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Capítulo 1
Jimin vio a Kim Jungkook desde el otro extremo de la habitación y se mordió el labio. Él siente muchas ganas de acercarse a él descaradamente. Había estado en las noticias a menudo, pero parecía aún más alto y más guapo en persona.
No mucha gente lo intimida, pero el hombre que había sido nombrado líder de la Organización nuevas especies por su propio pueblo era uno de ellos.
Respetaba su fuerza y su coraje, algo que parecía tener en abundancia.
Se debatió con la conveniencia de tener una conversación con él. Jungkook daba las órdenes a sus delegados y tenía el poder de cambiar algunas de las normas para el cumplimiento de las tareas con las que no estaba de acuerdo. La posibilidad de encontrar una nueva oportunidad para tener una charla con él era muy escasa. No se le permitía asistir a las sesiones informativas que su jefe de equipo celebraba con el líder de las nuevas especies. Su opinión era irrelevante para él, pero los temas eran importantes.
Jimin dudó, teniendo en cuenta las molestias que Jang Dong Min podría acarrearle a su culo en su oficina si se enteraba de que había pasado por encima de él. Él levantaría la voz de por si alta y discutiría con él hasta desgastarlo.
Su mirada recorrió la habitación, estudiando a los miembros de la nueva especie. Eran valientes sabiendo todo lo que habían sufrido, todos y cada uno de ellos víctima de las grandes empresas que intentaban putearlos de nuevo.
Una compañía farmacéutica, Industrias New Specie, los había creado alterando genéticamente a humanos usando ADN animal, los había criado en el interior de las instalaciones secretas y los obligaron a soportar décadas de pruebas terribles en sus torturados cuerpos. Lo habían hecho por dinero y peor aún, habían sido financiados en parte por el gobierno.
El dinero de mis impuestos, reconoció con gravedad y apretó los dientes por lo mucho que le molestó. New Specie había lanzado propuestas para conseguir fabricar medicamentos milagrosos que ayudarían a los soldados coreanos heridos a sanar más rápido y llegar a ser físicamente más fuertes, mejorando sus reflejos. Esos idiotas en Seúl se lo habían tragado y habían firmado los cheques para pagar la investigación, pero más tarde negaron haber tenido conocimiento de que fueran probados en él sujetos vivos.
Él les dio algo de crédito por actuar inmediatamente al descubrirse la verdad cuando surgieron rumores de las prácticas ilegales. Una vez que los funcionarios tuvieron pruebas, las fuerzas militares y policiales habían trabajado juntas para rescatar a los sobrevivientes encarcelados por Industrias New Specie.
Las Nuevas especies fueron creadas con dinero de los contribuyentes coreanos y nacieron en suelo coreano, lo que los convertía en ciudadanos coreanos.
La primera instalación había sido destruida y los sobrevivientes habían sido rescatados y liberados.
La ubicación de los otros tres lugares infernales fueron descubiertos después de que los empleados fueran interrogados. Los equipos habían golpeado duro y rápido, rescatando a más víctimas y el infierno se había desatado. Cientos de víctimas tenían que ser alojados. Habían sido colocados en lugares seguros y el juego de la culpa comenzó. El gobierno coreano había dado a la nueva especie recientemente una base militar, que se entregó a la organización, una especie de gestión comunitaria para mantenerlos a salvo del mundo exterior. Bajo la presión del gobierno, Industrias New Specie fue rápidamente obligada a resolver las reclamaciones presentadas por las nuevas especies. Con un poco de ese dinero se había comprado una segunda sección grande de tierra que llamaron Reserva.
Un cuerpo grande chocó con Jimin, y lo distrajo de sus pensamientos sombríos y él sonrió al hombre. Las Nuevas especies se identificaban fácilmente por sus rasgos de animales. No eran completamente humanos, pero no todos estaban alterados genéticamente con los mismos genes y a pesar de que ese título abarcaba todas las diferentes ramas. Algunos habían sido mezclados con ADN de grandes felinos, algunos con ADN canino y otros con ADN de primate.
