Bath

Summary

Jimin se duerme en la ducha y su amigo lo ayuda más de la cuenta. ( 🍜 ) ⌇ 𖠿. kootop! mimibottom! ⌇ 𖠿. boypussy boytits ⌇ 𖠿. smut (adaptación permita por ©crosslymon de wttpd)

Genre
Erotica
Author
🍥
Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

único

Jimin pasaba todo el día fuera de su casa trabajando en su oficina, vivía con su mejor amigo y llegaron a un trato, Jungkook cuida la casa mientras el mayor trabaja y así podrían mantener la calma en el hogar.


Hoy era un día en el cual el jefe de jimin se había comportado como un verdadero idiota, lo trataba como si fuera su sirviente mandándolo de aquí para allá con las manos cargadas de papeles sin ningún tipo de piedad.


El rubio ya estaba cansado de caminar y sus pobres pies no daban más, lo único que quería era darse un baño con agua tibia mientras las burbujas rodean su cuerpo y despeja su mente.


Mientras fantaseaba con llegar a su casa uno de sus compañeros, con el cual no se llevaba bien, prácticamente tiró la pila de papeles encima de su escritorio asustando a Park.


—El jefe quiere que lleves esto al edificio de enfrente, lo quiere en 10 minutos.


—Maldición...


Jimin tomó los papeles y corrió, el edificio estaba al frente pero el problema era que su oficina estaba en el piso 10. Llegó al ascensor y presionó el botón repetidas veces como si eso ayudara a que llegara más rápido, resulta que el ascensor estaba en el piso tres e iba para abajo, no le quedó otra que correr por las escaleras.


Era algo difícil y estaba con el riego de caerse y sufrir una gran lesión, pero nada era más terrible que ser humillado y luego despedido por su jefe.


Corrió lo más rápido que pudo hasta que llegó al primer piso, golpeó a muchas personas en el trayecto pero por ahora eso no importaba


Salió de su edificio para entrar en el otro, rápidamente lo dejó en la recepción y pudo respirar correctamente.


Se devolvió a su oficina donde tomó un gran vaso de agua al llegar, se sentó en su silla dispuesto a tomar un descanso pero unos nudillos golpearon su puerta.


-Con permiso señor Park, el jefe quiere que lleve esto al piso 5. -Sin más que decir el secretario se acercó a su escritorio dejando unos papeles allí para luego retirarse.


-Ese maldito... -Un poco asustado miró a su alrededor. -Mierda, hay cámaras. Debería controlarlo lo que digo.


Sin ningún tipo de ánimos se levantó de su cómoda silla para ir a entregar los papeles, esta vez si esperó el elevador.


Al entrar en el ascensor notó que estaba vacío por ende se apoyó en una de las paredes disfrutando de lo fría que estaban, cerró sus ojos esperando a que llegara a su piso pero no fue así.


Se había detenido en el piso 7 y fue ahí cuando jimin abrió sus ojos, encontrándose con su jefe.


Rápidamente se acomodó el traje y su postura, hizo una reverencia mientras el mayor entraba.


-No debes holgazanear Park, sabes que odio eso. -Estúpido viejo, pensaba el rubio.


-Por supuesto señor, no hay problemas. -Viendo como el ascensor llegó a su piso salió de el, no sin antes despedirse. -Que tenga buen día.


Hizo un mini inclinación y se retiró, soltó un gran suspiro dejando aquellos papeles en la recepción.


Decidió, esta vez, usar las escaleras para ganar algo de tiempo de descanso, las ventanas eran bastante grandes y dejaban ver hasta el primer piso, donde pudo ver como su jefe se encontraba con su mujer.


-De seguro ya va a almorzar, idiota. -Soltó luego de rodar los ojos.


-¿A quien insultas? -Preguntó un peli morado asustando a jimin.


-Mierda seokjin, casi me cago encima. -Exagerando el susto se tocó el pecho, como si quisiera detener que su corazón se saliera.


-No seas dramático, ahora responde, ¿Nuevamente insultas a tu jefe? - Kim lo conoce muy bien, por lo tanto, sabía cuanto odiaba a su jefe.


-Es que es tan insoportable, menos mal que ya se fue porque me manda a hacer todo a mi. Cree que soy uno más de sus sirvientes pero no, odio que me tomen por marioneta.


-Eso es algo que nunca va a cambiar minnie, los grandes millonarios siempre van a pensar que pueden controlar todo y a todos como se les dé la gana.


