Matando a la Reina β™› Kookmin Adap.

Summary

𝐀𝐖 πŸ–| Han pasado meses desde que Jimin estuvo a punto de convertirse en un lobo salvaje y, sin embargo, todavΓ­a siente la agitaciΓ³n del peligro. DespuΓ©s de escapar de la casa de la reina vampiro con su pareja, Jimin no puede olvidar el pasado o los recuerdos que lo golpean sin piedad. Recuerdos de sangre y tortura. Recuerdos que incluso los brazos de su amada pareja no pueden ahuyentar. Jeon Jungkook nunca perdonarΓ‘ a la reina por lo que hizo pasar a su pareja, ni a Γ©l mismo por la manera frΓ­a y cruel con que tratΓ³ a Jimin cuando se conocieron. Γ‰l cree en Jimin. Γ‰l tambiΓ©n lo siente en el aire. El peligro acecha, los vampiros han estado atacando a la manada implacablemente, y esta vez la reina no abandonarΓ‘ a su presa tan fΓ‘cilmente. Jimin tiene algo que la reina quiere desesperadamente. Jimin estΓ‘ cargando al hijo de Jungkook, y la reina vampiro ama darse un festΓ­n con los jΓ³venes...

Status
Complete
Chapters
12
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

1. β™›

Jimin #1 ↔️ Hoseok

Jungkook #2 ↔️ Yoongi

β€”MΓ­ralo. EstΓ‘ llorando.

Jimin temblΓ³. Γ‰l no podΓ­a mover la cabeza. HabΓ­a algo mal con Γ©l, y no podΓ­a moverse.

Otro de los hombres con rostros blancos como la tiza se inclinΓ³.

La criatura abriΓ³ la boca, revelando dientes puntiagudos.

No sΓ³lo colmillos. Todos sus dientes se veΓ­an asΓ­.

SiseΓ³ en la cara de Jimin, obligΓ‘ndolo a sentir el calor de su aliento y a oler el hedor.

Los vampiros realmente apestaban como letrinas.

β€”No creo que le guste eso.

Jimin tirΓ³ de las ataduras que lo amarraban a la silla. Una luz brillante se estableciΓ³ inmediatamente sobre su cabeza. Apenas podΓ­a ver una cosa a pesar de eso. O tal vez ese era el punto.

La correa alrededor de su cabeza le impedΓ­a mirar a su alrededor. ΒΏDΓ³nde estaba Jungkook? Γ‰l habΓ­a sido tomado, tambiΓ©n. Si al menos estuviera aquΓ­, entonces Jimin podrΓ­a saber que no estaba solo.

No. Γ‰l se estaba mintiendo a sΓ­ mismo. Jimin estarΓ­a listo para mear sus pantalones incluso si Jungkook estuviera aquΓ­ con Γ©l para consolarlo.

Uno de los vampiros agarrΓ³ la mano de Jimin, y sintiΓ³ que algo se le metΓ­a en las uΓ±as.

Debajo de sus uΓ±as.

Jimin gimiΓ³, tirando de las correas de cuero mucho mΓ‘s duro, pero no cedieron.

β€”No te muevas tanto β€”canturreΓ³ el vampiroβ€”. No quiero empujarlo mΓ‘s profundo de lo necesario.

β€”Podemos divertirnos contigo β€”dijo el otro, respirando en la cara de Jimin, tambiΓ©nβ€”. A Su Majestad no le gusta que no hables. Simplemente dinos lo que necesitamos saber, y esto se detendrΓ‘.

Pero no se detendrΓ­a. Jimin podΓ­a ver eso. Lo cual era jodido porque todavΓ­a querΓ­a hablar. QuerΓ­a contarles a esos imbΓ©ciles todo lo que querΓ­an escuchar. Incluso sabiendo que no ayudarΓ­a, querΓ­a hacerlo solo por la pequeΓ±a posibilidad de que lo perdonarΓ­an.

