a bumpy road–YM Boypussy

Summary

Yoongi estΓ‘ ansioso por que su hermano mayor regrese de la universidad para el verano. Nunca podrΓ­a haber imaginado cuΓ‘nto se divertirΓ­an en el camino a casa. 🌻ADAPTACIΓ“N 🌻 β˜„οΈ Que disfruten su lectura β˜„οΈ

Uno

Me despertΓ© con un golpe en mi puerta. ------------Despierta Yoonnie– gritΓ³ mi madre. –Nos vamos en 10 minutos, y si no estΓ‘s listo, tendrΓ‘s que pagar mucho.– Una amenaza vacΓ­a que sabΓ­a que mi mamΓ‘ pusilΓ‘nime nunca cumplirΓ­a. Sin embargo, realmente necesitaba levantarme de la cama. Mi papΓ‘ no serΓ­a tan indulgente si no lo hiciera.



Era una cΓ‘lida y pegajosa maΓ±ana de verano. El sol se asomaba a travΓ©s de mis persianas, como para recordarme que habΓ­a dormido hasta tarde. Era el primer sΓ‘bado de vacaciones de verano despuΓ©s de terminar mi primer aΓ±o de secundaria. Un dΓ­a glorioso que deberΓ­a haber sido recompensado durmiendo hasta tarde, relajΓ‘ndome en la comodidad de mi cama y tal vez incluso acariciando mi erecciΓ³n matutina adolescente dura como una roca que estaba armando una carpa en mis sΓ‘banas.


Desafortunadamente, no habΓ­a tiempo para eso. Mi hermano mayor, jimin, acababa de terminar su primer aΓ±o de universidad. Por supuesto, la carga de sacar todas sus pertenencias de su dormitorio y regresar a nuestra casa durante el verano habΓ­a recaΓ­do sobre mis padres y sobre mΓ­, que fue el motivo del rudo despertar distribuido por mi madre.


TirΓ© mis sΓ‘banas y me levantΓ© de la cama. DespuΓ©s de un buen y largo estiramiento matutino, mirΓ© mi pene aΓΊn erecto, como si dijera, me ocuparΓ© de ti mΓ‘s tarde. Sin perder tiempo, rΓ‘pidamente me puse un atuendo compuesto por pantalones cortos de gimnasia y una camiseta sin mangas. Mis hombros y bΓ­ceps se habΓ­an beneficiado de todos los entrenamientos de fΓΊtbol americano durante la temporada baja, y secretamente esperaba que algunos de los chicos de la escuela de jimin se fijaran en mΓ­ mientras lo ayudaba a mudarse.


No habΓ­a visto a mi hermano desde que llegΓ³ a casa para las vacaciones de Navidad, y aunque nunca lo admitirΓ­a, estaba emocionado de tenerlo de vuelta en casa para el verano.

A lo largo de nuestra infancia, Jimin y yo siempre hemos sido cercanos. Aunque hubo discusiones interminables y las tΓ­picas peleas entre hermanos, al final del dΓ­a siempre supe que Jimin me respaldaba y el sabΓ­a que yo lo apoyaba a el.

Jimin nos sorprendiΓ³ tanto a mis padres como a mΓ­ cuando nos dio la noticia de que irΓ­a a la universidad en Seoul, a muchas horas de distancia de nuestro natal de daeugu. Con sus buenas calificaciones, servicio comunitario y habilidad para escribir ensayos de admisiΓ³n increΓ­bles, podrΓ­a haber elegido la escuela, pero siempre pensΓ© que se quedarΓ­a cerca de casa. Nunca me habΓ­a dado cuenta de lo mucho que realmente me preocupaba por mi hermano, hasta que mis padres y yo lo dejamos en el dormitorio de la universidad y nos despedimos cuando comenzΓ³ su primer aΓ±o. Entonces, me prometΓ­ a mΓ­ mismo que apreciarΓ­a los meses que pasΓ© con nosotros en casa durante el verano, e incluso tratarΓ­a de no quejarme del hecho de que mi primer sΓ‘bado de vacaciones de verano lo pasarΓ­a sacΓ‘ndolo de su dormitorio y llevΓ‘ndolo de vuelta a casa. nuestra casa.


