Create New List
Share with your friends
Customize readability

Perdóname por haber llegado tarde..

All Rights Reserved ©

Summary

SinopsiS: Vivió su infancia soñando con él, amándolo desde su inocencia de niña y considerándolo suyo a pesar de que su señor, Lord Aitor Drake Colleman, estaba muy por encima de ella. Pero cuando los años le demostraron que todos tenían razón, su amor se convirtió en rencor; después en odio y terminó en el olvido. Mas, lo que es de uno regresa, y él era de ella, aunque los dos no lo sabían. ............................................. Perdóname por haber llegado tarde: Es una novela inédita escrita por Mandrágora Scherib, que tiene una trama que intenta concientizar a la sociedad sobre como a través de los tiempos las mujeres nos hemos visto sometidas a los deseos de los hombres poderosos. Además nos habla de mujeres valientes que se enfrentaron al poder para mantener incólume su honor y el de los suyos. Habla sobre la certeza que podemos tener cuando el amor de nuestra vida se hace latente, aún sin estar presente. Perdóname por haber llegado tarde es una obra histórica, escrita de manera amena, que profundiza sobre el el milagro que encierra el encontrar el amor, la familia, el honor y el deber. Y así tenemos una novela que no nos entretendrá de principio a fin y nos enseñará muchos datos históricos reales. Pues su ambientación fue en base a un estudio exhaustivos de esa época: La música, comida, música y política.

Status
Complete
Chapters
49
Rating
4.9 (17 reviews)
Age Rating
13+

Capítulo 2.



—Mamá, mamá, ¿vas a ver al administrador del Duque para pagar el arriendo de nuestra casa? — decía Sandrine al momento que llegaba corriendo donde su madre. Esta, sujetándola en el aire para que no cayera debido a la velocidad con la que la había abordado, le respondió:

0


—Sí, voy para allá. Pero recuerdo haberte dicho más de una vez que no debes correr por este lugar porque hay maderas en mal estado por doquier y puedes lastimarte. Así que mejor vuelve adentro y cuida de tus hermanas que yo regreso luego.

0


La pequeña niña que recién había cumplido diez años, frunciendo su respingada naricita, replicó:

0


—Pero madre, ¿no ves que tenía que alcanzarte para que lleves una carta para mi futuro esposo? Es muy importante mamá — agregó la niña con solemnidad.

0


La mujer que no tendría más de treinta años de edad, pero denotaba más por lo mucho que la vida la había golpeado desde que ignorando los consejos de su madre contrajo nupcias con el hijo del herrero, miró a su hija recordando cómo sus padres ya le habían advertido que la paz en los alrededores no traería nada bueno a personas que vivían de forjar, sobre todo artículos de guerra. Por lo cual también le aconsejaron entonces que si deseaba casarse lo hiciera con el hijo del panadero del lugar, o al lechero. Sin embargo, ella, en aras de un amor que hoy ni siquiera estaba segura sí existía; o existió alguna vez, desoyéndolos, se casó con el padre de sus hijas con los resultados que tenía delante: tres pequeñas delgaduchas y pálidas que a duras penas se alimentaban. Las cuales sin duda serían hermosas en otras circunstancias. En las actuales daban pena. La amargada mujer queriendo poner freno a las negras recapitulaciones de sus infortunadas decisiones dijo con ternura, pero con evidente desaprobación:

0


—¿Qué es tan importante que te lleva a correr descalza pequeña mía? A pesar de que te he advertido más de una vez lo impropio que es eso para una dama.

0


El herrero, acercándose a su señora, le dijo con evidente fatiga:

0


—Déjala, mujer, qué va a saber la niña cuál es el comportamiento de una dama siendo la simple hija de un herrero, que, por causa de la paz, a duras penas tiene para alimentar a su familia y para pagar esta casa destartalada.

0


Rena Bennet sin molestarse en disimular su amargura le respondió a su esposo:

0


—¿Qué hago de malo al decirle a mis hijas que se esfuercen por cultivarse para que no sufran mi destino? ¿Es pecado acaso que yo quiera otra cosa que no sea esto para ellas? —Le gritó la joven mujer a su esposo, al momento que le señalaba con desdén el lugar que sin duda inspiraba lastima. La casa en la que vivían era de troncos enteros cortados en tablones, que por la falta de mantención estabas mal oliente y con moho. Tenía una puerta destartalada en el centro y dos ventanas, una a cada extremo de la misma. Todo sin una pizca de pintura porque no tenían dinero para eso. Y el administrador del duque cuando le solicitaban mejoras decía que no quería gastar

0

en vanidades. Derredor había árboles en hileras, muchos de el os que servían para sombra y para leña en el invierno. A unos 30 metros había otras casas en las mismas condiciones y otras distanciadas entre sí formando hileras bastante deprimentes.