-Lo sé y por eso mismo lo odio, me dijo que no holgazaneara y míralo a él, puede ir a almorzar cuando quiera y yo tengo que esperar 2 horas más para comer.


-Tranquilo, yo te entiendo porque me hacen lo mismo pero es algo que está fuera de nuestras manos, no dejes que cosas como estas te amarguen el día.


-Tienes razón, lo siento.


-No te disculpes, está bien. Nos vemos al almuerzo, allí puedes descargar tu rabia si quieres, adiós.


Con una sonrisa el rubio se despidió de su colega y siguió subiendo las escaleras, hasta que llegó a su piso y posteriormente a su oficina.


Y que más podemos decir, así fue todo su día laboral. El jefe, luego de terminar su elegante almuerzo, volvió a mandar a jimin a todas las partes que se le podrían ocurrir.


Al final del día Park estaba hecho mierda, sentía que el zapato se había achicando al sentir su pie aprisionado.


No tenía ganas ni de caminar, tan solo quería llegar a su casa, tomar una ducha y quitarse todo el sudor de encima.


Se acercó hasta el paradero de buses y por suerte, justo venía el suyo. Lo tomó y casi se quedó dormido sentado en el, apoyó su cabeza en la ventana mirando la ciudad.


Sin darse cuenta ya había llegado, y casi se pasa de largo, tocó el timbre y rápidamente las puertas se abrieron.


Al bajar pudo sentir el aire frío golpear su rostro, algo bastante refrescante.


Su casa estaba a unas cuadras así que simplemente caminó y caminó, hasta que finalmente llegó.


Abrió la puerta de entrada teniendo a Jungkook en el sofá viendo televisión, sonrió al ver como este se reía y entró.


-Ya llegué koo... -Dijo en un tono bajo pero que el mayor logró escuchar.


-Hola mimi, ven aquí, mira esto. -Jeon insistió pero el menor se negó.


-Estoy demasiado cansado, iré a ducharme y luego directo a la cama.


-Oh, está bien, descansa.


Sin más Park subió la escaleras con pesadez, sintiéndose como un saco de papas.


Llegó hasta su habitación donde dejó su maletín y seguido se quitó la camisa, dejando solo su sostén.


Se quitó el cinturón y también los pantalones, quedando en bragas.


Se dirigió al baño y dio el agua caliente, esperó a que la tina se llenara un poco para luego meterse en ella.


Se relajó en el agua sintiéndose tranquilo, al fin algo de paz.


Sin percatarse ya tenía sus ojos cerrados y el sueño empezaba a invadirlo, quedándose dormido en la tina.


Jungkook seguía riéndose en el living por lo que daban en la tele, no se había dado ni cuenta cuando ya eran las 12 de la noche.


Rápidamente apagó la TV y también las luces, subió las escaleras y vio que la luz del baño estaba encendida.


Se acercó viendo el cuerpo, casi desnudo, del menor en la tina.


Abrió completamente la puerta dándose paso para entrar, llegó hasta el rubio y acarició su cabello.


Le pareció tierno ver a su amigo dormido así, de seguro estaba cansado por el trabajo y necesitaba descansar.


Justo en ese preciso momento a Jeon se le ocurrió algo, ¿Qué tal si ayuda a su amigo?


Para empezar, no es como si antes no hubieran tenido sexo, claro que lo hicieron. Miles de veces y por toda la casa, pero aún así, eran amigos.


Sonrió de lado acercando su mano a los pechos de Park, acarició por sobre la tela del sostén queriendo tener más contacto.


Con cuidado bajó un poco el brasier dejando a ambos senos al aire.


Se alejó de su amigo para empezar a quitar su ropa quedando completamente desnudo, su polla ya estaba erecta así que sonrió al sacarse el bóxer, viendo como se pegaba a su abdomen.


Volvió a acercarse al menor ahora tomando ambos senos con sus dos manos, amaba tocarlos, apretarlos y chuparlos.


Jugó bastante tiempo con sus pechos hasta que decidió bajar por su abdomen y llegar a su coño.


Tocó sus pliegues por encima de la braga e intentaba adentrar su dedo pero, evidentemente, no podía.


Dio paso a su dedo dejando de lado la tela y acarició mejor, tocando la bola de nervios del menor.


Mientras se entretenía jugando jimin soltaba suspiros entre sueño, se removió inquieto al sentir las caricias.


No fue mucho tiempo después cuando despertó.


- K-koo...


-Tranquilo, solo disfruta mi amor. -Lo calló besando sus labios.


Siguió con su trabajo en el coño del menor ahora adentrando dos dedos mientras seguía moliendo el clítoris.