Ahora completamente vestido, y mi pene todavΓ­a duro bombeado por completo de hormonas adolescentes escondido de forma segura detrΓ‘s de la cintura elΓ‘stica de mis pantalones cortos, abrΓ­ la puerta de mi habitaciΓ³n y saltΓ© escaleras abajo. Mi mamΓ‘ y mi papΓ‘ ya me estaban esperando en el auto, ansiosos por salir a la carretera y comenzar nuestro viaje a Seul.


AbrΓ­ la puerta de nuestro espacioso SUV y me deslicΓ© en el asiento trasero. Aunque era un auto enorme, sabΓ­a que necesitarΓ­amos cada centΓ­metro para acomodar todas las pertenencias de Jimin. Aunque era lo que algunas personas podrΓ­an describir como minimalista, jimin tenΓ­a una gran colecciΓ³n de libros de texto, diarios y otros ΓΊtiles escolares cuando lo mudamos al comienzo de su primer semestre, y solo podΓ­a imaginar lo que habΓ­a acumulado durante el curso de su primer aΓ±o.


El viaje a Seul fue largo, tranquilo y, como era de esperar, sin incidentes. Mis padres se involucraron en charlas, discutiendo sus planes de verano y emocionados de ver a Jimin y tenerlo en casa. PasΓ© la mayor parte del viaje mirando por la ventana y soΓ±ando con toda la diversiΓ³n que traerΓ­an los meses de verano. Libertad de tarea y exΓ‘menes, lindos chicos en bikini en la poza de nataciΓ³n, tomando cervezas a escondidas del mini-refrigerador de mi papΓ‘, y tal vez incluso perdiendo la virginidad con mi novio.


Finalmente, despuΓ©s de lo que pareciΓ³ una eternidad, llegamos al campus y nos detuvimos en el estacionamiento del dormitorio de mi hermano. De pie al costado del edificio, con una gran sonrisa en su rostro y los brazos llenos del puΓ±o cargado de sus pertenencias, estaba jimin.


No pude evitar notar lo impresionante que se veΓ­a a la luz del sol de la tarde. Sus ojos azul claro estaban muy abiertos por la emociΓ³n, y su cabello rubio y lacio ondeaba libremente con la brisa de verano. Claramente se las habΓ­a arreglado para salir de la biblioteca, donde supuse que habΓ­a pasado gran parte de su tiempo durante su primer aΓ±o, y disfrutado del agradable clima de verano, mientras sus piernas largas y tonificadas y su cara pecosa brillaban con un brillo intenso. bronceado resplandeciente.


Nos saludΓ³ con la mano cuando nos detuvimos en un lugar, claramente tan feliz de vernos como nosotros de verlo a el, y gritΓ³: –‘Lo lograste!


Tan pronto como salΓ­ del auto, sentΓ­ dos brazos envolviΓ©ndome y el cΓ‘lido cuerpo de mi hermano apretΓ‘ndose contra el mΓ­o, mientras me daba un abrazo de bienvenida largamente esperado. Nos abrazamos por un momento, lo suficiente para que supiΓ©ramos que estΓ‘bamos felices de vernos.


Cuando rompimos el abrazo, jimin puso su mano sobre mi cabeza, me alborotΓ³ el cabello y susurrΓ³: –Te extraΓ±Γ©, Yoongi.


El fue la ΓΊnica persona que alguna vez me llamΓ³ por mi nombre completo. Para todos los demΓ‘s yo era Yoon Min, y odiaba cuando alguien mΓ‘s me llamaba por mi nombre completo. Cualquiera excepto jimin. Mis padres me llamaban Yoongi cuando estaba en problemas. Mis amigos me llamaban Yoongi cuando querΓ­an molestarme. Pero cuando Jimin me llamΓ³ Yoongi, es como si estuviera diciendo, sΓ© quiΓ©n eres, quiΓ©n eres realmente, y siempre estarΓ© aquΓ­ para ti.


