LA TIERRA DE LAS PROMESAS

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Summary

LA TIERRA DE LAS PROMESAS PROLOGO Antes de la luz, solo había oscuridad, luego existieron unos seres celestiales estos fueron llamados ángeles, estos eran tan poderosos creados por dios omnipotente, todo era tan perfecto pero aquella felicidad no duro, pero no todo duro Lucifer se revelo. Una guerra estallo, el cielo se divido el bien contra el mal. Todos los ángeles se vieron a elegir entre la santidad del cielo o el caos que imperaba Lucifer, hubo un ángel que no decidió dado que creyendo que por lo único que valía la pena decidir era una fuerza a la que se conoce como amor. Pero no callo solo sino todos aquellos ángeles que no eligieron todos cayeron por un destello de furia omnipotente, desterrados en la tierra hasta que el ángel rebelde decía por uno de los dos lados en la guerra que no tendra fin, hasta la actualidad. Eso ocurrió hace mas de dos milenios cuando aun no eramos nada.

Status
Ongoing
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
13+

CAPÍTULO I


Desde que eres niño tus padres te enseñan y te cuentan historias pequeñas en donde los niños que no se portan bien se los lleva el hombre del costal. Pero desde que yo era una niña de tres años, mi abuela me contaba historias diferentes en donde había muchos seres sobrenaturales, además de una profecía una que era latín, la verdad no recuerdo como era, pero estoy segura que podría reconocerla si la escuchara una vez más.


QUERIDO DIARIO.

Hoy será diferente mi sonrisa dirá estoy bien, ya no seré la pobre niñita que perdió a su mama. Ya casi 1 año desde que murió así que voy a cambiar hare como si no hubiera pasado nada, hare que este orgullosa de mi en donde quiera que este.


Deje el diario en mi cama, me pare de ahí tome la mochila que estaba encima del escritorio, salí de mi cuarto rumbo a la cocina en donde tomaría mi lindo y delicioso café habitual, al terminar de bajar las escaleras me encontré con mi papa.


Hola papa, buenos días – dije besando su mejilla izquierda.

Hola hija buenos días. ¿Cómo amaneciste, ansiosa por ya llegar? – me dijo mi papa

Bien papa, ¿y tú? – dije tomando café

Excelente, nos vamos – me dijo tomando su maletín

Si – dije sonriendo yendo detrás de el


Mi padre manejaba el auto rumbo a la preparatoria, mi padre es profesor se llama Stephen Montes, mi abuela es igual profesora de religión, mi padre da historias, no soy la típica chica que se avergüenza de su familia la lleve y traiga a la escuela de igual forma que trabajen en ella, yo amo a mi familia tal como es, soy hija única. Al llegar a el estacionamiento mis mejores amigas me esperaban a lado de Marcus a él lo van a transferir a un internado en Boston.



Hola chicas y Marcus – dije sonriendo

Hola Amelia ¿Cómo estás? – dijo Aiden mi amiga.

Mi mejor amiga Aiden es alta, de cabello castaño, ojos cafés claro, con una sonrisa contagiosa.

Bien Aiden, gracias por preguntar – dije caminando a mi casillero por mis libros.

Aguarden señoritas, yo ya no puedo estudiar aquí mis padres al fin terminaron de dar el traslado, solo venía a despedirme ya que el avión sale en veinte minutos – nos detuvo en la entrada para decirnos Marcus

¿En serio? – decía Emma, mi otra mejor amiga ella es más bajita que las dos, aparte que es castaña

Si, las voy a extrañar mucho, pero al parecer ya no quisieron esperar más tiempo – nos mencionó Marcus triste por su partida.

Te quiero mucho, cuídate no importa la distancia ni nada si quieres un consejo, un abrazo, un saludo, solo dímelo y lo tendrás te adoro – dije llorando por su partida.

Yo igual pequeña, nos volveremos a ver, ten por seguro que sí, n importa la distancia estaré ahí para ti – me dije Marcus llorando igual.

Te queremos – gritaron Emma y Aiden juntas.


Cuando lo vimos partir se sintió tan mal verlo irse sin nosotras, pues desde que tengo memoria hemos estado juntos, él fue mi primer mejor amigo a diferencia de las chicas que ellas son más alocadas, el me entiende, me comprende, la verdad no sé qué voy a hacer sin él.

