CapΓtulo Γnico
El Devorador de Almas
ββββ ββ¦ββ¦β ββββ
(Jeongguk)
β De acuerdo, ΒΏquΓ© tal perritos calientes para los dedos o perritos calientes para... las piernas?
Mi ojo derecho se moviΓ³ dentro de las profundidades de mi capucha.
Esto era algo que Jimin hacΓa a menudo cuando llevΓ‘bamos mucho tiempo caminando y empezaba a aburrirse.
Las preguntas. Las preguntas ridΓculas, sin sentido alguno.
Le querΓa mΓ‘s que a nada, pero en momentos como Γ©ste, solΓa pensar con cariΓ±o en la Γ©poca en que los humanos se aterrorizaban y corrΓan gritando en direcciΓ³n contraria con sΓ³lo verme.
β No lo entiendo, cariΓ±o β dije, mi respuesta el ochenta por ciento de las veces.
Jimin resoplΓ³ y puso los ojos en blanco. β Es sΓ³lo una hipΓ³tesis. Si tuvieras que elegir una, ΒΏcuΓ‘l elegirΓas?
β ΒΏPero por quΓ© tendrΓa que elegir una?
β SΓ³lo porque sΓ. Es divertido pensarlo.
β ΒΏLo es?
Sus mejillas se volvieron rosas mientras me miraba. Mi boca se crispΓ³ y sentΓ una pizca de culpa por avergonzarlo, pero antes de que pudiera disculparme, tirΓ³ de su mano para liberarla de la mΓa. SiseΓ© con irritaciΓ³n, flexionando los dedos.
β Tienes suerte de estar tan bueno β murmurΓ³, agarrando las correas de su mochila para que no pudiera volver a enganchar su mano β. QuΓ© maldito gruΓ±Γ³n.
Puse los ojos en blanco, y Jimin me lanzΓ³ una mirada sospechosa como si lo supiera, aunque tuviera la capucha puesta.
Dejando escapar un silencioso y exasperado aliento, dije con dificultad: β Dedos.
β ΒΏQuΓ©? β preguntΓ³, examinando sus uΓ±as, tratando de sonar como si no le importara.
β Yo elegirΓa perritos calientes para los dedos β elaborΓ©, incapaz de mantener el desdΓ©n en mi voz.
β ΒΏEn serio? β Su boca se crispΓ³, como si estuviera luchando contra el impulso de sonreΓr. β ΒΏPor quΓ©?
Por el amor de Dios. ΒΏAhora tenΓa que dar una razΓ³n para mi respuesta?
β Bueno, ΒΏno se te romperΓan las piernas en cuanto intentaras caminar? Los perritos calientes no se doblan. β Me despreciΓ© a mΓ mismo, sΓ³lo un poco, por haber pensado en mi respuesta.
β Hmm. β La cabeza de Jimin se inclinΓ³ como si estuviera pensando profundamente en ello, como si estuviΓ©ramos discutiendo algo realmente importante β. Eso es cierto, pero tambiΓ©n lo serΓan los dedos de perrito caliente.
β SΓ, pero puedo hacer esto.
Me detuve, lo que hizo que Jimin se detuviera tambiΓ©n. Se girΓ³ hacia mΓ, mirΓ‘ndome con recelo mientras levantaba las manos. Se disolvieron en humo hasta mis muΓ±ecas, y moldeΓ© ese humo negro y aceitoso en el vago contorno de las palmas y los dedos. Dedos largos y vaporosos que arrastraban niebla negra mientras los movΓa para intentar hacer sonreΓr a Jimin.
FuncionΓ³. Su boca se crispΓ³ y luego se estirΓ³ en una amplia sonrisa. β Vale, chico del humo, buen truco. Pero no puedo hacerlo.
Mis manos se consolidaron, y di un paso mΓ‘s para deslizarlas alrededor de la cintura de Jimin. β ΒΏQuΓ© elegirΓas entonces?
β Las piernas. No podrΓa tocarte bien con los dedos de un perrito caliente, y no podrΓa sentirte porque, duh, los perritos calientes no tienen nervios.
Mi ojo volviΓ³ a moverse.
β Pero tendrΓas que llevarme a todas partes β continuΓ³ Jimin, con las palmas apoyadas en mi pecho mientras me sonreΓa β. Como has dicho, mis piernas de perrito caliente se romperΓan si intentara caminar sobre ellas.
Por un breve momento, pensΓ© en lo mucho que Edin probablemente disfrutarΓa de esta conversaciΓ³n jodidamente ridΓcula.
β Por supuesto que te cargarΓa si tuvieras piernas de perrito caliente, Jiminβ le dije solemnemente.
Sus manos se deslizaron hacia arriba hasta rodear mi cuello con sus brazos. LevantΓ‘ndose, inclinΓ³ la barbilla, pidiendo en silencio un beso. β SΓ© que lo harΓas, viejo.
AgachΓ© la cabeza para besarle, apretando mi cintura cuando su lengua rozΓ³ suavemente la mΓa. Jimin dejΓ³ escapar un sonido ahogado cuando introduje mi lengua en su boca con agresividad, y levantΓ© una mano para agarrar su pelo y mantener su cabeza en su sitio. La otra mano la deslicΓ© lentamente hacia abajo, sobre la protuberancia de su trasero. Mis labios se curvaron en una sonrisa afilada mientras apretaba, acercando sus caderas, y Γ©l gruΓ±Γ³ sorprendido en mi boca. Pero justo cuando estaba a punto de levantarlo en mis brazos y llevarlo a la casa mΓ‘s cercana, lo arruinΓ³.
