Origen 2 - Saga Nuevas Especies

Summary

De repente Park Jimin se encuentra atrapado bajo el cuerpo de un gran macho de las Nuevas Especies en la cama del hospital donde trabaja. Aunque este drogado, está decidido a darle placer, pero el personal del hospital interviene antes de que eso suceda. Jimin no puede olvidar al 0109. Pero, cuando lo encuentra de nuevo en Home... ni siquiera lo recuerda. Jungkook piensa que el nuevo médico es un entrometido. El no para de preguntar como es el sexo entre los seres humanos y las nuevas especies. Así que se ofrece a enseñarle la practica durante unas horas, pero él no está interesado en tener una aventura. Jungkook no le puede ofrecer más porque está obsesionado con el recuerdo de otro chico. Se sorprende cuando se da cuenta que los dos son la misma persona. Y ahora cree que el nunca volverá darle otra oportunidad. Sin embargo, cuando su vida está en peligro, él es el único que puede salvarlo. En su huida, el deseo de los dos se enciende y no lo pueden negar. El sexo caliente, tendrá consecuencias aún más peligrosas y cambiará sus vidas para siempre. …………………….. • KookMin • Jungkook Activo / Jimin Pasivo • Menciones de otras parejas NamJim VHope • Esta es una adaptación solo para entretenimiento y sin fines de lucro • La temática y los personajes no me pertenecen, los créditos son para su autor original • La historia tiene variaciones en su trama original

Genre
Romance
Author
Juliana
Status
Complete
Chapters
22
Rating
5.0 13 reviews
Age Rating
16+

Prólogo

—¿No solías trabajar en un hospital veterinario, Jimin?

Jimin frunció el ceño y tomo un sorbo de su café helado. Su cuerpo se tensó cuando oyó la voz del hombre. El doctor Choi Siwon era un hijo de puta. Él siempre estaba tratando de fastidiarlo. El tipo la tenía tomada con él.

La gente nunca se molestaba en conocerlo y a veces eso hería sus sentimientos. Se había graduado de la escuela secundaria a la edad de catorce años y había terminado la carrera de medicina cuando tenía veinticuatro años. Había completado su residencia pasando algunos años en hospitales especializados en víctimas de armas. A los veintiséis años había conseguido su trabajo de ensueño en uno de los mejores hospitales de Corea.

La mayoría de la gente pensaba que él era muy engreído. Él no era un snob, no creía que era mejor que nadie y definitivamente no era frío. Sus habilidades sociales eran pésimas. Él siempre había sido un poco tímido y llevaba una vida tan ocupada que no le permitía hacer amistades y luego estaba el hecho de que poca gente era amable con él. No iba a acercarse a la gente que le daba la espalda.

Choi Siwon era su jefe en el Korean Red Cross Hospital y tenía diez años más que él. Pensaba que había conseguido el trabajo por su cara bonita en vez de por sus habilidades e inteligencia. Había trabajado muy duro para llegar a donde había llegado. Tanto así que había sacrificado su vida personal por su carrera.

—Sí, lo hice. Trabajé en un hospital veterinario en la escuela de medicina.

—¿Con beca? se burló de él.

Contó hasta diez en silencio. —No.

—Tú eres el indicado. Su rostro arrugado parecía muy divertido. —Tenemos un paciente proveniente de un callejón. Él se río, obviamente estaba haciendo una broma privada, dirigida a él.

Apretó los dientes para evitar decir algo de lo que se arrepentiría más tarde. Dejó caer su café helado y el resto de su sándwich en la papelera antes de seguir a Siwon por el pasillo. Probablemente es un alma desafortunada, pensó Jimin. Siwon los llamaba borrachos, vagos o pandilleros. Puesto que él había mencionado la palabra callejón, una persona sin hogar le vino a la mente.

La imagen de una persona con mal olor y el cuerpo sin lavar cruzó por su cerebro. Incluso podría ser uno de esos locos que no paraban de gritar que los alienígenas de Marte nos iban a secuestrar a todos. Jimin se había ocupado de muchos de ellos, por desgracia.