0


La señora Bennett, señaló después a su hija, diciendo con pesar:

0


—No quiero que mis bebés sean como esto— mostrando a sus tres pequeñas, descalzas y prácticamente harapientas con los vestidos remendados que hace mucho les habían regalado en el pueblo.

0


El señor que no llegaba a los cuarenta años, alto, tal vez de un metro ochenta de estatura, de tez blanca, ojos verdes parecidos a los que sus hijas habían heredado de él y sonrisa gentil, que hoy no aparecía en su rostro melancólico, le preguntó:

0

—¿Por qué te casaste conmigo, Rena?

0


—Por estúpida —gritó sin piedad, pero al ver la aflicción en su rostro agregó—. Y porque te amaba.

0


Él, cómo masticando sus palabras, repitió:

0


—Me amabas... ¿me amabas? ¿Significa eso que en el pasado me amaste? ¿Entonces ya no me amas?

0


La mujer, que ante el mundo a veces podría parecer cruel pero sus hijas y esposo sabían que era una devota madre, esposa, y cristiana con un gran corazón a la cual la vida la había torturado hasta casi hacerle perder la fe, secando las lágrimas que habían bañado su rostro sin que se percatara, dijo aún con rabia:

0


—¿Crees en verdad que aún puedo amarte? ¿O amarme después de hacerle esto mis hijas? —Le preguntó señalando a sus pequeñas las cuáles, excepto Sandrine por su edad, no comprendían lo que sucedía—: Ellas no se merecen esta vida, y nosotros no teníamos derecho de traerlas al mundo para darles tan poco. ¿Por qué no puedes entenderlo, Emeterio? Me siento culpable, y no puedo vivir por los remordimientos que eso me genera —Después de decir aquel o vio a su esposo partir evidentemente derrotado por la amargura de la mujer a quien juró proteger y hacer feliz toda la vida.

0


Mientras, Rena Bennet se quedó de pie en el mismo lugar, afligida por la ingrata vida que el destino les obligaba a llevar. Sin percatarse cuánto tiempo transcurrió, hasta que sintió a su primogénita Sandrinne asirla de las manos con insistencia diciéndole esperanzada:

0


—Mamá, tienes que darle la carta al administrador, él la entregará a Lord Colleman y éste vendrá por mí. Sé que soy pequeña pero no importa —decía la niña, reflexionando como para sí— Nos ayudará y cuando crezca nos casaremos y ya no llorarás más.

0

La niña se mostró tan convencida al afirmarlo, que enterneció a su madre. Quién poniéndose de cuclillas le pidió al momento que le sujetaba el rostro:

0


—Sandrine, basta ya. Deja de soñar, pequeña, tienes que comprender que la vida no es color de Rosa y mi lord Colleman es para ti, más lejano que una estrel a fugaz. —Suspiró al ver la cara de incomprensión de su pequeña, se puso en pie encaminándose a su destartalado hogar, en donde guardó la carta en un cajón de su vieja cómoda.

0


Luego fue a la cocina por más dinero. Pues decidió que les haría a su esposo e hijas, un pastel que seguramente les permitiría imaginar la felicidad por unos minutos. Claro que la humilde y triste mujer no se percató que su pequeña y soñadora hija, había tomado otra vez la carta, misma que guardó junto al sobre con el dinero para el administrador, que se encontraba en la cesta de dulces que la noche anterior había horneado para este. Luego silenciando a sus hermanas con un gesto de dedos en sus labios le dijo a una de ellas:

0

—Lord Colleman, hermanita, él nos salvará, así que no te preocupes.

0


La pequeña Saphire, confiando ciegamente en la sabiduría de su hermana mayor, asintió con una cabezadita, para acto seguido salir juntas al patio donde siguieron jugando sus sueños de infancia.