β Mmm. β DespuΓ©s de un ΓΊltimo beso, se apartΓ³ y me tomΓ³ por los lados del cuello. Su hermoso rostro estaba completamente serio cuando preguntΓ³ β: ΒΏQuΓ© tal unos perritos calientes por dientes o un perrito caliente por lengua?
Cuanto mΓ‘s al norte viajΓ‘bamos por los PΓ‘ramos, mΓ‘s frΓo hacΓa. Yo no lo sentΓa mucho, pero me preocupaba por Jimin.
β ΒΏNos quedamos mΓ‘s al sur durante el invierno? β le preguntΓ© mientras avanzΓ‘bamos por una carretera plagada de vehΓculos viejos, con las nubes pesadas y grises en el cielo.
β Β‘No, Jeongguk! β Jimin me dio un codazo β. Tenemos que encontrar a Edin y a Hunter para hablarles del lugar del tiempo.
Mi labio se curvΓ³. β ΒΏTenemos?
Se rio, deslizando su brazo por debajo de mi abrigo y rodeando mi cintura mientras lo acercaba. β SΓ. Tenemos que asegurarnos de que Hunter sea tu cuΓ±ado durante miles de aΓ±os. ΒΏY no quieres ver a Edin?
Por supuesto que querΓa ver a Edin. Aparte de Jimin, Edin era el ΓΊnico otro ser vivo que me importaba un carajo, aunque me fastidiara la mayor parte del tiempo. Pero no querΓa ver a su humano zoquete, suponiendo que el soldado se hubiera quedado aquΓ, cosa que dudaba. Probablemente habΓa abandonado a Edin en cuanto recuperΓ³ a su amiguito. GruΓ±Γ en respuesta a la pregunta de Jimin, lo que le hizo reΓr de nuevo justo cuando empezaron a caer gordas gotas de lluvia desde las espesas nubes de arriba.
ApretΓ© mi agarre alrededor de sus hombros, tirando de Γ©l mΓ‘s cerca. β Tenemos que encontrar un refugio.
Jimin se rio. β QuΓ© dramΓ‘tico. SΓ³lo es lluvia.
β PodrΓas enfermarte. β AcelerΓ© mis pasos, tirando de Γ©l conmigo.
β Atado a un hombre monstruo casi indestructible y antiguo, ΒΏrecuerdas?
GruΓ±Γ. β TodavΓa podrΓas resfriarte.
β Espera. β Jimin se detuvo, haciΓ©ndome sisear de irritaciΓ³n. Se girΓ³ para mirarme, con una gota de lluvia gorda aterrizando en la punta de su nariz. Me acerquΓ© para limpiarla β. ΒΏTe resfrΓas?
β ΒΏQuΓ©? β FruncΓ el ceΓ±o con irritaciΓ³n, limpiando otra gota que se posΓ³ en su mejilla β. Yo no he dicho eso.
β Pero acabas de decir que aΓΊn puedo resfriarme, lo que seguramente significa que tΓΊ tambiΓ©n puedes, ΒΏno? Para que lo sepas.
Mi ojo se crispΓ³. Mi mandΓbula se apretΓ³. Ambas reacciones estaban ocultas por mi capucha, pero Jimin siempre parecΓa saberlo de todos modos. Sus labios se curvaron en una sonrisa divertida.
β Muy rara vez β murmurΓ©, mis dedos se crisparon con el impulso de agarrar el casco de Jimin y obligarlo a ponΓ©rselo β. Dulce, por quΓ© no te pones tu...
β ΒΏTe resfrΓas? β Jimin balbuceΓ³ una carcajada, acercΓ‘ndose y metiendo la mano en la capucha para taparme la cara.
FruncΓ el ceΓ±o y espetΓ©: β ΒΏPor quΓ© es gracioso?
β Β‘No lo es! Es... no sΓ©. Muy bonito. β Se inclinΓ³ hacia arriba y me besΓ³ β. Prometo cuidarte cada vez que tengas mocos.
Mi ceΓ±o se frunciΓ³ hasta que supe que podΓa sentir la frialdad de mi mirada. β Yo no me resfrΓo.
β Bueno. β Jimin sonriΓ³, irritΓ‘ndome aΓΊn mΓ‘s β. Supongo que lo descubriremos algΓΊn dΓa, ΒΏno?
Me agitΓ© buscando algo que decir, sintiendo que el calor subΓa a mis mejillas, lo que me enfurecΓa. β Esto es ridΓculo. Tenemos que salir de la lluvia. Vamos.
Jimin se limitΓ³ a reΓr mientras yo le agarraba de la mano y avanzaba hacia el gran edificio que salΓa de la autopista. Estaba detrΓ‘s de un enorme tramo de hormigΓ³n, agrietado y lleno de maleza, con innumerables coches oxidados y abandonados. Un viejo aparcamiento.
β Oh, genial, un centro comercial. β Jimin me dejΓ³ tirar de Γ©l fuera de la carretera, serpenteando entre los coches viejos β. Podemos buscar cosas.