Jimin paso junto a Hani, una enfermera de la que se había hecho amigo, mientras se dirigía rápidamente hacia las puertas de emergencia. La expresión asustada y sombría del rostro de la mujer le hizo tensarse más. Lo que venía tenía que ser bastante abominable, ya que la mujer era un hueso duro de roer, tras ver un montón de cosas horrendas durante sus quince años de trabajo de la sala de emergencias.

Jimin empezó a preocuparse. No había muchas cosas que asustara a Hani. Dos semanas antes habían traído a un pandillero con tres heridas de bala en el pecho y la enfermera ni siquiera se estremeció. Mientras que habían estado trabajando con el joven, una banda rival había enviado a uno de sus miembros a la sala de emergencia para acabar con él. Hani lo había ayudado muy tranquilamente a esconder al hombre inconsciente en un armario para ocultarlo mientras que la seguridad del edificio se encargaba del matón armado.

Siwon se volvió, sonriendo con suficiencia a Jimin. —Tenemos a un hombre mitad humano y mitad perro.

—Eso no es gracioso. Suspiró Jimin. —¿Me deshice de mi cena por esto? Crece, Siwon.

Levantó las manos sin dejar de sonreír. —Ojalá fuera una broma, pero lo digo en serio. Han sido rescatados de un centro de investigación de una compañía farmacéutica. Hay unos sesenta y cinco pacientes en diferentes hospitales. Somos el centro de más cercano y lo traen en helicóptero porque es el que está peor de todas las víctimas. Los paramédicos nos han confirmado que este hombre es un humano con partes de perrito. Siwon parecía francamente alegre. —Y es todo tuyo ya que has trabajado con perros.

Jimin se puso las manos en las caderas. —Deberías de haberte reservado esto para el Día de los Inocentes. ¿Cuál es la verdadera historia? ¿Es una víctima que llevaba un traje de perro? ¿Es un actor que iba de chucho en la fiesta de cumpleaños de algún niño?

—Es cierto, intervino Hani en voz baja. —Esa noticia está en todos los canales. Ella no le haría bromas a Jimin. Sus ojos oscuros se veían ansiosos. —La policía rescato a los sobrevivientes en una instalación de investigación, dicen que son parte animal y parte humanos. Uno de ellos está por llegar. Llamamos al médico de emergencia, pero ya han pasado veinte minutos y no ha llegado.

Jimin lucho por comprender lo que había oído. Se dio la vuelta rápidamente y se acercó al televisor que estaba colgado en la pared. Dos enfermeras estaban mirando el televisor. Un helicóptero volaba dando círculos sobre un edificio lleno de ambulancias, de coches de policía, de bomberos y de vehículos del SWAT. Jimin se giró de nuevo.

—¿Tiempo?, Gritó Jimin.

Chen, el enfermero que llevaba el control de las entradas, le contesto desde detrás de un escritorio en la entrada. —Tres minutos. Esta estable por ahora.

—Mierda, la mirada de Jimin voló a Siwon y le hizo un gesto sombrío. —¿Qué sabemos hasta ahora?

—Tiene cortes. Siwon seguía sonriendo. —Tiene pérdida de sangre, está en shock y no sé qué más está mal con el muchacho perro. Ellos sólo lo liberaron y lo llevaron corriendo hasta el helicóptero. Tal vez si les das un regalo al perrito pueda ladrarte cuáles son sus heridas.

—¿Te parece divertido? Jimin le miró con disgusto. —Dios, eres un hijo de puta. Es la vida de una persona. Él le volvió la espalda y se centró en Hani. —Prepara un quirófano por si acaso ya que no sabemos a lo que nos enfrentamos. Despierta a todo el mundo. Tendremos que buscar a un donante que coincida con su tipo de sangre y quiero placas completas.

—Nosotros —No tenemos sangre de perro, interrumpió Siwon.

Jimin se dio la vuelta y lo fulminó con la mirada. —Estoy trabajando. Soy un profesional. ¿Te acuerdas de lo que es eso?

Su sonrisa murió. —No me hables de esa manera. Soy tu jefe.

