β¦. PrΓ³logo
Ya saben la dinΓ‘mica
Jk #1 βοΈ Sehun
Jm #1 βοΈ Baekhyun
Hace tres aΓ±os
Jungkook, o βSL727β, se enroscΓ³ en sΓ mismo, tratando de ignorar el dolor que recorrΓa todo su cuerpo. No podΓa dejar de mirar sus manos vendadas, la sangre que se filtraba a travΓ©s de la tela.
Rasgar las vendas revelarΓa su deformidad. No querΓa eso, se negΓ³ a dejar que sus otros Alfas Cautivos vieran su marca de vergΓΌenza. Namjoon, Sehun, Yoongi y Chanyeol lo sabΓan, por supuesto.
Todos eran hermanos en el infierno que sus manadas y su familia los empujaron. Los observΓ³ a todos pasar de niΓ±os asustados a hombres peligrosos, en forma de simple shifter a arma.
CerrΓ³ los ojos, apoyΓ³ la mejilla contra el piso de concreto y rezΓ³ por la muerte. No serΓa fΓ‘cil para Γ©l. Los malditos cientΓficos los hicieron mΓ‘s duros, mΓ‘s difΓciles de matar. Incluso con sus garras arrancadas y nunca capaz de crecer gracias a las drogas que inyectaron en su sistema, Jungkook seguΓa siendo mΓ‘s mortal que el Alfa mΓ‘s experimentado del mundo exterior.
Planearon reemplazar lo que tomaron, si prometΓa obedecer, para dejar de pelear para lo que estaba hecho.
Sin embargo, nunca serΓa lo mismo.
El sonido de pasos lo obligΓ³ a abrir los ojos. Al otro lado de la celda, vio a Namjoon, todavΓa haciendo flexiones. El lΓder de su unidad desacelerΓ³ sus movimientos, encontrando su mirada. Jungkook desviΓ³ la vista primero.
Γl y Namjoon nunca se llevaron bien. Namjoon les dijo a todos que esperaran, que hicieran el papel de soldados obedientes, y que se pusieran en marcha cuando se presentara la oportunidad. Jungkook llamΓ³ a Namjoon por su mierda.
Namjoon habΓa estado allΓ por mΓ‘s tiempo. Escapar habΓa sido su plan. ΒΏA dΓ³nde condujo su patΓ©tico intento de fuga? Para obtener su parte animal vital arrancada.
Se tensΓ³, esperando que los guardias le dieran el golpe de sus porras. El lobo enojado en Γ©l se calmΓ³ al ver al conocido tΓ©cnico de laboratorio, Jimin.
Jimin parecΓa peor por el desgaste. HabΓa sombras debajo de sus ojos, y su cabello parecΓa que no habΓa visto un peine en aΓ±os. Jungkook tambiΓ©n podΓa ver el contorno de las costillas de Jimin a travΓ©s de su camisa, diciΓ©ndole que Jimin no habΓa comido.
βNo necesito advertirte que vigiles al animal, βdijo el guardia detrΓ‘s de Jimin.
Jungkook le enseΓ±Γ³ los dientes. Con los grilletes forrados de plata en sus muΓ±ecas y tobillos, el collar metΓ‘lico alrededor de su cuello implantado con una bomba, no podΓa hacer nada. Mira a dΓ³nde lo llevΓ³ luchar contra su destino.
Sin embargo, su ira habitual no se lo comiΓ³ por completo, debido a la presencia de Jimin. El humano era la ΓΊnica alma amable en toda esta instalaciΓ³n. Jimin molestΓ³ mucho a Jungkook primero, con sus sonrisas y su amable voz. PensΓ³ que los cientΓficos estaban jugando otro juego con Γ©l.
Al final, Jimin fue genuino. Su lobo no sintiΓ³ ninguna mierda del humano. Por alguna razΓ³n, su animal parecΓa sintonizado con las emociones de Jimin.
βLo tengo, βdijo Jimin. El guardia sacΓ³ una tarjeta llave de su bolsillo. La puerta reforzada en plata se abriΓ³. Jimin mirΓ³ al guardia.
βNecesito algo de privacidad con Jungkook, el sujeto, quiero decir. Necesito que estΓ© tranquilo para su medicaciΓ³n.
El guardia gruΓ±Γ³, aunque Jungkook no perdiΓ³ la mirada sospechosa del hombre.
βBien, βdijo el guardia. βNo vengas a llorar si el animal te corta en pedazos.
Animal. Jungkook odiaba la palabra en comparaciΓ³n con los otros nombres que los guardias usaban en ellos. Estos cabrones parecΓan olvidar que Jungkook y sus hermanos tambiΓ©n tenΓan un lado humano.