—Lo siento, —murmuró él mientras lo miraba desde un bonito par de ojos de gato. Obviamente Felino, él silenciosamente identificando sus especies mixtas. —No hay problema.
Él se movió y suspiró de decepción. No muchos de ellos querían hablar con los seres humanos. No podía culparlos después de todo lo que habían pasado. Las Industrias New Specie los había marcado a cada uno con un número y los llamaban prototipos experimentales. El personal había tratado a los niños como si fueran subhumanos, ratas de laboratorio, sin almas, habían llevado vidas frías, duras, sólo saliendo de sus celdas durante la formación o las pruebas.
La nueva raza que habían creado no era dócil como New Specie había proyectado en su gran esquema. Algunas de las especies al crecer se rebelaron y mataron a los seres humanos que habían pasado año dañándolos y torturarlos. En lugar de ratas de laboratorio, la compañía contaba con cientos de cabreados y amargados presos, muy fuertes que habían tenido suficiente de su mierda. Este hecho hizo que Jimin sonriera. Bien por ellos. Esperaba que les sacaran un montón de dinero a esos hijos de puta.
New Specie había decidido ver si podían producir hijos de los machos y hembras. No fue un proceso fácil para una de esas hembras dar a luz a otro niño alterado lo que había hecho que se gastaran millones de wons para replicar el procedimiento que los creó. New Specie quería deshacerse de los originales, empezar de nuevo y aprender de sus errores. Sus intentos de criar a las desafortunadas víctimas no tuvieron éxito. Los machos y las hembras fueron incapaces de procrear.
Fue entonces cuando New Specie comenzó a vender los otros experimentos que habían creado. Jimin sintió rabia pensar en las hembras regaladas que la compañía farmacéutica utilizaba para atraer a más inversionistas.
Se hizo a propósito hembras más pequeñas con ADN de animales no agresivos y medicamentos utilizados para controlar su tasa de crecimiento para asegurarse de que las mujeres nunca llegan a medir más de 1.65 metros. Los miembros de la Junta de Industrias New Specie y todos los contribuyentes ricos de los proyectos secretos recibían como regalos esas hembras cuando el dinero que desembolsaban era mucho. Jimin se preguntaba si esa era la razón científica original, que salió en New Specie. El médico que había diseñado la nueva especie había destruido su investigación y desapareció, borrando toda la documentación. Ya era bastante malo que hubieran creado personas como sujetos de prueba, pero entregarlos a los pervertidos y sádicos parecía cien veces peor.
Las hembras de regalos fueron vendidas como esclavas sexuales. Habían estado encerradas, escondidas y gravemente maltratadas. Esas eran las mujeres que Jimin ayudaba a recuperar y las que lo mantenían toda la noche, sin poder dormir. Devolvió sus pensamientos al presente y miró al otro lado de la habitación a Kim Jungkook, sabiendo que él podría hacer mejor su trabajo si él pudiera llegar a escucharlo. Dong Min podía cabrearse, pero con esto solo trata de hacer que fuera más fácil para las pobres mujeres.
Nunca había visto a Jungkook en pantalones vaqueros y una camiseta sin mangas antes. Él solía llevar trajes de negocios en sus conferencias de prensa.
Sus brazos desnudos de musculosos bíceps revelaron una gruesa y dorada piel y se puso de pie con facilidad, relajado lo que hizo más accesible. Tomó una respiración profunda, la aguanto y avanzo.
Más detalles minúsculos se hicieron evidentes cuando él se acercó al líder de la Nueva Especies. Tenía el pelo castaño con mechas rubias. En la televisión y en las fotografías tenía un color opaco, marrón universal. Sus felinos ojos eran exóticos y oscuros, casi negros. Poseía los distintivos anchos pómulos que sobresalían hacia fuera más que en un típico humano y la nariz achatada, que parecía más animal que humano. Siempre le fascinaba el poco pelo facial que tenían y se preguntó si se afeitaban.
