Zoom
Jimin corrió råpidamente hacia su habitación una vez alcanzó la hora de su móvil y notó que faltaban sólo dos minutos para que su clase comenzara. Detestaba las clases por zoom, siempre terminaba distrayéndose con cualquier otra cosa, su móvil, alguna mosca pasando o -el favorito de Jimin- su novio.
Hace poco mĂĄs de cinco meses que habĂan comenzado a vivir juntos, ambos simplemente lo encontraron adecuado luego de cuatro años de relaciĂłn, ademĂĄs del hecho de que las clases eran virtuales y asĂ podĂan pasar mĂĄs tiempo juntos, lo que tenĂa completamente encantado a Jimin. Amaba con todo su corazĂłn a Jeon Jungkook, desde la primera vez que lo habĂa visto, en su primer año de universidad, supo que traerĂa algo con Ă©l, aunque nunca se esperĂł a que Jungkook se fijara en Ă©l, principalmente porque creyĂł que no le iban los chicos.
Ahora se burlaba ruidosamente se ese pensamiento, en especial cada vez que tenĂa la lengua de su chico en su garganta o su polla en su culo.
âMaldiciĂłn. âmurmurĂł entrando al enlace de invitaciĂłn, impacientĂĄndose a cada segundo que el maestro no le permitĂa entrar. Finalmente dejĂł salir un largo suspiro cuando ingresĂł y la clase apenas habĂa comenzado.
Con rapidez se tirĂł en su cama, boca abajo y dejando el computador portĂĄtil frente suyo, prestando atenciĂłn. RecargĂł sus manos sobre sus palmas, sus codos hundidos en el colchĂłn mientras ponĂa de su mayor esfuerzo por no voltear a su mĂłvil que le gritaba por atenciĂłn.
Principalmente lo querĂa para preguntarle a su novio si tardarĂa mucho, ya que habĂa ido por la cena que pidieron a favor de no cocinar. Pero antes de siquiera poder levantar el telĂ©fono, la puerta de entrada se oyĂł al abrirse y luego cerrarse. Una sonrisa curvĂł los labios de Jimin cuando oyĂł la preciosa voz de Jungkook buscĂĄndolo.
âOh, mierda, ÂżEstĂĄs en clases? âpreguntĂł Jungkook cuando entrĂł por la puerta y lo vio.
Jimin asintiĂł con un bufido, âSi⊠¿QuĂ© nos compraste?
Jimin querĂa pollo, Jungkook pescado.
âPollo, por supuesto. âJungkook dijo, quitĂĄndose su chaqueta y dejĂĄndola caer en los pies de la cama.
Jimin sonriĂł victorioso. PodĂa oĂr a su maestro explicar sobre el funcionamiento de las mĂĄquinas y su fabricaciĂłn, mĂĄs no prestĂł real atenciĂłn, su mirada perdida en el hombre que recorrĂa la habitaciĂłn quitĂĄndose la camiseta negra, dejando al descubierto aquel cuerpo fibroso que por años habĂa deseado. Sin importar la cantidad de veces que lo ha lamido, tocado o mirado, siempre tiene el mismo efecto en Ă©l.
âConcĂ©ntrate en tu clase. âoyĂł decir a Jungkook, y aun cuando su cuerpo le daba la espalda, Jimin supo que una sonrisa de suficiencia atravesĂł la cara de Jungkook, su voz impostada sonando tan arrogante como solo Jeon Jungkook sonaba cada vez que Jimin se encontraba babeando por su cuerpo.
âMe distraes. âcontestĂł, oyĂł la risa de Jungkook mientras cubrĂa su torso con otra camiseta mĂĄs delgada que la anterior, girĂĄndose hacia Jimin y llegando hasta sus pies, donde tomĂł sus tobillos y pasĂł con lentitud sus manos sobre la superficie de sus pantorrillas, estremeciendo la sensible piel desnuda de Jimin, quien volviĂł su vista a su clase, intentĂł hacer caso omiso a las caricias de su novio, mordiendo su labio con fuerza cuando las gruesas y callosas manos de Jungkook tocaron con fuerza sus muslos, llegando hacia sus glĂșteos y dejĂĄndolas ahĂ, apretando y masajeando en sus empuñadas manos.