βΒΏQuΓ© cosas? βPreguntΓ© inmediatamente, mirando al cielo cuando empezΓ³ a llover mΓ‘s fuerte.
β No sΓ©. ΒΏTal vez algo de ropa?
β Puedo conseguirte ropa β respondΓ β. Nueva. De las ciudades. SΓ³lo dime lo que necesitas.
Jimin se rio. β SΓ© que puedes, pero si vamos a esperar ahΓ dentro hasta que deje de llover, serΓ‘ divertido echar un vistazo a las tiendas antiguas de todos modos.
GruΓ±Γ, guiΓ‘ndole hacia las puertas de cristal del edificio. Una de ellas estaba destrozada, y el interior ya estaba lleno de suciedad, hojas muertas y basura vieja. AlcancΓ© a ver con mis sentidos y no pude detectar a nadie mΓ‘s dentro; no habΓa otros humanos o criaturas en el edificio.
Nos dirigimos al interior. La entrada principal se abrΓa a la zona comercial principal, con varias plantas por encima de nosotros. Las viejas tiendas se alineaban a ambos lados de nosotros, algunas con los escaparates destrozados, los raΓles de la ropa y los maniquΓes esparcidos por las puertas. Al parecer, los asaltantes humanos habΓan atacado este lugar muchas veces a lo largo de los aΓ±os. Las tiendas estaban saqueadas, la mayorΓa de las estanterΓas vacΓas y volcadas, y sΓ³lo quedaban artΓculos inΓΊtiles.
β ΒΏAlguna vez pasaste por los centros comerciales en tu forma de humo antes de que el mundo se volviera una mierda? β preguntΓ³ mirando a su alrededor con interΓ©s.
ResoplΓ©. β Obviamente no.
β Eres muy aburrido, nene. βEl beso que me dio en la mejilla eliminΓ³ el escozor de sus palabras, pero seguΓ frunciendo el ceΓ±o β. Si pudiera convertirme en humo, me meterΓa con la gente todo el tiempo.
Mi boca se estirΓ³ en una sonrisa amplia y afilada. β SΓ me meto con la gente. SΓ³lo que nunca me he molestado en joder a los patΓ©ticos adolescentes que andan por estos lugares.
Jimin resoplΓ³ y murmurΓ³: β HabrΓas encajado bien.
β ΒΏQuΓ©?
β Nada, cariΓ±o. β Me apretΓ³ la mano β. Vamos a echar un vistazo.
GruΓ±Γ. β Supongo que podrΓamos ver si queda algo de ropa. Necesitas ropa seca.
β Claro β dijo distraΓdamente, tirando de mΓ hacia las escaleras mecΓ‘nicas sin vida del centro comercial.
Los cristales, la arena y las hojas muertas crujΓan bajo nuestras botas, el ΓΊnico sonido que resonaba en el vasto espacio vacΓo. Bordeamos una vieja fuente, seca y con la base descolorida de color marrΓ³n oscuro. Junto a los bancos descascarillados habΓa grandes macetas vacΓas, algunas de las cuales aΓΊn contenΓan las ramitas secas y arrugadas de las plantas que habΓan crecido en ellas.
β Esto estΓ‘ vacΓo, ΒΏverdad? β preguntΓ³ Jimin mientras subΓamos la inmΓ³vil escalera mecΓ‘nica, con el ruido de nuestras botas en los escalones metΓ‘licos.
β SΓ.
No habΓa vida dentro del edificio, salvo nosotros. En el exterior, por encima del implacable golpeteo de la lluvia, podΓa percibir el rΓ‘pido y palpitante latido de una pequeΓ±a criatura de este mundo en alguna hierba larga. Nada amenazante. No se lo dije a Jimin, por si acaso era otro de esos perros que vienen con su propia mochila. Γl querrΓa quedΓ‘rselo.
La mayorΓa de las tiendas ya habΓan sido saqueadas, las estanterΓas destrozadas y volcadas, los raΓles de ropa vacΓos, los artΓculos inΓΊtiles abandonados para que se pudrieran. Vagamos a lo largo de las fachadas de las tiendas, Jimin de vez en cuando me tiraba dentro de una tienda para echar un vistazo mientras yo esperaba cerca de la entrada.
No me interesaba la basura humana inΓΊtil. Velas viejas, cachivaches de plΓ‘stico, barritas de perfume horrendas llamadas βinciensoβ y figuritas de dragones y otras criaturas mΓticas que los humanos habΓan deseado que fueran reales. En lugar de eso, me tienen a mΓ. Mi boca se estirΓ³ en una sonrisa afilada mientras dejaba en la estanterΓa un pequeΓ±o modelo de mujer medio pez.
Cuando salimos de esa tienda y nos dirigimos a la siguiente, Jimin se rio y me apretΓ³ la mano.
β Puede que te guste esa tienda. β SeΓ±alΓ³ con la barbilla un escaparate.
Lo mirΓ© con desdΓ©n. El interior parecΓa oscuro y habΓa muchas pegatinas en los escaparates. ParecΓa que habΓa sido una tienda de ropa, pero la mayorΓa de los artΓculos ya habΓan sido recogidos. Lo que quedaba era principalmente negro. O gris. O de colores brillantes en patrones a cuadros. Pude ver una pared de logotipos impresos en tela.