Se quedó sin aliento cuando de repente se echó a reír y era un sonido ronco, sexy. Sus labios eran del tipo besables que le gustaría mordisquear. Esa realidad hizo que se detuviera. Mal, Jimin. No vayas por allí. Él es el jefe de tu jefe y está fuera de tu alcance. Necesito encontrar una pareja. Estoy pasando el límite si estoy fantaseando con gente con la que trabajo. Gran error.
Tomó nota de sus dientes blancos perfectamente rectos, que se pusieron de manifiesto cuando se echó a reír. No vio ningún colmillo, pero era posible que él fuera uno de los pocos privilegiados que no los tienen. Por supuesto, él también notó que sonreía con los labios muy juntos. El Sr. Kim podría haberse entrenado para ocultarlo a la hora de tratar con el público. Él había oído a Dong Min decir que algunos de ellos lo hacían y que él lo sabía ya que él hablaba con muchos de los machos de las especies cada día.
Jungkook habló con otro macho de las especies que era unos centímetros más bajo y su conversación parecía interesante ya que nunca lo miró. Después de una evaluación rápida al líder de las Especies, él lo fijó en alrededor de 1.80 metros. Había llegado casi a su lado cuando una mano áspera lo agarró del antebrazo y tiró de él hacia atrás.
Jimin oculto su alarma cuando su mirada cayó en la gran mano en su brazo, su control era casi doloroso y levantó la barbilla para mirar hacia arriba. Se preguntó si él era uno de los guardias que protegían a Jungkook. Él había aprendido a ocultar su miedo a las nuevas especies desde que estaba en contacto con los chicos de aspecto feroz. Todos ellos eran grandes, musculosos y aterradores. Éste no era la excepción. Eran los rasgos faciales de animales que les hacían parecer tan aterradores... sus dientes afilados y la capacidad de emitir sonidos amenazantes. El macho gruñó profundamente en su garganta mientras sus ojos verdes se estrecharon al mirarlo. Su cabello negro azabache caía hasta los hombros y su ropa era tan nueva que no había sido lavada.
Mierda. Jimin reconoció el odio cuando lo vio en su mirada. La noche antes una quinta instalación había sido allanada y aproximadamente noventa prisioneros fueron liberados de su infernal existencia. Tenía una idea bastante buena de que este era uno de ellos. Parecía demasiado antisocial para haberse calmado de su traumática experiencia. Obviamente, él detestaba cualquier persona humana y eso constituía un problema para él.
Rápidamente evaluó la situación, sabiendo que tenía el potencial de convertirse en una pesadilla. Él era un hijo de puta grande, obviamente súper furioso y mientras su agarre en su brazo no era demasiado doloroso, la mirada que le dirigió parecía mortal. Tenía problemas para tolerar a los humanos y él era el único que tenía delante. No era bueno.
—Por favor, libérame, —ordenó en voz baja.
—Humano. —Él gruñó.
Jimin trató de tirar de su agarre, pero sus dedos sólo apretaron más hasta que el hueso amenazó con romperse. Él no jadeo en voz alta de la intensa agonía de ser estrujado, combatió esa reacción y en su lugar le permitió recapacitar y controlarse antes de que él le rompiera el brazo. Podría rompérselo fácilmente si apretaba más fuerte.
El no parecía razonable y él no quería usar un yeso durante varias semanas.
Rápidamente se tiró hacia su cuerpo, casi tocó el pecho y jaló de su brazo duro hacia abajo. No tenía más remedio que ponerlo en libertad o se le habría torcido la muñeca dolorosamente. Jimin saltó hacia atrás, poniendo espacio entre ellos y tensándose. Él podía atacar o permanecer en su lugar.