Jimin cerrĂł sus ojos, incapaz de concentrarse en una sola palabra que su profesor decĂa, tomando una calada profunda de aire y soltando un jadeo ahogado cuando sintiĂł a Jungkook morderle la nalga izquierda. Se girĂł sobre su hombre y lo encarĂł, su respiraciĂłn acortĂĄndose al ver al hombre mĂĄs hermoso que habĂa visto sonriendo lascivamente, sus ojos brillando en un peligroso fuego que ardiĂł en la piel de Jimin.
âMira tu clase. âordenĂł Jungkook, apuntando la laptop con su mentĂłn, su voz cargada de demanda. Jimin no tardĂł en volver su vista a su maestro, su polla palpitando al oĂr la ronca voz de Jungkook, aquella voz que le derretĂa las piernas y sacaba gritos y suspiros.
Por un momento creyĂł que eso serĂa todo, y cuando se encontrĂł realmente oyendo las palabras que profundizaban la materia que veĂa en aquel momento, el gran peso de Jungkook cayĂł encima de Ă©l, sacĂĄndole un quejido que terminĂł casi como gemido al sentir como Jungkook hundĂa su polla semi dura en su culo. Sus fuertes manos se sostuvieron a cada lado de los hombros de Jimin, levantando unos centĂmetros su torso de la espalda de Jimin e inclinĂĄndose hacia su oreja, deslizando suavemente su labio inferior por la hondura de esta antes de ronronear: â ÂżQuiĂ©n fue el mocoso que me hizo perder en el LOL ayer?
Una risa traicionĂł a Jimin, recordando la tarde de anteayer, cuando Jungkook se encontraba concentrado en su escritorio jugando League of Legends, sus audĂfonos en sus oĂdos y moviendo con agilidad sus largos dedos. Jimin estaba aburrido, asĂ que decidiĂł ir a entretenerse con su novio, sentĂĄndose en su regazo con cada pierna a cada lado de las caderas de Jungkook, abrazĂĄndolo por el cuello mientras Jungkook reĂa por su inconveniencia, mas no dejĂł de jugar. Jimin querĂa la atenciĂłn de Jungkook, asĂ que optĂł por usar una de sus armas, lamer y morder la extensiĂłn del cuello de Jungkook. Puedo sentirlo estremecerse pero eso no quitĂł su concentraciĂłn del juego. Cuando comenzĂł a mover sus caderas encima de Jungkook, moliendo sus pollas, creyĂł que lo lograrĂa. Y por supuesto que jadeos salĂan de la boca de Jungkook, su polla endureciĂ©ndose a cada roce, pero el cabrĂłn seguĂa sin darle la atenciĂłn que Jimin querĂa.
Finalmente terminĂł por levantarse de las piernas de Jungkook, separar sus rodillas y arrodillarse, fue la primera mirada que Jungkook le dio, y Jimin mordiĂł su labio porque supo que ahora obtendrĂa su atenciĂłn. ChupĂł su polla dura y humeante, tragĂĄndola hasta la empuñadura, apretando en su mano sus bolas llenas, haciendo gemir ronco a Jungkook, quien quitĂł con rapidez sus audĂfonos y concentrĂł toda su mirada en la obscena vista de los labios de Jimin siendo estirados por su gran polla, gemidos amortiguados por su boca llena y su lengua haciendo un excelente trabajo. TerminĂł empuñando las hebras rubias de Jimin entre sus dedos, manteniĂ©ndolo quieto mientras follĂł su boca hasta correrse.
PerdiĂł la partida.
Jimin no creyĂł que le importarĂa, le habĂa dado una buena mamada. Pero ahora, con la polla de Jungkook moliĂ©ndose en su culo y su ronroneo ronco, supo que Jungkook traĂa algo en mente.
âEstoy en clases. âsusurrĂł Jimin, aplastando su labio entre sus dientes con fuerza, suprimiendo el impulso de alzar sus caderas para chocarlas contra la polla de Jungkook.
Jungkook lo ignorĂł y llevĂł una de sus manos hasta el hueso de su cadera, donde apretĂł con fuerza antes de tomar la cinturilla de los shorts de Jimin y bajarlos, Jimin sin poder evitar alzar sus caderas para ayudarle. Una arrogante risa saliĂł de Jungkook, sabiendo exactamente que Jimin tambiĂ©n querĂa ser desvestido y follado, que su clase aparentemente no era tan importante como para detener las traviesas manos de su novio.