—Tu sólo eres uno de ellos y voy a ir a por tu cabeza si me jodes en este momento, amenazó Jimin. —Ayuda o sal de mi camino. El vuelo debe aterrizar en menos de un minuto. El giró sobre sus talones y corrió hacia la puerta exterior.

Oyó el helicóptero antes de verlo. Los ruidos detrás de él le aseguraron que su equipo estaba preparado al lado de las puertas abiertas. El viento de las aspas le hizo girar un poco la cabeza y protegerse la mayor parte del rostro con la manga de su bata blanca. Su mirada se quedó fija en Hani y en los otros dos enfermeros que sujetaban una camilla. Esperaba no parecer preocupado porque los otros tres lo estaban. El helicóptero aterrizó.

Jimin no perdió la calma gracias a sus años de experiencia. Apenas miró el bulto grande y cubierto con una manta que bajaron del helicóptero. Se concentro en el médico que le estaba dando la información sobre el paciente.

—¿Cuál es su nombre?

—0109.

Jimin le frunció el ceño al médico. Él asintió con la cabeza vigorosamente. —Es todo lo que tenemos. Es lo que él dijo.

—Gracias. Jimin salió corriendo tras la camilla que estaba siendo empujada dentro del hospital. El miro a Chen cuando paso junto a él. —Quiero más información sobre él. Llama a la policía que está a cargo de este desastre, lo que sea que es, pero necesito saber todo lo que puedas conseguir sobre este tipo. El único nombre que tenemos de él es el 0109. El saco un par de guantes de su bolsillo y se los puso.

—Estoy en ello, le prometió Chen, agarrando el teléfono.

A Jimin le encantaba trabajar con él. Era un sol. Nunca se quejaba de nada y hacia todo lo que le pedía, aunque técnicamente no fuera su trabajo. Él sabía que él haría todo lo que pudiera para ayudarlo. El entró corriendo en la sala de examen y vio como su equipo cambiaba a la víctima de la camilla a una cama examen. Se acerco a su cabeza y buscó su cara.

—Vamos, ordenó Jimin. Miró el cuerpo del hombre que su equipo iba dejando desnudo. La víctima tenía barro seco en la cara y en el cuerpo, por lo que le resulto muy difícil distinguir sus rasgos.

—Mira esto, murmuró Hani. —Su ropa tiene velcro en los lados en lugar de costuras.

—Practico, gruñó Woozi. —Ayúdame a girarlo, Hani. Es un gran hijo de puta.

—Posible herida de cuchillo en la espalda baja señaló Hani. — De unos cuatro centímetros por lo menos. Ella sondeó la herida con las manos enguantadas. —No es profunda.

—Tenemos algunas quemaduras en su hombro derecho, añadió Woozi. —Son de segundo grado, por lo que no están muy mal. Creo que alguien uso una Taser con él. Hay pequeñas heridas punzantes centradas en las zonas afectadas. ¿Qué tipo de arma causa estas quemaduras? Nunca las había visto antes.

Jimin estaba comprobando la cabeza. —Él tiene un golpe, pero no hay sangrado visible. Ordenar una tomografía computarizada. Él lo soltó y agarró su mini linterna. Suavemente le abrió un párpado, tenía unos hermosos ojos azules. El señalo a cada uno de sus ojos y reaccionaron perfectamente. Le tocó la garganta, no había huesos rotos y no hay inflamación. Se concentró en su boca y le separo los labios. Y se quedó sin aliento.

Su equipo se quedó inmóvil, detrás de él. Aturdido se quedó mirando los dientes afilados del interior de la boca del paciente. Parecían colmillos de vampiro. Con mucho cuidado le abrió la mandíbula para revisarle el interior de la boca y echar un vistazo a sus vías respiratorias.

—¿Son eso dientes de perro? la voz de Woozi sonó inestable.

—Herida de bala en el muslo izquierdo, anunció Hani. —A travesó la médula.

—¿Sangrado? pregunto Jimin soltando la boca del paciente.

—Débil, pero ha dañado una arteria. Los médicos han detenido la hemorragia. Su presión sanguínea es estable de momento.

—Vamos a trasladarlo al quirófano tan pronto como hayamos terminado. Llama y di que debe estar preparado para cuando lleguemos.