Sin esperar ayuda. Con su 1.70 Jimin tenía ventaja mientras movía su cuerpo cuando su atacante se abalanzó sobre él con un gruñido furioso. No había esperado que moviera sus manos y cogió sólo aire cuando sus dedos se agarraron donde él había estado. Él giró hacia un lado, se enderezó y le pateó con sus botas.
Vio al hombre tambalearse y se estrelló contra el suelo, tendido sobre su lado. Jimin retrocedió para poner más espacio entre ellos. El hombre hizo un gesto dirigiéndose a las especies, lo miró boquiabierto de asombro y utilizó sus armas para lanzar a sus pies. Él abrió la boca y gruñó inhumanamente, dejando al descubierto unos dientes afilados y letales. Él se lanzó de nuevo, esta vez más rápido.
Jimin solo pensó una palabra antes de que él se lanzara hacia un lado para evitar sus dedos con garras.
¡JODER! Se hizo una bola, rodó por el suelo y se acercó a sus pies de la manera que él había sido entrenado para hacer. Tenía que permanecer fuera de su alcance y sabía que sería más peligroso si ponía sus manos sobre él. Estaban físicamente desproporcionados si todo se reducía a un combate mano a mano. Lo habría pulverizado.
Jimin lo vio arremetiendo contra él de nuevo por el rabillo del ojo. Se tiro, doblándose para presionar sus manos en el suelo para bloquearlo y atrapar al hombre con una violenta patada hacia arriba.
El impacto de la bota con su cuerpo le hizo daño en la pierna, pero tenía que ser más doloroso para él. Se tambaleó hacia atrás con un grito fuerte y se hundió ya que había logrado darle en la ingle. Él se dio la vuelta después de enderezarse sobre sus pies, lo vio agarrarse la parte delantera de sus pantalones vaqueros y se dobló de nuevo. Jimin hizo una mueca.
No había tenido la intención de darle una patada en las bolas, pero fue efectiva. Él había apuntado a su estómago, pero el chico era demasiado alto y sus piernas no eran lo suficientemente largas. Su cabeza se giró y Jimin no tenía duda de que él lo quería muerto. Pura rabia se mostraba en sus duras facciones.
—Cálmate, — exigió Jimin, tratando de sonar calmado cuando no lo estaba. —Yo no lo habría hecho si hubieras mantenido tus manos y tu temperamento para ti mismo. No te hare daño si no intentas hacerme daño.
Jimin sabía que el infierno se había desatado en torno a él. Pero no se atrevió a desviar su atención del macho grande que lo miraba, todavía agachado, agarrando su entrepierna lesionada. Por suerte oyó un gruñido de advertencia y volvió la cabeza para ver la nueva amenaza.
Otro enorme hombre de las especies con ropa deportiva nueva, empujó a otros machos de su camino que estaban congelados aun aturdidos y en shock. La nueva amenaza irrumpió hacia él y sabía que tenía segundos para evaluar la situación. Unas pocas especies salieron de su estupor y trataron de detenerlo, pero él fácilmente los empujó a un lado. Nadie fue capaz de impedir que llegara a él.
—Santa Mierda, — exclamó Jimin cuando un puñetazo fue lanzado a su cara.
Su instinto hizo que disparara su brazo para golpear con el puño a un lado y desviar un golpe directo que habría sido mortal si le hubiera dado en la cara. Sus nudillos rozaron la oreja y el dolor se disparó en el costado de su cabeza. Él agarró su camisa con la otra mano. Él no había visto el siguiente movimiento. Su única prioridad había sido evitar el puño. Él lo tiró hacia arriba como si no pesara nada y eso lo llenó de terror. Él probablemente quería tirarlo sobre algo o romperle los huesos al estrellar sobre el suelo.
De cualquier manera, iba a ser muy doloroso.
Dos manos agarraron las caderas de Jimin firmemente por detrás. Mierda. Estoy muy jodido. Dos de ellos lo tenían. Sólo podía esperar que algunos de las especies vinieran en su ayuda antes de que los hombres lo convirtieran en puré. A pesar de que era un ser humano, él dudaba de que le permitiría ser asesinado antes de que lo ayudaran, pero cómo de herido podía llegar a estar antes de ser rescatado era una incógnita.