DejĂł al descubierto su culo y se levantĂł de encima de Jimin, âSepara las piernas. âJungkook ordenĂł ronco, llevĂĄndole a Jimin menos de cinco segundos cumplir. Con sus shorts a mitad de sus muslos, sabĂa que estaba con su culo al aire, no llevaba ropa interior y Jungkook no puedo evitar gruñir por ello, amaba cuando Jimin no se ponĂa ropa interior.
âBuscas provocarme. âmurmurĂł Jungkook, y Jimin iba a girarse y contestarle con su ĂĄgil coqueteo, pero el fuerte impacto de la mano de Jungkook en una de sus mejillas traseras le sacĂł un grito e interrumpiĂł sus acciones. â Por tu culpa perdĂ ayer, mereces ser castigado.
Otra nalgada le impactĂł, su mejilla hormigueando y de un tono rojizo con las huellas de Jungkook en ella. Jimin apresĂł con extrema fuerza su labio, dejĂł caer sus brazos al colchĂłn y apoyĂł su frente en Ă©l. â MĂĄs. âpidiĂł bajo, pero por la risa ronca y sorna que oyĂł, supo que Jungkook le habĂa oĂdo muy bien.
âNo se supone que lo disfrutes, cariño. âdijo, pero no esperĂł mĂĄs y volviĂł a azotar a Jimin, una y otra vez, en ambas mejillas. Su mano pesada impactando con fuerza, sacĂĄndole gritos sordos a Jimin, sus ojos lagrimeando y sus glĂșteos entumecidos. â ÂżEstĂĄs bien?
El pecho de Jimin se llenĂł de calidez al oĂr la suave voz de Jungkook, siempre demostrĂĄndole su preocupaciĂłn. Porque no importaba que tan dominante fuera a la hora del sexo, Jungkook siempre se aseguraba de darle la mayor comodidad a Jimin, incluso cuatros años despuĂ©s de una alocada y lujuriosa relaciĂłn, donde ambos conocĂan a la perfecciĂłn cada espacio del cuerpo del otro, cada punto dĂ©bil; Jungkook seguĂa asegurĂĄndose de escuchar la aprobaciĂłn de Jimin antes de seguir.
Jimin asintiĂł, girando encima de su hombro y clavando su mirada con la de Jungkook, un brillo hermoso en sus ojos erizando la piel de Jimin. HabĂa completa lujuria en los oscuros ojos de Jungkook, pero tambiĂ©n habĂa un inmenso cariño y amor que siempre se encontraba ahĂ, incluso cuando discutĂan, ese brillo jamĂĄs se iba.
âEstoy bien. ârespondiĂł, sonriĂ©ndole y gimiendo cuando Jungkook le dio una Ășltima nalgada antes de inclinarse hacia sus glĂșteos y lamer su piel ardiente y sensible, dĂĄndole besos suaves. â Jungkook⊠âgimiĂł, apoyĂł su mejilla en el cobertor y alzĂł sus caderas cuando la lengua de Jungkook lamiĂł la grieta de su culo.
Su cuerpo ardiendo, su polla dolorosamente dura siendo aplastada deliciosamente contra el colchĂłn, las manos de Jungkook recorriendo sus muslos y su lengua trazando su piel caliente. Todo era tan ardiente para Jimin, que sus ojos vidriosos y sus oĂdos zumbados por la sangre que subiĂł a su cabeza olvidaron la laptop, su clase, su maestro, absolutamente todo.
âDeja mi trasero, debo prestar atenciĂłn. âJimin murmurĂł, su razonable parte del cerebro reluciendo un segundo antes de ser nublado nuevamente por el deseo de ser poseĂdo por el gran cuerpo de Jungkook. QuerĂa tanto ser tomando con fuerza, que la polla de Jungkook se enterrara en su interior y lo jodiera sin piedad.
âNo es tu trasero, es mĂo. âespetĂł Jungkook, amasĂł una mejilla en su gran mano y la soltĂł, tomando el dobladillo de la camiseta de Jimin y alzĂĄndola hasta sus omoplatos, dejando al descubierta su lechosa piel de la espalda. â Tu cuerpo es mĂo, tus labios son mĂos. TĂș eres mĂo.
