𝔘𝔫𝔦𝔮𝔲𝔢🥀
Para Park Jimin, la temporada de exámenes finales en este específico año, solo significaban 2 cosas.
La primera es que serían oficialmente los últimos para poder culminar su carrera especializada en Cine y televisión y así, recibir luego de 5 años aquel título profesional por el que tanto empeño había puesto para obtenerlo; al mismo tiempo, recibiría un diploma adicional por haber completado una concentración menor en Ciencias de la Animación Digital y Empresarismo, la cual había sido una experiencia tanto dinámica como retante en demacía; fue una gran nube de conocimiento que estuvo dispuesto a adquirir en un tiempo récord como parte de de su preparación para el mundo laboral de esta profesión en específico, ya que de por sí el omega no era ajeno a lo que era tener un trabajo.
Desde su adolescencia, el chico de hebras rojas había mostrado una gran pasión y fascinación por todo lo relacionado con la producción y la formación de películas y sus derivados, ya que se mostraba siempre atraído en poder aprender a darle vida a un guión literario, en búsqueda de obtener una estética visual acertada para mostrarla y transmitirla a una audiencia, sin importar cuán complejo eso pudiese escucharse.
De por sí, Jimin siempre fue y siempre ha sido un amante de los desafíos. Y más aún, cuando se trataba de este arte que tanta emoción le causaba.
Crecer con un padre cineasta con muchos años de experiencia exitosa en el campo también había servido de gran aportación a su aprendizaje constante, por lo que adentrarse en ese mundo cada vez le parecía un hecho que le contentaba como muy pocos podían llegar a comprender.
Como lo fue su madre, por ejemplo.
Aquella terca y conservadora mujer que durante el crecimiento de su hijo, había demostrado un rechazo continuo hacia este, al momento en que reflejó una imagen que se salía por completo de los esteriotipos que se tenían sobre el rango lobuno que obtuvo desde su nacimiento. El chico nunca se logró comportar ni quiso aprender las conductas que su madre omega se dedicaba en enseñarle, entre la que se enfatizaba dejar de lado querer estudiar una carrera, con tal de aprender a ser exclusivamrnte un amo de casa; conceptos como lo era la sumisión ante un alfa solo por su rango eran totalmente ajenos a la parte omega y humana de alguien como Jimin.
Hecho que hacía que su progenitora lo despreciara con crueldad y que al comprobar tiempo después de que no podría cambiar a su hijo, terminara cometiendo una infidelidad contra el padre del omega desde hace más de 10 años, con la excusa de poder abandonar a ambos y deshacerse por completo de poseer una familia que sabía no podría manipular a su antojo en ningún sentido.
Porque sí. El hombre alfa y padre siempre apoyó y respetó los gustos y decisiones de su amado Jimin, sin importar la postura de su esposa. Su corazón estaba limpio de cualquier posible prejuicio, por lo que lo menos que podría importarle era que su único hijo no parecía caer en los esteriotipos de un omega en sociedad. El chico era como era y eso era lo que lo hacía especial.
Además, Jimin siempre fue una persona de buenos valores, un luchador para cumplir sus metas y un omega de buenos y honestos sentimientos. ¿Por qué querer cambiarlo si era alguien de bien y sobre todo, si él era quien realmente quería ser ante el resto?
Por esa y mil razones más, Jimin amaba a su padre como a nadie en este mundo. Y lo admiraba de una forma que ni el podría explicar.
Por eso, más que dolerle la huida de su madre, sufrió más al tener que ver al honorable hombre agonizar por un lazo roto y un abondono, ambos provocados por su destinada. Fueron largos años en los que el alfa ocultó bajo la más cálida de las sonrisas dedicadas al omega la agonía que sentía ante el engaño recibido de la persona que una vez amó.
Pero como siempre lo había hecho, decidió que no podía dejarse perder en ese dolor, porque debía ser fuerte para poder continuar con el cuidado de lo más preciado que ahora tendría enternamente junto a él.
Sacando fuerzas de donde no las tenía para poder ver crecer a su ahora única razón de ser en esta vida y apoyarlo en lo que a este le hacía feliz, cumpliendo con su promesa cada día que iba transcurriendo.
...
Y antes de que se olvide, el segundo significado de este periodo de estudio también era para Jimin la llegada de algo de lo que no sabía si sentirse entristecido o muerto de la frustración.
Su - Maldito- Celo.
El omega ya estaba más que consciente de su forma de actuar durante el mismo. Hyunjin, su confidente y mejor amigo desde su infancia se lo había comprobado al haber sido una de las tres personas en la faz de esta tierra al haber cuidado de él sin ningún tipo de doble intención. El alfa, a pesar de ser precisamente uno, era de los pocos que se podían encontrar que sabían y habían aprendido cómo controlarse ante el comportamiento y feromenas tan fuertes y abrumantes que podía llegar a liberar un omega en ese estado; por lo que fue la segunda persona (luego de su padre) una vez que se hospedaron por cuestiones de la universidad, que tuvo que velar de un omega inquieto, adolorido y algo/demasiado y desagradablemente (esto último según Jimin) adorable para la salud de cualquiera cada seis meses, este rehusándose totalmente en aquel entonces en tener que satisfacer sus instintos sexuales lobunos con cualquier alfa que se pudiera encontrar en la calle.