β Ve a echar un vistazo, viejo. β Jimin me besΓ³ la mejilla y me dio una fuerte palmada en el trasero. Le lancΓ© una mirada poco impresionada, aunque Γ©l no pudo verla β. EstarΓ© en la puerta de al lado β aΓ±adiΓ³, con un tono ausente.
MirΓ© hacia la tienda de al lado, pero no pude ver mucho. Los maniquΓes de los escaparates habΓan sido volcados y desnudados, pero pude ver que tenΓan la forma de una versiΓ³n imposible de un cuerpo humano femenino. No pude averiguar quΓ© vendΓa la tienda, pero Jimin ya estaba entrando.
DudΓ© un momento antes de escabullirme a regaΓ±adientes en la oscura tienda que me habΓa dicho que mirara. MovΓ la manga de un vestido negro corto mientras me paseaba entre los estantes de ropa, mirando todo con desinterΓ©s. Me detuve ante un expositor de calcetines largos de rayas de colores brillantes y los mirΓ© con ligero horror.
ΒΏPor quΓ© dijo Jimin que me gustarΓa este lugar?
Me girΓ© para volver a salir, curvando el labio ante un expositor de mochilas rosas con unicornios. Una estanterΓa casi vacΓa contenΓa unos cuantos cinturones con rayas de arco iris y otros tachonados de metal. Justo dentro de la entrada, habΓa un expositor de peluches descoloridos: criaturas ridΓculas de colores brillantes con ojos grandes y estΓΊpidos y rostros cursis. Le di una patada antes de salir de la tienda.
Mis ojos se entrecerraron cuando entrΓ© en la tienda en la que estaba Jimin. Las paredes estaban recubiertas de viejos y descoloridos posters de mujeres humanas en ropa interior. Una gran luz rosa dominaba el centro del techo, las paredes oscuras y el suelo liso bajo la arenilla de aΓ±os de abandono.
Vi a Jimin al fondo de la tienda, con la cabeza agachada mientras jugueteaba con algo en la estanterΓa que tenΓa delante. Su mochila descansaba en la parte superior del expositor.
β ΒΏJimin?
SaltΓ³, metiendo algo en su mochila. β SΓ.
Me acerquΓ© lentamente, mirΓ‘ndolo. β ΒΏHas terminado, dulce?
β SΓ, ajΓ‘. β MetiΓ³ algo mΓ‘s en su mochila antes de cerrarla con la cremallera. Sus mejillas estaban rosadas cuando se volviΓ³ hacia mΓ, echΓ‘ndose la mochila al hombro β. Ya estΓ‘ todo hecho. SΓ³lo estoy mirando. Yo... ΒΏHas encontrado algo?
β ΒΏQuΓ©? β ResoplΓ© β. No. ΒΏTenΓa que hacerlo?
Jimin se rio y dio un paso adelante para deslizar su brazo alrededor de mi cintura bajo mi abrigo. β SΓ³lo pensΓ© que te gustarΓa la estΓ©tica de esa tienda.
GruΓ±Γ, tirando de Γ©l hacia la salida. β Es juvenil.
βAjΓ‘. β ApoyΓ³ su cabeza en mi hombro mientras salΓamos de la tienda β. ΒΏSigue lloviendo? ΒΏDebemos quedarnos aquΓ esta noche?
MirΓ© alrededor del centro comercial con desdΓ©n. AquΓ no habrΓa una cama, ni una forma de lavarse para Jimin. TambiΓ©n era demasiado grande y abierto, con demasiadas maneras de que las criaturas -o los humanos- se colaran dentro.
β No. β DeslicΓ© una mano por la espalda de Jimin para rascarle cariΓ±osamente en la nuca β. Esperaremos a que deje de llover y buscaremos un lugar mejor para dormir.
(Jimin)
El corazΓ³n me latΓa con fuerza cuando abrΓ la puerta del baΓ±o, temblando por la rΓ‘faga de aire fresco contra mi estΓ³mago expuesto.
HabΓamos encontrado una casa grande despuΓ©s de que la lluvia cesara y dejΓ‘ramos atrΓ‘s el centro comercial. La cama del dormitorio principal era enorme, y Jeongguk estaba en ese momento recostado contra el cabecero en el centro de la misma. TodavΓa llevaba puestas las botas, las piernas cruzadas por los tobillos y la capucha del abrigo bajada. SonreΓ cuando mis ojos se encontraron con los suyos, pero los nervios hicieron que me tambaleara.
β ΒΏEstΓ‘s bien, mi dulce? β preguntΓ³, pero su voz ya era mΓ‘s grave y ronca, distraΓda mientras su mirada se deslizaba hacia mi vientre expuesto.
HabΓa cortado un par de camisetas viejas y holgadas por la mitad para usarlas como crop tops en la cama, y a Jeongguk le encantaban. Sobre todo cuando era lo ΓΊnico que llevaba puesto.
Sin embargo, ahora mismo seguΓa llevando los pantalones y, cuando recordΓ© por quΓ©, se me revolvieron las tripas de nerviosismo. La alfombra estaba raΓda pero afortunadamente bastante limpia bajo mis pies descalzos, y dejΓ© la mochila antes de acercarme lentamente a la cama.
Me lamΓ los labios. β Tengo algo que enseΓ±arte.