Jimin ignoro al personal que entró y salió con las muestras de la víctima para examinarlas. Tenía fe en su equipo y trabajaban bien juntos. El hospital Korean Red Cross tenía la reputación de contratar sólo al mejor personal. Colocaron cuidadosamente al paciente de lado y observaron cada centímetro de su piel.

—Marcas de agujas en las mejillas del culo, señaló Hani. Él no es un drogadicto. Tendría que ser bastante flexible para pincharse aquí y con el arma que este hombre tiene, no es probable.

—¿Él tiene un arma? Jimin aparto las manos del paciente. — ¿Dónde? Ten cuidado.

Hani río por primera vez. —No es un arma real. Son sus brazos Jimin. ¿No sabes lo que significa? El tipo es una masa de músculos. ¿No te diste cuenta?

Se sintió aliviado por que el tipo no estuviera armado. —Vamos para el quirófano cuando compruebe el muslo. Todavía está sangrando. Examinó la herida de bala. Palpo cada lado de los agujeros que la bala había atravesado.

—Ya vamos, ordenó Hani.

Jimin se dirigió a la puerta. —Voy subiendo.

Él llegó al pasillo y el doctor Lee Young Jae le bloqueó el paso. Estaba pálido. —Te debo una Jimin. Ya me ocupo yo. Gracias. Y continuo su camino hacia su paciente.

Jimin se quedó aturdido durante unos segundos. Se puso a un lado rápidamente, cuando su equipo salió con el hombre inconsciente en una camilla de ruedas hacia el quirófano. Se quedó mirando la cara del paciente ahora que tuvo tiempo para pensar. Tenía el pelo largo, espeso, de color marrón con mechas rubias. Sus ojos eran de color azul oscuro con ligeros remolinos en el iris azul claro, eran unos ojos realmente hermosos. Él se quitó los guantes ensangrentados y los tiro a la basura. Le irritaba no ser el quien fuera a operarlo.

Jimin entro de nuevo en el interior de la sala de médicos después de ver a seis pacientes más. Se bebió otro café con hielo y trató de calmarse. Lee Young Jae era uno de los mejores cirujanos del país y el paciente era importante, de interés periodístico. No debería preocuparse tanto porque estuviera siendo atendido por otro médico, pero lo hizo. Sus hombros se hundieron. Él siempre quería seguir el estado de sus pacientes.

La puerta se abrió detrás de él, el doctor Lee entro, parecía completamente agotado. Él le asintió con la cabeza mientras se dirigía a la máquina de café. Jimin se giró en su silla para mirarlo.

—¿Esta bien?

—Si. Tuve que reparar una arteria, pero el sangrado no fue tan malo como pensábamos. El veterinario apareció, pero tenía demasiado miedo de tocar a nuestro paciente. Él sólo ocupo espacio dentro de mi sala de operaciones. Tu ya has visto las anormalidades del paciente. Eso no es por cirugía plástica. Lo comprobé cuando estaba en mi mesa. De alguna manera lo cambiaron geneticamente. Tiene bastantes anomalías así que estoy convencido de que no es totalmente humano. ¿Puedes creerte esta mierda? Por Dios.

—¿Hemos sido capaces de conseguir su tipo de sangre? Ese pensamiento había molestado a Jimin durante horas.

—No. Le pusimos plasma universal y no lo rechazo. Está estable ahora, pero le tuve que enviar a la UCI, ya que no tenemos ni idea de con que estamos tratando. Sabemos que la situación de estas personas es un poco peligrosa. Tuvimos que poner guardias de seguridad en su puerta para protegerle. Hay gente que están tratando de colarse en el interior. Young Jae se desplomó en una silla mientras se encontraba con la mirada de Jimin. —No tenía la intención de quitarte al paciente. Creo que eres un gran médico, pero la orden vino de arriba. Los grandes temían que muriera y que la mierda golpeara a todo mundo.

Jimin se encogió de hombros. —Entiendo sonrió. —Me molesto al principio, pero me calmé. Es tu especialidad.

—Deje tu nombre a los de seguridad. Él le devolvió la sonrisa. — Pensé que podrías querer verle. Sé que te gusta ver la evolución de tus pacientes.