Simplemente, no era su estilo para sobrellevar ese estado. Por lo que por mucho tiempo, solo se abstuvo a reprimir dolorosamente cada sensación de esa índole.
Tiempo después, Hyunjin dejó de estar en primer lugar en la lista de los que podrían estar para él durante su celo, al momento en que el alfa había encontrado y se había enlazado con su destinada Karina. Jimin lo menos que deseaba era causar algún inconveniente entre la linda pareja, sin importar de lo paciente, respetuoso y adecuado que Hyunjin siempre había sido ante él en esa específica situación.
Ahora, Jimin veía como única y primera opción a esa tercera persona que había tenido ese preciado permiso de cuidar de él durante esos días.
Aquel tan atractivo y asquerosamente romántico alfa; aquel que al mismo omega aún le costaba creer cómo un simple encuentro cómico durante un accidente ocurrido en una bolera hace más de 9 años, terminó convirtiéndose en el comienzo del desarrollo de una relación que ni en sus más ocurrentes sueños podía llegar a hacerse realidad.
En especial porque fue que desde la primera vez recibió la atención y cariño de ese alfa, que comenzaba a darse cuenta de que era el que él deseaba continuara siendo el único capaz de tener ese privilegio el resto de los días que viviera.
Y joder ; que nunca admitiría lo último en voz alta. Era algo demasado dulce como para que fuera dicho por alguien como él, quien la mayor parte de su vida había rechazado todo aquello que podía relacionarse con lo considerado posiblemente romántico.
O así él pensaba.
Bueno... al final todo el que realmente conociera a Park Jimin, sabría que eso era parte de su personalidad que tanto lo distinguía.
Auque ahora sentado en la mesa de la biblioteca acompañado de su fiel grupo de amigos, sentía tantas sensaciones en su cuerpo que eran más que ajenas para él, llevándolo a dejar de lado su lectura en el libro de que tenía frente a él para dejarse ir en su nube de pensamientos. Su pecho palpitaba con fuerza y sabía que si estuviera mirándose en un maldito espejo en ese momento, su rostro se vería igual o peor que el color de una maldita fresa.
¿Que mierdas se le había metido adentro?
De lo único de lo que sí podía estar seguro es que no podía ser su celo. Al menos no aún. Siempre fue alguien regular en ello y eso de "varios días antes" no era parte de su vida como omega.
Pero la situación era tan extraña para él que se sentía temblar internamente del temor de que lo que se supone tendría en 2 días, se le adelentara quien sabe por qué maniobras de la santa luna.
Y sinceramente, estando ya en sus últimos días antes de terminar y graduarse, era lo menos que quería como un impedimento.
Joder. Que no lo necesitaba. Porque ya de por sí era bastante vergonzoso que durante su examen de Pre-cálulo, pensar que podría tener en su mente innumerables escenerios siendo follado sin compasión alguna por tan bendito alfa que no se iba de sus malditos pensamientos.
Y que por muy lamentables pero entendibles motivos, lo tenía tan lejos, que ahora solo sentía tremendo bajón de emociones. Sin importar de que ninguno fallaba en comunicarse con el otro de alguna forma todos los días, sin importar las circunstancias.
Pero vamos...¿cómo podría no sentirse de esta forman, cuando además de que Jeongguk era el único en saber cómo satisfacerlo y tratarlo, era el hombre con el que compartía un vínculo especial sin que ambos ni siquiera hayan llegado al punto de tener que marcarse de ninguna de las formas existentes?
Ni aún el mismo omega había comprendido cómo eso había sido posible, cuando él mismo había hecho sus debidas investigaciones.
Lo único que sí sabía era que su unión con Jeongguk se podía hasta ser considerada un caso hasta más especial que el de unos destinados, pero que desde un punto de vista histórico, nadie creería que podría volver a ocurrir o tan siquiera existir.
Pero bueno... ya eso era otra historia... y una muy larga.
— Jimin...Jiminie....¡Mimi!
El omega da un brinco en su lugar, llegando nuevamente a la realidad ante los llamados de Taehyung hacia él, quien lo miraba confundido y curioso, casi como si quisiera descifrar aquello en lo que el omega estaba tan ido.
— Primero: no me grites. Y segundo, deja de llamarme Mimi. Sabes que solo mi appa puede llamarme así. — le señala el pelirojo entre enojado y nervioso, acomodándose mejor en su lugar con tal de quitarse el leve bochorno que tenía encima.