La polla de Jimin se sacudiĂł con las palabras de Jungkook, porque adoraba esa posesividad que tenĂa, jamĂĄs siendo extremista al grado de prohibirle cosas. Ambos tenĂan muy en claro los lĂmites de una relaciĂłn, pero Jimin amaba cada vez que Jungkook se referĂa a Ă©l como suyo, asĂ como tambiĂ©n amaba cuando Jungkook le decĂa jadeante mientras lo embestĂa con fuerza que Ă©l le pertenecĂa a Jimin. Ambos se pertenecen el uno al otro.
âLo soy, me encanta que me lo recuerdes.
Jungkook sonriĂł, tomando con fuerza sus caderas y dejando que su lengua recorra la espina dorsal de Jimin, llegando hasta sus omoplatos donde volviĂł a dejar caer su peso sobre Jimin, su polla dura cubierta con sus pantalones moliĂ©ndose en el culo de Jimin, fingiendo embestidas que lo hacĂan gemir en gruñidos bajos. Jungkook mordiĂł su cuello, lo lamiĂł y chupo para dejar la mayor cantidad de marcas, Jimin sabĂa cuĂĄnto Jungkook amaba dejarle chupones. Siempre lo hacĂa, incluso cuando se sentaban en el sofĂĄ de la sala a ver una pelĂcula, la espalda de Jimin recostada sobre el pecho de Jungkook, Jungkook dejaba al menos una o dos marcas en su cuello.
Jimin gimió cuando Jungkook bajó su cremallera, sacando su dura y roja polla caliente. Apenas Jimin la sintió contra su culo, soltó un gemido largo, haciéndole saber a Jungkook que ansiaba el contacto.
âQuiero que me folles. âsusurrĂł. â FĂłllame, bebĂ©.
Jungkook sonriĂł y mordiĂł su mandĂbula, âTe joderĂ© tan bien, voy a llenar tu culo con mi polla y te harĂ© correrte tan fuerte que antes de que grites mi nombre, activarĂ© el maldito micrĂłfono para que todos escuchen lo bien que te complace tu novio. Pero cuando yo lo diga, nene. âel pene de Jimin se crispĂł, su cuerpo estremeciĂ©ndose cuando el glande de la polla de Jungkook jugĂł en su grieta. â MĂrame.
Jimin obedeció, girando su cara hacia Jungkook, recibiendo el salvaje beso que le sacó un suspiro de alivio. Los labios de Jungkook eran su adicción, tan suaves y dominantes, calientes en su boca. Ambos se devoraron con vehemencia, sonidos obscenos saliendo de entres sus bocas chispeantes, sus lenguas enredåndose en la boca del otro, recorriéndose con deseo.
âTe amo⊠Ah. âJimin gimiĂł cuando separaron sus bocas jadeantes.
Jungkook le mordiĂł el belfo inferior, âYo te amo jodidamente mĂĄs. âsu voz se suavizĂł, al igual que su mirada. Pero solo duro unos segundos, el deseo volviendo a cubrir su rostro antes de levantarse del cuerpo de Jimin y tomar sus caderas, las alzĂł hasta dejarlo con las rodillas apoyadas en el colchĂłn.
Jimin llevó su mano hacia su propia polla, tan adolorida que fue un alivió cuando la tocó, gimió con fuerza mientras movió su mano para trabajarse a sà mismo. Pero Jungkook agarró su muñeca antes de llegar mås lejos, y antes de que pudiera protestar, Jungkook reemplazó su mano por la suya, masturbando a Jimin con rapidez, sacåndole gemidos descontrolados mientras intentaba aspirar aire para sus pulmones.
Una voz comenzĂł a venir a su cabeza, tan familiar como molesta. Pero cuando se aclarĂł mĂĄs, alzĂł su mirada del colchĂłn hacia la laptop.
â ÂżPark Jimin? âpreguntĂł su maestro. Cuando volviĂł a su mente la realidad, los nervios lo recorrieron. Siempre prestĂł atenciĂłn en sus clases, y ahora no podĂa siquiera mirar a un solo lado sin gemir o rodar los ojos.
âContesta. âiba a protestar, Jungkook adelantĂĄndose. â Contesta, nene.
AsintiĂł apenas y llevĂł su temblorosa mano hacia el cursor de la laptop, guiando la flecha hacia el audio y activĂĄndolo. Por un momento creyĂł que Jungkook se comportarĂa y lo dejarĂa hablar.