Nos fuimos a el salón después de ir por nuestros libros, no hubo más noticias ni malas ni buenas, todo transcurría normal, pero seguía con el mismo presentimiento que algo cambiaria y era normal porque cuando eres feliz siempre ha de llegar la desgracia, pero ahora es diferente estoy ansiosa porque llegue ese gran cambio espero que este bien pensar así.

Al fin cuando tocaron el timbre se sintió bien, nos fuimos al gran comedor que se note el sarcasmo o mejor dicho nuestra pequeña cafetería, aunque la amo, así como es, cada una tomo su desayudo que consistía en Aiden tomo una ensalada, una manzana, una botella de agua mientras que Emma tomo una manzana, agua, pizza. Por último, yo tome café, ensalada y un café extra, nos fuimos asentar a nuestra mesa de siempre que era la única que estaba disponible para comer en silencio hasta que Aiden hablo.


Bueno si él se fue, pero no significa que nos debamos de deprimirnos toda la vida es mejor hablar de muchas cosas, entretenernos con algo, todas lo vamos a extrañar, pero tal vez fue lo mejor que lo transfirieran encontrara algo bueno haya – dijo Aiden comiendo de su manzana.

Tiene razón Aiden , Amelia debemos de estar bien a Marcus no le hubiera gustado vernos triste por su partida, le gustaría vernos riendo como siempre – dijo Emma tratando de sonreír.

Supongo que tiene razón, bien chicas. ¿Qué haremos ahora? . Para evitar pensar en que ya se fue Marcus – pregunte tomando de mi café.

No sé, ir de compras – menciono Emma

No mejor vamos de fiesta – igual dijo Aiden.

No – dijimos Emma y yo al mismo tiempo.

Mejor hacemos una linda pijamada en mi casa y listo – dije terminando mi ensalada.

Me parece genial ahora solo falta que te den autorización y todo será genial – me recordó Aiden.

Bueno eso además de que nos den permiso a nosotras dos – le menciono Emma.

Sera fácil, además que mi padre las quiere como si fueran sus hijas – dije feliz.

Eso espero porque si o mejor vamos de fiesta para evitar complicaciones en todo lo demás – decía esperanzada Aiden viéndonos.

Mira si no, nos llegaran a dar permiso, puede que terminemos yendo a una fiesta ya que ir a una es bueno para la rutina descansar que no – decía Amelia terminándose su ultimo café.

Supongo, aun cree que y espero que nos den permiso solo hay que esperar que accedan nuestros padres porque en serio no quiero ir a una fiesta, pero por nuestra amistad lo hare – dije Emma negando la cabeza.

Ambas nos paramos, para abrazarla, toco la campana que era el comienzo de las demás clases así que nos fuimos a historia que la daba mi papa, lo extraño es que cuando llegamos no estaba, mi padre jamás llega tarde a ninguna clase, pero al no estar nos dijeron que nos fuéramos como los demás módulos de las demás clases. A sí que decidimos irnos a mi casa, pero antes fuimos a comprar para lo que ocupáramos para la pijamada Aiden nos hizo señas que fuéramos en su auto Emma en la parte de atrás mientras que yo me senté en el asiento del copiloto.

Manejaba Aiden mientras que nosotras dos cantábamos a todo pulmón Saturno de Pablo Alborán hasta que nos detuvimos en el club de su hermano, es alto, de piel clara, ojos verdes y rubio, pero lo que tiene de atractivo, lo tiene de tedioso es realmente insoportable, Aiden se bajó del auto se veía que discutían ya que su hermano Alejandro, tiene 22 años es mayor que Aiden ya que ambas tenemos dieciséis años mientras que Emma es la que tiene diecisiete años, como decía Alejandro tiro el cigarrillo se acercó a brutamente a Aiden ya que no lo soporto, salí del auto, me acerqué apresuradamente a ellos, para empujarlo lejos de ella.

Amelia – me toco el hombro, sorprendida Aiden

No porque seas mayor que Aiden te da el derecho a quererla intimidar y menos delante de mí, eres su maldito hermano mayor deberías de protegerla – dije realmente enojada.

Amelia no te metas si sabes lo que te conviene – me dijo amenazadoramente Alejandro.