— Sí, sí... ajá...— el beta lo mira divertido antes de sentarse a su lado y teniendo al otro extremo a Namjoon, con quien terminó uniendo sus labios en un beso casto de saludo para luego dedicarle una sonrisa amorosa, antes de mirar nuevamente hacia al omega.— Deberías de añadir un tercer punto. Porque que yo sepa, no recuerdo haber experimentado en estos 6 años que te he estado conociendo estando tan distraído.
》Por lo que aunque vine para que me expliques un ejercicio de mi examen de Geometría avanzada, quiero saberlo todo.— el chico mira a Jimin de forma cómplice mientras recostaba su mentón en sus manos cruzadas y codos apoyados en la mesa.
El omega solo pudo rodar sus ojos mientras hojeaba el libro y trataba de ignorar las palabras dichas por el chico.
— No hay nada nuevo que tengas que saber, Tae. Así que mejor avanza y dime qué quieres que te explique.— le responde con una sonrisa fingida.
— ¿En serio crees que yo me como esa, cuando literalmente te estabas mordiendo el labio y estabas todo sonrojado mirando a la nada? ¡Hellooo! ¡¿Tú sonrojado en público!?— Taehyung dice dramatizando el asunto, haciendo reír a todos en la mesa.— A mí no me engañas. Tremenda idea que te estabas haciendo en la cabeza de tu alfita francés dándote duro contra el muro...
— ¡Kim Taehyung!— protesta el omega indignado y furioso.
— ¡Park Jimin!— le devuelve este en el mismo tono.
Al instantes, un conjunto de 'shhh' fue escuchado por parte de los que estaban en el lugar, haciendo a todos en la mesa callar y bajar el tono de sus carcajadas ante la mini pelea de ambos amigos.
Por un minuto se les había olvidado que estaban en la maldita biblioteca.
— Tae, bájale a tu intensidad y deja a Jimin tranquilo ¿sí?— le pide tranquilamente Hyunjin, cambiándose de lugar al terminar de explicarle un ejercicio de cálculo a un chico de otra carrera para volver a sentarse cerca de su omega Karina, quién parecía perdida y frustrada con el repaso para el examen que tenía en la computadora.— Vas a terminar enojándolo y nadie te va a ayudar cuando quiera sacarte a patadas por estar de insistente.
— No sé quién es más aburrido: si tú o Jimin.— le refuta el beta con fastidio.— Con razón son almas gemelas ustedes...
— Cariño, mejor solo habla con Jimin si es algo sobre tu examen. Nos van a terminar sacando de aquí por estar bochinchando de su vida íntima innecesariamente. — esta vez le reprocha suavemente Namjoon a su pareja rodeando su cintura con uno de sus brazos.
— No es mi culpa que me haya sentido lo suficientemente curioso al verlo por primera vez en mi vida con cara de que ahora mismo solo quiere que le den una buena follada, cuando lo normal es que ande con cara de tremendo cabrón...
El omega pelirojo le brinda una pequeña patada bajo la mesa al beta, haciendo que la conversación terminara ahí para pasar entonces a continuar estudiando para los exámenes, todos ahora concentrados y las respectivas parejas distrayéndose de vez en cuando para darse besos tiernos y mimos con tal de aminorar los nervios que traían una prueba como esta.
Y maldición. Eso de alguna manera u otra, estaba empezando a afectar más que a nada al lobo de Jimin. Lo tenía inquieto, anhelante y ansioso del tan singular pero tan atrayente aroma de rosas fusionadas con el delicioso olor a nueces perteneciente al alfa.
A su alfa.
Quería recibir ese tipo de besos, abrazos y apodos y palabras alentadoras dichas en francés, acompañadas de aquel acento que internamente lo volvía loco.
Más que a nada, lo quería él, aquí y ahora. Honestamente, eso era lo único que sentía que necesitaba.
A un nivel tan alto, que estaba empezando a querer tomar su teléfono y llamarlo, sin importar que probablememte el alfa estuviera tomando un examen importante en este instante.
Joder. ¿Qué mierdas le estaba pasando?
¿Por qué tenía que sentirse invadido precisamente ahora por esos pensamientos tan egoístas?
No recordaba haber sentido tantas cosas como las que ahora sentía en un momento como este. Jeon había estado en ese sistema de internado universitario la misma cantidad de tiempo que había durado la carrera de Jimin y esto nunca le había pasado. Al menos, no cuando él ya sabía que el alfa no estaba ni siquiera mínimamente cerca de donde él estaba.
Emociones parecidas a las de ahora solo recordaba sentirlas precisamente cuando Jeongguk...
No.
Era jodidamente imposible.
En la videollamada de ayer, Jimin recordaba perfectamente ver a Jeon estar en todo momento en el dormitorio donde se había hospedado desde que se había mudado temporalmente al graduarse de la escuela para estudiar en su tan soñada universidad de Artes de París. Por lo que no había forma de que se equivocara o ni tan siquiera dudara de la localización exacta del alfa. No cuando Jimin conocía esa habitación más que a la perfección.