Ingenuo.
â ÂżSi? ârespondiĂł dĂ©bil, pero se enorgulleciĂł de no haber sonado peor, como alguien desesperado por la polla de su novio.
Vio borroso al hombre asentir, y sabĂa que algo le preguntarĂa, pero la lengua de Jungkook lamiendo su entrada distrajo todos sus sentidos, y si gimiĂł fuerte o emitiĂł un sonido, ni siquiera pudo saberlo, su cerebro fundido y un mareo atravesĂĄndolo. Alzo sus caderas, buscando mayor contacto con la lengua de Jungkook que arremetĂa contra su agujero tan deliciosamente.
â ÂżJoven Park? âpreguntĂł el maestro, confusiĂłn pura en su voz.
Jimin sintiĂł su voz desvanecerse a cada lamida, como la lengua hĂșmeda y caliente abrĂa sus pliegues y se metĂa en su interior, follĂĄndolo. Los dientes de Jungkook casi haciĂ©ndolo gritar. Sus piernas temblaban y las manos de Jungkook estabilizaron sus muslos.
Cuando hallĂł un atisbo de su voz, contestĂł: â Disculpe⊠Po⊠podrĂa repetir⊠âabriĂł grande su boca, aspirando aire cuando un grueso y largo dedo se metiĂł en su entrada. â Repetirme la⊠pregunta, por favor.
PodĂa sentir a Jungkook mofarse de Ă©l, pero eso solo lo excito de sobremanera, moviendo sus caderas para tener mĂĄs contacto, apresĂł su labio para evitar cualquier sonido. Jungkook se inclinĂł encima de Jimin, su dedo saliendo y entrando, moviendo hasta que un toque en la prĂłstata de Jimin casi lo hizo gemir fuerte, sus ojos virando hacia el interior de su cabeza en puro placer. Jungkook apoyĂł su pecho en su espalda, tomĂł el hombro de Jimin con sus dientes y lo mordiĂł, marcando un camino lento hacia su oĂdo.
â ÂżQuieres mĂĄs? âle susurrĂł, consciente del micrĂłfono activo del maestro, quiĂ©n al perecer repetĂa la pregunta que le habĂa hecho a Jimin.
âFabricaciĂłn⊠VĂĄlvulas⊠Motorâ Fue todo lo que oyĂł Jimin, queriendo gemir y gritar con fuerza mientras el dedo de Jungkook se movĂa en su interior. No tardĂł en suplicarle por mĂĄs, mirĂĄndolo con sus ojos vidriosos, y Jungkook lo complaciĂł justo como querĂa.
SintiĂł como se levantĂł de encima y con su mirada entornada lo vio tomar el lubricante, antes de darse cuenta ya lo tenĂa encima nuevamente, dos dedos estirando su agujero -bañados del lubricante que siempre tenĂan en la mesita de noche junto a la cama, junto con sus provisiones-, y haciĂ©ndole arquear la espalda, su cerebro buscando trabajar en la pregunta de su maestro.
Pudo recordar vagamente algo sobre las vĂĄlvulas de motor, asĂ que tomĂł una gran bocanada de aire y hablĂł.
âEl proceso de⊠fabricaciĂłn de una vĂĄlvula de un⊠motor. âaspirĂł, tres dedos moviĂ©ndose rĂĄpido dentro de Ă©l, sus caderas sacudiĂ©ndose en busca de mĂĄs, nublando su mente que solo pensaba en la polla de Jungkook y lo desesperado que estaba por tenerla dentro suyo. â El proceso de combustiĂłn interna⊠se hace una perforaciĂłn con⊠con la- ah⊠âgimiĂł suave, su prĂłstata siendo arremetida y sus ojos girando de satisfacciĂłn, ni siquiera podĂa pensar. â Forja⊠dora de rodillos, si, asĂ. âjadeĂł, su respiraciĂłn trabajosa ante los maravillosos dedos.
â ÂżSe encuentra bien, joven Park? âpudo oĂr a su maestro preguntarle.
âDile que sĂ, que estĂĄs muy bien mientras te follo con mis dedos. âJungkook dijo en su oĂdo. â Voy a joderte duro, mi amor. âMordiĂł su lĂłbulo. â Y sabes que no me gusta que te contengas.