Pues como vez que, si me meto, ya quisieras tener una hermana como Aiden, es maravillosa, la mejor amiga que he tenido al igual que Emma – dije furiosa cruzando de brazos.

Déjalo Amelia es mejor irnos, vámonos – me halo lo suficiente para atraerme a ella, ocasionando que mi collar saliera a la luz.

¿Ese collar es? - me miro sorprendido Alejandro.

Vámonos Amelia, debemos de hacer otras cosas - me pidió Aiden.

Bueno me dirás porque tu hermano reacciono así al ver mi collar – dije en el coche.

Bueno nada en particular, te soy sincera ya sabes cómo es el, no le tomes importancia a nada de lo haga o diga, o en su defecto te enseñe, en serio – me dijo viéndome seria.

Cuando al fin terminamos de comprar todo lo que ocuparíamos para la pijamada fuimos a mi casa, en donde mis mejores amigas bajaron las bolsas yo abrí la puerta de la casa, es de dos pisos, mi habitación queda en el segundo piso al fondo del pasillo llegar fue extraño siempre estaba esperando Marcus en la puerta con lo demás, ahora ya no será así, nos sentamos en la cama, Emma fue aponer en la pantalla, puso la película de Crepúsculo Amanecer parte 1, Aiden le gusta Jacob Black a mi parecer en lo personal me agradan los actores pero de hacerme llamar una gran fan de ellos no estoy segura.

Nuestra pijamada fue increíble estuvimos viendo películas, comimos palomitas, yo tome café, ellas dos su refresco, escuchamos música hasta que al fin logramos dormirnos cada una en lado diferentes. Aiden en la cama mientras que Emma en el pequeño sillón que estaba enfrente de mi cama, y yo pues solo recuerdo haberme sentado enfrente de la ventana con mi diario en brazos, ya que estaba escribiendo algunas cosas que sentía en su momento, pero se me olvido guardarlo, pero me quede dormida.

El despertar por tu alarma cada día pues ya es costumbre, pero despertar por la luz del sol queda directo en tu cara es una sensación horrible, más cuando te quedaste dormida a partir de las cinco de la mañana, oía a mi abuela hablando, pero estaba tan cansada que preferí ignorarla, estaba hablándonos del otro lado de la puerta hasta que Aiden le contesto.

Si, señora Montes, ya escuchamos vamos en seguida – decía mi amiga aventando cojines a Emma y a mí.

Bien niñas apresúrense – dijo mi adorable abuela.

Aiden – se quejó Emma cuando Aiden la tiro de la cama.

Perdón, pero no me hacías caso alguno – dijo ella en su defensa.

Si no bajamos estoy segura que mi abuela nos vendrá a levantar de una manera no tan agradable, así que vamos – decía Amelia yéndose al baño de su recamará.

Si – decían ambas recogiendo sus cosas del piso.

Te vemos a bajo Amelia no tardes para que no hagas enojar a tu abuela – dijeron las dos al mismo tiempo.

Dan miedo cuando hacen eso, ni son hermanas, pero si ahora bajo – dijo Amelia desde el baño.


Decidí que antes de bajar era mejor para mi bañarme así que cuando salí de mi baño, fui a mi pequeño closet para terminar de arreglarme, decidí ponerme un lindo vestido de color celeste, me peine en media coleta, me coloque bien mi ollar y por penúltimo mis amados botines negros con la chaqueta negra. Al terminar me acerque al espejo para observarme, luego me percate que de todo el desastre de mi cuarto mis mejores amigas lo habían terminado de arreglar, busque a mi amado diario hasta que lo vi en cerca de mi ventana, me acerque para tomarlo, pero en ese momento sentí que me observaban así que alce la vista topándome por unos breves pero tormentosos momentos con su mirada lo único que vi fueron sus ojos color café y sus cabello rubio no se si era todo pues tenía encima el gorro de su chamarra fue todo lo que pude observar antes de que se marchara, me olvide de mi fantasía sabiendo que para mí lo mejor era bajar, deje el diario en el escritorio salí de mi habitación, estaba casi terminado de bajar las escaleras cuando escuche susurros.


Debes de hacerlo – decía Aiden susurrando.