Dio un sorbo a su bebida. —¿Por qué tuviste que dejar mi nombre? Con mi tarjeta del hospital deberían dejarme entrar en la UCI.

—El tipo es una especie extraña. Suspiró Young Jae. —Tenemos el problema de que todo el personal quiere entrar a verlo. Les preocupa que alguien le tome fotos y se las vendan a los medios de comunicación. Ya se ha extendido la noticia de que él tiene dientes de vampiro.

—Caninos. Hay una diferencia.

—Lo que sea. Él es especie extraña y el hospital está aterrorizado de que se viole la confidencialidad. Tenemos la reputación de que protegemos a nuestros pacientes. Hemos tenido que restringir el acceso a él, solo pueden entrar los que estén autorizados. El médico se levantó. —Tengo que ir a casa con mi esposa. Íbamos a salir a cenar cuando me llamaron y ella no se lo tomó bien. Es su cumpleaños.

—Pásate cuando salgas por la tienda de regalos y le compras su chocolate preferido. Jimin le guiñó un ojo. —Yo perdonaría cualquier cosa por unas cuantas cajas de chocolate.

Young Jae se echó a reír. —Mi esposa no es tan bondadosa. Creo que tendré que llamar a un joyero. Por favor, comprueba el estado del paciente y trata de que pueda descansar un poco.

Él se despidió con la mano al salir.

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Jimin bostezó. Había estado trabajando durante demasiado tiempo y ya era la hora de volver a casa. Pensó en su cómoda cama, estaba deseando arrojarse sobre ella. El mostró su tarjeta de identificación al oficial de seguridad.

—Yo soy el doctor Park Jimin. El doctor Lee Young Jae me pidió que chequeara a un paciente suyo. El guardia miro su agenda. —Entre, doctor Park. Usted está autorizado.

Jimin entró en la UCI y asintió con la cabeza a la enfermera que estaba de guardia, Jimin había hablado un par de veces con ella. El no conocía a mucha de la gente que trabajaba el turno de día y ya se había hecho cambio el turno. Echó un vistazo a la lista de pacientes de la UCI.

Y supo la habitación que le habían asignado inmediatamente. Los números 0109 estaban escritos en el lugar del nombre. Se dio la vuelta y se dirigió a la sala tres.

Jimin abrió la puerta lentamente. El hombre tendido en la cama estaba limpio. Su cabello le caía por los hombros. Se veía muy diferente sin el barro sobre él. Él era guapo. Tenía un porte muy masculino, fuerte y una cara hermosa.

El cogió el informe para estudiarlo. Su mirada se alzó de nuevo a él, su pecho desnudo y amplio estaba conectado a los monitores. Él se quedó un poco boquiabierto cuando vio sus brazos gruesos y tonificados. Armas. No había oído ese término antes, pero él era muy musculoso. Tal vez hacía mucho ejercicio. Su mirada bajó al informe para ver si tomaba drogas ilegales.

Buscó las drogas, pero él había dado negativo. Sólo dio positivo en un tipo de sedante que conocía. Jimin soltó el informe y se acercó. Se detuvo a un lado de la cama y puso las manos en la baranda que evitaría que se cayera de la cama. El observo su rostro con atención, fascinado. Sus pómulos eran un poco más pronunciados que los de un ser humano normal y su nariz era ancha y con una forma... diferente. Se mordió el labio mientras se inclinaba sobre él para ver mejor esos labios generosos que ocultaban esos dientes caninos. Se enderezo y busco un guante en el bolsillo de su bata. Quería volver a ver otra vez esos dientes.

Sus labios eran suaves, perfectamente formados y cálidos. No se había dado cuenta de eso la noche anterior, ya que había estado demasiado ocupado evaluando las lesiones. Suavemente usó los dedos enguantados para levantar el labio inferior. Sus dientes inferiores parecían normales, excepto los dientes laterales que eran afilados, como los de un perro. El utilizó el pulgar para levantar suavemente el labio superior mientras se inclinaba hacia adelante para verlos más de cerca. Con cuidado le sujeto la cara con la otra mano que no tenía guante. Le abrió la mandíbula y le mantuvo la boca abierta. Tuvo que estirarse por encima de su pecho para conseguir una mejor vista.