Ya podΓa sentir el calor salpicado subiendo por mi garganta. Pero al mismo tiempo, mi polla ya se movΓa, rozando la suave tela que se sentΓa tan extraΓ±a y... rara. Pero caliente. Realmente caliente. Pero a Jeongguk podrΓa no gustarle. Estaba bastante seguro de que le gustarΓa, pero... aΓΊn asΓ. PodrΓa no gustarle.
β ΒΏMm?
Me di cuenta de que Jeongguk no estaba realmente concentrado en mis palabras, sobre todo porque seguΓa pasando su mirada por mi vientre, con los ojos encendidos.
β Β‘Jeongguk! β Mi cara estaba caliente ahora, pero me obliguΓ© a bajar las manos a mi bragueta β. Β‘ConcΓ©ntrate!
β ΒΏQuΓ©? β Su mirada se elevΓ³, pero inmediatamente volviΓ³ a bajar para seguir mis dedos mientras tanteaba el botΓ³n de mis pantalones.
Una sonrisa de dientes afilados estirΓ³ la boca de Jeongguk. EmpezΓ³ a desabrocharse lentamente la camisa mientras me observaba, pero se quedΓ³ helado en el momento en que me desabrochΓ© los pantalones y los bajΓ© un poco. Revelando las bragas de encaje rosa brillante que llevaba.
TenΓa la cara y la garganta ruborizadas, pero me obliguΓ© a quitarme los pantalones y a enderezarme con las manos en las caderas, ahora sin mΓ‘s ropa que el crop top y las bragas. Jeongguk aΓΊn no se habΓa movido, con sus largos dedos ennegrecidos sobre un botΓ³n de la camisa. ParecΓa una estatua.
Me aclarΓ© la garganta. β Entonces, ΒΏquΓ©...? β Le dirigΓ una sonrisa vacilante β. ΒΏQuΓ© te parece?
Jugueteando con el borde de encaje, mirΓ© hacia abajo y sentΓ que mi cara se ponΓa roja por lo obscena que se veΓa mi polla en esta ropa interior. A pesar de mis nervios, ya estaba dura como una roca y atrapada en un Γ‘ngulo incΓ³modo, amenazando con asomar por el lado del agujero de la pierna izquierda.
Jeongguk aΓΊn no habΓa hablado. Ni se habΓa movido. Me mordΓ el interior de la mejilla mientras lo miraba con incertidumbre. Sus ojos desiguales estaban fijos en mi ingle, pero no podΓa decir si odiaba o amaba lo que veΓa.
Tras otros diez segundos de silencio, la humillaciΓ³n amenazΓ³ con abrumarme.
β Vale, me los quito. β Me girΓ© para volver a entrar en el baΓ±o a toda velocidad, con la cara en llamas, y oΓ a Jeongguk soltar un sonido distorsionado y ahogado desde la cama.
Me encogΓ de hombros y recordΓ© demasiado tarde que la parte trasera de esta ropa interior era... mΓ‘s pequeΓ±a que la delantera. No era exactamente un tanga, pero se acercaba bastante.
Antes de que pudiera dar un paso mΓ‘s, unos brazos me rodearon por la mitad y me tiraron hacia atrΓ‘s. ChillΓ© de sorpresa, el sonido se convirtiΓ³ en un gruΓ±ido cuando mi espalda golpeΓ³ el colchΓ³n, rebotando una vez.
Jeongguk se cernΓa sobre mΓ, ya desnudo de alguna manera. ParpadeΓ©, mirΓ‘ndolo con incredulidad. β ΒΏCΓ³mo has...?
Me cortΓ³ con un beso contundente, separando bruscamente mis muslos para anidar sus caderas entre ellos. La garganta se me calentΓ³ de nuevo porque estaba bastante seguro de que uno de mis huevos habΓa salido por un lado de las bragas, y la cabeza de mi polla estaba definitivamente asomando por encima de la cintura. No estaban exactamente diseΓ±adas para que cupieran todas mis partes.
Jeongguk no pareciΓ³ darse cuenta, al menos. Estaba demasiado ocupado metiΓ©ndome la lengua en la boca, asΓ que rΓ‘pidamente metΓ la mano entre los dos y reajustΓ© mi ropa, con la respiraciΓ³n entrecortada cuando mis dedos rozaron mi erecciΓ³n a travΓ©s del encaje.
Jeongguk liberΓ³ su boca para bajar sus labios por mi cuello, con sus afilados dientes rozando mi garganta y haciΓ©ndome temblar. Se incorporΓ³, con los ojos desorbitados mientras miraba las bragas de color rosa brillante. Mis muslos se estremecieron cuando sus largos dedos manchados de negro recorrieron ligeramente la sensible piel interior.
Se aclarΓ³ la garganta, pero su voz seguΓa siendo mΓ‘s distorsionada y grave de lo normal cuando preguntΓ³: β ΒΏHas tomado mΓ‘s de un par?
El corazΓ³n me retumbaba en el pecho, las respiraciones ya se escapaban rΓ‘pidamente, pero mi boca se curvΓ³ en una sonrisa torcida. β SΓ.
La respiraciΓ³n de Jeongguk se estremeciΓ³. β Bien.
Mi sonrisa se convirtiΓ³ en una mueca. β ΒΏTe gustan entonces?