No aun no es tiempo, no podemos arriesgarlo todo aun no es el momento – dijo mi abuela susurrando.

Sin querer hice ruido cuando bajaba, lo que significó que me descubrieran ya que de la cocina salió mi papa y Emma apurados como si intentaron ver una reacción en mi cara. Por lo que tuve que actuar rápidamente.


Todo en orden – dije yendo a la cocina.

Si, hija debería de no estar en orden – dijo mi papa siguiéndome a la cocina.

Tranquilo todo en orden y que vamos a desayunar hoy, perdón se me olvido, buenos días – dije tratando de actuar normal.

Pues hay fruta, café, leche, pan de dulce, galletas y pan tostado – decía mi abuela sonriendo.

Ten mi niña provecho – me dio un plato lleno de comida.

Gracias abuela – dije tomando una taza de café.

Hija te quería decir algo realmente importante, sé que vas a tomar bien esta noticia porque eres realmente especial por eso confió en ti hija – dijo mi papa totalmente serio.

Dime papa – dije intrigada.

Veras hija, hablando con tu abuela he determinado que es la mejor opción el mudarnos, ya que nos sigue afectando demasiado la muerte de tu mama por ende es mejor que nos mudemos, pero quiero tu opinión así que si para ti no hay inconveniente el irnos a el Internado Ángel ya que nos han ofrecido un buen empleo y será un gran cambio – dijo mi papá esperanzado.

Papá no necesitas para nada tratar de convencerme de nada, si tú crees que para nosotros como familia lo mejor será que nos mudemos estoy de acuerdo, así que vamos, solo que las voy a extrañar chicas – dije viendo a mis mejores amigas.

De eso no te preocupes – me dijo Emma feliz.

¿He? - dije totalmente desconcertada.

Bueno hemos hablado con nuestros padres a escondidas de ti, han aceptado que vayamos a estudiar contigo a ese internado, en donde vas tú, ya sabes que la verdadera amistad no se pierde – dijo tomando mi mano Aiden.

Eso será maravilloso, será un nuevo desafío para las tres, pero juntas estaremos bien y sé que mi abuela junto a mi papa lo vamos a lograr – dije abrazando a mis mejores amigas.

Ten por seguro que nada cambiara siempre estaremos a tu lado – me dijo mi abuela dándome un beso en la frente.


Cuando acabamos de desayunar me pidió mi padre que fuera a hacer las maletas ya que nuestro viaje era hoy además que el avión rumbo a nuestro destino salía en dos horas, eso fui a hacer me dio tanta nostalgia el empezar a quitar mis cosas, aquí vive mis mejores momentos a lado de mi mama, mi abuela y mi padre, cuando las conocí a ellas dos incluso lo de Marcus, saque cada maleta guarda que tenía pues no tenía pensado dejar nada, comencé aguarda toda mi ropa hasta que no quedo nada en los muebles ni closet, mis libros que eran la mitad de diarios y la otra mitad libros que me encantaban leer, metí la computadora para que no le pasara nada la puse en su funda. De ahí pase mi diario en la mochila, mis lapiceros, mi cargador del celular, baje las maletas con ayuda de mi papa todo lo fue metiendo en el coche, por poco se me olvidaba mi caja especial que fue el último regalo de mi mamá, en esta estipulo que debía de abrirla sola cuando cumpliera los 17 años créanme que no se abrirá hasta esa edad ya lo intenté todo. Nos metimos en el auto mi padre conducía mientras que yo iba en los asientos de atrás escuchando música para poder despedirme de mi mama pues quien sabe hasta cuando pueda venir a verla.

En el avión ni siquiera noté que estaba dando sueño hasta que comencé a soñar, era como estar en el campo, había mucho pasto, pero había algo que destacaba en lo personal, algo que hacía más atracción a ese lugar, había 12 pilares hechos de pura piedra algo extraño ya que los pilares se escondieron cunado apenas di el segundo paso, creyendo que estaba en mi comienzo de volverme loca, se escuchó fuerte y claro. Solo la elegida por medio de sangre podrá activarlos, pero cuidado si cae en manos equivocadas pude llegar a hacer la destrucción de todo el mundo. Si me acerqué a un pilar no sabía porque solo le hice caso a mi instinto, mi marca de nacimiento comenzó arderme por lo cual retrocedí por miedo a no saber que ocurría, pero cada vez dolía más y más hasta que desperté sudando y jadeando por todo lo que estaba sintiendo, mi abuela me observo queriendo entender que me estaba pasando, pero yo no le di importancia a esa mirada hasta que me calmé y sentí llenos mis pulmones de oxígeno que no sabía que retenía.