Por lo que al instante, quiso eliminar toda posibilidad de que el alfa pudiera estar en alguna parte de Corea del Sur. No había forma de que eso pasara. Al menos no hoy.
Su inquietud parecía ir a un punto en que tuvo que callarse por un momento de tener que explicarle el proceso matemático a Taehyung, para cerrar sus ojos y tratar de internamente calmarse él y a su lado lobuno manteniéndose sentado en su sitio. Tanto así, que cuando volvió a abrir sus ojos y levantó la mirada, pudo presenciar cómo todos en la mesa ahora lo observaban consternados y dejaban en segundo plano en su totalidad al estudio de un examen que en menos de 40 minutos comenzaría.
Todos parecieron entender rápidamente lo que estaba pasando, al momento en que detectaron lo que hace mucho Jimin parecía haber controlado dejar salir de su cuerpo.
El aroma del omega se caracterizaba por poseer la mezcla perfecta entre lo amargo y lo dulce. Sus feromenas afectivas solían emanar inicialmente su tan único olor a chocolate negro, para que instantes después este terminase suavizándose con el sutil olor del coco, el cual simplemente terminaba siendo un toque adictivo. Por lo que no le extrañaba para nada haber llamado la atención tan rápidamente.
— Respira hondo y despacio, ¿sí?— Jimin no supo en qué momento Karina se había sentado a su lado, mientras le sonrería amablemente y daba comprensivas caricias a los brazos tensos, tatuados y descubiertos del omega.
— No entiendo qué carajos me pasa...— el pelirojo retenía sus inmesas de ganas de llorar. De por sí odiaba hacerlo, por lo que solo podía inhalar y exhalar con fuerza. Sentía tanta vergüenza.— Sin importar nuestro vínculo tan fuerte, mi lobo siempre ha aprendido a ser muy comprensivo y paciente ante nuestra situación. Me siento casi igual de alterado emocionalmente como si fuese el primer año que estuvimos lejos del otro.— confiesa acomodando su cabello con pesadez.
— Está bien, Minie. Es entendible, así que tranquilo...— le susurra esta vez Hyunjin de forma consoladora, quien observaba la situación entendiendo más que nadie.— Solo intenta calmarte un poco. Tus feromenas de necesidad afectiva son bastante fuertes y atrayentes, a pesar de que son muy diferentes a las de un celo; y aunque Nam y yo sepamos controlarnos, sabes que la mayoría de los alfas aquí son bastante imbéciles y querrán aprovecharse de ello.
— Que se atrevan, para que veas cómo los dejo sin pelotas a todos.— responde el omega sin una pizca de duda o miedo.
Los chicos ríen al escuchar cómo su lado humano aún estaba bastante consciente a pesar de su estado, el ambiente ahora sintiéndose mil veces más ligero.
— ¿No hay alguna posiblidad de que esté libre en este momento para que hables con él al menos un rato? Eso puede que te ayude mucho.— le aconseja esta vez Namjoon.
— No lo creo. Debe estar aún tomando su último examen final de la práctica supervisada. Ayer en la noche me dijo que sentía que sería el más complicado de todos.— les comunica con su voz algo desanimida. O así todos los pudieron interpretar. Porque si no conocieran a Jimin, dirían que este ya se encontraba controlado. El omega era bastante bueno cuando se lo proponía en ocultar sus emociones.
》Pero es que... nada de esto tiene sentido.— añade haciendo que todos lo observaran y escucharan atentos.— Porque no es tanto como que me sienta triste o me lamente porque sé que aún falta mucho para que esté de regreso. Es más como un sentimiento de emoción extraña. Es... muy parecido a toda la mierda cursi que me invade cada vez que él me notificaba con anterioridad que vendría por algunas semanas y... yo contaba cada maldito día en mi calendario para poder ir a tiempo a recogerlo el día de su llegada al aeropuerto. Es algo así como.. sentirlo tan lejos pero tan cerca al mismo tiempo.
Una vez que terminó de hablar, todos en la mesa aparentaban haber quedado entre atónitos y enternecidos ante la adorable confesión del hombre. Era literalmente la primera vez que Jimin hablaba de lo que Jeongguk le hacía sentir con tanta transparencia. El omega era más de demostrar su afecto hacia a otro con acciones, ya que declaraba no ser bueno expresándose con palabras.
Por tal razón, los chicos solo conocían cuán grande era la adoración entre ambos hombres por la forma en que se miraban y actuaban libremente cuando estaban juntos; el mundo siempre valiéndoles un bledo.
—¿Qué tipo de enchulamiento involuntario acaba de poseer a mi mejor amigo?— Hyiunjin sale a decir tratando de procesar todo.
— Saber de la existencia de Jeon Jeongguk. ¿Qué no ves?
Ante las palabras de Tae, los chicos no evitaran reír, siendo regañados nuevamente por la gente que aún estaba en la biblioteca.
Pero fue el repentino sonido de la llamada de un celular el que alertó en especial al grupo de amigos.