Ya podΓa adivinar la respuesta, a juzgar por la enorme erecciΓ³n de Jeongguk y el pre-semen que goteaba de la cabeza de su polla. Su raja estaba enrojecida y hΓΊmeda, y se me hizo la boca agua por las ganas de probarlo, pero ya se estaba inclinando para besarme.
β Vamos a volver a ese lugar para que puedas conseguir mΓ‘s β rasgΓ³ contra mi boca antes de besar mi cuello.
InclinΓ© la cabeza para dejarle mΓ‘s espacio y sonreΓ ampliamente. β He tomado bastantes, nene, no te preocupes.
DejΓ³ escapar un pequeΓ±o sonido gruΓ±endo, moviendo las caderas para frotar su polla contra el suave encaje que cubrΓa mi trasero. UsΓ³ su nariz para empujar mi camiseta hasta que pudo alcanzar un pezΓ³n, y pasΓ³ su lengua por Γ©l. Mis caderas se agitaron mientras jadeaba, enredando mis dedos en su pelo oscuro. Me dio un suave lametΓ³n en el otro pezΓ³n antes de besarme por el estΓ³mago, hundiendo brevemente su lengua en mi ombligo.
β Jeongguk β murmurΓ© temblorosamente, inclinando la cabeza sobre la cama para poder seguir observΓ‘ndolo.
Sus ojos se cruzaron con los mΓos mientras me tocaba la polla a travΓ©s de la fina tela de encaje. Sus manos enmarcaron mis caderas, los pulgares se deslizaron bajo los lados de mi ropa interior para acariciar mi piel desnuda, haciΓ©ndome estremecer de sensibilidad. Sus labios recorrieron la longitud de mi pene rΓgido a travΓ©s del encaje. Un gemido gutural saliΓ³ de Γ©l cuando llegΓ³ a la cabeza y sintiΓ³ la mancha hΓΊmeda del pre-semen que se filtraba a travΓ©s de la tela.
Mis caderas se sacudieron cuando chupΓ³, con los ojos encendidos por el calor. VolviΓ³ a lamer hacia abajo antes de acariciar mi saco cubierto de encaje. Mis caderas se movieron con inquietud, un temblor recorriΓ³ mi cuerpo cuando mi dura polla se frotΓ³ contra el suave y hΓΊmedo encaje. Fue una experiencia totalmente nueva, casi de una intensidad abrumadora, que hizo que mis manos bajaran para agarrar los cuernos de Jeongguk y asegurarme de que se quedara allΓ abajo.
Jeongguk gruΓ±Γ³ y su cuerpo se estremeciΓ³ entre mis piernas. Yo ya estaba jadeando, con la piel enrojecida y punzante de placer, pero me quedaba el suficiente sentido comΓΊn para deslizar mis puΓ±os arriba y abajo de la sensible base de los cuernos de Jeongguk mientras Γ©l volvΓa a chupar mi polla a travΓ©s del encaje.
β Jimin β roncΓ³, sonando casi salvaje, lo que hizo que mi corazΓ³n diera un salto y mi polla se agitara de excitaciΓ³n... hasta que sentΓ un tirΓ³n en las delicadas bragas de encaje.
LevantΓ© la cabeza de la cama. β Β‘No las rompas con los dientes!
Jeongguk resoplΓ³ y puso los ojos en blanco, levantando la cabeza. β Es la forma mΓ‘s rΓ‘pida de arrancarlas.
β Se estropearΓ‘n si haces eso. β SoltΓ© un cuerno para darle un cariΓ±oso empujΓ³n en la cabeza, lo que hizo que me enseΓ±ara sus afilados dientes en un gruΓ±ido β. SΓ³lo quΓtalas normalmente. O tal vez... β Me encogΓ de hombros, tratando de aparentar que no me importaba ni lo uno ni lo otro, pero podΓa sentir el rubor en mi pecho y garganta β. Tal vez sΓ³lo dejarlas puestas.
Jeongguk me mirΓ³ fijamente, antes de que su boca se abriera lentamente en una amplia y malvada sonrisa. Me estremecΓ. ConocΓa bien esa sonrisa malvada.
β ΒΏQuieres dejΓ‘rtelas puestas, mi dulce? β preguntΓ³ en voz baja y susurrante entre besos a mi polla cubierta de encaje. La delicada tela estaba completamente empapada en la punta, y la sensaciΓ³n de que se deslizaba contra la cabeza de mi polla estaba haciendo que mi mente se quedara en blanco mientras temblaba de placer.
β Yoβ¦ β DejΓ© escapar un suspiro estremecedor β Si quieres...
Mis palabras se cortaron con un grito ahogado cuando Jeongguk retirΓ³ el encaje para dar una sola lamida a la punta de mi polla. VolviΓ³ a colocar la tela en su sitio y deslizΓ³ sus manos hacia mis caderas, dejando caer besos sobre mi vientre justo por encima del borde de la ropa interior.
Me derretΓ en la cama con un pequeΓ±o gemido, con las rodillas abiertas de par en par. Jeongguk gimiΓ³ cuando acariciΓ© mis pulgares sobre la base de sus cuernos. Sus dedos se apretaron en mis caderas, y sentΓ que sus mΓΊsculos se tensaban con propΓ³sito.