Las manos en las caderas tiraron con fuerza. Fue arrancado del agarre del hombre frente a él y el sonido de ropa rasgada se oyó. Jimin lo había visto tirar de nuevo el puño para intentar golpearlo, pero ahora él estaba fuera de su alcance.
Su espalda se estrelló contra un cuerpo rígido y masculino, él supuso que era grande si consiguió apartarlo de su atacante. Él puso su cuerpo entre él y el puño, tomando el golpe el mismo. Jimin sintió el impacto a través del hombre que lo sujetaba y los envió a ambos hacia atrás. Vio la llegada del muro y volvió la cabeza hacia otro lado, adivinando que iba a doler cuando se estrellara contra el. Lo iba a aplastar entre el muro y su cuerpo.
El macho que ayudaba a Jimin se retorció de nuevo en el último segundo y su hombro y su cadera golpearon brutalmente contra la pared en lugar de que Jimin la golpeara. Él lo dejó caer sobre sus pies, se trasladó a la velocidad del rayo a su posición contra la pared y se golpeó suavemente contra el yeso. Dejó sus embobados ojos intentando averiguar cuál de las especies había venido a su rescate. Apoyó su cuerpo contra la pared que se tensó cuando un gruñido fuerte arrancó de su garganta.
Él me protege. Jimin se relajó al instante. El tipo era enorme y estaba entre él y cualquiera que quisiera hacerle daño. ¿Quién dice que la caballerosidad ha muerto?
—Atrás, —rugió su protector con un sonido áspero y brutal. Jimin lo estudio cuidadosamente desde atrás y se dio cuenta de que llevaba pantalones vaqueros con una camiseta sin mangas negra. Sus brazos eran musculosos bien presentados y sus dedos se cerraban en puños, levantados a los costados para luchar. Su mirada vago a la parte posterior de la cabeza e identifico el pelo castaño con mechas rubias. Se dio cuenta entonces que Kim Jungkook era el hombre que le había salvado el culo.
—Él es humano, — gritó otra voz.
—Eso no le da a nadie el derecho de atacar. Él es un invitado aquí. —Gruñó Jungkook el enfado era evidente en las palabras. —Somos amigos de los humanos y no los atacamos. Nosotros, sobre todo, — gritó ahora— no atacamos a jóvenes indefensos.
—Lo siento, Jungkook, — una voz nueva jadeó. —Deberíamos haber tenido más oficiales presentes.
—Quiero a cada uno de los nuevos detenidos y fuera de la cafetería inmediatamente —. Jungkook dio la orden con autoridad. —Esto va a ser resuelto inmediatamente. Este es el segundo ataque contra una persona humana desde esta mañana y no habrá una tercera. —gruñó Jungkook.
—¿Incluso las nuevas hembras? — Dijo el hombre.
—No. Sólo los machos. Las hembras parecen portarse mejor. Quiero ver a todos los varones de nuevo en el interior de la cafetería en diez minutos.
—Estamos en ello, — dijo otro hombre con firmeza.
Jimin se quedó inmóvil y esperó a que la tensión cediera. Jungkook aún parecía listo para la batalla, ya que no se movió de su posición frente a él. Oyó movimientos en la habitación, voces suaves, unos cuantos gruñidos y finalmente el silencio. Jungkook relajó su postura. Sus brazos se bajaron a los costados, los puños se abrieron y se volvió lentamente.
Jimin miró la hermosa cara de Jungkook. Impresionante, pensó, mientras se dio cuenta de que había dejado de respirar. Él aspiró el aire en sus pulmones y se encontró con un par de furiosos ojos de gato enmarcado con pestañas largas y negras, eran un gran contraste con el rubio veteado de su pelo castaño. En la televisión y en las fotos de su cabello parecía mucho más claro y la cámara no conseguía capturar sus hermosos ojos. Eran tan exótico que era probablemente el hombre más hermoso que jamás había visto.