Pero Γ©l no sabΓ­a nada. La reina querΓ­a informaciΓ³n sobre algunos fugitivos. QuerΓ­a saber algo sobre Sehun y Baekhyun, y Jimin no sabΓ­a nada, y por eso, incluso antes de que las agujas se metieran bajo sus uΓ±as, les suplicaba que pararan, llorando y suplicando incluso con la anticipaciΓ³n del dolor.

Y cuando lo sintiΓ³, gritΓ³. Γ‰l gritΓ³ por Jungkook.

Y luego se liberΓ³ de la silla en la que habΓ­a sido atado y se sentΓ³ con un grito duro.

El crepitar de un rayo sonΓ³, sacando su atenciΓ³n de esa habitaciΓ³n brillante cuando se desvaneciΓ³. MirΓ³ a la ventana mientras la habitaciΓ³n se oscurecΓ­a. Una mano le tocΓ³ el hombro, y Γ©l se estremeciΓ³.

Jungkook retirΓ³ su mano bruscamente y luego alcanzΓ³ a Jimin y lo tomΓ³ en sus brazos.

Jimin fue, aturdido al principio, pero luego apretΓ³ mΓ‘s fuerte a su compaΓ±ero, agarrando el pecho desnudo de Jungkook como si fuera su salvavidas.

Γ‰l nunca querΓ­a dejarlo ir.

β€”ΒΏOtra pesadilla?

Jimin asintiΓ³. Γ‰l sorbiΓ³. En realidad, habΓ­a estado llorando mientras dormΓ­a. Casi habΓ­a sentido el dolor. Mierda. ΒΏHabΓ­a gritado en voz alta tambiΓ©n?

β€”ΒΏTe despertΓ©? β€”PreguntΓ³, su voz sonaba mucho mΓ‘s frΓ‘gil de lo que pretendΓ­a.

β€”No te preocupes por eso β€”Jungkook acariciΓ³ el cabello de Jimin, y Jimin sintiΓ³ un beso asentarse sobre su cabeza cuando su pareja lo abrazΓ³β€”. Nunca te preocupes por eso.

Pero Γ©l sΓ­ se preocupaba. Ese era el problema con Γ©l. Le preocupaba tanto que habΓ­a momentos en los que no podΓ­a pensar en otra cosa.

Incluso meses despuΓ©s, cuando la nieve se habΓ­a derretido y su vida deberΓ­a haber avanzado, se sentΓ­a de nuevo en ese lugar miserable.

Tal vez necesitaba que pasara al menos un aΓ±o. Apenas habΓ­an pasado seis meses desde que Γ©l y Jungkook habΓ­an sido secuestrados, desde que Jimin habΓ­a sido torturado hasta el punto de que su lobo casi habΓ­a salido de Γ©l, un monstruo salvaje, y cuando Jungkook tuvo que reclamar a Jimin como su compaΓ±ero solo para asegurarse de que eso no sucederΓ­a.

Ahora Jimin tenΓ­a el control de su lobo, pero no sentΓ­a que tuviera el control de su vida.

No. Sentir era la palabra incorrecta. No era un sentimiento. Era la declaraciΓ³n de un hecho. Γ‰l no tenΓ­a control sobre su vida. Esa era la peor parte.

β€”ΒΏCrees que puedes volver a dormir?

Jimin mirΓ³ el reloj al lado de su cama. Eran casi las tres de la madrugada, demasiado pronto para levantarse, pero tampoco creΓ­a poder dormir.

Jimin negΓ³ con la cabeza.

β€”ΒΏQuieres salir a correr?β€” Jimin casi sonriΓ³ ante eso.

β€”Apenas puedo correr contigo como Γ©sto estΓ‘ ahora.

La mano de Jungkook tocΓ³ el vientre de Jimin. Se fue haciendo mΓ‘s grande a medida que pasaban los meses.