Todo en orden – dijo mi abuela preocupada.

Si abuela solo que tengo un poco de calor – dije un tanto inquieta

Si segura cariño, yo tengo un poco de frio – dijo mi abuela

A ok, me iré a el baño duerme si quieres yo estaré en el baño - dije yéndome

Está bien – dijo mi abuela tratando de dormir.


Llegue a el baño me heche un poco de agua encima para despertar más esta era la verdadera razón por la que tomo demasiada cafeína y trato de no dormir mucho, comencé a odiar dormir más de cuatro horas seguidas porque comenzaron las pesadillas, cada día de mi vida he tomado café eso me ayuda a mantener mi insomnio he llegado a tomar café 9 veces en un día, debo de tener la cafeína en mi sistema solo así se me quita estar soñando con estas cosas después de calmarme decidí salir del baño pude ver a mi papa dormido, Emma y el hermano de Aiden dormidos mientras que Aiden estaba escuchaba música, me asegure de no hacer ruido para no despertar a mi abuela quien se veía pacíficamente dormida, cuando lo conseguí llame a la azafata quien muy amablemente fue por lo que le pedí café.

Mientras que esperaba pacientemente que el vuelo llegara a su destino algo llego en mi memoria un viejo recuerdo de mi madre aquella joven señora de no más de treinta y dos años, su cabello es castaño, ojos color café claro, piel claro, pero no tanto, mi madre corría tratando de atraparme al igual que yo corría tratando de escapar de ella, pero con tantas risas y jugueteos me termine tropezando lo que ocasiono que me raspara lo suficientemente para empezar a llorar por aquel raspón mi madre inmediatamente me atrajo a ella, me cargo para llevar a la casa exactamente a el salón mientras ella me curaba, me cantaba para evitar que yo llorara cosa que funcionaba hasta que claro llego papá me pidió que me fuera a mi cuarto, comenzaron a pelear todo por mi culpa yo simplemente comencé a llorar en silencio pues no quería que sus padres se pelearan por mi culpa hasta que se dejó de escuchar ruido, ese extraño recuerdo fue un día antes de mi cumpleaños número seis y no sé por qué pero ya no puedo recordar todo lo que sucedió después de ahí.

No sé porque me vinieron esos recuerdos, pero sé que esos días ellos últimamente ellos dos no se llevaban bien pero antes de que mi madre falleciera ellos pudieron hacer las paces como matrimonio, padres y amigos para que ella muriera felizmente cosa que agradecí profundamente pues lo que más quería es verlos feliz.

Le hice señas a la azafata para que viniera.

Una disculpa, pero me podría decir cuando falta para que aterricemos – le dije observándola seriamente.

Exactamente media hora para llegar a la pista de aterrizaje señorita, si me disculpa me retiro, hasta luego – me dijo yéndose con otra persona.

Gracias – susurre para ella.

Después de aquella pequeña conversación recordé que mi mamá me regalo su diario pues ella siempre traía el suyo cuando necesita expresar como se sentía o como estaba que cosas le había ocurrió en ese momento todo aquello lo escribía en su diario hasta lo que sintió herede cada diario que traía consigo, por ejemplo, cuando me caí cerca de un lago en nuestro pequeño viaje familiar pero suficiente para hacerme llorar o cuando entre en primer año de preparatoria fue en su momento que me sentí muy mal porque debía de estar con mi madre en ese momento, me sentía la peor hija del mundo mi madre murió exactamente al entrar en el segundo grado de preparatoria fue difícil sobrellevar su muerte ese año casi me suicido toto porque me culpaba de que muriera. Por ejemplo, hoy con lo del internado Ángel desconozco cada cosa de ese sitio, pero sé que mi familia estará ahí y me va ayudar a sobrellevarlo.