Dicho eso se enderezó. Jimin volvió a llevar su mano hacia su polla, estimulåndola antes de responder un trémulo Si a su profesor.
âContinĂșe. âpidiĂł el hombre.
El glande caliente y gordo de Jungkook embadurnado con lubricante entrando en su agujero lo hizo temblar, soltando su polla o se vendrĂa ya mismo. SintiĂł cada centĂmetro de la polla de Jungkook meterse en su interior, y suspirĂł de alivio cuando Jungkook se hundiĂł entero en Ă©l, sintiendo su carne caliente contra su propio interior ardiendo.
Jimin enloquecĂa cuando Jungkook lo llenaba sin condĂłn, lo que nunca fue un problema para ninguno de los dos, ambos perdieron la virginidad juntos asĂ que sabĂan que estaban limpios, ademĂĄs de los exĂĄmenes que tambiĂ©n se hacĂan por precauciĂłn. Jimin amaba cuando lo jodĂa sin condĂłn, y Jungkook amaba ver su propio semen resbalarse en sus muslos, era la imagen mĂĄs caliente que siempre le hacĂa saltar la polla aun cuando acababa de eyacular.
âLa perforaciĂłn se hace por electrorecalcado. âcontinuĂł Jimin, su voz echa un desastre mientras Jungkook se mantuvo quieto en espera. Pero sentirse tan lleno de Jungkook, lo hizo perderlo finalmente, sin importarle que estuviera en medio de una clase o su maestro en espera de su respuesta. â Ya, muĂ©vete. Quiero sentirte. âgimiĂł.
Jungkook gruñó, sintiendo el mismo deseo desesperado por unirse a Jimin. SacĂł su pene hasta dejar la cabeza y se volviĂł a engullir con fuerza, sacĂĄndole un lloriqueo a Jimin que lo avergonzarĂa una vez su libido se calmara.
Ambos estaban ridĂculamente calientes, Jungkook moviĂł con fuerza sus caderas, estrellĂĄndose contra el culo de Jimin, sintiĂ©ndose tan jodidamente bien al ser succionado de tal manera, gimiendo en cada estocada. Jimin arqueĂł su espalda, soltando gemidos fuertes que amortiguaban la voz inentendible de su maestro, o las voces de sus compañeros. Nada de eso importaba ahora, solo la deliciosa y gruesa polla de Jungkook follĂĄndolo duro.
SuplicĂł por mĂĄs entre sus jadeos, las manos de Jungkook clavĂĄndose en sus huesos de la cadera y dĂĄndole a su chico lo que pidiĂł. AcelerĂł sus movimientos, clavĂĄndose salvajemente dentro de Jimin, casi de manera primitiva, sus embestidas desordenadas y desesperadas mientras ambos gemĂan y se derretĂan contra el otro. Jimin ni siquiera prestĂł atenciĂłn a su polla dura y hĂșmeda del presemen, todo en lo que pensaba era en lo bien que se sentĂa ser jodido por Jungkook, el exquisito sonido de sus pieles encendiĂ©ndolo mĂĄs.
PodĂa sentir la aspereza de la ropa de Jungkook aun puesta, ambos aĂșn estaban vestidos y eso le pareciĂł completamente excitante.
â ÂĄAhĂ! ÂĄSi! Jungkook-Ah. âgimiĂł alto, balbuceando entre medio y soltando un par de lĂĄgrimas cuando la punta de la polla de Jungkook golpeĂł sin piedad su punto dulce. â MĂĄs, mĂĄs, mĂĄs⊠ârepetĂa una y otras vez, casi como un sollozo.
Ni siquiera sabĂa sin aĂșn estaba en la reuniĂłn, ni siquiera le importĂł. Todo lo que querĂa era venirse, sintiendo que morirĂa si no se corrĂa pronto.
âDi que te gusta mi polla. âdijo Jungkook, sus gemidos roncos erizando toda la piel de Jimin. SabĂa que a Jungkook le gustaba que lo halagaran cuando follaban, y Jimin simplemente adoraba gritarle todo lo bueno que lo hacĂa sentir.