Los shifters alfa podΓ­an fecundar a sus omegas. Jungkook definitivamente era un alfa, y Jimin definitivamente era su omega. Los cuerpos de los shifter cambiaban de maneras tan extraΓ±as, y Jimin todavΓ­a se estaba acostumbrando a lo extraΓ±o que era esto, pero sabΓ­a que podΓ­a hacerlo mientras Jungkook estuviera allΓ­ con Γ©l para ayudar.

β€”No me importa salir contigo β€”Jungkook mirΓ³ hacia la ventana, a la lluvia que caΓ­a sobre ellaβ€”. Nos mojaremos un poco, pero eso nunca nos detuvo antes.

Jimin tragΓ³, sΓΊbitamente abrumado por una extraΓ±a sensaciΓ³n de timidez.

Γ‰l lo empujΓ³.

β€”Creo que hay algo mΓ‘s en lo que puedes ayudarme.

β€”ΒΏQuΓ© cosa?

Jimin mirΓ³ a su compaΓ±ero. El hombre por el que no sentΓ­a mΓ‘s que adoraciΓ³n y amor. Incluso ahora, apenas podΓ­a creer que no hubiera habido un momento en que Jimin no se dejara tocar ni besar por este hombre. Que podrΓ­a haber un momento en que Γ©l y Jungkook no se hubieran llevado bien.

Jungkook era su todo. Su roca. Su protector y su alfa, y Jimin necesitaba solo recordarse a sΓ­ mismo de esas cosas cuando se inclinΓ³ y presionΓ³ su boca contra la de Jungkook.

Jungkook no se habΓ­a afeitado la maΓ±ana anterior, por lo que a Jimin llegΓ³ a gustarle la barba incipiente. GimiΓ³ cuando se apretΓ³ contra el otro hombre, sus manos recorrieron mΓΊsculos perfectamente esculpidos, un poderoso pecho y anchos hombros antes de que su dedo bajase mucho mΓ‘s abajo, hasta la cintura de los pantalones cortos que Jungkook habΓ­a llevado a la cama.

Su compaΓ±ero pareciΓ³ captar la indirecta rΓ‘pidamente. El hombre gimiΓ³ con aprobaciΓ³n, lo que se convirtiΓ³ en un gruΓ±ido bajo y estruendoso.

Un sonido del que Jimin conocΓ­a el significado del todo muy bien en este punto de su relaciΓ³n.

Bueno. Eso era algo bueno.

Las manos de Jungkook comenzaron a moverse. EstirΓ³ la mano entre las piernas de Jimin, acariciando su polla a travΓ©s de los largos pantalones de algodΓ³n que habΓ­a llevado a la cama. Jimin suspirΓ³, empujando sus caderas en esa mano, su polla despierta y palpitando por mΓ‘s.

β€”Se siente bien β€”gimiΓ³.

Jungkook no dijo nada. Se inclinΓ³, presionando su boca en el cuello de Jimin, justo sobre la cicatriz de la mordedura que lo marcaba como perteneciente al alfa.

Como su omega y como su compaΓ±ero.

Jimin se dejΓ³ caer en el calor, la sensaciΓ³n placentera que insistΓ­a en volverlo loco.

Fue suficiente para hacerlo olvidar. Γ‰l querΓ­a olvidar. Sobre los sueΓ±os que aΓΊn lo atormentaban. Sobre los recuerdos que de repente aparecΓ­an frente a sus ojos cuando estaba despierto.

A veces, Jimin aΓΊn podΓ­a ver vΓ­vidamente a esa chica muerta en las afueras de su puerta, tendida en el suelo, con el cuello torcido en un Γ‘ngulo extraΓ±o.

Todo porque Γ©l habΓ­a tratado de salvarla.

β€”Ven acΓ‘.

Jimin no necesitΓ³ hacer nada porque, a pesar de la orden, Jungkook puso sus manos sobre la cintura de Jimin y lo puso sobre su regazo.

