cosa en los negocios que traía el lugar. Miraban hacia un lago, el cual reflejaba los bellos colores del sol, que se escondía, para dar inicio a la noche. Un verdadero espectáculo para presenciar.


– No presenciaba un atardecer así, desde hace años.– Dijo Jimin luego de varios minutos de silencio.


– ¿Cuando fue la última vez que viste uno? – Jungkook le miro su perfil, quedando hipnotizado por la belleza del más bajo.


– Fue hace unos dos años. Lo vi con mi mejor amigo de ese entonces.– Suspiro demostrando nostalgia. Jungkook supo que algo había pasado con ese chico. Y queria saber que era.


– ¿Que paso con el? – Miles de escenarios vinieron a su mente. El chico teniendo un accidente, falleciendo, o incluso viajando a otro país. Pero no se espero lo que Jimin respondió.


– Ese mismo día se me declaró. El sabia que yo era gay, pero que no le correspondía. Así que se alejó de mi al día siguiente, para no arruinar nuestra amistad. Nunca más lo volví a ver. Creo que se fue del país, porque lo busqué y hasta el día de hoy, no e sabido nada de él.– Una lágrima salió de sus ojos, extrañaba a su mejor amigo. Había sido una persona muy importante para el.– Lo que el no sabe, fue que sus sentimientos no fueron los que arruinaron nuestra amistad, sino su inseguridad.


– ¿El te gusto? – Preguntó Jungkook.


– En algún momento si. En mi adolescencia, pero yo lo creía heterosexual.


Un silencio invadió de nuevo el lugar. Si ponían atención, podían escuchar a los grillos comenzar a cantar, y el viento mover los árboles que relajaban de alguna manera. Jimin creyó que había arruinado la cita con esa declaración, pero lo único que sentía ahora, era a un Jungkook abrazandolo.


– Algún día lo volverás a ver. El mundo es pequeño y si el destino lo desea, así será.– Jimin sonrió, sintiendo su corazón latir desenfrenado. Ese chico era perfecto.


– ¿Por que eres tan lindo? – Jungkook le devolvió la sonrisa, y movió uno de sus pelos rebeldes, poniéndolos detrás de su oreja.


– Porque estas a mi lado.


Jimin se sonrojo, Jungkook se levantó de la cerca, se alejó y le dio la espalda. Era el momento, le diría sus sentimientos al chico.


– Convertirse de amigos en amantes, es simple. Uno de ellos...– Dijo volteando a verlo.– tienen que dar un paso más cerca.– Se acercó un paso exacto. Demostrando lo que decía con acciones, logrando que Jimin abriera sus ojos sorprendido.– Este paso... cambia nuestra relación. Me gusta eso.


Jungkook sonreía orgulloso. La expresión de Jimin demostraba asombro máximo. No sabía que responder ante esto. Así que sin decir nada, se levantó de la cerca en la cual aún estaba sentado, y avanzó hacia Jungkook, demostrando que el sentimiento era mutuo.


– Así que ahora seremos pareja.– Completo Jimin, viendo como Jungkook también parecía asombrado. Pero sonrió y le tomo de la cintura, acercandolo a su persona.


Ambos se besaron, logrando que sonrieran en medio del beso. Ambos sintiéndose a gusto. Jimin con los brazos rodeando el cuello de Jungkook, y el último con las manos en la cintura del más bajo. No necesitaban palabras para demostrar cuanto se amaban, sus acciones lo demostraban


Todo era perfecto.


Sin duda alguna, había valido la pena ir a la misma cafetería todos los días, durante 7 meses.


¿No es así, Jungkook?


Fin.



















Por fin lo terminé ❤


Espero les haya gustado. Los amo mucho❤