El examino visualmente los dientes largos y le hubiera gustado saber más sobre odontología. Se inclinó más bajo y su bata cayó sobre su pecho desnudo, pero no le preocupo que fuera a despertarlo. Le habían sedado fuertemente durante la cirugía y todavía faltaba unas horas para que despertara. Su rostro quedo a escasos centímetros de su boca mientras examinaba sus dientes posteriores y tomaba notas mentales. Los molares superiores e inferiores eran definitivamente caninos, más afilados que los dientes humanos. Los dientes anormales estaban allí para desgarrar y masticar.

Jimin sacó el dedo y le cerro la boca, pero le sostuvo la barbilla con la palma de la mano. Miró su cara, ya que quería observar su nariz ancha otra vez, pero se encontró mirando a un par de ojos azules que lo miraban.

—Hola, dijo en voz baja.

Jimin se sorprendió de que el paciente estuviera despierto cuando no debería estarlo. Trató de apartarse de él, pero sus dos manos lo agarraron de los brazos.

Se golpeó la cadera contra la baranda metálica cuando él tiró de el para tumbarlo en un lado la cama. El peso del hombre aplastó su cuerpo contra el colchón cuando él se colocó sobre él.

Jimin empezó a luchar cuando se dio cuenta de lo que había sucedido. Las manos del paciente se deslizaron a lo largo de sus brazos para cogerle las muñecas e inmovilizarlas sobre su cabeza. Un fuerte gruñido salió de su garganta. El sonido era tan sorprendente aterrador que Jimin se congeló de terror instantáneamente.

Se quedó mirando el rostro muy masculino que estaba unas pulgadas por encima del de él. Sus ojos extrañamente hipnóticos se estrecharon. Su lengua se deslizó de entre sus labios generosos para deslizarse sobre su labio inferior.

—Eres nuevo. ¿No te advirtieron de que nunca cruzaras la línea de la muerte? Su mirada bajó a su garganta y después regresó a su rostro. —Fuiste realmente estúpido al no encadenarme. ¿No te explicaron cómo tenías que manejarnos Doc? Nunca nos quites las restricciones.

Jimin finalmente recupero la voz. —Estás en un hospital. Vas a estar bien.

Él frunció el ceño. Jimin estaba atrapado debajo de él, su cuerpo se apretaba con fuerza contra el de él desde el pecho hasta los pies.

—No sé si montarte o matarte, gruñó en voz baja. Movió su cuerpo sobre el de él y Jimin jadeo cuando su dura erección se presionó contra él. — Prefiero montarte ya que no me gustaría matar algo tan hermoso. Él le sonrió a él. Jimin se asustó cuando vio sus dientes afilados. —¿Alguna vez quisiste ser follado por un animal, cariño?

—Soy el doct…—

—No me importa, gruñó en voz baja interrumpiéndolo. —Dame un beso cariño. Entonces te voy a mostrar lo que te has estado perdiendo. He decidido montarte. No me puedo resistir. Sus fosas nasales se dilataron mientras inhalaba su olor y un profundo gemido retumbó de sus labios entreabiertos. —Estoy muy duro por ti y hueles tan bien.

El pánico se apoderó de Jimin y grito. —¡Ayuda!

El 0109 lo miró y sonrió. —Nadie sería tan estúpido de entrar en esta habitación para salvarte cariño. Me has quitado las restricciones y ahora eres mío.

Le sujeto ambas muñecas con una mano y deslizo la otra mano por su cuerpo. Su mano vaciló en su pecho durante un momento antes de aplanarse sobre sus costillas y luego bajo hasta la cadera. Se levanto de encima de él lo suficiente como para deslizar la mano entre él y la cama, le agarro el culo y lo apretó.

—Tu culo es mío cariño. Pero no te preocupes. No voy a hacerte daño y no te voy matar. Me gustas muchísimo. Decidí que te voy a mantener conmigo Doc. Te haré tantas cosas que no querrás volver a salir de esta habitación. Necesitaras que te monte tanto como comer o respirar cuando me vea obligado a dejarte en libertad.