Porque este provenía más que nada del celular de Jimin. Al estar el aparato boca abajo, no supo al instante quién lo llamaba, pero joder que pudo jurar sentir a su lobo interno dar saltos de felicidad el ver aquel apodo más que resaltado en la maldita pantalla.
"Mon idiot de loup"¹
El omega toma la llamada sin pensar en nadie más, no evitando soltar un suspiro con el que trató calmarse y procesar que esto sí estaba pensando y que no estaba alucinando como muchas veces ya lo había hecho.
— "¿Mon ange...?²- con simplemente escucharlo decir aquel apodo utilizando aquella voz tan característica y varonil, fue más que suficiente para que el omega se derritiera y se relajara por dentro. Un leve silencio se hizo presente.— Mon amour... S'il vous plait³.. Háblame. ¿Estás ahí?"
—"Joder... solo dime que no me estás llamando porque sentiste por el vínculo todo esto que ahora tengo y qué no acabas de... probablemente salir de tu examen sin terminarlo para esto?— el omega le pregunta entonces negando con su cabeza, peinando de forma nerviosa su cabello.— Solo... dime que sí lo terminaste, Jeon. En serio, no quiero enterarme después que reprobaste por mi culpa..."— el tono del pelirojo cambió a uno suave pero casi inaudible, casi como un hilo de voz.
— "No, Jimin. No pienses ese tipo de cosas. Jamás. Eso ya está totalmente finalizado y me fue muy bien. Je te le promets, amour.⁴— el noble alfa le asegura de forma sincera, el omega sintiendo la calidez de sus palabras a través de la particular unión entre ellos.— De hecho, eso ha estado culminado desde hace tiempo. Bastante a decir verdad."
Jimin no evitó silenciar ante eso último, su rostro estaba lo bastante confundido como para que los chicos lo miraran curiosos y sin entender nada.
—" ¿A-a qué te refieres con eso de "hace tiempo, Jeon? — Jimin podía sentir como Jeon estaba mordiéndose los labios de los nervios. Siempre hacía eso, por lo que no necesitaba tenerlo de frente para comprobarlo.— ¿Gguk?..."
— "Solo puedo asegurarte que es el suficiente tiempo como para que ya no tengamos que esperar más."
Podía jurar que cada vez entendía menos.
— "Jeon Jeonguuk, no sé qué tipo de adivinanza me estás diciendo ahora, pero te aseguro que ahora no tengo cabeza para ni tan siquiera tener una respuesta acertada. Al menos, no creo que sea lo que me estoy imaginando."
—" ...Y yo te digo a tí Park Jimin, que esto no se trata de ninguna adivinanza. Bueno, al menos no la veo como una."— el omega hace silencio esperando a que el alfa continúe.— "Antes que nada, exactamente como mencionaste al principio, sí sentí tu inquietud a la distancia, por lo que sí es una de los motivos de esta llamada. Sabes que siempre que te pasa, lo percibo. Así como a tí te pasa conmigo. Sabes que doy y haría lo que sea con tal de estar ahí contigo y hacer todo lo que tú necesites para hacerte sentir mejor, mon amour. Porque especialmente ahora, también me encuentro al igual que tú. Sé que hablamos ayer y eso pero... te extraño como si no te hubiera hablado en años.... Sé que puedes sentirlo. ¿no es así?"
Jimin podría jurar que si no estuviera en un lugar público y más frente a sus amigos, se hubiera derrumbado en un llanto impotente en ese momento. Porque en cada palabra dicha por el alfa, Jimin tenía que darle toda la razón.
Claro que lo sentía. Sentía la necesidad de verle y tenerlo al igual que él. Ambos estaban en las mismas. Y maldición. Todo esto dolía demasiado.
— "Solo dos meses más, Gguk..."— es lo único que responde el omega, ni siquiera molestándose en escucharse firme o al menos autoconsolado para mantener tranquilo al alfa.— "Solo falta eso y... luego haremos todo eso que dijimos. Solo falta muy poco. Estaremos bien."
O de eso quería converncerse así mismo. Porque realmente esos dos meses aún los veía como una eternidad.
— "¿Recuerdas que hace rato te dije que ya no nos haré esperar más?"....— el omega omite toda palabra, sientiéndose nuevamente aturdido ante aquella frase. — ..."¿Qué pasa si te digo que si sales un momento afuera, podría comprobarte cuán enserio me tomé esas palabras?"
El omega de cabellos rojizos juró sentir que el corazón se le quiso salir del pecho ante la forma en que su mente interpretó eso. Al instante vio como sus amigos se alteraron un poco, ya que Jimin supo que sus ojos ahora estaban acuosos, a la vez que sus manos ahora temblaban.
¿Había escuchado bien?
— "Jeon...— el tono en la voz del omega era serio y firme, aunque sus labios temblaban ligeramente.— Te juro por la santa luna que si e-esto es un tipo de juego o broma pesada, hasta que aquí llegamos tú y yo..."