–Yo tambiΓ©n te extrañé– respondΓ­. Nos sostuvimos la mirada por otro momento, y luego mirΓ³ a mis padres y luego a mΓ­ y dijo: –Bueno, comencemos.


Las siguientes horas las pasamos los cuatro subiendo las escaleras hacia el dormitorio de jiminie, juntando tantas de sus pertenencias en nuestros brazos como pudimos, y llevΓ‘ndolas al auto. Jimin trabajΓ³ a un ritmo increΓ­ble, sin detenerse nunca para recuperar el aliento o tomar un descanso. El estaba en tan buena forma como yo, lo cual era increΓ­ble considerando que habΓ­a estado haciendo ejercicio todos los dΓ­as para mantenerme en forma para la prΓ³xima temporada de fΓΊtbol.


En poco tiempo, se convirtiΓ³ en una competencia entre jimin y yo, quiΓ©n podΓ­a llevar mΓ‘s artΓ­culos en un solo viaje. ObservΓ© descaradamente su culo redondo y apretado rebotar escaleras arriba despuΓ©s de cada viaje. DespuΓ©s de todo, tΓ©cnicamente era su culpa que no tuviera la oportunidad de tener una sesiΓ³n de masturbaciΓ³n esta maΓ±ana, y por eso me sedujo tanto su figura tan bien esculpida.


Realmente nunca habΓ­a pensado en mi hermano de una manera sexual, pero tendrΓ­a que estar ciego para no darme cuenta de lo hermoso que era. Bailar contemporΓ‘neo mantenido su cuerpo en excelente forma y tenΓ­a una belleza natural que brillaba intensamente que no requerΓ­a maquillaje para llamar la atenciΓ³n. PodrΓ­a haber elegido a los chicos de nuestra escuela secundaria, pero el enfoque de Jimin siempre se habΓ­a centrado en el trabajo escolar y los deportes. Me preguntΓ© si eso habΓ­a cambiado desde que se mudΓ³ a la universidad y quΓ© tipo de aventuras habΓ­a tenido en su primer aΓ±o.


Para cuando cargamos todo en el auto, jimin y yo estΓ‘bamos cubiertos de sudor y el otrora espacioso vehΓ­culo ahora estaba lleno hasta los topes, dejando solo un lugar libre en la tercera fila de asientos.


–Bueno, parece que tendremos que dejarte atrΓ‘s– le bromeΓ©. –SΓ­ claro– respondiΓ³ el, –MamΓ‘ y papΓ‘ me aman mucho mΓ‘s que a ti, te dejaremos aquΓ­.–, Me hizo un gesto mientras lo decΓ­a, y yo le hice un gesto a la derecha. Empezamos a jugar a pelear antes de que nuestro papΓ‘ nos separara y dijera, –––bien, eso es suficiente. A este paso no estaremos en casa hasta medianoche. Ustedes tambiΓ©n, tendrΓ‘n quΓ© ir uno sentado arriba del otro. SerΓ‘ incΓ³modo, pero sobrevivirΓ‘n.


Jimin y yo nos miramos y nos dimos cuenta de que era nuestra ΓΊnica opciΓ³n. –Bien ––respondiΓ³ jimin en broma, rodando los ojos. –Supongo que puedo sentarme en el pequeΓ±o idiota apestoso.


Mi mamΓ‘ y mi papΓ‘ se subieron al auto y yo me metΓ­ en el asiento trasero restante que Jimin y yo tendrΓ­amos que compartir. Jimin trotΓ³ de regreso al dormitorio, gritando que se quedara detrΓ‘s de el –Tengo que ir a despedirme de uno de mis amigos. Vuelvo enseguida.


DespuΓ©s de esperar varios minutos en el auto, mi padre comenzΓ³ a impacientarse. VolviΓ³ a mirarme y refunfuΓ±Γ³: –Ve a ver por quΓ© tu hermana tarda tanto.