—¿Quién eres tú? —Gruñó en voz baja. —¿Cómo pasaste la seguridad?
Jimin frunció el ceño. Él debería haber sabido quién era y por qué estaba allí. Él tomó una respiración profunda. —Soy Park Jimin y trabajo para el equipo asignado a la NSO. Yo soy el encargado de la recuperación de las hembras Regalos. Anoche estuve en la incursión en Ilsan y vine aquí con las mujeres que se han recuperado.
Hizo una pausa y miró sus intensos ojos. Fue increíble verlos transformarse.
El color cambio cuando su ira se disipó. Había algo de azul en las oscuras profundidades.
Por un momento él estaba tan distraído, que se olvidó de que lo que estaba hablando.
—Taemin me dio permiso para estar aquí. Yo iba en el helicóptero con sus hembras y se les ha asignado una habitación en el tercer piso del hotel. Jin me invitó a su boda, así que aquí estoy. ¿No me vistes durante su ceremonia?
—No. Me distraje por un largo mensaje del presidente. Tenía un auricular, escuchaba a través de él, y dictaba mi respuesta. —Tomó un profundo aliento y le tendió la mano. Era una mano grande con dedos largos, fuertes y elegantes. —Yo soy Kim Jungkook. Es un placer conocerlo, señor Park.
Él puso su pequeña mano en la suya. El calor de su piel caliente lo sobresaltó. Su gran mano apretó la de él, pero en vez de sacudirla, sus dedos se cerraron alrededor de los suyos más pequeños. Su mirada bajó y miro a sus manos unidas. Aunque Jimin no podía alejar su atención de su cara. Por fin levantó la vista cuando él lo soltó.
—Te pido disculpas por el ataque. Son nuevos y tienen mucho que aprender. Voy a enseñarle algunas lecciones valiosas acerca de cómo comportarse con los humanos en unos momentos. No vamos a tolerar ese tipo de comportamiento.
Jimin se encogió de hombros. —Entiendo por qué odian a los de mi clase. Ellos tienen sus razones. Yo te agradezco que hayas venido al rescate. Puedo defenderme de alguien por un tiempo, pero cuando se unen, no es por lo general un resultado sin dolor o saludable para mí.
Su mirada bajó de su cara a su cuerpo. Sus ojos se agrandaron y su respiración cambió ligeramente, aumentando a un ritmo más rápido. Sus fosas nasales se abrieron y un suave sonido vino desde el fondo de su garganta. Jimin sonrió.
— ¿Acabas de ronronear?
Su mirada se levantó. —Yo no ronroneo. — Él agarró su camiseta sin mangas de la cintura, tiró rápidamente hasta su impresionante torso y sobre su cabeza. Se lo ofreció a él. —Ponte esto sobre tu camisa.
Jimin se miró el pecho y notó que su camisa había sido desgarrada en la pelea cuerpo a cuerpo.
Él estudió su camisa y se estremeció al ver lo pálida que su piel parecía en contra de la tela negra. Jimin se quemaba con facilidad por lo que evitaba el sol.
—Gracias, pero puedo sostenerla hasta llegar a mi habitación. Una de sus mujeres, Rose, me ayudo a conseguir algo de ropa ya que no me dio tiempo a empacar para el viaje. Fui llamado para el ataque a Ilsan demasiado rápido como para hacer eso.
Jimin evitó su mirada examinando su camisa mientras hablaba, sabía que había visto gran parte de su pecho. Pocos botones que faltaban y la rotura comenzaba arriba y terminaba unos centímetros arriba del ombligo exponiendo completamente su escote. Se agarró la tela juntándola sobre su pecho para ocultarlo. Esto en cuanto a la primera impresión fue un fracaso total. Dong Min iba a morderle el culo en grande al tiempo que lo culparía por iniciar una pelea con uno de las nuevas especies.