DejΓ© escapar un graznido vergonzoso cuando me volteΓ³ de repente sobre mi estΓ³mago. Antes de que pudiera reaccionar, me abriΓ³ las rodillas de par en par y me levantΓ³ el culo de un tirΓ³n. Mi polla se sacudiΓ³ y la cabeza saliΓ³ de la cintura de las bragas.
β Oh, joder β graznΓ©, mirando el feo dibujo de la colcha mientras las grandes manos de Jeongguk se posaban con fuerza en mi culo, haciΓ©ndome saltar mientras una sacudida de placer subΓa por la longitud de mi polla.
ApretΓ³ con fuerza con un pequeΓ±o gruΓ±ido, abriΓ©ndome de par en par. Contuve la respiraciΓ³n cuando sentΓ su pulgar deslizΓ‘ndose por la fina tira de encaje anidada entre mis mejillas. FrotΓ³ sobre mi agujero cubierto con una precisiΓ³n infalible, haciΓ©ndome soltar un gemido mientras mis dedos se enroscaban alrededor del edredΓ³n.
Unos labios frΓos me presionaron la mejilla del culo, apretando mi pecho de emociΓ³n y haciendo que mi polla se agitara con hambre, aΓΊn atrapada en el encaje. Me mordΓ el interior de la mejilla para contener un gemido cuando los afilados dientes de Jeongguk se hundieron suavemente en la carne de mi culo antes de que su lengua se adentrara lentamente.
Unos largos dedos se engancharon bajo el encaje y tiraron de Γ©l hacia un lado, lo suficiente para que una cΓ‘lida lengua lamiera mi agujero.
β Hhhnnngg. β Hice un ruido realmente indigno mientras mis dedos se revolvΓan sobre las sΓ‘banas β. Jβ¦jβ¦.oder.
Jeongguk gimiΓ³ contra mΓ, un sonido bajo y rabioso. VolviΓ³ a lamer, y luego perforΓ³ su lengua en el interior sin preΓ‘mbulos. Todo mi cuerpo se sacudiΓ³ mientras dejaba escapar un grito de sorpresa, presionando mi mejilla contra el colchΓ³n. Mis muslos temblaban salvajemente, el culo intentaba apretarse, pero los dedos de Jeongguk se clavaron como garras y me mantuvieron abierto, su pulgar todavΓa enganchado alrededor de las bragas para mantenerlas fuera de su camino.
Mis labios se separaron en un jadeo cuando sentΓ el roce de sus afilados dientes contra la parte mΓ‘s vulnerable de mΓ. Eso sΓ³lo hizo que mi polla se endureciera, que los huevos se apretaran y que el roce del encaje contra mi trasero me hiciera girar la cabeza.
La lengua de Jeongguk desapareciΓ³ cuando se incorporΓ³. El corazΓ³n me latΓa con fuerza y se me cortΓ³ la respiraciΓ³n cuando sentΓ el calor resbaladizo de la cabeza de su polla contra mi agujero. Me dio unos segundos para prepararme para la invasiΓ³n, e inclinΓ© la frente hacia el colchΓ³n mientras me penetraba. El siseo de placer de Jeongguk acompaΓ±Γ³ mi apretado gemido cuando se deslizΓ³ dentro.
Desde que habΓamos atado nuestras vidas, a Jeongguk le preocupaba menos hacerme daΓ±o durante el sexo. Lo que significaba que era mΓ‘s duro. Lo cual era increΓble. Mi boca se estirΓ³ en una amplia sonrisa mientras Γ©l apretaba sus dedos con fuerza en mi trasero, manteniendo mis bragas fuera de su camino y mi culo inclinado para recibirlo. Su otra mano encontrΓ³ el centro de mi espalda y empujΓ³ hacia abajo, inmovilizΓ‘ndome a la cama.
GemΓ de felicidad mientras Γ©l se hundΓa en mi interior poco a poco, utilizando su ΓΊltimo retazo de control para reducir el dolor. Ahora me dolΓa mucho menos; no sabΓa si era porque me habΓa acostumbrado a que Jeongguk me follara todo el tiempo o porque era mΓ‘s resistente a las lesiones. En cualquier caso, no me quejaba.
SΓ³lo tuve un segundo para disfrutar del calor resbaladizo de Γ©l contra mΓ cuando sus caderas se encontraron con mi culo antes de que volviera a salir. Su primera embestida fue lo suficientemente fuerte como para sacudir mi cuerpo en la cama, y un gruΓ±ido de sorpresa me abandonΓ³. El siguiente empujΓ³n me hizo saltar al colchΓ³n de nuevo, y me reΓ sin aliento mientras intentaba contenerme
Jeongguk gruΓ±Γ³ irritado. La mano que me inmovilizaba la parte inferior de la espalda desapareciΓ³ antes de que sus largos dedos manchados de negro aparecieran en mi periferia mientras se apoyaba en la cama, agarrando las sΓ‘banas con el puΓ±o. Finalmente, soltΓ³ su agarre mortal sobre mi trasero para pasar un brazo entre la cama y mi estΓ³mago, sujetΓ‘ndome mientras sus caderas se movΓan de nuevo, cada vez mΓ‘s rΓ‘pido.
β Uuunngh. β ApretΓ© los ojos, estremeciΓ©ndome mientras su tunante polla disparaba el placer a travΓ©s de cada centΓmetro de mΓ.