A regaΓ±adientes, salΓ­ del auto y me dirigΓ­ hacia el dormitorio. DespuΓ©s de buscar a Jimin en algunos de los pasillos, escuchΓ© su voz proveniente de una de las habitaciones. Justo cuando estaba a punto de llegar a la puerta de la habitaciΓ³n en la que el estaba, me di cuenta de que estaba hablando con un chico.


Me detuve antes de llegar a la habitaciΓ³n, no queriendo interrumpir, pero tambiΓ©n curiosa por escuchar el contexto de la conversaciΓ³n.

–Realmente te extraΓ±arΓ© este verano, Jungkook. Tal vez incluso pueda convencer a mis padres de que compren el auto para un fin de semana y vengan a visitarte– escuchΓ© decir a mis hermano.

–Yo tambiΓ©n te extraΓ±arΓ©, jimin. EstarΓ© pensando en este hermoso rostro tuyo cada vez que cierre los ojos– respondiΓ³ el niΓ±o.


Me tomΓ³ por sorpresa escuchar a alguien hablar de mi hermano de esa manera. Aparentemente, jimin habΓ­a permitido que sus intereses incluyeran a alguien durante su primer aΓ±o.


Entonces escuchΓ© el innegable sonido de labios besΓ‘ndose. Incapaz de contener mi curiosidad, asomΓ© la cabeza por la puerta. AllΓ­ estaba el, mi hermano jimin, besΓ‘ndose con su "amigo" Jungkook. Mientras veΓ­a sus lenguas chocar y deslizarse en la boca del otro, no pude evitar preguntarme quΓ© se sentirΓ­a si la lengua de Jimin tocara la mΓ­a. Sentir su boca contra la mΓ­a y escucharlo gemir en voz baja, mientras muerde suavemente mi labio inferior, justo antes de apartar su boca.


SentΓ­ que la sangre corrΓ­a por mi pene que se endurecΓ­a rΓ‘pidamente y que ahora sobresalΓ­a notablemente de mis pantalones cortos. Una ola de emociones se apoderΓ³ de mΓ­. Curiosidad, de a quΓ© sabrΓ­an esos labios suaves. Envidia, que Jungkook llegara a conocer, pero yo no. VergΓΌenza, que estos pensamientos fueran dirigidos hacia mi hermano. Pero sobre todo ganas. Deseo, sentir a alguien que amo tanto, alguien tan hermoso y amable, que me demuestre que tambiΓ©n me ama.


Y mientras mi hermano susurraba en voz baja: –Te amo, Jungkookie– no pude evitar imaginar que, en cambio, habΓ­a susurrado: –Te amo, Yoongi.


Los dos se abrazaron por unos momentos mΓ‘s. Me dije a mΓ­ mismo que era el miedo a la molestia y la ira de mi padre, pero en el fondo sabΓ­a que eran mis celos de Jungkook lo que hizo que me aclarara la garganta y entrara por la puerta.


Sorprendido de verme y un poco avergonzado, mi hermano rΓ‘pidamente se sonrojΓ³ y rompiΓ³ el abrazo con Jungkook.


–Oye, umm, papΓ‘ se estΓ‘ poniendo bastante inquieto, asΓ­ que probablemente deberΓ­amos salir de aquí– le hablΓ© torpemente a mi hermano, tratando de evitar el contacto visual con el chico que ahora sabΓ­a que era Jungkook.


–Oh, claro, lo siento– respondiΓ³ el. Jimin se volviΓ³ hacia Jungkook y dijo en voz baja, –hasta pronto– y rΓ‘pidamente saliΓ³ de la habitaciΓ³n.


Cuando Jimin y yo regresΓ‘bamos al auto, el se girΓ³ hacia mΓ­ y me dijo: –Simplemente no le digas a mamΓ‘ y papΓ‘, ΒΏde acuerdo?


–Si, vale. SerΓ‘ mejor que inventes una buena historia de por quΓ© necesitas el auto para el fin de semana– bromeΓ© con el. –De lo contrario, papΓ‘ nunca te dejarΓ‘ tenerlo.


Jimin me guiΓ±Γ³ un ojo y dijo: –Buena pregunta, Yoongi.