Jimin curvΓ³ las piernas alrededor de la cintura de su compaΓ±ero sin apretar, ΓΊnicamente interesado en el calor de la boca del hombre mientras se besaban.

Jimin empujΓ³ sus caderas juntas, sus pollas se frotaban una contra la otra con cada movimiento hacia delante y hacia atrΓ‘s.

Fue tan bueno. Tan absolutamente bueno que cada movimiento aumentaba su placer e hizo que Jimin deseara a Jungkook dentro de Γ©l mucho mΓ‘s.

Apenas podΓ­a creer que hubo una vez en la que no querΓ­a que Jungkook lo tocara. La primera vez que Jungkook lo habΓ­a besado, Jimin lo habΓ­a empujado y habΓ­a salido corriendo de la habitaciΓ³n, limpiΓ‘ndose la boca en el camino.

La infancia de tener a su padre besΓ‘ndolo le habΓ­a dejado un mal sabor de boca, y siendo bisexual, habΓ­a reprimido su deseo por los hombres como algo enfermo y retorcido, algo provocado por lo que le habΓ­a pasado.

Γ‰l pensaba que era heterosexual. InsistiΓ³ en eso incluso. Si Γ©l y Jungkook no hubieran sido secuestrados, y la memoria de Jimin le hubiera sido arrebatada brevemente, todavΓ­a podrΓ­a estar negando su atracciΓ³n por Jungkook.

Puede que no estuviesen juntos ahora, su hijo en camino.

β€”Te quiero dentro de mΓ­ β€”gimiΓ³ Jimin entre besos.

Γ‰l solo querΓ­a sentir lo bueno. Γ‰l solo querΓ­a recordar lo bueno. Esa era una tarea difΓ­cil cuando, incluso ahora que su compaΓ±ero lo tocaba, lamΓ­a y acariciaba, todavΓ­a pensaba en su infancia y en el tiempo que pasΓ³ en la mansiΓ³n de la reina vampiro, pero si habΓ­a alguien que podΓ­a hacerlo, era Jungkook.

Jungkook, como siempre, era un hombre de pocas palabras cuando estaban a punto de complacerse. Eso estaba bien con Jimin, siempre y cuando obtuviera lo que necesitaba desesperadamente de este intercambio.

El hombre levantΓ³ a Jimin como si no pesara nada, colocando a Jimin sobre su espalda mientras se colocaba entre las piernas de Jimin. El hombre continuΓ³ follando en seco un par de veces mΓ‘s, como si necesitara la fricciΓ³n antes de poder pensar en otra cosa.

Jimin gimiΓ³. Γ‰l apretΓ³ los ojos cerrados, empujando de vuelta contra el otro hombre.

MΓ‘s. Γ‰l querΓ­a mucho mΓ‘s. Jungkook era bueno en darle a Jimin todo lo que necesitaba, y sin embargo, a pesar de eso, Jimin ansiaba mΓ‘s.

Con un fuerte gruΓ±ido, Jungkook se separΓ³ del cuerpo de Jimin, llevΓ‘ndose el calor de su cuerpo, pero Γ©l enganchΓ³ su dedo en la pretina de los pantalones de pijama de Jimin y se los bajΓ³ por las caderas con facilidad.

Se deslizaron de su cintura como mantequilla derretida. La polla de Jimin se levantΓ³, golpeando su vientre hinchado. La tomΓ³ en la mano por instinto, necesitando aferrarse para evitar el repentino cambio de temperatura.

HacΓ­a calor aquΓ­, demasiado calor, pero el aire alrededor de su polla se sentΓ­a casi frΓ­o en comparaciΓ³n.

Jungkook gimiΓ³ al verlo. Se deslizΓ³ sobre el cuerpo de Jimin, tomando su polla en la mano justo antes de dejar que su lengua se deslizara a lo largo del eje de su pene.

Jimin se estremeciΓ³ antes de soltar un largo gemido.