Su mirada se levantó. Jimin examinado el pecho desnudo de Jungkook y su atención se enganchó en algunas secciones de su piel desnuda. Él habría comenzado a babear, pero sabía que era extremadamente grosero y poco profesional. El tipo era tan imponente. Sus pezones eran ligeramente más oscuros que su piel y estaban duros en este momento. Tuvo el impulso de lamerlo para ver si él sabía tan bien como parecía. ¡MAL JIMIN! gritó su mente. Se obligó a mirar más alto para descubrir que lo observaba en silencio.
—Deberías ponerte esa camisa de nuevo, señor Kim. Puedes pillar un resfriado.
Él parpadeó. —Yo no…
Su atención se desvió hacia sus pezones, todavía piedras duras. —Tu pecho parece estar en desacuerdo y es difícil para mí no quedarme mirando. Debes de trabajarlo mucho para estar tan bien. —Yo dije eso en voz alta.
¡Mierda! No fue mi intención.
Otro sonido suave salió de su garganta y Jimin sonrió rápidamente mirando sus labios. Eso fue sin duda un ronroneo. Él es tan caliente. Alto, bien parecido, sabia luchar, defiende a las personas y él hace ese sonido tan sexy.
¡Ah, sí, no te olvides de que esta fuera de tu alcance!
Jungkook cambió su postura y se aclaró la garganta. —Yo no tengo frío.
Dejó pasar unos segundos, sabía que le había dicho más que suficiente siendo el líder de grupo de trabajo y apretó los labios con firmeza. Jungkook se puso la camisa de nuevo y él deseaba que fuera un crimen cubrir esa vista maravillosa, de sexy y musculosa masculinidad.
Con el pecho cubierto de nuevo, su enfoque estaba en su cara y él no se perdió cuando sus fosas nasales se dilataron mientras inhalaba profundamente, atrapando su esencia. Jimin se alegró de haberse duchado recientemente y usar desodorante. Mantuvo la sonrisa en su lugar mientras metía la camisa en la cintura de sus pantalones vaqueros. Apenas a unos metros los separaban. Inhaló de nuevo y su nariz tembló. Era tan guapo como el infierno, pero le preocupaba que lo encontrara desagradable.
—Espero que no te huela mal. He utilizado las cosas de la habitación cuando me di una ducha rápida antes de la boda. El champú del hotel no es malo, pero es un poco genérico. ¿Consigo pasar el examen?
Su mirada encontró la de él. —Lo siento. Hueles bien. Es un instinto natural que tenemos.
—Está bien. —Jimin inclinó un poco e inhalo profundamente. Sus ojos permanecían fijos en él. —Hueles muy bien también. Me gusta tu colonia. Es un cruce entre silvestre y masculino.
Jungkook ronroneó suavemente y se aclaró la garganta otra vez. —Gracias.
—¿Estás bien? ¿Ese chico te golpeó en la garganta? —Él comenzó a preocuparse que podría estar herido con la forma en que seguía haciendo ruidos.
Kim Jungkook se ruborizó. Le sorprendió un poco y decidió que él le gustaba aún más.
—Estoy bien. — Hizo una pausa. —Fue un placer conocerte y lo siento por el ataque. Yo debo ir a la cafetería ahora que hice la convocatoria de la reunión. Tengo que gritar a mis nuevos machos y soltar algunas amenazas para en buena medida, asegurarme de que aprendan buen comportamiento.
Se volvió y dio unos pasos lejos de él antes de que la mente de Jimin comenzara a funcionar de nuevo. Jungkook se alejaba de él y él no podía soportar la idea de no volverlo a ver.
— ¡Espera!
Pd Este libro se trata del líder de las nuevas especies Kim Namjoon que pasara hacer Kim Jungkook los que hacían de Jimin y Jungkook en el libro anterior pasan hacer Jin y Namjoon. Las anteriores parejas quedan así: libro 1 Tao y Kris y libro 2 Taehyung y Hoseok.