Jimin entrΓ³ con la bandeja de jeringas en una mano y el botiquΓn en la otra. Jungkook gruΓ±Γ³ al ver las inyecciones. La primera vez que vio a Jimin, arrojΓ³ la bandeja a un lado y se ganΓ³ un par de pinchazos elΓ©ctricos. Esta vez se sentΓ³ lenta, dolorosamente.
Jimin se agachΓ³ y mirΓ³ hacia afuera, pero el guardia ya no estaba. El humano dejΓ³ la bandeja y el kit en el suelo, comenzΓ³ a alcanzar sus manos, pero Jungkook las apartΓ³. Jimin lo mirΓ³ con dolor. Cuando Jimin tocΓ³ la parte superior de su cabeza, ahuecΓ³ su mejilla sin afeitar, Jungkook se quedΓ³ quieto.
No sabΓa por quΓ©, pero vivΓa para los toques reconfortantes de Jimin. En primer lugar, por quΓ© los permitiΓ³, no lo sabΓa. Jungkook odiaba a todos los humanos de la organizaciΓ³n, pero no a Jimin.
βLo siento. βJimin articulΓ³ las palabras, sin siquiera atreverse a susurrarlas. Jungkook aprendiΓ³ a leer sus labios hace mucho tiempo.
βLo siento mucho.
Las lΓ‘grimas brotaron de las esquinas de los ojos de Jimin. Jungkook no entendΓa por quΓ© el humano se disculpaba o lloraba. Todo lo que querΓa hacer era inclinarse hacia adelante, lamer las lΓ‘grimas de Jimin, pero esa era una mala idea. La privacidad no existΓa en este infierno. Alguien siempre estaba mirando. No podΓa darse el lujo de mostrar afecto, ninguna emociΓ³n.
Por quΓ© Jimin se arriesgarΓa a mostrar sus sentimientos estaba mΓ‘s allΓ‘ de Jungkook. Sin embargo, lo tocΓ³ de todos modos. Jimin siempre parecΓa encontrar excusas para visitarlo y hablar con Γ©l.
βMira lo que te han hecho, mi poderoso lobo.
La mano del humano comenzΓ³ a temblar. Los grilletes restringΓan los movimientos de Jungkook, pero agarrΓ³ los dedos de Jimin con los vendados. Jimin siempre lo llamΓ³ asΓ. Su poderoso lobo.
El humano siempre lo decΓa con asombro, como si Jungkook fuera una criatura majestuosa.
Jungkook no era nada, ni siquiera un ser humano con derechos bΓ‘sicos, pero le gustaba escuchar las palabras de Jimin.
βNo has estado comiendo, βobservΓ³ Jungkook. Jimin parpadeΓ³. βEres todo piel y huesos, βterminΓ³ Jungkook.
βEstoy bien. No necesitas preocuparte por mΓ. Es mi trabajo cuidarte. βJimin se mirΓ³ las manos. βTus vendajes necesitan cambiarse. Espera.
Jungkook lo soltΓ³ y dejΓ³ que el humano abriera su kit. Jimin se moviΓ³ lentamente, como si tuviera todo el tiempo del mundo. No hablaron mucho. Hoy, Jimin ya habΓa empujado los lΓmites de lo que era aceptable. Por lo que sabΓa, sus interacciones y las de Jimin fueron monitoreadas.
A Jimin no le importaba. Tampoco a Jungkook.
Jimin comenzΓ³ a deshacer las vendas, haciendo una mueca por el daΓ±o.
βTengo algunos analgΓ©sicos, poderosos.
Jungkook sacudiΓ³ la cabeza. Jimin hizo una pausa, asintiΓ³, como si respetara su decisiΓ³n y continuara con su trabajo. DespuΓ©s de vendar sus manos, Jimin pasΓ³ a las jeringas, las tres. No se resistiΓ³, apenas sintiΓ³ el pinchazo de la aguja.
Jungkook querΓa tirar del humano delgado en sus brazos. Envolver a Jimin en un abrazo, saquear los labios de Jimin por un beso con el que habΓa estado soΓ±ando durante meses, aΓ±os.
En cambio, no hizo nada, temeroso de que cualquier interacciΓ³n extraΓ±a que tuviera con Jimin serΓa interrumpida.
βCuΓdate, βmurmurΓ³ Jimin. El humano dudΓ³, como si debatiera si debΓa hacer algo mΓ‘s.
Jungkook empujΓ³ el kit y la bandeja cerca de Jimin. Asustado, Jimin asintiΓ³ y los recogiΓ³.
βGuardia, he terminado aquΓ, βgritΓ³ Jimin.
El mismo bastardo calvo dejΓ³ salir a Jimin. A Jungkook no le gustΓ³ la fea sonrisa amarilla que el guardia le dirigiΓ³. Su estΓ³mago se desplomΓ³. ΒΏPor quΓ© tenΓa un mal presentimiento sobre esto?
β§β¦β§β¦