Jungkook se llevΓ³ la cabeza a la boca y todo en lo que Jimin podΓ­a concentrarse, todo en lo que podΓ­a pensar era humedad, calor y la lengua resbaladiza que se deslizaba perversamente alrededor de la cabeza justo antes de que Jungkook hundiera los labios, abajo, abajo, abajo.

Jimin arqueΓ³ su espalda. Γ‰l se vino. No tenΓ­a intenciΓ³n de hacerlo. HabΓ­a querido correrse cuando Jungkook estuviera dentro de Γ©l, pero no pudo evitarlo y no podΓ­a contenerlo. No habΓ­a nada que Γ©l pudiera hacer por eso.

Jungkook reaccionΓ³ rΓ‘pidamente. Γ‰l siempre lo hacΓ­a. El hombre gimiΓ³, se ajustΓ³, tragΓ³ todo lo que Jimin le dio y luego lo lamiΓ³ antes de retirarse, mirΓ‘ndolo con esa expresiΓ³n de satisfacciΓ³n en su rostro.

Γ‰l realmente deberΓ­a haber sido un shifter gato. La forma en que habΓ­a mirado a Jimin en ese momento era toda inteligencia felina y picardΓ­a.

β€”Eso fue rΓ‘pido.

Jimin respirΓ³ hondo y todavΓ­a no sentΓ­a que hubiera suficiente aire en la habitaciΓ³n.

β€”Lo siento. No tienes que lamerlo todo.

AΓΊn lo avergonzaba la forma en que su pareja trataba el sexo. La forma en que tragarΓ­a el semen de Jimin cada vez, la forma en que adoraba el cuerpo de Jimin.

Casi como si estuvieran teniendo sexo novelesco. Jimin nunca habΓ­a pensado que ese tipo de cosas fuera real. Nunca habΓ­a esperado que alguien lo tratara asΓ­ en la cama. Especialmente no un hombre.

Especialmente no Jungkook.

Fue a mostrar cuΓ‘nto sabΓ­a sobre el mundo.

β€”ΒΏEstΓ‘s bien?

Jimin tragΓ³ saliva y luego asintiΓ³. Casi se habΓ­a dejado arrastrar nuevamente a ese terrible estado de Γ‘nimo. Γ‰l no querΓ­a eso.

QuerΓ­a estar aquΓ­ con su compaΓ±ero. AlcanzΓ³ a Jungkook. El hombre se acercΓ³ a Γ©l, gateando sobre Γ©l, permitiendo que Jimin lo besara.

Jimin empujΓ³ su lengua contra los labios de Jungkook. Jungkook abriΓ³, y Jimin probΓ³ el interior. El interior era tan dulce ahora que podΓ­a probar a su compaΓ±ero y a sΓ­ mismo en la lengua de Jungkook.

Se quedΓ³ asΓ­ por un tiempo. HabΓ­a muy poco que Jimin encontrara mΓ‘s agradable que una buena sesiΓ³n larga de besos con su compaΓ±ero. Jungkook era un buen besador. Jimin nunca hubiera pensado eso sobre Γ©l cuando se conocieron.

Acerca de lo ΓΊnico que creΓ­a que le gustaba mΓ‘s era su creciente colecciΓ³n de cartas de Force of Will.

Jimin todavΓ­a querΓ­a mΓ‘s. Su polla se habΓ­a suavizado considerablemente, pero todavΓ­a sentΓ­a los estremecimientos de interΓ©s.

La necesidad no era la misma que cuando Jungkook y Γ©l habΓ­an pasado por su celo de apareamiento y follaban como conejos todos los dΓ­as, pero su deseo por el hombre todavΓ­a era fuerte.

Estaba demasiado avergonzado para decirlo.

β€”ΒΏPuedes... todavΓ­a puedes...?

Pedir ser follado era un poco diferente cuando el calor del momento ya no estaba allΓ­.

Jungkook sonriΓ³ a Jimin como si hubiera dicho las palabras favoritas de Jungkook.

β€”Absolutamente, cariΓ±o.

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