0


Su madre después de despedirse de ellas partió hacia la casa del administrador. Al llegar a la hermosa mansión tipo colonial que habitaba la familia Ferruson, anunció su llegada a la austera mujer que fungía de ama de llaves para que esta a su vez fuera a informarles a sus patrones que ya estaba allí.

0


Rena Bennet espero paciente el regreso del ama de llaves, mientras observaba su entorno, la vista que ofrecía aquel lugar era privilegiada.

0


Había un amplio jardín con Rosales, cardos y azucenas. Que eran las flores favoritas de la señora Ferruson. Al lado derecho se veía una hermosa fuente con un cupido en el centro, a la derecha un camino empedrado que daba a las caballerizas, a la izquierda del jardín otro camino empedrado que daba a una hermosa colina con un riachuelo cerca. La hermosa señora Bennet no se percató que un anciano elegante se había acercado a ella y la miraba con aparente ternura. Era un hombre alto, de tal vez un metro ochenta de estatura, ojos pardos extremadamente grandes, una piel muy blanca que contrastaba con su cabello aún negro y lucía un traje sastre tipo italiano que evidenciaba el alto cargo que tenía. Éste, sonriendo amablemente, dijo:

0

—Querida, qué gusto verte, entra por favor que hace mucho sol y no nos gustaría que te insolares

0

—Luego poniendo un brazo sobre su hombro la empujó ligeramente hacia el interior de la casa.

0


Obviamente a la joven mujer, que era muy reservada. Le incómodo el contacto, aunque hubiese sido aparentemente inocente. Por lo que instintivamente se alejó del caballero, lo cual no le pasó desapercibido a este qué sonriendo le dijo:

0

—Lo siento, querida, no quise faltarte el respeto. Sabes que para mí eres como una hija y por ello quizás puedo parecer un poquito atrevido. Perdona a este viejo loco por favor.

0


Ella, sonrojándose por haber mal entendido la actitud del caballero, se disculpó, diciéndole:

0


—Discúlpeme usted, señor administrador. Es que tengo tan poco trato con el mundo exterior que a veces tiendo a desconfiar. Pero le agradezco sus deferencias.

0


La esposa del señor Ferruson apareciendo en el umbral también, dijo intentando mantener una sonrisa forzada.

0

—Querida, me preguntaba qué los entretenía.

0


La joven mujer le sonrió tímidamente a la anciana. Pero fue el esposo de ésta quien le respondió:

0


—No seas celosa mujer, que ya íbamos adentro. Sólo me entretuve comentándole a Rena lo mucho que la apreciamos.

0


Luego palmeó la mano a su señora con delicadeza. Quien obviamente sonrió con disimulada perspicacia y dijo:

0

—Claro que eres querida para nosotros.

0

—Ustedes también son muy queridos para mi familia y para mí. —Acotó Rena Bennet.

0

La anciana rio diciendo:

0

—Aclarado ese punto, dinos qué cosas ricas nos trajiste.

0

La joven sonriendo respondió complacida:

0


—Muchas cosas, porque en verdad nos quedó rico todo, hicimos unos panes dulces, pastas, bombones alfajores entre otras cositas, y el rompope que le gusta al señor administrador.

0

—¡Qué delicia! — exclamaron al unísono la pareja de ancianos.

0


Rena Bennet después de entregarles el canasto qué les traía, se retiró mientras ellos vaciaron el contenido del mismo en la mesa para ver bien lo que allí había. Por supuesto el señor Ferruson no se sorprendió al encontrar en el canasto de productos horneados por la señora Bennet, otra carta de la primogénita. Y como siempre la abrió para saber su contenido, en ella Sandrine decía: Querido Aitor Drake, Duque de Hughes.

0

De mis consideraciones.

0


Han transcurrido ya dos inviernos desde que le envío mis cartas, sin embargo, no tengo respuestas Supongo que es por sus múltiples ocupaciones las cuales, por supuesto comprendo, pero necesito que venga por mí.

0

El anciano administrador sonrío ante la infantil inocencia de la pequeña y después de beber un sorbo de leche tibia continuó la lectura que decía:

0


Como ya le contado mi familia pasa muchas penurias y dado que un día será mi esposo lo encuentro innecesario e injusto. Así que a pesar de lo pequeña que soy le ruego venir por mí.

0

Se despide de usted, quien lo amará por siempre.