— "Jimin, mon Jimin... solo escúchame ¿sí?"— el alfa pide desesperado, con su voz a punto de romper en algún momento.— "Je jure que je ne plaisante avec toi.⁵ Jamás te haría algo como eso. Menos cuando sé cómo eres tú."
¿Podría el omega sentir más felicidad de la que ya sentía en ese momento?
Joder. Que ni el mismo sabía si podría llegar a contestar esa pregunta de forma afirmativa.
Mucho menos cuando la atractiva voz del alfa volvió a escucharse a través de su celular, haciendo erizar el vello de sus brazos y su cabeza dar tantas vueltas que podría desmayarse en algún momento.
— "Viens dehors un instant, mon ange.⁶ Es lo único que te pido."
Ante eso último, el omega no lo dudó ni un segundo más al levantarse y salir corriendo de la biblioteca, sin necesidad de preguntar en qué parte sería el encuentro. Porque ya él podía imaginarse donde sería. Al mismo tiempo, no le importaron los gritos de sus amigos, quienes lo llamaban preocupados ante su inesperada huida.
Fue Taehyung al final el que sintió como la curiosidad le terminó ganando.
— Yo no sé ustedes, pero yo lo voy a seguir.
Todos no evitan mirarlo soprendido.
— Yo también quisiera pero... el examen es en menos de 20 minutos y aún hay cosas que no entiendo, cariño.— admite Namjoon rascando su nuca y sintiéndose dudoso.
— Nam, siempre dices eso y no ha ocurrido ni una sola vez que hayas reprobado un examen de la profesora Min.- sale a recordarle Karina.— Yo hasta con una C+ me conformo así que yo también iré a ver a Chim, aunque no entienda la mitad del material del examen.
— Además de que no podemos dejar que Jimin llegue tarde al salón. — les aclara Hyunjin.
—¡¿Pues qué esperan!?
Y eso fue suficiente para que los cuatro emprendieran rumbo detrás del omega, sin importar que este probablemente los regañaría más tarde por estarse metiendo en lo que no deberían.
...
Sin saber cuánto tiempo le había costado, Jimin logró finalmente encontrar las puertas de la entrada principal de la universidad. Gente alrededor lo miró todo el camino, pero solo pudo hacer caso omiso.
Una vez que abrió las puertas, sus ojos se dirijieron directamente hacia aquel enorme árbol de cerezo en el patio frontal de la estructuración, el cual tenía que pequeño banco de madera como asiento. Algo que hacia de ese árbol el lugar favorito de Jimin en toda aquella enorme institución.
Y también el de alguien más.
Y era el que precisamente estaba ahora parado frente al banco. Jimin lo identificó sin problema. Más aún, cuando el alfa estaba mirando en su dirección, aún con la llamada activada, teniendo su celular en la oreja al igual que el omega y con su encantadora sonrisa adornando su rostro.
Un jadeo a través de un sollozo de incredulidad es soltado por el pelirojo, colgando entonces la llamada y quedándose varios segundos en un trance que ahora entendía mejor que los anteriores.
¿Cómo no iba a emanar feromenas afectivas, si de alguna forma su lobo sabía de cuán cerca estuvo el alfa ese día y que podría luego de casi un año, tenerlo frente a él?
Sus piernas ya habían empezado a moverse con rapidez y determinación, logrando en un tiempo mínimo envolver y ser envuelto luego de tantos meses de anhelo por aquel exquisito aroma y aquella anatomía que lo descolocaba en sobremanera. Ninguno dejó cavida ni para un poco de espacio entre sus cuerpos, ambos ignorande la gran audiencia que ahora tenían a su alrededor.
Pero como siempre, nada de eso era relevante ahora.
Solo eran ellos. Sollozando de alegría sobre sus cuellos e impregnándose mutuamente en sus aromas que tan bien combinaban, aunque de forma muy particular.
— M-maldito lobinejo...— Jimin fue el primero en hablar comenzando a deshacer al agarre de sus piernas de la cintura del alfa, para quedar de pie frente a él y tomar el rostro de este entre sus pequeñas manos llenas de anillos.— Aún ni si quiera me sentía mentalmente preparado de tener que aguantar 2 meses más sin verte ¿Cómo crees que debo de estar ahora que llegas así de la nada? Esto no es justo, joder. — maldice dejando un firme golpe en el prominante pecho del más alto.
El alfa de coleta rubia soltó una carcajada suave, reposando una de sus mejillas de una de las manos del más bajo soltando un dulce ronroneo; sus ojos verdosos aún brillaban ante las lágrimas que había derramado y su corazón se sentía consolado por poder ver a su amado y que ya no fuera a través de una pantalla.
Por fín se tenían. Aquí en los brazos del otro. Los latidos de ambos haciendo eco en sus mentes; sus almas mostrádose con tanta tranquilidad que era hasta como una sensación que ni siquiere se sentía real.