En fin, pasando de eso, recuerdo ver como se encendía la luz de abroché sus cinturones, con pensar tuve que despertar a mi abuela para que se despertara para abrochar los cinturones de seguridad del piloto, la sobrecargo pasaba a retirar las cosas de comida, agua o si en caso de bebidas alcohólicas, así que me tome todo el café, que me sobraba, Aiden, Emma y mi papa junto Alejandro se despertaron para que cada uno se pusieron correctamente su cinturón en tres minutos después, terminamos de aterrizar así que espere que la mayoría fuera bajando ya que no quería ya que no quería que me empujaran mi padre le ayudo a mi abuela a bajar su equipaje de la parte superior, yo fui la primera en mi padre y por ultimo Alejandro me quede fascinada porque no me esperaba ver demasiados cosas verdes fue como si estuviera en mi sueño, caminamos hasta la parte para ir por las maletas, cuando estaba por preguntar algo mi padre fue quien hablo.


Bueno nuestro transporte llega en cinco minutos, de este lado está la cafetería – decía enseñando hacia la izquierda – y de este lado están los baños, van a ir por algo – pregunto mi padre.

Yo quiero ir por un delicioso café, alguno quiere algo de la cafetería del aeropuerto.

Si yo también quiero un café, me lo traías por favor – dijo mi abuela sonriendo.

Si también quiero algo de café y comida así que te acompaño - dijo Emma.

Si – dije alzando la voz.

Ambas fuimos caminar a la cafetería Emma se metió le dije que iría después mientras que se adentraba para pedir la orden, ya que había decidido que a todos le llevaríamos café, yo iba a entrar cuando lo vi, viéndome desde el otro lado de la cafetería por inercia camine a una tienda de regalos que había a unos cuantos pasos de mí, entre hasta que al fin encontré un sitio en donde ya no me veía espere a ver si mi paranoia era solo una locura, pero todas mis esperanzas se fueron a bajo cuando lo vi pasando era el mismo que sujeto que estaba parado a él, otro lado de la cafetería era diferente al de mi cuarto, este es pelinegro ojos negros, y piel blanca cuando creí que ya se había ido salí de el escondite, prácticamente corriendo cuando me di cuenta que mi acosador me seguía de lejos, sin poder dejar de voltear a hacia el lado de mi acosador es decir, atrás sin fijarme enfrente me resbale, esperaba un golpe que no llego, hasta que abrí los ojos, lo que vi me dejo paralizada.

Estas bien Amelia – me decía Alejandro sujetándome de la cintura.

Si, gracias Alejandro – dije parándome.

Te estamos buscando, pero no contestaba el celular pero que te ocurre porque venias corriendo como si escaparás de alguien – me dijo viéndome Alejandro viendo detrás de mí.

A, a de nada ni nadie solo que debía de apurarme - le dije mintiendo.

No me mientas – dijo tomando mi mano.

Además, te conozco lo suficientemente que se cuando iba a entrar a la cafetería encontré a un tipo que me andabas siguiendo comencé a espantarme por lo que corrí lejos de ahí en busca de un refugio, pero no encontré nada que me pidiera que comprara para dejarme entrara así que salí corriendo sin darme cuenta casi me caigo – dije exaltada.

¿Cómo era? - dijo Alejandro seriamente enojado.

Alto, pelinegro, ojos oscuros y piel blanca – dije observando que ya no estará, para verificar que ya no estuviera ahí esperando que estuviera sola.

Tranquila, si todo está bien, vamos que nos están esperando, por eso venía a buscarte – decía el atrayéndome para que caminara.

Bien, voy a confiar en ti y gracias por todo – dije caminando con él.

Caminamos en dirección a donde se encontraban mi abuela, padre y mejores amigas, pero cuando no las vi me comencé a entrar en pánico, pero al instante me calmé cuando lo llegué a ver afuera del aeropuerto cerca de una camioneta negra mi abuela al verme se sorprendió tanto que solo me pudo abrazarme yo solo le correspondí su muestra de afecto mientras que temblaba de miedo, me ayudo a meterme a el auto, mis amigas me trataban de calmar pero no funcionaba ya no podía tener una feliz bienvenida en este internado, pero no quería que esto se saliera de control al final de cuentas no quería arruinarles la estadía aquí, pero deseaba regresar a mi casa, estar enfrente de la tumba de mi madre para poder pedirles su apoyo.