0

Sandrine Bennet.

0


Después de leer la carta, el maduro hombre la devolvió al sobre del que la hubiera sacado, sellándola como las otras misivas que le antecedieron. Para acto seguido guardarla en el mismo cajón que las otras. No podía negar que la ocurrencia y seguridad de la chiquilla lo sorprendía tanto como cuando leyó la primera carta que versaba así: Señor Aitor Drake, Duque de Hughes.

0

De mis consideraciones.

0


Querido Aitor, discúlpeme que lo l ame así. Comprendo que es impropio ya que solo tengo 8 años, y además es usted un duque mientras que yo solo la humilde hija de uno de los arrendatarios de su vil a.

0


Pero no pude resistirme a contarle algo que sin duda nos cambiara la vida. pero para que me entienda le contaré desde el comienzo. el otro día mi hermanita enfermó tanto, que creímos que moriría y mi madre enloquecida de dolor culpo a mi padre porque por casarse con él somos pobres.

0


Después mejoró. Gracias a Dios, pero me dormí l orando porque creo que nadie debe morir por ser pobre mientras hay ricos que ni se enteran y viven en la opulencia. Fue entonces que soñé con usted, no el de ahora si no con el Duque que en el futuro usted será. El de un futuro a mi lado.

0

Comprendo que suena loco, pero desde ese momento sé que usted y yo nos pertenecemos, y aún sin una explicación racional tengo la certeza que un día usted y yo seremos uno y compartiremos unja hermosa vida juntos, y su mayor anhelo será que yo sea feliz... Pero ¿cómo podría serlo si mis hermanitas mueren de hambre, y mis padres se odian por esta triste existencia que nos tocó vivir?

0


Por el o me atrevo a rogarle que no me niegue su socorro, pues sé que usted es el hermoso hombre que un día nos salvara de este negro destino para ser juntos felices por siempre. Entonces no demore. Apresures a venir por mí pues es imperativo. Recuerde que en Yorshire hay un corazón que lo esperara por siempre.

0


Suya sin remedio, Sandrine Bennet

0

Next Chapter
Let Scheribel Ahumada Guevara know what you thought about this chapter!
Love this

2

Love this

Funny

0

Funny

Spicy

1

Spicy

Suspenseful

0

Suspenseful

Emotional

0

Emotional

Profound

0

Profound

Heartwarming

0

Heartwarming

Shocking

0

Shocking

Good Writing

0

Good Writing

Compelling Plot

0

Compelling Plot

Great Character

0

Great Character

Strong Dialog

0

Strong Dialog

View 1 previous comment…
author

triste 😥

4 years
1
author

Espero que el final le parezca que valga la pena.

4 years
author

una pregunta, es mi aplicación o no está publicado el primer capítulo?

3 years

Further Recommendations

The Contract Wife

Linda: Plot is good but a little repetitive. Recommend for readers who like an easy ready, simple storyline.

Read Now
The Alpha's Exiled Mate (ON HOLD)

Pharm: I love stories about hidden children and evil wives/girlfriends. Well written fast moving. A good beach read. Enjoy the ride

Read Now
Married by Fate

Jacqueline: The knowledge that they would fall in love was so clear from the start, even without the quiet whispers. So delightful to read!

Read Now
Mystic Wolf

bushbaby: I love the slightly different spin on the were-world and I love love love reading Jaspers story splashed in-between. I honestly did not love Dev, he had no character growth and no arc I just didnt like who he is as a person and that made it hard to keep going about half way through. Without Jaspers ...

Read Now
Hit and Run

BlueMountain: I just absolutely love this story! The characters are great and the plot amazing, but what I fell for the most is the writing style. It's fantastic! I just love the easy-going roll of words and actions. And Yoda... His constant presence in this story is surprisingly perfect, and funny. The image of ...

Read Now
Going For The Goalie

NN: It got me from chapter 1. I’m sad it ended, but I loved the whole story. It was very emotional to read parts of it, and the dynamics, characters, and plot twists were amazing. I’d like to have an epilogue... 10years from now. What happened to Dewey? Even Jordan hahahaha

Read Now
[Moving to Galatea] What We Never Healed

Vee: It's a compelling read, it's so good that its straight out of real life event and not jus a mere fiction.Thumbs 👍 up to the artistic skill of the writer.

Read Now