— Quería sorprenderte, mon ange. Y por lo que veo, lo logré.— el alfa esboza un sonrisa socarrona uniendo su frente con la de su pareja.
— ¿Y cómo no?- el pelirojo se separa un poco de él, cruzándose de brazos y encarándolo con ojos de reproche. El contrario suelta una risa, metiendo sus manos en los bolsillos de su chaqueta.— Es que... ni siquiera entiendo cómo te las ingeniaste. Desde la llamada de anoche, han pasado como 8 horas, y mínimante necesitas 13 a 14 horas para viajar de París hasta acá. ¡Y juro por la luna que durante la llamada, siempre vi las paredes de tu habitación detrás de ti!— el alfa solo reía adorando la confusión de Jimin.— Y además, lo de tu examen de hoy, tu graduación... ¿no se supone que te hubieras graduado dentro de un mes y medio?
— Bueno...— el alfa ríe nervioso rascando su nuca y acercándose nuevamente.— En cuanto a lo primero, tuve que pedirle ayuda a Hoseok. Él es bueno en efectos especiales con la pantalla verde y esas cosas y pues me ayudó haciendo lo suyo.— El omega suelta una risa incrédula, chasqueando su lengua.— Y con respecto a lo segundo, la realidad es que... terminé mis exámenes hace 3 semanas y mi graduación fue hace una.
El más bajo lo mira entre indignado y soprendido, su torso ahora chocando contra el del alfa.
— ¿Me estás diciendo que me perdí tu graduación en vivo por FaceTime como lo habiamos planeado? Tienes que estar jodiéndome, Jeon...
— Mon amour s'il te plait... ne sois pas en colère.⁷— le suplica el más alto, agarrándolo de la cintura con suavidad.— Te juro que no quería, mucho menos tener que mentirte sobre esto. Pero mis ganas de darte una sorpresa y simplemente verte, sobrepasaban mis límites. Necesitaba organizarlo todo con tiempo para al menos estar aquí y darte todo el apoyo y ánimo que necesitaras para tus exámenes. Por eso, aunque sé que no es lo mismo...— apresura a decir al saber que el omega lo interrumpiría con algo parecido, haciendo que este evadiera un momento su mirada y callara.—... Hoseok y Félix me grabaron la graduación completa con una muy buena cámara. Al menos la parte en la que me entregan el diploma, para que tú puedas verla.
El omega termina de escuchar atentamente ante de volver a mirar al alfa. Sus ojos color miel quedando atrapados en la honestidad que transmitían los del contrario.
— Entonces, ¿eso quiere decir que ya no volverás a París o....?
— No. Ya mi tiempo allá acabó. Me cercioré de completar todo el papeleo, últimas solicitudes y esas cosas en la universidad. Así que a partir de hoy....— El alfa empieza a canturrear antes de dejar un pequeño beso en la rosa que Jimin tenía tatuada en su mejilla.— Nous n'aurons plus à être séparés.⁸
El omega no evitó morder su labio, reteniendo una sonrisa enorme. Su lobo y él más que complacidos con lo que estaba diciendo el alfa.
Y fue entonces cuando recordó ese detalle. Tan pequeño pero tremendo detalle.
Aquel que le hizo soltar una pequeña carcajada divertida y se sonrojaba levemente mientras miraba al alfa, haciendo que este lo contemplara intrigado ante su actitud.
— Si no me estuvieras diciendo esto, también pensaría que planificaste todo a la perfección para estar aquí a tiempo para algo más.— admite el omega de forma íntima y sugerente, rodeando igualmente la pequeña cintura del contrario.
Pero para la sorpresa del omega, el alfa entendió perfectamente de lo que hablaba, ya que segundos depués se lo demostró sonriéndole con picardía, uniendo más sus cuerpos y comenzando a acariciar su espalda mientras comenzó a rozar tiernamente sus narices.
— ¿Y quién te dijo que algo tan importante como eso no lo había estado anticipando o haciéndolo parte de mis prioridades al adelantar mi llegada aquí, mon ange?
Maldición. Este no era el momento para intentar ponerse caliente.
Pero antes de que el omega respondiera felizmente algo más, el momento íntimo se vio interrumpido por unas voces muy conocidas para ambos.
— ¡Oigan, tórtolos!
Tenían que ser.
¿Por qué mierda no les sorprendía a ninguno de los dos que aquellos habían aparecido de la nada?
Hyunjin, Karina, Nam y Tae observaban a la pareja, todos con una sonrisa cómplice desde la entrada de la universidad, causando en los protagonistas de la adorable escena un leve sonrojo y pequeñas risillas en el alfa de cabellos rubios.
— ¡Un gusto verlos de nuevo, chicos!—les grita Jeongguk a cambio con una enorme sonrisa, aún con el omega entre sus brazos.
— Igualmente. Es genial verte luego de tanto tiempo. - Responde esta vez Namjoon con una leve sonrisa.— Y no es como que quisiéramos interrumpir su inesperado y bonito encuentro pero... Los exámenes empiezan en 10 minutos, Chim.
