Sipnosis
(TaJimin: Hay quienes me dijieron que se perdían en los nombres, les dejaré las parejas de cada libro)
Males necesarios
1.Desquiciado (Adam y Noah)
2.Psicópata (August y Lucas)
3.Demente (Atticus y Jericho)
4.Perturbado(Asa y Zane)
5.Transtornado (Jungkook y Jimin)
Advertencia: este libro contiene inquietantes representaciones fuera de página de agresión sexual a un personaje secundario, así como juegos de sangre y juegos de cuchillo consensuados.
Sinopsis
Jungkook Mulvaney es muchas cosas: es un hijo, un gemelo, el propietario de la marca de moda Gemini… Un psicópata asesino. Juntos, él y su hermano Asa, conforman un monstruo brutalmente eficiente, librando al mundo de depredadores que victimizan a los inocentes. La historia ha demostrado que a Jungkook y a Asa no les va bien ser separados, pero su padre ha tomado la decisión de probar esa teoría.
Jimin Navarro sabe exactamente quién es: Un hermano menor, un fashionista, un vigilante. Si bien no está contento con que su hermano mayor se haya casado con un Mulvaney, la unión tiene sus cosas positivas. Como una pasantía pagada con Gemini. Pero todas las cosas buenas tienen un costo y, para Jimin, eso es tener que soportar a Jungkook Mulvaney todos los días, lo que inevitablemente lo lleva a pensar en él todas las noches.
A Jimin no le gusta Jungkook. Es arrogante, condescendiente, autoritario e inapropiado.
También es muy sexy, brillante y es doblemente letal en comparación a Jimin.
Aun así, Jimin lo detesta. Incluso si sigue dejando que él lo bese. Y lo toque. También, incluso aunque se revolcaron una vez. Claro que fue sexo de odio y nunca volvería a suceder de nuevo. Nunca.
Excepto que envían lejos a Jungkook para que ayude a acabar con una red criminal peligrosa y él ordenó a Jimin que lo acompañara.
Jimin ha prometido mantenerse fuerte. Debe recordar que odia a Jungkook. Pero están atrapados juntos y solo hay una cama, y es muy difícil odiar a Jungkook en la oscuridad cuando le susurra que Jimin le pertenece. Jimin no pertenece a ningún hombre, pero Jungkook está decidido a que sí. Tiene una semana para demostrarle a Jimin que él es la excepción a su regla. Después de todo, ¿Quién puede decirle que no a un Mulvaney?