âMe encanta tu polla. La amo. âJimin dijo, un gemido gutural dejando su garganta cuando Jungkook lo hundiĂł en la cama, aplastando su cuerpo como estaban en un inicio. SoltĂł sus caderas para separar sus mejillas y seguir embistiendo con fuerza, su venosa polla enterrĂĄndose profundamente, dĂĄndole un escalofrĂo por la columna a Jimin al sentirla tan gruesa y caliente en su interior, Jungkook respirando con dificultad, su mandĂbula se apretĂł y un mareo lo golpeĂł al sentir la profundidad y estrechez de Jimin. GolpeĂł con fuerza en su interior, acomodĂĄndose de horcajadas sobre Jimin y arremetiendo con violencia en su entrada, moviendo ambos cuerpos y chocando el respaldo de la cama contra la pared de cemento.
Jungkook se inclinĂł y mordiĂł su nuca, viajando hasta el lunar en el cuello de Jimin y dejĂĄndole un chupetĂłn en esa zona, âDi que te encanta como te jodo. âpidiĂł, mordiendo el mentĂłn de Jimin, sus caderas moviĂ©ndose con desespero y su pene enterrĂĄndose tan adentro de Jimin lo sintiĂł en todas partes, su cuerpo vibrando mientras su propia polla rozaba el cobertor y le daba aĂșn mĂĄs placer.
â ÂĄMe encanta como me jodes! Me encanta que me folles, siempre. Lo quiero siempre. Tu polla naciĂł para estar dentro de mĂ. âbalbuceĂł en respuesta a cada penetraciĂłn de Jungkook, quien gruñó y fue mĂĄs profundo, sus pieles rojizas y adoloridas.
Jimin se retorciĂł debajo de Jungkook, sintiĂ©ndose al borde, gritando el nombre de Jungkook una y otra vez mientras movĂa sus caderas para sentirlo mejor, hasta que su vista se nublĂł, sus oĂdos sufrieron sordera y su cuerpo recibiĂł la elĂ©ctrica explosiĂłn, sus huevos duros por fin siendo liberados mientras su polla soltaba tiras de semen que debieron pegarse en la colcha. De inmediato se sintiĂł deshuesado, casi flotando, aun soltando ligeros jadeos al sentir la erecciĂłn de Jungkook buscar su liberaciĂłn con fuerza.
Jungkook fue cada vez mĂĄs desordenado hasta que dio una fuerte embestida y detuvo sus movimientos, soltando un fuerte y ronco gemido que erizo los bellos de la nuca de Jimin. GimiĂł largo cuando se sintiĂł llenado por Jungkook. SintiĂ©ndose tan malditamente bien, el cuerpo de Jungkook encima de Ă©l, sus labios cansados besĂĄndole la nuca, como siempre hacĂa despuĂ©s de venirse, su boca buscando la piel de Jimin a toda costa.
âQuiero besarte. âsusurrĂł Jungkook, y Jimin sonriĂł antes de unir sus labios en un beso lento y cansado, tan agotado como sus propios cuerpos se sentĂan. â Creo que te oyeron.
Jimin agrandĂł sus ojos, mirĂł la laptop donde lo habĂan sacado de la reuniĂłn. Maldijo, sabiendo que deberĂa conversar con su maestro, pero en ese momento no pudo importarle menos, aĂșn tenĂa el pene dormido de Jungkook dentro, mientras este le llenaba la mejilla y labios de besos castos.
âCreo que te interrumpirĂ© cuando juegues mĂĄs seguido. âmurmurĂł Jimin, cerrĂł sus ojos sintiendo las caricias de Jungkook antes de echarse a reĂr.
Jungkook finalmente se salió de él, mirando durante unos segundos como su semen colgaba por los muslos internos de Jimin. Una vez satisfecho con la imagen, giró el cuerpo entumecido de Jimin y lo abrazó, apoyåndolo sobre su pecho y acariciåndole el cabello.
Ambos aun tocåndose suavemente, besåndose y sintiéndose.
âY yo creo que interrumpirĂ© tus clases mĂĄs seguido. âJungkook susurrĂł sobre los labios de Jimin antes de morder dĂ©bilmente el inferior.
Jimin sonrió, sintiéndose tan lleno de todas las formas posibles.
AgradeciĂł de que las siguientes clases fueran online, asĂ Jungkook podrĂa follarlo cuantas veces quisiera.
âEn una hora tengo otra clase. âdijo, moviĂł sus cejas y se volvieron a besar.
Ansiosos por la siguiente clase de Jimin por zoom.
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| Gracias por leer, sé que no fue lo mejor pero agradezco mucho el apoyo <3