Maldición. Su examen.
Y era al que menos deseaba llegar tarde. No cuando era para el que más se sentía preparado.
— Es cierto. Perdí el pasar del tiempo desde que me llamaste.— admite de repente el más bajito, mientras se despegaba del alfa, aunque este al instante terminó entrelazando las manos de emabos con las de él.
— Calmer ⁹, ¿sí?. Ya no te quitaré más tiempo. Al menos, logré llegar para desearte suerte sin tener que hacerlo solo por teléfono.- el omega rodea sus ojos, haciendo reír enamorado al alfa.— Sé que lo harás bien, mon amour. Siempre lo haces. Mon omega es el mejor en todo y pobre del que lo ponga en duda.— termina de decir antes de dejar un ruidoso beso en los nudillos del más bajo.
¿Cómo es que podía ser tan malditamente cursi? ¿Y porqué Jimin tenía que encantarle cada vez más cuando lo escuchaba decir cosas tan precisamente cursis como esas?
Oh vamos. Porque al final lo adoraba. Adoraba a su alfa completo y sin hacer ningún tipo de excepción.
Por un momento, Jimin se fijó unos segundos más en lo malditamente atractivo que se veía el alfa en ese momento. Desde su largo cabello rubio atado haciendo resaltar el piercing en su ceja y las pecas en su rostro, hasta aquella ropa elegante que favorecía perfectamente su trabajada musculatura. Y sobre todo, se fijó en el fino collar dorado que decoraba su cuello y caía entre medio de sus pectorales levemente descubiertos por los primeros botones de aquella camisa de seda blanca.
Aquel collar que el omega le había regalado desde hacian 6 años y que portaba las iniciales propias del pelirojo.
Por lo que antes de ir junto a sus amigos, Jimin no evitó esbozar una coqueta sonrisa hacia el rubio, agarrando el collar entre sus pequeños dedos y halándolo levemente hacia alfrente, con tal de tener el rostro del alfa lo más cerca posible del suyo. El contrario cediendo totalmente.
— Si realmente quieres brindarme suerte de la buena, deberías de hacerlo como a mí me gusta...¿no crees? — el alfa suelta un ronroneo suave al sentir los labios de ambos rozarce con anticipación, las manos del más alto terminando en las caderas del omega, acariándolas a su paso de la forma más delicada posible.
— Comme tu commandes, mon amour.¹⁰
Aquel tono ronco y sumiso de Jeongguk fue más que suficiente para actuar.
Fue entonces cuando un pequeño jadeo de devoción y disfrute fue soltado por el alfa al momento en que el pelirojo había unido sus bocas de forma ansiosa y posesiva. El omega parecía querer dejarlo sin aliento a través del beso, lo que le hizo corresponderle encantado ante la intensidad del omega con la misma necesidad. Ambos soltaban ronroneos más que complacidos con la unión y el movimiento de sus labios que no podían de por sí conocerse mejor como lo hacían ahora.
Ambos habían extrañado esto jodidamente mal, al punto en el que hubieran dado lo que fuese porque el tiempo se hubiese detenido en ese instante. Porque para ellos, no existía mejor sensación como la de ahora.
Lamentablemente, el acalorado beso tuvo que durar menos, porque además de los regaños y silbidos gritados por sus amigos en su dirección, el examen esperaba por el omega.
Para su desgracia, de ahora no querer despegarse de la persona que ahora lo tenía tan calmado.
— A bientôt, mon alpha.¹¹— el omega susurra sobre los labios del rubio una vez culminado el beso, alejándose de este para terminar de ponerse la chaqueta negra del alfa en su cuerpo mostrando una sonrisa, haciendo que el contrario lo mirara entre cofundido y atónito.
¿Cómo y en qué momento Jimin se las había ingeniado para quitarla de su cuerpo?
Realmente su omega era otra cosa. Pensó el alfa sonriendo como todo un risueño enamorado.
— Después de mis exámenes, te la regreso. Ya sabes... para tener mejor suerte.
Un último y pequeño guiño de complicidad es dirijido al alfa, antes de que este último sin poder decir más, solo apreciara a su omega correr nuevamente hacia la entrada de la universidad entrando y desapareciendo segundos después junto a sus amigos.
El vínculo que los unía sin aún pero pronta posesión de una marca permanenete vibrando con aún más intensidad y amor que antes.
A sabiendas de que ahora tendrían todo el tiempo del mundo para estar juntos.
Y que la distancia entre Seúl y París, ya no podría interponerse.
(...)
Empezado el: 2 de agosto del 2021
Finalizado oficialmente el: 6 de agosto del 2021
Publicado el: 15 de agosto del 2021
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Solo deseo que esto haya quedado decente.Esta cosa sobrepasó casi las 7,000 palabras y solo espero que por todos los santos que no haya quedado aburrido:(
Gracias al que leyó esto completo. Un abrazo <3