Una fuerte alarma de repente sonó en el interior de la habitación. Jimin miró al hombre que seguía sonriéndole. La mano en su culo lo agarro con más firmeza mientras él acomodaba sus caderas entre sus piernas. Froto su dura polla contra la uve de sus pantalones. Sus ojos se abrieron al sentir la fuerza con la que se presionaba contra él.

—Vas a desearme tanto como yo te deseo a ti, le prometió con voz ronca.

El rostro de él se acercó a la mejilla de Jimin y empujo hasta que el volvió la cabeza. Sus labios le rozaron su cuello, él le lamió y gimió. El cuerpo de Jimin se sacudió cuando él le mordisqueó allí y sus caderas comenzaron a moverse en ese mismo momento. La rígida longitud de su pene se frotaba directamente sobre al suyo. Su cuerpo se movió bajo él. Él se puso tenso, gruñó y apretó la mandíbula contra su hombro.

Jimin se horrorizo de ver como su cuerpo respondía a él. Sus pezones se endurecieron, su estómago se estremecía y el placer que estaba sintiendo cuando su pene se frotaba contra el suyo, le hizo jadear. Ser dominado por un hombre nunca había sido una fantasía para él, pero de repente no pudo evitar excitarse ante el hecho de que un poderoso, guapo, masculino y muy peligroso hombre controlara su cuerpo.

Él gimió contra su cuello. —No puedo esperar a probar cada centímetro de ti. Voy a enterrar mi cara entre tus muslos y haré que te corras con mi lengua cariño. Sé que tu sabor será tan dulce como lo es tu olor. Gruñó más fuerte. — Entonces voy a darte la vuelta, dejaré tu culo al aire y te montare hasta que no recuerdes ni tu nombre.

Jimin se arqueó contra él. La imagen que vio en su mente y la estimulación de su pene, casi lo hicieron llegar al clímax. Sabía que, si él no dejaba de mover sus caderas, se correría. Su pene palpitaba de placer y se mordió el labio con fuerza para no gemir.

Las puertas de la habitación se abrieron de golpe y al menos seis personas entraron dentro. El sobresalto apago las llamas del cuerpo de Jimin. El hombre que estaba encima de él giro la cabeza hacia ellos y un gruñido fuerte y terrorífico brotó de su garganta.

—Sedarlo, gritó Jimin, su mente empezó a trabajar de nuevo.

Los enfermeros y los guardias de seguridad se movieron hacia el paciente. Él trató de girarse hacia ellos con un rugido de rabia, con la clara intención de luchar contra ellos. Lo soltó y trató de levantarse de encima de su cuerpo para enfrentarse a los hombres que trataban de sujetarlo. Jimin se asustó de que pudiera salir lastimado así que le echó los brazos al cuello y envolvió las piernas alrededor de sus muslos para tratar de mantenerlo abajo. Se movió y su pene se froto con más fuerza contra él. Lo hizo más consciente de lo excitada que estaba. El vio como los dos guardianes le ponían las inyecciones.

Él emitió unos gruñidos bajos en su garganta, pero finalmente dejó de luchar. Su cuerpo se quedó flojo sobre él y su peso muerto casi no le permitía respirar. Dos guardianes, un guardia de seguridad y dos enfermeras levantaron al hombre grande de encima de Jimin lo suficiente para que el pudiera deslizarse por debajo de él.

Jimin estaba sudando y jadeando cuando se puso de pie. El paciente estaba sedado y boca abajo en la cama. Él lo miró fijamente y su cuerpo tembló cuando pensó en lo que podría haber sucedido si no hubieran irrumpido en la habitación. Probablemente habrían tenido relaciones sexuales. Una mano sobre el hombro lo sobresalto. El doctor Kyung lo miraba preocupado.

—¿Estás bien? ¿Te hizo daño?

Jimin se aclaró la garganta. —Estoy bien, mintió.

Pd: Este libro se basa en los personajes de Hoseok y Taehyung del primer libro los que eran Jimin y Jungkook del primero pasaran hacer Hoseok y Taehyung en este.