Mi polla se frotaba constantemente contra el suave y hΓΊmedo encaje, mis huevos restringidos por la ropa interior, que de alguna manera hacΓa que todo se sintiera mucho mejor. El fuerte sonido de las caderas de Jeongguk golpeando mi culo llenaba la habitaciΓ³n, acompaΓ±ado de mis gemidos cada vez mΓ‘s desesperados y sus rabiosos gruΓ±idos de placer. Mis caderas se sacudieron cuando unos dientes afilados me mordieron el hombro a travΓ©s de la camisa, el suave pelo negro de Jeongguk cayendo en cascada y rozando mi cuello.
β Jeongguk β jadeΓ© suplicante, levantando una mano temblorosa.
Mis dedos se enroscaron alrededor de la base de su cuerno, aferrΓ‘ndose a la vida mientras Γ©l me follaba con fuertes empujones.
β Joder β dijo, estremeciΓ©ndose mientras yo frotaba mi pulgar sobre la textura ondulada de su cuerno β. Jimin
ApretΓ© el agarre, manteniΓ©ndolo en su sitio, y levantΓ© la cabeza. Su respiraciΓ³n jadeante golpeΓ³ mi mejilla antes de girar el cuello para poder besarlo.
Era sucio y acalorado, y apenas podΓa concentrarme en otra cosa que no fuera el implacable golpeteo de su polla en mi culo. GemΓ con cada respiraciΓ³n contra la boca de Jeongguk, y sentΓ que se estiraba en una sonrisa diabΓ³lica.
La sonrisa desapareciΓ³ de su rostro en un instante cuando le apretΓ© el cuerno. Un gemido bajo y roto se le escapΓ³ mientras se estremecΓa. Mi polla goteaba profusamente contra las sΓ‘banas, dolorosamente dura y a escasos segundos de explotar, ya que se frotaba sobre la tela caliente y hΓΊmeda con cada una de las sacudidas de Jeongguk. Ya no podΓa seguir con nuestro beso desordenado; dejΓ© caer mi frente de nuevo sobre el colchΓ³n, gimiendo con cada fuerte exhalaciΓ³n y temblando salvajemente por la sensaciΓ³n de la polla de Jeongguk moliendo contra mi prΓ³stata
Sin embargo, seguΓ agarrando su cuerno, deslizando mi puΓ±o hacia arriba y hacia abajo para poder sentir su cuerpo temblando a mi espalda mientras enterraba su cara en mi cuello.
β Jimin β dijo, con su voz distorsionada e inestable. Sus caderas se aceleraron, golpeΓ‘ndome con mΓ‘s fuerza, su brazo se enredΓ³ alrededor de mi cuerpo inmovilizΓ‘ndome contra el suyo.
β Joder β jadeΓ© mientras el placer se multiplicaba, mi polla se hinchaba y se ponΓa agΓ³nicamente rΓgida, mis pelotas se retorcΓan β. Joder β volvΓ a gemir, temblando salvajemente, con la voz apagada contra el colchΓ³n β. Jeongguk...
Me agarrΓ© al llegar el orgasmo, tirando accidentalmente del cuerno de Jeongguk y acercando su cabeza a la mΓa. Sin embargo, pareciΓ³ gustarle el trato brusco, a juzgar por el gruΓ±ido salvaje que se le escapΓ³ y el fuerte latido de su polla dentro de mΓ cuando empezΓ³ a correrse. PodΓa sentir la base de su polla flexionΓ‘ndose mientras bombeaba su semen dentro de mΓ, mientras mi propia polla chorreaba calor lΓquido contra el colchΓ³n.
SentΓ que la tensiΓ³n se desvanecΓa en el cuerpo de Jeongguk cuando su orgasmo llegΓ³ a su fin, con un gemido saciado vibrando contra mi cuello, mientras sus caderas seguΓan empujando suavemente.
DesenrosquΓ© lentamente mis dedos temblorosos alrededor de su cuerno, mi brazo cayΓ³ sin vida sobre la cama. Su nariz rozΓ³ el cuello suelto de mi camiseta antes de que unos labios frΓos presionaran la piel expuesta. SonreΓ satisfecho, con los ojos cerrados y la mejilla apoyada en el colchΓ³n. Me apretΓ© alrededor de la polla de Jeongguk sΓ³lo para oΓrle sisear de placer. Sus dientes me rozaron el hombro cuando se retirΓ³ con cuidado, y ambos gemimos al sentirlo.
Jeongguk se desplomΓ³ sobre su costado con un gemido profundo y saciado, colocando una pierna sobre mi culo. GirΓ© la cabeza para mirarle y sonreΓ cuando sus largos dedos me apartaron el pelo de la cara hΓΊmeda de sudor.
β Entonces te han gustado las bragas. β Mi voz estaba ronca por mis gemidos.
Los ojos desencajados de Jeongguk brillaron, su mano se deslizΓ³ por mi columna vertebral para jugar con el borde de las bragas de encaje. TodavΓa estaban como empujadas hacia un lado, asentadas incΓ³modamente en mi trasero, pero estaba demasiado deshuesado para moverme. A pesar de que estaba tumbado en una gigantesca mancha de humedad.
β Me han gustado las bragas β confirmΓ³, con su voz caliente y Γ‘spera.
DejΓ© que mis ojos se cerraran mientras sonreΓa. β QuΓ© bien. He tomado algunas para que te las pruebes. En negro