Park empezó a jadear ante la ola de placer que lo invadió, el agua aún estaba tibia y su cuerpo ahora estaba mucho menos tenso.


-Y-yo voy a... m-mierda, sigue. -Pudo decir entre suspiros.


Jeon aumentó sus movimientos pero sacó sus dedos al instante. La cara de confusión del menor lo hizo hablar.


-Quiero que te vengas sobre mí polla.


Sin decir nada más el mayor se sentó sobre la tapa del inodoro esperando a su amigo.


-Vamos cariño, ven aquí.


Palmeó uno de sus muslos indicándole al castaño que se sentara sobre él.


Jimin no tardó mucho en salir del agua y sacar el resto de ropa de su cuerpo, se acercó al mayor y se sentó sobre sus muslos.


-Así no... quiero que me montes. -Sus manos fueron directo a la cintura del menor y su cara se acercó a su oído. -Salta mi hermosa putita, salta. -Dijo con su voz ronca y el se sintió desvanecer allí mismo.


-Sí papi. -Respondió levantándose un poco alineado con su mano la polla del mayor en su coño.


Una vez listo empezó a bajar disfrutando de aquella sensación, volvió a quedar sobre el mayor y, apoyándose sobre sus hombros, comenzó un vaivén hacia adelante y atrás.


-Eso es mi amor, hazlo como quieras. -Susurró el pelinegro soltando gruñidos de vez en cuando.


Pronto al menor se le hicieron poco esos movimientos y tomó más impulso con sus piernas empezando a saltar sobre la polla del mayor.


Con ayuda de las manos de Jeon, que se encontraban en su cintura, pudo tomar más fuerte y empezar a saltar más rápido sobre él, aún que claro, igual se cansaba y tomaba pequeños descansos.


Jimin se sintió sobre estimulado cuando la fricción hacia efecto en su clítoris, sintió sus piernas flaquear y su respiración faltar.


Gimió agudamente y se vino sobre la polla del pelinegro, dejó de hacer cualquier movimiento para poder respirar correctamente.


Casi no sentía las piernas y su cuerpo se encontraba completamente sudado, aún tenía leves espasmos por su reciente orgasmo.


Por el lado del mayor, aún necesitaba un poco más de acción para venirse pero aún así le complacía ver a su amigo destruido por su polla.


-Bien hecho cariño, pero yo también me quiero venir. -Dice tocando el cabello del menor.


-Está bien, déjamelo a mi. -Sin decir otra palabra, con cuidado, Park se levantó y se arrodilló frente al mayor.


Quien, inmediatamente, abrió sus piernas y se apoyó hacia atrás, mientras una de sus manos sostenía su cabeza y la otra quedaba olvidada sobre sus muslos.


Jimin se lamió sus labios al tener la erecta polla de su amigo frente a sus ojos, dio una corta pero oscura mirada al mayor y procedió a lamer su extremidad.


Pasó su lengua por todo el largo, desde la base hasta la punta, donde se quedó succionando un poco el glande.


Mordió levemente la punta luego ingirió toda la polla en su boca, empezó a subir y bajar a la vez que lo succionaba.


Jeon se deleitaba con aquella vista soltando gemidos camuflados con gruñidos.


Jimin siguió con su trabajo y de vez en cuando intercalaba su boca con su mano, quedando chupando solo la punta y masturbando el resto con su mano.


Unos pocos minutos después Jungkook dejó salir todo su semen llenando la boca del menor, este, con un poco de dificultad, tragó todo el líquido blanquecino degustando de lo amargo que era.


Jeon tomó fuertemente los cabellos del menor haciendo que este soltaba su polla de un tirón.


Lo jaló hacia atrás mientras su torso se acercaba a él, quedó cara a cara con su amigo y besó sus labios.


No amorosamente, si no que todo lo contrario. Era demasiado brusco y rápido, jimin no pudo seguirlo mucho el ritmo.


Cuando el mayor se cansó simplemente lo soltó y se levantó del inodoro para salir del baño.


El rubio se quedó sentado en el frío suelo mientras veía como su amigo lo dejaba ahí, lamió sus labios y soltó un suspiro.


Le encantaba que fuera así, tan cortante y distante.


Se levantó y volvió a dar el agua, solo que esta vez sí era para quitarse el sudor de encima.


Luego de aquella ducha con agua fría pudo ir a su cama y dormir tranquilamente.


Estaba listo para empezar el próximo día con el mejor de los ánimos, todo gracias a su amigo.